Título en inglés: A Winter´s Reprieve
Título en español: Un Respiro de Invierno
Esto ocurre durante el 5° año de nuestro querido Harry (te queremos Ry)
Resumen: el verano ha terminado. Harry vuelve al colegio y Rabastan está con Voldemort. Secretos son descubiertos, máscaras caen y Harry ve las consecuencias de su romance de verano.
Parejas: Harry Potter/Rabastan Lestrange
Autor: enchanted nightingale
Derechos: los personajes de los libros de Harry Potter no me pertenecen y tampoco lo hace la historia.
Hogwarts
Hogwarts seguramente podía ser ruidosa pero a Harry le gustaba.
Era la primera semana después de las vacaciones y el reinado de Umbridge en la escuela era un recuerdo distante. El verdadero Alastor Moody, esta vez, había vuelto con una venganza después del corto receso y parecía alegre de torturar/enseñar a los estudiantes del colegio a defenderse. Los Slytherin sufrían un poco más en estas clases pero lo mismo sucedía con el resto del colegio. Harry, sus ahora cercanos amigos, Luna y Neville, y sus distantes enemigos, conocidos como Draco Malfoy y sus amigos, estaban reuniéndose fuera de clases e intercambiando bromas sobre la creciente preocupación que era su profesor de DCAO.
La mayoría de los Gryffindor estaba tratando de volver a entrar en la lista buena de Harry tras la disculpa sumamente pública y poco sincera que el Profeta había publicado. Madam Bones había sido reacia a permitir que ese periodicucho siguiera publicándose, ya que ellos y especialmente Skeeter, debían disculparse por la gran difamación que le habían hecho a un mago menor de edad. Harry solo sostenía disgusto por sus compañeros de casa y otros estudiantes que parecían creerlo nuevamente un amigo, por lo que hacía todo lo posible por ignorarlos. Los comentarios mordaces y juegos de palabras inteligentes de Luna podían pasar desapercibidos para la mayoría de los estudiantes pero mantenían entretenidos a Harry y Neville.
Por el lado de Hermione y Ron, los dos Gryffindor recientemente había comenzado a actuar como si fueran pasados conocidos. En la segunda semana tras la vuelta a clases Harry había tropezado con Ron y Lavander Brown besuqueándose en la mitad de la torre de Gryffindor. Hermione parecía estar hirviendo en su rincón y los Gemelos burlándose a espaldas de su hermano. Ginny parecía haber superado el hecho de que era gay, como la carta que le había enviado en Yule decía, pero aún no había tratado de acercarse le públicamente, eligiendo apoyar silenciosamente a Hermione y apenas lo miraba. Al joven Potter no le importaba y el sentimiento de perdida ya había disminuido para ese momento.
Harry volvió a intercambiar cartas con Rabastan y Ciel nuevamente estaba ubicado cerca de sus piernas, nunca demasiado lejos de él, haciendo mejorar su humor. También, las cartas de Francia estaban llegando más seguido, ya se de la padres Delacour o de Gabrielle, las cuales le brindaban noticias de Beauxbatons, y el trabajo y los equipos deportivos favoritos de Armand, por otro lado estaban las cartas de Fleur provenientes de Inglaterra, que le contaban sobre su vida, su raro jefe y sus extraños días de trabajo, estas acompañadas por su humor y mordaces comentarios hacían reír a Harry.
La mejor noticia concerniente a su familia favorita era que el embarazo de Apolline había llegado a su fin y había tenido a su bebé. Emilien Anri Delacour, nació el 8 de enero, pesando 2,8 kg. y midiendo solo 30 cm. Harry no podía esperar hasta conocerlo, especialmente después de que Apolline y Armand le hubieran pedido que fuera el padrino de su paquete de alegría. Harry había sido tocado por este gesto y luego extasiado, había pasado horas arrullando las fotos con Neville y Luna. McGonagall había estado un poco preocupado por lo que estaban haciendo pero cuando vió la razón felicitó a Harry con una sonrisa en el rostro. Ese día los tres amigos había tenido una mini celebración en las cocinas.
