Summary. [U.A] Te dejan plantada en San Valentín. Ni siquiera es tu cita, sino tu mejor amiga. Además, un guapo —y muy sexy— desconocido te confunde con su ex. No hay forma de que salga algo bueno de esto, ¿o sí?


Disclaimer. InuYasha y demás personajes no me pertenece, son de Rumiko Takahashi. Tal vez me los regale algún día. La esperanza es lo último que se pierde. La historia es completamente mía.


Anteriormente…

Perrucho, el decano te está buscando.

¡¿Que acaso no ves…

Hola, preciosa —lo interrumpió.

¿Quién era el joven que ahora sostenía mi mano y me sonreía?


Capítulo cuatro: Savage


Podía ver mi reflejo perfectamente en sus grandes ojos azules.
Arrodillado frente a mí, sus ojos se encontraban a mi misma altura, a esos ojos —que no eran exactamente azules sino de un extraño aguamarina, casi cristalino— lo acompañaba una pequeña sonrisa ladina en un rostro perfectamente bronceado, me dio la impresión de ser consciente de su increíble atractivo. Bajé la mirada, sus manos aún sostenían la mía con suavidad.

Antes de poder responder educadamente o siquiera abrir la boca, él dio un volatín hacia atrás de una manera ágil y natural, parándose en el acto. Lejos de admirar su gran agilidad, me concentré en InuYasha, que se encontraba visiblemente molesto por no conseguir golpearle. El joven sacudió el polvo inexistente de su ropa, y su cabello azabache amarrado en una cola alta no se movió ni un milímetro. Miró directamente a los ojos de InuYasha con una sonrisa arrogante en la comisura de sus labios. Lo estaba retando abiertamente.

—Calma, caballeros. Somos todos amigos aquí, ¿no? —intervino Miroku con voz serena y despreocupada como si esas peleas no fueran novedad. Ambos, InuYasha y el joven, lo miraron con una expresión marcada por el asco y la molestia. —Si lo que desean es pelear, háganlo fuera del campus o en la cancha de juego, no frente a estas bellas damas —la atención volvió hacia nosotras, y particularmente en mí. A estas alturas, hasta Sango me miraba.

Sentí encogerme.

—Lamento la falta de educación de este perro, mi nombre es Kōga Ookama y tú eres...

—Kagome Higurashi —completé en voz baja, algo cohibida. Él estiró su mano y yo solo atiné a imitarlo, depositó un beso elegantemente y sin perder contacto visual. Sonrió mostrándome una vez más una blanca y perfecta dentadura.

—Un placer, Kōga.

Debía agregar un sonrojo más a todos los de estos últimos días. Aunque en esta oportunidad no fuera InuYasha el causante.

Me pareció escuchar «Lobo ridículo» junto a varios gruñidos de parte de InuYasha y una pequeña risa de parte de Miroku.
Kōga cruzó los brazos y enfocó su vista hacia InuYasha.

— ¿Qué esperas, InuYasha?—enfatizó el nombre con desagrado—. El decano te busca.

—Ya entendí, Kōga —le respondió con el mismo tono—, no soy estúpido.

Kōga bufó.

—Creo que deberías ir, InuYasha —intervine antes de que Kōga hablase, parecía que ambos tenían intenciones de discutir lo último. Ambos voltearon a mirarme—. Me refiero a que puede ser algo importante —agregué rápidamente—, además las clases ya comenzarán en unos minutos.

— ¡Keh! Ya qué, iré.

—Ve con Buda, amigo InuYasha —dijo Miroku haciéndole un ademán de «adiós», para luego caminar hacia Sango.

—Nada que «Buda», tú vienes conmigo. Idiota.

—Iría si me acompañara la bella Sango —musitó él cogiéndole la cintura.

«Le dolerá»

Vi temblar el ojo izquierdo de Sango y juré ver la vena de su frente, una clara señal para alejarse. Ella le metió un codazo limpio en las costillas haciendo que él se encogiera de dolor hasta el suelo. Sonrojada, fue la primera en ponerse en marcha mientras maldecía por lo bajo con los puños.

—Veo que vamos todos —hice una mueca—. ¿Nos acompañas? —le pregunté a Kōga mientras me levantaba y sacudía el pasto de mi ropa.

