¿Alguna vez se han preguntado cómo cantaría Jack Frost?, bueno, busque en youtube el video de Chris Pine (su voz en inglés) cantando I will survive, no sé si haya algo más bizarro que eso, pero aun así me encantó. Adoro a este actor, tiene tantos estilos.
PDV de Jack
-Bienvenidos a mi humilde morada- Eugene abrió la puerta de su sencillo apartamento.
Eugene es huérfano por lo que desde niño se crío bajo la tutela de servicios sociales, lo cual de seguro no fue nada fácil. Hasta hace apenas unos años que su abuela paterna logró contactar con él y sacarlo del orfanato. La buena noticia es que le dio a nuestro amigo un hogar en el cual podía vivir, solo, pero era mejor que pasar la vida de casa en casa para ser devuelto de nuevo al mismo sitio debido a su "conducta problemática". La mala noticia es que su abuela no logró resolver muchas de sus inquietudes sobre sus padres, lo único que pudo decirle es que, antes de morir, su padre biológico le había mandado una carta confesándole que tenía un hijo y que su última voluntad era que ella lo encontrara; el paradero de su madre y la razón por la cual lo abandonó sigue siendo un misterio para el pobre Eugene.
-Lamento si tendremos que sentarnos en el suelo, me gusta mantener el estilo minimalista así que intento no llenar el lugar con cosas innecesarias como muebles- Bromeó.
-Descuida Eugene- Anna puso una mano sobre su hombro.
Realmente a ninguno de nosotros nos importaba eso, solo queríamos pasar un rato agradable juntos. Pero me hice una nota mental para proponerles al resto de los chicos comprarle en su cumpleaños al menos un sillón.
Todos nos reunimos en círculo en el piso e Hipo sacó de su mochila el par de mini bocinas que siempre solía llevar para ocasiones así, las conectó mediante bluetooth a su celular y reprodujo una de sus listas personales de música.
Sunflower-Post Malone sonó al fondo.
-Muy bien, yo creo que deberíamos de celebrar nuestra pequeña Victoria con una recompensa- Eugene levantó con orgullo el empaque de cerveza.
-Yuyin, ¿de dónde las sacaste?- pregunté.
-Se las robé a Sherk mientras escapábamos-
Todos estallamos en risas.
-¡Y no se dio cuenta!- Merida rodaba en el suelo muerta de la risa.
-Yo tomaré una- Rapunzel levantó su mano.
-Yo también- Merida extendió la mano con malicia para robar una, pero Eugene la detuvo.
-Oh no, lo siento, pero tú y Anna son muy jóvenes- Se apresuró a bloquear el movimiento de la chica.
Lo miramos extrañados por aquello.
-¿Qué?, podre ser una mala persona pero tampoco tan mala como para darle alcohol a dos chicas de 16 años-
-Como sea- Merida se cruzó de brazos y le enseñó la lengua.
-Gracias- Kristoff tomó la lata que le extendía Eugene.
-¿Qué hay de ti Elsa?- le ofreció una.
Ella levantó sus manos para negar –Muchas gracias, pero creo que tomare mejor una soda-
-Okey- él se encogió de hombros –Aquí tienen ustedes dos- Le lanzó dos de las ultimas cervezas a Astrid e Hipo.
-Gracias- respondieron al unísono.
-¿Jack?, solo faltas tu- atrapé la lata que me había arrojado.
-Gracias, pero yo me tomo en serio mis obligaciones- Como capitán de un equipo deportivo no podía permitirme estar bajo el efecto de cualquier sustancia extraña.
-Oh vamos, a nadie le pasa nada por tomar una cerveza- Kristoff dijo.
Ladeé mi cabeza con curiosidad -¿Ah no?- siempre había pensado que los efectos se presentaban al primer trago.
-Relájate- Eugene me sonrió.
Me encogí de hombros y acepté de bebida, después de todo hasta Hipo se veía muy tranquilo con ello. Confiaba en sus palabras.
Estaban equivocados.
PDV de Elsa.
Solté una pequeña risa al ver a Jack tomar de la caja de jugo, parecía un niño pequeño.
-¿Estas mejor?- Eugene le preguntó.
Hip
Todos nos reímos al verlo tener hipo.
-No lo creo- Negó con la cabeza con una sonrisa tonta en su rostro.
