El mercado estaba en llamas.
Muchos puestos que ella había visitado antes, estaban destrozados y los dueños y dueñas que la habían atendido y tratado amablemente se encontraban tendidos en el suelo, rodeados de en un gran charco de sangre.
-No puede ser...
Su voz se hizo cada vez mas pequeña al ver el nivel de destrucción al que Evilus había llegado.
Habiéndose paralizado por la imagen frente a sus ojos, Ardi no se dio cuenta de que Evilus aun estaba cegando vidas delante de ella.
-¡Gwah!
-¡Ayuda--!
*Slash*
Al verla, un par de personas corrieron hacia ella, pero fue demasiado tarde. Múltiples cortes hicieron que ellos cayeran muertos al piso.
Estas personas eran simples comerciantes, transeúntes sin una bendición de un dios. En simples palabras eran personas normales.
-¡Detente!
Viendo la masacre frente a sus ojos, Ardi desenfundo su espada y grito desde el fondo de su corazón mientra arremetia hacia ellos.
-Hoooo~ ¿Que tenemos aquí?. Si es la mocosa de la Familia Ganesha.
Dijo una persona mientras en su rostro se formaba una asquerosa sonrisa.
-¡Olivas!--Dijo Ardi con una mirada de enojo.
-¿Como has estado, niña?
-¡Basta!
Oscilando su brazo, Ella soltó un gran corte.
*Fiiiiiii*
Inclinándose un poco hacia atrás, el esquivo fácilmente.
Empujando hacia adelante, con mucha fuerza en sus brazos, ella corto horizontalmente.
Dando un paso hacia el costado, el la esquivo fácilmente.
-Ya me aburriste, creí que me darías un poco mas de diversión.--Dijo Olivas.
Acercandose rápidamente, el atravesó su defensa. Sin prever esto, Ardi quedó sorprendida.
-¡Gah!
Soltando un quejido, Ardi cayó al suelo.
Ella había sido golpeada fuertemente por Olivas.
-Que patético~ ¿Y se supone que eres una de las fuerzas defensoras de Orario?
Dijo Olivas mientras la veía tendida en el piso.
Inclinándose, el tomó del cuello a Ardi y la elevó, las puntas de sus pies apenas podían tocar el suelo.
"¿Qué está pasando?"
Intentando liberarse, ella llevo ambas manos hacia el brazo de Olivas.
-Viendo tu mirada, supongo que te estarás preguntando como es posible esto, ¿verdad?
-Después de todo, hasta hace poco, tú podías darme pelea.
Sujetando gradualmente con mas fuerza, ella estaba comenzando a Asfixiarse.
-Déjame darte un regalo de despedida.
El la acercó.
-¿No te has preguntado porque los vejestorios del gremio no mandaron a tu Familia a una expedición desde hace un tiempo?
Ella no podía responder.
-¿No te has preguntado porque la Familia Freya y Loki últimamente no han estado ayudando?
La Familia Freya y Loki, los dos estandartes de la ciudad últimamente no habían estado presentes en esta. Ardi pensó que era por los múltiples asaltos a Knossos que Ouranos dijo.
-El calabozo está cambiando. Está mutando.
-Ella nos dará su bendición.
Con la mirada como la de un fanático, el siguió hablando.
-Lo que sucedió en la antigüedad volverá a ocurrir... Qué lástima que no estarás aquí para poder verlo.
Elevandola, los pies de Ardi dejaron el suelo.
-Adiós.
Sin poder hacer nada, la desesperación lleno su rostro. Esperando el final, ella cerró los ojos.
*Zas*
*Tump*
Ella cayó al suelo.
Oyendo un corte, ella abrió los ojos.
-Apártate.
Llegué a tiempo.
Afortunadamente llegué antes de que Olivas mate a Ardi.
Interponiendose entre ellos, Bell extendió su espada apuntando hacia Olivas.
Es extraño, a pesar de que le corte un brazo, el apenas mostró signo de dolor en su rostro.
-Tu eres el chico del otro día--Dijo Olivas mientras veía su brazo.
Un segundo después, los ojos de Bell se abrieron como si estuviera en estado de shock.
¿Se esta... regenerando?
¿Qué es el?
