Devil May Cry R

No me pertenece Devil May Cry, Highschool DxD, la serie de Percy Jackson ni ninguno de los personajes y elementos de otras fuentes

Capitulo 2

{Pensamientos de un cazador de demonios}

Muy bien. Hagamos una pequeña recapitulación.

Numero 1. Me encuentro en un mundo donde todo lo sobrenatural es completamente real, pero se mantiene oculto de la población general.

Numero 2. Fui reencarnado en el cuerpo de un humano llamado Issei Hyoudou, quien por azares del destino término siendo el portador de un poderoso objeto divino llamado Boosted Gear, el cual fue creado por el Dios judeocristiano.

Numero 3. Tú eres Ddraig, el legendario dragón rojo al que se hace alusión en la bandera galesa., y actualmente te encuentras atrapado en el mencionado Boosted Gear.

Numero 4. Tras verse envuelto en una cita/trampa, Issei descubrió sus poderes y fue invitado a un grupo con personas similares, el cual se dedica a proteger la ciudad de una organización que intenta destruirla junto con toda la humanidad.

Numero 5. Los Demonios de aquí no son intrínsecamente malos. Simplemente optan por mantenerse centrados en sus intereses personales. Sin embargo los Demonios que habitan la ciudad son particularmente benevolentes y contribuían con Issei y sus amigos en el cuidado de la ciudad. Uno de ellos incluso era el amor de Issei.

Numero 6 y final. Issei encontró su fin a manos de uno de sus enemigos, debido a que se sacrifico para salvar a su enamorada de una flecha mágica con la capacidad de destruir mentes.

¿Me ha faltado algo?

-[No. Ese es un resumen general de lo que tienes que saber en este momento.]

Perfecto. Porque mi cabeza no puede con más.

Hombre. ¿En que mierda me que he metido esta vez?

-[¿Estás completamente seguro de que no te metiste en ese ritual de reencarnación apropósito?]

¡Por supuesto!

¿¡Por qué en el mundo buscaría cambiar mi cuerpo con el de un humano!?

Sobre todo cuando este tiene semejante historia consigo.

Ya tengo suficiente con lo mío.

-[Tengo que preguntar. Al parecer todavía no recuerdas muy bien lo ocurrido.]

En efecto.

Todavía hay partes que no logro recordar del todo.

-[Espero que esa confusión tuya también sea la razón por la cual no te percataste de tu estado actual. No entiendo cómo es que peleaste todo este rato y no te diste cuenta de ello].

Realmente no soy de los que reparan mucho en su apariencia. Una noche puedo verme como un modelo de revista y a la otra soy como un rockero de mala muerte, así que deje de preocuparme por eso desde hace un tiempo.

Además, lo que me realmente me importa de mi estado es que sea capaz de usar todas mis habilidades. Tengo que creer que ese hechizo de reencarnación era muy bueno, pues creo que todas están intactas.

-[Debes saber que cuando un alma es fuerte, esta puede transcender los límites de la carne sin mayores problemas. Sin embargo, hay otro punto que olvide mencionarte. Issei Hyoudou hizo conmigo un trato hace no mucho tiempo y como consecuencia de ello, el corazón de tu cuerpo es el de un Dragón. Tienes sangre draconiana corriendo por tu cuerpo por lo que tú físico está más allá del de un humano ordinario. Por eso eres capaz de usar tus habilidades sin destrozarte.]

¿Ósea que se puede decir que ahora soy parte Dragón?

-[Así es].

Urgh. Genial. Esta justo la cereza que le faltaba al pastel.

-[Ese tema me intriga. Incluso desde mi posición, no puede descifrar tu exacta naturaleza.]

Eso es porque como van las cosas, soy prácticamente como una ensalada de frutas.

-[¿Eh?]

Es toda una historia, pero preferiría no hablar sobre eso. En serio que es un dolor de cabeza. Solo digamos que soy un Demonio y ya. Eso es lo que la gente suele pensar que soy y es mejor que se mantenga así.

-[Hmmm. Bien. Dado que eso es lo único completamente discernible, lo tomare. Aunque no negare que me causa curiosidad la otra parte del poder que está contigo. Sobre todo porque ha estado disminuyendo drásticamente desde que esta conversación inicio. Es decir, desde el amanecer.]

Esa es una de las razones por las que me fastidia el tema. Es un buen poder, pero a veces es inútil.

-[Entonces pasamos a otra cosa. Me he presentado, pero tú nos has hecho lo mismo.]

Disculpa mis modales

Mi nombre es Lucious. Lucious Redgrave. El apellido en realidad solo algo para mezclarme con los humanos y actualmente nadie me llama por mi nombre real, así que mejor llámame Silver. Así es como suelen apodarme.

-[… Ok.]

Sobre quién soy, no hay mucho que decir. Solo soy un humilde muchacho que se la pasa haciendo trabajos raros y cazando Demonios.

-[¿Un Demonio que caza Demonios?]

Mi familia se ha hecho enemiga de muchos en el Inframundo, así que lo quisiera o no, me vi envuelto en el negocio.

Aunque conflictivo a veces, no me quejo. Es lo único donde puedo usar mis habilidades en pleno.

También cazo monstruos, pero eso es mas como un deporte.

