Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer, simplemente estoy jugando con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio.
CAPÍTULO 14
Isabella apenas recordaba a Jacob Black. Había encontrado fotografías que evidenciaban su previa interacción, sin embargo, ella tenía ocho años cuando eso pasó. El intento de recuperar esa amistad estaba siendo un proceso lento porque ahora eran adultos, jugar con barro era algo que no se repetiría.
Él la había invitado incontables veces a salir y ella siempre se negaba, al menos hasta que Alice formalizó su relación con Jasper y la aconsejó sobre compartir parte de su vida con alguien. Entonces en sus pensamientos apareció Jacob y sintió que debería darse una oportunidad para conocerlo. Por eso, la siguiente vez que Jacob la invitó a salir, ella aceptó. Así fue como terminó cenando con él en un cálido lugar a las afueras del pueblo.
"¿Cuál es tu plan para él próximo año escolar? ¿te quedaras en Forks o volverás con tu madre?" ella le preguntó.
"Es algo que no tengo claro. Mi prioridad ha cambiado" habló, mirándola fijamente. Ella sintió que su mirada quería traspasarla, así que asintió y volvió a su comida. "¿No quieres saber cuál es mi prioridad actual?"
"Bueno, si quieres contarme…"
"Tú, Bella. En realidad, quería esperarme un poco más antes de hablarte sobre mis sentimientos, pero desde que aceptaste salir conmigo no he dejado de pensar en lo que siento por ti" soltó todo, sin dudas. Sin importarle que fuera demasiado para su primera salida juntos.
"Jacob" musitó sorprendida. No tenía claro el objetivo de esa salida, por supuesto que quería conocerlo, pero no sabía si por amistad o para algo más romántico. Así que decidió hablarle con claridad. "Somos adultos, así que te hablare con honestidad. Apenas nos conocemos, ni siquiera sé si funcionaremos como amigos, pensar en una relación es… ir demasiado lejos. No quiero que malinterpretes el que haya aceptado salir contigo con que tenga un interés romántico hacia ti, porque no es así".
En lugar de tomar las palabras como un rechazo, él las tradujo como un reto.
"Gracias por ser honesta. Ahora déjame ser honesto contigo; voy a demostrarte que eso puede cambiar" sentenció con seguridad y volvió a su cena. Cambió de tema sin darle la oportunidad a la castaña para replicar.
Edward estaba con Jasper en una mesa bastante alejada de Isabella y Jacob. Lo suficiente para no tener un encuentro incómodo. Él no estaba seguro del porqué, pero su atención no podía despegarse de ellos.
"Hombre. Se supone que hablaríamos de cosas importante para ambos, pero me has estado ignorando perfectamente".
El cobrizo miró hacia su amigo con los ojos entrecerrados. "Si quieres saberlo, no me pone disgusta que salgas con Alice. Te recuerdo que fui quien te presionó a dar el primer paso con ella. Sin embargo, tu sabes que si la dañas…"
"¿Seré un hombre muerto?" Jasper le miró con burla.
"Iba a decir, que, si la dañas, ella te hará la vida miserable. Es pequeña, pero apasionada, así que no le des motivos para odiarte" le aconsejó con media sonrisa.
"De acuerdo, Edward" el rubio aceptó. "Aprecio mucho nuestra amistad".
"Lo sé. Somos amigos y estamos bien, ¿de acuerdo?" dijo y Jasper coincidió.
"Ya que estamos en esto de la amistad. ¿Me dirás porque no dejas de mirar hacia Isabella y su acompañante?"
"Si te soy honesto, me causa curiosidad. Él está interesado por ella, pero parece no ser reciproco. Así que no entendiendo porque Bella aceptó una cita con él" comentó.
"Lo que no entiendo, es por qué eso te causa curiosidad. Bella es soltera, agradable y atractiva, ella tiene el derecho a tener citas".
"¿Pero con él?" inquirió con incredulidad. Jasper se quedó callado, mirándolo fijamente. "¿Qué?"
"Lo mismo me pregunto. ¿Qué ocurre contigo? ¿Estás celoso porque Bella tiene una cita?"
Edward resopló. "¿Por qué estaría celoso?"
"Eso quiero saber. Edward, entiendo que sean amigos, pero no tienes derecho de actuar celoso".
