Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer, simplemente estoy jugando con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio.


Este capítulo es el último que había subido, eso quiere decir que el siguiente, y los próximos, son totalmente nuevos. Eso es todo, nos leemos pronto.


CAPÍTULO 8

El año había iniciado tres días atrás. Pero para Edward eso no marcaba una diferencia pues las consecuencias de sus acciones habían persistido. Él salió de su habitación cuando escuchó la voz de su hermano, observó a su familia en la sala sin poder ignorar la unión que irradiaban, aquella que lamentaría fragmentar.

Estuvo ausente durante la cena, si alguien se dio cuenta y dijo algo al respecto él lo ignoró. Cuando tuvo un momento a solas con Emmett aprovechó a decirle que esa noche les diría a sus padres sobre Victoria.

Aunque Emmett no lo expresó verbalmente, nunca creyó que Edward acataría su acuerdo. "Edward, este tiempo me ha servido para entender que tienes razón, la visita de Victoria no significa nada".

Edward se puso rígido ante la mención de la mujer, no quería imaginarse lo que ocurriría si ella se presentara y diera lo noticia. "Tengo que decirles" reafirmó, él no permitiría que ella, sin sensibilidad, diera tal noticia.

Su hermano lo apoyó sabiendo que era su decisión. Ambos se reunieron con el resto de su familia y Edward se colocó frente a sus padres llamando su atención.

"¿Qué ocurre?" preguntó su padre al ver su expresión.

"Quiero que sepan que lamento decepcionarlos, a todos, pero especialmente a ustedes" miró a sus padres, quienes empezaban a alarmarse. La culpa empezó a mostrarse en su rostro. "Victoria estuvo aquí otra vez, tuvimos una discusión y ella…" su madre y hermana se mostraron negativamente sorprendidas, él decidió finalizar antes de que ellas intervinieran. "Victoria está embarazada".

El tiempo se detuvo para la familia. Ellos se mantuvieron en silencio porque estaban sintiendo y pensando mucho. Edward había dejado lo que había estado cargando por los últimos días, pero su pecho aún se sentía oprimido al ver como sus padres tratan de comprender sus palabras.

"Ella… está embarazada" el murmullo de su madre rompió el silencio, aunque no se dirigía en nadie en especial, Edward lo ratificó otra vez en un susurro.

Sus hermanos no dijeron nada, Alice no quería hablar para no complicar la situación y Emmett no terminaba de aceptar que algo como aquello estuviera sucediendo.

"Mamá…" Esme miró a su hijo fijamente, pero negó con la cabeza cuando vio la intención de darle explicaciones; ella sentía que necesitaba tiempo antes de escucharlo.

Carlisle tomó a su esposa del brazo para llevarla a su habitación, pero antes se giró sin expresión hacia Edward. "Necesitamos algo de tiempo para entender esto, hablaremos más tarde".

Una vez que ambos se retiraron Emmett entendió la escena que había presenciado días antes. "Por eso ella estaba tan enfadada" expresó.

Alice miró a sus hermanos confundida. "Emmett, ¿lo sabías?"

"Rose y yo vimos a Victoria aquí, pero no sabíamos sobre el embarazo" le explicó de manera descuidada, sin analizar cómo reaccionaría Edward. "Edward, ¿existe la posibilidad de que sea… tuyo?" le preguntó de la mejor manera que pudo.

El cobrizo llevó sus manos hacia su cabello con agotamiento. "No sé cuantos meses tiene, pero sí… es posible siempre y cuando tenga alrededor de tres meses" calculó.

Su hermana se puso a su altura y tomó su mano para demostrarle su apoyo, él se sintió reconfortado ante su mirada gentil. "No puedo decirte que hacer, pero primero deberías comprobar que ella este diciendo la verdad sobre el embarazo, no puedes culparme por dudar de su palabra y tu supuesta paternidad" ella razonó, él tenía claro que ese debía ser el proceso correcto, pero seguía sintiendo que estaba caminando sobre un terreno inestable.

"Si resulta ser verdad…" continuó él, abrumado.

"Es algo que averiguaras sobre la marcha" su hermano mayor intervino, "pero si es así no estarás solo, nosotros seremos los tíos más consentidores" le aseguró con media sonrisa. Alice apoyó la promesa de su hermano, aunque Victoria no le agradaba no había manera de que dejara solo a su hermano y posible bebé.

Sin embargo, conocía a su hermano y sabía lo correcto que era por lo que si Victoria estaba siendo sincera él no dudaría en darle a su bebé una familia y con eso ella no estaría fácilmente de acuerdo.