-[Bien. No es como si hubiera una especie que no mantenga conflicto con los suyos.]

El único asunto es que algunos exageran como hacen los humanos.

-[Ahora dime. ¿Qué tienes pensado con los Demonios de esta ciudad.]

Hmmm. Diría que nada en particular.

Opto por solo trabajar en el plano mercenario y no justiciero como a veces hacen los otros de mi familia. Por ello, aunque me involucre en el conflicto de anoche, no voy a intervenir más.

Ya tiene a alguien atendiéndolo, así que no me va a pesar la conciencia si paso de largo.

No debería estar involucrándome con los asuntos de un lugar al que no pertenezco.

-[Resulta curioso que menciones eso, porque desde mi punto de vista tu estas completamente en el asunto. No solo posees el cuerpo de un habitante natural de este mundo, sino que eres una de las personas que ponía más de sí para atenderlo.]

¿Dices que ahora tengo una responsabilidad con este mundo solo porque termine reencarnado en el cuerpo de este chico?

Eso resulta complemente injusto tomando en cuenta que ya te dije que fue por accidente y que me explicaste que el ya estaba prácticamente muerto.

-[Cierto. Realmente no estoy en posición de exigirte nada, pero quisiera que tomaras en consideración todo lo que te dije con anterioridad.]

Ya lo pensare.

De cualquier forma, me parece voy a pasar un rato en este mundo.

Harán falta al menos dos semanas para que mis habilidades se ajusten para buscar una forma de volver a mi mundo. Realmente no me gusta teletransportarme, pero me tocara probar algunos hechizos para hacerlo.

-[¿Por qué la espera tan larga?]

Desgraciadamente soy esclavo del paso del tiempo.

Tanto que no podre volver usar mi montura hasta el anochecer.

Tendremos que moverme por la ciudad a la antigua con mis dos pies, así que si puedes darme algunas indicaciones, estaré agradecido.

-[Realmente no es algo en lo que haya reparado, pero veré que puedo hacer.]

{…}

Según Ddraig, me encuentro en una ciudad llamada Kuoh. Un lugar bastante modesto si se me permite decirlo.

A pesar de que es de día, no es mucho lo que puedo decir sobre la dinámica del sitio, pues esta se está recomponiendo de la tormenta de anoche. Todavía hay vehículos de emergencia por doquier y heridos siendo atendidos.

No es una situación común, pero al menos no es tan mala como hubiera pasado si los Demonios de esa escuela hubieran estado rondando a sus anchas por aquí. Dado que se debe tomar lo ocurrido como un desastre natural, la población se encuentra relativamente calmada. Eso es lo que me da la lectura del lugar.

Eso sí. Hay un montón de cosas sin funcionar y una de ellas es el transporte público. Esperaba subirme a un tren para salir de la ciudad, pero estos están fuera de servicio.

La otra opción es dejar el sitio a pie, pero como estoy en un país completamente desconocido, los chances de que me pierda son altos. Esto no sería un problema de no ser porque ando sin un centavo y que no hablo la lengua nativa.

-[No lo entiendo. Si eres un Demonio, deberías tener una habilidad de comunicación.]

Ciertamente debería, pero comprenderás que algunas cosas tienden a perderse cuando tu sangre está mezclada con la de otras razas que nada tienen que ver.

Tal vez le agarre el truco al japonés, pero necesitare algo de tiempo para ello.

-[Urgh.]

Lo siento si no tengo una habilidad tan conveniente. De por si agradezco que mi arma este enlazada a mi alma o de lo contrario estaría perdida como ocurre con el resto de mis cosas.

No es que tuviera mucho, pero estoy seguro de que tenía suficiente cambio como para conseguir algo de comer.

Ya tengo suficiente hambre como para comerme una cabra entera y resulta totalmente desalentador que mis bolsillos estén vacios.

Es una lástima que en las ropas que tome no hubiera una billetera.

Nah. Eso ya hubiera sido muy bajo. Si voy a conseguir dinero a costa de otros, debería encontrar algo más adecuado.

Tendré que caminar un poco más para ver si lo encuentro.

{…...}

Bingo.

Con el orden publico ocupado, siempre hay humanos inescrupulosos que aprovechan la oportunidad para hacerse con bienes ajenos.

Solo tuve que buscar en una calle vacía para toparme con un grupo de humanos que se encontraba asaltando una tienda de electrónicos.

A juzgar por los uniformes que llevaban, debían ser estudiantes de alguna escuela cercana, pero no la misma donde me tope con los Demonios. Cabía mencionar que todos ellos tenían la apariencia de delincuentes, con ropas desarregladas y caras de matón. Las edades de algunos de ellos incluso parecían superar los veintes, lo que hacía que me preguntara a qué tipo de escuela pertenecían. De cualquier forma, no era algo que me interesara. Cual fuera el caso, ellos eran mis presas.

Dado que mi identidad era un asunto más delicado de lo usual, opte por volverme a ponerme la máscara que todavía cargaba conmigo. Cabía mencionar que por alguna razón mi cabello se había tornado de color castaño con el amanecer, por lo que actualmente no había nada que me asociara con mi verdadera apariencia, sin embargo, valía la pena ser precavido.