Unos segundos después, la parte del brazo que Bell había cortado se regenero por completo.
-Hmm.
Estirando su brazo, el probó si ya estaba en buen estado.
-¿Quién... No, qué eres tu?
Apretando el agarre de su arma y sin vacilar, Bell preguntó con una mirada seria en el rostro.
-Soy uno de los bendecidos. Uno que la verá en su máximo esplendor cuando ella ascienda.
Su mirada claramente daba un aire de inquietud.
Sin decir nada, Bell piso fuertemente las losas de piedra bajo sus pies.
-Eres fuerte, no debo subestimarte.
Olivas también hizo lo mismo, desenfundando una espada corta que estaba en su cadera, el arremetió hacia Bell.
Empujando hacia adelante, Bell osciló su espada formando un arco
*¡Chis-Chas!*
Al chocar, las espadas liberaron un sin fin de chispas.
Es fuerte, probablemente sea un poco mas fuerte que Vitteaux.
Esquivando, dando un salto hacia atrás, redireccionando, Olivas fallo en cada tipo de ataque que lanzó a Bell.
-*¡Tch!*
Soltando un chasquido, el rostro de Olivas cambió de una confiada a una llena de odio y frustración por la persona que tenía delante de él.
*¡Chis-Chas!*
Intercambiando una feroz lluvia de golpes, la calle se lleno del ruido de una gran batalla.
-I-increíble...--Dijo Ardi mientras observaba la pelea.
La batalla había comenzado hace un momento pero Bell ya llevaba la delantera.
-¡Maldito!
Oscilando su brazo, Olivas lanzó un gran corte horizontal.
Dando un paso hacia atrás y girando su cuerpo, Bell esquivo fácilmente el filo de su espada.
-¡Quién diablos eres!
Deteniéndose un momento, el grito furiosamente.
El cuerpo de Olivas ya estaba cubierto de muchas heridas pero éstas ya se estaban regenerando a una velocidad inferior que cuando su brazo fue cortado.
A diferencia de el, el cuerpo de Bell no tenía heridas, solo pequeños cortes en la ropa.
-Eso no te importa.
Pisando fuertemente, Olivas se lanzó hacia Bell.
Viendo la brillante y filosa punta de la espada acercarse, Bell también se apresuró.
Empujando hacia adelante la punta de su espada, el apuntó hacia Olivas.
*ping ping*
El sonido de unas campanillas se hizo audible.
La espada tomo un tono brillante
Llevando la punta al cuerpo de Olivas, Bell se movió rápidamente. Estirando su brazo, el tomo la delantera.
*Clang*
El sonido del metal chocando contra el piso sonó secamente.
Girando su rostro, Olivas noto que el lugar donde había sido tocado por la espada ya no estaba.
-Q-que...
-Tu regeneración tiene un límite, ¿Verdad?--Dijo Bell mientras que con su brazo extendido apuntaba su espada hacia Olivas.
-¡Tú!
Sujetándose el brazo faltante, Olivas grito furioso.
-Al comienzo me sorprendió tu regeneración.
-Pero al pelear note que si tu cuerpo recibe daño en exceso, la velocidad de tu regeneración se divide intentando curar el daño. ¿Estoy en lo cierto?
Con una mirada seria en el rostro, Bell habló tranquilamente mientras que el rostro de Olivas se llenaba de odio y enojo.
-¡Haré que pagues esto!--Dijo Olivas mientras retrocedía paso a paso.
-¿Creés que te dejaré ir?
Dando dos pasos hacia adelante, Bell apretó fuertemente su arma pero antes de que llegara a Olivas--
*Crack, crak*
El piso se resquebrajo.
Saltando por instinto, Bell se libro de un daño considerable.
Vi que un monstruo parecido a una serpiente salían del piso.
-¿Qué es esto?
Mirando de reojo al rostro de Ardi, ella se veía igual de confundida que yo.
Múltiples tentáculos empezaron a expandirse destruyendo todo lo que se encontraba alrededor.
Esquivando y cortando todo lo que se acercaba a Bell, el se acercó hacia Ardi.
-¿Estas bien?
-S-si.
Mirando a la criatura delante de él, Bell siguió hablando.
