Disclaimer: Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer, simplemente estoy jugando con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento. Di NO al plagio.
CAPÍTULO 15
Bella se separó de manera automática del hombre y miró a su alrededor con incomodidad. Para de los demás podría ser un acto romántico lo que Jacob hizo después de que ella atrapara el ramo, en algunas parejas podría ser señal de una buena relación. Pero Jacob y ella no eran una pareja.
Se alejó de la pista, y de las miradas curiosas, fingiendo tranquilidad mientras la indignación burbujeaba en su interior. No podía comprender la acción de Jacob. ¿Qué lo había llevado a pensar que aquello estaría bien para ella? Sí, había decidido darle una oportunidad, pero él la estaba haciendo sentir presionada.
El hombre la siguió pacíficamente, sonriendo confiadamente, confundiendo la calma de la castaña con aceptación. Ella lo dirigió al interior de la casa y, al llegar a la sala, lo enfrentó.
"¿Qué te llevó a besarme frente a todos?" cuestionó agitada, con el ceño frunciéndose.
Ella entendía que cada persona podría tener su perspectiva de la escena, pero para ella, Jacob había sobrepasado los límites soportables. Aunque, si no fuese por aquel beso, ella no hubiese descubierto rápidamente que no sentía nada por él y que por el bien de ambos debía ponerle un alto a Jacob en sus esfuerzos para conquistarla.
La sonrisa del hombre desapareció para mirarla con desconcierto. "¿Estás enfadada?".
"¡Por supuesto que lo estoy!"
"No lo parecías hace unos segundos" discutió.
"No iba armar una escena ahí afuera, Jacob" expresó, empezando a exasperarse.
"He tratado de conquistarte durante un mes, ¿realmente no sentiste nada?" preguntó, receloso.
Ella llevó la mano hacia su frente y suspiró al escuchar la explicación del hombre. Ella se sintió culpable por haberle hecho creer, de manera inconsciente, que ella podría sentir algo por él.
"Siento…" soltó titubeante. "Lo siento, Jacob. Nunca fue mi intención esperanzarte, sé que eres un buen hombre, pero solo puedo ofrecerte mi amistad. No puedo forzarme a sentir algo más profundo por ti, lo siento".
Él se quedó observándola fijamente por unos segundos antes de sonreír sin ganas. "¿Solo puedes verme como amigo o te gusta alguien más?"
"No hagas esto, este no es el lugar" le pidió.
"Estoy tratando de entender tu negación, no puedes simplemente rechazarme" dijo, entrecerrando los ojos. "Solo te he visto con un hombre, el profesor Cullen. Tiene sentido para mí, ustedes solían pasar mucho tiempo juntos…"
"Jacob" ella lo detuvo. "No estás actuando razonablemente así que… deberías irte. Ahora".
Él no refutó, cuadró su mandíbula y se marchó. Ella se quedó un rato más ahí, queriendo borrar de su mente la situación reciente. Nunca quiso darle falsas esperanzas a Jacob, siempre trató de ser clara al respecto, pero podía ver que no lo había hecho correctamente. Estaba volviendo al jardín, concentrada en sus pensamientos, cuando Edward apareció frente a ella.
Edward la había visto entrar, necesitó un tiempo para calmarse pues apenas había descubierto su interés hacia la castaña y ya se estaba sintiendo cavernícola, aun cuando no tenía derecho. Para él fue satisfactorio no verla con Jacob, para Bella fue el momento en que las palabras recientes de Jacob y de Alice, diciéndole que Edward le gustaba, tuvieron importancia.
"Edward" dijo a modo de saludo, aprovechando la oportunidad para aclararse la voz.
"Bella. Esa escena de la pista fue interesante" el cobrizo sabía que podría haber dicho algo bueno, quería hacerlo, pero sus celos salieron a la luz de forma inconsciente y rápida.
"Ahora no, Edward" pidió cansada, había tenido suficiente con Jacob.
Bella iba a reiniciar su camino hacia jardín cuando la voz de Edward la detuvo.