Ya alistado, me aproxime a los ladrones y les di una paliza.

Resulta ridículo que me ponga a describir como los derrote, tomando en cuenta que les supero ampliamente en fuerza y técnicamente estoy haciendo algo malo.

Ellos se mofaron de que eran más y mayores que yo, pero eso no importo. En menos de cinco minutos, los diez humanos que componían la banda yacían en el suelo gimoteando por el dolor.

Una vez que procedí a recoger mi botín entendí porque estaban asaltando la tienda en primer lugar. La mayoría de ellos no tenía más que uno o dos billetes en sus bolsillos y no parecían ser de mucho valor. ¿Qué tanto son 500 yenes? Supongo que lo averiguara una vez que vaya a una tienda a cambiarlo.

-¡******!

Mi intención era desplumar a los humanos y retirarme en el acto, pero mis planes fueron truncados por una voz femenina que me llamo desde el otro lado de la calle.

Se trataba de una adolescente humana que si bien tenía una cara de matona que no se quitaba con nada, no era nada fea. Destacaba porque su cabello ébano tenía un particular mechón rojo y sus ojos tenían una especie de patrón de engranaje, los cual parecían muy naturales parecer lentes contacto. Por alguna razón me parecía familiar, pero serian solo imaginaciones mías.

-******.******.

Como me estaba hablando en japonés, no estaba entendiendo nada de lo que me estaba diciendo, pero debido a que traía un uniforme similar al de los matones, pude imaginarme lo que ocurría. Los tipos en el suelo debían ser sus amigos y ella estaba molesta conmigo por haberles pateado el trasero.

Realmente no sé cómo alguien puede incomodarse por algo así, pero bueno.

Hinque los hombros con el fin de señalar lo poco que me importaba lo que me estaban diciendo, cosa que la chica tomo para mal, dado que se apretó los nudillos y afilo su expresión.

Dada todo eso y su pose, no quedo duda de que ella en verdad planeaba pelear conmigo.

Golpear varones humanos es una cosa, pero una mujer es otra cuestión.

Por supuesto, no se trata de que subestime al género en lo absoluto. Sería un tonto si lo hago con la familia que tengo.

El detalle es que debo ser condescendiente con una humana que no denota nada de poder mágico o siquiera esta armada.

Aunque me fastidia, voy a hacer lo más lo único que puedo hacer en esta situación.

Darme la vuelta y salir corriendo de la escena.

-¡******!

No estoy completamente seguro, pero me da la impresión de que acabo de ser insultado de una forma bastante fuerte. Respondería, pero optare por poner mi atención en mi escape.

Dudo que esa chica pueda seguirme el paso, pero vale la pena poner algo de esfuerzo. Ella debe saber sobre la zona y yo no, por lo que tiene algo de ventaja. Una situación ideal para que jugáramos un poco.

{….}

-¡******! ¡******! ¡*************!

…..

Antes de que se piense otra cosa. No. No me puse a jugar el gato y el ratón con la chica de hace un rato como había sugerido. Aun cuando es una práctica divertida, no soy un niño como para distraerme con algo como eso.

Lo que sucede en realidad es que me perseguidora resulto ser mucho más buena de lo que imagine. Su condición física y reflejos eran de los más altos, por lo que pudo perseguirme por un largo rato sin que yo tuviera la posibilidad alguna de quitármela de encima. Si hubiera sido de noche, la historia fuera otra, pero no puedo ofuscarme por ello.

Solo pude sacármela luego de que hiciera un comentario sobre sus bragas, lo que hizo que ella se detuviera su movimiento en el acto y se tapara con una expresión de bochorno, cosa que me permitió entrar en una alcantarilla sin que ella se diera cuenta.

Admito que fue un movimiento sucio, pero es su culpa por andar saltando por la ciudad como un mono con falda. Un salto de su parte me permitió ver su ropa interior y resto ya lo explique.

Sinceramente a mi me abochorna mas encontrar que alguien de su edad siga usando un diseño tan infantil, pero supongo que debo estar preparado para cosas tan o más raras que esa. Dicen que los japoneses son los humanos más extraños y razones no están faltando.

En fin. Ahora mismo la chica se encontraba encima de mí maldiciéndome con una voz mucho airada que la de antes. Seguía intentando encontrarme en la superficie, pero con lo persistente que había sido por la ultima hora, no me cabía duda de que podría dirigir su atención a donde estoy, así que a mi pesar, tendré que adentrarme por el drenaje para avanzar un poco de mi posición.

Adiós, chica de los ositos. Espero no volverme a topar contigo otra vez.

{…}

Sin ninguna referencia disponible, no tengo idea de cuánto camine. Tal vez unos veinte o treinta minutos. No sé en donde habré terminado, pero al menos tengo claro que no hice una idiotez como terminar en el sitio donde empecé.

Estoy seguro de que entre en las alcantarillas en una zona comercial, mientras que el lugar donde salí era una zona residencial que se caracterizaba por tener muchas pendientes. Daba la impresión de que no estaba cerca de la escuela de los Demonios porque el lugar no se veía tan afectado por la tormenta de anoche.

*Grroragh.

Urgh. La persecución de esa chica no hizo más que agotarme y aumentar el hambre que ya tenía. Necesito encontrar algo de comer a la voz de ya.

