Re Zero pesadilla o sueño.

arco 3 la pereza ataca, cap 20: manos nauseabundas parte 2

El retorno de Kino y compañía con los cuerpos de sus compañeros fue un gran impacto para aquellos que se habían quedado en el campamento.

Afortunadamente, nada le había pasado al campamento, pero los reportes del combate y perdidas en el bosque extendió tristeza entre los rostros de los que esperaban en reserva. Todos compartían la decepción de no haber podido participar en la batalla. Al igual que los demás, ellos también renovaron sus votos de apoyo hacia Kino.

Y habiendo reunido con aliados adicionales, empezaron a discutir el siguiente plan de acción.

Sin embargo, los nuevos problemas y obstáculos que habían salido a la superficie eran todos difíciles de traspasar. La existencia del arzobispo de la pereza continuaba parándose delante de la fuerza de expedición como una pared alta impidiendo su progreso.

Primero, mi reporte después de examinar los cuerpos de la segunda pereza: como pueden ver, el cuerpo es algo diferente al de los otros cultistas de la bruja. Hay rastros de un extraño ritual.

El primero en ofrecer información fue ferris, una vez que su examinación del cuerpo de la loca completada. La palabra ritual hizo que Kino hiciera una mueca.

Kino: por lo que parece que esos cristales son más que un método de harakiri.

Félix: exactamente. La fusión fue difícil de ver, pero cuando compare una corazonada, se volvió tan claro como el día... creo que los cultistas que se parecen a pereza tiene la misma preparación.

Kino: ¿dices que están preparados para usar la autoridad?

Félix: no se tanto, pero cuando pienso en algunos cultistas teniendo un tratamiento especial, me hace sospechar que tiene que ver con el extraño poder que los arzobispos de los siete pecados controlan.

La información que está sugiriendo que había múltiples perezas ya había sido compartido con la fuerza de expedición. Dada la examinación de ferris hasta la fecha, la posibilidad era aún mayor.

Kino: ¿entonces cuantas perezas hay además de esos últimos dos?

Ha habido dos hasta la fecha, pero considerando lo que tomo para acabar con ello, la situación es extremadamente peligrosa. En el peor de los casos, debemos asumir de antemano que es posible que todos los individuos conocidos como dedos son perezas.

...eso es demasiado preocupante, Si todos ellos pudieran usar la autoridad, ellos la usarían para contraatacar con todo, ¿verdad? Pero ninguno se atrevido...

Seria así si los individuos conocidos como dedos fueran como un grupo bajo el mando del arzobispo.

La respuesta de Julius realmente no respondió la pregunta de Kino. Pero ferris y Ricardo registraron acuerdo en sus rostros.

Kino: eso quiere decir que los dedos son una especie de extensión artificial de pereza. Como las otras manos son los dedos.

Eso no, más en un sentido de tu confidente o el hombre que es tu mano derecha. ¿no fuiste tú el que supuso que los dedos pertenecían al culto de la bruja para empezar, Kinomoto.

Kino: por eso solo supuse.

Pero y si, en lugar de eso, ¿dedos era el nombre usado por varios cultistas, y a la autoridad de petelguese reside en cada uno de ellos.

Entonces, ¿eso quiere decir que petelguese es solo una pereza al igual que los números de dedos?

Félix: Si hay un número máximo de diez, y cada base hay solo una pereza asignada a ella, eso explicaría porque hemos sido tan afortunados en no darles una oportunidad de golpear de vuelta. Sin embargo, eso es ser optimista.

Kino: ósea que faltan solo tres bases y tres dedos también...

Ósea que ... hay tres más de ellos.

Uno debería hipotetizar el peor de los casos en cualquier situación. Descartar casualmente cualquier tipo de amenaza por los enemigos tendría como precio demasiado alto. Kino ya tenía que saber que nada es fácil,

Kino: lo mejor sería, evacuar ahora mismo la gente de arlam y de la mansión.

Julius: para ser sincero, estaba pensando que, si no o proponías, lo haría yo mismo- acordó Julius cerrando un ojo.

Ahora que no estamos seguros de haber eliminado la amenaza de pereza, nuestra mayor preocupación debería ser su futuro objetivo: hacer daño a lady Emilia y a los aldeanos, imagino.

Ricardo: quedan menos de la mitad de ellos ahora, por lo que deberíamos asumir que saben que estamos tras ellos. Siendo ese el caso, es posible que intenten llevarse a personas a la tumba.

Con Julius y Ricardo de acuerdo, Kino sintió pesar y preocupación y se le veía con su frente arrugada, no había duda de las muchas perdidas que sufrió la expedición, incluyendo la pequeña Betty.

Kino: La segunda pereza nos estaba esperando. En algún punto supieron que la primera pereza murió y comenzaron a contraatacar.

Los pocos aliados y reservas para el combate los ponía en una cierta posición de alta desventaja, su objetivo de proteger a las personas del territorio mathers sería más difícil. El culto de la bruja no debería haber sabido todavía porque Kino y compañía habían entrado en el territorio mathers.

Cualquier chispa de conflicto metería en fuego cruzado la aldea y la mansión, sería un campo de batalla poco favorable.

Kino: ahora mismo, el culto de la bruja ni siquiera sabe que la llanura sigue abierta. Si podemos conseguir que los habitantes escapen y evacuen en los carruajes de dragones, deberían poder huir sin ningún percance.

Félix: si lady Emilia y los demás escapan, podemos concentrarnos en subyugar al culto de la bruja sin preocuparnos por el futuro. Es realmente difícil luchar con un punto débil como ese en tus hombros, meow. Especialmente para ferris y Kinomoto.

Kino: evidentemente somos los más vulnerables a ataques.

Habiendo recibido la seca aprobación de ferris, Kino pregunto por cualquier objeción a su plan. Afortunadamente, con el tiempo siendo tan preciado, ninguna objeción fue levantada.

Kino: agradezco toda la ayuda, con los comerciales ambulantes en nuestras filas iremos al pueblo.

Julius: desde ahora, no tenemos forma de decir cuando las perezas restantes pueden atacar. tus ojos irremplazables, ¿entiendes?

Con el asentimiento indirecto de Julius, se estableció el plan de la fuerza de expedición.

Kino: claro que entiendo, yo seré los ojos del equipo.

Al final resulto que, los comerciales ambulantes estaban inesperadamente ansiosos cuando finalmente recibieron la orden de moverse.

Sentarse y esperar les parecía mal.

Todo sobre el culto de la bruja estaba, como siempre, envuelta en misterio. Pero con los contratiempos actuales, no había ninguna otra opción que confiar en su capacidad de acarreo para cumplir el objetivo atrasado de Kino.

Kino: oh pequeña Katara, ya vi... ¡Woouh, oye, ¿qué pasa porque te enojas?!

...

Katara, dejada atrás en el campamento mientras Kino caminaba por el bosque sin ella, estaba bastante molesta con Kino. El dragón terrestre negro volvió a su cara aguda y refinada a un lado, completamente de mal humor cuando Kino la llamo.

Er, quiero decir, ¿era el medio de un bosque? Si tropezaba y te rompías una pierna, no volverías, ¿sabes?

Esta raza de dragón terrestre, conocida como la raza diana, es la raza más alta de todos los dragones terrestres. Hay dragones específicos para climas desérticos o árticos, pero la excelente raza diana puede manejar cualquier terreno.

Kino: ¿qué tipos de terrenos?

-Bosques, desiertos, riberas o glaciares

La alta valoración de Wilhelm dejo a Kino asombrado, había elegido el dragón terrestre basándose en su primera impresión, pero aparentemente, ella sobresalió más de lo que él había imaginado. Quizás eso debería haber sido obvia dada la inteligencia y habilidad de Katara.

Félix: después de todo, se necesita una casa noble muy decente para comprar una chica como ella, meow.

Kino: ¡que no era un regalo...!

Ferris sonrió mientras Kino exaltado subió su voz, sintiéndose un poco intimidado por el dragón, pero el dragón se veía triste y decidió mejor tranquilizarla.

Kino: lamento haberte preocupado, mira me encuentro vivito y coleando.

Luego de Agitar los brazos. El pelinegro lo dijo mientras la miraba con empatía y acariciaba la frente del dragón para tranquilizarla.

Félix: ¿Qué pasa tan de repente? ¿comiste algo en mal estado? ¿debería curarte?

Kino: ...oh, no es nada...

Félix: ¿no se ve nada de eso, que paso haya?

...

¿Oye donde esta Beatrice?

Oh...

Ferris se quedó en silencio con una mirada de culpabilidad pregunto algo que no debía haber preguntado. La había cagado.

Kino: ...ella pereció en batalla...

...

Félix: ... esto... losiento

Ferris miro a Kino con rostro de empatía, parece haber entendido lo que había sucedido.

Se ve que te afecto mucho la muerte de todos...

Entonces es un buen momento, así que ferris lo va a decir..., Kinomoto, realmente deberías hacer las paces con Julius tan pronto como puedas. O quizás te puedas arrepentir.

Kino: ...

Félix: en la superficie, claro, en el fondo, todavía lo estas golpeando inconscientemente. Por eso, cuando surge algo, lo primero es dejar a Julius de la lista de opciones.

Kino: ...

Félix: puedes confiar en Julius. Aunque te garantizo que es difícil de tratar y difícil de entender.

Agitando la palma para indicar el final de la conversación, ferris se concentró en examinar los cristales mágicos del culto de la bruja. A diferencia de ferris, esas últimas palabras habían perturbado la mente de Kino

¿estoy alejándolo inconscientemente...?

...

Cuando el chico se puso a pensar, estaba llegando a su compresión de manera que entendió que sí, aunque él no lo había notado de manera subconsciente, evitaba a Julius para evitar cualquier tipo de conflicto en el fondo no podría perdonar la paliza dada por un capricho tan tonto. Como el honor de los caballeros arrogantes. Si solo tratara de mirarlo, lo más probable es que lo estaría quemando con la mirada.

...

Giro su rostro todavía severo hacia adelante cuando, de repente, el dulce aroma de las flores salto a su nariz.

Una pequeña flor encantadora con pétalos azules florecía en el borde del camino, meciéndose en el viento. Kino la reconoció y su aroma, lo que provocó el recuerdo de un vivido jardín de flores, un jardín que los niños le habían mostrado.

Kino: al fin, llegue a arlam, he vuelto.

Emocionalmente, Kino quería darse prisa y sin dudar de igual medida. Si continúan por la carretera y entraban en la villa de arlam, el comenzaría a evacuar de inmediato a los aldeanos.

Kino: …todo se ve pacifico. No parece haber señal de alguno de esos enfermos.

Mientras caminaba muchas cosas pasaban en su cabeza, hay tantas cosas que solo habían sucedido hoy, la subyugación a la ballena, la cacería del culto, incluso varios han muerto en esta batalla. Pero lo que más lo perturbaba fue el extraño descubrimiento que hizo.

Hace unas horas.

En la revisión de cadáveres.

Snif, snif, snif,

-Muevan esos cuerpos tenemos que hacer que Félix lo analice

Decía uno de los sobrevivientes restantes

Mientras varios ayudaban a mover los cadáveres ensangrentados, la sangre seguía manchando el suelo mientras los cuerpos eran movidos y arrastrados dejando un serpenteante corriente de sangre que se deslizaba por la tierra.

Mientras un gran charco de sangre fue dejado por las siluetas negras, aparte de haber, espadas y algunas cuchillas, había algo que no parecía un arma, un objeto cuadricular.

Tras acercarse de manera tímida y temerosamente, a el charco de líquido rojo, estaba como una escena de crimen, como si de un forense se tratara, de manera delicada dirigió su mirada mientras inspeccionaba el atroz atentado.

HuM…

Kino: ¿Eso es una caja?

Había un objecto de una forma peculiar debido a sus lados parecía un objecto cubico. Aunque no se notaba a siempre vista, pues al estar lleno de la sangre varios solo se notaba un bulto.

Agarrando con miedo, el objecto ensangrentado con ayuda del trapo, con el que limpio su espada.

No queriendo al inicio tocar, pero al ver como todos hacían algo

Comenzó a limpiar de manera rápida el objeto misterioso.

¡…!

Kino: ¡esto es…!

Cuando limpio el objeto se dio cuenta que es un libro negro, similar al que tenía guardado en su chamarra.

Es un evangelio.

Kino: (pero como… ¿no lo entiendo?, ¡¿no ha petelguese le había quitado su evangelio?!, entonces porque hay un segundo evangelio…

Fin del flashback

Kino: (hay dos evangelios, eso solo me dejo pensar una probabilidad y esa es que hay un infiltrado en el equipo, es muy alta la probabilidad de que tengamos un impostor en el grupo de cacería de bruja.

Tengo que apresurarme, puede que ya sepan nuestro plan para evacuar a los aldeanos de arlam.)

No es algo que se pueda asegurar, pero tampoco algo que deba tomarse a la ligera, eso costaría la vida de más inocentes.

Por su puesto la incomodidad de Kino no era algo que pudiera sopesar contra seguridad y la de los demás.

…cometí tres pecados, ¿dijo eso puck?

Las palabras se le habían dicho justo antes de perecer en un mundo pintado de la nieve blanca. Las palabras lo habían condenado como un tonto que había roto su promesa, herido y pisoteado sus sentimientos y que incluso la dejo morir.

Pelea. ¿no le había dicho Wilhelm? Ese modo de pensar no era solo en para el campo de batalla.

Esa mentalidad era una preciada fuerza, apoyando a su espíritu contra cualquier aspecto de la vida intentando derribarlo.

Suena algo familiar eso, solo que de forma diferente.

Kino: con que es así, señor Wilhelm.

¿hmm sí, es así.

Cuando dirigió a Wilhelm, cabalgando un poco más adelante, para llegar a un acuerdo, el demonio de la espada dudo un breve momento antes de su consentimiento.

Julius, mirando de reojo en el momento justo para captar el intercambio, suspiro y dijo-: eso no es algo por lo que debas molestar al maestro Wilhelm.

Es natural que pienses en ciertas cosas, pero ¿no sería mejor si conservaras un poco de compostura?

Oye… no es que no confié en ti, me gustaría poder verte como alguien agradable, pero, aun que lo intente me es difícil.

Con Julius en silencio, Kino andaba por las ramas mientras continuaba la conversación. Era frustrante que le cueste tanto perdonar. Ese estúpido orgullo no le deja perdonar.

Kino, mirando hacia delante con una mirada de culpa, suspiro en ese pinto cuando se volvió para mirar a Julius. El hecho mismo de que hizo el estallido, con el ceño fruncido cuando se volvió para mirar esa delgada cara, subrayo que había perdido de vista su objetivo original de una conversación para despejar el aire, pero…

¡¿…?!

En el instante que Kino grito, una repentina ráfaga de viento soplo, haciendo que inconscientemente cubriera su cara con sus brazos. La inesperada ráfaga, combinada con el aroma de flores, agito sus mechones despeinados, y después de un momento de shock, preguntándose qué había pasado, se dio cuenta…

La larga fila de dragones se había desvanecido, y estaba solo.

Kino: ¡¿qué carajo?!

Una situación tan misteriosa estaba pasando frente a sus ojos, Kino reviso el área, con las manos aun agarrando las riendas. El escenario frente a el difería poco del de antes; estaba en el centro de un camino rodeado por árboles. La diferencia era que no había vista de los aliados que habían estado cerca de un momento antes, dejándolo solo.

Kino: ¿a dónde fueron todos?

La espeluznante calma en el ambiente hacía que el corazón de Kino se acelera del ambiente fantasmagórico no parecía algo natural. Parecía salido de una película de terror.

Kino: parece una especie de magia de distorsión temporal o de teletransportación, acaso no vi el circulo de trasmigración.

Había sido separado de sus aliados en un parpadeo, así que supuso que el método tenía que estar entre esas posibilidades. El escenario que Kino estaba viendo no había cambiado. Tal vez fueron todos menos Kino quienes habían desaparecido de sus ojos.

El culto de la bruja a este paso ganaría ventaja.

Kino: ¡maldición!, esto no puede estar pasando ahora!

Oye porque te detienes Katara…

Kino jalo las riendas y envió al dragón galopando mientras se observaba el ambiente para comprender la extraña situación. Katara se bufo, y sus piernas patas fuertes las impulsaron en un instante, Kino estaba tratando de usar la velocidad, lo suficiente como para enviar el viento a volar, para sacarlos de su situación aislada. Mirando por todos lados su visión dirigió con cautela.

Si su suposición era correcta, las manos invisibles podrían venir volando de otra pereza.

Pero a pesar de ser cauteloso, no había ningún signo de las manos ocultas, las dudas seguían surgían y simultáneamente, la incertidumbre se formó en los pasos de Katara. La causa era la misma que estaba deteniendo a Kino a pesar de que habían corrido a máxima velocidad por diez segundos, el escenario no cambio para nada.

Esta situación era un tanto familiar.

Kino: ¿esto se parece al corredor infinito de Beatrice…? Pero aquí no hay puertas….

Una vez había experimentado un particular fenómeno similar: cuando Beatrice, una pequeña niña viviendo en la mansión de roswaal, había usado magia para convertir un corredor en un bucle espacial. En ese momento, el agudo juicio de Kino lo llevo a abrir la puerta correcta e inmediatamente puso fin al asunto.

Sin embargo, no sería nada fácil esta vez. Estaba en el relieve y no había puertas correctas. De nada sirve ahora la intuición

Incluso al examinar el área, no había nada que se viera como el catalizador de la trampa.

Kino: ¡holaaaaaa! ¡hay alguien acá! ¡¿O soy el único?!, alguien que muestre señal de vida!

¡Alguien…!

Kino comenzó a elevar su voz y gritar a todo pulmón, era arriesgado porque tal vez atraería gente no deseada a su ubicación, pero era mejor que no hacer nada.

Era raro. Era extraño. ¿Kino había sido mandado a otra dimensión por si solo?

Aceptando las instrucciones de Kino, Katara redujo la velocidad de su carrera y se detuvo. En ese instante, cuando se detuvieron eran un blanco fácil, pero no hay ningún signo de hecho.

El bosque había vuelvo a su misterioso silencio, con nada que oír más que el viento y los chirridos de los insectos. La presencia de humanos parecía inexistente, la desolación invadía el ambiente.

La situación seria mala si esto fuera una trampa hecha por el culto de la bruja.

no esto es diferente.

La ballena estaba muerta así que no podían usar la niebla que cubría la carretera de Liphas.

Es imposible que lo hagan. Además, esto no es niebla si no alguna especie de magia.

Kino: ¿esto no es teletransportación… entonces que es…?

No había ninguna pista o señal de que estuviera en una base del culto de la bruja.

Pensó en lo que había sucedido inicialmente. ¿Qué había sucedido en el instante en que pensó, acaso soy el único atrapado aquí? Primero había sido una ráfaga de viento. Eso fue extraño por sí solo.

La protección divina de repeler el viento de Katara debería estar funcionando.

Si no hubiera sentido temblores o viento normalmente, ¿de dónde viene esa ráfaga de mierda?

Algo paso en el momento que el viento soplo. No, si algo fue el detonante, sucedió antes de eso. Si esto fuera un ataque, lo que sobresalió fue… ¿el aroma de flores?

El aroma de flores. Si, el aroma de flores. El espeso aroma se había combinado con la ráfaga de viento, deslizándose por las fosas nasales de Kino. Remojándose en su cerebro. Y en ese mismo momento, el aroma era tan espeso para que hiciera que su pecho se sienta fatal.

Kino: puaj, que este aroma tan embriagante, parece como si alguien se hubiera bañado en perfumes demasiado fuertes, el olor están nocivo que está contaminando el aire.

En el instante en que lo dijo, el aroma de flores, el cual había ignorado hasta ese punto, invadió sus fosas nasales. Instintivamente rechazo el aroma claramente anormal, instantáneamente cubriendo su nariz frente al peligroso aroma.

Kino: ¿este olor? Gj…

¿Este aroma proviene de esas flores?

Kino desmonto a Katara y camino hacia las flores que crecían justo al lado del camino. Las flores, con sus pétalos meciéndose suavemente en el viento, se parecían a las flores conocidas como "violas" en su mundo. Sin embargo, ahora que Kino había determinado que las flores eran la causa, de repente estaba perdido.

Si las flores fueran la causa ¿debería arrancarlas? ¿pisotearlas, tal vez?

Sin una idea firme de cómo lidiar con ellos, Kino decidió primero arrancar una flor con la mano.

¡¿Urgh…?!

En el instante en que trato de tocar la flor, las enredaderas se retorcieron como látigos, arremetiendo contra el cuello de Kino. Con una fuerza increíble, las enredaderas estremecieron a Kino, el poder del ataque inesperado provoco un grito angustiado.

¡Ack… agh…!

Cayendo de espaldas, Kino rasgo las enredaderas mientras trataban de estrangularlo.

Duras. Las enredaderas eran tan duras que no pensarías que fueran plantas, rechazando sus uñas e intentando matar a Kino con la sed de sangre de un animal.

Kino: (¡suéltame maldita sea, acaso esto es una planta carnívora…!)

Kino se inclinó hacia atrás, extendiendo la mano y pidiendo ayuda a Katara.

El dragón terrestre negro estaba de pie detrás de Kino, mirando en silencio su batalla con la flor. Ella simplemente observo, sin ninguna señal de hacer ningún movimiento. Kino se lamentó con una sensación de desesperación. Pero esa desesperación se vio ensombrecida por la sensación de que algo estaba mal,

Habiendo obedecido a Kino fielmente hasta ahora, no era natural que Katara ignorara esta situación. ¿Por qué, entonces, este era el caso? Las posibilidades solo eran dos: Katara lo había abandonado, o ella no veía ninguna pelea. Kino desecho la primera, concluyendo que tenía ser la segunda.

Katara no lo veía. Aroma de flores. Alucinación…

Kino: ¡esto... es una ilusión…! "¡La flor no existe"!

Esto es como un genjutsu.

Él lo negó: la flor solo es una vil ilusión.

Kino: ¡ …ahu! ¡Gah-ha! ¡geh, hmm haa!

¡No eres real, eres falsa!

En el instante que lo acepto, la sensación de las enredaderas retorciendo su cuello desapareció. Con una oportunidad de respirar al final, Kino tosió mientras el oxígeno llenaba sus pulmones, intentando ver que había pasado. Con sus ojos medio llorosos por el dolor.

Justo frente de Kino, las flores que lo habían hecho pasar por una terrible experiencia estaban quemándose. Pétalos, enredaderas, raíces, todo estaba envuelto en flamas carmesí, ennegreciéndose y cayendo en pedazos. Y el que estaba haciendo esto era una luz roja encima de las flores quemados, un espíritu menor.

Kino: eres tú de nuevo…

Era el espíritu menor que también había salvado a Kino antes cuando fue capturado por la loca. Mientras jadeaba por oxígeno, el espíritu que lo había rescatado del peligro se puso frente a sus ojos.

Kino inmediatamente extendió su mano, recibiendo la calidez de la luz en su palma.

Tomo ese calor al mismo tiempo que las flores terminaron de quemarse.

Los pétalos se convirtieron en cenizas y el aroma dulce había sido intercambiado por el hedor de algo quemándose; inmediatamente después, el mundo cambio.

La carretera que pensó infinita empezó a oscilar, derramándose en el cielo y en el bosque a la izquierda y derecha. El mundo está ondeando como una pintura siendo disuelta por agua. Entonces, en un instante, pareció arreglarse de nuevo.

El mundo se había reconstituid… no, él había sido liberado de la ilusión, y vuelto al mundo real.
¡Kinomoto!

Parado enfrente de él estaba Julius, llamando a Kino mientras el espíritu rojo descansaba encima de su hombro.

Kino: eres tú de nuevo…

Kino se levantó del suelo poniéndose rápidamente de pie.

Cuando Kino miro alrededor del área, se quedó estupefacto, mirando boquiabierto el estado de la fuerza de expedición. Todos los miembros de la fuerza de expedición cuidadosamente estaban alineados, tanto el hombre como la bestia montada, estaban completamente parados.

Julius: Alguien nos ha atacado. Un encantamiento tipo ilusión, pero solo envió mi mente por mal camino durante varios segundos. En la actualidad, solo tu y yo hemos regresado. ¿Cómo volviste?

Kino: ¿unos pocos segundos? Yo creo que estuve unos minutos. ¿tal vez porque todo estaba en mi cabeza? Era una especie de ilusión.

Julius: nunca había pensado que poseías el poder para resistir tal magia.

¿Cómo lograste volver?

Kino: espera, ¿qué paso con los otros están atrapados en la ilusión?

Julius: ¡es por eso que te pregunto cómo volviste!

Con sus dudas mutas chocando, la falta de progreso despertó la ira de Julius. La rara reacción conmociono a Kino. Al darse cuenta de que no hay tiempo para discutir.

Kino: primero que nada, cálmate, segundo no me grites odio eso.

Con una mirada de molestia, Kino cruzo los brazos ante la actitud poco elegante de Julius.

Ya que lo preguntas, las flores dentro de la ilusión son lo que lo causo todo. Al quemarse la flor, aunque yo no las queme, pero, de igual forma parece que eso fue el detonante, si te deshaces de ellas te deshaces de la ilusión.