-Por dónde vinimos aun habían personas con vida, ayúdalos y vuelve a Babel.
-¡Pero—
La criatura comenzó a moverse erráticamente.
Este levantó su cabeza protuberante hacia el cielo. ¡Crick! ¡Crick! Aparecieron líneas—— y floreció.
-¡¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!
Su rugido resonó por las calles.
Muchos pétalos se extendían hacia la luz de la luna que empezó a salir.
Cada uno de ellos era de un ominoso color rojo oscuro.
Todos se encontraron en el centro, una gigantesca boca llena de colmillos. El polen se sacudía con cada movimiento.
La carne dentro de su boca era de un color rosa claro. Su piedra mágica era visible en lo profundo de su garganta cuando la bestia regresaba hacia su presa.
El largo cuerpo era en realidad un tallo. El bulto de cabeza sin rostro resultó ser un capullo.
-¡¿Una flor?!—Dijo Ardi con horror en su rostro.
-¡Vete!
Hablando seriamente sin mirarla, Bell comenzó a correr hacia los tentáculos que la flor lanzó hacia ellos.
-¡Bell!
Extendiendo su brazo, ella intentó detenerlo pero no lo alcanzó.
Sin poder hacer nada, ella se dio la vuelta y comenzó a correr.
*Zas, zas, zas*
Agitando el brazo, múltiples cortes se desataron hacia los tentáculos que se acercaban furiosamente.
Apresurandome, corrí hacia lo que parecía el tallo principal. Estaba seguro de que si corto la cabeza esto se acabara.
Empujando hacia adelante, Bell arremetió hacia los nuevos tentáculos que intentaron frenar su avance.
Deslizándose a través de una brecha por la cual una persona apenas podría pasar, el los esquivo fácilmente.
Parándose rápidamente, oscilando el brazo se deshizo de todo lo que intentaban detenerlo.
*Ping, ping*
Cargando su espada, Bell soltó un gran corte horizontal a la cabeza protuberante que intentó atacarlo.
Unos segundos después todos los tentáculos y el gran tallo delante suyo se hizo polvo.
-Haaa~
Soltando un suspiro, Bell se comenzó a caminar.
-Que raro, nunca oí hablar de este tipo de monstruos.
*Fiiii~*
Agitando la espada, solte un corte al aire para ver que todo se encontrara en perfecto estado.
-Hmm.
-¡Que bueno! Parece que alfin encontré una espada que soporte múltiples cargas.
Acercando la espada hacia mi rostro, revisaba que no hubiesen grietas en algún lugar de esta.
-No, no hay tiempo que perder.
Poniendo la espada en su funda comencé a correr hacia la gran torre que se elevaba hasta el cielo.
Al estar llegando a Babel, múltiples gritos de dolor llegaron hasta mi.
-¡Ayuda!
-¡Traigan los botiquines, rápido!
Muchas personas vestidas en su mayoría de blanco se movían de un lado a otro. Mirando a los alrededores, vi que una chica de cabello plateado que parecía una pequeña muñeca era quien los lideraba.
-¡Bell!
Oyendo una voz familiar gire mi rostro.
Parada a unos pasos de mi, se encontraba Artemisa-sama. Sujetando muchas cosas en sus brazos, ella se acercó a mí.
-¿¡Estas bien!?
Un poco agitada, la diosa preguntó sobre el bienestar del chico.
-Si, no me hice ningún daño.
-Que bueno. Toma esto, por favor llevalo a la entrada a Babel.
-S-si.
Dejando en mis brazos un montón de botiquines y cajas de pociones, ella comenzó a correr hacia otros heridos que acababan de llegar.
Entrando al interior de la gran torre, vi que la situación aquí era igual o mas caótica que afuera. Muchas personas entre ellas Aventureros y ciudadanos se encontraban tendidos en el piso. Pedazos de armaduras en mal estado se encontraban tiradas, manchas de sangre tiñeron el piso de un tono rojizo, cuerpos sin vida cubiertos por mantas.
-¡Calmate!
-¡Como quieres que me calme! ¡Debo hacer que esos desgraciados paguen por lo que hicieron!