Todavía tengo el dinero que tome de los vándalos, así que solo queda encontrar un lugar donde pueda comprar sin el problema de la barrera de idioma.

{….}

Bingo.

Luego de caminar otro poco, pude dar con un mini mercado como los de América. Tenía la misma estructura y la misma extraordinaria cantidad de productos de todo tipo, incluidos comidas preparadas y listas para consumir en el momento.

Sorprendentemente el empleado que me atendió no se inquieto porque entre al lugar con una máscara, cosa que hubiera sido suficiente para que otros llamaran a la policía en el acto. A juzgar por su nariz arrugada, lo único que le fastidio fue la peste que emanaba.

No podía culparlo. No había estado caminando exactamente por un jardín de rosas.

A fin de evitarme peores miradas, añadí una lata de desodorizante a la bolsa de emparedados que compre.

Afortunadamente el valor el yen no era tan bajo como estime o las cosas de este lugar no son tan caras como los mini mercados que conozco.

Puede que haya comprado algo más de lo planeado, pero me fue difícil decidirme entre los sabores que tenían disponibles, por lo que simplemente me avoque en tomar los más curiosos y económicos.

Tengo que saber cómo son estos sándwiches de pasta. Si son buenos, me gustaría hacerlos por mi cuenta cuando vuelva a mi hogar.

Con el fin de probarlos tranquilamente, me dispuse a ir a una iglesia que vi que encontraba en lo alto de una colina.

Tomando en cuenta que había humanos con uniformes de escuela, estimo que debe ser un día de semana, por lo que el lugar no debería estar tan concurrido aun cuando se estuviera efectuando un oficio.

Además si memoria no me falla, los asiáticos tienden a frecuentar otro tipo de templos, por lo que esa iglesia debería ser un escondite perfecto para mí.

-[Tu lógica no tiene fallos excepto por una cuestión importante.]

¿Qué cosa?

-[¿Acaso no te identificaste como un Demonio?]

En efecto eso hice.

-[¿Entonces por qué planeas ir a una Iglesia? Un lugar que por normalmente evitarían los de tu clase.]

¿En serio? ¿Eso hacen los Demonios de este mundo?

Curioso.

Entonces te sorprendería la cantidad de Demonios que hacen lo opuesto en mi mundo. Una iglesia suele ser un buen lugar para ellos porque los humanos asumen que allí están protegidos y bajan la guardia. Son muchos los Demonios que sustituyen a los sacerdotes y cazan a sus víctimas desde esos lugares.

-[¿Cómo? ¿No debería afectarles la influencia del Cielo?]

Esos tipos ya no son lo que eran. O al menos eso me han dicho.

Luego de que esa bruja patera el trasero de su diosa, ellos perdieron mucho poder, así que sus soldados celestiales solo hacen acto de presencia en casos muy concretos.

No van a aparecerse de repente porque alguien como yo entra en un templo cualquiera.

-[…. Eso me intriga mucho, pero no importa. Tengo que recordarte que estas en otro mundo, donde las cosas son distintas. Todos los elementos y recintos asociados al Cielo causan malestar y daño a los Demonios. La sola intención de acercártele va representarte una gran molestia.]

Tranquilo. Con el hambre que tengo, no me importaría comer mientras me encuentro en un caldero de aceite hirviendo. Cual sea el poder que tengan estos tipos, no me preocupa.

{…..}

Urgh. Tenías razón. Este lugar es desagradable. No siento dolor ni nada de eso, pero no puedo quitarme la sensación de que estoy siendo observado.

-[…. Yo actualmente pensé que pasaría otra cosa, pero al menos ya sabes de lo que te hablo.]

¿Y que pasa con el olor? Parece que hubieran quemado un gallinero.

-[Jejeje. El olor de las plumas chamuscadas de los Ángeles Caídos es persistente.]

¿Cómo? ¿Este sitio fue sede una pelea? Supongo que eso explicaría porque esta tan destrozado.

-[En efecto aquí se dio una lucha. Una que de cual fue curiosamente participe Issei Hyoudou, así que te conviene saber sobre ella.]

Paso. Entre menos sepa sobre el tema mejor. Tolere lo primero debido a que necesitaba una de idea de donde estaba, pero no quiero involucrarme en los asuntos de un humano.

-[…. De acuerdo.]

Ahora si me disculpas, tengo un estomago que saciar.

{…}

-¿Han conseguido un rastro de él?

-Todavía no, Buchou.

-Maldición. Sabía que dejarlo en un hospital humano era una mala idea. Al menos debimos dejar a alguien protegiéndolo-dijo cierta pelirroja conforme se dejaba caer sobre su asiento.

El joven rubio y la chica de cabello negro presentes no pudieron hacer nada más que bajar la cabeza por la frustración que les causaba la situación actual.

Si la batalla de hace unas horas no había sido un trago lo suficientemente amargo, definitivamente lo había sido el descubrir que su amigo había desaparecido del hospital donde estaba siendo cuidado.

Los nervios sobre lo que pudo haberle pasado eran incontables, siendo sus enemigos los principales sospechosos de lo ocurrido. Aun en el estado que se encontraba, el Sekiryutei era un activo valioso que muchos quisieran tener. Sus conocidos solo podían esperar lo peor ante la inexistencia de un posible milagro.