Julius: flores… flores, ¿dices? Ya veo… un encantamiento de sugerencia llevado por el aroma de una flor… pero…

Julius dejo que sus palabras se apagaran mientras inspeccionaba a sus camaradas aún bajo el hechizo. Luego, frente a Kino, con los ojos muy bien abiertos y sin saber que hacer, levanto lentamente los brazos. Mientras lo hacía, sus brazos sirvieron casi como una percha cuando varias luces aparecieron a la vista. Brillaban en diferentes colores, seis en total; entre ellos estaba la luz roja que había salvado a Kino.

Kino: vaya así que ese espíritu menor te pertenece.

Julius: este es el resplandor emitido por mis pequeños amigos. De ahora en adelante informare a todos como romper la ilusión ¡in! ¡nes!

Julius, respondió indirectamente a Kino, separo los dedos de sus manos extendidas. Las luces que aparentemente se deslizaban sobre las yemas de sus dedos eran de color blanco y negro. Las dos luces se entremezclaron, aumentando su intensidad, y ante los asombros ojos de Kino, sus luces envolvieron el mundo a su alrededor.

Kino: ¡¿más espíritus?!

Julius: ¡Nn! ¡choiya! ¡choiya! ¡huh, nadie está aquí! ¡¿Qué es este lugar?!

¿huh?

Escucho el débil discurso de la niña que expresaba incomprensión de su situación…no, estrictamente hablando, no era un discurso. Esta no era una voz, sino pensamientos; no sonido, sino emoción, su voluntad trasmitida no llego a los tímpanos de Kino, sino directamente a su cerebro. Tampoco eran solo los pensamientos de ella.

- "me he perdido… no, separado. Esto es malo, a este paso…"

"maldición, esto es de lo peor. Sigo corriendo a través del bosque y no cambia nada" "¡este tipo de truco en un momento como este! ¡lady Crush…!"

"¡hermana! ¡hermana! ¡¿Dónde estás!?" "¡TB pude que se esté llorando ahora mismo!"

¡Gaaaa…!

Estaban fluyendo, fluyendo hacia él. A corriente turbia de pensamientos era despiadada, se deslizaba por las orejas hasta el cráneo, atravesaba el cráneo hasta el cerebro y presionaba sobre ese cerebro con un peso más allá de lo que podía soportar. La gran ayuda de múltiples pensamientos y emociones, como si agujas se le clavaran en su cráneo completo de Kino, dejándolo, gimiendo de angustia.

Kino: ¡ahhhhhh sobrecarga de información!, ¡mi cerebro se estrece…!

Julius: ¿era la sensibilidad demasiada alta? Lo siento. Por favor, respira profundamente y aguanta.

Kino: ¡ajh fíjate en lo que haces!

Julius: en este momento no tengo tiempo para calibrar únicamente para ti.

Recuperar a todos tiene prioridad.

Eso fue todo lo que dijo Julius antes de cerrar los ojos y dejar de moverse para concentrarse en su encantamiento.

En medio de su agonía, trato de relajar su mente meditando para que sufrimiento en su cabeza cesara, tal como dijo hubo un placentero alivio. Entonces como antes, su cerebro se llenó de una multitud de pensamientos. Si la cosa seguía su cerebro seria licuado, De nuevo tengo que calmarme pensó Kino.

La confusión de los pensamientos y la agitación de las metas era cosa de Julius. Había usado algún tipo de magia para producir esa situación, permitiéndole transmitir los medios para romper la ilusión. Piensa. Alguien extendió las flores dentro de la ilusión. Varias personas están libres y están rompiendo el vórtice del pensamiento. Todavía hay muchos. Tantos aun capturados.

Las ondas cerebrales se entremezclaron una y otra vez. Pero al igual que al quitar las espinas o al extraer los dientes, la cantidad de pensamientos disminuía. La gente regresaba de la mano malvada de la ilusión al mundo real.

Kino: si esto sigue así, ya estarán todos libres.

Agj…

Soportando las ondas cerebrales irregulares que incluso el zumbido en sus oídos no podría borrar. Se limpio bruscamente el sudor frio que humedecía su frente, jadeando mientras miraba hacia el cielo. El siguiente momento…

¡…!

Escucho una leve respiración. La fuente era el cielo, justo encima de las cabezas de Kino y Julius. Huno una ruptura en el dosel del bosque en el que el sol flotaba en el cielo, y con ese sol detrás, una figura en blanco aterrizo al lado de Kino.

Con Julius enfocado en romper la ilusión y mantener los ojos cerrados, la figura procedió a arrastrar a Kino por el brazo.

¡PERO QU…!

Julius, vertiendo toda su energía en el encantamiento, no se movió cuando Kino, atrapado por la figura blanca, casi se cae. La figura en blanco con la cara oculta por la túnica blanca que la cubría la cabeza a los pies estaba dispuesta a arrastrar a Kino sin preguntar. Instantáneamente, se dio cuenta, instintivamente de que la persona ante sus ojos era el lanzador de la ilusión. Por supuesto, el culto de la bruja tenía que estar involucrado. Si Kino fuera arrastrado, la fuerza de expedición perdería sus medios para resistir las manos invisibles.

Kino: ¡Uahhh!, ¡qué demonios eres!

En el instante en que Kino se preparó, tratando de resistir, su pie plantado fue empujado, enviando a Kino a dar una vuelta en el aire, incapaz incluso de llorar. La habilidad de artes marciales fuera de las listas ni siquiera le permitió hablar.

A este paso, la figura en blanco intentaría arrastrar a Kino fuera de ese lugar.

¡Duaaa…!

Pero un grito desgarrador y la liberación de un brillo plateado interrumpió el intento.

Dando un paso adelante y atacando con la espada fue Wilhelm, el primero de los otros en librarse de la ilusión. Con una velocidad divina, el demonio de la espada ataco con su espada como si descargaría su furia a la persona que lo había atrapado en el hechizo. El arco trazado por el no tuvo piedad, dispuesto a atravesar directamente la delgada figura en blanco. Sin embargo…

¡¿Wbah?!

La figura lanzo a Kino violentamente al pasto y, con una destreza aterradora, apenas logró evadir el golpe de la espada. La evasión, realizada con un mínimo absoluto de movimiento físico, hizo que Wilhelm, quien había estado seguro de un golpe mortal, abriera grande sus ojos en shock.

¡fula!

Como para dejar de lado esa admiración, la figura empujo un bastón hacia adelante con una magia de explosión. El objetivo era el suelo debajo de los pies de Wilhelm sacando la superficie en un círculo, ralentizando al demonio de la espada.

Cuando Wilhelm salto hacia su enemigo, haciendo un corte hacia arriba algo lo agarro por el pecho.

¡Guh…!

El abdomen bien pulido de Wilhelm crujió cuando su cuerpo fue mandado a volar por la impensable fuerza del tamaño de la diminuta figura. La punta del bastón estaba apuntando hacia el demonio de la espada mientras el aire se retorcía a su alrededor. El torrente resultante del aire estaba apunta de cortar al demonio de la espada, pero un corte de acero lo detuvo primero, causando que el mana explotara.

En un instante, Wilhelm paso de escapar estrechamente de la muerte a ir al ataque, cerrando la distancia con la figura de blanco. Rango medio era la distancia en la cual el enemigo podía usar magia. Wilhelm estaría en desventaja durante el tiempo necesario para acercarse. Pero la desventaja del demonio de la espada fue sobrescrita por otro factor: la ventaja de números superiores.

¡Doraaa!

Una gran hacha voló en el aire, cayendo sobre la parte posterior de la figura blanca en un asalto feroz. Acompañado por un rugido feroz. Acompañado por un rugido, el golpe de Ricardo tuvo el poder suficiente para romper incluso la piel de la roca de la ballena blanca.

El ataque, que solo podía volar a su objetivo, se estrelló contra indefensa figura vestida de blanco, enviando su esbelto cuerpo volando ferozmente.

¡¿Qué demonios?!

Pero Ricardo, habiendo dado un golpe de muerte segura, grito no con victoria sino conmocionado. La causa de ese shock fue la figura blanca enviada volando… no, el enemigo girando por el aire por su propia voluntad.

Aterradoramente, la figura en blanco se había movido con el ataque de Ricardo, disminuyendo el poder de su impacto.

Kino solo podía adivinar el nivel de habilidad requerido para tal hazaña, que solo podría llamarse divina.

Tu habilidad es esplendida, pero…

¡estas cometiendo un gran error si crees que puedes huir de esto!

Entre la alabanza del demonio de la espada y el rugido del gran lobo, el enemigo giro el bastón corto en sus palmas y entro en combate.

La gran hacha furiosa y verticales y horizontales cortes plateados saltaron hacia delante, creando una zona de muerte segura. La figura blanca parecía bailar mientras se deslizaba entre ellos, tejiendo magia al mismo tiempo para enfrentarse a los dos guerreros.

Era una increíble buena pelea contra los dos que conformaban el principal poder de ataque de la fuerza de expedición. Pero mientras la batalla se libraba entre combatientes más allá del conocimiento del hombre, la tercera espada intervino para decidir el combate.

Aunque eres nuestro enemigo, estoy cautivado por tu habilidad. Sin embargo, esto ha llegado suficientemente lejos.

La figura en blanco contuvo su aliento mientras la espada de Julius descansaba contra su cuello.

Durante la batalla, toda la fuerza de expedición había sido liberada de la ilusión, perdiendo toda oportunidad de comprar tiempo y escapar, la figura blanca dejo de resistir. No era solo Julius, sino también Wilhelm y Ricardo, de derecha a izquierda, manteniendo a la figura bajo control.

Kino se levantó del suelo y…

Kino: no sé qué quieras o que estés buscando, pero…

Kino poniéndose en guardia agarro su espada apuntando con su filo. Al misterioso atacante. Mientras temblaba su mano del miedo.

No… te saldrás con la tuya.

?: Mátenme. No me someteré.

Rodeada de hostilidad, la figura blanca acepto su propia muerte con apatía extrema. La voz era aguda; los hombros bajo la túnica eran delgados.

Por el tono de voz, Kino sabía que era una chica.

Los ojos de Wilhelm se abrieron ante la orgullosa declaración; los ojos de Julius y Ricardo se encontraron. El disturbio se extendió mientras la fuerza de expedición, ahora de vuelta a la realidad, comprendía las circunstancias.

Kino: ¡esperen! ¡Necesito interrogarla!

Fue la voz que alzando su tono hablo.

Kino: por tu vestimenta, es obvio que no perteneces al culto de la bruja, pero entonces que haces aquí… además porque tienes una capa parecida a la de Emilia.

¡CONTESTA!

Aun en guardia Kino seguía apuntando la espada a la chica encapuchada.

…Kisura

Kino: ¡ese apodo acaso eres…!

Reconociendo tanto el apodo como la voz, le hizo hacer que su guardia se bajara.

Ante la reacción de la persona de la túnica blanca se bajó la capucha.

Y así apareció la hermosa y Servera cara de la chica, con cabello rosado y ojos pálido.

…ram

Era ram, sirvienta de roswaal manor.

Ram: ahora supongo que explicaras el significado de todo esto, Kisura.

Después de sumergir a la fuerza expedicionaria en una crisis sin precedentes y de darle una espectacular vuelta a Wilhelm y otros, ram sacudió la suciedad de su cuerpo mientras sus ojos extremadamente disgustados miraban como dagas a Kino.

Kino: no tu deberías ser la que explique el porqué la emboscada y la ilusión y conque propósito.

Molesto dijo Kino apuntando con su dedo a ram de manera acusatoria.

Kino: oye señor Wilhelm te encuentras bien, ¿no lo hirieron?

Wilhelm: un pequeño corte por magia de viento. Le pediré a ferres que lo cure después. Mas importante, estoy aliviado de no adelantarme y córtale la cabeza.

No habría forma de recuperar eso.

Kino: si eso no hubiera terminado bien… me alegro haberte detenido.

Wilhelm levanto un brazo, mostrando su muñeca cortada con una sonrisa adolorida. Respondiendo a su gesto, Kino puso una mano en su propio pecho alivio.

Ram: ¿Wilhelm… Wilhelm van astrea?

Ram, con los brazos cruzados mientras escuchaba a Kino y a Wilhelm hablar, murmuro eso cuando escucho el nombre del viejo espadachín. Llamado por su nombre completo, el demonio de la espada se volteo hacia ella.

Hmm—dijo ram, asintiendo con la cabeza-. No pensé que el demonio de la espada seria mi oponente. Puedo aceptar mi derrota.

Wilhelm: comparado con mis días de gloria, esto no es más que un sobrenombre. Cada día, me esfuerzo por resistir el deterioro, pero no puedo vencer a la edad. Mis habilidades están dos pasos por detrás de mi punto más alto.

Ram: habiendo sido humillada por esas deslucidas habilidades, esas palabras se sienten como un sarcasmo irritante.

Ram dejo de un lado la molestia de Wilhelm. Al demonio de la espada le parecía gustar esa actitud de ram, pero a Kino no.

Kino: no se el porque nos atacaste, quiero una explicación de esto.

Golpeando la nariz de Kino con un dedo cuando él se acercó, ram procedió a reverenciar élegamente hacia todos los presentes. Mientras se comportaba como una sirvienta perfecta, una sonrisa fría apareció sobre su hermosa cara de muñeca.

Me disculpo por mi rudeza, pero la mansión del marqués roswaal L. Mathers esta más adelante. Al momento, por orden de mi maestro, no estamos recibiendo a invitados, así que les pidió que den la vuelta y se retiren.

Kino: sabes que lo que haces es estar con la soga al cuello, porque quieres sacarnos de aquí…

Ram: Significado lo que dice. Actualmente, los alrededores de la mansión están en un estado de alerta elevada. No puedo permitir que forasteros se acerquen… aunque supongo que esas palabras son un desperdicio en un ingrato como tú, Kisura.

Kino: ¿ingrato?

Si dijo ram asintiendo…, ¿no es así? Habiendo recibido un favor tan grande del maestro Roswaal, buscas el favor de otro maestro tan rápido parece terminar sus asuntos contigo. ¿o quizás todo fue un acto para que confiáramos en ti desde el inicio? Si es así, parece ser que acabas de recibir tu recompensa.

Aunque no entendía el porqué de las palabras, había algo que no podía

Kino: no sé qué imagen tienes de mí, para pensar a si de mí, pero te equivocas.

Escucha.

Ram: así que así es como un perro que muerde la mano que lo alimenta.

Kino: no vuelvas a llamarme perro…, aunque seas mujer no dudare en darte una cachetada si me insultas así de nuevo, soporto que llames kisura, pero no te pases mujer.

Cállate y escucha.

Kino con una frialdad y con algo de molestia en sus ojos, ser llamado animal es algo que no estaba dispuesto a ser insultado por ram más, si cree que será un perro sumiso se equivoca.

Aunque muy en el fondo sabía que estaba siendo un ingrato, por aceptar otro empleo en especial el de la competencia.

El comportamiento amargo de ram era un ritual diario, pero la hostilidad incluida con él era el verdadero problema. La mirada que le dirigió a Kino fue lo suficiente fría como para hacer temblar sus entrañas siéndole que algo andaba mal.

Había una razón para que ella fuera tan rígida. Fue para evitar esto, para no permitir ningún malentendido, que el…

Kino: envié una carta con buenas intenciones que explica la situación, ¿no les ha llegado esa carta?

Ram: … ¿carta de buenas intenciones?

Kino se había tomado la molestia de aclarar cualquier posible confusión sobre las circunstancias. Cuando pronuncio las palabras, los ojos de ram se entrecerraron, su reacción demostró que ella reconocía su importancia.

Pero su reacción al sonido de esas palabras no fue absolutamente favorable.

Kino: ¿porque esa cara ram?

Ram: ciertamente, llego una carta de la capital real. Pero es inútil esa cosa.

La voz de ram tenía poca entonación, apenas reteniendo el fuego de una furia ardiente. Cuando Kino no pudo entender el significado de su emoción, ram resoplo mientras lo deletreaba en voz alta y clara.

Cuando pienso en la carta con la que llego el pomposo mensajero…

Llamar a un trozo de papel una carta con buenas intenciones es una farsa.

¿Qué quisiste decir con esto, Kisura?

Kino: ¡¿carta en blanco, pero que cojo…?! ¡¿No espera que?!

Era Kino quien estaba horrorizado al aprender la incomprensible verdad. Ram continúo observando al desconcertado Kino, con ira ardiendo en sus ojos.

Ram: la cera fuera formalmente sellada con el sello del león rampante de la casa Karsten. En otras palabras, la duquesa Crush Karsten estaba haciendo una declaración de guerra contra una candidata real del trono…

Bueno, así es como lo entendimos.

Kino: eso es ridículo, que razón tendría Cru…, digo la duquesa Karsten, para hacer eso no tiene el más mínimo sentido eso.

Kino se estaba ahogando en la conclusión de ram cuando Wilhelm intervino.

Enviar una carta en blanco es un método de transmitir al otro grupo.

"no tenemos intenciones de negociar", no se puede evitar que lo hayan entendido de esa manera.

Las arrugas de su frente se apretaron, tenía una cara severa sobre el mientras sacudía su cabeza hacia Kino.

Kino: …ah joder…, pero si envié una carta con texto. Esto no tiene sentido…

Ram: entonces uno solo podría dejar de a un lado la pesada carga y darse por vencido. Dicho esto, tampoco juzgue la intención hostil por un solo pedazo de papel. Pero hubo múltiples problemas, así que…

Kino: ¡¿Qué hubo problemas… espera hay más aun?!

El mal informe había sido más que pesado. Sin embargo, ¿había aún más por encima de eso?

Ram: hace dos días, el bosque alrededor de la mansión se volvió anormalmente tranquilo… hasta el punto de que incluso mis ojos no pudieron captar nada. Entonces, apareció un grupo armado con la cresta de la casa de Karsten, que había declarado la guerra con la carta en blanco… ¿seguramente no puedes culpar a mi delicado corazón por estar a punto de romperse?

Kino: … que tiene de delicado…

Pero entiendo el malentendido diplomático.

Aunque Wilhelm tenía una expresión preocupada en su rostro, Kino se mostraba con una mirada de frustración y molestia.

No había duda ahora que hay un infiltrado en su grupo…

En otras palabras, ram había confundido la carta de buena voluntad, el culto de la bruja y la fuerza de expedición como signos de un campamento hostil. Por ello trataba a Kino como un villano malvado que había traicionado a roswaal por Crush.

Aunque no había duda de que lo último es cierto es algo que ram no podría saber mientras no tenga la protección divina de la bifurcación del viento de Crush.

Kino: bien es un malentendido, nadie quiere guerra, sabes.

Ram: bueno. Así es como se ve un perro que muerde la mano que lo alimenta.

Kino: vuelve a decir eso y a la próxima no respondo…

Dijo Kino con una mirada de frialdad y seria

Ram: apenas lo he dicho lo suficiente. Pero está bien. Está claro en su mayor parte.

Aunque las palabras de ram fueron agudas, sin duda había captado los puntos clave de la situación durante la conversación. Tal vez eso también se debió a que ella no había detectado el intelecto requerido

Ram: así que… enviaron una carta en blanco por error y aun eres el perro de roswaal sama… ¿estás bien con eso?

Kino: ¡Te dije que me dejes de llamar perro es mi última advertencia!

¡No soy tu enemigo carajo!

Wilhelm solo miraba

Escucha todos aquí incluido Wilhelm somos refuerzos estamos de tu lado, cualquiera que te incomode lo mandabas de vuelta a la base. En-ti-en-des.

Ram frunció sus cejas, así que Kino fue directo al grano.

Kino: el objetivo de la estadía en la capital real, una alianza entre las candidatas Emilia y Crush Karsten. Son la prueba de las personas reunidas aquí.

Minutos después.

Inmediatamente después, se dirigieron a la villa de arlam con ram guiándolos.

No tenía tiempo que perder. El malentendido que termino en combate con ram les había costado incluso más. Kino se esforzó más para explicarle las cosas mientras se dirigían a la villa.

Eso incluía el hecho de que eran facciones aliadas. Él estaba agradecido de que sus camaradas en la fuerza de expedición estuvieran tomándose el asunto tan bien. Ellos aceptaron la sincera disculpa de Kino y la gratitud de ram por su ayuda después de su hostilidad inicial, tomando todo con calma.

Gracias a las cero muertes, esas palabras terminaron en asunto.

Kino: le diste problemas al señor Wilhelm… pero escondió la herida de eso.

Ram: un hombre fino, como dicen los rumores.

Kino: si lo es…

Ram: ¿Por qué estas tan deprimido? Es incomodo…

Kino, agarrando las riendas, reacciono con remordimiento.

Ram: ahora que lo veo donde está la señorita Beatrice venia contigo ¿no?

Kino: …ella pereció… en la lucha…

Ram: … esto… es difícil de oír… nunca creí que la señorita Beatrice muriera, el culto de la bruja es repugnante.

Kino: son nauseabundos, los odio.

Ram: fue grosero de mi parte ser entrometida, eche limón a la herida… además que no estas de humor para ninguna broma por lo que veo…

Kino: … no sabes las ganas que tengo de romper cada una de sus extremidades… esos malnacidos.

Al momento, Kino y ram estaban montando juntos en el lomo de dragón terrestre negro. Kino volteo su cabeza lo suficiente para ver a ram, quien estaba sentada detrás de él, mientras pensada en la batalla anterior.

Kino: puedo preguntar algo… ¿Qué era ese ataque de ilusión de antes?

¿pensé que la única magia que sabias es de viento?

Ram: podría decir lo mismo de ti, no solo ying magic manejas…, pero volviendo a tu pregunta es una combinación entre magia de tipo viento y una droga alucinante. Realmente intentaba solo alejar al comandante mientras los otros se quedaban ahí… pero nunca imagine que tu serias capaz de liberarte.

Ahí las palabras de ram se fueron apagando. Ella asintió para sí misma unas cuantas veces y dijo-: probablemente ganaste una resistencia a la droga.

La droga es derivada de las hojas en él te que siempre bebes, después de todo,

Kino: ¡¿Qué demo…?! ¡No me digas que me has estado drogando!

Ram: estoy bromeando.

No había sonado como si estuviera bromeando, pero Kino no insistió en el tema; no solo porque tenía miedo de saber si era verdadero o falso, sino también porque, sintió el temblor en los brazos con los lo había tocado.

Dándose cuenta que ella, intentando romper la tensión, había resultado en el soltando algo a siempre vista, dijo-: lo siento, te hice levantar la guardia así. Cualquiera sea la causa, hablaste muy enserio ahí, ¿huh? Además, necesito a el kisura de siempre, ¿no creo que funcione sino esta de ánimos entiendes?

Kino: si está bien, lo entiendo, pero las drogas no son algo que se deba tomar a la ligera sabes…

Aunque la cosa parecía haberse relajado solo dejo perturbado a Kino de que lo estaban drogando sin que se diera cuenta, por lo que decidió no tomar té por un tiempo broma o no, no es algo que esté dispuesto a arriesgarse, no quiere convertirse en un adicto.

Ram: supongo que si… lo suficiente seria para estar determinada a llevarme a mi enemigo conmigo. ¿realmente puedo confiar en los caballeros detrás nuestros?

¿o que… aprovecharan la oportunidad de machar sobre la mansión?

Un grupo bastante desagradable está buscando el lugar, después de todo.

Incluso si Crush realmente no quiere tantos problemas.

…entonces, son los forajidos que acechas en el bosque los que están detrás de lady Emilia.

Kino: escribí la carta sobre eso, pero no entiendo que paso…

Con ram insinuando inexpertamente la presencia del culto de la bruja, Kino solo podía lamentarse por la intromisión del infiltrado, sus sospechas se hicieron claras ahora. Al abrir la tapa de su seguro cuidadosamente adquirido se había convertido en la mayor de todas las trampas. Sin embargo, el hecho singular de que había llegado una carta con buenas intenciones en blanco puso de relieve un problema diferente.

Es decir, que alguien por ahí había cambiado su carta de buena voluntad, con el objetivo de poner a Emilia y Crush una contra la otra.

Kino: ¿qué paso con el mensajero que le dio la carta a la mansión?

Ram: cortésmente le otorgamos nuestra hospitalidad. Después de todo, pensé que podría ser útil en caso de un intercambio de prisioneros.

Kino: … ¿sabes que no soy un reo no?

Cuando Kino recordó el ataque sorpresa, el recordó que el primer movimiento de ram había sido intentar arrastrar a Kino sin preocuparse de las apariencias. Tal vez el propósito de esa operación agresiva había sido conseguir al "encarcelado" Kino de vuelta.

Aunque incluso si le preguntara acerca de eso, probablemente no había manera posible de que ella le diera una respuesta directa.

Tal vez ram no era tan mala del todo.

De cualquier manera, ella ya tenía a alguien del más poderoso candidato en su mano. Si el mensajero demostraba ser un espía, ella lo interrogaría, simple como eso.

Kino: aunque no estoy seguro del todo, hemos acabado con varios de los enemigos que se ocultaban en el bosque. Ya hemos aplastado el sesenta por ciento de ellos.

También, tenemos que acabar con un treinta por ciento de los restos.

