Veo que les a gustado mucho el primer capitulo de esta historía así que aquí va otro espero que los disfruten. Gracias por los reviews.

Título en inglés: A Winter´s Reprieve

Título en español: Un Respiro de Invierno

Esto ocurre durante el 5° año de nuestro querido Harry (te queremos Ry)

Resumen: el verano ha terminado. Harry vuelve al colegio y Rabastan está con Voldemort. Secretos son descubiertos, máscaras caen y Harry ve las consecuencias de su romance de verano.

Parejas: Harry Potter/Rabastan Lestrange

Autor: enchanted nightingale

Derechos: los personajes de los libros de Harry Potter no me pertenecen y tampoco lo hace la historia.


28 de agosto, Mansión Malfoy


Rabastan pudo escuchar el cacareo terriblemente familiar que hizo que cada pelo en su cuerpo se parara y la necesidad de volverse en la dirección opuesta fuera demasiado tentadora. Su hermano mayor ubicó una mano en su hombro.

-Si tengo que ir allí hermano pequeño entonces tu también -siseó Rodolphus en su oído-.

-Es tu esposa.

-¡Exactamente! Ha sido más que suficiente tortura para mi. Necesito apoyo.

Rabastan se burló. -¿Puedo ofrecerte un abrazo? -recibió una suave palmada en la parte de atrás de la cabeza-.

-No te hagas el listo -le dijo Rodolphus e inmediatamente lo empujó al interior de la sala de té donde estaban reunidos su "querida" esposa, su hermana, su cuñado y su sobrino-.

Rabastan observó a sus primos y a su sobrino. No habían cambiado mucho, aunque Draco había crecido. El mago ausentemente notó que era más alto y mucho más pálido que su Harry. Entonces se dio cuanta de cuan peligrosos eran sus pensamientos y los empujó al fondo de su mente. Realmente este no era momento para tener a un mago de ojos verdes en sus pensamientos.

-¡Rodolphus! -exclamó la bruja insana y caminó hacía su esposo-.

Sus huesudos brazos se envolvieron alrededor del hermano de Rabastan, quien se quedo inmóvil, y en parte le devolvió el abrazo. -Bella -reconoció-.

Luego Bellatrix lo dejó ir y se enfocó en Rabastan. -Ni pienses en abrazarme -le siseó Rabastan y dio un paso hacia atrás alejándose de ella-.

-¿El pobre bebé es muy tímido? -arrulló-.

Ella se encaminó hacia él y Rabastan sacó su varita. -Manten esas garras lejos -ella le producía escalofríos. Incluso antes de Azkaban no estaba exactamente sana. esa locura era lo que le hacía despreciarla. Y nunca entendería porque su familia permitió que su hermano se casara con ella y manchara su sangre con su locura. La familia Black tenía un conocido historial de inestabilidad mental. El único consuelo de Rabastan era que todavía no habían tenido hijos.

Bellatrix achicó sus ojos mirándolo. Rabastan trató de ignorarla. Tenía el abito de tratar de irritarlo. Pero esto se volvía contra ella. Cuando recién se había casado con su hermano aprovechaba para burlarse de él por ser muy reservado. Durante sus días con Voldemort encontró otras maneras para molestarlo, cuestionando su lógica su talento y su lealtad. El Señor Oscuro nunca le había prestado atención alguna a esto por lo cual Rabastan estaba agradecido. Y tampoco lo hizo el resto de los Mortífagos. La mayoría le temía a la bruja. Y los que no la ignoraban usualmente se dividían entre sentir lastima o desprecio por la mujer.

-Bella -advirtió Rodolphus-. Para eso o te haré parar -y el mago quería decir esto. No tenía problemas en hechizarla para que entendiera su punto. La lógica no funcionaba con ella.

-¿Te Rabastan? -ofreció Narcissa-.

-¿O algo más fuerte? -propuso Lucius-.

El mago tuvo que considerarlo. -Brandy estaría bien.