Escuchando una acalorada discusión, gire mi rostro y vi a personas que había conocido hace poco. Lyra la chica pallum se encontraba tendida en el piso y Alice, Kaguya y Ryu se encontraban de pie discutiendo.
Lyra se encontraba cubierta de sangre, su armadura estaba abollada. Al lado suyo se encontraba Lante apoyada sobre sus rodillas, ella cubría las heridas de Lyra con vendas.
Acercándome, deje los botiquines y la cajas de pociones en el piso al lado de personas que vestían las mismas ropas que los de afuera.
-¿Se encuentra bien?
Escuchando mi voz, sus miradas giraron hacia mí.
-¿Bell-san, estas bien? --Dijo Lante.
-Si, no me paso nada.
Mirando a las personas que no habían dicho nada aún, vi rastros de enojo en sus rostros.
Dirigiendo mi mirada hacia su compañera herida pregunte—
-¿Que sucedió?
-Ella estaba de patrulla en el momento que atacó Evilus, esos no serían un problema pero Vitteaux apareció.--Respondió Alise.
Apretando sus puños y mirando hacia abajo, ella continuó hablando.
-Kaguya se encontraba cerca de ahí, si no fuera por ella...
Lyra salvo a muchas personas pero había recibido gran daño al enfrentarse a Vitteaux.
-Ella está fuera de peligro, pero tiene heridas graves.--Dijo Lante mientras aún seguía cuidando de Lyra.
-Ya veo...
Echando un vistazo a los Alrededores note que faltaba alguien.
-¿Ardi llegó a salvo?--Pregunté.
-Oh, si. Ella tenia heridas superficiales, después de curarla fue apresuradamente al gremio.
-Vuelvo en un momento, tengo algo que hacer.
-S-si.
Dándose la vuelta, Bell camino a la entrada con dirección hacía el gremio.
-¡Apresurate!
-¡Llena estos papeles!
Pasando a través de la entrada, pude ver que el gremio estaba en un caos completo.
Muchas personas corrían rápidamente de un lado para otro.
Atravesando la sala, estaba a unos metros del mostrador.
Este estaba repleto de personas y cerca al mostrador se escuchaba una acalorada discusión.
Abriéndome paso entre las personas pude ver a la chica que estaba buscando.
-¡Necesito ver a Royman-sama!
-Lo siento el esta en una reunión con los ejecutivos de la Familia Freya y Loki.--Dijo un hombre parado detrás del mostrador.
-¡Eso es una mentira! ¡Necesito hablar con el en este instante!.
*¡clack!*
Ardi golpeó el mostrador haciendo que un fuerte sonido fuera a través de la sala.
-Ardi-san--Dije su nombre, tomándola de una muñeca atraje su atención hacía mí.
-¿Bell-san?
-¿Que está pasando?--Mirándola pregunté.
Alternando su mirada entré ella y la persona atras de del mostrador, Bell esperó una respuesta.
-Necesito hablar con Royman-sama--
-Ya te dije que el está ocupado.
Interrumpiendo a Ardi, el hombre comenzó a hablar.
-Ustedes... Vulgares aventureros, ¿No saben lo que son los modales?
Fuertes palabras salieron de su boca. Girando su rostro, Ardi lo miró con enojó.
-Apenas eres una aventurera de segunda clase y aún así me exiges que haga lo que pides.
El hombre miró a los demás empleados del gremio que se habían detenido por la discusión entre el y Ardi. Frunciendo el ceño, el los intimidó e hizo que voltearan sus miradas y continuarán con lo que estaban haciendo.
-Largo—Dijo cortantemente, su rostro se llenó de desprecio y desdén hacía nosotros.
-¡Tu—
Antes de que ella terminará de hablar, la tomé por la muñeca y la arrastre hacía la salida.
Unos minutos pasaron. Estábamos fuera de Babel, soltando su muñeca e intentando hablar, una voz vino a nosotros--
-¡Ardi!
-Hermana... —Dijo Ardi.
Viniendo hacia nosotros, la bella mujer comenzó a hacer preguntas.
-¿Qué está pasando? Me dijeron que tuviste una discusión con el encargado principal en el gremio.
Pasaron unos minutos, Ardi nos explico todo lo que había escuchado de Olivas. Viendo el rostro de Shakti, pude notar que ella no sabía nada de esto al igual que yo.