Ram: ¿el enemigo ha sido aplastado al setenta por ciento…? Kisura, ¿estás diciendo que los destruiste?

Él había transmitido el estado de la batalla con el objetivo de cambiar de tema, pero ram se sorprendió al escuchar las palabras. En la guerra moderna perder el treinta por ciento de tu fuerza de combate se considera derrotado, pero incluso en una época sin logística moderna, el setenta por cierto era un numero considerablemente alto. El culto de la bruja estaba a punto de ser aniquilado.

Kino: pero a lo que voy, debemos aniquilara hasta el último. Hablan menos víctimas si lo hacemos rápido. No tenemos que perder más tiempo.

Ram: así que por eso reuniste el transporte necesario para evacuar…

Refugiarse en la mansión es un plan pobre, ¿no es así?

Kino: eso es obvio si se hiciera eso no dudo que esos lunáticos la incendiarían, la mejor opción es evacuar.

Kino: disculpa por actuar fuera de papel, pero ¿en cuanto a decidir sabes donde esta roswaal?

Ram: … así es. En este momento, el maestro roswaal está viajando a Garf… al santuario. Actualmente, tengo instrucciones de obedecer las órdenes de Lady Emilia.

Kino: ¿entonces Emilia te dio la orden de atacar a quien se acerque al pueblo con ilusiones?

Ram: ese fue mi juicio independiente.

Kino: si tiene sentido…

Incluso si la hubieran arrinconado en una esquina, habría sido una orden demasiado violenta para que Emilia la diera.

Y que pasa con el pueblo-dijo Kino con seriedad en sus ojos.

Ram: el pueblo ha aparecido a la vista.

A distancias de ella, Kino volvió sus ojos hacia el camino del frente; la entrada a la villa arlam verdaderamente estaba a la vista.

La carretera, continuando hasta el infinito dentro de la ilusión, había llegado a su final. Para Kino, había sido un largo viaje, lo suficientemente para que el retorno adecuado sea un espectáculo para el dolor de ojos.

Kino: por fin regrese.

No una sino dos veces había regresado para encontrar el pueblo como una vista trágica. Cuando había regresado a la aldea antes de eso, la mente de Kino estaba más que herida, esa fue la primera vez.

Kino: solitario… demasiado.

La fuerza de expedición paso por la entrada, entrando en la plaza del pueblo. En medio de esa atmosfera imponente, los aldeanos sacaron la cabeza de las caras circundantes una tras otra. Sin embargo, las expresiones en sus caras ciertamente no eran iluminadas; naturalmente, eran de preocupación y confusión. Kino apenas podía culparlos; un grupo armado apareció de repente en medio de la aldea.

Kino: ¿ram que tanto le dijiste a los aldeanos?

Ram: les advertí que no deambularan fuera del pueblo y que se mantuvieran fuera del bosque. No que ninguno de los detalles.

Kino: buena decisión. Mientras estén en calma todo será rápido.

Si se supiera que el culto de la bruja estaba cerca, la aldea seguramente estaría en caos. Quizás ram debía ser elogiada por mantener esa parte en secreto, considerando que ella había pensado que el campamento Crush era su enemigo.

-oye, ¿no son ellos… el maestro Kinomoto y la señorita ram?

-realmente lo son. Entonces el maestro Kinomoto ha regresado…

Uno por uno, los aldeanos comenzaron a darse cuenta de que eran Kino y ram en la espalda del dragón. Con todos los ojos puestos en ellos, aparentemente a cargo del grupo, Kino se bajó de Katara y considero que era un buen momento para hacerlo. Probablemente era el más adecuado para explicar la situación.

Ram: kisura…

Kino: solo espera un minuto, iré a hablar con ellos. Wilhelm, Julius, Ricardo.

Kino detuvo a ram y los llamo a los tres más importantes de la fuerza de expedición. El los escogió porque ellos amplificaran su persuasión a los aldeanos. Ellos no eran solo confiables; ellos se veían como tal. Kino trajo a los tres con el mientras caminaba directamente hacia el centro de la plaza del pueblo.

-Kinomoto, parece ser que están preocupados. No descuides ser considerado.

Asintiendo al susurro de Julius, Kino respiro hondo antes, viendo al Kino que conocían tanto hacer esto, hizo que los aledaños abrieran sus ojos, preguntándose qué estaba pasando. Viendo por sus reacciones que había atraído tu atención, Kino con la palma de su mano derecha, levantándola dijo: ¡Necesito que todos me presten atención! Claro antes buenas tardes, ha pasado cuatro días

Esto puede ser muy repentino, pero necesito que hagan lo que les pido, por favor.

Después de un saludo molesto, Kino cambio al tema en cuestión. La manera en que Kino levanto su voz que los aldeanos, rodeándolo a la distancia, se miraban las caras.

Todos conocían a Kino, y el conoció a todos. Entiendo su preocupación y confusión, Kino hablo con la voz más amable que pudo. Pero también explico la situación de manera concisa y clara, lo suficiente para negarles el tiempo para pensar sobre las opciones, y el suficiente para hacer la evacuación una realidad.

Kino: ahora mismo, las mabestias en el bosque siguen descontroladas como la última vez. Y traje a estas personas para que las exterminemos… de una vez por todas. No teman, son fiar, ellos lo llevaran a un sitio seguro. No es tan refinado, pero al menos los pondrá a salvo.

Escondiendo una mentira detrás de una capa de verdad, Kino selecciono palabras que no asustarían a los aldeanos mientras continuaba hablando. Las memorias de la crisis con mabestias hace dos meses seguramente aún estaban frescas. Él tenía que ser convincente cuando les decía que el bosque más allá de la barrera aún estaba llena de mabestias.

Detrás de él, ellos podían ver a la fuerza de expedición formada de veteranos y varios carruajes dragón de mercaderes ambulantes para transportarlos. Incluso si se sentía como si tuviera las manos en alto, Kino siguió adelante mientras escondía que el culto de la bruja estaba atacando. Sin embargo…

Kino: evacuar puede que tome medio día o dos días a lo mucho. Espero que puedan hacer este favor, esta es la forma más segura de...

- ¿…por qué nos mientes de esta manera?

Al final esto era una cosa con una alta probabilidad de fallo. Los ojos de Kino se abrieron ante la repentina interjección. El que había hablado era un joven de pelo corto. Como miembro de la banda de jóvenes del pueblo, había intercambiado palabras con Kino numerosas ocasiones.

Parecía como si hubieran visto su engaño tan solo al oírlo hablar.

- ¿traes un gran grupo de extraños… para cazar mabestias?

¿Por qué decirnos algo como eso…?

Kino: … esos monstruos son un gran riesgo. La última vez se habían llevado a los niños al bosque, es algo que no puede faltar de nuevo. Por eso es que…

- ¡no intentes engañarnos!

Kino trato de aplacar la atmosfera precaria, pero el joven no le presto su oído a Kino. Su rostro poco sofisticado tenía el ceño fruncido, su puño temblando mientras miraba a Kino.

Sobre ella se reprimía ira y la desesperación.

-Maestro Kinomoto, usted dijo que estaba tratando de aclarar nuestras preocupaciones, pero… ¡hacerlo de esta manera está asustando a todos en la aldea! ¡hemos estado pensando que el culto de la bruja está tramando algo todo el tiempo!

El joven perdió visiblemente los estribos cuando grito. Causando la perdida de voz de Kino.

La voz del joven resonó por todo el pueblo, extendiendo los disturbios entre los aldeanos y, naturalmente, también entre los comerciantes ambulantes.

No hubo disturbios en la fuerza de expedición, pero el flujo turbulento del discurso también hizo que sus caras se volvieran más graves.

-usted… no lo niega, ¿verdad?

El joven murmuro débilmente, encontrado su respuesta en el comportamiento silenciosa de Kino. La vista causo un estallido de inquietud entre los aldeanos, haciendo que sus preocupaciones acumuladas se vieran de una vez.

-Así que en verdad las personas de la mansión estaban hablando del culto de la bruja ayer… ¿Por qué están en un lugar remoto como este…?

-Eso es obvio, eso es obvio, ¿no? ¡es porque el lord hizo algo como eso!

- ¿Por qué debe apoyar a una medio- elfo… una medio- demonio…?

Kino: …

Las preocupaciones expresadas por un par de labios tras otro dejaron en claro que los esfuerzos de Kino para suavizar las cosas habían tenido el efecto contrario. Los aldeanos lo habían entendido mucho antes: los disturbios que rodean su aldea estaban relacionados con Emilia, que residía en la mansión del señor de la tierra.

Kino: … esconder sí, pero si sabían eso entonces porque no decidieron actuar… emmm…

Si saben que el culto está rodando aquí porque si quiera siguen aquí es como los cerdos esperando llegar al matadero. O las ovejas ignorando al lobo.

Además, si no me equivoco no deberías quejarte, no es como si la mansión no les hubiese importado si no me equivoco oí de boca de alguien que Emilia vino acá y les advirtió del peligro y que hicieron, ¿Qué hicieron?

¡¿Qué hicieron?! ¡Eh!

De una manera tan frívola Kino respondió, parecía como si se burlara. Esto se notaba en su propia boca que mostraba signos de burla.

Ustedes no hicieron caso omiso a la advertencia es más ni les importo la advertencia.

Emilia vino muy amablemente a advertirles del peligro, preocupándose por su bienestar y ustedes simplemente la ahuyentaron. Tildándola de una bruja.

Y todavía tienes el descaro de gritarme.

Debería dejarlos a su suerte por esa grosería.

Kino hizo su tono más helado y mostraba rabia, cuando finalizo de hablar.

Entre los aldeanos, algunos se lamentaron, otros se enfurecieron, otros se miraron furiosos. Esas acciones negativas no fueran causadas por su miedo difícil de resistir al culto de bruja. Su energía negativa fue entrenada no hacia e culto, sino hacia el medio-elfo.

-el culto de la bruja arremete contra todo lo relacionado con los medio-demonios. ¡hasta los niños del pueblo sabe eso! Y, sin embargo, el señor no solo alberga a un medio-demonio, sino que la nomino ara ser el rey de la nación. ¡esto no es broma!

¡…!

Kino: te diré algo si tanto miedo le tenías dime, porque si quiera estas aquí.

¡¿si sabias que hay una medio-elfo porque demonios sigues aquí?

No tienes derecho a quejarte, si sabias del posible peligro, y eso va para todo los demás también, ustedes padres saben el peligro y simplemente lo ignoraron.

Y ahora salen con eso.

O son muy estúpidos o simplemente no tenían ningún prejuicio hacia los elfos.

-cómo te…!

Kino: … Es obvio nadie de aquí tenía esos prejuicios, no paso hasta que se vieron asustados

Tienen miedo lo se …. Yo también lo he tenido.

Pero asustarse y buscar un culpable no los llevara a nada.

Pese a que el miedo los carcoma por dentro, no es correcto lo que hacen.

Saben si quiera como se siente Emilia. Al respecto a eso…

Alguna vez han pensado que es estar en los zapatos de otro.

Ser temido y discriminado por algo que nunca hizo, algo que tal vez ni siquiera sus antepasados tuvieron que ver.

Ser repudiados por algo que no has hecho, es dulce con los niños y los más grandes también ayuda a los que necesitan incluso si eso la perjudica, ella es tan pura que parece una niña, pero es adulta, esa chica no mataría ni una mosca, ¿si quiera la conocen para decir que es medio-bruja?

¿Acaso hizo algo para ser definida así?

¿Y ustedes padres les gustaría que sus hijos sean tildados de semi- demonios?

Emilia no pidió nacer así, y dudo que ustedes rechazarían a sus hijos si lo fueran o si lo harían

-maestro Kinomoto…

Kino: no importa… lo importante es que tienen que poner a salvo a los niños y todos los que no puedan defenderse.

Esto es serio.

-porque haces esto entonces…

Kino: porque es lo correcto.

Cuando Kino dijo esas palabras, mientras los miraba seriamente, los aldeanos mantuvieron su silencio, sin decir nada. Con el silencio cayendo sobre la aldea, Kino pensó su reacción era muy triste. A este paso, todo lo que haría hecho fue usar el tiempo inútilmente.

Sin embargo, fue la propia ram quien rompió severamente el estancamiento en pedazos.

… las palabras de un sirviente de nuestra casa son las órdenes del maestro roswaal, señor de esta tierra. Ustedes, siervos, nunca tuvieron el derecho a negarse para empezar. Vamos, apúrense y sigan sus instrucciones.

Habiendo observado desde el lado hasta ese punto, ram salió de la formación de la fuerza de expedición para pararse al lado de Kino mientras confrontaba a los aldeanos. El deslumbrante brillo de su ojo y la autoridad de su declaración sorprendió y puso nerviosos a los aldeanos.

Kino: ...

Ram: parece que, estos aldeanos, no son lo suficientemente consientes de la grandeza de nuestro señor.

Cuando Kino se opuso a la declaración de ram, ella miro a Kino con aire exasperado, mientras un Kino miraba con alta sorpresa el acto desinteresado de ram.

Ram: si incurre en problemas o daños debido a la evacuación, nuestro arrendador asumirá la responsabilidad y lo compensará. Si alguno de ustedes se opone, salga y diga sus nombres. Esta es la decisión del maestro roswaal.

La forma en que lo dijo fue severa; pero, aunque había sido intransigente, el contenido de su propuesta calmo las preocupaciones de la población, dejando a Kino y a los aldeanos asombrados del arrendador, ram les dio a los aldeanos lo que necesitaban para estar de acuerdo.

Kino: perdón la forma brusca de hablar de ram, además no es mala solo un poco fría, pero lo que ha dicho es cierto, el peligro es inminente. Necesitamos toda la cooperación para evacuar al pueblo.

Kino: por ahora soy el único que asumirá los daños y perjuicios, hablare con roswaal para que recupere lo perdido. Solo por favor les pido ese favor.

Al aceptar de manera de vista de ram, apelo a los sentimientos y la lógica, era el equilibrio de calculador y empático. Había tanto calidez como frialdad en su manera de hablar.

Mientras los presentes los miraban resignados por una parte Wilhelm parecía ver que Kino ha vivido muchas cosas, es más listo de lo que aparenta, por parte de Julius no podía dejar de ver que tal vez se equivocó con el chico que apalizo de manera despiada y fría.

Pero Félix estaba aterrado, el sintió como si hubiera visto su alma, como si supiera de su pasado con su padre blerh argye, se sentía si lo hubiese vivido. Era algo que le perturbaba su mente.

Entre la calma y el impulsivo de Kino, los aldeanos guardaron silencio por un tiempo. Luego asintieron con aparente resignación.

Estaban muy lejos de gustarles. Sin embargo, habían dado su consentimiento. La evacuación podría comenzar.

*suspiro*…

Cuando, con una de las cosas decidida, Kino suspiro alivio, todo estaba tomando vuelta de carta.

Ram: aunque debo decir…

Kino compartió el alivio de sus compañeros antes de proceder a mirar a ram, parada a su lado. Ram lo miro sospechosamente en respuesta a esa mirada el empuje final. Él pensó que era muy duro de ram, difícil de comprender, pero amable.

Que tu digas a las personas que hagan lo que digo es nuevo. ¿esto significa que me has aceptado?

Kino: somos compañeros de trabajo, los compañeros se apoyan no lo crees

Ram: cierto, eso significa que sigues siendo kisura.

Kino: oye tampoco abuses ram, mi paciencia tiene límite.

Ram resoplo- de alguna manera, solo un poco, él se consoló en su comportamiento.

La evacuación duraría dos días como máximo. Así que empezaría tan pronto como los suministros mínimos necesitados para ese tiempo estuvieran cargados.

Las condiciones que Kino impulso a los aldeanos fueron aceptadas de muy mala gana.

Son 15 carruajes de dragón. Si ponemos a siete personas en cada uno, deberíamos poder llevar a todos si hay espacio sobrante.

Kino había pedido a los jóvenes de la aldea que pasaran lista asegurándose de que se contara cada aldeano. Ahora que estaban evacuando, seguramente no querían causar ningún problema adicional. Aunque todavía trataban con la fuerza de expedición bastante torpemente, hicieron lo que se les ordeno.

Solo había un problema que no podía dejarse sin resolver.

Explicar esto a lady Emilia en la mansión, ¿no es así? -dijo ram, con las manos en las caderas mientras sus ojos se movían hacia el camino que va desde e pueblo a la mansión.

Los problemas para proceder con los preparativos para evacuar se habían resuelto. La mansión era otro problema. Era el último que faltaba.

Kino pensó que el pueblo ya estaba bastante agitado, pero que se supone que está haciendo ahora Emilia…

El tiempo había pasado más allá de lo que sería temprano en la mañana, finalmente entrando en el periodo que uno podría llamar propiamente "mañana".

Incluso si la mayoría de los seres humanos estuvieran dormidos a esa hora, le resultaba difícil de creer que Emilia estuviese dormida, es más probable que este escondida en algún sitio de la mansión.

El testimonio de ram ya había dejado en claro que Emilia no habría tenido ningún papel en el ataque de ram. Pero el hecho de que Emilia no hubiera respondido a los disturbios en el bosque tiro de su mente.

Ram respondió a las sospechas de Kino bajando los ojos con una mirada levemente melancólica.

Estaba ocupada hasta tarde en la noche, por lo que todavía debería estar descansando en este momento. Desde que regreso de la capital en un estado de desesperación, ha estado cansada y sin tiempo para tranquilizar su corazón.

Kino: uh…

Ram: tiene el aspecto de alguien que ha sido sometido a una prueba desagradable por un hombre.

Kino: nunca creí que lo que dije, haría tanto daño, debo tener más cuidado con mis palabras ya he lastimado a muchas personas…

(si vuelvo a casa, me asegurare de arreglar mis errores)

Era natural que los acontecimientos en la capital hubieran herido gravemente a Emilia

No podía estar en desacuerdo con la despectiva opinión de ram sobre él.

Ram: mientras el maestro Roswaal está ausente, depende de lady Emilia tratar con cualquier cosa en la mansión y en la villa. Pero puedes entender la reacción de los aldeanos ante lady Emilia por su comportamiento anterior, ¿no?

Si es asqueroso siquiera tocarlo, uno debe preguntarse como acercarse.

Kino no respondió al argumento de ram. Aparentemente hecho para probarlo. Ram tampoco parecía estar buscando una repuesta.

Ram: lady Emilia se dio cuenta de que algo andaba mal en el bosque e intento que los aldeanos se refugiaran en la mansión. Entonces los aldeanos la repudiaron. No es alguien lo suficientemente sensible como para retirarse inmediatamente después de ser repudiada, algo que imagino que sabes por ti mismo, Kisura.

Pero también sé que ella no es una chica a la que golpearan con palabras crueles y no la lastimaran.

Emilia había estado tratando de lidiar con los disturbios del culto de la bruja a su manera. Sin embargo, ese camino no fue suficiente para ablandar los corazones duro que los aldeanos tenían hacia los semi- elfos.

O tal vez la reacción excesiva de los aldeanos fue el resultado de hablar con ella.

Kino: ¿Qué hizo Emilia después de eso?

Ram: después de que varios intentos de persuasión fueran rechazados, ella fue incapaz de quedarse quieta, así que fue alrededor fortaleciendo las barreras alrededores de la villa. Después de todo, como no habíamos juzgado que los disturbios eran el culto de la bruja, ella temía que fueran Mabestias.

Bueno, eso no fue realmente una mala decisión, pero…

Después de eso, una declaración de guerra en blanco llego anoche, así que ella estaba preocupada por eso hasta mañana.

Kino: … creo que si eso me pasara a mí me espantaría y me dejaría tenso y con mucho estrés… creo que a cualquiera lo dejaría así joder…

Luego de enfatizar que evidentemente la situación era algo que de verdad podría ser preocupante, ram hablaba como si fueran bromas ligeras, Kino solo podría pensar que estaba furioso con el topo del equipo el cual los estaba saboteando, quería golpearlo con sus propias manos por todos los problemas que les causo.

El informe de eventos en la capital, las preparaciones para la evacuación, las preocupaciones de Emilia y ram, las acciones independientes de ram, el daño secundario seguía apareciendo. Para un simple truco, los efectos eran demasiados dolorosos.

Ram: en cualquier caso, con esta preparación anticipada para evacuar, Lady Emilia probablemente no objetara. Si se lo reportamos en la mansión, ella debería estar de acuerdo inmediatamente.

¿kisura?

Kino: me duele la cabeza. No sé porque me duele la cabeza.

Con una expresión de preocupación ram vio a Kino con un semblante de incomodidad, es evidente que tiene todavía algunas preocupaciones de ver a Emilia.

Justo como ram lo vio, Emilia no era el tipo de chica que rechazaría la cooperación de tantas personas. Por ello se ve el estrés y preocupación de Kino las noticias que le dio no fueron las mejores.

Kino: bien, Juli, te necesito ven conmigo, vamos a la mansión a dejar claras las cosas a Emilia.

Julius: ¿yo?

Kino: si quien más se llamaba juli, no veo a otro Juli.

además, esto será más fácil si vienes conmigo creerá la alianza.

Que está hecha, ¿no lo crees?

Kino con un tinte de sarcasmo había propuesto una idea que le permitiría ganar la confianza y cooperación de Emilia.

Julius: ya veo, muy bien. Si hará que la conversación fluya más, úsame a tu gusto.

Kino: no lo digas de esa forma suena mal…

El rostro fino de Julius indicaba consentimiento mientras asentía elegantemente a la sugerencia de Kino.

Ram viendo desde un lado el intercambio, suspiro mientras decía-: un pequeño truco mezquino y muy Kisura.

Kino: no me digas mezquino.

¿Hey juli?

Julius: ¿Qué sucede?

Kino: ese espíritu menor, es tuyo verdad, ¿pusiste a el espíritu a buscarme?

Soy un usuario de artes espirituales, puedo reconocer a otro cuando lo veo o al menos lo era…

El chico había respondido con un tono de tristeza en su voz

¿…Extrañas a tu espíritu? —hablo Julius con un tono de seriedad

Kino: que si extraño a Beatrice … si la extraño… esa pequeña loli.

Puede que no lo parezca, pero, aunque solo ha sido por poco tiempo, era una muy buena amiga, ella me ayudaba a poder aguantar mi día a día los trabajos interminables de la mansión, también solemos desayunar juntos galletas y también me enseñó a usar magia

Con algo de nostalgia comenzó Kino a recordar todos los momentos que paso en conjunto a Beatrice.

Julius: no sé lo que es perder un espíritu, pero, me sentiría en un pésimo estado si alguno de mis espíritus callera en batalla, así que puedo entender tu dolor de cierta forma.

Kino: bueno era de esperarse de otro mago espiritual. Gracias supongo.

Julius: preferiría que me llamaras por el titulo apropiado, caballero espiritual.

Utilizo hechizos espirituales, por supuesto, pero no recuerdo haber escatimado en mi entrenamiento de espada.

Kino: ¿ósea que no eres un experto en la espada?

Entonces como se supone que peleas tan bien. Me diste una paliza como si no fuera nada.

Julius: fue todo gracias a ellas, y mi entrenamiento de la casa jukulius. Pero no soy tan bueno como Reinhard.

Kino: (¿enserio que tan fuerte es Reinhard?)

El santo de la espada era claramente para Kino una figura de gran enigma y misterio, no conoce nada casi de él,

Del brazo derecho de Julius. Surgieron los espíritus menores que Kino había visto durante el ataque de ram, aparentemente orbitando el brazo. Los espíritus parpadeantes sumaban seis en total, cada uno amorosamente acurrucados cerca del brazo de Julius.

Sin importar que tan hermosos y volubles parezcan, ellos eran seres imbuidos con un poder sobrenatural.

Julius: como suponías, estas chicas son espíritus, conocidas como espíritus menores, con las que he formado un pacto. Ellas son compañeras que aún no florecen en distintas categorías de espíritus. Pido prestada su fuerza a través de mi oración y me vuelvo un caballero digno de las hermosas flores que se convertirán.

Kino: ¡¿entonces fue esta pequeña, espera pequeña son chicas?!

(¿chicas? espera si todas son chicas eso no es como tener un Harem de espíritus)

Uno de los espíritus menores que descansaba sobre la palma de Julius era el rojo, uno que le recordaba a un espíritu el cual tiempo atrás contrato, el espíritu rojo había saltado del cabello de Kino durante la ilusión. Cuando pensó de nuevo, era ese mismo espíritu menor escarlata que había aparecido cuando lo ataco y capturo, la mujer deschavetada.

Todo fue claramente obra de Julius. Dos veces, Kino había sido salvado por el en su momento de necesidad.

Kino: ¿es el que usaste para destruir la ilusión?

Julius había usado algún tipo de magia para compartir el método de romper la ilusión con cada miembro del grupo. Como resultado, el cerebro de Kino había sido exprimido por los múltiples pensamientos que lo atravesaban.

Julius: ese fue el lanzamiento de magia al tomar prestado el poder de ln y Nes, combinar oscuridad con Luz… ese es nekt, Un hechizo mágico avanzado. Vincula las puertas de los todos los seres humanos dentro del alcance, Permitiendo que los pensamientos pasen entre ellas. Aunque parece haber sido demasiado efectivo para ti.