—Se nos pegarán las pulgas…

— ¡No seas grosero, InuYasha!

Kōga mantuvo su mirada en InuYasha cuando respondió —Por supuesto, Kagome.

—Genial. Mmm… ¿alguien ayudará a Miroku?

.oOo.

Los árboles se veían como borrones verdes a ambos lados de la vía

—Así que esos dos se conocen… —iba en el asiento del copiloto en el porsche de Sango y no pude evitar pensar en lo de la mañana.

— ¿Te refieres a InuYasha y a Miroku?

—Sí.

—Sabía que eran amigos. La familia de Miroku se encarga de los asuntos legales de Taisho Inc. desde sus inicios, supongo que deben conocerse de pequeños —me informó.

—¿Por qué no lo dijiste? —pregunté mientras extendía la mano con la intención de cambiar de emisora a algo más suave.

—No sabía qué tan buenos amigos eran. Yo conozco a varias personas de esa forma desde chica, pero no considero como "amigo" a alguno de ellos —explicó con simpleza. El rechazo de Sango por su círculo lo conocía muy bien—. Tienen aburridas reuniones la mayoría de fines de semana, lo único que hacen es gastar dinero para lucirse. Paso.

—No puede ser tan malo, además, tú casi nunca vas a esas reuniones. No te esponjes —le sonreí—. Cambiando de tema, tú crees que… lo de la mañana… — «Hey, ¿crees que Miroku intentó suicidarse para que InuYasha me llevara?», completé en mi mente. No había forma que lo dijera. Sonaría ridículo.

— ¿Si lo de esta mañana fue tramado por ese par de idiotas? —asentí con la cabeza aliviada. Al parecer no era tan loco—. ¡Claro que sí! Pero eso solo demuestra que está interesado en ti o que son realmente idiotas —pareció meditarlo un poco—. Yo creo que ambas.

Soltamos carcajadas y cambiamos de tema, estabamos a 10 minutos de llegar cuando Sango frenó estrepetisomante en un intento por esquivar a un pobre animal que apareció en la pista. Se estacionó a un lado de la pista preocupada y rodeó el auto rápidamente. Yo salí del asiento del copiloto también preocupada por el animal. Vi como Sango se arrodillaba y señalaba a un pequeño felino gris y crema (era difícil decirlo pues estaba muy sucio) arrinconado contra uno de las llantas traseras. El gato nos miraba con sus grandes ojos marrones, parecía inspeccionar a Sango dudosa. Esta se acercó lentamente sin hacer ningún movimiento brusco para no espantarla y estiró su mano y el gato se acercó aún más para olfatearla. Pensé que en cualquier momento huiría pero se quedó ahí dando dos pasos dudosos hacia nosotras, le dimos espacio hasta que salió debajo del vehículo y de un brinco alcanzó Sango quien lo recibió con los brazos abiertos, colocándolo sobre su pecho.

— ¿Se encuentra bien?

—Sí, solo está algo sucio. De todas formas creo que necesito llevarlo a una veterinaria.

Estuvimos una hora y media en la veterinaria. Si es que se podía llamar veterinaria al establecimiento, estaba más cercano a ser un spa para los dueños. Contaba con toda una gama de servicios —mascarillas, masajes relajantes, tentempiés y todo para que los dueños no se aburrieran. Cuando le pregunté a Sango porqué la elección (ella no era de excentricidades) me dijo que le pertenecía a Taisho Inc. y como la empresa de su padre estaba asociada, todo saldría completamente gratis.

— ¿Por qué Taisho Inc. tendría una veterinaria? —pregunté curiosa.

—Tú sabes que la principal fuente de ingreso para Taisho Inc. es el desarrollo de tecnología, y muy cerca, la extracción de petróleo. Sin embargo, tiene acciones en todo tipo de empresas: autos, ropa, alimento y sí, hasta una veterinaria, que en realidad forma parte de una cadena completa. Que no te sorprenda, así es como juegan sus fichas.

Mi boca formó en una perfecta "o". Era complicado y una gran responsabilidad, quiero decir, varias empresas significa varios empleados, lo que quería decir que varías familias dependían de ellos.
Miré a Sango, la empresa de su padre era grande —no como Taisho Inc., pero lo era—, caería en ella una gran responsabilidad.

Sango pareció adivinar mis pensamientos.