"No estoy celoso, y ella es amiga de Alice, no mía" respondió con dureza, haciendo que Jasper enarcará una ceja.
"Ya veo, te estás sintiendo desplazado" dijo con cautela. "Bella ha estado conviviendo mucho contigo, dentro y fuera del colegio, ahora ella tiene una cita y no es contigo. Es eso, o tal vez, ella te gusta e igual estás celoso".
Edward lo miró como si estuviera diciendo una estupidez.
"No me siento desplazado, no estoy celoso y ella no me gusta" contradijo, mirando a su amigo con advertencia. "No trates de analizarme. No hay nada extraño en esto, solo dije que estaba curioso".
Jasper podía ver que su malhumor volvía como siempre que no quería seguir hablando de un tema. Cambió la dirección de la conversación a cómo se sentía sobre volver con sus padres y, aunque seguía siendo un tema difícil, parecía más cómodo hablando sobre ello que de la cita de Isabella.
No podía saber con exactitud cuándo, pero Isabella miró más allá de su acompañante y reconoció a Edward a unos metros de distancia. Sus ojos se abrieron ante la impresión que se volvió incomodidad cuando Edward alzó la mirada y se encontró con la suya.
"¿Bella?" ella miró hacia Jacob mecánicamente. "¿Quieres algún postre o café?"
"Estoy bastante satisfecha, Jacob" ella se negó.
El hombre alzó la mano al camarero y pidió la cuenta. Cuando Bella miró hacia Edward, él no la estaba mirando. Sin embargo, se sentía mal de que Edward la haya descubierto con Jacob, lo cual no tenía sentido. Estaba seguro de que a Edward le era irrelevante con quien salía.
Jacob la había recogido mas temprano así que la llevó de regreso a su casa, aprovechando ese tiempo para conocerla mejor. Cuando estuvieron en su puerta, ella dudo, pero le agradeció por la cena.
"Fue un placer" respondió, y luego, con su clásica confianza, le preguntó: "¿Puedo darte un beso?"
Jacob se inclinó hacia ella y, pensando le daría un beso en la mejilla, no se movió. Sin embargo, el hombre la sorprendió cuando colocó sus labios sobre los suyos. Su instinto la hizo alejarse y mirarlo con los ojos abiertos, él por su parte la miró con incredulidad.
"Jake, te lo dije en el restaurante, no tengo un interés romántico hacia ti".
"No puedes culparme por intentarlo" él sonrió con suficiencia. "Aunque, no puedes rechazarme sin darme la oportunidad de demostrarte lo mucho que me gustas".
En el fondo ella lo sabía, pero no se detendría a darle la razón y más esperanza. Simplemente para ella, salir con él, no se sentía correcto. No sentía esa química o complicidad que había visto en otras relaciones, como ejemplo, en la de Alice con Jasper. Algunos podrían decir que uno llegaba a amar a alguien, pero algo le decía que eso no pasaría con Jacob.
"Jacob…"
"Bella, solo dame una oportunidad y entonces si tu respuesta sigue siendo la misma lo aceptaré, pero por ahora, no me daré por vencido" la persuadió. Ella no respondió solo lo miró con cansancio, él lo tomó como una aceptación implícita y se despidió para después irse.
La castaña estaba acostándose en su cama, después de cambiarse, cuando recibió la llamada de su amiga.
"¿Cómo te fue en tu cita?" ella se sorprendió, conociendo la personalidad entusiasta de su amiga, esperaba ser bombardeada con preguntas, no solo por una en un tono casual.
De cualquier manera, Bella le contó con detalles lo que pasó, enfatizando que no fue una cita. El interés promedio en su amiga volvió cuando le relató sobre el encuentro imprevisto con su hermano.
"Me sentí extraña y avergonzada de que tu hermano me viera con Jacob" suspiró.
"No tendrías porque sentirte así, digo no hay nada de extraño en tener citas" expresó casualmente.
"No fue una cita" contradijo tercamente. "Pero siento una especie de culpa, sé que Edward y yo no compartimos todo, pero tal vez debí decirle que saldría con Jacob. Ahora siento que le oculté algo y él me descubrió".