Kino: demasiadas voces en un instante en mi cabeza no es muy sano que digamos, si no pregúntale a el profesor x

Julius: de hecho, no hay duda de que es un hechizo difícil de usar. Después de todo, es un ritual para reducir los límites entre tú y la mente de otros. Si se profundizara en exceso, no solo pensamientos sino también los cinco sentidos puedes ser compartidos. Estoy seguro de que has sentido el miedo de ser consumido por otros hasta cierto punto.

Kino: ¡Oye! ¡entonces no uses un hechizo así a la ligera estás loco!

Kino sentía miedo por la misteriosa técnica que podría hacer que su cabeza pierda cualquier rastro de su cordura por las múltiples voces en su cabeza.

Julius lo miro con una mirada de profundo interés y dijo-: pero es raro que mis compañeros cometan un error al sintonizarlo. Quizás posees una afinidad para los espíritus inusualmente alta… ¿crees tener idea de algo parecido?

Kino: si gracias a Beatrice sé que tengo una afinidad alta.

Me llevo muy bien con los espíritus, puck Beatrice, incluso otros espíritus menores.

Julius: si tienes la oportunidad, deberías intentar aprender las bases del espiritualismo de Lady Emilia. Si ella se resiste a enseñarte, estaría dispuesto a ayudarte yo mismo.

Kino: ¿eso es una oferta o una invitación?

Julius: tómalo como quieras.

Kino: lo voy a pensar, pero primero terminemos esto.

Julius parecía estar satisfecho tras ver como Kino estaba pensando su oferta, no parecía que le había tomado mal, fue lo contrario, ya no parece que tuvieran algún conflicto entre ellos.

Mientras que el propio Kino solamente se preguntó si sería una buena idea aceptar esa propuesta.

Su conocimiento en magia es el básico ahora toca ir a clases avanzadas. El hecho que solo pueda usar magia de manera normal, le hace ver que tiene mucho que aprender sobre la magia y las artes espirituales.

Kino: (no hay duda alguna que todavía me falta mucho por aprender, apenas he visto la punta del iceberg del mundo la magia, ahora que lo pienso Beatrice, y Emilia son las únicas que sabe usar magia sin necesidad de lanzar conjuraciones, será posible que algún día yo pueda usar hechizos sin conjurar, seria de extremada utilidad, ya que con el hecho de poder hacerlo le daría ventaja para atacar en poco tiempo cuando lo necesite)

Ram había observado la acción de Kino, era evidente que Kino podía perdonar, es algo extraño, pero, aunque le cueste lo haría tal como lo hizo con ella.

Mientras los pensamientos de Kino estaban en otro lado, el espíritu rojo menor llamado la circulo encima de su cabeza. Procedió a posarse sobre la coronilla de la cabeza de Kino, afirmando su existencia con una débil emisión de calor.

Kino: ¿O-oye… no debería preocuparme que me queme mi cabello o sí?

Julius: ella ha estado acurrucada contra ti hasta ahora sin que te des cuenta, ¿no? Es especialmente así para aquellos con alta afinidad para los espíritus. Tu puerta se acostumbrará rápidamente, y dejaras de notarla.

De acuerdo a lo dicho, Kino inmediatamente paro de sentir el calor en su cabeza. Los principios no estaban claros para él, pero aparentemente ella se había metido en Kino. El débil calor era la única cosa que podía sentir.

Kino: ¿Cómo se llama ella?

Julius: ella responde al nombre de la. Como ella no puede responder a comandos que son demasiados complicados o más allá de su poder, por favor no olvides ser considerado cuando te acercas a una dama.

Kino: tengo modales con las mujeres, no soy un cavernícola sabes…

Kino respondió indignado al creer que lo habían llamado un poco caballeroso con las damas.

Cosa que es algo que no le faltaba.

Ram: muy bien, Kisura, ¿finalmente pondrás tu cobardía a un lado?

Ram, viéndose cansada de esperar, se entrometió en la conversación del par. Ella estaba apoyándose en una valla, y su mandíbula era firme mientras indicaba el camino que iba de la villa a la mansión.

- ¿o pretendes dejar a una chica indefensa, con todo su mana usado caminar un camino de montaña tan peligrosa sola?

Kino: ¿enserio ya te cansaste, cuanta mana te gastaste?

Él estaba genuinamente sorprendido por su habilidad de combate. Ella incluso podría enfrentarse a Wilhelm, aunque por solo un corto tiempo. Sin embargo, no pudo borrar su decepción. Al haber agotado todas sus reservas de energía.

Ram: si el maestro Wilhelm hubiera estado en plena fuerza, no hubiera durado diez segundos. Después de todo, mi poder a decaído dos pasos… no, cuatro pasos desde su pico.

Kino: supongo que eso se debe ser a tu cuerno, pero si sabias que no podías contra el

¿porque trataste de vencer a Wilhelm?

Ram: orgullo

Kino: lo supuse.

Era un comentario excepcionalmente típico de ram, y por eso, era probablemente la verdad literal. Kino no podía imaginar que tan fuerte era ram antes de que perdiera su cuerno.

Kino: creo que ahora entiendo a lo que se refería rem

Ram: ¿dijiste algo, Kisura?

Kino: nah, solo estoy divagando tu ignórame

Ram: ¿…?

Ram sospechaba de su comportamiento, pero Kino evito hablar más en ese punto.

Kino: tenemos que llegar y explicar la alianza, así que debemos agarrar a Félix y dirigirnos a la mansión

Alguien de la facción de Crush era necesario para limpiar el terrible malentendido de la carta con los mejores deseos. Un misterioso sabotaje sin lugar a duda.

Habían dejado mayor parte de la fuerza de expedición para cuidar a los aldeanos, con varias

Personas insignia uniéndosele en su camino a la mansión.

Kino: hablando de Félix donde se metió ese gato.

Kino, buscando cualquier pista del caballero neko, en la aldea, finalmente lo vio en la esquina del centro de la aldea. Ahí descansaban los carruajes de los mercaderes en fila; Félix estaba rodeado por los propietarios, metido en algún tipo de discusión.

Julius: es debido a que las circunstancias con el culto de la bruja han salido a la luz. Puede que estén expresando su frustración acerca de ello.

Kino: estos… no entienden… ahs…

Con su ceño fruncido, ante la suposición de Julius, Kino se dirigió hacia ellos hacia ellos. Ram parecía fuera de si mientras lo veía irse. Ferris estaba claramente aliviado cuando Kino se metió en medio de la conversación.

-Ah, Kinomoto…

¡de acuerdo, es molesto! ¿alguien puede explicarme acerca de que trata este problema?

¡ellos siguen diciendo "ese no era el trato"! a pesar que les dije una y otra vez que ferris no representa al grupo…

-es verdad, amigo. ¡eres tú con el quien queríamos hablar!

Esta vez, en lugar de ferris de quienes mejillas estaban hinchadas haciendo un resoplido, las voces molestas cayeron sobre Kino. Respirando furiosamente por su nariz, el representante de los mercaderes, un individuo llamado Katy, clavo su dedo en Kino.

-solo tengo un problema que descaro tienes para decir que ¡el problema es contra el culto de las brujas!

Esto es un gran fraude, ¿sabes? ¡¿Qué demonios estas planeado, soltando una mentira tan grande a nuestros pies?!

Kety, con cara roja llena de furia presiono fuertemente contra el pecho de Kino.

El sujeto no solo estaba comenzar a irritar a Kino, sino que lo empezó a agarrar Kino estaba ya comenzándose a colmar por la ineptitud de los aldeanos, simplemente le daban ganas de decirle que se quede si quiere morir entonces.

Félix: señor ya le hemos dicho que es importante evacuar, solicitamos su cooperación.

La sonrisa hacia ferris, escondiéndose detrás de la espalda de Kino mientras hablaba protegiéndose del señalamiento de kety.

- ¡no voy a mover nada por una vil mentira!

Félix: debido a tu impertinencia meow… ¿Dónde está tu registro?

Revisare los contenidos con Kino.

Kino: ¡qué importa el papeleo ahora!, ¡Lo importante es la supervivencia de todos!

Kino estaba comenzado a fastidiarse por la estúpida lentitud de los aldeanos necios. Que solo atrasaban más las cosas. Si no tuviera remordimiento lo más probable es que lo dejaría a su suerte.

Kety, habiendo entregado el registro a ferris, le dio una mirada mezquina a Kino y dijo-: este es un gran problema relacionado a las vidas que estaremos llevando mañana. Pero si no quieres, no hay problema.

Kino: creo que no escuchaste, esto es una orden del marqués, pero aun así está en ti si hacer caso o no es tu problema, pero no tenemos tiempo para que a lentes las cosas y no me vengas de altanero.

Hablo con una mirada de molestia, mientras sus ojos lo miraban con fastidio

Félix: ¿a pesar que el propietario es tan violento, meow?

Kino: si lo sé no me pagan lo suficiente para hacer esto.

Félix: que yo sé ni siquiera te pagan para eso.

Kino: estoy siendo sarcástico…

Félix: dejando de lado eso meow, esto será hecho más rápido si dos personas están revisando, ¿no? Y no es que le importe, meow.

Ferris se acurruco contra Kino mientras revisaban la carga en el vagón con cortinas.

Kino: oye quieres quitarte de encima no me gusta que me toquen, mucho menos hombres

Félix: nyah, veo que tu Julius por fin hicieron las pases, no pense que lo harías meow.

Kino: si no es tan malo como parece.

Ferris puso su mano sobre su boca y se rio, sin mostrar signos de parar su mirada provocadora.

Kety: ¡tú, maldito…!

Félix: Hey espera, no empiece con coqueteo de amantes dentro del carruaje de dragón de alguien más. Empieza a trabajar de una vez.

Kino: ¡amante tu abuela!

Cuando le respondió a ferris por no tomarse en serio la situación, Kety dejó muy claro la desaprobación con ambos. Cuando su alta figura entro, estaba incluso más molesto por la falta de concentración de Kino.

Kety: puedo gritarles más, saben. Si no quieren que eso pase, póngase enserió.

Kino: primero que nada, bájale dos rayitas a tu volumen, segundo dile a ese gato en celo eso.

Félix: ¡Ferris no está en celos!

Aprovechando la ira de Kety, ferris salto fuera del lado de Kino. Kino ya estaba colmándose la paciencia y hartando de las bromas. Pero antes que pudiera decir algo.

Félix: … que descuidado de tu parte.

Ketty: ¡¿guh…?!

Cuando ferris murmuro, estrechando sus ojos amarillos, toco el brazo expuesto de Kety en el siguiente momento, el alto hombre dejo salir un grito angustiado, sus ojos rodaron hacia arriba mientras se caía de lado.

Kino: oye… porque hiciste eso…, sé que era molesto, pero no para dejarlo tieso… susurro consternado sabiendo que no podía nadie saber lo que hizo Félix.

Felix: Kinomoto, no te quedes mirando. Párate afuera

Kino: no voy a ayudarte a limpiarte las manos si eso quieres.

Todo rastro de ligereza desapareció, ferris le dio instrucciones precisas a Kino, quien estaba sorprendido por la repentina serie de eventos. Pero Kino estaban clavado en el lugar, incapaz de comprender lo que acabada de suceder. Viendo esto, ferris suspiro y explico.

Esta persona es del culto de la bruja. Lo toque para revisar antes cuando todas esas personas estaban a mi alrededor; tiene el mismo extraño ritual incrustado dentro de él que el dedo del arzobispo de los siete pecados tenía antes.

Kino: dices que este tipo es un cultista de la bruja… incluso es de pereza…

Los dientes de Kino crujieron en ira al darse cuenta de que el topo estaba enfrente de su cara, se había burlado de él.

Kino: lo único bueno es que no mataste a un inocente, como creía.

Felix: la posibilidad es alta. Es por eso que pensé en meterme en su carruaje dragón para bajar su guardia.

Mientras ferris respondía al Kino de ojos llenos de ira, revisaba el cuerpo caído de Kety y encontró algo. Cuando el levanto su mano, estaba sosteniendo una espada con forma de cruz por el culto de la bruja.

Kino: ¿esta es la espada o daga es bastante extraño, ellos se colaron con los comerciantes ambulantes…?

Felix: pero capturamos a este vivo. En el instante que lo toque, hice que el agua en su cuerpo hirviera y lo noqueara. Aunque si he afectado directamente a alguien incluso una vez, puedo hacer lo mismo sin ni siquiera tocarlos, meow.

Kino: ¡wow, eso es como la sangre control ten cuidado con eso!,

(Eso se puede hacer con la magia del agua significa que la magia es mucho más maleable de lo que pensaba.)

Ferris le había ordenado y reviso más allá de la cortina. Afortunadamente, nadie fuera del carruaje parecía haber notado la escaramuza dentro. Nadie más parecía estar subiendo.

Kino: esto es malo, si él es un cultista como sabemos que podemos confiar en los demás, ¿acaso tenemos que atraparlos rápido en adelante?

Kino se mordió sus labios en señal de frustración, todo lo que había pensado, el topo estaba delante de sus ojos, tenía todo este tiempo al impostor en pueblo, como un zorro en un gallinero.

Pero Ferris sacudió su cabeza como si no fuera gran cosa. Después de eso, le dio inmóvil. Kety un golpe en la mejilla, luego presiono una palma, que brilla con una luz pálida, en su cara y dijo-: ahora, escupe todo lo que estas planeando, ¿podrías? La mano de ferris es la más amable del mundo… pero puede hacer cosas terribles, ¿meow?

Un escalofrió recorrió la espalda de Kino,

Kino: (ya no tenía dudas la magia de agua, es igual de peligrosa que agua control, Félix, aunque no lo parezca es un sujeto que no quiero de enemigo…)

La petición de ferris hizo que Ketty abriera los parpados, mirando a ferris con ojos desenfocados. Sus labios lucharon frenéticamente por moverse, pero el poder de ferris era supremo. Aparentemente no se podía mover para mover para nada.

Kino: Félix, ten cuidado es una pereza incluso aunque no se pueda mover… es peligroso.

Félix: aún puede usar su poder, ¿no? Es por eso que te tengo a ti observando, Kinomoto.

Solo porque la carne no podía moverse no significaba que las manos invisibles no podían ser puestas en movimiento. De acuerdo a la petición de ferris, Kino se puso en alerta a cualquier movimiento brusco o hostil.

Con ambos, Kino y ferris, rodeándolo, kety suspiro aparentemente rendido. Entonces…

¿Qué?

Cuando kety murmuro algo, ferris estrecho sus ojos, demandado que repitiera lo que dijo. Kino no había sido capaz de entender las palabras por kety.

Si

¡…! ¡la! ¡protégelo!

Ferris pareció saltar sobre sus pies en el instante en que el susurro llego a sus tímpanos, gritándole a Kino, en la entrada del vagón…no, al espíritu menor atado a él.

La gravedad de ferris, normalmente impensable de él, hizo que Kino se quedara quieto por un segundo, preguntándose qué había pasado, cuando…

¿Ah?

Con una explosión de calor, el espíritu menor salió, desplegando una pared carmesí de luz brillante alrededor de todo su cuerpo. Envolvió a Kino aislándolo completamente de sus alrededores.

¡ahora viene el iniciiio… del final!

Congelado en el lugar, Kino escucho una escalofriante voz diciendo justo frente a él.

En el siguiente momento, Kino fue engullido por las llamas del carruaje dragón explotando, perdiendo todo el sentido de la gravedad.

La carroza voló en pedazos.

Cuando la mente de Kino volvió a la realidad, lo primero de lo que se dio cuenta fue de un fuerte hedor de algo quemado.

Era como el de la carne que había sido cocida hasta cenizas, vegetales salteados que habían sido fritos en negro, quemados y tostados por el exceso de calor por dentro y por fuera, un aroma que hacía que el humor de uno se pusiera en lo más bajo.

El abrió su boca intentando hablar. No podía escuchar nada. No era el sonido el que no llegaba a sus tímpanos, sino que un sonido demasiado fuerte lo había golpeado en un momento anterior. Un sonido tan fuerte que el pitido resonaba en su cráneo entero, dejando que Kino esperara poco de su escucha por el momento.

Kino trato de seguir levantar su voz para oír y que sus otros sentidos se activasen, sus parpados estaban abiertos, pero su campo de visión se mantenía completamente oscuro, descartando la vista su sentido del olor estaba dominado por el hedor de algo quemándose, y había un fuerte sabor a oxido dentro de su boca. El hecho de que estaba echado boca arriba, con sus extremidades estiradas, significaba que había probablemente caído al suelo.

…Aah.

Durante el momento que reviso para ver si sus extremidades podían moverse, su propia voz paso débilmente a través del pitido en sus oídos.

Mientras el pitido empezaba a desvanecerse, empezó a ser capaz de oírse a sí mismo. Al mismo tiempo. Al mismo tiempo, empezó a escuchar el sonido de su sangre fluyendo por su cuerpo, y la oscuridad de su campo de visión gradualmente se ilumino.

Sus cinco sentidos estaban funcionando. La vista y visión estaban volviéndose, permitiéndole sentir el mundo a su alrededor. Y entonces…

¡…!, ¡…!, ¡…!

Mientras su oído se recuperaba, gritos severos volaron en su dirección. Algunas voces eran espeluznantes; otras eran aquellas de niños llorando. Gritos. La mansión quemada instantáneamente, sus pensamientos empezaron a hervir.

¡…! ¡Qué chinga…?!

Cuando su proceso de proceso de pensamiento se recuperó, reforzado por sus cinco sentidos, Kino se incorporó sobresaltado y miro a su alrededor. Su cuerpo completo, cubierto de quemaduras y cortes, suplico por piedad, pero el espectáculo frente a sus ojos hizo que olvidara todo eso.

Justo frente a sus ojos estaban los restos ardientes de un carruaje dragón, con varios cadáveres de dragón terrestres esparcidos a su alrededor.

Kino: hijo de perra mataste a esos dragones, que te hicieron para merecer eso…

Kino estaba lamentándose al ver a esos dragones muertos, a él no le agradaba ver animales lastimados mucho menos muertos.

Kino: (bom-ba…)

Su memoria de antes volvió, permitiendo que Kino capte adecuadamente la situación.

Una explosión, si una explosión. Explosión era la única palabra que tenía para la fuerza de destrucción suprema que se había formado.

Tal era su poder que los carruajes dragón alineados a un lado habían sido mandados a volar y un gran pedazo de la villa earlam desaparecieron. Las casas que bordeaban la plaza del pueblo habían sido engullidas por el fuego esparcido de la explosión, con llamas quemando el conocido escenario.

Los oscurecidos carbonizados objectos dispersados por el área eran parcialmente carruajes dragón y los grupos de sus cuerpos de sus dragones terrestres, pero el hecho de que ninguno intacto hizo que fuera incapaz de diferenciar entre la materia orgánica e inorgánica. Seguramente fue una conclusión inevitable que el denso olor de carne quemada invadiendo su nariz era de los dragones terrestres que habían perecido en el estallido.

Asustado de que los dragones terrestres hubieran volado sin dejar rastro, Kino apretó sus muelas y dijo-: ¡la! ¡Sa! ¡la! ¡estas aquí. ¿no es verdad?!

Cuando Kino golpeo su pecho con fuerza desesperadamente grito, el espíritu rojo común instantáneamente respondió. La luz roja apareció frente a sus ojos, sin hacer una queja por ser llamada repetidamente mientras silenciosamente afirmaba su existencia con su calor.

Kino recordó que la lo había protegido, desplegando una barrera un instante antes de la explosión. Si no fuera por la protección del espíritu, Kino hubiera muerto en la explosión al igual que los dragones a su alrededor. Sin embargo, Kino no había sido el único en el carruaje dragón.

No tendría sentido si él hubiera sido el único salvado.

Kino: ¡la! Busca a Félix, ¡Félix! ¡Habla respóndeme!

Kino: (mierda ahora que le diré a Crush… tan solo pensar que su único caballero está muerto la destrozaría.)

…estoy aquí.

Kino estaba aún en el sueño sentado, mientras trataba de levantarse, cuando una frágil voz llego a sus oídos.

Como era verdaderamente la voz que deseaba escuchar, Kino prácticamente se cayó cuando se volvió hacia ella. El escucho la voz de la sombra de la casa arruinada.

Kino: ¡Félix! Estas bien, fe…

Felix: bien… puede ser difícil de creer, meow.

Cuando Kino prácticamente se arrastró en esa dirección, ferris, al que buscaba, se revelo a si mismo saliendo del humo.

Kino había temido lo peor, pero estaba aliviado desde el fondo de su corazón cuando ferris salió. Pero un instante después de ese alivio, se dio cuenta de que algo andaba mal. Estaba feliz de que ferris estuviera bien, pero estaba demasiado bien.

Kino: ¿la barrera mágica del espíritu no se desplego a tiempo…?, ¡¿cómo te defendiste de eso?!

Felix: nada de eso… morí una vez, eso es todo.

Ferris, con un ojo cerrado, no tenía ninguna herida de la explosión, su delicado cuerpo y pelaje estaban en buen estado.

Pero sus prendas no era el uniforme de caballero de la guardia real, sino simplemente una tela hecha de jirones envuelta alrededor de su carne desnudo. Dado el poco tiempo disponible, la tela debe haber venido de una cortina del carruaje dragón.

Kino: como que moriste si estás aquí caminando.

Félix: es por mi protección divina del agua.

Kino: … creo entender eso, pero como explicas los arrapos

Félix: ¡bueno, no puedo evitarlo! ¡la ropa no se puede regenerar con magia!

Y sobre esto…

Ferris empujo su palma hacia adelante, interrumpiendo la pregunta de Kino mientras miraba con estupefacción a otro lado, Kino frunció el ceño y apretó sus puños hasta que tronaran.

En un instante, la villa arlam se había trasformado en un campo de batalla, con el choque de fuego y espada tomando lugar.

- ¡No se retiren, empújenlos hacia atrás! ¡abran un camino! ¡evacuar a los aldeanos es lo primordial!

Al otro lado de la plaza del pueblo, uno de los caballeros grito eso mientras él y un atacante cruzaban espadas.

Un gran número de personas se reunieron en la plaza, incluidos los caballeros. Sin embargo, la mayoría era no combatientes: aldeanos y comerciantes. La fuerza de expedición los estaba rodeando en circulo mientras resistían al enemigo.

Los ataques estaban vestidos con túnicas negras, con espadas rectas en forma de cruz en sus manos: era el culto de la bruja.

Kino: ¿Cómo se metieron tantos al pueblo…?

-eso es obvio: estaban en los vagones del carruaje dragón.

¡MIERDA!

Kino simplemente no podría demostrar más que remordimiento y culpa, si tan solo le hubiera dicho antes a los demás, sobre el posible sabotaje y el presunto topo. mucha gente se hubiera salvado, ahora carga con muchas vidas por su culpa de nuevo parece como si todo se hubiera ido al demonio otra vez.

Subestimo a el culto de la bruja, y mucho más importante…

SUBESTIMO A PEREZA.

Repetidos hechizos del culto de la bruja rompieron la formación circular de los caballeros, causando que la fuerza de combate resistiendo al culto colapsase. Las figuras vestidas de negro procedieron a saltar a la plaza de pueblo, balanceando sus espadas mientras asaltaban a los indefensos aldeanos.

Kino: ¡esos malnacidos!

Sus espadas cortas reflejaron las llamas; sus destellos ardieron en los ojos de Kino mientras gritaba a todo pulmón. Sin embargo, su voz no podía detener las viles hojas. Ni los caballeros pudieron detener sus retorcidas acciones a tiempo.

La madre protegió al niño. El esposo defendió a la esposa. El joven se puso delante del viejo. Y las cruces los empalarían a todos.

Kino que miraba el cruel acto estaba a punto de intervenir, daba igual si ya no podía usar magia sin lastimarse, pero si no actuaba esas personas serian aniquiladas. Y eso es algo que si podía evitar lo haría.

Kino: … ¡go…!

Kino a punto de convocar su hechizo fue interrumpido por otra voz.

¡Al clauzeria!

Un corto momento antes que la trágica escena de desarrollara en ese instante, un encantamiento resonó, y simultáneamente, Kino miro una luz en el cielo.

La luz se encendió y arremolino en el aire, formando un aura de color arcoíris que se derramo sobre la plaza de la villa.

La vivida aura trazo un hermoso arco, bañado indiscriminadamente a los caballeros, aldeanos, y cultistas de la bruja con sus colores. Pero un momento después, los efectos sobre ellos eran polares extremos.

El arcoíris suavemente envolvió a los caballeros y aldeanos, transformándose en una barrera para ellos. Los cultistas de la bruja empalaron el arcoíris con sus dagas, y en el siguiente instante fueron envueltos por una onda choque inimaginable que los envió a volar.

La plaza donde los cultistas de la bruja habían entrado fue conquistada por la abrumadora luz de arcoíris. Y esta había sido formada por un apuesto hombre en blanca armadura, apareciendo en la plaza como si hubiera flotado hasta allí.

Julius: nadie manchara el hermoso resplandor del arcoíris, esa es la verdad de los cielos.