—He ido aprendiendo bastante, estaré lista cuando sea el caso —me guiñó el ojo.

—Estoy segura de eso —y lo estaba.

Una campana se escuchó dando paso a una señorita impecablemente vestida de una bata blanca. Nos entregó al gato, era gata. Ahora se veía pulcra. Lo que pensábamos que eran manchas de suciedad, en realidad, era parte de su pelaje. Una mancha en forma de rombo en su frente; también, pequeñas líneas en sus patas, orejas y cola. Esta era esponjada y muy voluminosa que se bifurcaba justo al final dando la impresión de tener dos colas en vez de una. Sango la recibió sonriente, era la gata más bonita que haya visto en toda mi vida. Antes de irnos la señorita nos comentó que era una raza muy especial, casi única y nos recomendó cuidarla muy bien porque los gatos te elegían a ti, no tú a ellos.

Sango me llevó a mi casa ya en el crepúsculo, cuando todo el cielo se tornaba rosa y naranja. Después de agradecerle y antes de subir las escaleras del templo, le pregunté por el nombre de la gata.

—Kirara, su nombre es Kirara.

.oOo.

—Pruébate este.

Cogí de mala gana el vestido azul. Sé que debería tratar con delicadeza esa pieza, después de todo, costaba el suelo de un ministro y todo eso, pero no lo pude evitar. Estaba estresada.

Inhale y exhale repetidas veces mientras me probaba el 13avo vestido —si es que no me fallaban las cuentas—, era lo suficiente bonito para que cualquier chica llorará por él, pero claramente y en el estado que estaba, me apetecía llorar pero de estrés.

Era viernes por la noche y yo estaba metida en un probador de una tienda de lo más lujosa. Y todo por ser buena amiga. Todo por Sango.

Yo que buscaba un fin de semana tranquilo después de estos últimos días.

El martes, me desperté con más energía de lo cotidiano por lo que me levanté antes de lo usual, así que me alisté con bastante paciencia y parsimonia. Bajé las escaleras y ¡oh, sorpresa! Había un Bugatti mate.

InuYasha se ofreció a llevarme con toda la caballerosidad del mundo, lo habría hecho —dejar que me llevara— si es que Sango no me hubiera enviado mensaje antes.

«Estoy allá en 5 minutos, espérame.
Y saluda a InuYasha de mi parte.
¡Ah! Dile que le tengo un regalo

No sabía a qué se refería exactamente, pero confiaba en ella. Por otro lado, sabía que algo se traía entre manos. Estuvo ahí en 5 minutos exactos, InuYasha no pudo ocultar su sorpresa al verla salir de su porsche con una sonrisa de oreja a oreja.

—No te preocupes, yo llevaré a Kagome. ¡Oh cierto, toma! —lanzó un cable rojo, InuYasha lo atrapó en el aire con un gran signo de incógnita en el rostro—. Es el cable que le falta al auto de Miroku—informó—, algo raro porque para llegar hasta donde se atravesó en mi camino debía estar conectado. Espera, ¿sabes qué es más raro? Que el cable se encontrara escondido justo debajo del motor —Sango enarcó una ceja—. Está a un kilómetro de aquí, deberías apurarte; he oído que Derecho tiene un examen hoy.

InuYasha se fue medio gruñendo y soltando un «Ese inútil»
El querer engañar a Sango para llevarme a la universidad era tierno, debía admitirlo. Y no solo él, también Miroku. A pesar que le encantaba coquetear, no creía que lo haría si no fuera Sango. Pero a Sango solo se le podía engañar una vez y hoy lo habían aprendido.

Al día siguiente, no apareció ni InuYasha en mi puerta ni Miroku en el camino de Sango. Estaba algo decepcionada y sabía que mi amiga también —no era necesario que lo dijera, la conocía demasiado bien—, pero ella fingió no darle importancia y decidí hacer lo mismo.

El día jueves por la tarde, ella estuvo más callada de lo normal y yo como buena amiga le pregunté el porqué de su preocupación.

—Tengo un evento este fin de semana. Mi padre estará de viaje por lo que no podrá ir, así que me toca hacerlo a mí. No creo poder soportar un evento de eso sin golpear la operada nariz de alguien.