"Tienes que relajarte amiga, no tienes ninguna obligación para decirle a Edward que haces con tu vida" la tranquilizó. Alice entendía que a Bella y Edward les tomaría tiempo reconocer sus sentimientos, después de todo se habían conocido e interactuado durante situaciones fuertes. Era normal que aún no notaran que compartían más que una amistad casual. "Lo que me causa curiosidad es tu necesidad de aclararle esa situación, ustedes solo son amigos. Y por experiencia sé que a los hombres no les interesa hablar sobre citas y eso".
"¿Tu crees?" inquirió. "De verdad, sé que no tiene sentido, pero no me gusta pensar que Edward crea que le oculté algo importante".
Alice temió en un inicio que la cita con Jacob funcionara, porque eso significaría que ella estaba equivocada. Ahora veía que Jacob no era un obstáculo y la actitud de Bella, respecto a lo que su hermano podría pensar, lo reafirmaba.
"Bella, no pasa nada" señaló, aunque con media sonrisa. "No te preocupes, no hiciste nada malo, como dijiste ustedes no tienen ese nivel de confianza para hablar sobre citas. A menos que…"
"¿Qué?"
"Que mi hermano te guste y por eso tu necesidad para aclararle que no tuviste una cita con Jacob Black" lanzó. Bella empezó a negar, causando la risa alegre de su amiga a través de la línea. "Es una opción, tu lo dijiste, no tiene sentido que te sientas así con alguien que apenas consideras un amigo".
"No hay nada que pensar, tu hermano no me gusta. Creo que solo es mi necesidad de no tener malentendidos con tu familia" aseguró, convenciéndose de aquello.
Alice sonrió para sí misma y negó, podía ser frustrante que su amiga y hermano complicaran todo para no reflexionar en sus sentimientos, pero también había algo de diversión en todo. Sin embargo, solo era cuestión de tiempo antes de que sucumbieran ante sus sentimientos desconocidos. Podía predecirlo.
«•»
Era entendible que tanto Bella como Edward estuvieran más silenciosos la siguiente vez que se vieron. Cada uno estaba concentrado en sus propios pensamientos.
Ella estaba ansiosa cuestionándose de si era necesario querer explicarle al hombre sobre su no cita con Jacob. Alice tal vez tenía razón, no en que a ella le gustara su hermano, sino en que a él no le interesaría saber los detalles. Él luchaba para alejar las palabras de Jasper sobre estar celoso y que Isabella le gustara de manera romántica, tal vez debía minimizar el tiempo que pasaba con ella para que Jasper u otras personas dejaran de pensar estupideces.
Esme salió a recibirlos una vez que llegaron y Bella detuvo el auto en el garaje. Había pasado un tiempo desde que ella los recibía, había estado ayudando a Rosalie con la boda.
"¿Nos acompañas a comer?" ella le preguntó a la chica, quien dudó antes de aceptar.
Mientras entraban al interior, el chico le pidió que ella lo acompañará a su habitación. Esme sintió el ambiente tenso, así que desapareció de nuevo, dejándolos solos. Bella sintió lo mismo y al entrar a la habitación de Edward se sintió como una intrusa. Era como si la amistad que empezaban a construir de repente tuviera una barrera.
Y ella tenía una conjetura del porqué.
"Isabella, apenas nos conocemos, pero me apoyaste mucho, incluso aunque no estabas de acuerdo en mucho de lo que te pedía" inició tranquilamente, "pero hablé con Alice y acordamos que será mejor que ella me lleve al trabajo y mi madre a mis terapias" expusó los planes que ella desconocía.
Ella lo miró con incomprensión. "Sé que es tu decisión, Edward, pero me toma por sorpresa. ¿Hice algo malo?"
"Al contrario, hiciste lo que nadie haría y sin conocerme, a pesar de lo imbécil que fui contigo desde que nos conocimos" él sonrió sin humor, recordando aquello. "Eres demasiado amable con mi familia, pero debo de dejar de aprovecharme de ti".
"¿De que estás hablando? Fui quien aceptó ayudarte, no siento que estés aprovechándote de mí, créeme, si lo sintiera te lo habría dicho" dijo tercamente, cruzándose de brazos.
Por algún motivo le molestaba que hubiese cambiado su acuerdo, dejándola de lado.
"Me has ayudado por dos meses, pero es tiempo de que te centres en ti" agregó.
Ella empezó a incomodarse, sabiendo en qué se basó para declinar su ayuda.