"el amable caballero!, maestro de la aurora, presuntamente pronuncio esas palabras mientras empujaba su sable de caballería hacia el cielo. El sable de caballería que había barrido a los cultistas de la bruja estaba rodeado por las luces de cinco espíritus comunes, todos excepto la, que había sido asignada a Kino. La forma en que Julius había cambiado la batalla en su momento más oscuro era realmente digna de su otro nombre.

Kino: juli sigues vivo, ¡¿qué está pasando?!

Julius: el pueblo está bajo ataque del culto de la bruja.

Kino: losiento, lo arruine. Había una pereza con los comerciantes ambulantes, pero no lo vi…

Felix: es el resultado del enemigo pensando más que nosotros. No tengo intención de criticarte. Justo después que el carruaje dragón donde tú y Kinomoto entraron, los cultistas de la bruja empezaron a atacar en la villa. El daño de la explosión y el ataque sorpresa no es superficial, pero hice que TB y ram evacuaran a los heridos a la mansión.

Julius: ¿aunque hay montón de enemigos. La evacuación no fue bien ¿supongo?

Julius había evitado decirlo, pero la autoridad de la pereza era sin duda la causa de su desventaja. Ese poder podía cambiar el curso de una batalla por sí solo, y los ojos de Kino eran la única contramedida.

Y si él no podía cumplir su función, todo lo que tendrían es esperan su destrucción.

Kino: ¡esto aun no acabado, hay que contraatacar!

Julius peleemos juntos.

Julius: por supuesto. Ferris, únete con los evacuados y trátalos. Eres nuestro salvavidas.

Kino volvió a tronar sus puños, Julius asintió y ferris le guiño un ojo.

Reconociendo sus roles mutuos, los tres se separaron al instante. Kino y Julius iban a acabar con las perezas; ferris debía reforzar a los caballeros y aldeanos y formar una línea defensiva en la mansión.

Felix: ¡entonces levántese! Nos dirigiremos a la mansión y aguantaremos.

¡corran, corran!

Kino: ¡no se queden parados! ¡Protejan a todos!

Con la voz galante de ferris a su espalda, Kino dirigió su atención a los choques de espadas que escucho por todas partes. El combate, mucho más feroz que antes, demostró que el culto de la bruja se había vuelto serio.

Kino: ¿Cuántos cultistas hay en el pueblo, aproximadamente?

-el numero preciso no está claro. Sin embargo, toda la fuerza restante de los dedos ha probablemente entrado al pueblo. Claramente, este es un enemigo difícil.

Si quedan tres dedos, y cada uno tenía diez personas con ellos, el número de enemigos tenía que acercarse a los cuarenta. Mas allá de enfrentarse con una fuerza de ese tamaño, la fuerza de expedición tenía personas que proteger, una desventaja que lo ponía en una situación difícil. Sin embargo, había esperanza, si toda la fuerza del enemigo estaba reunida en la aldea, al menos.

Kino: tengo una idea, derrotemos a las 3 perezas, sin sus líderes los cultistas estarán sin lidere dejándolos sin ninguna orden los dejara vulnerables.

Kino tuvo una idea oportuna de cambiar el conflicto, pero en ese instante vio el cielo oscurecido por la oscuridad. Directamente sobre las llamas en el pueblo, innumerables manos negras cubrían el cielo. Los números salieron directamente de una pesadilla.

¡…manos invisibles!

Cuando Kino miro arriba grito eso, la expresión de Julius se volvió tensa. Pero sus ojos no podían ver la misma pesadilla. En un sentido, era afortunado. Después de todo, no sería extraño si ver esa violencia letal a tal escala, causara que el corazón vacilara.

¡probablemente este ahí abajo…!

Kino tenía que enfrentarse a pereza, pero alguien más estaba haciéndolo sin él.

Su intuición pronto se convirtió en una firme creencia.

Las manos negras cayeron en cascada desde el cielo, destruyendo árboles, casas, y el mismo suelo con su abrumador poder. Fue sin cesar, una y otra vez, destruir, destruir, alimentado por la ira de un ser incapaz de acabar con su enemigo.

Kino: ¡apúrense Wilhelm está peleando!

Solo había un ser humano que podía pelear contra una pereza sin Kino.

Wilhelm rompo el aguacero de ataques invisibles al moverse más allá de los límites de su propia visión.

Se balanceo de izquierda a derecha, de repente acelero y desacelero, hizo tantos saltos como pudo, jugando con su enemigo y acercándose cada vez más a cada escaramuza repetida.

La autoridad conocida como manos ocultas sería un ataque peligro incluso si no fuera invisible. Podría alterar libremente su alcance y dirección, ambos capaces de abrumar al enemigo con números y destruido por completo con un solo golpe. Estas constituían innumerables ventajas en todo tipo de batalla, lo que la convertía en la técnica definitiva para llevar la muerte al enemigo.

Solo porque él era un peleador más experimentado, Wilhelm era capaz de arreglárselas.

¡En consecuencia, te clavare a la pared aquí y ahora, cultista de la bruja…!

-¡ no puede, puede, puede, puede ser! ¡pensar que resistirían hasta este punto!

En primer plano, más adelante en el camino, uno hombro se paró frente a Wilhelm. Un hombro alto se paró frente a Wilhelm. Su postura, con su cabeza inclinada en ángulo innatural, parecía el de un muñeco moviéndose aterradoramente mientras una mano humana jugaba con él.

De hecho, el hombre loco había perdido el libre uso de su carne; en cambio, era la utilidad la que sostenía su cuerpo en su agarre y lo controlaba, pero tales consideraciones no tenían valor para que el demonio de la espada.

Lo que el necesitaba era el hecho de que el hombre parado ahí era un enemigo, y una de las tres perezas restantes; el hombre vestido en un atuendo de comerciante no parecía estar haciendo el más mínimo esfuerzo para ocultar su identidad.

Él se había infiltrado en el "seguro minuciosamente arreglado por Kino, manipulando astutamente para sus propias intenciones perversas. Al mismo tiempo, Wilhelm se pregunto acerca de la seguridad de Kino y ferris quienes habían estado cerca del carruaje dragón que había explotado. Pero en calor de la batalla habían puesto instantemente tales pensamientos melancólicos a un lado, y a un lado, y el demonio de la espada se sumergió a sí mismo en su propia batalla.

No era falta de preocupación. El nunca sería capaz de ver a su maestro, Crush, a menos que ferris volviera sano y salvo. Sin embargo, su corazón pensó que no debía realmente preocuparse demasiado.

Ellos sobrepasarían esa crisis, ambos, Kino y ferris. Tal era la gran fe que tenían en ellos.

¡Rrrraaa!

El blandió su espada, partiendo la tierra, levantado una lluvia de tierra que le permitía leer los arcos de los ataques invisibles. Con evasión sobrehumana, Wilhelm atravesó la pared de sed de sangre que enterraba su camino entre él y su enemigo y cargo.

No necesitaba preocuparse a sí mismo con Kino y ferris. Esto había sido único con lo que había querido comenzar. Lo que podía lograr estaba decidido desde el primer momento en que sostuvo una espada en su mano.

- ¡tal favor, para aumentar los números así! ¡tal tenacidad en la cara de ellos! ¡tal convicción! ¡como un discípulo diligente, no puede alabarlo lo suficiente! ¡Ahh, ahh! ¡oh, amor! ¡mi cerebro tiemblaaa!

Ojos diferentes, cara diferente, voz diferente, incluso así, ellos compartían la misma manera. Mientras recibía esa repulsiva alabanza, Wilhelm se alejó más del campo de batalla, persiguiendo al arzobispo de los siete pecados capitales por sí mismo.

Dado el balance de fuerzas actual, el daño era el único que podían enfrentarse al loco. Él era el único que podía mantener el daño mínimo y golpear al hombre.

Wilhelm miro al loco frente a él, incremento a velocidad de sus pasos. Los ataques invisibles atacaron, intentando perseguirlo, pero el demonio de la espada corrió como una flecha, dejándolos detrás.

Sin darse cuenta de la lluvia de tierra, pereza temerariamente repitió los ataques invisibles. Era como si no solo estuviera loco, sino que sus tácticas repitieron los ataques invisibles. Era como si no solo estuviera loco, sino que sus tácticas fueran estúpidas también.

¡…! ¡…! ¡…!

Sin coordinación, ni técnica, las técnicas del loco no eran efectivas para el demonio de la espada.

El loco hizo un tipo de lamento, pero Wilhelm, corriendo hacia adelante, no lo escucho. El dejo de lado todo lo que era innecesario, cargando hacia delante mientras se convertirá en una sola espada, el acero que rompería la maldad en pedazos.

Naturalmente, mientras se acercaba, los obstáculos aumentaron. El número de manos se hizo mayor, y el interior del cuerpo de Wilhelm estaba en un agudo calor mientras posicionaba su espada, desenvainándola.

La tierra se partió en dos, la postura del loco se inclinó. Wilhelm volvió la punta de su espada hacia el centro de masa del cuerpo, llevándolo al núcleo.

¡te tengo!

No hubo ni más mínima resistencia en la punta de su espada. El sentimiento de cortar una vida era una que el demonio de la espada había probado a menudo.

Su atesorada espada empalo al loco por la izquierda de su pecho, destruyendo completamente su corazón dentro. Ni siquiera ferris podría haberlo traído de vuelta del borde de la muerte. El golpe sin piedad había llevado su vida a una conclusión

… si, si eras tú, entonces…

Cayendo para morir instantáneamente con la espada llegando hasta su espalda, el loco escupió sangre mientras intentaba decir algo. Wilhelm saco su espada para acortar sus últimas palabras y testamento.

Fue entonces que el loco dijo a la oreja de Wilhelm-: cuando te concentras en pelear contra los brazos invisibles, pierdes de vista lo que puedes ver…. Perezoso, ¿no es así?

Sus pensamientos se retorcieron por un segundo.

Una grieta innecesaria en la agresividad del demonio de la espada fue abierta, como si intentara pensar lo que esas palabras podrían significar.

Un instante después, el loco embistió contra Wilhelm, con su brazo temblante levantando una daga para apuñalar su propio ojo izquierdo. A través de la cuenta del ojo, la punta de la hoja invadió su cráneo, atravesando su cerebro y cortando su propia vida.

¿Qu…?

El instante en que la espada le robo él y su vida, la luz surgió

En el instante en que corrió alrededor de una casa demolida y en el camino roto, la tierra tembló.

La onda expansiva corrió bajo los pies; el estremecimiento en el aire dificultaba la respiración. Luego, cuando Kino corrió hacia adelante, las llamas y el viento retrasados de la explosión siguieron su ejemplo, derribando todo lo que tenía delante.

¡Whoaaa…!

¡no te muevas! ¡aro! ¡lku!

Con Kino congelado en su lugar, Julius levanto un brazo delante de él. Llamando a los espíritus que brillaban de verde y amarillo. Se creo una espada verde y un baluarte de tierra y piedra se alzó ante ellos. La ola de calor que se precipitaba por delante se cortó en dos antes de rebotar en la pared robusta, protegiendo a la par de su ira.

Kino: gracias por salvarme el pellejo, me quede helado., ¿que fue eso?

Julius: no lo sé. Justo antes de la explosión, sentí que veía pasar una silueta humana, pero…

Mientras el retumbar de la explosión bajaba, los dos pasaron por el suelo roto hacia el centro del área de explosión. El área circundante se veía como si hubiera sufrido una feroz onda de choque por la explosión, suficiente para enviar volando los techos de casas de ladrillo. Naturalmente, había un cráter en el suelo en el centro de la explosión, agregando conmoción a la triste historia.

Y cuando Kino vio quien estaba echado en el centro de la zona de explosión, su voz se congelo.

¡¿Wilhem…?!

Levantando su voz, Kino corrió hacia el viejo espadachín de pelo blanco que estaba acurrucado en el suelo. Él había sufrido heridas graves de vientos y llamas en todo su cuerpo; era casi extraño encontrar su cuerpo una sola pieza.

Su cara estaba negra mugrienta; Kino no podía decir si era de sangre, tierra, o quemaduras. Pero está respirando débilmente. Sabiendo que al menos eso era verdad, dejo salir un largo, largo suspiro.

Kino de inmediato corrió y estando cerca de Wilhelm trato de cargarlo. Pero su fuerza no tenía tanta para poder levantarlo, solo podía arrastrarlo, pero eso no es algo que deba hacer en sus condiciones.

¡noooo, hay que curarlo si sigues así! ¡tenemos que llevarlo con Félix, si no…!

Cuando trataba de cargarlo sobre una rodilla, con la intención de cargar a Wilhelm, Julius se colocó a su lado y dijo-: no parece que las cosas sean tan simples.

Sintiendo la advertencia urgente incrustada en esas palabras, Kino levanto la cabeza.

Julius barrio la punta de su sable de caballería alrededor del área. Su razón para hacerlo era simple: los enemigos que tenían bajo control provenían de varias direcciones, no solo de una.

Llevando espadas en forma de cruz, los cultistas de la bruja los bloquearon en cada uno de los cuatro lados. Pero ese no fue el mayor problema.

Una persona final llego con los cuatro, quitándose la capucha del color café con negro.

Era una mujer de baja estatura, con pelo corto del color del café negro.

Las manos de la cultistas estaban vacían; ella se detuvo frente a ellos pareciendo indefensa y llena de aberturas. Sin embargo, sus ojos inyectados de sangre y manera de herirse a sí misma, mordieron las uñas de sus dedos, eran toda la prueba que necesitaban para saber que era la más peligrosa de todos.

Después de petelguese, la mujer loca y kety, esta era el cuarto arzobispo de la pereza.

La mujer mordió la uña de su pulgar derecho, doblando su mano mientras la arrancaba. La vista y el líquido de gotas de sangre y carne expuesta hicieron que Kino hiciera una mueca en dolor y asco.

Kino: ¡joder ya parecen cucarachas no se mueren!

-por que, por que, por que, por que… por que aun estas vivo? Todas esas medidas, y aun… ¡

Kino: no tengo la menor idea, pero sé que soy como un virus no te puedes deshacer de mi fácilmente.

Probablemente palabras de odio completo y mutuo, enemistad y desprecio eran las únicas que Kino y la mujer podían compartir. Entonces Wilhelm se movió en sus brazos.

Quizás fue debido. A los estímulos externos, pero el demonio de la espada aún estaba inconsciente cuando sus labios se movieron débilmente. La manera en que sus angustiadas respiraciones contenían una ira cada vez mayor hacia su enemigo fue aterrador para Kino.

Era como si estuviera subconsciente tratando de decirles algo…

¿Wilhelm?

Misma…ne… per…

El no pudo entender completamente lo que la débil voz le intentaba decir.

Y los cultistas de la bruja no eran lo suficiente piadosos o amables para esperar que escuchara en una forma coherente.

Kino estaba sosteniendo a Wilhelm en una rodilla cuando la mujer volvió su dedo sin uña hacia él y grito:

-Tu, ¡Si el perezoso, tú y el diligente, retrocedieran, todo sería firme!

¡todo estaría decidido! ¡todo llegando a su conclusión correcta! ¡por lo tanto, vete de aquí! ¡laaaaargate con los vientos!

Escupiendo saliva, la mujer puso su mano dentro de su propia túnica.

Sin embargo, ella no encontró lo que estaba lo que estaba buscando. Sacando su mano, rechino sus dientes lo suficientemente fuerte para romperlos. Kino tuvo una corazonada de por qué ella estaba en una ira tan mortificada.

Cultistas de la bruja estaban en todos lados, mientras que Wilhelm estaba exhausto. El único que quedaba para enfrentarse a la cuarta pereza era Kinomoto Kurosaki, el sebo.

Pero incluso si la atracción del culto de la bruja no era de ningún uso aún quedaba algo que podía hacer.

Kino: juli, ¿puedes contener a los cuatro, además de pereza, mientras cubres a Wilhelm?

Julius: ¿Kinomoto?

Volteando solo la mirada, Julius le dio a Kino un ligero y cuestionador levantamiento de sus cejas. Sin embargo, no había tiempo para explicar los detalles. Kino miro a sus ojos ámbar y dijo:

¿puedes? ¿Puedes resistir?

Kino: eres el único que puede pelear, necesito a alguien que proteja a los demás. Mientras yo distraigo a pereza.

Julius: ¿distraer qué?

Kino: voy a pelear contra esa pereza. ¿Cúbreme sí?

Kino declaro su determinación de enfrentarse al arzobispo de la pereza sin la ayuda de Julius, su único aliado. Ante sus palabras desenvaino su espada.

Sin duda y silencio demoraron un segundo, Julius cerro sus ojos, los abrió, y puso su espada en posición.

Kino: ¡si yo no lo hago nadie lo hará!

Julius: ¡Tienes razón!

Aún estaban en desventaja. Kino sabía que era temerario. Pero sus batallas siempre habían sido temerarias. Así que una vez más, su desventaja era como una cuerda floja. Simplemente tenía que cubrir sus ojos y empezar a correr.

Kino, dejando a Wilhelm suavemente en el lugar, puso una mano su propio bolsillo. Los cultistas de la bruja estaban lentamente cerrando el circulo, pero no detecto ningún signo de pereza dando un paso. Kino no la subestimo. La distancia y el rango no tenían valor para pereza.

Para eso solo se aplicaba en cada oponente que no era Kinomoto Kurosaki.

- ¡ahora, terminemos finalmente esto! ¡el gran amor sooobre todo!

Kino: ¡OYE COPIA BARATA DE PETELGUESE!

¡Estas buscando esto!

Kino en tono de provocación llamo a la pereza con un grito. Luego, metió su mano en su bolsillo.

Cuando retiro su mano, estaba sosteniendo un libro abierto de negro.

Era el evangelio que Kino había recuperado del cadáver de petelguese Romanee Conti…

Kino: ¿estabas buscando esto? El evangelio de la bruja que tanto amas con locura.

- ¡Ladrón! ¡¿así que realmente eras TU quien lo tenía?!—grito pereza con sus ojos saltados.

La manera en que rebuscaba en su bolsillo hizo que Kino se diera cuenta que algo andaba mal.

Las otras dos perezas habían hecho lo mismo. Buscaron algo que debería haber estado en cierto bolsillo con las manos, se irritaron por no encontrarlo y se enojaron con el que lo había robado. El objecto de su deseo había sido el mismo: ese libro único.

Kino: sabiendo lo locos que están probablemente buscaron el cadáver de petelguese, para recuperar el evangelio, estos libros son como una especie de controlador mental, ¿pero romper todas las rocas por esta baratija?

- ¡silencio! ¡cesa tu parloteo! Devuélveme ese libro, ahora…

Kino: ¿Quéeee dijiste no te escucho?, solo oigo balbuceos, ah, ¡tu cerebro se estremece verdad!

¡OBLI-GAME!

Contesto de manera burlona mientras le sacaba la lengua y le ponía un dedo en medio en seña grosera.

-¡…! Debesss morir!

De manera exitosa Kino había atraído la indeseable atención de la pereza, si Kino era en algo bueno era en bromear hasta caer pesado, sus bromas solo hacen desesperar a las personas, él es un pesado, él es un alguien quien provoca la molestia de las personas siempre le gusta picar en los puntos débiles de otros. A veces incluso los hacia llorar.

Mientras pereza explotaba en rabia, la sombra a sus pies se hincho. La sombra se dividió en una innumerable horda por encima de su cabeza, apuntando a Kino al mismo tiempo.

Pero si la intención era matar a Kino, era una pésima decisión

- ¡mi favor! ¡la manifestación de mi amor! ¡cae FRENTE a ellos, pecador…!

Pereza grito, y los brazos negros se lanzaron a Kino como una avalancha. La misma manifestación de destrucción cayó ante el cómo tsunami mientras avanzaba.

Sola para Kino, todo era visible. E incluso para él, el ataque era demasiado obvio.

Las manos malvadas eran innumerables, pero lentas. Ahora que había presenciado, aunque imperfectamente, el combate entre super-humanos, parecían moscas detenidas hacia Kino. No, eso iba demasiado lejos. Eran como moscas en vuelo. Pero de ninguna manera eran imposibles de evadir.

Kino dio un gran rodeo, evadiendo a la horda salvajes de manos invisibles. El demonio de la espada habría saltado entre ello, pero tales hazañas inhumanas estaban más allá de Kino. Uso su resistencia para compensarlo.

El bombardeo del poder había perdido su objetivo, la autoridad invencible desperdiciada por su usuario.

- ¿¡mi autoridad…?! Entonces, morirás a manos de mis discípulos…

Kino: creo que no estas prestando atención.

El chico señalo a los cadáveres de los cultistas esparcidos en el suelo.

Cuando la mujer, al darse cuenta de su fracaso, recupero la compostura y ordeno a sus subordinados, ya era demasiado tarde.

Con la espada en la mano, Julius asalto a los cultistas de la bruja, impidiéndoles vívidamente perseguir a Kino. Además de eso, el cultistas en la dirección en que Kino había huido había sido trágicamente atrapado en la ola de manos malvadas y desmembrado.

Kino: ¡no me puedo creer que tú mismo mataste a tu subordinado, que pésimo líder eres!

- ¡G…gah…! ¿Cómo te atreves, te atreves, te atreves? ¡mi discípulo del amor

Kino: no fijarte a donde atacas eso… ¿no es pereza?

Kino había vuelto a levantar su dedo medio. Mientras imitaba a pereza de manera burlona.

Justo como quería, la mujer estaba encandeciendo con una furia sin voz, corriendo salvajemente hacia Kino mientras el huía.

Kino: ¡Juli! ¡cuento contigo, protege a todos.

Julius: una orden muy vaga, pero entendido.

Para Kino con un pulgar arriba, levantando y gritando, Julius levanto su sable de caballería en alto. Ahora que había dividió el campo de batalla entre ellos, las líneas de batalla de Kino y Julius estaban completamente separadas.

En el lado de Julius, estaba el herido Wilhelm y los cultistas de la bruja. Por su parte, Kino tenía una pereza, loca de rabia, un oponente el cual puede manejar en ese estado.

Después de todo, Kino no tenía oportunidad contra los cultistas de la bruja, y tenía posibilidades de cualquiera contra el arzobispo de la pereza.

Kino: ¡TE LO ENCARGO!

Julius: ¡pelea valientemente!

Prometiendo encontrarse otra vez, Kino dejo a Julius detrás y corrió a través del campo de batalla. Manos malvadas corrieron por el suelo como un mar en aumento, pero Kino podría verlas. Salto sobre ellas y corrió, sin daño alguno.

- ¡a que no me atrapas! ¡Zonzo!

Mientras Julius empezó su batalla de espadas con múltiples oponentes, Kino atrajo a la loca a otro lugar. Para atraer a pereza a un lugar donde sus ataques no hieran a nadie más. Solo se echó a correr con todas sus fuerzas.

El tenía un destino. No iría tan lejos como para decir que alcanzarlo estaba vinculado a la victoria. Sin embargo, si llegaba allí, podría ganar tiempo para que la victoria viniera. Por esa razón, corrió y corrió hacia ella.

Kino: ¡no puedes tocarme na-na-na-na! ¡Lero, lero!

Detrás de Kino, la loca lo perseguía con sus propios pies. Sin embargo, su velocidad era lenta. Además, por alguna razón, su despliegue de manos invisibles era esporádica, permitiéndole evadirlas por poco incluso mientras corría. Estaba tratando completamente con su habilidad.

El número de brazos persiguiendo era algo de sesenta o setenta, claramente el mayor de cualquier pereza hasta la fecha. A pesar de eso, su habilidad para usarlos era la peor hasta ahora. El balance estaba mal.

Siendo ese el caso, debía haber sido la primera y principal pereza, petelguese, quien había usado su autoridad con mayor habilidad.

Kino: parece que petel era la pereza original.

Podría pensar sobre eso después. Eso no cambiaba el hecho que todas las perezas tenían que ser eliminadas. No tenía tiempo para buscar algo más.

Si el enemigo de Kino no estaba cuerdo, era mucho mejor.

La mayor ventaja que Kino tenía era su inteligencia y su velocidad siendo la única cosa en la que destacaba.

Doblo en las esquinas, corrió por la recta giro en otra esquina y salto.

Kino: (¡corre no te detengas! ¡no te detengas, si te atrapa estarás muerto!)

Al llegar a su destino, Kino inspecciono el área. Había signos de combate por todo el lugar, y los caídos no se detuvieron ante una o dos personas. Vio no solo a los cultistas de la bruja, sino a caballeros y bestias personas entre ellos. Kino sintió la culpa de su propia impotencia presionándolo sobre él.

El cerro sus ojos y no se dejó llevar. En el siguiente momento, salto a un lado y rodo, esquivando las manos malvadas golpeando donde había estado.

El suelo se partió, causando que una nube de humo se levantara. Detrás de eso estaba la pereza llena de ira, jadeando y resoplando.

El número de brazos saliendo de su espalda esta reducido de gran manera, limitados a unos veinte y algo al momento.

-supongo que aprendiste que te gastando.

-y sooooolo por hacerme dar cuenta de eso tienes mis agradecimientos! ¡sin embargo, tu escape termina aquí! ¡¿O aun tienes alguna forma de resistirse?!

Kino: resistir…

Kino no quería parar, por un momento lo vio en su línea estaba la loca, y detrás de ella…

Con una mirada de preocupación.

Kino: coraje y amor….

