NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DISNEY, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO

¡Hola a todos! ¿cómo están? ahhh este capítulo me tiene muy emocionada porque de aquí arrancaremos la relación entre Vader y Padmé, que pues será el corazón de este fic. Aunque tenía muy en clara la idea de cómo quería desarrollar esto, me tomó un par de intentos que la redacción me ayudara. No quiero darles mucha información así que les dejo el capítulo.

GRACIAS a MichelleAloy y a ichigo urahara Shihoin por sus hermosos comentarios, y a todos los que leen esta historia.


Capítulo 6

El jardín de Alderaan

Diez años enmohecidos, y de polvo nos cubrimos

Sin poder ejercitar nuestra labor

Sombras que rondamos el castillo

Todo aquí dormía ¡usted trajo la alegría!

Padmé estaba segura de que iba a morir de aburrimiento. Llevaba solo cuatro días en el Executor, pero parecían años.

El primer día había sido el más interesante, porque fue cuando 3PO y R2 le mostraron todos los Sectores 3 y 4, contándole las funciones de varios pisos y habitaciones, así como el funcionamiento básico del Executor. Ahora Padmé sabía que se trataba del segundo Destructor Estelar más grande en toda la flota de la República, sus escudos y armas capaces de amenazar seriamente un planeta entero. Al interior la nave no era menos impresionante, pues los Sectores eran enormes, casi tanto como el Palacio de Naboo ¡y eso que solo estaba conociendo la mitad de la nave! Padmé intentó hacer mapas conforme los droides iban mostrándole la forma de moverse entre sectores y pisos, pero se rindió después de unas horas, conocer todo eso le demoraría un par de días sin duda.

Había notado que el Sector 3 era donde estaba pensado que la tripulación descansara, las habitaciones se extendían por varios pisos, alternando comedores y sanitarios para dar abasto. En los pisos superiores las recámaras eran más grandes y se incluían laboratorios, pues era donde estaría la tripulación científica y de mantenimiento, con necesidades distintas. El Sector 3 estaba perfectamente conectado con el Hangar y con el puente, permitiéndole a las tripulaciones desplazarse con más facilidad.

Mientras que el Sector 4, donde ella estaba alojada, incluía espaciosos departamentos para los oficiales de mayor rango, salas de entretenimiento y unos cuantos acabados más lujosos. Padmé no supo cómo reaccionar al saber que ella estaba alojada en una de las zonas más bonitas del Executor, pero no quiso darle importancia. Una celda elegante no por eso dejaba de ser celda, o al menos eso se repetía.

Terminado el recorrido, y cuando Padmé pudo esbozar mejores mapas en la DataPad que 3PO le consiguió, la mujer comenzó a resentir la vida en el espacio. Su cuerpo se cansaba con más facilidad y las luces artificiales le dieron dolores de cabeza; era difícil vivir en una nave cuando ella jamás había dejado su planeta, haciendo que el trauma físico de semejante cambio la enfermara un día entero. Toda la nave estaba ajustaba para funcionar según un año galáctico estándar, lo único bueno de este lugar, porque al menos las horas seguían siendo 24 cada día y el año se dividía en el mismo calendario que se usaba en Naboo.

Pero no había un planeta.

No había un sol saliendo por el horizonte indicando un nuevo día, no había un viento fresco matutino o caluroso en la tarde que te acompañara mientras caminabas a diferentes partes, no había aves volando, ni el aroma a hierba y flores; no había hermosas puestas de sol para indicar que debías terminar los deberes del día, ni el crepúsculo acompañándote a la alcoba para dormir. Lo único que había era estrellas, pero su eterna visión las volvía inquietantes para Padmé, que no reconocía ningún sistema estelar desde las ventanas a las que tenía acceso.