"Lo siento, eso estuvo fuera de lugar" Bella lo miró y reconoció su honestidad. "No te vayas" agregó, fue una petición fue simple, pero su corazón empezó a latir con rapidez.
"De acuerdo" accedió distraídamente.
Tomó asiento en el sillón más cercano e inhaló profundamente. Había sido un día extremadamente insólito para ella, tanto por la acción de Jacob como por su propia reacción con Edward. Ella pensaba que se debía a las palabras de Jacob, así que trató de restarle importancia.
"Entonces… ¿Tú y Black?" la pregunta de Edward la tomó por sorpresa.
Sacudió la cabeza. "No hay nada entre nosotros".
Si Edward no fuese obstinado admitiría que la respuesta de Bella lo hizo sentir aliviado, al menos hasta recordar que afuera había más hombres, con mayores posibilidades. Él nunca fue inseguro, conocía su atractivo y eso elevaba su confianza cuando se trataba de demostrar su interés hacia una mujer. Después del accidente mantenía su atractivo, pero no aquella seguridad.
Él sabía que a Bella no le molestaba su discapacidad, pero podría deberse a que solo eran amigos. Podría ser, que si él intentará conquistarla esa perspectiva cambiaría y ella lo rechazaría. Y él lo aceptaría porque pensaba que Bella se merecía alguien mejor, mucho mejor.
"¿Edward?" alejó sus pensamientos para prestarle atención. "¿Cómo ha sido viajar con Alice?"
Él agradeció la pregunta casual y se permitió encogerse de hombros. "Siendo honesto, Alice es muy habladora. La quiero, pero a veces necesito un poco de tranquilidad".
Su respuesta hizo sonreír a la castaña. "La quiero, pero sé de lo que hablas".
Se quedaron en silencio y Edward fue quien habló primero. "Creo que debería volver a la fiesta, soy el padrino, ¿recuerdas?"
Ella asintió mientras luchaba contra sus pensamientos que iban hacia él. No negaba que Edward le atraía, pero se había obligado a verlo exclusivamente como el hermano de su mejor amiga, hasta que Jacob externó su suposición inservible e imposible.
"¿Estás bien?" le preguntó al verla distraída.
Ella asintió mientras rehuía de su mirada.
"Sí" dijo, cansada de sus pensamientos y sabiendo que debía alejarse de él por su propio bien. "Creo que tienes razón, deberíamos volver a la fiesta".
"No, no estás bien" él dijo, sorprendiéndose de haber reconocido la reacción de la mujer sin proponérselo. Notando que, la había observado cuidadosamente, incluso antes de aceptar que le gustaba.
Bella exhaló, sintiéndose aprisionada por una respuesta que no le podía dar. De hacerlo, lo asustaría. Mordió su labio inferior y negó. "Solo estoy pensando tonterías".
"Sé que no somos amigos, pero si puedo ayudarte…" se detuvo al sentir la mano de Bella tomando el suyo, ella lo había hecho antes, pero en ese momento, esa acción detuvo su respiración.
Bella alejó su mano con rapidez, al notar su acción instintiva. "Gracias, no es nada, de verdad. Debo irme".
Edward ignoró sus palabras para recuperar el contacto de su mano. Aun no entendía cómo era posible que no hubiese descubierto sus sentimientos antes, y ahora, no pudiera ocultarlos. Bella lo miró con los ojos abiertos cuando la acercó y colocó su otra mano en su mejilla izquierda.
"¿Qué estás haciendo?" arrastró las palabras, con la respiración entrecortada.
"No lo sé" confesó.
Edward sabia que aquella acción era arriesgada, pero se sentía bien. Bella se encontró presionando su mejilla contra la mano de Edward, sabía que no debía disfrutarlo, pero lo hacía.
La siguiente vez que sus miradas se encontraron, ellos se miraron profundamente. La privacidad le ayudó a Edward a mantenerla cerca y, sin darle más tiempo a su cerebro para encontrar dudas e inseguridades, la besó. A Bella no le tomó por sorpresa, como ocurrió con Jacob, ella pudo haberse alejado, pero no lo hizo porque en su interior también lo deseaba. Por eso, le correspondió al hombre con voluntad.