Sus mejillas estaban coloreadas por un tono rosado en un intento de su hígado por tratar de expulsar el alcohol. Se veía tierno.
-Tranquilo, se te pasara pronto, nosotros te cuidaremos- Eugene lo tranquilizó antes de volver a tomar asiento entre el espacio que había entre Punzie y yo.
Me incliné hacia él para preguntarle -¿En serio estará bien?- susurré.
-Sí, solo está un poco… ebrio- soltó una carcajada para después frotarse los ojos al darse cuenta de algo –Me va a matar por esto-
-¿Qué tal si jugamos un juego?- Merida se estaba impacientando con toda la atención que estaba recibiendo Jack.
-¿Verdad o reto?- Rapunzel tomó un trago de la lata.
-¡Sí, adoro ese juego!- Anna se acomodó en su lugar y puso una mirada de determinación –Tengan cuidado porque pongo los mejores retos de todos-
Todos asintieron en aprobación a la idea.
-Déjenme ver, por aquí lo tenía…- Eugene corrió hacia la cocina y buscó en la alacena algo –Aquí esta- sacó una botella vacía de vino.
-Oww, ¿ese es el vino que tomamos en nuestro aniversario?- Rapunzel se conmovió ante el hecho de que él haya conservado aquel recuerdo.
-Sí, solo que termine por acabármelo yo- volvió a sentarse y colocó el objeto en medio del círculo –Astrid, tu primero- Eugene escogió al azar.
Ella hizo girar en envase con un movimiento rápido de su muñeca -¡Hey, comenzamos fuerte!- Astrid se frotó las manos con emoción al ver que a ella le tocaba preguntarle a Jack -¿Verdad o reto?-
-No lo sé- recargó su mejilla en su mano pensando –Creo que escogeré verdad- si bien su estado no era el más sobrio, todavía conservaba a la perfección sus habilidades motrices y del habla.
-Hay algo que siempre he querido saber, ¿el tono de tu cabello es natural?- La sonrisa boba no se borró de su rostro al escuchar la pregunta.
-Uh…- hizo una mueca pensante –Creo que mejor cambiaré a reto-
-¡No puedes hacer eso!- Merida protestó –Escogiste verdad y ahora debes responder-
-No, no, no- Astrid la detuvo –Esta bien, creo que tengo el reto perfecto- se mordió el labio inferior reprimiendo una risa malévola –Jack, cántanos una canción-
Su sonrisa se borró y sus ojos se abrieron –Yo no canto-
-¡Mentiroso!- Kristoff le gritó, te he escuchado en las duchas cuando te quedas "solo"- hizo unas comillas con sus dedos.
-Vamos Jack, por favor- Astrid suplicó.
Jack solo gruño y comenzó a quitarse los zapatos sin ninguna razón quedando descalzo –Bien- respondió finalmente.
Hipo silenció la música y él se puso de pie listo para comenzar.
At first I was afraid, I was petrified
Kept thinking I could never live without you by my side
Y ahí estaba, ese era el Jack poco cohibido del que todo el mundo hablaba y que solo había tenido oportunidad de ver a lo lejos. Supongo que no le agrado lo suficiente para tenerme ese grado de confianza.
But then I spent so many nights thinking how you did me wrong
And I grew strong
And I learned how to get along
And so you're back
Todos reímos al verlo aplaudir al ritmo de la música haciendo movimientos raros.
From outer space
I just walked in to find you here with that sad look upon your face
I should have changed that stupid lock, I should have made you leave your key
If I'd known for just one second you'd be back to bother me
Go on now, go, walk out the door
Sin ninguna explicación lógica se inclinó para soltar un grito a la cara de Kristoff quien estaba sentado a su lado.
Just turn around now
Turn around!
Volvió a repetir la misma acción, pero esta vez a Hipo.
'Cause you're not welcome anymore
Weren't you the one who tried to hurt me with goodbye?
You think I'd crumble?
You think I'd lay down and die?
I will survive
Oh, as long as I know how to love, I know I'll stay alive
I've got all my life to live
Todos reímos aún más fuerte al verlo lanzar una patada con su pierna izquierda.
And I've got all my love to give and I'll survive
Para luego hacer lo mismo con la derecha.
I will survive, hey, hey
Todos aplaudimos al escucharlo alcanzar una nota tan alta, para estar en ese estado lo había hecho muy bien.