La dueña de casa llamó a un elfo doméstico. Rabastan se sentó en un sillón tan lejos posible como fuera de su cuñada.

-Tío -Draco vino hacia el lado de Rabastan-. ¿Cómo estaba París? No he estado allí en años.

-Estaba igual -replicó. Tomando un sorbo de su bebida se permitió caer en una cortes charla. Tenía que acostumbrarse si iba a volver a socializar en este circulo nuevamente.


29 de agosto, Mansión Malfoy


Rabastan se escondió entre la suave ropa de cama, volviéndose sobre su estomago. Subconcientemente sabía que el sol había salido hace rato y el desayuno ya había sido traído a su habitación por una de los elfos domésticos Malfoy. Pero ni el olor de fresco café fue suficiente para hacer al mago moverse de lugar en la cama. Simplemente permaneció acostado, con los ojos cerrados; tratando de recordar como se sentía no dormir solo durante la noche. Se sentía patético por tener esos pensamientos y su humor empeoró.

Ya estaba listo para volver a dormir cuando su hermano entró a la habitación.

-Levántate y brilla tan brillante como un hechizo Lumos -dijo Rodolphus en voz alta-.

-Vete -gruñó Rabastan-.

-No puedo -replicó Rodolphus mientras inspeccionaba la bandeja. Agarró un croissant del plato y tomó un bocado. -Aun no tengo suficiente de la comida de los elfos domésticos. Azkaban me hizo apreciar las cosas simples de la vida. Una buena comida, un buen plato y un buen polvo.

Rabastan gruñó de miseria. -¿Vete?

-¿Ahora que tipo de hermano sería si no te diera un incentivo para salir de la cama?

Antes de que Rabastan pudiera reaccionar un bien ubicado hechizo punzante lo golpeó con toda la fuerza y salió de la cama antes de que este terminara. Con la varita en su mano le devolvió el hechizo a su hermano, pero Rodolphus irguió un escudo y le sonrió al mago de menor edad.

-Dormir hasta mediodía no es algo que tu harías hermano. A si que a menos que ahora te guste languidecer en la oscuridad como un Hufflepuff contrólate.

Rabastan hizo una mueca y frotó su brazo donde el hechizo había hecho contacto. -No me compares con esos cobardes.

Rodolphus abrió las cortinas y dejó entrar la luz, luego abrió las puertas del balcón para dejar entrar el aire fresco. -Come. Es imposible manejarte con el estomago vacío.

-Ya no tengo doce años.

-Pero no has madurado bien -respondió Rodolphus-.

Rabastan acordó con él porque tenía hambre. Su hermano mayor lo dejó solo por un momento contento con mirarlo como una cobra por atacar. Cuando Rabastan tuvo suficiente comida agarró el café. Apenas había tomado un sorbo cuando la tranquilidad fue rota.

-¿Quién fue? -demandó Rodolphus-.

Rabastan consideró hacerse el tonto pero su hermano lo conocía demasiado bien como para permitírselo.

-¿Fue la misma persona que dejó tu cama en aquel estado? -le preguntó Rodolphus-.

-Sí -replicó Rabastan-.

-Eso fue rápido. Pensé que tendría que torturarte al menos un poco -comentó su hermano. Rodolphus estaba pensativo. -¿Ella era buena?

-Si te es necesario saber, "él" fue increíble.

Una corta pausa y luego: -¿Eres gay? -preguntó Rodolphus-. ¿O fue una cosa de una vez?

-No tengo ninguna preferencia -replicó Rabastan-.

-Siento un "pero" viniendo -sonrió Rodolphus-. ¿Qué acto despreciable cometiste?

La mente de Rabastan registro la pregunta y tuvo problemas para responderla. ¿Qué era peor? ¿Dormir con Harry Potter o dormir con un menor?

-Aha, ciertamente te tomaste tu tiempo para responder -comentó alegremente Rodolphus-.

-Eres peor que un perro de casa tras sangre.