"¿Es porque me viste con Jacob?"
"No precisamente por verte con él. Aunque, hasta que los vi comprendí que necesitas pasar menos tiempo conmigo para centrarte en ti" respondió con honestidad.
"Jacob solo es mi amigo y yo…"
"Bella, no te estoy pidiendo explicaciones. Eres libre de tener citas, salir con amigos, lo que tú quieras" intervino sin querer escuchar los detalles. "Nunca voy a olvidar lo que hiciste por mí, de verdad, pero es lo mejor para ambos".
Ella miró la decisión en los ojos del hombre y supo que ya no había marcha atrás.
"Está bien. Gracias por tu consideración" aceptó fácilmente, aunque en el fondo sentía nostalgia porque era como si de pronto Edward Cullen estuviese fuera de su vida.
«•»
Las semanas pasaron, marzo llegó a su fin y con ello, la boda de Emmett y Rosalie. La ceremonia y recepción seria en el gran patio de los Cullen, Esme y Alice ambientaron el lugar con peonias, las flores favoritas de la novia. Pese a que era una reunión pequeña, Isabella fue invitada.
Ella llegó acompañada por Jacob Black, esa situación había surgido fácilmente, ella no quería pasar el evento sola mientras la familia estaba ocupada con la boda y Jacob no tenía nada que hacer aquel día. Cuando le preguntó a Rosalie, ella le dijo que no habría problema en que llevara una cita. Ella tuvo que aclarar que no era una cita.
Sin embargo, Alice ocultó su disgusto en una media sonrisa. El hecho de que su hermano y Bella pasaran menos tiempo juntos los había llevado a un retroceso, seguían siendo amables el uno con el otro, pero ahora eran casi desconocidos.
Por otro lado, la amistad de Bella con Jacob encontró su camino. Ella siguió el consejo de Edward sobre centrarse en sí misma y tomó la iniciativa de conocerlo honestamente. Jacob era un hombre divertido, enérgico, valiente e insistente, tenía tanto defectos como virtudes, pero era buena persona. Él no se había detenido en sus intentos de conquistarla y no parecía que fuera hacerlo pronto, pero su insistencia era soportable.
"Bella, gracias por venir" cantó Rosalie cuando entró en la habitación donde se estaba cambiando.
"Estás muy hermosa, Rosalie" comentó con una sonrisa. "El jardín está precioso, hicieron un gran trabajo".
"¿Dónde dejaste a tu amigo?" cuestionó Alice con interés.
"En el jardín, con los demás invitados" respondió con el ceño fruncido por su tono plano.
Alice tuvo que fingir una sonrisa amistosa para que Bella dejara de verla fijamente.
La castaña no tardó mucho en la habitación antes de volver al jardín. Tomaron asiento junto a otros invitados y esperaron que el juez llegara para que la ceremonia diera inició. En un principio no le vio nada malo a invitar a su amigo, pero en ese momento, supo que no pensó Edward. Sabía que el cobrizo no tenía problemas con Jacob, pero aún le incomodaba que la viera con él.
"¿Te gustan las bodas?" inquirió el hombre, atrayendo su atención.
"Para ser sincera, no soy una chica de eventos formales" respondió, concentrándose en Jacob y no buscando a Edward con la mirada.
"Entonces, debo suponer, que no piensas en tener boda extravagante" bromeó.
Ella bajó la mirada un tanto insegura, era extraño estar hablando sobre bodas cuando no había reflexionado en aquello. Tenía la expectativa de una persona promedio, pero para ella lo más importante era encontrar a la persona correcta con la quien compartir la vida, no perder la cabeza escogiendo flores, vestidos y locaciones.
"¿Qué hay de ti?"
"Quiero una boda ruidosa para que todos sepan lo dichoso que soy" respondió sin duda y luego le guiñó.
Ella puso los ojos en blanco y miró hacia el altar que habían montado. La música empezó unos minutos después, los invitados ocuparon su lugar y Emmett entró junto a sus padres, luego le siguió Edward al ser su padrino. Ella logró no centrarse en él y, en su lugar, le prestó atención a Rosalie, Alice y a las damas de honor.