La mujer se paró y abrió sus brazos, con sus ojos llenos de sed de sangre. Su declaración hizo que los ojos de la pereza salieron mucho de sus cuencas, causando que su aterradora voz empezara a reír.

Kino: ¡quieres mi favor con ese amor tuyo!

- ¡dije que amor y coraje!

Tomando un respiro suspiro, se puso en cuclillas como un velocista y prácticamente salto cuando se levantó corriendo hacia delante. Saltando al costado de la mujer. Pereza parpadeo sorprendida, pero no le dio más tiempo para reaccionar, una espada le fue clavada en su espalda.

-AHHHHHHH

Kino: no soy tan estúpido como lo parezco.

La mujer gritaba del dolor del como el arma pulso cortante se le clavo en su espalda. Gritaba y gritaba, lo suficiente como para ponerse ronco, llamando al amor y pidiendo coraje.

La mujer trataba de quitarse la espada corta clavada en su espina dorsal.

Kino: frr

Un silbido resonó y…

¡…! ¿pero que estas...?!

El impacto corto la segunda mitad del grito de sorpresa.

Pereza fue derribado por el dragón terrestre Katara, su enorme cuerpo, de varios cientos de kilogramos en masa, se estrelló directamente contra el cuerpo de la mujer indefensa, volando como si fuera una hoja. Encajándole solo un poco más la espada en su espina dorsal de la espalda.

La mujer procedió a saltar por la superficie de la plaza del pueblo, volteándose mientras navegaba hacia una casa medio destruida. La ventana de cristal hizo un ruido cuando se hizo añicos; la casa, incapaz de recibir el golpe, fue destrozaba, y el polvo se levantó lentamente, mientras se desangraba su túnica.

Kino: buena niña Katara lo hiciste bien, te lo recompensare después.

Empezó a acariciar la nariz del dragón de tierra, mientras el dragón disfrutaba su recompensa.

Katara levanto la cabeza y lanzo un relincho agudo.

Kino regreso a la plaza del pueblo desde donde había empezado, atrayendo a la mujer a Katara, el dragón ayudo con el plan de distracción.

Kino: veamos si esto funciona…

Junta sus dos manos comenzó a frotarlas para ganar calor y apunto con las dos manos

¡goa!

Una llama mediana de color amarillo con pequeños toques de rojo había aparecido en la mano de Kino., la llama era mucho más pequeña y menos caliente a las que roswaal ya había hecho antes. un fuego mucho más débil, en palabras del propio Roswaal, aunque él no tenía mucha afinidad a otros elementos pero que con entrenamiento podría ser capaz de usarlas,

Y fue disparada a el lugar donde la pereza fue lanzada, incendiando el lugar donde pereza fue embestida por el ataque el plan era matarla en el incendio.

En el instante en que su mirada cambiante localizo al dragón terrestre detrás de pereza, seriamente grito como una niña en el interior. Al siguiente instante, con cero trabajos de preparación, él y el dragón realizaron un ataque combinado.

Kino: ¡¿ahhhh?! ¡No!

eso no funciono… bueno plan B.

Subiendo al lomo de Katara, Kino fulmino con la mirada los restos de la casa en la que pereza había caído. Si hubiera muerto por el peso aplastante de la montaña de escombros, sería de gran ayuda.

La montaña de escombros ardientes se derrumbó, y por debajo de los restos del techo, innumerables sombras brotaron de una vez. Los brazos negros y retorcidos se retorcían como tentáculos. Una pequeña se levantó del medio de esa masa negra.

Era la loca, ensangrentada, cubierta de Holling y reducida a un estado medio viva, medio muerta.

Su cabeza sangraba por las laceraciones que habían sufrido, y su ojo izquierdo estaba completamente extraído, atravesado por un fragmente de vidrio. La mitad derecha de su cuerpo, atrapada en el colapso de la casa, estaba teñida de rojo, y Kino dudaba que sus delgados brazos o piernas fueran de mucha utilidad. Por su aspecto, no había duda de que estaba herida por todas partes.

Y aun, habiendo dicho todo eso, el vigor y la locura mostrada por su ojo derecho era mayor que nunca antes.

-Tu…si, ciertamente eres un ser humano diligente. ¡SI, diligente!

¡comparado contigo, habiendo llegado tan lejos, usando todo a tu disposición para desafiar a tu enemigo, fui muy descuidado! ¡arquitecto de mi ruina!

¡Negligente! ¡insuficiente! ¡fui demasiado orgulloso! ¡ahh, fui tan perezoso!

Su comportamiento y las declaraciones en sí mismas no diferían de las de los otros locos de ninguna manera. Incluso si ella tuviera un nuevo pensamiento, él podría tratarla de la misma manera, siempre que no hubiera un cambio extremo tácticas o ataques repetidos. Ahora que estaba montando a Katara, capaz de ir a velocidades mucho muchos mayores que el propio Kino, era aún más fácil.

Después de intentar acabar con pereza, sabía que tenía que hacer algo para acabar con la pereza, sabía que tenia que usar algo a su favor.

por algo eligió el fuego siendo que el viento era más complicado de dominar, mientras que el agua era por ahora algo imposible en palabras de Roswaal, aunque tal vez pudo intentar la tierra, Kino decidió aprender magia de fuego que, aunque no es la mejor magia en un rpg, en el mundo real el fuego es uno de los elementos más destructivos, con todo lo que toque será quemado por sus brazas ardientes, en otras palabras, era el arma ideal para un novato como él.

Aun así, tenía que acabar con el enemigo de una vez por todas.

Pero la mujer se rio cruelmente en la cara de la resolución de Kino.

-Te mostrare mi favor. Eso es lo primero que debes aceptar. Si no lo reconoces, pegándote al único que conoces, y como resultado hundiéndote en la pereza, eso, para mí, sería el mayor y más vil de los actos…

Y, además, uno que debo corregir.

Kino: oh mierda…

Mientras la loca continuaba con sus murmuraciones, las incontables manos malvadas se movieron hacia el cielo. Con unos ojos de miedo.

Frente a sus ojos, cada uno de los varios brazos de apodero de los restos de la casa derrumbada.

¡OH CARA...!

Un instante después de su declaración, el ataque comenzó.

Le arrojaron los restos de la casa, el edificio se convirtió en una lluvia de escombros lanzados como pequeñas brazas o más bien mini meteoritos. Que caían casi en sus espaldas.

Los medios que pereza había escogido eran su mejor opción contra Kino porque no usaba las manos invisibles.

En otras palabras, en resumen, todo lo que tenía que hacer era detener las manos invisibles de atacar indirectamente en cambio. La velocidad de ataque de las manos invisibles era por sí mismo menor al de un golpe de un brazo normal; si no entrabas en pánico, podían ser esquivados, incluso en grandes números.

Pero si las manos malvadas agarraran cosas y las lanzaban, la velocidad era incomparable. La pura fuerza física que poseían iba más allá de las normas humanas. Los misiles que lanzaron viajaron con una velocidad que rivalizaba con la de un corredor de ligas mayores.

Encima de eso, lo que lanzaba hacia a ellos era, al menos, del tamaño de una cabeza humana: un solo golpe sería fatal.

Kino: ¡Katara! ¡Dirígete al bosque sin algo con que protegernos estamos fritos!

¡…!

Kino se agarró tan fuerte de la cabeza Katara tan fuerte como pudo; ella acelero al mismo tiempo que dio la orden. Ella había probablemente llegado a la misma conclusión antes de escuchar su comando, pero, de cualquier forma, cargar hacia el bosque era la decisión correcta.

En manos de esas extremidades negras, las piezas rotas de la casa de ladrillos servían como buenas armas de asesinato. Afortunadamente, gracias a la falta de técnica del tirador, el control era terrible. Debido a eso, los restos voladores cayeron como lluvia. Al igual que un arma de fuego mal apuntada, pocos aciertos y estabas muerto.

Un sonido feroz surgió cuando los escombros voladores derribaron arboles justo a su lado incendiándolos, explotando en el suelo justo detrás de ellos mientras galopaban hacia adelante. Saltando sobre la tierra, se abrieron camino cuando la entrada al bosque en la que había salido se convirtió en llanuras carbonizadas en un abrir y cerrar de ojos. Impacto, destrucción, impacto, destrucción: se alternaban una y otra vez.

¡GUOOOO!

Kino bajo la cabeza para reducir un poco su perfil. Todo lo que podía hacer en ese momento era aferrarse a Katara. Un pedazo de escombros voladores rozo la piel negra del dragón terrestre, desgarrando las duras escamas y haciendo que brotara sangre. Pero la velocidad Katara no disminuyo, ni ella levanto ninguna protesta.

A pesar de que corrieron sobre una base pobre, ella galopaba con facilidad que le habían contado. Las contribuciones de Katara, que estaban más allá de las expectativas de Kino, lo habían salvado. Pero dejarla literalmente cargar con todo el peso no era una solución.

Cuando miro hacia atrás, las acciones de la loca que los perseguía fueron quemadas en sus ojos. Incluso si se reagrupaba y encontraba una manera de pelear, no significaba no podía predecir las acciones de su atacante.

Kino: ¡vamos chiquita sigue así!

¡Si, si, si, si, siiiiiiiii!

Un grupo de ladrillos voladores se les fue lanzado, conectando con la cabeza de Katara y enviando el casco de cuero cubriendo la parte de arriba de la cabeza del dragón terrestre volando. Su postura se inclinó pesadamente mientras salía sangre de su cabeza. Kino contuvo un grito de angustia, tirando de las riendas para evitar que se cayeran.

¡Katara!

No había forma de que gritarle le diera fueras. No podía ser así, pero la forma en que Katara golpeo drásticamente el suelo con su pie, negándose a caer, pensó que podría ser cierto. Tendría que alabar al dragón terrestre, más por su arduo trabajo y agallas, pero los escombros volaron y la sangre siguió fluyendo. A ese ritmo, la victoria estaba fuera de alcance.

Kino: (¡tiene que haber algo que nos ayude, tiene que haber algo!)

¡Si, si, si, si, siiiiiiiiii!

Continuar la guerra de desgaste tenía malas perspectivas, pero no podía encontrar algo con que contraatacar si no ganaban algo de tiempo. Sin embargo, el daño ahora ya había marcado un límite de tiempo en Katara. No podría esperar la misma actuación de ella como antes. Tenía que hacer algo o si no… serian destrozados pereza.

La mujer estaba ahora muy por encima.

Su cuerpo diminuto y golpeado estaba acurrucado con las manos alrededor de las rodillas, en forma cruda, una pose de salto mortal. Permaneció en esa pose mientras usaba las manos invisibles para agarrar su propio cuerpo lanzándose por el cielo, como un juego de atrapar, se arrojó de una mano a otra mientras perseguían a Kino y Katara.

Lo que sea que pareciera, fue inquietantemente rápido. Corriendo por el bosque, Katara estaba rompiéndose sesenta kilómetros por hora. Sin embargo, si ignoras que se movía solo en línea recta con baja precisión, la velocidad de pereza, volando como una bala de cañón humana. Estaba acercándose a los cien.

No era una gran diferencia, pero Kino no podía perderla a esa distancia. A ese ritmo, con ella mirándolos serian objetivos maravillosos para sus disparos. Además, Kino carecía de los medios para llegar a la loca mientras se movía muy por encima.

Kino: no debo regresar, destruiría todo si vuelvo ahí.

¿Ah luces? ... ¡….!

Mientras seguía caminando vio luces en el bosque.

En ese momento una chispa de idea apareció en su cabeza.

Kino: ¡Katara ve a las luces izquierda!

Katara estaba sangrando cuando Kino dio la orden. Por un momento, ella volteo sus en esa dirección. Como si dijera: ¿estás loco? Y ¿estás seguro de esto?

Era natural preguntarse si estaba loco. Sin embargo, si la sanidad mental mantenía la victoria fuera de alcance, la locura era indispensable.

Kino: ¡así es, ve a la luz del bosque confía en mí!

Grito, repitiendo y enfatizando la orden. Katara miro hacia adelante, y la vacilación desapareció de sus ojos y de su andar. Aparentemente, estimada de gran manera el juicio de Kino. Ella había puesta su vida en sus manos.

Los pies del dragón terrestre parecían arrancar la tierra mientras se pasaba por el suelo del bosque, derrapando con fuerza al cambiar de rumbo.

La bendición de repeler viento se detuvo, y Kino apretó sus dientes para resistir la inercia, amenazando con hacerlo caer. Justo después que se aferrara a su querida vida, aceleraron, corriendo a la izquierda en un ángulo pronunciado.

- ¡sin importar a donde corras, no hay donde esconderse!

La loca no se perdió el giro brusco de Kino y Katara, el ángulo de los escombros arrojados cambio, y el rastro de destrucción selvática hizo lo mismo.

Los árboles verdes estallaron; los árboles caídos y divididos fueron inmediatamente reciclados, agarrados y arrojados para extender aún más la destrucción. La muerte los seguía de cerca.

Incluso mientras la cascada de destrucción los perseguía, Kino ordeno a Katara seguir la luz parpadeante que había visto desde la esquina de su visión, una que podría ser literalmente un faro de esperanza.

El dragón terrestre zigzagueo izquierda y derecha mientras corría, haciéndose un objetivo difícil incluso sin adelantarse. Kino se preguntó cuan arduo debía ser para su corcel ir a tanta velocidad por una pendiente inclinada con cuerpo herido, pero sin importar cuanto reflexionara, ninguna respuesta saldría.

- ¿no sabes cuándo rendirte? ¿Qué es toda ESTA persecución, persecución, persecución? ¿¡y donde lleva!? ¡tus acciones solo prolongan lo inevitable…! ¡no! ¡no lo hare!

Pereza miro directamente a Kino y Katara mientras continuaban huyendo por la pendiente. Sin embargo, las palabras de la mujer fueron cortadas en ese punto cuando ella inserto su dedo dentro de su aplastado ojo izquierdo en aparente auto reprensión.

Ella procedió a arrancar la carne, causando que la sangre brotara una vez más, con su voz estridente con un amargo resentimiento y deleite.

- ¡no debo ser descuidada ni orgullosa! ¡mi tarea no está completa, llevada a la muerte por primera vez debo separarme de mis dudas, mi destino, mis pensamientos distraídos!

Matando el descuido con auto mutilación, pereza continua sus ataques, lanzando implacablemente.

El suelo exploto y los escombros volaron por el aire; un fragmento corto el hombro de Kino, haciendo crujir sus huesos. Echo la cabeza hacia atrás, contuvo un grito de dolor y gimió mientras aguantaba. No lloraría ante Katara.

Pero su escena de persecución finalmente estaba llegando a su fin…

¡Gah…!

Un golpe transmitido a través de la tierra hizo desaparecer el suelo debajo de los pies de Katara. Un momento después, el enorme cuerpo del dragón terrestre floto hacia el cielo. Cuando Kino se dio cuenta, ni siquiera tuvo tiempo de gritar mientras giraba con fuerza en el aire, aferrándose a las riendas mientras daba vueltas, y cayo con fuerza hacia el suelo, con todo su cuerpo golpeándose con fuerza contra él.

¡AGGHH…!

Rodaron vigorosamente cuesta abajo. Cuando se detuvieron, Kino había perdido la noción de que camino estaba arriba.

Le dolía todo, pero milagrosamente, no podía ver ninguna señal de daño mortal. No importaba cuanto le rompieran las extremidades, su cabeza todavía estaba unida a su cuerpo

Pero esa buena fortuna parecía haber logrado empujar su muerte un poco hacia el futuro.

-parece que finalmente… ha llegado el momento de terminar con esto.

Kino echado boca arriba, mirando a pereza descendiendo desde el cielo.

Mientras ella aterrizaba, la mujer deshizo la mano malvada que la había estado cargando, parándose a un lado de Kino, aun incapaz de moverse.

Entonces le mostro una sonrisa sangrienta llena de satisfacción y tendió una mano hacia él.

-Ahora, devuelve mi evangelio. No es para que lo posean las personas como tú.

Kino: Evan…gelio.

Murmurando con una voz rota, Kino obedeció la demanda de la mujer poniendo una mano en su bolsillo. Sus dedos encontraron lo que buscaba.

Afortunadamente, no se había caído de su bolsillo durante todo el tiempo que habían sido perseguidos.

Kino: Pues… ¡TENGALA!

Agarrando el libro, Kino lo saco y lo lanzo maliciosamente a un matorral. La mano de la mujer se estiro, agarrando nada más que aire; ella abrió y cerró su mano mientras dejaba salir un suspiro.

-parecía que tu actitud hacia mi favor, y las cosas de otros, no ha mejorado.

La mujer sacudió su cabeza; su aparente lamento tenía un eco de decepción. Kino tosió. Él nunca había imaginado que la loca apelaría a la razón y al sentido común.

La mujer fue a recoger el libro que Kino había tirado. Mientras tanto Kino movió su cabeza en un intento de Localizar a Katara caído. El la encontró; su respiración era lenta, pero estaba bien.

E idealmente posicionada.

- ¡Ahh, guía de mi amor, prueba de mi favor…! ¡finalmente en mis manos…! ¡Estoy profundamente COMOVIDA!

La mujer se agacho para recupera el evangelio hacia su pecho mientras derramaba lágrimas. Sosteniendo la palabra escrita, su loco amor en forma tangible, la mujer volteo su cabeza, mostrando una loca sonrisa hacia apenas vivo Kino.

Haciendo que sintiera repulsión y asco hacia su enfermiza obsesión religiosa, el odia todo eso, detesta esas horribles cosas, solo asco ver como en la historia eran capaces de hacer todo por creerlos algo del diablo o brujas, mataban y quemaban personas por eso el detesta todo lo referente a las religiones.

- ¡Peleaste valientemente, peleaste bien, digno de alabanza! ¡Tú y tu dragón terrestre resistieron tan bien, tan diligente! ¡en alabanza a tus acciones, te concederé piedad!

Kino: ¿…piedad?

- ¡Si! ¡piedad! ¡si tienes unas últimas palabras, las guardare a fuego dentro de mi alma, nunca las olvidare por la eternidad! ¡Ahora, di lo que deseas!

Él estaba sorprendido que la loca le mostrara a su oponente compasión después de una larga y dura batalla. Ella solo hizo espacio para ello porque había tomado su libro y tenía la victoria frente a sus ojos, pero incluso así era un lado inesperado de ella.

Entonces Kino, tomado lo que la loca le había ofrecido, levanto su mano.

Era su mano izquierda opuesta a con la cual había lanzado el evangelio.

Él estaba sosteniendo algo con ella.

Kino: ¿reconoces esto?

La pregunta hizo que pereza hiciera una mirada de sospecha. Las palabras eran diferentes de las que había esperado, pero la mujer miro en la mano de Kino. Sostenía un cristal mágico, lo suficientemente pequeño como para descansar en la palma de una mano.

Emitía una luz blanca, no era una carta de triunfo de un disparo y una muerte. Por sí solo, no tenía poder para cambiar la batalla. En primer lugar, había cosas como estas en todo el bosque.

Y hablando propiamente, pertenecía entre los demás, no en su palma.

-esto es…

Kino: HO, no sabes que es… vaya ignorante.

Acaso no sabes que son estos cachivaches, oh ya es casi hora de la comida…

- ¿comida?

Kino: si, el plato de hoy es Carne molida de cultista de la bruja con la sazón del miasma de bruja.

Kino se preguntó si su silencio significaba que ella no se había dado cuenta, o que no entendía lo que estaba diciendo.

Realmente no le importaba cual. El plan ya estaba en marcha.

- ¿Qué estas dicie…?

La mujer, evidente tu inquietud ante las últimas palabras de Kino sospechosamente extendió una mano.

Pero justo antes de que su mano llegara, el plan se puso en funcionamiento.

¡…!

Sintiendo algo soltando hacia su hombro, la mujer trato instantáneamente de darse la vuelta.

Ella nunca lo hizo.

Desde atrás, los colmillos de una mabestia perro saliendo del bosque se hundieron profundamente en su cuello.

Él había tenido sospechas. La posibilidad de que las mabestias siguieran con vida, debido a lo grande que era el bosque existía la posibilidad de que hubieran aun mabestias perro en el bosque.

Era poco probable que hasta roswaal con un solo ataque las hubiera eliminado a todas, además que la chica domadora tuvo que ver con el ataque de las mabestias podrían ser en teoría o controladas, o que se han del propio bosque.

El iniciador fue cuando Julius y ferris se vieron como si dudaran de sus oídos cuando él les dijo que el área alrededor de la mansión y el pueblo era un hábitat gigante de mabestias.

Las mabestias albergaban nada más que odio por todos los seres vivos. La batalla contra la ballena blanca había grabado ese terrorífico aspecto de su naturaleza en sus huesos. Pero al mismo tiempo, se preguntó…

Los demoniacos, urgarms caninos en el bosque, y la ballena blanca también odian el olor de Kino y lo veían como un enemigo. Si era as, ¿no era lo mismo para los cultistas de la bruja, quienes vieron a Kino como su enemigo, podría ser de igual forma con los cultistas de la bruja.

Y el giro de los acontecimientos le dio la razón a su lógica.

¡Gaaaaaaa!

Empalada por un agudo dolor y el repentino impacto, la loca parecía no darse cuenta de lo que había sucedido mientras gritaba.

Con los colmillos de la mabestia saltando en su cuello, la mujer de baja estatura no pudo hacer nada para echarlo. El perro demonio de pelaje negro era lo suficientemente grande como para que la pequeña mujer pareciera una niña junto a un adulto.

La mujer fue balanceada hacia arriba y hacia abajo por las fauces de la mabestia atrapándola. Golpeándola contra el suelo varias veces. La mujer quedo flácida, agotada. Sin dudarlo, el canino demoniaco la sujeto, retiro sus colmillos y fue a dar el golpe final.

Con un gruñido abrió sus fauces, esta vez apuntando a la tráquea de la mujer. Quizás significaba apagar su vida; quizás su acción no tenía sentido, fruto de sus instintos asesinos. Kino no sabía decir cuál.

No podía, pero la loca no era una persona que cayera sin luchar.

¡Sucias bestias…! ¡manos ocultas!

Presionada contra el suelo, la mujer grito, e instantáneamente, su sombra que se retorcía en manos malvadas derribaron al perro demonio.

Golpeado por un ataque invisible, el perro demonio lloro como un cachorro mientras caí pesadamente. Pero instantáneamente se incorporó en sus patas, aullando mientras se movía de nuevo para desgarrar a su presa.

Kino: Quieto ahí, no eres tan rudo con esto verdad. Parece que te gusta esa carne molida

Pero Kino intervino con la barrera de cristal en mano, poniendo un alto a su agresión.

La mabestia estaba en una posición de salto mientras gruñía, mirando con odio el cristal mágico blanco en la mano de Kino. La bestia retrocedió lentamente, quizás obligada a hacerlo por el poder que resistía en el cristal.

Kino y la loca podrían sido atacados por igual, pero la mabestia no salto sobre el gracias a el cristal protector de Emilia. Aun así, la mabestia no salto sobre ellos. Sus colmillos temblaron; gruño y babeo mientras saltaba hacia atrás. La bestia se mezcló entre los matorrales, sus pasos fueron cada vez más distantes.

No había forma de los que hubiera dejado ir. Probablemente significaba mirar y esperar hasta que soltara la barrera de cristal.

Mientras observaba la retirada de la mabestia, Kino dejo escapar un largo suspiro antes de girar la cabeza y mirar a la loca. Detener a la mabestia ulgarm de terminar no siendo un acto de misericordia.

No había sido necesario. Por la forma en que sus tripas ya se estaban derramando de su vientre, la mujer ya debe haberlo sabido por sí misma.

- ¿Cómo puede ser? Pensar que una mabestia…

Kino: vaya alguien no investigo el territorio, eso es pereza, sabes que te encuentras en un nido de mabestias.

Con la parte posterior de su cuello mordido, la mujer no pudo moverse, cubierta de heridas mortales. Quizás ella ya estaba ciega; su único ojo restante, sin ninguna chispa, no se volvió hacia Kino.

Los resultados no fueron suficientes para llamar a la operación un éxito.

Había sido salvado por casualidad y un destello de inspiración, agarrando la victoria por un pelo. Después de toda su historia, pensar que un ulgarm seguía vivo.

Kino: que irresponsable roswaal… creí que te deshiciste de todos los ulgarms, aunque no puedo quejarme esta vez salió a mi favor.

Kino termino por segunda vez tomando el evangelio de petelguese, que tenía la mujer ensangrentada y en la puerta de la muerte.

Incluso teniendo otro evangelio, él sabía que le sería útil el evangelio para usarlo de cebo en las escenas por venir. aunque también le resultaría útil para futuro. La batalla con la mujer había demostrado que valía lo suficientemente bien.

En el borde de la muerte, la mujer retorció sus labios hacia las palabras de Kino. El sangrar no pararía. La sangre se derramo de las esquinas de sus labios mientras la mujer sonreía, saludando valientemente a su muerte inminente.

Cuando Kino la vio de esa manera, le dio nauseas u un mayor escalofrió en su espalda.

-Adelante… quédatelo, por ahora. Pero… pronto…

Pronto, tomare de vuelta mi "amor".

