NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DISNEY, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO

¡Hola a todos! oh rayos, perdón, intenté subir este capítulo antes (porque sé que lo dejé muy cardíaco) peeeero pues esta semana fue algo intensa y apenas encontré tiempo libre. Este capítulo continúa exactamente donde se quedó el anterior, en el escape de Vader y Padmé del Destroyer III. Btw, me encantó que les tomará por sorpresa el giro, temía que fuera muy obvio jeje, y leer su emoción me fascinó.

GRACIAS a MichelleAloy, ichigo urahara Shihoin, Abiel y Valen Minene por sus comentarios que tanto me animan, a los que puedo les respondo por PM.

Abiel: Sí, el giro emocional de Vader fue muy determinante para esta historia, y espero haberlo conseguido de manera natural, aunque el hecho de que te gustara ya es más que suficiente para mí jeje.

¡disfruten!


Capítulo 17

La recuperación de Vader

Que gran bondad descubro ahí

Aunque al principio rudo y malo lo creí

Ahora sé, que él no es así

Y me pregunto por qué antes no lo vi

Padmé soltó el bláster casi con miedo, nunca antes había disparado en su vida ni tuvo tanto miedo a morir, ¿Cómo diantres ella pasó de ser una simple ciudadana de Naboo a tener dos encuentros cercanos con la muerte en un mismo día? cuando imaginaba tener aventuras, ciertamente nunca pensó en esto.

R2 se acercó a ella, y entonces reaccionó.

—¿Estamos en el hiperespacio, verdad?—le preguntó al astro droide, su mente todavía configurada en sobrevivir.

"Sí"

—¿A dónde nos dirigimos?

"Al Executor"

Se lo temía. Sintió un escalofrío bajar por su columna vertebral, la sola idea de regresar a esa nave infernal le causaba un verdadero malestar físico. Pensó rápido, esta nave tenía escudos más potentes, quizá esta vez conseguiría burlar a los clones y regresar a Naboo.

Entonces vio a R2 moverse rápido hacia ella, y recordó la figura inconsciente a su lado. En toda su vida, Padmé jamás podría olvidar lo anormal que fue para ella ver a Vader vulnerable por primera vez.

"Está mal, necesita atención médica" dijo R2.

Padmé demoró un poco en entenderlo, su mente no resistió más y se conmocionó. Sin ser siquiera consciente de cómo, terminó inclinada al lado de R2, ayudándolo a atender a Vader.

El disparo había destruido totalmente el respirador de Vader, la maquinaria recibió la mayor pacte del impacto, pero aún así tenía una laceración seria en el pecho. Con ayuda de R2, Padmé tuvo que retirarle el casco para colocarle una mascarilla, luego quitarle la parte superior del traje, limpiando su herida, era más profunda de lo que parecía.

Al ver el pecho desnudo de Vader, Padmé apreció mejor las terribles marcas de quemaduras, los espacios donde la piel se había doblado, cicatrizando de una manera grotesca por el tiempo que demoró en recibir atención médica después de haber sido herido. Este hombre debió morir, pero por alguna razón sobrevivió.

Sus ojos se llenaron de lágrimas al imaginar el terrible dolor que Vader tuvo que soportar, no creía que ningún ser humano debiera sobrevivir algo tan traumático. R2 le confirmó que el respirador lo usaba porque sus pulmones se dañaron por los gases tóxicos que inhaló cuando fue quemado, y se preguntó con seriedad qué otros daños colaterales él experimentaba por esas heridas… ¿conservaba su sentido del tacto? ¿tendría algunos nervios comprometidos? ¿la vista, el oído, el gusto, no se vieron dañados?

Luego recordó la manera en que Vader la protegió de los disparos en el hangar del destructor estelar, cómo ondeaba ese sable de luz como si no le costara ningún esfuerzo, bloqueando cada ataque. Sabía que esa demostración era nimia, si podía usar el sable luz para detener disparos de bláster, definitivamente debía ser un maestro espadachín. Aquello no debió sorprenderle tanto, Vader tenía que ser un militar, no por nada vivía en el Executor.

Pero eso no quitaba que fuera sorprendente verlo pelear de esa manera, casi sin esfuerzo, protegiéndola de los clones. Él la había salvado.

Lo cual la llevaba al meollo de su conmoción: ¿por qué la había protegido?

Ni siquiera dos horas atrás, Vader casi la estrangula usando la Fuerza. Padmé jamás olvidaría la malicia que vio en esos ojos amarillos, disfrutando su miedo mientras ella se esforzaba por luchar contra un poder invisible para sobrevivir.

