Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer, simplemente estoy jugando con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio.
CAPÍTULO 5
"¿Por cuánto tiempo crees que Edward soportara a tu amiga?" Emmett le cuestionó a su hermana menor. "Nunca ha sido la persona más agradable, incluso antes del accidente".
Ella le contó que le pidió a Bella que se acerqué a Edward creyendo que la personalidad de ella y una amistad sana le ayudaría a encontrar una perspectiva diferente de su vida.
"Empiezo a creer que no eres nuestro hermano, ¿por qué le tienes poca fe a Ed?" ella le reprochó.
"De acuerdo, él no es tan malo, pero es un chico difícil" reformó su comentario.
"Solo dale una oportunidad a esto, es mejor que dejarlo ser un ermitaño" pidió. "Además, hubo un tiempo en que Ed fue alegre y un molesto niño inteligente… tal vez sigue ahí" añadió con esperanza.
Emmett asintió queriendo creerle a su hermana. "De acuerdo, le daré el beneficio de la duda a tu plan".
Esme entró en la sala y miró hacia su hija con preocupación. "¿No creen que han estado muy callados?" dijo, mirando en dirección a la habitación de su hijo mediano.
"Iré a verlos" se ofreció la pelinegra. Alice quería encontrarse con algo positivo y lo encontró cuando notó que estaban en medio de una conversación normal, una sin gritos y malas miradas. "La cena está lista. Bella, ¿te quedas?" interrumpió.
Ella asintió antes de ponerse de pie y seguirla, Edward las alcanzó tiempo después. Nadie dijo una palabra al respecto, pero cuando su padre llegó no pudo evitar mostrarse sorprendido al verlo sentado en el comedor junto con la familia.
"Bella. ¿Cuáles son tus planes para navidad y año nuevo?" Esme le cuestionó.
La chica le miró. "Quisiera visitar a mi madre".
"Si eso no sucede nos encantaría tenerte con nosotros" aprovechó a invitarla.
"Muchas gracias Esme, lo tomaré en cuenta" ella le agradeció.
"Rosalie y Jasper también vendrán, ya sabes que me encantan estas épocas" agregó causando la sonrisa en la mayoría de su familia.
Bella se marchó después de agradecer por la cena. Mientras Esme y Carlisle estaban en su habitación Emmett acompañó a su hermano a su habitación como excusa para conversar.
"Escuché que tuviste una situación con papá" aludió.
Edward asintió. "Se enfadó porque no pedí ayuda y terminé en el suelo".
"Nunca le he visto enfadado" confesó con incredulidad. "Te aseguro que él no quería reaccionar así".
"Em, no necesitas defenderlo, no estoy enfadado con él" aclaró con honestidad.
Eso hizo respirar a su hermano con calma. "Me da gusto escucharlo. Tendré libre mi casa este fin de semana ya que Rose saldrá con algunas amigas. ¿Qué opinas un fin de semana de hermanos?"
Aceptó, aunque no estaba para nada entusiasmado con la idea de ir a casa de Emmett.
«•»
Lo que odiaba de salir de casa era recordar los viejos tiempos, tal vez por eso su familia no lo presionaba a ir más lejos que a la casa de Jasper o Emmett, de cualquier modo, no tenía más personas a quien visitar pues los que consideraba amigos habían desaparecido desde el accidente.
Se encontraban en medio de un juego de cartas, Alice iba ganando y Emmett intentaba cambiarlo en esa ronda, él no tenía oportunidad. Su celular sonó atrayendo la mirada de sus hermanos, incluso él no tenía idea de quien le estaba llamando.
"¿Hola?" respondió.
"Señor Cullen, soy el director de la primaria de Port Ángeles" Edward reconoció su voz.
"¿En qué puedo ayudarle?" cuestionó, teniendo una suposición. El hombre habló sobre la renuncia de Newton y le ofreció el puesto de profesor de música si lo quería. "Lo pensaré y le daré una respuesta pronto, director" respondió a la propuesta.