—Calma, no puede ser tan malo. Yo podría ayudarte a…

—¡Kagome, eres la mejor! —me interrumpió abrazándome fuertemente. —El desfile de modas es este sábado —informó.

—Espera, espera —me alejé de ella sorprendida—. ¿acabas de decir desfile de modas?

—Oh sí, compraremos algo bonito. No te preocupes por el dinero, my treat.

Así fue como hoy —viernes, día sagrado, mi día de paz viendo alguna película echada en mi sofá— estaba escogiendo un atuendo.

No es que me molestara ir de compras. Soy una chica normal que le gusta la ropa, los zapatos y todo eso. El problema era el porqué de estar comprando esa ropa. No me apetecía ir a un estúpido desfile de modas y verme forzada a conversar con personas que no conocía. Lo único rescatable es que luego del desfile, Sango y yo iríamos a comer pizza.

Larga vida a la pizza.

.oOo.

Los flashes de los fotógrafos me cegaban y a medida que avanzaba tenía menos idea de a dónde iba. Me aferré del brazo de Sango como único salvavidas en ese mar de camarógrafos y guardaespaldas. Llevaba solo 5 minutos y todo esto ya me abrumaba, y tenía ganas de ir al baño. Genial.

Sango saludaba educadamente a cuanta persona se le atravesaba para intentar entablar conversación, ella se disculpaba rápidamente aduciendo que tenía compromisos previos con otras personas. Yo gritaba en mi cabeza que tenía un compromiso con el baño. Quedaban 30 minutos para que el desfile comenzara. Si no iba ahora, me quedaría sentada aguantando por 2 horas.

Cuando por fin Sango estuvo libre, caminamos hacia el baño. Me pareció ver Kōga vestido en saco y corbata al otro lado de la pasarela con una copa de champagne, estrechándole fuertemente la mano a un señor mayor bastante elegante.

— ¿Has escuchado la frase "mantén cerca a tus amigos, pero aún más cerca a tus enemigos"? —me respondió con una pregunta—. Kōga Ookami, es el heredero de la empresa de su abuelo. Por eso se cambió de carrera, antiguamente estudiaba Ingeniería empresarial. Su empresa es como un clan casi tan antiguo como Taisho Inc. Es su principal competencia en varios rubros —explicó.

«Y por eso la rivalidad entre InuYasha y Kōga», entendí.

Después de atender las necesidades fisiológicas de mi cuerpo salí renovada, hasta con mejor ánimo. Nos dirigimos a saludar al diseñador tras bambalinas. Era un hombre bastante apuesto y vestido de forma extravagante que saltó —literalmente— cuando me vio.

— ¡Kikyo, espectacular como siempre! ¡El azul es tu color, siempre te lo he dicho!—antes de que pudiera decir que no era Kikyo, me abrazó fuertemente visiblemente y aliviado —. Perdón por el abrazo, sé que no te gusta que te toquen pero pensé que no llegarías, me mordí toda la manicura de los nervios. Anda a cambiarte ya y que te retoquen un poco el maquillaje —me inspeccionó con la mirada y me cogió un mechón de cabello—. Me gusta el peinado, ese cabello te hace ver savage —miró su reloj— ¡Dios! No perdamos más tiempo. Tenemos 15 minutos para alistarte —me empezó a empujar hacia los camerinos.

— ¡Un momento! Yo no soy Kikyo. Me llamo Kagome, Kagome Higurashi. Vengo con ella —señalé a Sango que parecía bastante divertida con la confusión—. Solo veníamos a saludar.

— ¿No eres Kikyo? —preguntó sorprendido. Yo negué con la cabeza— Son casi idénticas, bueno tú eres algo más bronceada, pero… ¡Ay, Dios! ¡Qué haré! Sin Kikyo se cancelará el desfile.

—Lo lamento mucho —parecía a punto de ponerse a llorar.

— ¿Qué tanto lo lamentas? —enarcó una ceja cambiando drásticamente de actitud.

—Ambas lo lamentamos —añadió Sango, dando un paso adelante

—No todo está perdido, necesitamos a Kikyo, o —me miró— a alguien que sea parecida a ella— «No puede estar insinuando... », pensé asustada¿Podrías modelar? si no me hubiera mirado fijamente al pronunciar la pregunta, hubiera pensado que se dirigía a cualquier persona.

Cualquiera, menos a mí.

¿Yo modelando?