-Tenemos que seguir buscando. Hasta que no descubramos lo contrario, debemos asumir que Issei sigue en la ciudad.

-Aun hay sitios en los que no hemos buscado. Iremos allí a revisar.

-Por favor. Además quiero que busquen al sujeto de anoche. Sona esta justificadamente alterada de que alguien pudiera atravesar su barrera como si nada y tomando en cuenta la fuerza que manifestó, nosotros también deberíamos averiguar quién es lo más pronto posible. Necesitamos saber si es un aliado o un enemigo.

-De acuerdo.

Luego de que ambos lacayos abandonaran la habitación, la pelirroja se giro hacia una ventana con una expresión deprimida.

-Issei, ¿Dónde estás?

{…}

-Hyoudou-san, debería descansar un poco-dijo un joven de cabello verde a chica quien había tenido que recostarse de una pared, mientras que ella y otros dos presentes caminaban por una calle.

-No todavía… Tengo que encontrar a Onii-san-dijo la castaña agotadamente, de forma casi robótica.

-Eso hacemos, Mikan, pero tú no estás en condiciones de hacerlo. Se te ve muy agotada-dijo pausadamente una pequeña chica de cabellos blancos.

-Descansare cuando este junto a él…. Quiero comprobar que él se encuentra sano y salvo.

Esas palabras hicieron que los otros presentes apretaran los puños. Con el diagnostico negativo que habían dado sobre su estado, ellos no sentían que estuvieran buscando a una persona viva. Aunque resultara desagradable, ellos tenían claro que estaban buscando más bien un cuerpo inerte. Eso tomando en cuenta que había sido removido de los aparatos que lo mantenían con vida.

Mikan guardaba la esperanza de que no fuera así debido a que los encargados del hospital declararon que la puerta de la habitación había sido abierta desde el interior, lo que indicaba que su hermano era el que lo había hecho. Dado que en el mundo sobrenatural existían formas de entrar a la habitación sin violentarla, los otros no creían mucho en esa posibilidad, pero entonces estaba el hecho de porque el asaltante uso la puerta para hacer su escape.

Existían muchas interrogantes al respecto, pero antes de buscar respuestas para ellas, los jóvenes vieron pertinente primero centrarse en la búsqueda de su amigo desaparecido.

{…}

Buahh. Cielos. Esos sándwiches fueron más contundentes de lo que imagine. Tanto que termine quedándome dormido luego de comer.

Supongo que también incide el hecho de que actualmente no había descansado nada desde que desperté en este mundo.

Urgh. Aunque no puedo decir que haya reposado mucho. Una banca de madera es un pésimo lugar para echarse una siesta.

De todas formas me parece que eso no evito que terminara noqueado por varias horas. Las suficiente como para el atardecer ya estuviera dando inicio.

Era de cierta forma perfecto. Había pasado más tiempo de lo planeado en la ciudad, pero gracias a ello la noche estaba cerca y con ello mis poderes. Aunque claro. Todavía faltaban algunas horas para eso.

Por tal razón opte por echarle un ojo a la iglesia donde me encontraba con el fin de ver si había algo útil que pudiera tomar.

Un templo normal estaría formado por una capilla y un par de habitación en la parte trasera, pero este tenía un claramente sospechoso sótano en la parte inferior. No había que hacer mucho para buscarlo, pues un boquete en el suelo permitía una rápida entrada al sitio.

La recamara que estaba abajo era la típica que usaban aquellos con tornillos sueltos que realizaban rituales heréticos y poco acordes con la naturaleza del lugar. Aun así no hay rastros de poder demoniaco, sino poder sagrado que se siente especialmente empañado.

No es como si el poder sagrado fuera tan puro e bueno como los humanos piensan, pero este claramente corrompido por los malos pensamientos de que lo utilizo. Por tal razón es fácil de localizar y diferenciar.

Tal y como ocurre con la lanza que acaba de ser arrojada en mi dirección.

El objeto perforante es detenido por mi mano que se estira para atraparlo, pero eso no quita mi sorpresa ante ese repentino ataque.

Me volteo para ver quién es su perpetrador y encuentro a un sujeto vestido con una gabardina como la que usan esos detectives antiguos que aparecen en las películas que gustan a mi padre. Es decir, era una autentica rareza. Claro que debería tomar más en cuenta las alas negras que hay en su espalda.

-Imposible. ¿Cómo es que pudiste mi lanza de luz sagrada con las manos desnudas?-dijo el sujeto con visible desconcierto.

Realmente no se que responderle. Aunque se siente poder emanando de ella, no es como estuviera sosteniendo algo prendido en fuego o un similar. Simplemente es una construcción de poder sagrado bastante convencional.

Por tal razón la rompí sin darle mayor importancia. Fue como quebrar cristal, por lo que no fue difícil.

-¿Quién eres? ¿Y qué asuntos tienes conmigo?

-Es ridículo que lo preguntes, Sekiryutei. Tú siempre estarás en nuestra lista negra y buscaremos asesinarte a la vista-dijo el sujeto formando otra lanza de luz en sus manos.

-Ya veo.