Sus hermanos habían estado pendientes de la conversación y cuando la llamada finalizó Edward observó lo interesados que estaban. Después de contarles obtuvo sus verdaderas reacciones.
"¡Edward!" chilló Alice. "Es una oportunidad estupenda".
"Aceptaras, ¿verdad?" Emmett le preguntó con interés, "te pagarían por una de tus pasiones".
Antes de tomar su decisión quería evaluar los pros y los contras, no se sentía preparado para un trabajo que requería grandes cambios de su parte. Sus hermanos volvieron al juego, votando a favor, pero dejándolo tomar la decisión final.
Después del fin de semana con sus hermanos él llamó a Jasper, quien usualmente era como su consejero así que podría ayudarlo a tomar una decisión. Cuando llegó a su casa, él y Alice estaban en la sala de estar.
"¿Llegué en un mal momento?" el chico preguntó, saludando a su amigo con una palmada.
"Hola Jasper" Alice se sentó derecha antes de ponerse de pie. "Los veré más tarde".
Jasper la vio abandonar la habitación.
"Eres mi amigo, pero no es agradable la manera en que la miras" volvió su mirada hacia Edward sintiéndose avergonzado. "¿Algún día la invitaras a salir? tu testarudez empieza a molestarme".
"Edward, ya hemos tenido está conversación antes" resopló. "¿Por qué me llamaste?"
"Eres un cabezota, Whitlock" le acusó antes de contarle sobre el motivo de esa llamada.
Estuvieron conversando por mucho tiempo, incluso hicieron una lista de ventajas y desventajas. Para el final del día Alice volvió con pizza y se unió en su conversación. Ella quería encontrar un momento apropiado para sugerir una salida y lo tuvo cuando Jasper anunció a la capital para dar un taller.
"Por cierto, ¿recuerdas a tu amiga María?" le cuestionó el chico con media sonrisa. "La acabó de contratar como recepcionista y asistente, de hecho, me acompañara a este viaje".
Alice se mordió la lengua tratando de no parecer afectada. "Sí, la vi recientemente".
"Es muy buena en su trabajo" añadió con amabilidad, sin saber que la chica estaba empezando a irritarse.
"Entonces… el viaje a Washington podría ser algo cansado, ¿no?" cambió de tema, él asintió. "Creo que deberías relajarte antes de tu viaje, para que no estés cansado" sugirió.
"Lo tomaré en cuenta, Alice" le agradeció con una sonrisa.
Edward los miro alternadamente y sonrió con malicia. "¿Por qué ustedes no salen juntos en algún lugar?"
Alice y Jasper lo miraron, él con desesperación y ella con asombro, pensando en cómo su hermano podría superarla con facilidad.
Ella recompuso rápidamente y sonrió casualmente. "¿Por qué no? De hecho, tú podrías venir y también podría invitar a Bella".
Fue el turno de Edward para quedarse callado.
"Oh, vamos Edward, fue tu idea" Jasper le miró con superioridad.
Edward por supuesto no estaba de acuerdo con la idea.
«•»
Alice era caprichosa y Edward terco, normalmente eran un buen equipo hasta que tenían posturas diferentes, fue por eso que su madre intervino y así Edward terminó en el auto de Jasper junto a su hermana.
"No entiendo porque estoy yendo también" discutió.
"Es más divertido y fue tu idea, Edward" le explicó su hermana, ocultando su sonrisa.
"Claro, porque soy un tipo divertido" espetó.
Él sabía que estaba comportándose infantilmente por lo que se quedó en silencio por el resto del viaje hasta Port Ángeles. Isabella los encontró en el interior del cine, saludó a todos antes de saludarlo a él. Podrían haber llegado a un acuerdo, pero seguían siendo igual de formales.
"¿Cuál es la mejor película del momento?" le preguntó Alice a su amiga.