Fue un beso de reconocimiento que luego se volvió profundo y anhelado. Ambos disfrutaron del beso y de la conexión que estaba desarrollándose entre ellos por varios segundos hasta que Bella recordó lo difícil que fue ganarse su confianza para complicarlo con un enamoramiento. Se alejó con rapidez sabiendo que no quería lidiar con algo que no sería reciproco, porque un beso podría darse y no significar nada. Con Edward, nunca se sabía.
"Bella…" Edward la llamó, sintiendo su conflicto.
"Esto no debió suceder" susurró, mirándolo mientras se ponía de pie.
"Lo siento, sé que fui siendo impulsivo, pero algo está sucediéndome contigo" él pudo utilizar aquel momento para expresar sus sentimientos, pero no quería asustarla.
"Algo" dijo con ironía. "Estoy… no sé qué está pasando contigo o con Jacob, pero no pueden esperar que yo tenga las respuestas" refutó. Sintiéndose confundida, se dio media vuelta y salió de la casa.
«•»
Una semana fue todo lo que Bella soportó. No quería contarle lo sucedido a su mejor amiga, por respeto a su amistad, pero la necesitaba para aclarar sus pensamientos. Naturalmente, Alice estuvo sorprendida y si no hubiese prometido ser neutral, o si la castaña no hubiese estado nerviosa, hubiera saltado alrededor de toda la casa con una gran sonrisa.
"No entiendo tu conflicto" confesó Alice, después que Bella le contó sobre el beso compartido con su hermano. "¿Estás confundida por lo que sientes? ¿Sientes que tienes que decidir entre ellos?" probó.
"No, no sé trata de eso" aclaró tímidamente. "Desde que Jacob me besó, supe que no sentía nada por él. Y por Edward… siento algo por él, no puedo negarlo".
Alice tuvo aferró sus uñas a la tela del sofá para no sonreír, luego se obligó a ser una verdadera amiga. "De acuerdo. ¿Qué crees que sientes por él?"
"Me gusta, lo he llegado a querer" soltó con honestidad, tratando de no ponerse nerviosa. "Y se lo diría, sin importar que me rechazara, pero ¿y si no me rechaza?"
"Eso sería bueno, ¿no?" Alice enarcó una ceja.
Bella asintió. "Pero, ¿y si está confundiendo sus sentimientos? he sido su único contacto femenino desde su accidente. Tú más que nadie sabe sobre las mujeres con las que salía, él no se hubiese fijado en mi en aquel tiempo" vaciló. "¿Qué si esto es una ilusión? No quiero que esto termine siendo una mala experiencia para ambos. Además, no creo que él esté listo para una relación, tiene sus propios conflictos y la traición de Victoria sigue siendo reciente".
Alice palmeó la mano de su amiga en señal de comprensión.
"Te comprendo, tiene lógica tu preocupación" apoyó con suavidad. "Como dices, lo suyo puede resultar o no, así que toma tu tiempo para estar segura sobre lo qué harás. No discutiremos él mal gusto de mi hermano, pero nunca dudes de ti" agregó con suavidad.
La castaña asintió, independientemente de que no haber encontrado una respuesta concluyente en ese momento, sus pensamientos estaban más claros. Solo necesitaba tomar una decisión.
Por otro lado, Alice se dirigió inmediatamente a la habitación de su hermano al volver a casa. Tocó la puerta de Edward, pero entró sin esperar su respuesta. Conociéndolo se encontraba igual que su amiga y se lo estaba guardando, como solía hacer.
"Hermanito" dijo, sentándose en la cama, a su lado. "Vengo de hablar con Bella" aquello logró que el cobrizo le mirara con rapidez y atención. "Me contó lo que pasó entre ustedes, realmente me sorprendes. Eres un hombre impulsivo, e hiciste básicamente, lo mismo que Jacob".
Edward hizo una mueca por la comparación. "Sé que la tomé por sorpresa, Alice".
