Notas mías... antes de empezar con la lectura... leen ese pequeño párrafo, estoy contenta por sus comentarios, sin duda se nota que les encanto esta historia. Yupi... yupi … yupi.

La caperucita Roja tuvo tres versiones, la primera es una leyenda real de los Alpes que cuenta que el lobo es un mundo sexual y eso la pueden encontrar y leer la leyenda, llamada la verdadera historia de la caperucita roja y la pueden encontrar en YouTube Caperucita Roja ¿a quién tiene miedo? Pero también hay otra que se llama Caperucita Roja. Para adultos.

La segunda fue escrita por Charles Perrault solo que aquí no es tan infantil como el que nosotros conocemos tiene un final triste el lobo se come a la caperucita y a la abuela, dando enseñanza que no debemos confiar en extraños.

La Tercera versión fue adaptada por los hermanos Grim, el cuento infantil para niños que nosotros conocemos, sin duda para mi esta es la versión más bonita, ya que soy maestra de niños, jijiji, pero como la mayoría de lectoras Territanas somos adultas y nos gusta ver a Terry posesivo y sexual, prefiero contar como fue la verdadera historia de la caperucita y el hombre sexual a quien le decían lobo, espero que me sigan acompañándome en esta historia jejejeje…

Esta historia es más apegada a la primera versión, espero que no haya malos entendidos, yo estoy adaptando la leyenda real… ojo… solo para adultos… lleva contenido lemón fuerte y un poco de violencia género.

Adaptación a la leyenda real de la caperucita roja.

ADVERTENCIA: Este fic tiene contenido Lemon y violencia genero, con lenguaje no apto para todo publico.

Por favor respeto en los comentarios..

Es Otra versión…

Ojo Adaptación: Una adaptación a la historia real de la Caperucita roja, escrita por . escrita por Charles Perrault.. Esta historia tiene sus orígenes en una región aislada de los Alpes. Dicen que El lobo era un mundo sexual y violento

Para todos los que han leído caperucita y el lobo feroz, La verdadera historia de la adolescente llamada Lucy.

Ingenua Caperuza.

Mi madre Rosemary siempre me daba canasta para ir a la casa de mi abuela Pony, siempre me decía que no me acercara al lobo porque era el hombre prohibido para muchas jóvenes, decía que violaba a jovencitas como yo.

Todos los días, después de desayunar, iba al jardín a cuidar de sus flores y frutos. Luego iba al pueblo a pasear y comprar cosas que hacían falta en casa (sin saber que llamaba lujuria con mi mini falda y con el corsé que revelaba más sus enormes pechos en el escote), pasaba a una librería por si había algo nuevo y después volvía a casa para pasar la tarde ayudando a su madre a cocinar la cena, comían, lavaban, pasaban un tiempo de caridad, se despedían para encerrarse en sus cuartos y así pasar un tiempo a solas a dormir.

Hoy, al despertar, la "niña" Candy haría lo mismo al despertar, pero mientras se quitaba su largo camisón blanco, su madre entró sin tomarse siquiera la molestia de tocar y si veía el cuerpo de su hija que ahora sólo tenía unas bragas rosadas en el cuerpo. La mujer adulta era otra obra de arte, de cabello ondulado y rubio, ojos verdes que adornaban. pequeña cintura donde todo hombre quería poner sus manos. Su hija era de mismo aspecto físico.

-Candy, necesito que vayas a ver a tu abuela. – Viendo como su hija se colocaba su minifalda hasta los muslos de color rojo y ahora buscaba su brasier de encaje también rostro, pareciera que su madre vendería a los lobos de la vanada.

Porque la adolescente Candy, tenia dieciséis años, en ese tiempo era una costumbre que la mujer aprendiera la experiencia sexual.

-¿Qué le pasa a mi abuelita? – Tratando de ajustar los alambres del sujetador.

-Está enferma, así que tendrás que ir a verla y cuidarla.