«•»

Carlisle Cullen volvió receloso a su rutina laboral no queriendo dejar a su esposa lidiando con la situación de Edward, sobre todo porque seguía conmocionada. Habían descubierto que un nieto inesperado no les causaba tal intranquilidad, la preocupación venía con Victoria Lefreve. Los Cullen sabían que tanto Edward como ella eran responsables de la situación y la relación inestable que mantuvieron por meses, pero la idea de que su hijo fuese infeliz les rompía el corazón.

Después de despedir a su esposo Esme miró hacia la habitación de Edward, como la mayoría del tiempo se encontraba cerrada. Ella sabía que sus hijos eran unos adultos pero que uno fuera a ser padre solo lo reafirmaba y eso la ponía sentimental.

Estaba preparando el desayuno cuando su hija entró y se sirvió una taza de café.

"Mamá, ¿cómo puedes estar tan tranquila cuando Victoria dice estar esperando un hijo de Ed?" la chica miró con desconcierto la calma que manifestaba su madre.

"¿Cómo debería de actuar?" se giró hacia ella. "Quiero a Edward tanto como a Emmett y a ti, pero sé que él debe hacerse cargo de sus acciones; no puedo hacer algo que solo le corresponde a él" manifestó con aflicción.

"¿Estás enojada con él?" inquirió.

"No, solo me siento… pasmada" suspiró. "Creía que estaba protegiéndose con Victoria y con todas las chicas con quienes estaba. No sé, pensé que terminaría su carrera antes de formar una familia y el hecho que sea Victoria… eso tampoco ayuda" soltó con exaltación. "Un nieto es fantástico, pero estoy preocupada por él, ha lidiado mucho con el accidente y ahora tendrá que hacerlo también con Victoria".

Alice apretó su mano y la abrazó. "Después de ver su reacción anoche estoy segura de que esta igual de sorprendido, pero se hará responsable de resultar todo cierto y nosotros lo apoyaremos".

Aquella conversación fue liberadora para ambas. Esme y Carlisle sabían que su hijo haría lo correcto, pero eso no detenía su preocupación.

"Mamá" Esme se giró hacia su hijo y con una mirada le pidió a su hija que los dejara solos.

Esme tenía demasiados recuerdos de sus hijos, pero de Edward tenía dos favoritos: la primera vez que lo vio y la primera vez que él le regaló una sonrisa.

Ella tomó un respiro profundo antes de sonreírle. Él la notó más tranquila, pero sin su brillo característico. "Lamento la manera en que reaccioné ayer" Edward negó y ella prosiguió. "Tu padre y yo hablamos mucho y llegamos a la conclusión de que te apoyaremos en lo que decidas o necesites, pero es tú responsabilidad dar el primer paso".

Edward se sintió menos tenso al saber que contaba con ellos y no lo odiaban. Se acercó un poco más a su madre y le contó lo que había hablado con sus hermanos, además le pidió su presencia para hablar con la familia Lefreve.

«•»

La casa estaba en silencio cuando Alice y Bella entraron. La primera supuso que sería apropiado invitar a Bella, tal vez lograría sacar a la familia del ensimismamiento en que habían caído.

"Chicas, llegaron temprano" Esme las saludó, tener visitas era como un soplo de aire fresco después de la icónica noticia de su hijo. Jasper también había estado ahí y le había ayudado a su hijo a quitarse el semblante culpable y lánguido que había adoptado inconscientemente.

Alice compartió una mirada divertida con su mejor amiga, con un suspiro avergonzado la chica señaló hacia su tobillo vendado. "Esto lo provocó unas altas zapatillas cuando me hicieron perder la coordinación, estaré bien solo necesito descansar".

"Bella, toma asiento" Esme la acompañó hasta la sala cuidando sus pasos.

"Estoy bien, de verdad" repitió con terquedad. "Déjame ayudarte con la cena".

"No seas tan terca, cuida tu tobillo para que puedas seguir el ritmo de tus alumnos cuando las clases reinicien" con eso Esme logró que la castaña dejará de discutir, antes de decir algo más observó cómo Edward entraba en la sala con ayuda de Alice.

"Creo que ambos pueden conversar mientras nosotras terminamos la cena" la pelinegra explicó de manera amistosa antes de retirarse de la sala, Esme les dio una última mirada antes de seguirla.

"¿Qué te ocurrió?" le cuestionó al ver su tobillo y expresión huraña, algo poco visto en ella.