El reloj indicaba las horas, y siempre había paredes blancas y llenas de circuitos que no comprendía. Todas las mañanas C-3PO llegaba para escoltarla al comedor, donde desayunaba, y se ofrecía a hacerle compañía en las tardes. A veces veía droides armados monitoreando los pasillos, pero estos se limitaban a saludarla y pasar de largo. Le había pedido a 3PO que le enseñara un poco de binario para poder entender a R2-D2, el único droide además de 3PO con algo de personalidad, pero por más que intentara desquitar su tiempo con ellos, no era suficiente.

El resto de su piso consistía en varias habitaciones con comodidades recreativas. Una tenía una magnífica ventana que cubría casi todo el muro, donde podía contemplar las estrellas y recostarse en los sillones a leer. Otra habitación tenía una amplia colección de holovideos y un proyector de última generación. También había un pequeño estudio, pero los libros eran principalmente novelas, manuales del funcionamiento de la nave y algunos sobre ingeniería o robótica.

A pesar de tener cosas para distraerse, se sentía bastante sola. La compañía de los droides conseguía engañarla un par de horas, pero en el fondo, a Padmé le ponía los nervios de punta saber que era el único ser humano en este inmenso acorazado olvidado en el Borde Exterior.

Esta vida era monótona y triste, pero Padmé no estaba dispuesta a dejar que consumiera su espíritu. Necesitaba algo que hacer, algo que la mantuviera ocupada y la hiciera sentirse más viva, y esa noche había llegado a su respuesta.

—C-3PO, dime ¿hay algún laboratorio de cultivos en esta nave?

—¿Laboratorio de qué cultivos, señorita Padmé?—preguntó el droide con recelo.

—Ya sabes, ese tipo de laboratorios donde los oficiales recolectan formas de vida como plantas o insectos, para investigar.

—Oh, ciertamente hay uno—respondió el droide confundido—Aunque nadie lo ha usado desde que tengo memoria, ¿quiere verlo?

—¡Sí, por favor!

—Sígame, señorita Padmé.

Fueron hasta el Sector 3, y llegaron a un laboratorio bastante grande lleno de muestras de diversas tierras, plantas e insectos criogenizados catalogados por sistemas. Antes de la Crisis de la República, todas las naves militares estaban obligadas a recoger diversas muestras de formas de vida para favorecer la investigación de todos los ecosistemas conocidos, algo que se había conseguido con la Ley de Investigación Biológica Inter-Sistema de la Galaxia, aprobada unos 120 años antes de la Crisis. Era una de las leyes más polémicas y Padmé la había estudiado varios días.

—¿Quién estaba a cargo de este laboratorio, 3PO?—preguntó Padmé, revisando en el inventario para saber qué tipo de muestras tenían.

—No lo sé, señorita Padmé, hasta donde tengo entendido nunca hubo un equipo de científicos a bordo del Executor.

—¿Cómo es eso posible?—replicó ella, sin dejar de ver la pantalla—Todas las naves militares, por ley, deben ser acompañadas por equipo de científicos diversos.

—No sabría cómo responderle, señorita Padmé, pero creo que el Executor nunca tuvo una tripulación formal.

Eso no sería una sorpresa, considerando lo nueva y olvidada que se veía la nave, y lo genérico de su catálogo en el Laboratorio de Cultivos.

—Bueno, eso no me incumbe—admitió en voz baja—Mira, aquí hay diversas muestras de plantas de Naboo, ¿crees que haya un problema si las cultivo, 3PO?

—Temo que eso debe preguntárselo directamente al amo Vader, señorita Padmé.

"Oh no…" eso era lo último que ella quería.

—Son solo unas muestras, ¿enserio tengo que hablar con él?

—Cualquier modificación de la nave debe ser consultada antes con él, y eso incluye los inventarios, señorita Padmé.

Padmé suspiró, hasta ahora lo único bueno de su estancia en este lugar era que no había tenido que volver a ver a su amo; "En algún momento tendrías que verlo de nuevo" se dijo mentalmente, y lo mejor era hacerlo pronto, cuando su recuerdo seguía fresco en su memoria, a esperar semanas o meses y dejar que su intimidante presencia la tomara por sorpresa.