Ambas se concentraron a encontrar la mejor película, ignorando que Edward empezaba a juguetear con sus manos y una capa de sudor empezaba a formarse en su frente.
"Edward, ¿estás bien?" Jasper se acercó a él, mirándolo con preocupación.
Él asintió, intentando mantenerse sereno, pero al entrar en la sala del cine su ansiedad se disparó, volviendo el sentimiento incontrolable. Su corazón empezó a latir con fuerza, su visión se nubló y los vellos de su piel se erizaron. Jasper lo llamó, pero al no obtener respuesta y mirarle fijamente notó que Edward no estaba bien.
"Alice creo que tu hermana puede estar teniendo un ataque de pánico" le dijo consternado, pero manteniéndolo en voz baja, lo menos que necesitaban eran ojos curiosos.
Actuando con rapidez sacó a su amigo del lugar y encontró un lugar privado, intuía que cuando Edward se calmara se sentiría sofocado y avergonzado. Alice y Bella se encontraron segundos después con él, turbadas con la situación. Edward recuperó la orientación minutos más tarde, no recordaba experimentar algo así antes por lo que se sintió frustrado.
Alice se puso a su altura y le acomodó el cabello de su frente. "¿Estás mejor?"
Sus ojos todavía dilatados se movieron hacia ella. "Estoy bien, no fue nada".
Se negó a verse afectado por lo que Jasper lo miró consternado. Lo que le había sucedido no era algo que se pudiera ignorar.
"Está bien" aceptó su hermana menor, "¿quieres ir a casa?"
Le hubiese gustado decir que sí, pero no después de la experiencia reciente, Alice no estaba reprochándole, pero incluso él podía darse cuenta que estuvo emocionada por esa salida y se podría atrevía a asegurar que era por Jasper.
"¿Por qué no vuelven al cine?" sugirió, sintiéndose un poco culpable del mal momento hacia su hermana. "Me quedaré en el auto, podría simplemente esperarlos" al fin de cuentas, necesitaba un momento a solas.
"No te dejaré solo después de lo que acaba de suceder" negó con firmeza.
"Alice, no eres nuestra madre y fuiste quien quiso sacarme de casa" dijo con severidad y con un deje de reproche. Su mirada se fue hacia Bella, quien se había mantenido al margen. "Tú y tu amiga" agregó.
A Bella no le afectó que intentara hacerla sentir culpable. "Felicidades, saliste de casa".
Edward frunció los labios al notar que su tono fue neutral a pesar de su evidente sarcasmo.
"¿Por qué no nos saltamos la película y vamos a cenar?" Jasper intervino.
"No" alegó Edward, mirándolo con inflexibilidad. "Sólo vayan a ver esa película".
Alice iba a hablar cuando Bella se volteó hacia ella. "Alice, creo que Edward tiene razón. Jasper y tú deberían de entrar, me quedaré con tu hermano".
Alice enarcó una ceja hacia su amiga. "Te lo agradezco, pero él no está de humor" le susurró, aunque no fue suficientemente bajo.
Aunque Edward no estaba completamente de acuerdo, tampoco quería detener los planes de sus amigos. Estar con Bella era mejor que eso. "¿Lo has escuchado, Alice? Bella me hará compañía, no estaré solo".
Alice miró a su amiga con vacilación, pero ella asintió. Se rindió. "Llámame si sucede algo".
"Estaremos bien, diviértanse" Bella le guiñó con complicidad a su amiga cuando se marchó con Jasper pisándole los talones. Se giró hacia el mal humorado hombre y sin intimidarse le sonrió con amabilidad. "Conozco una cafetería cercana, ¿está bien para ti?"
Él asintió y ella lo dirigió. Cuando llegaron al establecimiento y encontraron un buen lugar se sentaron uno frente a otro.
"No quiero ser grosero contigo, pero…"
"Lo sé, Edward. Te prometo que no te hostigaré, simplemente me quedaré a tu lado, en silencio" aseguró, ignorando el tono cansado de Edward.