"Admito que estoy feliz de que te guste mi amiga, pero también me preocupa que estés jugando con ella" comentó con suavidad, esperando que su hermano no se enfadara.
"Me gusta, Bella. No sé qué tanto, pero lo hace" declaró con honestidad. "Sé que dudas de mí, lo entiendo, no tengo el mejor historial en relaciones, pero me gusta pensar que el accidente me ha cambiado. Para mí, Bella no es como las mujeres con las que he salido, incluso un idiota como yo, sería incapaz de lastimarla a propósito" añadió lo último con dureza.
Alice le sonrió. "Me da gusto escuchar eso, Edward".
"No estés muy feliz porque Bella ha estado rehuyendo de mí" soltó con frustración.
"Oye, tal vez no sea extraño para ti besar varias mujeres el mismo día" él cuadró la mandíbula, "pero ella no es así, ya se sentía atrapada por lo que Jacob hizo, imagina la sorpresa cuando tu repetiste la acción".
"No quería hacerla sentir así" alegó, pensando en su poca sensibilidad al actuar.
"De cualquier manera, ella necesita tiempo. No hay lugar para dudas, Edward".
"Lo sé. Además, diga lo que le diga, ella no tiene los mejores recuerdos de mi parte, ni siquiera nos conocimos correctamente. Y en la boda fui impulsivo e ignoré lo que ella quería" manifestó, para luego añadir con la voz tensa: "estoy seguro de que no quiere salir con alguien como yo".
"¿Alguien como tú? Si piensas que Bella va a rechazarte porque estas en una silla de ruedas, estás equivocándote de persona. ¿Acaso no te ha demostrado que eso no le importa?" dijo con rapidez, pero una mirada comprensiva. "Aunque ella podría rechazarte por tu dificultad para controlar tus impulsos. Y en realidad, sí hay algo que podrías decirle para mejorar las cosas".
"¿Qué?" cuestionó, mirándola atentamente.
"Ser honesto, decirle lo que sientes por ella. Sé que es un riesgo, pero piénsalo, creo que por ella vale la pena correr ese riesgo" lo miró con cariño. "Además, hermanito, quiero verte feliz".
Él se detuvo a pensarlo y concordó con su hermana. Quería que Bella supiera lo que sentía y, no importaba si sonaba egoísta, quería sentirse feliz después de tantos problemas que lo habían rodeado desde su accidente.
"¿Puedes llevarme a su casa?" dijo, recomponiendo su postura con un rayo de esperanza.
Alice respondió mirándolo con una ceja alzada mientras le acercaba su silla a la orilla de la cama.
«•»
Fue mientras Isabella preparaba la cena cuando el timbre sonó. Suspiró con agotamiento cuando descubrió que se trataba de Jacob. Él había estado contactándola por todos los medios, incluso la había tomado desprevenida dentro de su aula. Ahí le había pedido otra oportunidad, al parecer, en lugar de detenerlo lo había animado a utilizar otros recursos más creativos.
Los días desde la boda no habían sido ordinarios. Isabella se la había pasado concentrada esquivando a Jacob y observando a Edward desde la distancia. Realmente, no le ayudaba que Jacob la buscara continuamente y Edward se mantuviera alejado.
Eso la hacia sentir contrariada y, honestamente, decepcionada de que el hombre que no le interesara no aceptara su negativa y que el hombre que llenaba sus pensamientos respetara su espacio. Realmente se lo agradecía, pero también le molestaba. Odiaba pensar que Edward había descubierto que, en realidad, el beso entre ellos sí había sido un error.
"Jacob es algo tarde para visitas" le manifestó apenas abrió la puerta.
"Necesitábamos hablar" él dio un paso al frente y le extendió un ramo de rosas, la castaña miró el ramo con recelo. "Son para ti. Creo que si vamos a darnos una segunda oportunidad debería disculparme correctamente".
"Son lindas" dijo mirándolo, sin aceptar el ramo. "¿Qué quieres decir con segunda oportunidad?"