Así que mientras Harry, Luna y Neville, habían aprendían más sobre la parte Veela que había atraído miradas durante el Torneo de los Tres Magos y Harry y Neville hacían planes para el verano, interesados en ir a Francia en algún punto, apenas se dieron cuenta de la llegada de febrero y con ello el primer fin de semana de Hogsmeade del año.
Harry, Luna y Neville ("El Nuevo y Mejorado Trio de Oro", como se referían a ellos los estudiantes de Hogwarts) estaban sentados en la mesa de Ravenclaw. Harry les había pasado la última carta de Fleur, según esta Apolline había necesitado un sanador ya que su cuerpo estaba cansado y la fatiga continuaba atormentando a la bruja. Y luego estaba la carta de Rabastan, diciéndole que la cita que habían planeado durante la Navidad debía ser pospuesta, ya que tenía que atender un negocio urgente lo que hizo disminuir su animo. Su compañero de Gryffindor fue el primero en notar su cambio de humor.
-¿Qué sucedió? -preguntó Neville-.
-Mis planes para la salida a Hogsmeade son ahora historia antigua -Harry hizo un mohín-. ¡Y estaba esperando por esto!
-Para con ese mohín y dinos que tenías planeado con tu hombre -le codeó Luna-.
-Una salida, ya sabes, un almuerzo, una caminata... lo usual.
-Incluyendo la parte interesante que no dijiste como el besuqueo -se burló Neville de Harry, haciéndolo sonrojar y a Luna reír-.
-Cállate -murmuró Harry, ignorando determinadamente a su compañero y enfocándose en su carta. El fruncimiento de su labio demostró que su ira no era real y Neville volvió a sonreír.
La siempre calmada Luna, ofreció un sorprendentemente buen plan. -Le puedo pedir el permiso de mi Jefe de Casa para que vayamos a visitar a mi padre -ella retorció un mechón de pelo rubio entre su dedos-. ¡Incluso podrían ver hacer una edición de Quisquilloso!
Los dos Gryffindor se miraron entre si antes de asentir.
-¿Dónde editan su periódico? -preguntó Neville-.
-En casa. Vivimos en Ottery St. Catchpole -replicó Luna-.
-Cerca de la Madriguera -se dió cuenta Harry-.
Neville asintió. -Y en Devon. Necesitaremos tomar un tren.
-O el Autobús Noctambulo -agregó Luna-.
-Eres muy inteligente -le dijo Neville-.
Ella le dió una sonrisa y una palmadita en el brazo. -Estoy en Ravenclaw.
-Perdón por seguirlo olvidando -le dijo Harry-.
-Los perdono -dijo Luna seriamente-.
Ottery St. Catchpole
Al final Flitwick les dio permiso para usar el Autobús Noctambula para llegar a Ottery St. Catchpole. y solo visitar al padre de Luna y ver como se editaba el Quisquilloso. El profesor de encantamientos había pensado que era una idea brillante y educativa así que tomó poco tiempo para convencerlo. Este también logró que McGonagall y Dumbledore estuvieran de acuerdo y después de una corta charla con Xenophilius Lovegood se les permitió a los tres adolescentes hacer el viaje.
Poco tiempo después de tomar el desayuno el sábado de salida a Hogsmeade, McGonagall les dijo que el Autobús estaría esperándolos en Hogsmeade por ellos, fuera de las Tres Escobas. El recorrido fue movido, pero eso no era nada nuevo y los tres estuvieron felices de salir del autobús en una pieza y con el contenido de sus estómagos en su lugar.
-Merlín odio el autobús -murmuró Neville-.
Pero la mente de Harry estaba en otro lugar. -Es hermoso.
Neville se dio vuelta y observó el paisaje de la pequeña villa. No era grande, y ciertamente era más pequeña que Hogsmeade. Esta consistía en una pequeña plaza con una modesta fuente y a su alrededor ubicadas sin ningún orden en particular tiendas y casas modestas.
-Usaremos la red Floo pública de la Nana Allie -les dijo Luna-. Ella es la propietaria de un pequeño taberna de por aquí.
-Entonces guíanos -le dijo Neville y Luna felizmente empezó a caminar frente a ellos-.