-¡Jack, debes inscribirte en el musical de este año!, ¡Por favor!- Punzie le suplicó.
Él solo soltó una carcajada y negó con la cabeza –Ni siquiera se te ocurra-
-¡Mi turno!- Merida se preparó.
-¿Tienes otra caja de jugo?- Jack interrumpió preguntándole a Eugene.
-Sí, está en la cocina, deja voy por ella- Antes de que se pudiera poner de pie Jack lo detuvo.
-Descuida, iré yo, ya estoy de pie-
-¿Seguro?- preguntó el chico de barba.
-Sí, está a la vuelta- con esto Jack se dio media vuelta.
-Okey, después de esa extraña interrupción creo que podemos continuar- Merida hizo girar la botella.
Mis ojos se abrieron con sorpresa al ver que apuntaba hacia mí –Oh, no- gemí con dolor.
-¿Verdad o reto?- ella junto sus manos lanzándome una mirada maliciosa.
-V-verdad- tartamudeé con miedo, no quería hacer nada físico así que me pareció la mejor opción.
-Si pudieras besar a alguno de nosotros, ya sea chica o chico, ¿a quién besarías y por qué seria Jack?- se rio.
Jadeé mientras sentía como mi rostro volvía completamente rojo.
Esto la hizo reír a ella, Kristoff y Eugene.
-¡Merida!- Rapunzel la reprendió.
-Y-yo…- no sabía que decir, de seguro en ese momento me veía como alguna especie de ciervo paralizado por el miedo -¡No es verdad!-
-Claro que sí- se cruzó de brazos –Te vi babear un poco hace rato cuando lo mirabas fijamente-
-Merida, basta- Hipo la miró de forma retadora.
-¡No!, ¡Ni siquiera me agrada!, ¡Jack es un idiota!- grité al entrar en pánico.
El lugar quedó en silencio.
-Oh- Merida hizo una mueca de arrepentimiento al ver que Jack estaba de nuevo en la sala.
Solté el aire que estaba reteniendo; no estaba segura si él escuchó toda la conversación, pero al menos esa última parte si la había oído a juzgar por su expresión facial.
Hizo una mueca mientras asentía y caminó hacia una de las habitaciones.
Reaccioné unos segundos después -¡Jack!- me pusé de pie siguiéndolo.
-Bien hecho Merida- Pudé escuchar la voz de Hipo molesto.
-¿Jack?- me asusté al no verlo en la habitación, por un segundo pensé que tal vez había salido por la ventana, pero automáticamente me tranquilice al escuchar un suspiro proveniente del armario.
Con cuidado abrí la puerta de madera revelando la figura de Jack quien se encontraba sentado en una esquina tomando el contenido de la caja de jugo.
-¿Qué haces aquí?- pregunté confundida.
-Los armarios son un buen refugio- contestó en voz baja.
Me arrodillé frente a él para mirarlo.
-¿Podrías cerrar la puerta por favor?- preguntó.
Por un segundo dudé en obedecer, pero terminé haciéndolo, de esta manera quedamos completamente a oscuras.
Hubó un largo silencio entre nosotros hasta que finalmente me animé a hablar - Jack, muchas gracias por prestarme tu sudadera, fuiste muy amable y lamento si te hice creer que estaba molesta, fue solo un accidente- dije en voz baja temiendo que probablemente no me hubiera escuchado.
-Fue mi culpa, era lo menos que podía hacer- suspiró –No te culpo por creer que soy un idiota, después de todo lo único que hago es tropezar con mis propios pies y lastimar a la gente-
Jadeé –No, no, no- tenía que hacerle saber lo que de verdad sentía –Escucha, solo dije eso porque me estaban presionando… no pienso eso de ti- dirigí mi mirada hacia mis manos que se movían de forma nerviosa.
-¿Hablas en serio?- su tono de voz se escuchaba más animado.
Tomé aire antes de decir lo siguiente –Sí, tú me gustas…- no podía creer que aquellas palabras habían salido de mi boca. Agradecí que estuviéramos a oscuras y que él no pudiera ver mi rostro enrojecido.
-¿T-te refieres a que te gusto como amigo?- preguntó en medio de tartamudeos.