"Nada grave, solo necesito reposo, pero nadie me escucha" se quejó sacudiendo la cabeza para restarle atención. "Entonces la próxima semana empezaras a trabajar, ¿estás preparado?" él titubeó en cómo responder porque la chica amaba su trabajo y a sus alumnos. Ella se dio cuenta y sonrió amigablemente. "Aunque no puedo generalizar, no todos son tan malos".

"Dos días estuvieron bien, pero seis meses parecen mucho" comentó.

"Me sentí así cuando empecé a dar clases" ella le confesó, recordando lo temblorosa que estaba aquella primera vez. "Lo hiciste muy bien así que estoy segura que no será complicado como crees. Además, los médicos atienden niños así que te servirá de práctica" añadió con amabilidad, recordando que el estaba estudiando medicina, y sin saber que los pensamientos sobre niños fueron hacia otra dirección.

Niños. A Edward le servirían para practicar cuando fuera padre. Ante el comportamiento de la chica llegó a la conclusión de que su hermana no le había comentado sobre Victoria.

"¿Edward?" escucho la voz de la chica llamándole preocupada.

"¿Sí?"

"¿Estás bien?" preguntó aturdida. "Estás pálido y tienes esa mirada."

Él no sabía a qué se refería con esa mirada, pero no dijo nada al respecto. "Alice no te ha contado, ¿cierto?" interrogó sabiendo la respuesta. "Mi ex novia está embarazada, sigo en proceso de aceptarlo" cuando ella pareció quedarse sin palabras y su rostro se cubrió de estupor, sólo entonces, él entendió a qué se refería con esa mirada.

"¿Tendrás un hijo?" preguntó sin esperar respuesta, eso le tranquilizó a él pues era bueno que su hermana tuviera un límite sobre lo que le correspondía decir o no. "No sé qué decir" agregó.

"¿No tienes alguna frase apropiada para la situación?" preguntó en un tono burlón, pero rápidamente se sintió grosero. "Está siendo complicado, para todos en realidad".

"Sé que tienes un gran amigo y familia, pero… si quieres hablar alguna vez, con gusto te escucharé" fue sincera, ella solo podía darle ese tipo de apoyo pues no se sentía oportuna para dar alguna opinión al respecto. Por Alice sabia cosas de esa ex novia pero no era el momento de abordarlas o siquiera pensar en ellas.

Él solo pudo agradecerle por su propuesta ya que su hermana indicó que la cena estaba lista. Bella se levantó sin apoyar su pie por completo para no sentir el malestar, Edward vio los malabares de la chica y deseó poder ayudarla, pero en su estado no parecía inteligente.

"Apóyate del respaldo de la silla" le propuso. Ella lo hizo, utilizándolo como soporte mientras se movía, aunque tampoco era como si lo necesitara mucho.

"Creo que hacemos un buen equipo" ella comentó cuando por fin llegaron al comedor.

Él no pudo evitar pensar sarcásticamente en el buen equipo que se hacía entre un tobillo roto y un par de piernas inservibles.

Después de la cena Alice llevó a su amiga a casa mientras sus padres y hermano fueron hacia la propiedad Lefreve. Sabían que Edward no era un niño a quien proteger, pero era imposible que no acataran sus roles como padres. Carmen fue quien les dio la bienvenida con un saludo demasiado tenso, Eleazar por su parte no se molestó en ocultar su enojo y les pidió que pasaran.

"Nosotros…" empezó Carlisle.

"Lo sabemos" lo interrumpió Eleazar sin tacto. "Victoria nos ha dicho lo que está pasando, ella nos pidió que no fuéramos a su casa y confiáramos en que Edward se haría responsable" agregó bajando la mirada hacia el chico.

"¿Dónde está ella?" cuestionó Edward. No estaba nervioso, aquella familia no le intimidaba más bien le causaba irritación, la cual ocultó muy bien con su tono educado.

Victoria no tardo en bajar después de que la fueran a buscar a su habitación, le dio a Edward una mirada de suficiencia antes de mirar a los Cullen. "Vienen para asegurarse que estoy embarazada, ¿cierto?" cuestionó en un tono amargo.

"Victoria" su madre le llamó la atención por su tono. "Tendremos una conversación madura, por favor" le sugirió con una voz autoritaria. "Esme, Carlisle, esto sin duda es una situación difícil para todos los involucrados, pero queremos estar seguros de que estamos en la misma sintonía."

"¿Qué quieres decir, Carmen?" le cuestionó Esme.

"Hablo de que tanto su hijo como mi hija deben actuar responsablemente".

"Voy a hacerme responsable pero primero quiero estar seguro de que está embarazada" Edward intervino en el dialogo de los padres.