"Lo mismo que te prometí en el colegio. Voy a ser más perseverante hasta enamorarte".
Aquello le causó escalofríos a la chica tanto como le sorprendió. "Jacob. De verdad, detente. No quiero ser cruel contigo, pero no me dejas muchas opciones".
"¿Qué significa eso?"
"Eso significa que no me interesas y que, tal vez, no deberíamos de ser amigos, al menos por el momento" estableció. "Seré honesta contigo, porque lo mereces; me gusta alguien más".
El rostro del hombre pasó por varias expresiones hasta estancarse en el resentimiento. Bajó la mano, en la que tenía las rosas y luego la miró fijamente.
"¿Alguien más?" la mujer asintió tenuemente. "¿Cullen?"
Ella lo miró fijamente. Aun no entendía cómo es que Jacob lo había descubierto antes que ella misma, pero ya que lo había reflexionado, no tenía caso negarlo. Incluso aquello podría ser lo que él merecía saber para comprender que debía detenerse antes que la situación se complicara.
"Sí, tenías razón" reconoció fácilmente.
El moreno soltó una risa ingenua. "¿Lo prefieres a él en lugar de a mí?"
"No se trata de preferir o elegir, de verdad que no. Sé que podrías ser una pareja estupenda, pero para alguien más" destacó con serenidad.
"¡Pero él está en una silla de ruedas!"
Ella se mordió la lengua para no exaltarse. De cualquier manera, no podía negar aquello, sin embargo, su corazón sabía que eso no era un problema. Lo que sentía por el cobrizo no disminuiría incluso si no estuviese en esa silla de ruedas de la cual el moreno se mofaba.
"Sé que estás exaltado, pero creo que estás siendo injusto" declaró con suavidad. "Soy yo quien no puede quererte, no deberías descargar tu frustración con Edward".
Jacob soltó una risa burlona que la hizo sentir confundida.
"Es una locura" espetó con resentimiento. "¿Cómo puede él ser mejor que yo?"
Bella sabía que no se trataba de aquello. Edward tenia sus defectos como cualquier humano, no lo consideraba mejor. Pero su corazón, lo había elegido. Fuera una locura o no. Así de fácil.
"Debes irte, Jacob" pidió.
"Estás cometiendo un gran error" manifestó con amargura antes de dirigirse a la puerta.
Cuando Bella cerró la puerta, se sentó en uno de los bancos de la cocina autoconvenciéndose de que, aunque había sido una mala experiencia, había hecho lo correcto. Eventualmente, Jacob encontraría su propio camino.
Mientras tanto, el auto de Alice se estacionó frente a la casa de Isabella. Edward mantuvo en su regazo el solitario clavel que Alice le había convencido de elegir. Le parecía inusual, pero su hermana le aseguró que Bella valoraba las acciones y no la cantidad, además los claveles eran sus flores preferidas. Él no rebatió, después de todo, ella era su mejor amiga y la conocía, algo que él esperaba poder hacer también en el futuro.
"Suerte, hermano" le deseó su hermana con suavidad. Él asintió y le pidió que volviera media hora después sabiendo que Alice debía mantenerse neutral.
Cuando el auto de la pelinegra se alejó Edward giró su silla con facilidad para dirigirse a la entrada. Ya estaba oscuro y la temperatura estaba bajando considerablemente, pero él no dudó en sus movimientos.
"Cullen" la primera reacción de Edward al escuchar su apellido fue voltear, la segunda fue tensarse al mirar a Jacob Black. El moreno lo miraba tan fríamente que él se preguntó si Bella le había contado sobre el beso.
"Black. ¿Qué haces aquí?"
El moreno había visto desde el retrovisor de su motocicleta el auto de Alice estacionándose y poco después a Edward bajar. Entonces supo que esa era su oportunidad para interferir con lo que estuviese sucediendo entre él y Bella.
"Aparentemente, lo mismo que tú" su tono rudo fue lo que puso de mal humor al cobrizo. "No tiene sentido para mí, he sido bueno con ella, pero me rechazó".