Ella cumplió con su promesa concentrándose en un libro que siempre llevaba en su bolso, de vez en cuando alzaba la mirada para asegurarse que Edward seguía ahí y siempre lo encontraba enfrascado en sus propios pensamientos. Ella estaba frustrada por la manera en que la estaba tratando, creía que había llegado un acuerdo con él.
Una hora después cerró su libro al darse cuenta de que no podía concentrarse en las letras. Bebió un poco de su café antes de mirar a Edward con cautela. "¿Te sientes mejor ahora?"
Él tenía un poco más de color en el rostro y una expresión tensa pero no adolorida.
"No tienes que preocuparte de que suceda de nuevo y te deje en vergüenza" aseguró con acritud.
"No lo dije por eso, y eso no me avergonzaría" aseguró, dándose cuenta que probablemente a él sí, que eso le estaba afectando y lo estaba guardando para sí mismo. "Edward" lo llamó, cuando obtuvo su atención negó. "No sé cómo estás sintiéndote, pero creí que habíamos llegado a un trato" trabajó para que su tono fuera pacifico.
El chico no respondió, en su lugar cuadró su mandíbula.
"Está bien, puedo suponer que te sientes agobiado" dijo, intentando controlar su tono anterior.
Los ojos de Edward se oscurecieron a su dirección. "Tú no sabes nada".
Bella lo miró con simpatía y asintió. "Tienes razón y nunca lo sabré porque nunca me lo dirás ¿cierto?"
"No tengo que hacerlo, ni a mi familia ni a ti" aseveró.
"No soy tu enemiga, nadie lo es" objetó, sintiendo la manera en que enfrentaba su vida. "Es probable que no te preocupe cómo me siento ante tu actitud, pero tal vez deberías pensar en tu familia. Y tal vez no debería meterme, pero tienes que saber que tu familia significa mucho para mí" soltó con honestidad.
Para ella estaba bien estar de malhumor, pero no toda la vida. Sabía que su comportamiento voluble era por su accidente, estado físico y consecuencias, pero era él quien no estaba haciendo algo al respecto, nadie más tenía que sufrir por ello.
Ese intercambio creó una atmosfera distante entre ellos que no desapareció incluso cuando se unieron con Alice y Jasper para la cena, ambos lo notaron, pero no ahondaron en ello durante la cena. Cuando Bella estaba por marcharse no se despidió de Edward y eso le causó irritación.
"Bella, gracias por acompañar a Edward. ¿Qué ocurrió entre ustedes?" Alice le cuestionó mientras la acompañaba a su camioneta.
Bella se mordió el interior de la mejilla. "Nada fuera de lo normal, él se mantuvo en silencio" mintió. "¿Cómo te fue con Jasper?"
Alice sabía que su amiga estaba ocultándole información por lo que concluyo que discutieron y trataba de encubrirlo.
"No hablamos mucho debido a la película, supongo que fue una mala idea" explicó con una sonrisa tenue. "Aunque le encontré mirándome algunas veces y él a mí, espero que mi comportamiento le de valor. Creo que Jasper valora mucho la amistad con mi hermano y por eso es reservado" suspiró, mirándolo a lo lejos, tanto Edward y Jasper estaban ya en el auto del segundo.
"Al parecer no solo es cosa de chicas esa regla de no salir con el hermano de tu mejor amiga" puntualizó la castaña.
Alice bufó sin humor. "Es una ridiculez que no aplica entre nosotras. Ya sabes, si salieras con alguno de mis hermanos estaría totalmente de acuerdo" levantó las manos con diversión.
Bella le sonrió sin ganas. "De cualquier manera, las cosas resultaron bien para ti y Jasper".
Alice se encogió de hombros. "Espero que después de esta noche se atreva a invitarme a salir, eso me haría muy feliz".
Bella asintió antes de despedirse con una sonrisa de felicidad por ella, aunque inevitablemente su pensamiento fue hacia Edward y su evidente infelicidad.