-Para de halagarme y contesta.

El hombre más joven suspiró. -Yo... él era menor.

Rodolphus parpadeó. -¿Es eso?

-Sí.

-Déjame ver si entendí, eres un convicto escapado de Azkaban como si fuera poco, que cometiste despreciables crímenes siendo Mortifago, incluyendo múltiples crímenes y frecuentes torturas, ¿y estas preocupado por haberte acostado con un menor? -explicó Rodolphus, se detuvo-. ¿Qué edad tenía exactamente? ¿No te gustan los niños, no?

-¡No! ¡Morgana, no! Solo él y no lucía como un menor en ese momento. Pensé que tenía diecisiete... pero resultó ser que no.

Rodolphus le indicó que siguiera.

-Tenía más de quince.

-¿Cuánto más?

-Un mes.

Rodolphus rió. -¡Eres una delicia mi querido hermanito!

-¿Piensas que esto es gracioso? -le preguntó Rabastan-.

-¡Oh sí! Esto es absolutamente precioso. ¡Creo que incluso podría arreglarmelas para hacer un "Patronus" en este momento!

Rabastan escondió su cara en las manos. Sabía que no iba a que olvidara esta conversación nunca.


30 de agosto, Mansión Malfoy


-Buenos días tío -saludo Draco a Rabastan cuando el segundo se unió a la familia para el desayuno esa mañana-.

-Sí, buen día querido hermano -habló Rodolphus-. ¿Nuestro sobrino no luce deslumbrante hoy?

Rabastan inmediatamente se dio la vuelta y dejó la sala de estar los Malfoy miraron fijamente la puerta.

-¿Qué fue eso? -le preguntó Draco a Rodolphus, pero el hombre estaba demasiado ocupado riendo para contestar-.

-¿Rabastan estaba ruborizado? -preguntó Narcissa a nadie en particular-.


Rabastan entró a la oficina e inmediatamente ubicó a su hermano soltando risitas en un rincón. Lucius estaba trabajando en el escritorio y levantó la vista por la alteración. Rabastan tomó una mirada a la cara alegre de Rodolphus, se dio vuelta y salió.


Rodolphus captó la vista de su hermano en el pasillo y sonrió cuando Rabastan lo vio y se alejó rápidamente.

-Esto es muy divertido -se murmuró a si mismo Rodolphus-.


Rabastan estaba aliviado cuando a la hora de la cena su hermano no estaba en el comedor. Los tres Malfoy lo vieron y Rabastan sabía que lo estaban estudiando.

-Buenas tardes -los saludó-.

Estaba sentado cuando Lucius se aclaró la garganta. Rabastan suprimió un gruñido inapropiado y volvió su atención hacia el hombre rubio.

-¿Sí? -inquirió Rabastan-.

-¿En el nombre de Merlín qué está pasando entre tu hermano y tu el día de hoy? -demandó Lucius-.

-Es personal -replicó Rabastan-.

-¿Cuán personal? -preguntó Lucius-.

-A menos que hallas Hecho algo que no sabemos, no tenemos muchos secretos en esta familia -razonó Narcissa-.

-Y la tía Bella no está aquí -agregó Draco-.

-Realmente no voy a decir nada -les dijo Rabastan-.

Justo en ese momento Rodolphus entró a la habitación. -Me disculpo por mi tardanza; estaba terminando de escribir una carta. Entonces, hermano mio, ¿has robado alguna cuna recientemente?

Narcissa y Lucius miraron extrañamente a Rabastan mientras Draco contemplaba el significado del comentario de Rodolphus.

-¿Puedes parar eso? -Rabastan estaba enojado con su hermano mayor-.

-Solamente estaba burlándome de ti; tengo que gastar mi tiempo de alguna manera. Nuestro Lord aun no nos ha enviado en ninguna misión -explicó Rodolphus-. ¿Pero si te sientes tan mal por qué lo hiciste para empezar?

-Mi conciencia es mía -replicó Rabastan-. Realmente no te necesito haciendo las cosas peor.