En cuanto a Harry, él se arrastró tras sus verdaderos amigos, con sus ojos mirando todo a su alrededor. Había visto el Callejón Diagon, partes de Knockturn, Hogsmeade y las calles de las partes mágicas de París, pero esto era un lugar nuevo y siendo descaradamente mágica y pintoresca llamó la atención de Harry.
-Amo las ciudades mágicas -le dijo el adolescente de ojos verdes a los otros dos. Este se encontraba casi saltando.
-Vamos -le apuró Neville-. Luego podemos mirar el lugar.
-Papi esta esperándonos -comentó Luna-.
La casa de Luna desafiaba la lógica, al igual que cuando ponías los ojos sobre la Madriguera por primera vez, decidió Harry cuando los tres amigos llegaron a su destino. Ellos arribaron por la red Floo pero Luna insistió en que salieran para ver la casa con forma de torre desde afuera antes de volver a entrar para hacer un recorrido por su interior. Como ocurría con la mayoría de los edificios mágicos, este era más grande por dentro que por fuera a pesar de la desconfianza que podía generar su apariencia. Esta tenía tres pisos, además de un sótano muy largo y expandido que contenía todo el equipamiento necesario para imprimir El Quisquilloso. Era hogareña, confusa y caótica en un extraña forma ordenada. En conclusión, era tan parecida a Luna que Harry no podía dejar de amarla.
Xenophilius ("Llámenme Xeno muchachos") Lovegood era si podía ser posible incluso más raro que su hija. Aunque era muy acogedor, parecía agradarle tanto Neville como él y estaba deleitado de que alguien estuviera interesado en ver como se editaba su periódico. Así que felizmente les dio un tour a los tres adolescentes y compartió todo el proceso que llevaba hacer un periódico. Después de dicho tour los adolescentes se reunieron en la habitación de Luna, y allí los dos adolescentes criados por magos le enseñaron a jugar a Harry un popular juego de mesa mágico debido a la insistencia de Neville (¿No sabes que es Calderones y Balanzas?).
-¿Niños? -Xeno apareció en la puerta, vestido con su traje naranja y amarillo, y sus manos manchadas de tinta-. Ya está oscureciendo.
-Esta bien papi -suspiró Luna-. Iremos hasta la ciudad.
Los adolescente se levantaron de su lugar en el cómodo piso y con una cordial despedida tomaron la red Floo, listos para volver a la calle principal de Ottery St. Catchpole y tomar el Autobús Noctambulo desde allí.
Ottery St. Catchpole era un poco diferente en la noche. La plaza principal usualmente estaba iluminada, y la gente iba y venía como en cualquier otra villa Muggle, excepto por las apariciones descaradamente mágicas de tanto en tanto. Pero esta noche no era así.
Cuando los tres adolescentes salieron a tropezones de la estufa de la taberna de la Nana Allie, la encontraron inusualmente silenciosa.
-¿Nana? -llamó Luna-.
-Todo esta demasiado tranquilo -dijo Neville con un temblor-.
Harry salió de la habitación de la red Floo y se detuvo. -Chicos, no vengan aquí.
-¿Harry? -preguntó Luna-.
-¿Hay polvo Floo? -preguntó el mego de ojos verdes-.
Neville y Luna miraron a su alrededor para encontrarlo todo derramado en el suelo.
-Como máximo un puñado -replicó Neville-. Apenas suficiente para una persona. Tal vez una llamada Floo, pero eso es todo.
-Mierda -murmuró Harry-.
-¿Harry? -Neville caminó hacia su amigo-.
Harry trató de detener a Neville, pero el otro adolescente era más voluminoso y alto que él. Y así fue capas de ver la horrible escena que su amigo intentaba tapar.
Neville se volvió un poco verde. -¡Oh, Merlín!
-¿Nev? -Harry se apuró en empujar a su amigo fuera de la habitación principal-. Yo... yo lamento que hayas visto eso. No podemos pasar por ahí.
-Voy a llamar a papi -les dijo Luna-.
La bruja rubia se arrodilló en el piso juntando el polvo Floo, los otros dos se apuraron a ayudarla.
Luna arrojó el polvo en la estufa encendida. -¡Nido de los Snorkack de Cuerno Arrugado! -gritó-.