Era la cuarta o quizás la tercera, muere de pereza que había presenciado.

Kino: no entiendo para nada tus balbuceos.

Kino ladeo la cabeza mientras miraba la cara de la mujer muerta

El interior de su boca estaba seco y sintió que sus arterias se habían acelerado de manera extraña por razones ajenas al estrés y nerviosismo.

Había vuelto a matar en un solo día.

La mujer había maldecido a Kino justo antes de su muerte. Fue una maldición que no pudo disipar en ese momento.

Kino: … no puedo quedarme quieto, aun con esto los demás y el pueblo dependen de mi para pelear con las perezas restantes.

Poniendo su vacilación de lado. Kino quito su mirada del cadáver hacia Katara. El dragón terrestre muy golpeado por la furiosa caída, soportando heridas incontables sobre todo su cuerpo.

Y, aun así, cuando el dragón terrestre sintió el acercamiento de Kino, se puso de pie con firmeza.

Kino: lo siento, Katara quiero que tengas un descanso, pero todavía te necesito.

Cuando Kino declaro que la empujaría más, Katara silenciosamente le dio la espalda en respuesta. El monto, incapaz de contar cuantas deudas ahora le día al dragón terrestre después del último medio día, más las últimas horas particularmente.

Jalando las riendas, ordeno al dragón si casco volver al pueblo. La barrera de cristal en su mano estaba tibia, continuamente advirtiendo sobre la presencia de mabestias.

Quizás el perro demonio estaba acechando el arbusto, mirándolos a cada momento. No le prestó atención mientras se alejaron

Kino: solo falta uno, es probable que solo quede uno.

En el apogeo de la batalla en el pueblo, Kino y Julius se habían dirigido hacia la fuente de las manos invisibles. Allí, encontraron una explosión, y en el centro de esa explosión, Wilhelm. Kino no tenía dudas de que Wilhelm había estado luchando contra esa pereza hasta el justo instante de eso.

Estaba seguro de que el demonio de la espada había derrotado a su enemigo.

El dedujo que, al igual que con la explosión del carro de dragones, algo en posesión de Kety lo había causado. Si Kety hubiera sido derrotado por el demonio de la espada, podría haberse explotado para intentar derribar a Wilhelm con él.

Si eso era verdad, solo quedaba un dedo restante, y esa tenía que ser la última pereza.

Kino: solo falta uno… ¡podemos hacerlo!

Finalmente se vio un faro de victoria. Pero ese brillo estaba muy atrás en la mente de Kino.

Para escapar de los ataques de la loca, había tenido que huir profundo dentro del bosque. Estaba lejos del pueblo, donde seguramente la batalla aún estaba en pleno apogeo. Cada segundo que pasaba corriendo cuesta arriba parecía una vida entera.

-¡¿…?! ¡mierda! ¡queda uno todavía!

Kino con furia apretó sus dientes fuertemente, miro a el cielo, gritando con furia nerviosismo. La vista era incluso peor de lo que había esperado.

Una vez las manos negras se estiraron del otro lado del bosque hacia el cielo frente a sus ojos, apuntando hacia el pueblo. Kino aún estaba lejos.

Su grito no podía llegar a las personas a las que apuntaban esos brazos.

Si caían, muchos más morían… caballeros, hombre- bestias y aldeanos.

Vidas serian extinguidas. Vidas conocidas por Kino.

Kino: No ahora ¡NO!

Levantando un grito como si le rogara a el cielo, para que las manos negras y malvadas desaparecieran.

Como si respondiera al lamento de Kino, Katara, maltratada por completo, aumento su velocidad. Prácticamente volaron, sobre todo, cargaron hacia el bosque y corrieron hacia el bosque y corrieron hacia la aldea a punto de ser atacados una vez más.

¡Pereza!

Mientras galopaban, el grito lo suficiente como para desgarrar su garganta.

La aldea tenía grandes vestigios de destrucción: cadáveres humanos estaban esparcidos por todo el lugar; las llamas estaban furiosas, mezclándose con la voz de alguien que lloraba en el aire. Incluso en un mundo lleno del sonido de espadas chocando, al instante supo quién debía ser el loco.

El quinto perezoso era un hombre muy delgado, calvo, de mediana edad, que se rasgaba la cara ensangrentada mientras se reía como un loco.

Kino instintivamente supo que ese era el último. El loco se volteo, como si fuera atraído por la certeza de Kino.

Ellos intercambiaron miradas, reconociendo al otro enemigo. Sin embargo, el hombre jugo la más horrible de las jugadas primero.

- ¡Ahh… mi cerebro esta temblaaaando!

Ya innumerables brazos se alzaron, bloqueando los cielos antes de que se estrellaran junto a un grito enojado y desquiciado. El ataque se convirtió en una cascada de muerte, sin duda tenía la intención de atacar el pueblo hasta sus raíces, aplastando a cualquier y a todos por la simple fuerza de los números.

Kino: ¡al diablo mi puerta, el min…!

Desesperado y dispuesto a luchar incluso aunque le resulte perjudicial Kino casi convoca un hechizo, pero en un momento antes de que el acto de brutalidad del loco procediera a volver a pintar el mundo de negro…

?: Eso es suficiente, villano.

… escucho una voz.

Y esa voz sorprendió a todos.

Parados sin saber que pasaba, miraron hacia el cielo, incapaces de moverse.

?: suficiente. No tolerare más violencia de tu parte.

Por encima de las numeras manos negras, el cielo fue cubierto en un pálido brillo del cero absoluto.

La pálida luz bailaba violentamente cubriendo la aldea arlam, escarlata por la sangre y el fuego, con su brillo.

El frígido aire creaba finos fragmentos de hielo, que reflejaban la luz creada por la fantasiosa vista, un fenómeno conocido como polvo de diamante, robado de su belleza por la realidad de la tragedia debajo de él.

-Suficiente. No tolerare más violencia de tu parte.

La hermosa voz atravesó la surreal escena como una luz a través de un claro pedazo de vidrio.

El campo de batalla fue dominado por esa voz, clara como una campana, y lo ojos de todos fueron robados por la chica que apareció sobre ella.

Su largo y plateado cabello aleteado en un cálido viento. Sus ojos violetas estaban imbuidos con una poderosa determinación. Su belleza era tan grande que nadie que la hubiera visto podría olvidarla. Su apariencia exterior era suficiente para atraer los ojos de otros varias veces.

Sin embargo, en ese instante, su apariencia no era el porque por el cual se había robado las miradas de todos los presentes.

Las miradas de todos habían sido robadas sin ninguna razón más allá del asombro abrumador de su presencia.

El sonido del metal, los llantos de ira y tristeza, e incluso las llamas quemando las casas cayeron en silencio como si como si contuvieran la respiración.

En tal mundo, la chica de pelo plateado, Emilia, silenciosamente miro a su enemigo.

Kino: ¿...Emilia?

Con una mirada de duda, Kino miro consternado a Emilia que había llegado de manera repentina el campo de batalla que es el pueblo de arlam en ese mismo instante.

Había una batalla sucediendo en la puerta de la mansión. los aldeanos estaban evacuado a la mansión uno tras otro. Alguien estaba peleando para protegerla. No había forma de que ella se quedara tranquilamente encerrada.

Los ojos de Emilia contenían tristeza y enemistad contra el culto de la bruja que había creado este campo de batalla.

Emilia: retrocede, villano. No te dejare… hacer cosas tan terribles.

-Ahh, ¿Cómo puede ser…?

Identificando al loco parado en la plaza como su enemigo, Emilia le hablo con un tono de voz severo. Sin embargo, el loco difícilmente estaba asustado de esa voz; su cara manchada de sangre registro sorpresa ante de brillar con deleite.

Pereza retorció su cuerpo, estiro sus dos manos hacia Emilia, y continúo sonriendo mientras gritaba.

- ¡Ahh, ahhh! ¡Qué día tan fortuito y maravilloso! ¡Que estupendo destino! ¡pensar que una oportunidad tan maravillosa llegaría a suceder!

¡Verdaderamente, la viva imagen! ¡Nunca, entre estos repetidos juicios, pensé que tendría la oportunidad de encontrarme con un recipiente de tal magnitud…!

Emilia: ¿…Que estás diciendo?

Tan profundamente movido estaba la quinta pereza que dejo salir un torrente de lágrimas de él. Viendo las lagrimas fuera de lugar del loco, Emilia levanto sus cejas, con desconcierto en su rostro.

- ¡Ohh, ohhh, oh bruja… la luz de amor que me guía…!

El loco avanzo torpemente hacia adelante, cerrando la distancia entre el mismo y Emilia. Quizás su reacción era parte de lo que lo había conmovido tan profundamente. Con la distancia entre ellos cerrándose, Emilia giro una palma hacia él.

¡No te muevas! No te lo advertiré de nuevo.

Emilia mantuvo su palma hacia adelante, haciendo la declaración mientras el loco se acercaba, sin embargo, ella diciéndole que se detuviera nunca llego a los oídos del loco. El dio un paso adelante, luego otro, cerrando la distancia…

¡Esta vez! ¡O la próxima! ¡Algún día, algún día, yo…!

Te dije, no te muevas.

Como ella había dicho, esta vez no era otra advertencia. Ella fríamente cambio de un ultimátum a la implementación de fuerza.

La luz bailando salvajemente en el cielo se rompió, y una oleada de mana congelo las gotas de agua de la atmosfera. Esto creo un total de cuatro afiladas lanzas heladas; y estas, ella las lanzo en un instante.

El escalofrió era provocado por la muerte abrumadora despiadada. Un único golpe podría cortar el hilo de la vida sin fallar; un ser empalado con un golpe solido tendría su carne pintada de blanco, congelada al punto de que su alma se convertiría en estatua de hielo. Sin embargo…

-Sin dudar, sin lastima, sin misericordia…. ¡Verdaderamente, verdaderamente, verdaderamente una decisión diligente!

Emilia: ¿…no son ellos tus aliados?

El loco se rio energéticamente al lado de los cultistas de la bruja, ahora congelados a su lado, habiéndolo escudado con sus cuerpos. La vista hizo que Emilia frunciera el ceño sin comprender.

Respondiendo a sus dudas, el loco inclino su cabeza en un ángulo de noventa grados, estirando una mano malvada hacia un subordinado congelado, en pedazos

¡ellos son discípulos! ¡además, mis dedos! ¡sin embargo, antes ti, ante el recipiente, estas cosas no tienen significado! ¡es lo mismo incluso para MI! ¡ahora mismo, mismo, mismo, mismo, mismo, mismo, mismo, mismo, mismo! ¡Mi voluntad, mi razón de existir! ¡Toda ella, está en ti!

En ti, en ti, en ti… sin embargo, ahí no es donde debe acabar.

Hacia Emilia, aterrada por su locura, el loco abrió mucho sus ojos y levanto un dedo ensangrentado. El apunto el dedo aplastado hacia Emilia, o más precisamente, hacia el hombro izquierdo de Emilia.

Encima de su delgado hombro, un pequeño espíritu gato estaba acurrucándose contra su cabello plateado. Era a este ser a quien pereza mostraba su ira.

¡espíritu, espíritu, espiiiiiiritu! ¡Diminuto en estatura sin conocer ni el amor, ni la justicia! ¡ignorante, en otras palabras, pecador! ¡Que blasfemia!

Pereza expreso rabia excesiva y odio hacia puck. Sin embargo, cuando el loco lo menciono con un torrente de enemistad, Puck lo miro con ojos crueles.

Era una expresión inimaginable del espíritu, quien había sido tan amable y despreocupado diariamente… no, Kino conocía esa mirada, como se lucia puck con una sed de sangre perfeccionada hasta el máximo.

Por carne propia Kino conocía el poder que tenía adentro el gran espíritu, Puck ahora ya no le era sencillo de mirar, puck para él es un Monstruo, un monstruo que lo asesino sin ninguna pisca de piedad ni motivo coherente, solamente con el pretexto de que Emilia murió.

Simplemente no es algo que el pueda aceptar ya, le es siquiera difícil mirarlo.

Puck: Desafortunadamente, estar con ella es la razón de mi existencia. No necesito el permiso de nadie, ni intento buscarlo; además, tu eres el desagradable aquí.

Ambos estaban decididos, haciendo que el odio que se mostraban el uno al otro fuera de lo mas claro. El loco había reprendido a Puck con una emoción feroz; Puck respondió al disgusto del loco con desdén.

A este paso, el mas ligero toque los desencadenaría. Y la lucha entre los dos seres de inmenso poder empezaría verdaderamente.

Kino: …Puck

Puck: Kinomoto tranquilízate, ahora…

Kino inconscientemente mostraba hostilidad hacia el espíritu gato, y fue repentinamente jalado por el brazo, era ferris quien había aparecido en algún punto, aun vistiendo su manto andrajoso de antes, acaricio a katara severamente herido mientras suspiraba delante de Kino.

Félix: Kinomoto, ella esta terriblemente herida y también lo estas tu.

Necesitas descanso absoluto. Esa es una orden, meow.

Kino: … demonios…

Félix: fuimos ram y yo quienes decidimos llamar a Lady Emilia, confía en ella un poco, ¿está bien?

Con un alto puesto a sus pies nerviosos, Kino hizo una mueca de desaprobación a las palabras de ferris.

En respuesta al perplejo Kino, ferris cerro un ojo y dijo-: confía en las personas que quieres proteger no son adecuadas solo para quedarse atrás y observar.

Considerando el duro intercambio de hace un momento, la batalla empezó en un silencio misterioso.

Las paredes de niebla helada que Emilia había dispersado a su alrededor se rompieron cuando salto pesadamente hacia atrás. Justo entonces, el suelo donde ella había estado hasta un momento exploto; ella parpadeo ante los montones de tierra excavada.

-así que realmente no puedes verlos

-esto necesita atención extra.

Puck murmuro encima del hombro de Emilia. Ella se enderezo a si misma mientras tocaba ligeramente las puntas de sus pies.

Un golpe invisible ejercido por el loco, como ferris había informado de antemano, los ojos de Emilia no pudieron ver los puños. Pero ella tenia manera de defenderse a si misma incluso sin verlos.

Ella se rodeo a si misma con un cuerpo de niebla helada, esquivando cuando ella sentía una intrusión exterior. Puck había sugerido este método, y con sus habilidades, estaba muy lejos de ser imposible de hacerlo.

Emilia: me acercare y entonces golpeare.

Cuando Emilia murmuro, el suelo que tocaban sus pies fue pintado de blanco. Centrado en Emilia, la escarcha cubriendo el suelo se difundió más, convirtiéndolo en tierra congelada en un radio de 20 metros en alrededor en un parpadeo.

Era una sensación familiar bajo sus suelas, influenciada por el bosque en el que había nacido y crecido, deslizándose por el hielo era algo natural para ella.

Mientras que para Kino le parecía como si ella fuera una patinadora profesional de nacionales, la delicadeza y la velocidad de cómo se movía era bastante fluida y se notaba la delicadeza en cada paso que daba y lo mejor no necesitaba patines de hielo para ello.

¡Frente a mi amor, tales movimientos! ¡Trucos! ¡estrategias!

¡Simplemente resistencia inútil!

El hombre grito a Emilia quien se deslizaba, llegando a máxima velocidad del primer paso hacia ella. En el siguiente momento, avanzo con un grito opresor, destrozando la niebla helada alrededor de Emilia. Pero para el momento en que los brazos invisibles atravesaron la niebla, el cuerpo de Emilia no podría ser encontrado por ningún lado.

Deslizándose por el hielo, Emilia estaba corriendo alrededor del hombre para que no pudiera apuntar. El intento perseguirla y ponerse delante de ella, pero nada, pero nada de lo que intento resulto en un acierto. Dispersando libremente hielo sobre el suelo, ella podía escapar a donde sea.

Y antes que los brazos invisibles pudieran golpearla, el confiable protector de Emilia completo su amarre envolvente.

Puck: entiendo que te enamores de mi preciada hija. Estoy muy orgullosa de ella. Pero no se permiten pestes.

¡¿Nn…?!

El instante en que puck hizo su relajado comentario, gruesas paredes de hielo se levantaron, rodeando al hombre por sus cuatro lados. Con sus rutas de escape bloqueadas, los ojos del hombre se abrieron con asombro, dejándolo completamente indefenso.

Inmediatamente, las paredes de hielo dejaron salir un crujido cuando dispararon picos de las superficies inferiores.

No había lugar al que escapar; un ataque letal sin previo aviso.

La presa atrapada seria empalada dentro de las paredes, congelada hasta la ultima gota de sangre, y rota en pedazos.

Era un ataque que encarnaba la inocente crueldad bajo la adorable superficie de puck. Pero…

¡… ingenuo! ¡Ingenuo, ingenuo, ingenuo, ingenuo, ingenuo, s-s-s-si!

Un bramido se levantó desde del confinamiento helado. En el siguiente instante, las paredes de hielo se rompieron en añicos con un sonido agudo. Los hielos convertidos en fragmentos resonaron mientras el hombre saltaba de ellos, ileso.

En el intente que fue bañado en espinas, creo una pared de fuerza invisible contra el interior de las paredes de hielo. incapaz de soportar la presión inferior, las paredes heladas habían sido rotas en pedazos.

- ¡Que simples trucos puedan derrotarme es absurdo! ¡Una prueba no está fácilmente…!

- ¡Eiiya!

- ¡¿…Kwaa?!

Sin embargo, cuando el hombre orgulloso de su victoria, piso el hielo Emilia se lanzo desde su poderos deslizamiento en una vuelta. La patada de Emilia, entregada sin ningún sonido, cayó en el indefenso plexo solar del hombre. La velocidad y la fuerza de la inesperada patada fueron de suficiente fuerza para sacar volando al hombre.

- ¡¿esta vez… ¡¿eh?!

Emilia procedió a golpear al hombro por donde iba a caer y desplegué su energía mágica, haciendo que flores heladas crecieran, pero el espectáculo que vio hizo que dudara de sus propios ojos.

Trazando un arco, el hombre al que había empujado se detuvo en medio del aire, volando en otra dirección. El movimiento no era natural, como si algo lo hubiera atrapado en el aire antes de lanzarlo en otra dirección.

-Usándolo de esa manera…

- ¡Ahh, el repudio del pensamiento es la esencia de pereza! ¡Aplica!

¡Redirecciónate! ¡Reaprópiate aún más!

Cuando el hombre, bailando en el cielo, estiro un brazo hacia ella, Emilia instantáneamente formo un pilar de hielo, dirigiendo hacia su oponente. Pero cuando el pilar helado voló hacia el hombre, golpeo algo y se rompió, fallando en alcanzarlo.

Al contrario, con la fuerza opresiva viniendo del hombre sin desgastarse, Emilia se deslizo por el suelo, avanzando, y procedió a usar la inercia de sus deslizamientos para saltar en el aire.

Con ambos levantadose en el aire, Emilia y el hombre intercambiaron miradas.

La locura se encontró con justa indignación, y una vez más, fue Emilia quien dio el primer golpe. Las siguientes cosas que creo fueron múltiples discos de hielo que lanzo hacia el hombre, enviándolos a través del aire de manera curvada.

Varado en medio del aire, el hombre no podría evadir los discos helados rodeándolo por arriba, abajo, izquierda y derecha.

¡SI, si, si, si, si, si, si…!

Sin embargo, el hombre evadió los discos helados voladores, moviéndose antinaturalmente a través del mas absurdo de los métodos. El salto impredeciblemente en el cielo, y aunque estaba dando vueltas incontrolablemente, el hombre escapo de los discos, gritan de júbilo.

¿Qué fue…eso?

- ¡ESTO es amor!

Cuando los espeluznantes movimientos hicieron que Emilia exclamara, el hombre respondió con algo que no era una respuesta. Su feroz deseo de devolver el favor se trasmuto en una sed de sangre tan aguda que hizo que escalofríos pasaran por la pálida piel de Emilia.

La combatividad del hombre era mas que un rival para la cautela de Emilia. El derramo su hostilidad en las manos que junto fuertemente.

- ¡Se bautizada por Su favor, el símbolo de mi amor! ¡Prepárate para someterte al juicio!

¡…!

Cuando Emilia sintió la niebla helada ser destruida, su cara se puso rígida por primera vez en la batalla. Ese era el resultado de detectar la amenaza invisible desatada sobre ella por todos sus lados, negándole cualquier forma de escape.

Ella estaba en el aire, incapaz de moverse libremente. El golpe difícil de evadir era verdaderamente una retribución por el ataque anterior.

Y entonces el centro de pecho de Emilia fue empalado, brutalmente atravesándola.

El poder destructivo le atravesó el pecho. Los ojos del hombre se hincharon ante el resultado, la herida era tan profunda que podía ver a través del otro lado.

¡Eiiya!

¡¿…kuwa?!

La declaración de victoria del hombre fue interrumpida por una patada.

El golpe por atrás envió su cuerpo a volar.

Mas allá de la fuerza de la patada en el punto ciego del hombre, completamente inesperada desde su punto de vista, el no tenia idea de lo que había pasado. Frente a el estaba Emilia, con puck en su hombro, juntado sus patas sin ningún tipo de sarcasmo.

En ese instante, la estatua de hielo de Emilia atravesada por el pecho se hizo polvo. Incluso la luz había sido afinada para crear a una falsa Emilia que se veía igual que la verdadera.

-eso no es bueno, distraerte en medio de la pelea, recibirás un puñetazo, ¿sabes?

El hombre que había pateado al cielo, y dando vueltas, no tuvo tiempo para orientarse. Había caído en la trampa de la falsa Emilia de Puck, directamente, exponiendo su desprotegida espalda.

Y con eso preparando el escenario, Emilia no podía fallar.

-no escaparas esta vez,

-¡…!

El hombre estaba cayendo hacia abajo debido a la patada cuando sus brazos y piernas fueron enterrados en esposas de hielo. Ya no era capaz de moverse, ni capaz de resistirse, y el golpe de Emilia ya estaba preparado completamente.

El hombre cayó al suelo; sus miembros congelados clavaron su cuerpo ahí. En medio del aire, Emilia procedió a caer directamente hacia abajo, apuntando justamente al medio del torso de hombre.

Los ojos del hombre de abrieron mientras la distancia se cerraba.

Entonces se rio de Emilia quien se acercaba rápidamente.

-Ahhh. ¡esto es verdaderamente diligente!

-gracias, ¡ahora muere apropiadamente!

Descendiendo directamente hacia abajo, Emilia empujo la palma de la mano en el torso del hombre que reía.

La fuerza hizo que sus huesos crujiesen. El hombre dejo salir un llanto adolorido, aturdido por el golpe. Pero el llanto solo duro un instante.

En el siguiente instante, el lugar tocado por su palma empezó a congelarse. No solo sus miembros, sino el cuerpo completo del hombre empezó a pintarse de blanco, congelándose hasta el núcleo.

Incapaz incluso de levantar un grito de muerte, el hombre se convirtió en parte de una flor de hielo completamente florecida y pereció.

Así es como la batalla entre el Emilia y el hombre fue decidida.

Observando el resultado de la batalla, Kino estaba clavado en el sitio, incapaz de hacer un sonido.

Abrumador no era suficiente para expresarlo. Desde el inicio hasta el final, Emilia se había enfrentado al enemigo, logrando espléndidamente derribar a la última pereza.

Félix: ¿ves? Es justo como dije, meow.

En lugar del aturdido Kino, ferris, parado a su lado, expreso admiración por la batalla de Emilia. Su magia básica de curación había cerrado las heridas del dragón terrestre; ahora extendió una mano para curar a Kino.

El toque de sus delgados dedos hizo que Kino se hiciera consciente del dolor de sus propias heridas una vez más. Tenia incontables moretones y cortes por todo su cuerpo; en particular, el lado derecho de su cuerpo realmente dolía. Había recibido un golpe duro cunado Katara y el fueron perseguidos por el bosque.

Félix: AH, Kinomoto…. ¿no te duele mucho? Tu tobillo, tu hombro…

Kino: ahh no me lo recuerdes, ai, ai, auh.

Félix: ahh, esto puede ser muy malo. Puede que mueras por esto, meow…

Cuando Kino parecía quejarse por el dolor en su cuerpo, ferris burlonamente pincho sus costillas. Cuando su mano se retiró, Kino suspiro mientras veía una vez mas a Emilia.

No estaba claro lo que Emilia sentía acerca de la muerte del loco. Pero había un goteo en su pálida mejilla; Kino vio una brillante lagrima caer por ella.

Debió haber dolido su espíritu por quitarle la vida a otra persona. Si era así, ese era el pecado de Kino, era su incapacidad la que había juntado a Emilia al culto.

Sin embargo, Emilia se vio sorprendida por la lagrima en su cara, rápidamente limpiándola. Quizás el espíritu en su hombro le había dicho algo, Emilia frunció el ceño con una mirada conflictiva.

Ella no sabía por qué había derramado una lagrima. Así es como lo veía Kino.

¿…?

Mientras Kino miraba Emilia, repentinamente noto emociones profundas creciendo en su pecho. Los múltiples pensamientos hacia ella parecían emociones separadas y extrañas.

Por alguna misteriosa razón, tenía la profunda necesidad de rascarse el cerebro. Casi como si…

-vaya, vaya todos son muy apresurados.