Entonces este es uno de los enemigos de Issei Hyoudou. No esperaba encontrarme con uno de ellos tan pronto. Quedarme en un lugar visitado por el fue un error, sobre todo cuando me quite la máscara que llevaba para comer.

Aun así, su presencia no era tan mal recibida.

Un Ángel es sinónimo de Halos. No importa la forma que tenga.

..

Está decidido. Este tipo está muerto.

-[Tengo que preguntar el porqué de esa decisión.]

Simple. Estoy sin banca y los Halos de Ángel valen una barbaridad si encuentras el comprador indicado.

-[…..]

El tipo acaba de intentar matarme con un ataque por la espalda. No es como pudiera ser merecedor de algún tipo de piedad.

-[Eso no lo voy a discutir.]

Bien. De todas formas no iba hacer caso a ninguna objeción.

Esto porque la batalla estallo casi de inmediato.

Atrape la anterior lanza de mi enemigo, pero la siguiente que formo fue esgrimida por él en un rápida carga, haciendo que detenerla no fuera tan fácil. Por ello levante mi mano y dispare una esfera plateada que detono en mi oponente como una explosión de humo que cubrió por completo la recamara.

Aquello hubiera sido perfecto para aturdirlo y permitirme llegar a su espalda, pero el Ángel Caído mostro que sus alas no eran una mera decoración. No solo las uso para bloquear mi hechizo, sino que las agito para despejar la humareda de forma apresurada.

Tal maniobra causo que yo solo pudiera alcanzar la mitad de mi recorrido, lo que llevo a que el choque entre el Ángel Caído y yo fuera inevitable.

El blandió su lanza y yo realice una patada. Ambos nos golpeamos y salimos despedidos hacia atrás por motivo del intercambio de fuerzas.

El Ángel Caído pudo detener su retroceso rápido gracias a sus alas, por lo que no perdió tiempo en cargar con mayor ferocidad. Múltiples estocadas fueron lanzadas hacia mi persona en el proceso, las cuales fueron un tanto difíciles de evitar.

Tuve que usar otra bomba de humo para poder sacarme a mi oponente y poder asumir una nueva posición.

El nivel de poder de mi oponente no era muy alto, pero conforme me siguió atacando de forma continua y hábil, tuve que entender que este no era como los Ángeles desechables que había enfrentado antes. Tal vez se trataba de un ser de siglos de antigüedad, cuya experiencia y fuerza se hacía notable.

No al nivel de ser preocupante, pero si era suficiente para evitar que yo terminara esto de forma rápida. Que no tuviera mis armas era también era algo que complicaba las cosas de forma innecesaria.

-[Y me veo en la necesidad de preguntar. ¿Por qué no has sacado tu hoz?]

Sucede que Lunatia solo puede ser convocada por la noche.

-[¿Qué? ¿Por qué?]

Porque su creador es un cretino que compenso su enorme poder con esa debilidad.

Siempre cargos unos cuchillos como arma secundaria, pero por raciones obvias, no los llevo conmigo.

-[En se caso usa el Boosted Gear. Tu oponente ya sabe tu identidad, así que no tiene caso que los escondas.]

La situación apremia, así que te hare caso.

¿Cómo se supone que lo convoque? Ya me hablaste de lo que era y su habilidad, pero no tocaste ese detalle.

-[Presta atención a la imagen que te enviare y haz que se manifieste en tu brazo. Ya el Sacred Gear esta despierto, por lo que debes tener mayores dificultades activándolo.]

Y dicho eso, la silueta de una persona llevando un guantelete rojo en el brazo apareció en mi cabeza.

Teniendo claro que era lo que tenía que era lo que tenía que convocar, hice mi petición y el afamado Boosted Gear se materializo en mi brazo izquierdo.

Aquí tengo que reconocer que fui un completo idiota al no darme cuenta que traía tal arma conmigo. Su presencia era mayor a la de cualquiera de los Devil Arm que tenía mi padre, los cuales no son pocos ni débiles en lo absoluto.

Su poder también se hizo evidente al tiempo que mi oponente dio un paso atrás al ver que lo saque.

Sin embargo, no voy a permitir que retroceda a estas alturas.

-[Boost]

Tal como lo dijo Ddraig en su explicación inicial, sentí como mi poder se disparo una vez que active mentalmente el Boosted Gear.

Honestamente no siento como si fuera el doble de fuerte, pero mis reservas mágicas, que son bastante pobres durante el día, si sufren una transformación importante.

Apunto hacia el Ángel Caído y vuelvo a dispararle con una esfera de magia plateada. El la bloquea nuevamente con sus alas, pero la fuerza del ataque se muestra inmediatamente con un mayor retroceso de su parte y una nube de humo más espesa que la anterior.

Mi oponente vuelve a zafarse del obstáculo, pero en vez de intentar rodearlo, decido atacarlo de frente con un puñetazo.

-[Boost]

Debido a que en el proceso otros diez segundos han pasado, el golpe que el recibe es uno con cuatro veces la potencia que los que le arroje al comienzo del combate. La fuerza que usa para resistirlo es calculada inadecuadamente como consecuencia es arrojado contra una pared.

Pero allí no termina mi ataque.