"Vader" el nombre seguía rebotando en su mente. Ella lo conocía, estaba segura, en algún lugar lo había escuchado.

—Bueno, si tengo que hablar con él, al menos dame un par de consejos—dijo Padmé, aceptando lo inevitable—¿Cómo debo dirigirme a él?

C-3PO no parecía muy contento con esto, y lo dejó en claro murmurando un par de quejas antes de responder a su pregunta.

—Llámelo Lord Vader, o Señor, y procure no verlo de frente señorita Padmé. No le gustan las visitas en absoluto.

—¿Ah no?—dijo con sarcasmo—Qué mal por él.

—No le gusta que lo interrumpan, ni que lo contradigan. Tiene que ser muy respetuosa en todo momento con él.

Mmm, ¿y qué más?

—Si hace una reverencia sería lo mejor, señorita Naberrie.

Padmé sintió ganas de reír, ¿quién se creía que era Vader? En su opinión, no había hecho nada para ganarse su respeto y sí mucho para ganarse su odio. "Podrá ser el amo de esta nave, pero no es mi amo" se dijo a sí misma con absoluta convicción. Quizá estaba condenada a vivir en el Executor el resto de sus días, pero no sería una esclava.

—Muy bien, gracias 3PO—le respondió sonriendo.

C-3PO podría ser un droide de protocolo poco experimentado, pero algo en la sonrisa de la señorita Padmé no le gustó.

.

.

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Lord Vader, Señor de los Sith, volvía a sentirse muy aburrido. Había estado observando a la mujer –¿Naberrie?– a través de las cámaras de vigilancia y ahora comprobaba que su supuesto valor había sido una simple fachada. No debería haberle sorprendido, muchas personas son capaces de aparentar valentía cuando están con sus seres queridos, pero ahora que la niña no estaba en peligro la mujer era la viva imagen de la resignación. Seguía a 3PO o a R2 a todos lados sin ninguna voluntad, como si ella misma fuera un droide. Era decepcionante, Vader pensaba que lo mejor sería eliminarla pronto antes de que sus droides se acostumbraran mucho a ella.

Esa mañana, cansado de vigilar la predecible rutina de la mujer, Vader decidió meditar. La chispa de luz en su interior seguía cantando, pero ya no le hacía tanto caso, era evidente que la oscuridad había tenido razón de nuevo, no había nada especial en esa muchacha e hizo muy mal en perdonarle la vida, haciéndole creer que era una criatura débil y manipulable.

Su meditación se vio interrumpida cuando 3PO entró la Sala de Comandos con nerviosismo.

—Amo Vader, señor, disculpe pero…

—¿Qué quieres, 3PO?—replicó con fastidio, 3PO nunca lo molestaba a no ser que fuera importante, pero jamás tuvo mucha paciencia con la personalidad quisquillosa del droide.

—La señorita Naberrie solicita una audiencia con usted—dijo 3PO—¿Debería decirle que pase?

La chispa de luz en su alma volvió a cantar con fuerza, y Vader se puso de pie para ver mejor al droide.

—¿Una audiencia?—repitió la palabra con asombro, sabía que la mujer lo odiaba—¿Y qué quiere?

—Desea usar reservas del Laboratorio de Colectas, mi señor, y…

"¿Colectas?" pensó Vader "¿Qué quiere con eso?"

—Pásala—dijo, sin escuchar lo demás que el droide quisiera decir.

—Oh, sí mi amo.

Vader vio a 3PO salir de la Sala de Comandos y, poco después, la mujer entró. Ella miró a su alrededor confundida, pero cuando notó su presencia caminó un poco hacia él.

—Buenos días, señor Vader—lo saludó con extremo formalismo.

No le respondió, y ella no pareció sorprendida por eso.

—Vine a pedirle autorización para usar unas reservas del Laboratorio de Colectas—explicó ella sin perder el tiempo.

Esperó a que dos ciclos de su respirador concluyeran, sabiendo que el efecto de ese sonido con la oscuridad de la Sala la ponía nerviosa.