"¿Quieres estar seguro de que no te estoy engañando?" Victoria se defendió con cizaña.

"Tengo derecho de tener algo que pruebe el embarazo y que el bebé está bien" se defendió.

La familia de Victoria estuvo de acuerdo, pero la chica no parecía segura de querer ir a un hospital, en su lugar corrió a su habitación y volvió con tres pruebas de embarazo que colocó sobre la mesa del centro, a la vista de todos como la única prueba que le daría al chico.

"Aun si hay un marco de error, tres no pueden ser erróneas. ¿No, doctor?" la chica miró al padre de Edward, esté hubiese deseado corregirla, pero no lo hizo por respeto a sus padres. Lo que Carlisle hubiera querido era un ultrasonido, pero ella se negaría y no podían obligarla.

"Bueno muchacho, ahí tienes la prueba que querías" Eleazar retó a Edward con la mirada, el chico sabía que eso no indicaba que el bebé fuese suyo. "¿Cómo piensas hacerte responsable?"

"Eso es algo que conversaré con Victoria" respondió con seguridad, enfadando a los padres de Victoria.

"Es nuestra hija, queremos estar al tanto" pidió Carmen.

"Me haré cargo de los gastos, trabajaré y…" él enumeró observando el rostro de la familia Lefreve, ¿cómo podía explicarles que ni siquiera sabía lo que estaba haciendo en ese momento?

"Escucha, jovencito" Eleazar intervino. "Queremos que te cases con nuestra hija o de lo contrario nosotros nos haremos cargo y nunca conocerás a ese hijo o hija" aseguró con una voz dura.

Edward se tensó y los Lefreve creyeron que ya estaba hecho; tenían a los Cullen donde querían.

Parcialmente así era, pero Esme no lo permitiría tan fácilmente. "Nuestros hijos no están en una relación, obligarlos a un matrimonio no solo los hará infelices sino también a su bebé" aclaró.

"Esme, esto ya no se trata de amor sino de lo correcto" Carmen intervino, luciendo insultada. "La gente hablará si ellos tienen un bebé fuera del matrimonio".

A Esme eso no lo importaba, solo quería a su hijo feliz. Edward vio que su madre estaba pasándola mal y apretó su mano para tranquilizarla.

"Nos casaremos" él tomó la única opción que Eleazar le dio, no porque estuviera de acuerdo sino porque así encontraría la respuesta que quería. "Pero hasta que nazca el bebé y consiga una casa para… nosotros" agregó.

Sus palabras consiguieron que la familia Lefreve estuviera medianamente complacida, Victoria sabía que tendría que asegurarse que el plazo de la boda se redujera.

"¿Brindamos por haber llegado a un acuerdo?" Eleazar habló con un tono más respetuoso.

Carlisle se rehusó con un semblante rígido. "Tenemos que irnos. Nos contactaremos para ponernos de acuerdo con la boda" inquirió queriendo salir de esa casa antes de que perdiera el control de sus emociones, aún tenía que cuidar de su esposa e hijo.

"Por supuesto, Carlisle. Sabíamos que su familia no nos defraudaría" dijo Eleazar con agradecimiento, Carlisle tomó su mano por obligación y alejó a su familia de aquel lugar.

Apenas llegaron a su casa Edward se fue a su habitación junto con su padre, Esme en cambio buscó el consuelo de Alice quien se sintió enfadada.

"No te preocupes, mamá" le dijo, "encontraremos la manera para que Edward no cometa el error de casarse con Victoria" no estaba segura de cómo lo haría, pero ya pensaría en algo pues había algo en lo que había estado pensando y lo utilizaría para el bienestar de su hermano.

En el otro extremo de Forks, Eleazar y Carmen lograron calmarse antes de mirar hacia su hija con enfado al mismo tiempo que ella los miraba con odio.

"¿Embarazada?" su padre frunció los labios. "Espero que tu plan tenga éxito, cariño"

"La has librado hoy pero tarde o temprano ellos pedirán un ultrasonido" le recordó su madre.

Las manos de Victoria fueron a su vientre y ella sonrió, nunca imagino que algo tan retorcido pudiera funcionar tan bien. "No se preocupen, nuestro futuro está asegurado con los Cullen."

"Nada es seguro, Victoria" la regañó su madre por hablar tan a la ligera.

Aún tenían muchas cosas que idear pues el plan de su hija tenía muchos espacios en blanco y sabían que los Cullen no se quedaban de brazos cruzados cuando un miembro de su familia se veía involucrado.