La cara de Xeno apareció en el fuego. -¿Luna?
-Papi, tenemos un problema -empezó la Ravenclaw-.
-¿De que tipo?
-Estamos en la taberna de la Nana Allie y hay cuerpos por todos lados -dijo Neville-.
La cara de Xeno pareció horrorizada. -¡Estoy yendo!
Los adolescentes dieron un paso hacia atrás, pero después de forcejear, Xeno se rindió. -El acceso por Floo está bloqueado. Apuesto que la Aparición también.
-Eso es malo -murmuró Harry-. Realmente no debemos estar aquí. ¿Cuán lejos queda tu casa Luna?
-¿Qué excéntrica idea estas cocinando? -le preguntó Neville a su compañero Gryffindor-.
-Bueno, los medios mágicos pueden estar fuera -les dijo Harry-. Pero nuestras piernas aun funcionan. Nos colocamos hechizos de disolución estándar y simplemente corremos -los miró a sus amigos antes de volverse hacia Xeno-. ¿Señor?
-Los encuentro a mitad de camino. Después alertaré a los Aurores y a Hogwarts -les dijo el padre de Luna. Giró su cabeza sin cuerpo para mirar a su hija-. Buena suerte.
Los adolescentes fueron dejados mirando a las brazas.
Neville se aclaró la cabeza. -Entonces...
-Corramos -declaró Luna-.
-¿Hay otra salida? -le preguntó Harry a la bruja-.
Movió la cabeza. -Mientras no nos unamos a los muertos no me importa -le dijo Harry-.
El mago de ojos verdes hizo una mueca. -No es lindo -le advirtió dándose cuenta de que realmente no había otro camino-.
Los tres dejaron la habitación con conexión Floo y entraron a la habitación principal. Harry trató de no mirar demasiado a los cuerpos. Se movieron alrededor de los escombros y caídos, sintiéndose aliviados una vez llegaron a la puerta de la taberna. Nadie dijo nada de las lágrimas que se habían agrupado en los ojos de Neville y de las que corrían por la mejillas de Luna o de cuan fuerte Harry había mordido sus labios hasta el punto de hacerlos sangrar. Una vez abrieron la puerta de la taberna el silencio fue roto.
Los gritos, el ruido de los edificios incendiándose y los hechizos tomaron a los tres por sorpresa.
-Permanezcamos juntos -le dijo Neville a Harry-.
-Varitas afuera -dijo Luna mientras sacaba la suya. Neville y Harry siguieron su ejemplo.
El otro Gryffindor asintió. Trataron de mantenerse cerca mientras corrían por la ciudad en llamas. Afuera no había muchos magos o brujas, solo Mortífagos y un número rápidamente creciente de Aurores que transformó la villa entera en un campo de batalla.
-¡Hay un sendero tras los almacenes! -les gritó Luna, guiándolos hacia allí. Corrieron en el sentido del río, tratando de ignorar la lucha. En algun punto tuvieron que usar hechizos contra los Mortífagos para así poder pasarlos.
-¡Son demasiados! -gritó Neville tras aturdir a uno-.
-¡No te detengas! -le gritó Harry-. ¡Expelliarmus!
-¡Stupefy! -conjuró Luna-.
Se agacharon justo a tiempo para evitar una maldición explosiva que estalló un muro entero.
-¡Nos notaron! -Harry estaba horrorizado al darse cuenta de que al menos dos Mortífagos habían estado siguiéndolos. Uno de ellos ni siquiera usaba una máscara y Harry supuso que era una del los fugitivos. -¡Apúrense! -les urgió a sus amigos-.
-¿Harry? -una Auror muy familiar los vió pasar corriendo-.
-¡Tonks! -exclamó Harry cuando se detuvo por un momento-.
-¡Crucio!
-¡Avada Kedavra!
Harry y Tonks salieron del camino mientras Neville y Luna seguían corriendo, solo mirando atrás para ver que los otros dos no hubíeran sido golpeados.
-¡Manténganse corriendo! -gritó Harry a sus dos amigos. Lucían a punto de discutir pero en ese momento un Mortífago se abalanzo sobre Tonks y él.