—¿Qué quiere usar, y para qué?

—Tierra y semillas de Naboo para crear un jardín—explicó, forzando a su voz a sonar calmada.

—¿Y dónde haría ese jardín?

—En el Laboratorio, señor.

Vader debía admitir que estaba sorprendido, de todas las cosas que esa mujer pudo haberle pedido, jamás imaginó que ella pretendiera cultivas plantas en el Executor. La sola idea de que la mejor nave de la flota imperial tuviera en su interior un jardín lo hacía reír, era ridículo.

—No tengo nada que hacer en esta nave—continuó Padmé, al ver que no respondía—Hacer ese jardín me mantendría ocupada, y una vez que las plantas germinen, puedo recuperar las muestras para no arruinar su inventario.

—¿Pretende hacer un jardín en toda mi nave, señorita Naberrie?

Ella pareció sorprendida de que supiera su nombre, pero supo ocultar esa emoción de su voz.

—No, solo en el Laboratorio, o en mi alcoba señor.

—Así que ahora son dos espacios—debatió él.

—Ambos serían los lugares que más frecuento—dijo Padmé con rapidez—Así que no le estorbarían.

Aunque ella tenía buenos puntos, su decisión ya estaba tomada, y no quería perder más el tiempo.

—No.

Le dio la espalda, dando el asunto por terminado, cuando ella volvió a hablar.

—¿Por qué no?

Vader se quedó de pie, pensando por un momento que había escuchado mal. Nadie jamás se había atrevido a cuestionarlo cuando daba una orden, volteó despacio para apreciar a Padmé, podía sentirla asustada a través de la Fuerza, pero su postura era recta, su mirada firme, tal y como la había visto días atrás.

Volvió a sentir esa extraña curiosidad hacia ella, y eso contuvo un poco su enfado.

—No tengo que darle explicaciones, señorita Naberrie. Usted me pidió un permiso, yo lo negué, así de simple—repuso con la voz más grave que pudo entonar, la cual sonaba muy imponente acompañada de su respirador.

—Le reitero que esto no le molestará en absoluto—dijo ella con enfado contenido—Y en cambio, me dará un desahogo. Me volveré loca si no tengo nada que hacer.

—Usted asume que me importa su estado mental, Naberrie.

—Y usted asume que me intimidará con ese tono de voz, señor.

Vader contempló largo y tendido a la mujer frente a él, quien a pesar de toda lógica se negaba a dejarse intimidar, "Mujer tonta" pensó, sintiendo una extraña sensación dentro de su pecho que no supo nombrar.

—La respuesta es no—sentenció.

—Bien.

Padmé no dijo nada más, le dio la espalda y salió de la Sala de Comando. Vader sonrió, era extraño pero divertido ver a esa mujer intentar enfrentarlo.

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Cuando salió de la Sala de Comando, Padmé tenía una enorme sonrisa en sus labios, y 3PO la esperaba afuera con nerviosismo. Vader, como muchas personas que había conocido, la estaba subestimado, y cuando Padmé comprendió eso decidió que no iba a dejarse amedrentar por ese monstruo.

—¿Y bien, señorita Padmé?—preguntó el droide—¿Qué le dijo el amo Vader?

—Me dijo que sí, pero solo ciertas plantas—dijo ella fingiendo desdén—No importa, algo es mejor que nada. Vamos 3PO, tenemos mucho trabajo que hacer.

—Oh, muy bien señorita, sígame entonces.

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Lord Vader terminó su meditación satisfecho consigo mismo, y decidió mirar en las cámaras a Padmé. Su anterior encuentro había sido extraño pero reconfortante en una forma que no conseguía explicar, y tenía mucha curiosidad de saber cómo la mujer había sobrellevado su negativa; vio las cámaras en su habitación, en el comedor, en los corredores de su piso, pero no la encontró ni a ella ni a los droides.