Helloooo :)
¿Cómo están?
¡Apareció Kirara! Adoro esa gata, en serio. No sé ustedes, pero yo amo a Sango.
Sé que me tardé, por eso les dejé un capítulo un cachito más largo que los otros. Espero que lo disfruten mucho, mucho.
Si te gustó, deja un review.
Si no te gusto, deja un review.

El botoncito está abajo, jeje.
Si recién lees estás leyendo esta historia: ¡bienvenido y gracias!
Tu comentario es muy importante c:
¡Cuídense mucho!
Atte. Ro :)


Te reto a encontrar tu nombre en menos de 3 segundos:

Bruxi
Okok, sé que era fácil adivinar xd
Oh, lo complicado viene el próximo capítulo, porque saldrán varias cositas.
Traté de no tardarme demasiado, de verdad :C
Culpa de la Historia Universal.

Corazón de Mazapán
Para ti hay un enorme: ¡GRACIAS!
Me encanta que te encante asjk
Trato de mantener a los personajes lo más que puedo, aunque no siempre salga :c
El final lo iremos descubriendo ambas, tengo una idea pero depende de cómo se tornen las cosas :)
Te vuelvo a agradecer por el comentario ;)

danita-inu
Jajaja, hemos hecho un trabalenguas.
Y tú, ¿qué comes que adivinas?
Ese par de babosos xd.
Bueno, vale el intento, ¿no?

AndyRm
Agradezco a cada uno de mis lectores que se toman el tiempo de comentar.
¡Gracias por el buen comentario! :)
Mi forma de escribir es… en realidad, no sé cómo denominarlo.
Pero si es un fic mío, tiene que hacerte reír.

Dannyrock
Apostaría a que sí acertaste :)
Lamento hacerlos esperar tanto, sé lo que se siente :c
Pero, las tareas y los exámenes, están en mi contra D:
¡Cuídate mucho!

gangster-guns
¡Tenía que aparecer Kōga para activar los celos de InuYasha!
Lamento la tardanza :c
Gracias por el favorito :)

Neri Dark
Sé que era fácil, Kōga es indispensable para la historia.
Mis títulos son algo raros xd
Gracias por el cumplido (L)
De nada, responder es lo menos que podría hacer si se toman el tiempo de comentar :)

Candy
No hay forma de compararlas, lo sé.
Se parecen y eso hace que se haya metido en esta pequeña situación.
Pero tranquila, solo se hace la comparación al principio.
Ellas son diferente, InuYasha se tiene que dar cuenta de eso ;)

Lillipop19
Querida, ¿cómo has estado?
Estamos saliendo de nuestras cuevas, ¿no?
InuYasha me enamoró también con la escena de las rosas *-*, jeje.
El beso fue un impulso, es difícil comenzar una historia cuando ya se han besado pero hago lo que puedo xd
Espero que lo sigas leyendo y te pases más por el Fandom ;)
Se te extraña :c
¡Cuídate mucho!

dan9912
¡Muchas gracias por el comentario! :)
Lamento la demora :c

roosse.98
¡Bienvenida Emy-chan y gracias por el comentario!
Ahí te va el 4to capítulo :)

Rosseshadow
Me gusta hacer reír a las personas, avisa si te saque alguna sonrisa :)
Miroku es un perver, dejémoslo que piense que "Morirá virgen"
Será un InuYasha vs. Kōga.
*suena la campana*

p0pul4ar
Oh, muchas gracias por el cumplido(L)
Kōga apareció y con él los celos de InuYasha, jeje.
Lamento tanto la demora :c
Espero disfrutes el capítulo :)

Mary Yuet
Los planes de esos dos pues, cuando se juntan hay problemas xd
En este capítulo te aclaro la duda :)
Amo a Sango (L) y ya apareció Kirara ajskdha
Kikyo tiene que aparecer, desde hace una semana que no la vemos(?) jajaja
InuYasha deberá sacar paciencia de donde no tiene y tratar de aparentar un poco.
Oh, ya se acerca mi viaje de promo *emocionada*
Podría tirarme a mi camita, pero los dedos me pican y si no escribo, exploto xd
¡Que Dios te bendiga!
Chau


Revisado el 1/06/20

Terminé de revisar esto mientras espero ver si toman o no la Casa Blanca.