-¿Por favor pueden explicarme que está sucediendo? -les preguntó Draco-.

-Tu tío aquí tuvo una aventura con un chico de tu edad -Rodolphus le informó felizmente al adolescente-.

Los tres Malfoy se quedaron inmóviles por la sorpresa.

-¿En algún punto no saliste con Imogene Geengrass? -le preguntó Narcissa a Rabastan-.

-Yo te recuerdo saliendo con Regulus Black por un corto tiempo -comentó Lucius-.

-Imogene era una sanguijuela y Regulus un buen amigo -replicó Rabastan-.

-¿Y el chico de mi edad? -preguntó Draco-.

-Bueno, el lucía mucho más alto con la ropa que usaba, el lugar estaba oscuro y ambos teníamos un par de tragos más de los debidos -les informó Rabastan-. ¿Ahora por favor podemos cambiar de tema?

-Por supuesto -le dijo Lucius pero sus ojos grises brillaban con maldad y engreimiento-. Y como difícilmente te veo como un pedófilo, ¿puedo imaginar qué el joven era especial?

Si solo supieras cuanto, pensó oscuramente Rabastan.

Como si leyera sus pensamientos Narcissa sonrió y dijo: -Entonces simplemente tenemos que conocerlo.

-Imposible -replicó Rabastan-.

-Por supuesto, los colegios empiezan el 1° de setiembre -bromeó Lucius, uniéndose a Rodolphus para embromarlo-.

-Ustedes dos son imposibles -acusó Rabastan-.

Lucius y Rodolphus le sonrieron y antes de que ellos supieran dos chorros de luz los golpearon haciendo aparecer furúnculos en sus pieles.

Narcissa y Draco rápidamente los esquivaron saliendo de la sala durante el tiempo que le llevara a Rabastan sacar su frustración con los otros dos infortunados magos.

-Esto es como una cena con Bella -suspiró Narcissa-. ¡Tilly! ¡Escuda la loza de porcelana o te despellejare!

Draco movió su cabeza por el comportamiento de los miembros de su familia. -Estoy llenodo vía Foo a la casa de Blaise.

Dos horas después Severus Snape fue llamado para que fuera a la Mansión Malfoy por Narcissa para que ayudara a los tres hombres errantes.

-No quiero saber -dijo Severus tan pronto como entró a la sala y vio el desastre-. ¿Ahora alguno de ustedes fue golpeado con la maldición Cruciatus o una maldición cortante?

Los tres hombres levantaron una mano.

El Maestro de Pociones suspiró y se puso a trabajar.


1° de setiembre


Rabastan sopló su café caliente mientras miraba a los Malfoy desayunar. Su sobrino estaba volviendo al colegio esa mañana y esa sería una persona menos de la que mantener a Bellatrix lejos.

Esto también significaba Harry volvería a ese castillo.

No pienses en él, el mago mentalmente reprendió a su mente errante.

-¿Está todo bien hermano? -preguntó Rodolphus-.

Rabastan asintió mientras fortalecía sus escudos de Oclumancia. Dudaba que su hermano lo intentaría pero quería estar seguro.

-Has estado más pensativo desde que volviste de Francia -observó Lucius sobre su copa de té-. Y tus hábitos son diferentes. Por ejemplo, no te recuerdo tomando café antes de este verano.

Rabastan se congeló en su asiento. ¿Él no era diferente, no?

-La gente cambia -comentó Rodolphus-. Te recuerdo con el pelo corto mi amigo. ¿No pensabas en teñírtelo con rayas negras y verdes?

Draco miró a su padre. -¡Estas bromeando!

-No -sonrió Narcissa-. Recuerdo ese momento.

Lucius suspiró. -Padre evitó ese desastre por el cual le estoy agradecido hasta el día de hoy.

-Es una lastima -comentó Rabastan-. Me gustaría haber visto fotos.

Lucius le lanzó una mirada.