No digas que sí, no digas que sí, no lo digas…
-Por supuesto-
Lo escuché reír –Me alegra tanto escuchar eso, por un minuto de verdad creí que me odiabas-
Negué la con la cabeza a pesar de que sabía que él no podía ver esto –Para nada- susurré.
El rechinido de las bisagras sonó al momento en el que Jack abrió la puerta haciendo que su rostro se iluminara con la luz de la luna que entraba por la ventana, me sonreía con alivio.
-Gracias, Elsa-
PDV de Hipo.
Después de la incómoda escena del viernes el fin de semana pasó rápido, al preguntarle a Jack sobre lo que sucedió entre él y Elsa me alivié al saber que aparentemente las cosas se habían resuelto de una manera satisfactoria y por el tono de voz de él al contarme todo, parecía estar muy emocionado por volver a verla de nuevo en la escuela.
-Buenos días- Elsa nos saludó a mí y a Jack, quien estaba sentado atrás de mí, al entrar por la puerta junto a Rapunzel y Eugene. Los cuatro, junto con Astrid, tomábamos calculo.
-Hola Elsa- Jack levantó la mano saludándola y ella devolvió el gesto con una dulce sonrisa.
-¿L-les importa si me siento aquí hoy?- preguntó señalando el asiento vacío frente a mí.
-Adelante- reaccioné arrastrando la silla para que se sentara.
-Gracias- dijo mientras tomaba asiento.
-Casi no lo lograba- Astrid entró apresurada y tomó el lugar al lado mío.
La campana sonó y el profesor Lockwood entró tropezando con sus pies, él era uno de los profesores más jóvenes de la escuela y era bastante torpe, pero era muy bueno enseñando.
-Muy bien chicos, buenos días a todos, una disculpa por la demora- rio de forma nerviosa –El día de hoy veremos un tema complicado así que me gustaría que todos prestaran suma atención al pizarrón-
A pesar de su advertencia yo no podía concentrarme, estaba bastante sorprendido por lo que sucedió hace unos momentos. Jack y Elsa se habían hablado y nadie estaba herido u ofendido, eso era increíble.
Tal vez Merida hizo bien en presionarlos, de no haber sido por esa imprudencia ellos hubieran seguido atascados en el mismo lugar.
Jack era mi mejor amigo y Elsa y yo nos llevábamos bastante bien, ambos teníamos muchas cosas en común. Los dos eran mis amigos y se gustaban mutuamente, pero no podían estar juntos debido a su falta de experiencia en las relaciones amorosas. ¿En serio iba a permanecer cruzado de brazos sin apoyarlos?
Recuerdó cuando Chimuelo se extravió hace unos meses, tan pronto Jack lo supo se apresuró a organizar un escuadrón de búsqueda con el resto de los chicos, a pesar de que era media noche todos salieron a ayudarme a buscarlo. A la mañana siguiente Elsa ya había elaborado e impreso más de 500 volantes y se encontraba repartiéndolos y pegándolos en cada vitrina y poste de luz de la ciudad con ayuda de las chicas; de no haber sido por esos anuncios no hubiéramos dado con el paradero de mi gato. Ambos eran buenos líderes y cuando confiaban en sí mismos podían ser capaces de mover montañas, pero para ello también necesitaban que los demás creyeran en ellos.
Tal vez debería empezar a hacer eso, después de todo ambos ya habían dado el primer paso por sí mismos, solo necesitaban otro empujoncito.
Sacudí mi cabeza al escuchar la campana, ¿tanto tiempo estuve fuera?
-Antes de que se vayan quiero que todos hagan para mañana los ejercicios de la página 135 a la 140-
El salón resonó ante las quejas de los chicos.
-Tranquilos, para que sea más sencillo lo harán en parejas-
El día de hoy escogeré creer en ellos.
-¿Hipo?- sentí un golpecito sobre mi hombro, me giré sabiendo lo que Jack iba a preguntar.
-Lo siento Jack, pero iré con Astrid- me miró sorprendido para después fijar su vista en Eugene y Rapunzel –Oye, ¿Por qué no lo haces con Elsa?- actué rápido antes de que él pudiera preguntarle algo a aquellos dos.
-¿Uh?- Me miró sin comprender.
-No creo que a Elsa le moleste, ¿verdad?-
Ella también estaba sorprendida –Eh, no… por mi está bien- se veía nerviosa.
