CAPÍTULO 25: CON EL DIABLO ADENTRO (PARTE 1)
En el Mundo Interno de Ichigo
Ichigo estaba frente a Zangetsu, el hombre no hablaba en lo absoluto, solo estaba de pie observando al joven, Ichigo lo llamaba, pero el espíritu de su zanpakuto no le respondía.
"Vamos, habla, siempre tienes algo que decir en momentos como estos." Decía Ichigo, pero el hombre no respondió, el solo observaba.
"hay una luz más grande en este mundo desde que conociste a Jun, Ichigo." Dijo Zangetsu, el shinigami escucho por primera vez en dos años la voz de su espada.
"eso es bueno, pero no debes olvidar lo que te dije antes, tu empuñas tu zanpakuto para proteger a otros, pero yo quiero protegerte a ti." Dijo Zangetsu, en ese momento el hombre se quedó callado de nuevo, y el joven se dio cuenta de que el cielo estaba completamente soleado, e incluso parecía que había aves y otras criaturas vivientes en el mundo, eso le sorprendió mucho a Ichigo, antes ese mundo ya había pasado por muchos cambios, pero este era por mucho el que más le gustaba, era cierto, estaba mucho más contento desde que Jun y el eran pareja.
El mundo real, 3 días después de la batalla con Hao
Jun se había estado quedando en la casa de los Kurosaki, ayudando a cuidar de Ichigo, lo veía como su oportunidad de conocer mejor a la familia de su pareja, y con las niñas y el niño no parecía haber problema, Isshin era inofensivo, pero por alguna razón la taoísta comenzaba a molestarla estar cerca de él. Aunque Isshin no se parecía en casi nada a En Tao, le causaba el mismo resentimiento estar cerca de este hombre, que el que sentía por su padre.
Isshin ya había intuido un poco el resentimiento de la chica, por lo que se alejó y se pasó esos 3 días en la clínica con el pretexto de que estaba muy ocupado.
La joven estaba de momento preparando algo para comer, Redseb y Seyram estaban sentados a la mesa, Karin se encontraba en el cuarto de Ichigo cuidándolo. A las dos niñas les agradaba Jun, además con los niños necesitaban ayuda extra y con Ichigo noqueado, estaban agradecidas con su cuñada por su ayuda.
"Voy a llevarle la comida a papa, Jun podrías servirles a los niños, en cuanto le dé la comida a mi padre le llevare a Karin su plato." Dijo Yuzu y Jun asintió.
"claro, cuando termine de comer subiré a relevar a Karin." Dijo la joven china y Yuzu sonrió.
"muy bien." Y la hermana pequeña se fue con la comida de su padre, Jun por su parte le sirvió la comida a Redseb y Seyram, ambos parecían estar decaídos desde que vieron a Ichigo inconsciente, ninguno de ellos se acercaba a la habitación del joven.
"coman, les hace falta." Dijo Jun y Red comenzó a picar su plato, Sey no hacía más que mirar a la shaman, como si esperara algo de ella. Jun también se sentía algo mal, los nervios habían hecho que su cuerpo doliera, pero ya estaba pasando.
Al cabo de unos minutos, Yuzu y Karin llegaron juntas, Yuzu rápidamente puso más comida en un plato, Jun se concentró en su plato tratando de encontrar algo de hambre.
"Red, Sey, Jun, comamos con Ichigo." Dijo Karin, Jun volteo a ver a la niña confundida.
"acaba de despertarse, y dice que tiene hambre." Respondió la niña, Red, Sey, y Jun sonrieron, tomaron su comida y se dirigieron al cuarto de Ichigo.
Ichigo estaba de pie poniéndose una playera, las niñas estaban contentas de ver a su hermano de pie otra vez, Red observo a su hermano, mientras que Jun lo abrazo.
"ya estoy bien, no me empujen." Decía el joven, pero finalmente el grupo de mujeres acabo por hacerlo caer sobre su cama.
"me da gusto que estés bien." Jun estaba llorando de felicidad, sin embargo, no parecía ser solo por eso que ella lloraba.
"oye ¿estás bien?" pregunto Ichigo, pero la chica no dejaba de llorar, Yuzu y Sey la abrazaron y al poco rato Jun se calmó.
"lamento haberte preocupado." Dijo chigo un poco apenado, pues sabía que esas lagrimas eran por su culpa.
"oigan, tengo hambre ¿podemos comer?" Ichigo había dormido tres días, por lo que no había comido nada y estaba algo famélico. Entonces todos escogieron un lugar para comer, karin había estado viendo la reacción de Red, el niño no se veía muy animado, pero la hermana mayor decidió no decir nada, ya vería que era lo que le molestaba a su hermano y trataría de animarlo.
Después de comer el shinigami comenzó a hablar sobre varios temas, tratando de no tocar la razón de por qué había quedado inconsciente, las niñas le siguieron la corriente, Jun por su parte estaba aún calmándose, pero estaba contenta de que su pareja estuviera bien.
Al cabo de un rato las niñas se fueron del cuarto para dejar Jun y a Ichigo a solas, Red observo a Ichigo antes de irse.