Edward aguantó sus ganas de sonreír y lo miró con firmeza. "Ella no tiene que aceptarte solo por ser bueno con ella".
"Debería porque soy mejor que cualquiera, definitivamente mejor que tú" escupió.
"No lo dudo, Jacob" le dijo, cuadrando la mandíbula. "Pero no estamos en preparatoria, no vamos a pelear por una chica. ¿no?" alegó, sabiendo que Bella valdría la pena.
"No, puedo ganarte fácilmente" comentó con burla.
"Entonces deberías irte".
"¿Qué es lo que Bella ve en ti?" negó para sí mismo. "Solo vas a ser una molestia para ella, un impedimento".
Edward reconoció en el tono de Jacob el mismo deseo de venganza que Victoria demostró, pero interiormente le importaba más las pistas indirectas que Jacob soltaba, haciéndole pensar que Bella le había confesado que sentía algo por él. "Dejemos que Bella decida eso".
Su falta de querer alargar la tensa discusión hizo que Jacob apretara los dientes y se diera la media vuelta. Edward le lanzó una mala mirada antes de retornar su camino hacia la casa. Fue en ese momento que Jacob apretó el puño, se dio la media vuelta y se dirigió hacia el cobrizo. Edward ignoró aquello y no tuvo tiempo de actuar antes de que Jacob lo tirara al suelo.
"Tú nunca serás suficiente para ella, pero, la dejaré en paz. Por ahora".
Antes de que Edward pudiera hablar, Jacob le dio un golpe directo a su mandíbula. El cobrizo sintió dolor y su quejido había sido lo suficientemente alto para que Bella supiera que algo estaba mal afuera.
"No seré suficiente para ella, pero si me da una oportunidad, la tomaré" le dijo para molestarlo mientras intentaba defenderse, conociendo su desventaja y que Jacob fácilmente podría volver a golpearlo.
Precisamente, él estaba elevando su puño cuando la puerta de la casa se abrió permitiendo que Bella mirara la escena y la comprendiera con rapidez.
"¡Jacob!" gritó, mientras bajaba los escalones y se dirigía hacia ellos.
Edward la miró con preocupación, temía que Jacob la lastimara en su estado furibundo porque él no podría proteger a Bella en una situación de peligro, ni siquiera se podía defender a él mismo. Sin embargo, antes de que divagara más, Bella empujó a Jacob y con una mirada calculadora le pidió que se fuera. El moreno le dio una mirada de advertencia al hombre y se fue. Entonces él se dio cuenta de que Bella no necesitaba a alguien que la protegiera.
"¿Estás bien?" preguntó con angustia mientras se colocaba a su nivel y su mano se dirigía a su mandíbula y labio sangrante para examinarlo.
Edward tomó esa mano sorprendiendo a la chica. "Estoy más que bien".
Toc Toc
Lo sé, me tardé años en actualizar.
Solo para recalcar; no abandonare la historia. Desafortunadamente, la batería de mi laptop ha muerto. Una tristeza, créanme. Esa es la primera razón por la que casi no he podido escribir, tengo que mantenerme cerca de un enchufe y no es cómodo, practico o económico. La segunda razón es porque estoy de fuera de casa, de vacaciones, en un pueblito y sin internet. Así que, hasta que regrese a la ciudad y compre una nueva batería las actualizaciones no serán semanales como quería.
Lo que me lleva a la reciente actualización. Estoy nerviosa por sus comentarios. Me ha costado mucho este capítulo porque no quería que fuera una típica escena donde se dan cuenta que están perdidamente enamorados, ya saben, quería que los personajes mantuvieran su esencia pero que hubiese un cambio entre ellos, aunque fuese pequeño como aceptar la atracción que sienten.
*Solo quiero aclarar que Jacob no es un villano, en realidad no me desagrada, supongo que solo está herido por el rechazo y no está pensando claramente. Ese tipo de hombres existen*.
Y pues, eso es todo. Un capítulo más largo de lo común por su paciencia. Los leo. ¡Hasta la próxima!