Y ahora le debía su vida. Vader la siguió, la protegió y la salvó. Sabía que él iba a seguirla en algún momento, contempló muchos planes para escapar de él y proteger a su familia, pero todo porque siempre asumió que él la perseguiría para matarla. En vez de eso, la protegió hasta con su propio cuerpo, recibiendo él un disparo que iba dirigido hacia ella.

No tenía sentido, no había ninguna explicación para esto. Padmé dejó que las lágrimas empaparan sus mejillas, dejando que el estrés de las últimas horas emergiera.

Cuando llegaron al Executor, R2 aterrizó perfectamente la nave en el hangar, varios droides ya estaban esperándolos con una camilla médica para Vader. Padmé los acompañó mientras escoltaban a Vader a sus aposentos, nadie se atrevió a decirle nada por estar en un lugar supuestamente prohibido.

Un droide médico revisó los signos vitales de Vader, volvió a curar la laceración en su pecho, aplicando bacta y unos vendajes, y también le administró varios medicamentos, luego lo acomodó en el asiento reclinable del recinto de meditación.

—¿Lo dejará aquí?—preguntó Padmé con asombro.

—El recinto aclimata el aire a sus exactas necesidades—dijo el droide—Solo necesita descansar.

—Pero… está herido, ¡no puede dejarlo aquí solo, encerrado!

—Mi tamaño no me permite quedarme aquí adentro cuando el recinto se cierra, y necesita estar cerrado para no comprometer la oxigenación.

—¡Entonces yo me quedaré aquí!—espetó tajante.

Los droides podían ser ayudantes muy eficientes, incluso necesarios, pero Padmé no podía pedirle a un droide médico que entendiera lo reconfortante que es para una persona herida el que otro ser humano te cuide.

El droide ni siquiera intentó discutirle, le pasó una máscara en caso de que la presión del ambiente la mareara, y salió del recinto para cerrarlo. Padmé se estremeció cuando la parte superior del capullo descendió hasta sellarse, las intensas luces blancas atenuándose a una iluminación más suave. Había un pequeño tablero al lado de ella, y ella revisó los botones un par de veces para confirmar el funcionamiento básico del lugar.

La verdad era que apenas cabía ahí, todo el espacio estaba pensado solo en Vader, él estaba recostado en el sillón plegable al centro del recinto, con los vendajes en su pecho y aún inconsciente. Padmé estaba encorvada al lado de él, encontrando un hueco entre el sillón y la pared del recinto donde pudo acomodarse un poco mejor.

Estando un poco más cómoda, Padmé miró alrededor, ¿qué hacía Vader aquí dentro? Considerando que era el único lugar donde podía estar sin máscara, esto debía ser lo más parecido a una cama para él, un lugar donde descansar, pero no vio pantallas ni libros ni nada cercano al entretenimiento adentro del recinto.

Suspirando, se reclinó un poco más, observando a su captor y ahora salvador mientras dormía. Pensó en salir del recinto para ir por unos libros y regresar, pero no llevaba ahí dentro ni diez minutos y no quería comprometer aún más la ya delicada respiración de Vader. Supuso que podía pasar aquí al menos unas dos horas antes de volver a salir.

De hecho, lo más prudente sería salir en un par de horas, dudaba que a Vader le hiciera mucha gracia que ella estuviera adentro de su recinto más privado, aunque solo fuera para cuidarlo.

Al pensar en eso, Padmé resopló frunciendo el ceño, ¿qué hacía ella ahí? Vader ciertamente la salvó de los clones, pero eso no enmendaba mágicamente el maltrato, los insultos y hasta el intento de asesinato por parte de él en todas las semanas anteriores. Ella no tenía razones para sentirse agradecida con él, y tampoco estaba en la obligación de cuidarlo.

Pero luego veía esas terribles heridas en su cuerpo, y la compasión volvía a su mente.

Hasta ahora había sido muy fácil despreciarlo como a un monstruo, pero Padmé nunca pensó cómo se convertía una persona en un monstruo. La pequeña voz en su cabeza que cuestionaba si Vader era un droide o no estaba silenciada para siempre, viendo el cuerpo de carne y hueso que permanecía inconsciente frente a ella.

La crueldad, el cinismo, el horror del que Vader era capaz, comenzaron a tomar un nuevo significado para ella, ¿cómo una persona llega a esos extremos? Viendo esas espantosas cicatrices, Padmé pensaba una y otra vez en cuál era el pasado de este hombre, y comenzaba a comprender.

Alguien o algo tuvo que haberle enseñado a ser así… y de maneras espantosas.