"¿Qué ocurre?" pregunto el shinigami a su hermano.
"¿de verdad estas bien?" pregunto el niño.
"me siento genial, dormí 3 días seguidos." Respondió Ichigo tratando de aliviar la preocupación del niño, pero esa respuesta no parecía satisfacerle a Red.
"vamos, de verdad estoy bien." Dijo Ichigo, Karin entonces regreso por el niño y se lo llevo, trataría de distraerlo un rato.
Tras dejar a la pareja a solas, Jun también estaba algo preocupada, el ambiente no era el de siempre, Ichigo tenía la ligera sospecha de que ella lo había visto, pero no sabía lo que su familia le habría dicho para que no se preocupara, o eso creía el, que le contaron una mentira a Jun.
"Hao, es de verdad poderoso ¿no es así?" dijo Jun, e Ichigo supo que su novia sabía lo que había ocurrido y dejo de tratar de pensar en que historias poner de excusa.
"¿cómo supiste?" Ichigo de verdad no sabía cómo Jun se había enterado de que Hao lo había dejado así.
"el día del incidente, hubo mucho caos en la ciudad, era el día en que debía ir a la universidad para ver lo del traslado, Ren iba conmigo, vimos a Chad debajo de un puente, bajamos del auto para ver que le ocurría y nos encontramos con dos shinigamis, un pelirrojo, y una pequeña de cabello negro, ella lo dijo, que Hao casi te mato." Explico Jun, Ichigo se enfadó un poco con Rukia por haber hablado sin cuidado, pero ahora debía calmar a su novia.
"sí, es más fuerte de lo que imagine, pero no estaba solo, me atacaron entre 3, no podía hacer mucho. Mi padre y Urahara también resultaron heridos, además me precipite, creí…" dijo Ichigo, pero entonces se detuvo.
"¿Qué creíste?" pregunto Jun inclinándose y recostando su cabeza sobre el hombro de su novio.
"hace dos años, luche con un hombre que ya casi era un dios, su nombre era Aizen Sosuke, creí, que tenía mi poder de aquél entonces, y me confié." Respondió Ichigo, Jun recordó lo que el joven le había dicho en el cementerio de Tokio, acerca de cómo había luchado tanto para mantener a salvo a sus hermanas y a sus seres queridos.
"¿estás bien?" pregunto Ichigo y Jun lo vio a los ojos, después lo beso, Ichigo le correspondió, tras ese beso, Jun se calmó un poco y decidieron salir un rato.
Isshin estaba en la calle cuando la pareja salió, después de verlos se acercó a ellos.
"bien, ya estás de pie, me da gusto." Dijo Isshin.
Jun no podía creer el descaro de su suegro, a su hijo casi lo matan y él estaba sonriendo como si nada hubiera pasado, esto hiso que la joven hiciera una mueca un poco de desagrado hacia el padre del joven, pero este lo paso por alto.
"déjame darte esto, te protegerá." Aun así, Isshin se preocupó por ella y de su bolsillo saco una bolsita pequeña, cosida y se la dio a Jun, en ese momento la joven se preguntó para que era, pero decidió no expresar su duda a su suegro.
Después de guardar la bolsa, Ichigo y Jun se fueron, por ese rato la joven se sintió la de siempre, sin tanta ira, coraje, o incertidumbre.
La pareja paseo por la ciudad, en realidad Ichigo estaba acompañando a Jun a su casa, él sabía que la shaman estaba algo mal, pero no sabía que podría ocurrirle si se quedaba en su casa, lo mejor sería llevarla a su casa y tratar de bajar su tensión en los días siguientes, también le preocupaba Red, y Sey, Karin y Yuzu ya estaban acostumbradas a verlo mal, pero, aun así, se sentía mal por preocuparlos a todos.
"Jun, lamento haberte preocupado, pero déjame decirte que no volverá a pasar, te lo prometo." Dijo Ichigo al estar casi en la puerta de la casa de la shaman.
"está bien Ichigo, es solo que me sentí mal, creí que morirías, yo estuve ahí cuando Unohana te curo ¿sabes?" dijo Jun viendo al cielo, ya estaba oscureciendo.
"sabes, yo…" Jun le iba a decir algo importante a Ichigo, pero algo la detuvo, casi como si no pudiera expresar lo que sentía en palabras.
"lo siento." Dijo Ichigo.
"nos vemos luego, mañana debo ir de nuevo a la universidad, nos veremos pasado mañana, descansa." Dijo Jun que entro a su casa, después el shinigami se retiró. En el camino por la arboleda Jun saco la bolsa que Isshin le había dado, estaba molesta con su suegro, después aparecía el rostro de Yho y también la molestaba, Jun acabo tirando al suelo la bolsa y yéndose al interior de su casa.
Jun se estaba molestando más y más. Desde afuera algo la observaba, algo que se había alejado un poco cuando Jun traía el pequeño amuleto de Isshin, pero al tirarlo, la joven estaba desprotegida.
Capítulo 25: Fin