-Oh, entonces en ese caso… okey- Jack sonrió igual de nervioso.
Me di la vuelta dejándolos hablar a solas.
-¿Te parece si nos vemos en las gradas después de clases?- lo escuché preguntarle.
-Me parece bien- Todos nos dirigimos a nuestra siguiente clase.
-Hipo Horrendo Abadejo III, ¿Qué estas tramando?- Astrid, Rapunzel y Eugene me abordaron al salir del aula.
-Tranquilos chicos, esta vez todo saldrá bien- Les di una sonrisa tranquilizadora –Confíen en mi-
PDV de Jack
Me encontré a mí mismo sentado en las gradas del campo de futbol americano de la escuela, había unos cuantos chicos entrenando.
Saqué del bolsillo de mi sudadera azul el par de audífonos y los desenredé para después conectarlos a mi celular y abrir la aplicación de Spotify. Deslicé mi dedo a través de la pantalla buscando una buena playlist, al encontrarla comencé a reproducir la música.
Antes de que la canción comenzara a sonar un pequeño golpecito en mi hombro captó mi atención. Pausé la canción mientras me giraba para encontrarme con el rostro de Elsa, mi corazón comenzó a latir.
-Hola- se apartó un poco de mí.
-Oh, siéntate- Bajé mi mochila para hacerle espacio.
A pesar de que en nuestra conversación del viernes ella había dicho que le agradaba como amigo, esto lejos de decepcionarme me dio un rayo de esperanza, significaba que no me odiaba y tenía una oportunidad de al menos llevarme bien con ella.
-Gracias, perdón si te interrumpí-
-Oh, descuida, solo estaba escuchando música- señalé mi celular.
Hubo un silencio entre ambos, creo que ninguno sabía que decir para romper el hielo… vamos Jack, di algo.
-¿T-te gusta la música?- pregunté y ella me miró confundida.
¿En serio?, ¿es lo más inteligente que pudiste preguntar?
-Sí, me gusta la música- ella apartó su mirada mientras sonreía.
Bien hecho Jack, si ella no creía que eras idiota, ahora de seguro si lo hace.
-¿Q-que escuchabas?- preguntó con timidez.
-Eh…- repentinamente había olvidado el nombre -Vance Joy, ¿l-lo conoces?-
Ella negó con la cabeza sin mirarme.
Hubo otro silencio incómodo.
-¿Puedo escuchar?- nuestras miradas se cruzaron brevemente.
Mis cejas se levantaron al escuchar esto, ¿ella estaba genuinamente interesada por conocer mis gustos musicales?, no, seguramente solo preguntaba por cortesía.
-Eh, claro- con una mano temblorosa le ofrecí el auricular izquierdo.
Ella se acercó un poco para alcanzarlo y se lo colocó.
Con un poco de inseguridad presione el símbolo de play mientras miraba el título de la canción.
Riptide-Vance Joy
La música comenzó a sonar y ella parecía atenta a esta. Yo por mi parte estaba muy ocupado tratando de no mirarla fijamente.
-Es una canción muy buena, nunca la había escuchado- sonrió –Gracias- me regreso el auricular.
Al tomarlo nuestros dedos se tocaron, mi primera impresión fue que estaba tan fría como yo.
-Eh, ¿te gustaría comenzar?- pregunté.
Ella asintió mientras sacaba de su mochila el libro de cálculo.
Cerré mis ojos abofeteándome mentalmente al revisar mi mochila.
-¿Todo bien?- preguntó ella al ver mi expresión.
-Olvidé el libro en mi casillero- murmuré.
-Oh- la vi morder su labio inferior pensando –S-si quieres, podríamos compartir mi libro y después podría pasarte todo-
¿Compartir libro?...
-S-sí, me parece bien- respondí.
-Entonces, supongo que tendrás que acercarte un poco- dijo viendo fijamente las hojas llenas de fórmulas.
Tomé una bocanada de aire antes de acercarme lentamente hasta que sentí nuestros brazos chocar suavemente. Estábamos tan cerca que podía oler su perfume, olía a vainilla y otros dulces.
-Uh… pagina 135, ¿verdad?- me miró.
Nuestros rostros estaban tan cerca.
Por favor, no lo arruines Jack.
-Sí- le sonreí.
-Está bien- me devolvió la sonrisa.