-¿Cómo diablos llegaste aquí? -preguntó la bruja de cabello rosa chicle-.
-Fin de semana de Hogsmeade -respondió Harry-.
-Esto es Ottery St. Catchpole -le dijo la Auror-.
-¡Tonks, este no es el momento! ¡Stupefy!
-De acuerdo -replicó la bruja y realizó un hechizo encadenante que desafortunadamente eludió su oponente-. ¿Harry, eres bueno con los hechizos?
-¿Sí?
-No uses solo aturdidores, si puedes hazlos estallar -le dijo Tonks-.
Harry a penas eludió otra Imperdonable. Se recuperó y conjuró: -¡Conjunctivitis!
Hubo un grito de sorpresa y Tonks siguió su maldición con otra de las suyas. Sus oponentes estaban cayendo uno a uno.
-¡Protego! -gritó Tonks y detuvo un chorro asquerosamente amarillo que se dirigía hacia Harry-.
El Gryffindor tomó su turno. -¡Reducto!
-¡Deprimo! -conjuró Tonks en dirección a una pared y arrastró a Harry del lugar mientras esta estallaba y sus pedazos caían sobre los Mortífagos-.
-¡Expelliarmus! -continuó Harry y una varita voló en su dirección-.
Tonks aturdió al segundo Mortífago y conjuró sogas para atarlos antes de tomar la varita extra de Harry.
-Hacemos un buen equipo -le dijo al adolescente-. ¿Ahora por qué estas aquí?
-Salida de campo, Flitwick y McGonagall nos dejaron ver al padre de Luna. Salimos por la red Floo con la intención de tomar el Autobús Noctambulo con rumbo a Hogwarts pero todos estaban muertos. Así que nos contactamos con Xeno y él a los Aurores y el colegio. Luna y Neville están volviendo hacia allí a pie.
-Sí, salas anti-Trasladores y anti-Floo han sido conjuradas sobre toda la ciudad, la segunda fue hecha por los Aurores para que los Mortífagos no escaparan -comentó Tonks-.
-Y nos atraparon a nosotros -gruñó Harry-.
-Exactamente no esperábamos ningún sobreviviente -admitió Tonks-.
Se escuchó un particularmente fuerte estallido a la distancia. Ambos hicieron una mueca.
-Escucha, Harry necesito...
-Has tu trabajo -le sonrió Harry-. Ve.
-Tu, amigo, vienes conmigo.
-Pero Neville y Luna...
-Probablemente estén fuera de la ciudad y lejos del peligro.
-Puedo correr rápido -murmuró Harry-.
-¡Avada Kedavra!
Harry y Tonks se tiraron al suelo y rodaron evitando un rayo de luz verde que explotó sobre sus cabezas.
-¿Debo tener un objetivo? -exclamó el adolescente desesperado-.
-Hechizos ahora, las maldiciones déjalas para después -le dijo la bruja. Se detuvo pero luego lo empujó hacia un lado. -Si algo sucediera, el hechizo para hacer un Traslador de emergencia es "Portus" y después le agregas el destino. A St. Mungo o a cualquier otro lugar. No serás multado por ello.
-De acuerdo -le dijo-.
-Bueno, vamos a buscar a los otros. Kingsley podría encontrar una forma de sacarte de aquí.
-Me siento como Nerón -le comentó Rodolphus a su hermano mientras los dos incendiaban otro edificio-.
Rabastan estaba por replicar cuando se cruzaron con un grupo de Aurores.
-¡Los Lestrange! -gritaron-.
-¡Ojoloco viejo amigo! -Rodolphus ignoró a todos excepto a Moody-. ¿Revancha?
El Auror retirado comenzó a arrojar maldiciones y Rodolphus lo siguió con una risa oscura. Rabastan le echó una mirada a los Aurores. Realmente eran un grupo de niños. Harry es más joven, le recordó su mente traidora. Rabastan permitió que una sonrisa curvara sus labios.
-¿Y bien? ¿A qué esperan? -arrastró las palabras. Chispas salieron de la punta de su varita.
-¡Stupefy!
-¡Expelliarmus!
Rabastan conjuró un simple escudo y vio los hechizos esfumarse.