Formo nuevas esferas mágicas en mis manos y empiezo a arrojársela a mi oponente en forma de ráfaga.

La descarga es suficiente para que la iglesia se estremezca, por lo cual pienso que mi oponente no debe haber salido bien parado.

Grande es mi sorpresa cuando siento un golpe punzante atravesándome un costado. Se trataba del Ángel Caído, quien de alguna forma logro colarse fuera de la ráfaga y me lanzo una de sus lanzas contra el estomago.

-Nada mal, Sekiryutei. Es un hecho que has mejorado desde nuestro primer encuentro, pero nada puedes hacerme si solo usas hechizos tan débiles-declaro el Ángel Caído.

-Dame un respiro. Nadie usa su As en el primer movimiento-dije sacándome el arma luminosa. La herida dolió acordemente con el cuerpo humano que tenia, pero mi habilidad regenerativa se activo prontamente y evito que sangrara demasiado.

-Eso…. eso no está bien. ¿Cómo es que esa herida que te hice ya no está?

-No vale la pena explicarlo. Este cuerpo es extraño pase lo que pase. Además….-dije formando un círculo mágico en mi mano izquierda que apuntaba a mi oponente.

-[Boost]

-No necesitaras esa información en el otro mundo.

-[¡Silver Shoot!]

Comparados con los anteriores disparos, este último fue más grande y pesado, asumiendo también una coloración rojiza que acompaño al brillo plateado natural de la descarga mágica. Además, su resultado no fue una detonación de humo, sino una verdadera explosión que se llevo consigo todo su paso.

Para cuando el resplandor se aplaco, una parte de la iglesia se había ido por completo, dando como resultado que, como había hecho el tiro desde los cimientos, tuviera que salir del recinto corriendo para evitar ser aplastado por el edificio derrumbándose.

Pensé que aquello había sido suficiente para lidiar con mi enemigo, pero al verlo en el aire volando, con solo uno de sus brazos y gravemente herido, aprendí que los Ángeles Caídos eran ratas muy difíciles de matar.

-Maldición. ¡Se suponía que no podías usar una técnica de esta magnitud tan rápido Sekiryutei! Especialmente sin el Balance Breaker-reclamo mi oponente, a lo que hinque los hombros.

La verdad es que incluso con mis poderes activos me tomaría algo de tiempo causar un ataque tan destructivo, pero este Boosted Gear es algo serio. Usándolo adecuadamente si que podría ser una herramienta muy peligrosa.

La información que teníamos sobre que estabas herido estaba claramente errada. Si queremos darte fin, tendremos que lidiar contigo de otra manera-dijo el Ángel Caído antes de disponerse a tomar mayor altura y retirarse.

Quise perseguirlo, pero…..

-[Reset]

Todo el poder extra reunido por el guantelete desapareció de repente y con ello una ola de cansancio me invadió.

-[Técnicas de alta salida pueden disipar la carga de Boosted Gear.]

¡Ya lo note!

-[Aun así le diste un buen uso para ser tu primeras vez.]

Aun así me resulta insatisfactorio que mi presa se escapara.

-[Si te sirve de consuelo, de todas formas ibas a llevarte una decepción al final. Los Ángel Caídos se denominan así porque han sido excomulgados del Cielo y por lo tanto han perdido su conexión con este. Es decir, ya no cuentan con un Halo.]

¿¡Y ahora me lo dices!?

¡La pelea fue una total pérdida de tiempo!

-[No del todo. Pude apreciar con mayor detalle cuál era la diferencia entre el tu del día y la noche.]

Tsk. Entonces espero que hayas disfrutado la vista.

La verdad es que prefiero evitar el combate diurno en lo que me es posible.

Si cedí ante este es porque de todas formas no tenia de otra. Estar en ese sótano dificultaba cualquier intento de escape.

-[Ciertamente.]

Me pregunto cómo ese Ángel Caído me encontró.

-[La iglesia era la antigua base de su grupo. Ellos deben mantener vigilado el sitio al menos un poco.]

Es una posibilidad….

Como sea. Me parece que es tiempo de que me vaya. El alboroto de ahora podría atraer a alguien.

-[Es un hecho.]

Y así fue como deje la iglesia, o mejor dicho, lo quedaba de ella.

{…...}

-¿Es por aquí?

-Capte su aroma en esta área. El algo extraño, pero definitivamente es el.

-¿Por qué de todos los lugares tuvo que ser este sitio?

-No lo sé. Tal vez los Ángeles Caídos lo usaron para despistar.

-… No importa. Debemos buscar a mi hermano lo más pronto posible.

Y así fue la conversación que escuche de los sujetos de ayer, a quienes me encontré en el camino conforme abandonaba la zona de la iglesia.

Apenas si pude esconderme de ellos.

Solo pude evitarlos porque la noche por fin se asentó y mi habilidad de camuflaje se activo con ello. Aunque esta no me vuelve completamente invisible, me concede una cobertura mágica que me hace difícil de ver y olfatear.

Fue afortunado, aunque eso no me evito llevarme un mal trago.

Honestamente me causo malestar la expresión que tenían esos sujetos. Específicamente porque ahora sabía que yo, o específicamente el cuerpo que portaba, era el motivo de ellas.

Sin embargo, ¿Qué podía hacer?