La pareja se mantuvo fiel a su esencia durante la ceremonia, sonriendo y compartiendo miradas cómplices. Ellos podrían ser como una pareja promedio ante los ojos de los demás, pero ellos se veían así mismos de manera única y especial. Bella se encontró sonriendo hacia ellos y aplaudiendo cuando el juez los declaró un matrimonio oficial.
La recepción se desarrolló en un ambiente romántico y sencillo. Al menos hasta que Emmett tomó el control del resto de la fiesta, sabía por Alice que él había tomado el control de la música. Carlisle y el padre de Rosalie tomaron el control por un momento para realizar el brindis, luego le siguió Alice y, por último, Edward.
"Hay muchas cosas que no sé de la vida, pero sí sé que, la paciencia, el apoyo, el cariño, la comprensión, las risas y el amor, todo eso son Emmett y Rosalie" comenzó con ímpetu. "Por eso sé con seguridad, que también serán un gran matrimonio y, en un futuro, grandes padres porque cuando personas como ustedes se encuentran todo se vuelve perfecto. Felicidades, chicos" alzó su copa y los demás lo siguieron.
Bella no pudo alejar su atención de él, su tono de voz y sus palabras, la fascinaron. Nunca esperó que un hombre tan serio e impulsivo como Edward tuviese una percepción tan emotiva sobre el amor.
"El profesor Cullen es bueno con las palabras" Jacob se encogió de hombros y se centró en su bebida.
Isabella estuvo de acuerdo y habló con fascinación. "No son solo palabras, él realmente lo cree. Sus padres les han inculcado todo eso a sus hermanos y a él".
Jacob dejó lo que estaba haciendo para mirarla fijamente, ella por supuesto ignoró el acto del hombre mientras buscaba a Edward entre los invitados. La fiesta siguió hasta que llegó el tradicional lanzado de ramo. Alice fue por Bella y la llevó al medio de la pista.
"No seas aguafiestas, hay poca probabilidad de que atrapes el ramo" la tranquilizó y le sonrió.
Rosalie subió a una silla para tener una vista general de las mujeres y luego se puso de espaldas, le tomó solo un segundo juntar toda su fuerza para lanzar el ramo hacia atrás. Alice saltó para atrapar el ramo, pero fue Bella, quien por inercia levantó las manos y atrapó el hermoso ramo de peonias en tonos rosas y rojos.
Edward se había mantenido sereno por toda la boda, sabiendo lo especial que era para Rosalie y Emmett aquel día. Sin embargo, un retortijón se instaló en su estómago al ver a Isabella atrapando el ramo y siendo felicitada por otras mujeres.
Jacob vio la misma escena y tomó la decisión de ir por la oportunidad que tenía, se puso de pie y se dirigió hacia ella. Cuando llegó a su lado, la castaña lo miró confundida pero no pudo pensar en nada más cuando él la besó, rápidamente, sin darle la opción de alejarse.
Los celos apareciendo en el organismo de Edward fue lo que necesitó para darse cuenta de sus verdaderos sentimientos.
¡Hola! No, no he olvidado actualizar. ¿Qué tal el capítulo? ¿lo hice bien? ¡Estoy entusiasmada por el rumbo de la historia!
En otro anuncio, actualicé una historia que estaba en Hiatus, la encuentran como "Detrás del Disfraz". Tiene un enfoqué distinto, algo más dramático, pero podrían darle una oportunidad.
¡Gracias por los comentarios y favoritos!
LicetSalvatore, ALEJANDRA MASEN CULLEN, soledadcullen, YouHysteriaMyHysteria, saraipineda44, Tecupi, liduvina, Yoliki, Vanina Iliana, anytito, alejandra 1987, LeoniBlackAngel, Letieuge, gmea, patymdn, CHRCullen, odi19, Tata XOXO, almacullenmasen, sonia sandria, ginnicullenswan, Lizdayana, SUN, Klara Anastacia Cullen, Jade HSos, Cobrizo Cullen, Liz vidal, Danny CullenMa, Valery1, Chiarat, blankitapia, calia19 , cary, cinti, Nena-Mary e invitados.
Roco: Espero que veas mi respuesta a tu pregunta respecto a si continuaré "LO HECHO ESTA HECHO". La respuesta es sí, definitivamente, sin embargo, en este momento no sé cuándo. Espero que eso sea suficiente por ahora, gracias por tu interés en esa historia.