Con curiosidad, Vader se concentró en la Fuerza para sentir su presencia –no era difícil, ella era la única criatura viviente en toda la nave– y se sorprendió al descubrir que estaba en otra habitación del Sector 4, un piso abajo del de ella. Técnicamente no era un lugar prohibido, pero al mismo tiempo no tenía nada que estar haciendo ahí.

Vader salió de la Sala de Comandos y caminó de memoria los corredores hasta llegar a donde estaba Padmé, pensando que con un poco de presión conseguiría intimidarla al fin, pero cuando abrió la puerta, vio lo último que pudo imaginarse: Padmé estaba sentada sobre sus piernas mientras regaba una larga maceta con tierra rojiza.

—¿Qué significa esto?—rugió, las luces en el techo palpitaron debido a su enfado y descontrol sobre la Fuerza.

3PO estaba al fondo, acomodando unos sacos de tierra, y cuando lo vio el droide dejó caer el saco hasta el suelo con gran espanto. R2 optó por no moverse desde su privilegiada y oculta posición en una esquina.

—¡Amo Vader, qué sorpresa!

—¿Qué demonios están haciendo?

Padmé lo ignoraba tajantemente, asegurándose de que la tierra se mojara de manera uniforme en todos los rincones de la maceta, y dejando al pobre droide hacerse bolas con sus circuitos para responder.

—Bueno, estamos haciendo el pequeño jardín que la señorita Padmé propuso, y…

"¿Padmé?" a Vader no le pasó por alto la familiaridad con la cual 3PO comenzaba a tratarla, así que lo interrumpió con rigidez.

—La señorita Naberrie sabía perfectamente que no tenía autorización para eso—dijo mirándola con enfado.

Padmé se hizo la distraída, viéndolo de reojo.

—Usted me dijo que no usara reservas de Naboo, así que usé de Alderaan. Y tampoco usé mi habitación ni el Laboratorio, como usted me indicó—le respondió con un tono suave e inocente que hubiera engañado a cualquiera.

A cualquiera menos a él, por supuesto.

—No quieras pasarte de lista conmigo—siseó con rabia—Sabías perfectamente a lo que me refería cuando te negué la autorización.

Entonces Padmé volteó y lo miró directamente, casi como si pudiera saber dónde estaban sus ojos debajo de la máscara, y su rostro formó una expresión que combinaba sorpresa y burla.

—Señor Vader, me sobreestima. Yo solo hice lo que usted no me negó.

"¡Maldita bruja!" pensó Vader, sintiendo la satisfacción que emanaba del cuerpo de Padmé como una bofetada.

—Bien, si así quieres jugar—Vader extendió su mano y usando la Fuerza destruyó la maceta, para horror de Padmé.

—¿Qué le pasa?

—Escucha bien mi nueva orden: no tienes permitido plantar absolutamente nada en esta nave, en ningún lugar, bajo ningún concepto, ¿entendiste?

Ella lo miró con el rostro enfurecido, pero no dijo nada más.

Vader salió enojado de ahí, pero para cuando llegó a su alcoba no pudo contener una pequeña sonrisa. Esto era por mucho lo más emocionante que había vivido en diez años, y era casi hilarante la forma en que esa mujer pretendía retarlo, ¡cómo si ella tuviera oportunidad contra él, Lord Vader, Señor de los Sith!

Tomó asiento frente a las cámaras de vigilancia, decidido a contemplarla para admirar mejor su triunfo. A estas alturas, Padmé Naberrie debería haber entendido muy bien quién tenía la última palabra en el Executor. Pero cuando la imagen se esclareció en la pantalla, su horror volvió a surgir.

Padmé limpiaba los restos de la maceta, pero 3PO estaba acomodando la tierra mojada y las semillas en otra maceta más pequeña. Enfadado a niveles que no había conocido en años, Vader encendió los micrófonos para escucharlos hablar.

Señorita Padmé, esto no me convence. El amo Vader fue muy directo cuando dijo…

Sí, él dijo que yo no podía sembrar nada, pero no dijo nada de ti.