Ferris, escuchando gritos de batalla en la distancia ahora por toda la villa puso una sonrisa tensa mientras hablaba. Ahora que Emilia había derrotado a la ultima pereza, la batalla estaba cerca de concluir. Los cultistas de la bruja que peleaban en cada esquina del pueblo habían sido derrotados en gran medida, y gritos de victoria llenaba el cielo.

Los colmillos de hierro eran particularmente ruidosos, pero no fue solo los hombres-bestia que la victoria salió a la superficie. Los caballeros que habían peleado y sobrevivido levantaron sus espaldas, dejando escapar gritos también.

Kino: me duele… me duele…

Se oía como Kino gemía de un intenso dolor, mientras se agarraba la cabeza con un semblante de gran incomodidad. Con la extraña sensación que le era difícil de describir. Como si trataran de apoderarse de su carne.

Para ferris, un sanador, la batalla real había empezado ahora, ya que el numero de heridos, y el numero de heridos que podían ser devueltos a la salud, descansaba en su habilidad.

Por supuesto, echar agua fría sobre sus camaradas cuando ellos hervían de victoria era lo único que no podía hacer, pero…

Ferris.

Si, si, ferris a su servic…er, ¡¿viejo Wil?!

Cuando lo llamaron, ferris se dio la vuelta con un saludo despreocupado, pero fue sorprendido por quien era el que hablaba. Detrás de el estaba Wilhelm, respirando furiosamente mientras arrastraba su cuerpo medio ensangrentado. Las graves quemaduras e incontables cortes en el verdaderamente justifican la palabra medio vivo.

Félix: ¡espera…! ¡No puedes caminar con esas heridas! ¡si no te recuestas y te curo ahora mismo…!

Wilhelm: puedo esperar. Mas importante, hay algo crucial que debo decir.

Félix: ¡puedo que mueras, ¿sabes?! ¡no me digas que es más importante que tu vi…!

Wilhelm: incluso así, debo hablar ahora. ¿Dónde está el señor Kinomoto?

En contraste con su nivel de lesión, la voz de Wilhelm estaba llena de vigor y determinación. El habría caído en el lugar, si no fuera por voluntad pura.

Ambos sorprendidos y exasperados por el hecho, ferris inmediatamente miro hacia atrás y dijo-: ¿Kinomoto? Esta justo aqu…

Él debía estar descansado mientras se recuperaba de sus heridas.

Pero aun así….

¿… Kinomoto?

Cuando ferris miro atrás, Kinomoto Kurosaki no estaba en ninguna parte que sus ojos pudieran ver.

Agarrando su cabeza, atravesó los matorrales, corriendo cada vez mas profundo en el bosque.

Tenia que llegar lo mas lejos que pudiera, lo mas lejos que alcanzara, lo mas humanamente posible; lejos del pueblo, lejos de la plaza, lejos de sus amigos… y lejos de todos los inocentes

¡HAAA, HU, HAAA!

Sin aliento, corrió con miedo y desesperación a través de la pobre base del bosque, el sudor estaba en sus ojos, y le dolía el corazón como si saliera de su boca, pero no podría molestarse en preocuparse.

La imagen de una chica de cabello plateado que se aparto de el fue quemada en la parte posterior de sus parpados. Ella se voltearía, sus ojos se encontrarían y hablarían palabras de reunión, pero ese era un momento que ya no podía aceptar.

No era que le avergonzara encontrarse con su rostro, ni era timidez de ningún tipo. Tenía una razón diferente.

Una razón terrible y abominable.

Kinomoto, ¿adónde vas?

¡¿…?!

Kino se había dirigido hacia las profundidades deshabitadas del bosque, y aun así lo habían llamado. Él se detuvo; sus ojos se encontraron, mirando la figura esbelta con asombro.

Era un joven apuesto, con el pelo corto de color purpura claro y una mirada de elegancia y refinamiento: Julius Juukulius.

Julius, limpiando su uniforme manchado de sangre con una manga, puso una mano contra un gran árbol a su lado mientras miraba a Kino.

Julius: me alegra que estés a salvo… pero ¿Qué paso? Escucho gritos de victoria desde el pueblo. Si estás aquí así, esa pereza debe haber sido asesinada. Y, sin embargo, ¿Por qué estás aquí?

Si algo te preocupa, por favor, habla de ello. Después de todo eso, somos camaradas entre viento y marea.

Peinándose el cabello desaliñado a mano, Julius hablo prácticamente con el rígido Kino. Tal como había dicho, Kino aún podría escuchar las voces de sus camaradas desde la dirección de la aldea.

Todavía estaban lo suficientemente cerca como para poder oírlos, a pesar de que necesitaba estar más lejos, mucho más lejos…

Después de todo, si no se alejaba más…

¿Kinomoto?

Julius frunció el ceño ante persistente silencio de Kino, pero también escuchaba una fuerte respiración que parecía como si estuviera sufriendo por tratar de respirar, mientras se agarraba dolorosamente su cabeza. Sintiendo que algo estaba mal, el caballero dio un paso adelante, acercándose con preocupación en sus ojos. Era la mirada de preocupación que uno daba a los enfermos o heridos.

Sin embargo, no era su cuerpo el problema. La curación sin lujos de ferris le permitió moverse sin ninguna dificultad.

Por eso estaba usando su cuerpo al máximo.

Kinomo…

¡ALEJENSE DE MI!, ¡no se… ACERQUEN!

Un grito fue soltado al instante que intentaron acercarse al chico en mal estado, su grito expresaba dolor y desesperación no era un grito de enojo si no de advertencia. El comenzó a golpear su pecho como si tratara de quitarse algún parasito tratara de profanar y robar su cuerpo.

Desesperadamente, Kino resistió con todo su cuerpo y alma, logrando restringirlo parcialmente. Pero incluso las fragmentadas y cortadas palabras hicieron que el caballero instantáneamente mantuviera la distancia para evitar el peligro.

"Kinomoto" levanto un brazo, balanceándolo en el aire, e inclino su cabeza insatisfecho, en un Angulo de noventa grados, directamente al lado.

Kino: ¡una fina reacción, si! Aunque esta carne se resista, evadiste BIEN.

¡Eres verdaderamente, verdaderamente, verdaderamente una persona diligente! Cuan mayor es la pena….

-tuve un mal presentimiento cuando fui repentinamente expulsado del cuerpo de Kinomoto.

En una rodilla, con sable de caballería sacado, Julius murmuro con frustración. Emociones complejas se arremolinaban en sus ojos amarillos: ira, arrepentimiento e inagotable hostilidad y vacilación.

Al ver vacilación de sus ojos, "Kinomoto" cuadro los hombros en señal de aprobación.

¡Mas prometedor! ¡la forma en que eres, piensas, vacilas, es una prueba de tu diligencia! Lo único que ensucio fue tu base, alma sucia…

En verdad, es el quine ha sido mancillado por algo bajo y sucio. En otras palabras, tu…

El oído loco y el odio mezclado con la ira justa chocaron cuando Julius y "Kinomoto" se miraron el uno al otro, sus emociones feroces en los polos opuestos. Y entonces…

¡Julius!, ¡Kinomoto!

Con un gran sonido de pies corriendo, una voz aguda intervino, cruzando los árboles. Apareció un dragón terrestre negro azabache, levantando una nube de tierra, y sobre su espalda viajaban ferris y Wilhelm.

Encima del dragón, los ojos de ferris se abrieron cuando vio a Julius y a "Kinomoto" enfrentándose. Wilhelm salto del dragón, parándose al lado de Julius. Luego se volteo hacia "Kinomoto" con una mirada seria en sus ojos.

Wilhelm: señor Kinomoto, señor Kinomoto

Julius: maestro Wilhelm, ese no es Kinomoto.

Escuchando la débil respuesta de Julius, Wilhelm irradio hostilidad, apretando sus dientes lo suficiente para hacerlos sonar.

La atmosfera se tensó. Sus caras se contorsionaron: ferris con preocupación, Julius con ira justa, Wilhelm con feroz emoción, "Kinomoto" era el único que estaba divirtiéndose, aplaudiendo con sus manos cuando una sonrisa loca apareció en él.

Y entonces…

¿Kino?: ahora que están reunidos, permítanme presentarse de nuevo… yo soy el arzobispo de los siete pecados capitales confiado con pereza…

El inclino su cabeza noventa grados, "Kinomoto" abrió la parte delantera de su chaqueta, y el loco se echó a reír a carcajadas.

¡Petelguese Romanee-Conti!

¡SIII!

Así dio su nombre.

Había estado mal. Kinomoto había estado equivocado. Kino había fallado en entender la cosa mas importante de su enemigo.

Él había estado equivocado sobre la parte mas malvada e importante de Petelguese Romanee-Conti.

El arzobispo de la pereza del culto de la bruja no eran múltiples seres llevando el nombre de diez dedos.

Era una entidad espiritual llamada Petelguese, vinculándole a su mismo con el cuerpo de otros.

Petelguese: ¡verdaderamente fino! ¡verdaderamente un cuerpo esplendido! ¡Han pasado décadas desde que la carne se sintió tan cómoda, el recurso perfecto para suplementar mis dedos perdidos!

¿¡Como te atreves…?! ¡sal del cuerpo del señor Kinomoto ahora mismo, hereje!

Petelguese: ¿con que motivo, y con que derecho dices tal cosa? ¡Es debido a que me robaron de mis preciados dedos que tuve que habitar este cuerpo como último recurso!

Wilhelm agarro la cara de Petelguese, doblando hacia atrás mientras le gritaba. Pero el loco respondió con la cara de Kinomoto y la voz de Kinomoto y, por el puro deleite rasco su garganta.

La dolorosa vista de carne y sangre desparramadas mortifico a Julius y a los otros.

Petelguese: sus calificaciones no son de ninguna manera pobres.

Desafortunadamente, has grabado demasiados rituales en exceso en tu caaarne. Esto te hace fundamentalmente inadecuado para ser mi dedo.

¡Diligentes huesos viejos! ¡Tu carne tampoco es adecuada para ser dedo! Incluso si debo alabar al espíritu, tu carne es un recipiente inadecuado para el amor… ahh, ¡que trágico!

A ferris, y luego a Wilhelm, Petelguese señalo con el dedo y sacudió la cabeza. No entendieron los detalles mas finos de lo que significaban sus declaraciones. Pero dejando de lado que no podía significar nada bueno, entendieron que no eran adecuadas a sus ojos. Y entonces…

… Y, sobre todo, un usuario de espíritu. Eres el MAS incompatible de todos. Dejando a un lado el obstáculo de tu impureza, te convertirás en un fino dedo mío. ¿Es ESTA una respuesta suficiente?

Julius: desafortunadamente, no arrojaras las flores a un lado, incluso si me abandonaran. Quizá un loco como tu no pueda entender esos sentimientos.

Julius respondió a esa malicia extraordinaria con una respuesta de enemistad extrema. Su contenido hizo que los ojos de Petelguese se abrieran de par en par. Al siguiente momento, se dio una palmada en las rodillas descontrolado por la risa.

Petelguese: ¡Loco! ¡verdaderamente, ese ES el termino apropiado! ¡Si, estoy loco por el amor! Amor, amor, inamovible, recuerdos de amor, amor cariñoso, amor amable, amor cálido, amor benevolente, sed de amor, amor reverente, amor familiar, amor culminante, amor privado, amor puro, amor preciado, amor efusivo, amor filial, amor confiado, amor profundo, amor virtuoso, amor sensual, amor amargo, amor profundo, amor caritativo, amor rencoroso, amor fiel, amor amable, amor humilde, amor parcial, amor delirante, amor fraterno, amor romántico, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor ,amooooor!

Julius: maldito tonto…

Cuando Petelguese dejo claro su locura, Julius centro su hostilidad hacia el mientras suplicaba al alma de Kino.

¡Kinomoto! Abre tus ojos ¡Eres demasiado bueno para ser tomado por un loco como…!

Petelguese: ¡Es inútil! ¡Esta carne ya esta bajo el control de mi mente! ¡Aunque intenta RESISTIR, es inútil, sin sentido! ¡Este cuerpo ya es mi dedo!

Julius: ¡nadie te está hablando! ¡Kinomoto, piensa! ¿Por qué regresaste? ¿Por qué peleas?! ¡¿no me gritaste esas mismas palabras?!

Mientras menospreciaba a Petelguese, Julius envolvió sus seis espíritus de colores alrededor de su sable de caballería, levantando en alto. La poderosa luz de arcoíris repelió la oscuridad en el bosque, su resplandor deslumbro los ojos por un breve momento.

Esto creo una leve brecha en los pensamientos de Petelguese, quien había asfixiado a Kino completamente hasta ese punto. Y entonces…

¡¿Qu-que es esto?! ¿Qué estas…? ¡como si necesitara deletrearlo, maldito imbécil…!

¡…!

El loco abrió sus ojos con sorpresa, sacudida por el torrente de emociones surgiendo dentro de él. Deteniéndose como estaban, las palabras que se escaparon de su boca fueron un vistazo de la mente del propietario de esa carne.

En poco tiempo, la mirada de sorpresa de Petelguese se vio obligada a retroceder, remplazada desde abajo por la mirada de Kino respirando dolorosamente. La transformación hizo que Julius y los demás alzaran la voz al ver un rayo de esperanza.

-Yo soy… Petelguese Romanee-Conti… ¡LARGO! ¡YO SOY Kinomoto Kurosaki…! ¡LARGO DE MI CUERPO!

(¡expulsar, intenta quitarte el parasito, no puede controlarme!)

(estas simplemente… murmurando en mis oídos… pronto desaparecerás… ¿En serio crees… que puedes vencerme a mí, por fuera de voluntad…?)

Con un engaño, una muestra de pretensión, trato de recuperar, recuperar su propia mente.

Si no lo hacía, estaría a punto de rendirse ante la necesidad de destruirse en ese mismo momento. O tal vez de querer que los brazos destructivos se extiendan desde su sombra y destruyan todo lo que lo rodea.

¿era esa urgencia que envolvía a Petelguese durante todo el tiempo?

Si es así, podría en un nivel, comprender y simpatizar con las acciones aberrantes del loco hasta la fecha.

Inmerso en tal locura, se lastimo para mantener la cordura.

Si estaba constantemente cubierto de una locura tan poderosa, no es de extrañar que se volviera mentalmente desequilibrado.

¿era este el mundo como lo vio Petelguese?

- ¡no busco tu compresión!

Esas fueron las primeras palabras que hablo Petelguese cuando supero la resistencia de Kino.

La voz que había pronunciado tanta locura, tanta delicia loca, tanta furia, ahora hablaba con una mente indiferente, inmóvil.

Era una oscuridad que helo a Kino hasta los huesos más de lo que alguna vez lo había hecho su locura.

Y entonces lo entendió, no podía dejar que esta oscuridad saliera a la superficie. Tenía que pagar por su irresponsabilidad.

Kino: como no me di cuenta de que es un espíritu…

Julius mátame

Con la disminución de la resistencia de Petelguese, él lo resolvería mientras aún tenía el control.

Para ese propósito, Kino eligió el único recurso que le quedaba el único el cual le queda no había otra opción, no había tiempo para buscar otra solución solo quedaba esa única alternativa.

Cuando se dirigió, Julius esta horrorizado; sus ojos se abrieron y sus labios temblaron

Julius: ¿Qué estas… diciendo?

Kino: no hay de otra, tienes que detenerme o si no todo estará perdido.

Julius: ¡No! ¡Kinomoto, debes reconsiderarlo! Soy un caballero y un mago, un caballero espiritual que juro ayudarte en tu objetivo. ¡No puedo romper ese juramente ahora!

Kino: Exacto… lo juraste, es bastante drástico y cruel pero no hay de otra.

La respuesta que Kino saco de si mismo hizo que Julius hiciera una mueca de angustia.

Siempre mantuvo su elegancia y compostura. Con ese comportamiento para continuar, Kino estaba un poco sorprendido por la expresión que estaba haciendo, Kino nunca pensaría que llegaría tan lejos de esa forma.

Julius: … pero tenias que hablar con la señorita Emilia…

Kino: lo sé, yo tampoco quería esto… pero que otra opción tenemos, además no… puedo controlar mi cuerpo, pereza trata de apoderarse de mi cuerpo, no sé qué hacer, y no sé cuánto tiempo podre tener el control de mi cuerpo. Además, eres un caballero, tienes como responsabilidad ver por el bienestar de las personas, yo por otra parte no pude proteger al pueblo, tienes que protegerlo tu.

Julius: pero esto… no, debe haber otra forma…

Kino: eres un caballero, no… eres un caballero de la guardia real, y eso es porque tienes la responsabilidad de proteger a los demás.

…Porque… "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", a veces tenemos que hacer sacrificios por hacer lo correcto, sé que es demasiado, pero en el interior sabes que tengo razón, no sé lo que pasara si pereza usa mi cuerpo es probable que solo use para herir a los demás, prefiero morir a matar personas inocentes. Yo falle y tomo mi responsabilidad con mi vida. No me convertiré en un zombi de pereza.

Eres un caballero defiende a las personas que no pude salvar, no dejes que me convierta en un monstruo. Mátame por favor.

El chico con una mirada de dolor dio a suelta a salir muchas lágrimas de su frente, era horrible pero la realidad era más que clara. Su muerte es lo único que salvara a los demás.

El recordó las palabras que dijeron en el instante que se desearon buena suerte en batalla en el apogeo de la pelea contra pereza.

Kino: señor Wilhelm, no se preocupe por mí, ya lo he decido… mejor deja que te sanen por completo en vez de derramar sangre por alguien que ya está perdido.

Wilhelm: me esforcé para llegar a este punto. Absolutamente no aceptare un final como…

Wilhelm estaba herido gravemente, habiendo retrasado el tratamiento de sus heridas para llegar a toda prisa. Kino solo podía alabar al demonio de la espada, forzando un cuerpo que no debería moverse solo a través de fuerza de voluntad, pero esta oscuridad no podía ser vencida por la habilidad de la espada.

Kino: Félix, por favor…. Acaba con mi vida.

No dejes que me use como un sucio títere.

Félix: puedes odiarme por esto, Kinomoto. Yo me odio también

Kino: no te odio, me odio por pedir esto, pero si pudiera hacerlo, lo mas probable es que no lo haría soy cobarde por pedir algo así, losiento…

Félix: ¡Y que pasara con…!

Kino: dile Crush que lo lamento, y que me hubiera gustado trabajar para ella.

Kino: Julius…. Te perdono…

Dejando su tristeza de lado, Kino le dio una sonrisa fingida con el fin de lastimar a los demás con su dolor y miedo, a volver a morir. Pero tenia mas miedo a ser convertido en un monstruo.

Kino: Por favor acaba conmigo…

Ante las palabras de Kino, ferris, la persona que mas odiaba la crueldad de la vida y la muerte, asintió. El parecía de alguna manera haber previsto que seria el quien lo haría. Con lágrimas en sus ojos, apunto un dedo hacia a Kino.

El gesto provoco una anormalidad en el núcleo de Kino, es decir, un dolor ardiente, como si tu sangre estuviera hirviendo, quemando todo su cuerpo con un calor insoportable.

¡Ga…aaa…!

Caliente. Caliente. Caliente. Caliente. Caliente. Caliente. Caliente.

Su garganta estaba caliente. Sus ojos estaban calientes. Su cuerpo estaba caliente. Su lengua estaba caliente. Su nariz estaba caliente. Su sangre estaba caliente. Su cerebro estaba caliente. Sus huesos estaban calientes. Su alma estaba caliente. Su vida estaba caliente, caliente, caliente.

Su sangre estaba literalmente hirviendo, sus órganos internos estaban hirviendo lentamente, y el vapor de alta temperatura que emitía su cerebro nublo su visión.

¡Aaaaaaaaaaa…?!

Desde otro lugar que no eran sus oídos derritiéndose, escuchándose el eco de grito de muerte que no era el suyo.

Un cuerpo estaba habitado por dos mentes. Naturalmente, quemar el cuerpo significaba quemar la mente del loco con él.

No había escapatoria. A este ritmo, esa alma, atrapada en su recipiente, seria enviada directamente al más allá.

Petelguese podía intentar su doloroso acto de perdedor de nuevo, pero no funcionaria esta vez. Dentro de Kino, sus días estaban acabados.

Julius: ¡Ferris! ¿Por qué…?

Félix: nadie más podía hacerlo, ¿verdad? Esto es lo que Kinomoto quería.

Wilhelm: incluso así, infringir tanto dolor en el señor Kinomoto de esta…

Félix: ¡…! ¡¿crees que yo quería? ¡Usaría mi poder, poder que tengo por el bien de Lady Crush, que prometí que usaría para llevarla al trono, de esta forma…!

Las voces de lamento, arrepentimiento, furia, tristeza… sonaban tan distantes.

Sin la fuerza de siquiera voltear su cabeza, Kino en silencio se disculpó por forzar a ferris a manchar sus manos así. Con Julius dudando, y Wilhelm más allá de su límite, ferris era el único con quien podía contar.

Era el mismo método que había usado para hacer que Kety se desmayara dentro del carruaje dragón que luego exploto. El cuerpo de Kino había sido directamente curado por ferris podía interferir con el mana de Kino sin tocarlo.

El resultado era simple. El poder, y el sufrimiento, estaban más allá de las expectativas de Kino, casi lo suficientes para arrepentirse de su elección.

Pero esos sentimientos fueron eclipsados por la culpa de forzar tal tarea en ferris.

El poder de ferris era de curar a otros. Ese era la fuente del orgullo de ferris, su misión en la vida, y una parte de el mismo lo valoraba sobre todo lo demás. Kino lo había hecho usar ese poder de una manera terrible.

El solo deseaba pronunciar la palabra lo siento.

Echado en el suelo, incapaz de moverse, Kino sintió algo tocando su cara. Sus ojos se sentían abrumados, sin mostrar nada. Pero Kino reconoció la sensación dura y granulada de alguna parte.

No era de Julius ni de ferris, ni de Wilhelm, sino de alguien más relacionado con…

Con la vida de Kino parpadeando como una pequeña llama en el viento, el sintió a Katara, la dragona negra azabache, acurrucarse cerca para llorar su muerte.

Kinomoto.

Sintió a alguien parándose al otro lado de Katara, hablando con una voz directa. Ni siquiera tenia que pensar quien era. Lleno de determinación, la voz no podía ser de nadie mas sino de "El mas fino de los caballeros".

Después de todo, no había un caballero más caballeroso que él.

Julius: fue mi insuficiencia la que los forzó a ti y a ferris a tomar una decisión tan desagradable. Algún día seguramente pagare por este pecado.

No te preocupes por cosas estúpidas como esta, era exactamente lo que tenía ganas de decir.

Preocúpate más y más, maldición. Nunca lo olvides.

Nunca lo olvidare. Este dolor, esta impotencia…

Por un momento, hubo silencio. Sin embargo, eso no rompió la resolución del caballero.

Sintiendo el frio acero en su cuello, Kino dejo salir su aliento ante el aparente hecho de que probablemente pronto seria enviado a partir.

Wilhelm: Señor Kinomoto, lo siento mucho.

Julius: Lady Emilia probablemente llorara.

Las voces sonaban distantes y rotas para él. Todo era vago e incomprensible.

Hubo promesas. Para nunca olvidar. De tomar algo de vuelta. De definidamente venir de nuevo.

Petelguese: (¿Termina aquí? ¡Absurdo! ¡No puedo… no de esta forma! ¡Justo cuando había encontrado un recipiente adecuado! ¡En la víspera de la finalización del juicio! ¡un dedo! ¡si tengo un nuevo recipiente, no puedo ser destrui…!

Kino: (Acaso no sabes cuando cerrar el hocico, no importa nada de lo que hagas, no iba a dejarte que me usaras para tus atrocidades, prefiero ir al infierno

Mas bien "si yo me voy te llevo a infierno conmigo"

Petelguese: (¡eres pereza!)

Kino: (¡No moriré como un monstruo!)

Y las 2 almas comenzaron lentamente a disolverse

Cayo, cayó a un lugar desconocido, muy lejos…

De alguna forma, había muerto de nuevo. Probablemente lo perdió todo de nuevo.

El entrego todo al abismo. Este era el familiar abrazo del fallo después de perder de manera patética.

Mira de vuelta al mundo.

Mira de vuelta a tus errores.

No lo olvides. No lo olvides. No lo olvides.

La voz llena de lágrimas de ferris. El lamento de Wilhelm, temblando de arrepentimiento. La resolución y remordimiento de Julius, tan grande que probablemente rechina los dientes sobre ellos. Nunca lo olvides. No importa que tan bajo caigas, nunca lo olvides.

Así, otra vida llego a su fin.

Sin embargo, no obstante, incluso así…. Kinomoto Kurosaki continuo.

Lo que sea que pasara, sin importar cuanto sufriera lucharía sin cesar, el repetiría y lo haría una y otra vez porque lo juro.

Con un golpe, y un sonido, todo se hundió en la oscuridad.

Y fue así fue interrumpido. Fue cortado. Y entonces…

?: te amo.

Junto con un suave, fugaz y cruel aliento…

Kinomoto Kurosaki perdió su vida y el mundo nació de nuevo una vez más.

Fin del capítulo.