-¿Dónde está Tía Bella? -preguntó Draco-.

-Se fue a la casa Riddle temprano en la mañana -replicó Rodolphus-.

-Por eso la tranquilidad -murmuró su hermano-.

-Sabes -habló Lucius-. Podrías dejar de contrariarla.

-Lucius me amigo, Bellatrix y yo tenemos una relación especial, nos odiamos completamente -dijo Rabastan con una sonrisa oscura en su cara-. No puedes pedirme que pase la oportunidad de molestarla. Nuestro Lord explícitamente nos ha prohibido usar las maldiciones imperdonables y otras maldiciones sobre el otro. Así que disfruto la pequeña suerte que tengo.

Rodolphus resopló. -¿Después de la última vez que empezaron a maldecirse y dos Mortífagos murieron y otro perdió un brazo? Veo porque lo hizo.

Rabastan se encogió de hombros. -Fue divertido mientras duró.

El silencio que siguió fue incómodo.

-Y dicen que mi familia tiene problemas -comentó Narcissa-. De cualquier modo, apúrate Draco. Necesitamos llegar temprano a la estación.

-¿Vienes padre? -preguntó el adolescente-.

-Por supuesto. ¿Tu baúl está listo? -preguntó Lucius-.

-Sí y Blaise pronto llegará por Floo.

-Lo sé -comentó Narcissa-. Su madre me escribió.

-No puedo esperar esta que empiece la temporada de Quidditch -comentó Draco-. Este año haré a Potter polvo -nadie notó a Rabastan congelarse y Draco estaba muy ocupado limpiando la esquina de su boca con una servilleta-. Puedo ser excusado.

-Por supuesto -le dijo Lucius. Una vez que su hijo estaba a una distancia que no podría escuchar comentó: -El día en que mi hijo venza a ese mocoso será el día que me agrade Dumbledore.

Rodolphus estaba sorprendido. -No deberías apoyar a tu hijo, tu sangre y carne y todo eso.

Lucius se burló. -Yo apoyo a mi familia pero también soy realista y un fanático del Quidditch y ex capitan del equipo de Quidditch de Slytherin. Potter puede ser un dolor en nuestros traseros pero el chico volando es mejor. Aunque denegaré haberles dicho esto si mi hijo o alguien más me pregunta.

-¿Es tan bueno? -comentó el mayor de los hermanos Lestrange-.

-Lo sabrás solo cuando lo veas volar -replicó Lucius-.

Narcissa movió su cabeza cuando empezaron a discutir sobre deportes. -Si me disculpan debo ir a ver a mi hijo.

Rabastan la miró irse, los otros dos estaban absortos en su discusión. Tenía que hacer algo si el nombre de Harry seguía apareciendo en las conversaciones Estaba absorto en sus pensamientos cuando sintió una fuerte quemazón en su antebrazo izquierdo. Una rápida mirada a Rodolphus y Lucius le confirmó la Llamada.

-Nuestras túnicas y máscaras están en antesala -les informó Lucius a los dos hombres-.

Rabastan lo siguió con un sentimiento de pesado horror. No había sido Llamado desde que se fuera a Francia. Aunque nadie sabía la identidad de su amante aun tenía miedo por lo que le sucedería.

Con un aire de hombre condenado Rabastan se preparó para la reunión con los otros Mortifagos.

-Mantente tranquilo -le recordó innecesariamente Rodolphus a su hermano-.

-Últimamente su humor varía de malo a peor -les dijo Lucius mientras se ponían las túnicas oscuras-.

-Afortunadamente ninguno de nosotros hizo nada para molestarlo -afirmó Rodolphus mientras ubicaba la máscara blanca hueso en su cara-.

Rabastan cerró los ojos y tomo una profunda y calmante respiración afirmando la máscara en su lugar. -Correcto.


Bueno para mi este es una de los capítulos más divertidos de la historia y vemos un poco de como interactua la conocida familia oscura espero que les guste y dejen reviews.