No, eso no lo justificaba, pero Padmé se dio cuenta en ese momento, mientras seguía observándolo, que ya no podía seguir juzgándolo con la misma dureza que antes.

.

.

.

Odiaba Tatooine

Odiaba el calor sofocante, el viento caliente, la escasa sombra. Odiaba la arena rasposa, y la vida tan dura en ese terrible lugar. Odiaba los rostros de las personas, todos resignados a la poca suerte de una vida que no podían cambiar. Odiaba todo en ese planeta, ¿por qué, por todos los Sith, estaba ahí?

—Ani…

Esa voz… no, eso no podía ser. Era imposible.

Oh, mi Ani…

"No me llames así" susurró con brusquedad "No existe más"

No olvides Ani…

"¡No!"

El calor aumentó de golpe, pero no podía ver nada a su alrededor. Luego, entre la brumosa neblina de una tarde oscura en Tatooine, Vader pudo ver la silueta de una mujer. Estaba sentada a su lado, mirándolo con preocupación, pero no era la mujer que recordaba… no, ella era otra persona. Alguien familiar.

—Estás bien—dijo la mujer—Estás a salvo.

¡Ja! ¡A salvo! Que estupidez. Nadie estaba nunca a salvo en esta galaxia infernal. Y menos en Tatooine.

"¿Quién eres?" intentó preguntar, pero no conseguía hablar, su cuerpo estaba cansado y el calor no le ayudaba a recuperarse.

El rostro de la joven era borroso, pero pudo ver la preocupación en sus facciones, y un par de ojos castaños mirándolo fijamente. No recordaba la última vez que alguien lo miró así, con genuino interés en su bienestar.

—Descansa.

Vader suspiró, porque conocía esa voz. Era suave y melodiosa, muy parecida a los cantos de la Luz, pero esta voz no era molesta, al contrario, era conciliadora y conseguía relajarlo. El rostro de la mujer se volvió más claro, y pudo reconocerla: Padmé Naberrie.

No entendía qué hacía Padmé aquí en Tatooine, a su lado, hasta donde recordaba ella debería estar en el Executor, una prisionera voluntaria por la protección de su familia. Recordaba cuando la conoció, una mujer menuda, pero de carácter fuerte, una de las pocas personas –si no es que la única– que no se dejaba intimidar por él.

—P-Pa…dmé…—susurró, su voz sonaba ronca y menos grave de lo normal.

Shhh, descansa—fue la respuesta de ella, casi inmediata—Todo está bien.

Padmé no se dejaba intimidar por él, eso era seguro. Ella había hecho su jardín… virtual, pero lo hizo. Luego él le dio las semillas. Ah, cierto, se las dio para que ella bajara la guardia, para saber si estaba comprometida con el payaso ese en el destructor estelar. No quería preguntarle de frente, pero necesitaba saberlo, lo necesitaba…

—Tú… jardín…—nuevamente, su voz no sonaba tan grave como él recordaba, pero no sabía el por qué—¿floreció?

Hubo un momento de silencio, en donde Vader casi pensó que ella se había esfumado, como si hubiera sido solo una ilusión del desierto, pero no fue así, y de repente su rostro era mucho más nítido.

—Aún no—dijo ella—Hay que darle más tiempo a las plantas.

Vio una leve sonrisa en los labios de Padmé, pero no le gustó el gesto, porque era una sonrisa falsa. Vader la había visto sonreír de verdad, cuando ella hablaba de Naboo, de sus padres, de su familia, cuando se sentaba por horas en su escritorio para estudiar, o cuando aprendía algo nuevo en binario hablando con R2. Tenía una sonrisa tan hermosa.

—Quiero… verlo…

—Lo verás—su gesto se volvió más sincero, pero seguía sin ser tan bonito como podría llegar a ser—Pero debes descansar primero.

Suspiró, ¿por qué ella insistía en eso? Hacía calor, Tatooine era horrible, él no quería permanecer más tiempo aquí.

Entonces, sin previo aviso de nada, la áspera arena y los soles sofocantes desaparecieron, dejando en su lugar una pradera de césped verde, al lado de una laguna fresca, rodeada de flores. Él conocía esas flores, las vio una vez, con Padmé… eran capullos de ángel. Y Padmé estaba ahí, a su lado, rodeada de esas hermosas plantas, con su sonrisa encantadora.

"Descansa" dijo ella una vez más, acariciando su mejilla suavemente.

Antes de cerrar los ojos, Vader pensó que era la primera vez en años, muchos años, que alguien lo tocaba con ternura.