No podía pararme frente ellos y decirles "Hola, soy Silver. Lamento notificarles que reencarne en el cuerpo de su amigo. Mejor olvídense de él. Chao."

Eso es material para una película barata de Hollywood, no para la vida real.

Fijo que ellos me dan caza hasta que sea un montón de cenizas.

Es ridículo que siquiera intente pensar en una forma de darles una explicación.

Por eso no pierdo tiempo y formo mi montura con el poder demoniaco que tengo disponible con el fin de ponerme galopar lo más lejos del lugar que me sea posible.

Dejo la colina en donde estaba en un instante, y antes de que alguien pudiera notar mi fantasmagórico caballo trotar por las calles vacías del pueblo, me veo corriendo por carretera que va fuera de la localidad.

Es un fastidio. En serio me hubiera querido usar el transporte publico para viajar, pero tocara usar el actual medio para hacerlo ante la urgencia. Espero que las carreteras estén señalizada con al menos un letrero en ingles, porque si no voy a tener un problema.

Como no tuve la oportunidad de revisar un mapa adecuado, no tengo ni idea de hacia dónde se encuentra la gran ciudad más cercana. No es como fuera a estar menos perdido allí, pero es más probable que encuentre un aeropuerto y así pueda viajar a un sitio donde nadie conozca a este cuerpo y tengan un lenguaje más gentil para mi cerebro.

Tal vez es momento de hacer ese viaje a Roma que siempre he querido hacer.

*Sigh. En serio me urgen unas vacaciones.

A todas ¿dónde estarán los idiotas de mis hermanos?

Deje de pensar en ellos por todo lo ocurrido, pero ahora reparo que tal vez ellos están en el mismo barco que yo. Quiero decir, ambos también irrumpieron en el ritual de reencarnación y existe la posibilidad de que también hayan sido afectados.

Urgh. Eso sería malo.

Yo tratare de pasar desapercibido, pero esos dos…..

En serio tengo que encontrarlos.

En serio. Esta vida mía no se puede poner peor.

*Clank clank

¿¡!?

{…...}

Urgh. Argh.

¿Alguien anoto la matricula del camión que me atropello?

No. Hablo en serio. Un camión me atropello mientras galopaba por la autopista. Yo andaba por el carril correcto, pero el hijo de puta se me vino encima sin razón alguna.

-[¿No crees que la visión de toparse con un jinete que parece haber salido del capítulo del Apocalipsis pudo haber asustado un poco al chofer.]

…..

Ahora que lo pienso…

Se supone que tengo prohibido usar mi montura fuera de la isla. Ya he reactivado leyendas locales en al menos tres poblados y causado infartos a 5 testigos.

Es muy probable que esa fuese la razón por la que ese tipo perdió el control de su vehículo.

-[….]

Como sea. ¿Dónde se supone que estoy?

A ver. Habitación blanca sin decoración. Fuerte olor a desinfectante. Una chica pelirroja y una castaña estan dormidas a los lados de mi cama. Yo llevo puesto una bata médica.

Sip. Definitivamente estoy en un hospital.

¿¡!?

¡Estoy en un hospital junto con las Demonios que conocen a Issei Hyoudou!

¿¡Qué clase de castigo divino es este!?

¿¡Que yo he hecho para merecer esto!?

….

Nah. Olvídenlo.

-¿Nii-san?-comento la primera de las chicas conforme se despertaba. Fue la más pequeña, que realmente no podía decir si era una adolescente o no. -¡Nii-san!-volvió a expresar conforme se le formaban lágrimas en los ojos.

No sé si comentar sobre lo extraño que resulta que pueda reconocer que esa expresión de "nii-san" significa hermano, aun cuando la escuche como suena, o que resulta raro encontrarme con un Demonio que cumple con la premisa del negocio familiar de una forma exageradamente rápida.

Por ello solo diré lo único que puedo expresar de la presente situación.

Mierda.


Y así termino este capítulo, donde espero haber explicado algunas cosas más. Voy de poco en poco, así que si sienten que todavía hay cosas que no explico, es porque las dejo para después.

oswaldo Enrique: Gracias. Se aprecia mucho el apoyo.

Isaac LB: No. Se trata de un universo propio sin relación con ninguna otra historia. Tal vez le de mismo Sacred Gear a Izuku, pero no tendrá el mismo nivel que en Green Lighthing. Sobre la percepción del personaje, suceden dos cosas. Primero, el estilo de la historia no va en primera persona como ocurre en la NL de HSDxD, sino más bien con una serie de libros en específico. Allí los personajes viven con la percepción de que siempre están siendo observados y hacen la narración a modo de crónica, por lo que la cuarta pared es rota de forma continua. Segundo, como otros protagonistas de NL, este ha pasado tanto tiempo solo con sus pensamientos que estos a veces son bastante elocuentes. Un rasgo que comparte con su tío.

Issei dejo de existir y dadas las condiciones de su muerte, ni siquiera quedo un fragmento de él en Boosted Gear como ocurriría en condiciones normales.

El hechizo de Cattleya como tal fallo, pero sirvió de enlace para otro que, por decirlo de una forma, también estaba en ejecución. No es un caso particular. A otros les ha pasado y ese será uno de los temas del fic.