-¿Qué les enseñan hoy en día? Les mostraré como se hace. ¡Sectumsempra! ¡Flagrantia!
Sus hechizos llegaron al objetivo y los novatos cayeron. Los otros se vinieron sobre Rabastan pero el mago los esquivó expertamente, casi burlándose de ellos.
-¡Tonks! ¡A la izquierda! -gritó Harry al ver un aturdidor dirigiéndose en su dirección-.
Harry y Tonks había llegado a la calle principal. El humo y el calor de los edificios ardientes era casi sofocante. Pero no se arriesgaron a usar un encantamiento cascoburbuja porque necesitaban visión clara y buena pronunciación. Los dos aturdidores llamaron la atención de una pareja de Aurores y unos pocos Mortífagos.
Kingsley se colocó entre ellos. -¿Tonks? ¿Harry? ¿Qué demonios sucede aquí?
Un grito de "es Potter" salió de los Mortífagos y el adolescente maldijo su suerte una vez más.
-Este no es mi día -suspiró Harry a pesar de alistarse para lanzar otro hechizo-.
-¡Bombarda!
-¡Abajo! -gritó Kingsley-.
Los escombros de la explosión les llevó a refugiarse en distintas direcciones.
Rabastan odiaba su posición. Se había separado de su hermano y ahora estaba introduciéndose cada vez más en la villa. Sintió las salas anti-Trasladores caer cuando una frase capturó su atención.
Un grito de "es Potter" surgió de los Mortífagos que veía a la distancia y le detuvo en seco.
¿Harry? ¿Estaba aquí? ¿En este lugar?
Rabastan tembló y miró a su alrededor, tratando de ubicar al adolescente de ojos verdes. Vio a un gran Mortífago rubio conjurar un "Bombarda", y apenas pudo ver a los Aurores y Mortífagos escapar por igual del lugar de la explosión. Notó que uno de ellos no vestía el usual traje de Mortífago ni las túnicas estándar de Auror, además lucía más bajo que los otros.
-Harry -susurró Rabastan-.
Se volvió en la dirección por la cual había visto irse a su joven amante.
Harry estaba tratando de calmar su respiración pero el calor no lo ayudaba en nada. Todo el frío de enero se había ido sin lugar a dudas debido al fuego que estaba arrasando Ottery St. Catchpole. Harry se detuvo y se arrecostó contra la pared del callejón. Decidió calmar su respiración antes de buscar a Kingsley, Tonks o cualquier otro Auror. Si no era visto capaz que los Mortífagos podrían rendirse. Determinó que ese sería un plan prudente a seguir, luego levantó la vista.
De un lado a otro el chamuscado muro contenía carteles.
Carteles de se busca.
Uno era de Sirius, su padrino sonreía maliciosamente a la cámara, el peso de sus perdidas le hacían lucir ojeroso y deteriorado.
Otro era de Alecto Carrow, este se encontraba medio descolorido.
A su lado estaba el cartel de Se Busca de Bellatrix Lestrange. En el se leía "APROXÍMESE CON EXTREMA PRECAUCIÓN". La locura brillaba en sus ojos.
Siguiéndole estaba el de su esposo, Rodolphus Lestrange; un mago imponente que incluso en los trapos de Azkaban lucía majestuoso y peligroso.
Otros carteles le seguían. Uno en blanco con un signo de interrogación y la inscripción "Lord Oscuro, huya a la vista" era insignificante considerando el que capturó la atención de Harry.
El que hizo que el corazón se detuviera y volviera a latir fue un cartel en particular. Este tenía la imagen de un mago, su mago. Sobre este, estaba el nombre Rabastan Lestrange y en la parte inferior la misma inscripción que tenía Bellatrix.
El Gryffindor sintió el mundo girar a su alrededor. Entonces escuchó su voz.
-Harry.
Bueno hello tanto tiempo, como habrán visto que escribí en mi otra traducción estuve con algunos inconvenientes y no este trabajando en las historias, pero estoy de vuelta y voy a tratar de publicar al menos un capítulo cada una o dos semanas. Los quiero mucho y dejen reviws que esos son como el pago de nuestro trabajo tanto sean traductor o escritores. BYE BYE.