-¿Estas segura de esto?--preguntó Shakti.
-Si.
Asintiendo, Ardi respondió a la pregunta de su hermana.
-Pue—
-¡Ayuda!
Antes de que terminará de hablar, un grito me interrumpió. Girando mi rostros hacia la dirección de la que provenía el grito, vi que un grupo de personas que se encontraban muy heridas se acercaba hacia acá.
-¡Hermana!
Shakti y Ardi corrieron hacia las personas que acababan de llegar.
-Capitana--Dijo uno de ellos, caminando erráticamente y esforzandose por no desmayarse.
Llegando hacia ellos, Shakti lo ayudó a sentarse en el piso.
-¡Qué pasó?!
Preguntó Ardi al ver el estado de sus compañeros.
-Evilus atacó la refinería de piedras magicas.
-¡¡¿Qué?!!—Ardi exclamó sorprendida.
La persona no pudo responder, sintiendo su seguridad se había desmayado.
Viendo a los heridos llegar, Artemisa y una chica de cabello plateado.
-Airmid—Viéndola llegar, Shakti dijo el nombre de la chica de cabello plateado.
Poniéndose de rodillas, ella comenzó a recitar un cántico. Acercando sus manos, una luz tenue los rodeo.
Unos segundos después las heridas que tenían comenzaron a desaparecer.
Ella se puso de pie y luego—
*¡clack!* *¡clack!*
Dando dos pasos hacia atrás, ella estaba por desplomarse.
-¡Airmid!—
Las hermanas dijeron al unísono, acercándose rápidamente hacia ella.
-E-estoy bien...
Dijo ella llevando una mano a su frente.
-Me esforcé un poco, eso es todo. No se preocupen.
-Y-ya veo.
Viendo que cada vez mas heridos llegaban, Ardi abrió la boca.
-Necesito hablar con ustedes, ¿Podrían venir conmigo por un momento?.
-Está bien.—Asintió Shakti.
-Me iré por un momento, cuiden de ellos mientras tanto.--Dijo Airmid a sus subordinados.
Alejándonos un poco del ajetreo y después de que Shakti y Ardi mintieran acerca de mi para que Airmid no sospechara. Ardi nos explico lo que había pasado con Olivas y el gremio y también llamamos a Artemisa-sama y Alise-san para corroborar algo.
-Si, es el mismo tipo que no me dejó ver a Ouranos.—Dijo Artemisa.
-Ya veo.
Poniendo una mano en su barbilla, Bell comenzó a pensar en algo.
-Shakti-san, ¿puedo pedirte algo?
-Esta bien.
Asintiendo, ella aceptó la petición de Bell.
-Crea un perímetro alrededor de Babel, específicamente Beastmans. La flor con la que me enfrente apareció repentinamente del suelo, sería tarde si esas cosas aparecen aquí.
Los Beastmans tenían un espectacular sentido de audición y olfato, sería mas sencillo estar preparados por si algo que no podamos ver llegase a venir.
-Mi Familia también ayudará, si se quedan sin hacer nada probablemente una de ellas hará algo tonto.
Uniéndose a la conversación, Alise-san ofreció la ayuda de su Familia. Bueno, viendo la situación cualquier ayuda por mas pequeña que sea es mas que bienvenida.
-Ardi-san, mantén vigilado al gremio, a todo lo que entre o salga.
Sin saber quien es el aliado de Evilus, sería un problema que todo lo que hagamos llegará a filtrarse.
-Necesito que alguien me acompañe al distrito industrial, como llegue hace poco tardaría tiempo en llegar ahí.
-Yo iré.
Dando un paso adelante, Alise-san se ofreció a acompañarme.
-Te dejó al mando de mis chicas, Shakti. Puedes ordenar que te ayuden, ellas te escucharán.
Sin decir una palabra, Shakti simplemente asintió a las palabras de Alise-san, veo que se tienen mucha confianza entre sí.
-Bien, entonces Alise-san y yo avanzaremos hacia el distrito industrial. Limpiare el camino, al pelear con ellos, sentí que solo los capitanes eran de un Lv. 4 o 5, los demás eran humanos normales o almenos con un Lv. 2 como máximo. Así que 15 minutos después de que me haya ido envíen un equipo de rescate, seguramente hay muchos heridos que no pudieron llegar aquí.