-¿Tendré que ir hasta el otro extremo del bosque? Odio ir por el camino largo.

-Recuerda que el camino corto es peligroso. – Buscando la capa roja de su hija. – Además, habita un lobo muy peligroso… no quiero que nada te pasé.

-De acuerdo mamá, saludaré a la abuela por ti. – Sonriendo dulcemente.

Se había colocado su capa roja que le llegaba a las rodillas, cortas calcetas. Su madre le había dado una canasta con un medicamento y pan, leche, para que le lleve a su abuela cuando llegue, Candy agregó un libro y otras cosas que necesitaría para entretenerse en casa de su abuela.

-Ten cuidado, Candy, la besó en la mejilla como despedida. – Y no lo olvides, ve por el camino largo.

-No te preocupes, mama, estaré bien.

Dicho y esto, se fue, apartándose cada vez más de su hogar y adentrándose al bosque.

Ya estuvo como cinco horas caminando, pero no se veía para nada afectada, daba saltos en vez de caminar normal, tarareaba todas las canciones que se le ocurría y de vez en saludaba a un animal que se aparecía en los prados.

Sus pasos se detienen al llegar al cruce dividido en dos caminos. Giro a la derecha para ver el camino corto, sombrío, no había vida en los árboles y de seguro no había ni un rondando por ahí; a la izquierda estaba el camino largo, hermosa pradera con árboles llenos de hojas, el césped verde bien intenso y flores sin parar.

-Nunca entenderé que tiene de malo este camino, se ve inofensivo… y hasta me puede proteger del sol con tanta sombra. – Sonriendo emocionada, se estaba imaginando un puño escondido de gnomos amigables que le ofrecerían pasteles y de seguro uno se ofrecería a acompañarla hacía el otro lado del camino, enseñándole la casa de las hadas, quien sabe que más. – Sería tan maravilloso…. – Suspiro. Dio dos pasos al camino largo…

-¿Por qué quieres ir allá? – La caperucita dio un brinco y dando un giro torpe (incluso estuvo a punto de caer por tropezar, pero logro mantenerse digna… o algo así), ocasionando, caiga el gorro de su capa. – Si tomas el otro camino, llegaras hasta la noche a tu destino.

Lo que Candy, fue ver a un hombre con cola de lobo… uno que era bien apuesto. Sus mejillas se habían sonrojado con sólo ver su atractivo rostro, en especial esa sonrisita que reflejaba más sus colmillos, orejas de lobo en vez de humanas y en esos ojos azules bien atrayentes con un lindo ceño fruncido de adorno, el torso desnudo (con algún de lobo y también en los brazos) fue lo que le causó un infarto seguro y que sus labios se resequen a cada segundos, usaba una especie de short de género holgado por arriba de rodillas, mostrando más pelo de lobo, y descalzo, revelando sus garras lobunas (como también sus manos).

El lobo feroz parecía muy interesado en la chica, se le notaba en los ojos que no paraban de analizar la escultura de arte frente a él, labios rosas, finos y carnosos, ojos de plata pestañas largas, piel blanca y las pecas (y de seguro dulce como un caramelo) y las mejillas levemente sonrojadas como si invirtieras salsa y de caramelos… vaya que hambriento y ese escote y minifalda aumentaba el hambre.

¿Qué pasara?.. han leído una versión de Caperucita roja, es la misma historia, solo que diferente trama, no se vayan a traumar… jejeje es de contenido adulto… la verdadera historia de la caperucita roja es hermosa, solo que no tiene el final que deseaba pero siempre cambie el final ya que amo tanto a mis rebeldes y me gusta poner a Terry como el maravilloso lobo. ….

Continuara..

Quizás vuelva a retomar la historia que fue retirada, espero que si, me gusta mucho escribir y también adaptar mis novelas favoritas, esta leyenda es una de mis cuentos favoritos… El verdadero escritor es Charles Perrault que cuenta la leyenda real de los Alpes...