R2 murmuró unas cosas que solo Vader y 3PO entendieron: "Ella tiene razón, esa fue la orden"

Si el amo Vader nos descubre puede desmantelarme y venderme en el mercado negro.

Vader frunció el ceño, esa era una excelente idea.

No lo hará, 3PO.

—¿Cómo está tan segura, señorita Padmé?

—Porque si quisiera hacerlo, ya lo habría hecho. Es decir, ¿para qué necesita un droide de protocolo en esta nave? Si te mantiene aquí es por algo.

R2 volvió a hablar: "Nos tiene hace mucho tiempo, no creo que nos venda a estas alturas"

—Tienes razón en eso, R2, pero siempre puede cambiar de opinión—dijo 3PO.

—¿Qué te dijo?

—Que somos las posesiones más antiguas del amo Vader, y que no considera posible que se deshaga de nosotros pronto.

—¿Ustedes son las posesiones más valiosas de él? Qué impresión ¿Cuánto llevan a su lado, diez años?

R2 pitó con entusiasmo.

—25 años.

—¡¿Cuánto?!—murmuró Padmé asombrada—No me lo imaginaba tan viejo.

Oh no, señorita Padmé. El amo Vader es joven, pero estamos con él desde que era muy pequeño y…

R2 lo detuvo con una sencilla frase: "No hables de más"

Vader suspiró, como siempre, R2 era quien mantenía a 3PO a raya.

—Bueno, al menos es reconfortante saber que es un humano ¿sabes?—continuó Padmé—Con esa máscara es fácil de olvidarlo.

Claro que es humano, señorita Padmé, pero tuvo un accidente hace mucho tiempo.

—¿Y no puede ya quitarse la máscara?

—Él…

R2 detuvo a 3PO de cavar su propia tumba.

Cierto, R2. Temo que esa es información delicada, señorita Padmé, y es prudente que no sea yo quien la divulgue.

Entiendo. Gracias 3PO, gracias R2. Realmente hacen mis días menos pesados aquí.

R2 respondió rápido: "Usted es la que hace los días buenos aquí".

—Sí, tienes razón R2—agregó 3PO—Usted es la que nos anima, señorita Padmé. Después de diez años acumulando polvo, su amable compañía es muy reconfortante.

Vader no quiso ver más, y apagó las cámaras.

Debería matar a esa mujer. Lo había retado, lo había desobedecido, y ahora estaba insubordinando a sus propios droides, ¿quién se creía que era ella? debería encontrar una forma de matarla lentamente para dejarle en claro que nadie jugaba con él, que nadie nunca le llevaba la contraria.

Justo cuando la ira lo había hecho tomar su sable en sus manos, esa estúpida sensación en el pecho volvió a surgir. No entendía que era este sentimiento, no recordaba haber sentido algo parecido en mucho tiempo y no quería desgastarse intentando averiguar que era, pero se parecía a la compasión.

A la débil e inútil compasión.

"Eres débil" se mofó la voz en su cabeza "Cada vez lo eres más"

Vader frunció el ceño y se dejó caer sobre el asiento, sí, estaba actuando débilmente, pero en su defensa esa mujer era el primer contacto humano que tenía en diez años y, por desesperante que ella fuera, también era un poco entretenida.

Solo un poco.


Canción del capítulo: "Nuestro huésped sea usted" de la película La Bella y la Bestia en su versión en Español Latino.

Eso es todo por ahora.

Como se habrán dado cuenta, cada capítulo se desarrolla en un escenario diferente. El anterior se desarrolló en Naboo, y este regresó al Executor. Mantendré este formato para dejar más claro el avance de los personajes en sus diferentes entornos, espero les agrade.

¿Y bien? ¿Opiniones sobre este primer enfrentamiento? (sí, dije primero, mujajaja)

Mil gracias por leer y seguir dándole una oportunidad a esta historia, su apoyo significa mucho para mí ¡saludos y abrazos a todos!