-Esta bien, pediré ayuda a todas las Familia disponibles.
Girando su mirada hacia Airmid, Bell continuó hablando.
-Airmid-san, por favor comprueba si lo que dijeron acerca de la Familia Loki y Freya es verdad.
-Haré lo posible.
Habiendo terminado la conversación nos preparamos para irnos, pero antes de eso Artemisa-sama se nos acercó.
-Cuídense.—Dijo Artemisa, preocupada por la situación.
-Estaremos bien.
Agitando las manos, intente hacer que no se preocupara tanto. Pesé al poco tiempo que la conozco, puedo saber que Artemisa-sama es alguien impulsiva cuando se trata de la justicia.
Despidiéndose de las demas, Alise y Bell les dieron la espalda y comenzaron a correr.
Estando cerca del distrito industrial fuimos atacados por muchos miembro de Evilus. Después de limpiar la zona el silencio nos rodeo completamente.
Sin decir nada continuamos caminando hacia nuestro destino, acompañados por la tenue luz de la luna. Mirando alrededor, la vista era igual pero a la vez distinta de la del distrito comercial... Como si aquí habría pasado una masacre en la cual no se hubiesen resistido ni intentado escapar, como hubieran aceptado el hecho de que iban a morir.
Casas y edificios ardiendo, las losas de piedra tenían un color carmesí.
Dando un vistazo al rostro de mi compañera, este estaba lleno frustración.
*Tap, Tap, Tap.*
Paso a paso nos acercábamos mas a la fábrica.
Mientras mas nos acercábamos, el silencio impregnado en el ambiente cada vez se desvanecía más y más.
*Crack, crack*
Un fuerte sonido de algo rompiéndose vino por delante de nosotros. Comenzamos a correr y dimos vuelta a la esquina—
Mis ojos se abrieron ampliamente, como si fuera a entrar en estado de shock.
Era gente de Evilus.
A diferencia de los cuerpos que de transeúntes y trabajadores de esta zona que hayamos antes, estos de aquí apenas eran reconocibles. Eran simples trozos de carne rodeados de pedazos de tela apenas reconocible.
Acercándose, Alise, la chica con la que vine se arrodilló cerca de uno de los trozos de carne, extendiendo su brazo hacia el irreconciliable cuerpo ella tocó ligeramente un pedazo.
-¿Alise...san?
Sin saber que estaba haciendo dije su nombre ligeramente.
-¿La princesa de la guerra esta aquí?
Susurrando entre labios, ella dijo algo que no entendí.
-¿Princesa de la guerra?
Poniéndose de pie, ella repentinamente comenzó a correr con dirección hacia la entrada a la fábrica.
Apresurandose, Bell comenzó a correr.
Pasando a través de la gran puerta oí un gran ruido—
*¡Faaaaaaah!*
-¡Wah—
Fui empujado hacia atrás por un fuerte viento que provino de delante mío.
Apoyándome en una mano, me puse de pie.
-¿Viento negro?
Un abrumador viento negro.
Mirando hacia adelante, Alise-san no se encontraba por aquí.
Comencé a caminar.
Como si estuviera frente a una tormenta.
Mientras mas me acercaba a la fuente mas difícil se hacía. Siendo empujado hacia atrás me esforcé.
*¡Chis-Chas!*
-¿Alguien esta peleando?
Ruidos de una feroz batalla donde espadas chocaban llegó hasta mi.
-¡Alise-san!
Vislumbrando la figura de una persona, grite pensando que era Alise, pero—
Me equivoque...
Mientras mas me acercaba, un bello tono dorado entró en mi campo de visión.
Una chica que había conocido hace poco.
-¿Ais...san?
Su nombre se escapó de mis labios.
Al escuchar mis palabras, su rostro giro lentamente hacia mí.
Al verla sentí que era alguien totalmente distinta a la persona que había conocido.
Al ver sus ojos sentí odio y a la vez... Tristeza y soledad.
Rodeada de ese abrumador viento negro, a mis ojos parecía como si estuviese quemando su vida.