.

.

.

Padmé suspiró cuando Vader volvió a quedarse dormido. No podía mentir, una parte de ella se llenó de miedo cuando lo vio despertando, pero notó que solo divaga, aún muy adormilado por los medicamentos que le inyectó el droide médico, y después de varios minutos murmurando incoherencias se quedó dormido otra vez.

Bueno, en realidad no habían sido tantas incoherencias. Mencionó Tatooine un par de veces, y otras palabras en un idioma que no conocía, luego abrió sus ojos, y Padmé se asustó al verlos.

Eran ojos azules, profundamente azules, como el cielo despejado o una laguna en calma. Cuando él la atacó, sus ojos se veían amarillos y viciosos… estos eran otros ojos, como si fuera otra persona. Y la miraron con asombro, y naturalidad, reconociéndola a pesar de su delirio.

¡Incluso le preguntó por su jardín!

¿Y qué iba a responder ella? ¿cómo reaccionar a eso? Él se vio tan…humano. Estaba enfermo y confundido por el dolor y los medicamentos, pero al verla, pareció calmarse, incluso le preguntó por su jardín y le dijo que deseaba verlo. Como si fuera una persona totalmente diferente. Y su voz…. sin el modulador del casco, la voz de Vader era mucho más suave, con un tono varonil, pero sonaba incluso confiable. Si ella escuchaba esa voz, y veía esos ojos en otra persona, inmediatamente confiaría en él.

Padmé esperó varios minutos después de que volviera a dormirse, luego aplanó el botón de la consola para abrir un poco el recinto y salir de ahí. Al momento en que emergió, le llegó de golpe la sensación de aire más pesado, y sus pulmones respingaron; quizá debió haber usado la mascarilla que le dejó el droide médico, pero en honor a la verdad, seguía sin recuperarse del todo de su conmoción y eso aturdió todo su sentido común.

Caminó un par de pasos fuera del recinto, la habitación de Vader estaba a oscuras, y a través de la ventana podía verse el universo, tan hermoso como inmenso. En las pantallas, aún se reflejaban imágenes de Tatooine, y todo esto le pareció surrealista a Padmé. Si hacía la cuenta, debieron pasar solo unas cinco o seis horas desde que ella vino a esta misma alcoba por primera vez, y fue atacada con la Fuerza. Pero todo se veía demasiado distinto, como si hubieran transcurrido años en vez de minutos.

Escuchó un par de ruidos atrás de ella, lo cual la asustó, al voltear vio a R2 acercándose, sonaría consternado de tener la capacidad de hablar como 3PO.

"¿Estás bien?" le preguntó el astro droide.

Padmé asintió, cruzándose de brazos.

—Sí—murmuró después, sorprendiéndose por lo ronca que sonaba su voz—Lo estoy.

"¿Y el amo está bien?"

Esta vez, esperó un poco más antes de responder. Padmé con frecuencia olvidaba a los droides de batalla genéricos que habitaban el Executor, pero consideraba a R2 y 3PO prácticamente humanos. Y ambos droides, de personalidades excéntricas y buena compañía, no ocultaban nunca que se preocupan por Vader. Muchas veces ella se cuestionaba el porqué de esa lealtad, ahora sentía que comenzaba a comprender.

—Sí, está mejor.

Se mordió el labio inferior, calculando los riesgos de lo que estaba a punto de hacer. Pero después del día que acababa de pasar, ¿qué más podía empeorar?

—R2, sé que ni tú ni 3PO pueden darme información detallada de Vader—dijo, cuidando sus palabras—Pero puedes decirme "sí" o "no" cuando yo pregunte algo, ¿no es cierto?

Esta vez fue el droide quien esperó antes de responder.

"…técnicamente".

—Bien, entonces… Vader es de Tatooine.

R2-D2 pareció tener una crisis en sus circuitos, pero al final respondió.

"Sí"

—Y ahí tuvo un terrible accidente que lo dejó malherido.

"No"

Frunció el ceño, oh por la Diosa… ¡más información que debía buscar!

—Él es un Sith—dijo, antes de perder el coraje—O fue educado por uno.

"Sí"

¡Ja, lo sabía!

—Y lleva varios años escondiéndose en esta nave.

"Sí"

—Él… ¿puede curarse? ¿conoce alguna forma de mejorar su condición?

"No"

Oh, eso era terrible. Padmé no sabía mucho de medicina, pero su padre le comentó varias veces que había mundos con facilidades médicas impresionantes, casi sacadas de la ciencia ficción. Quizá si Vader fuera a uno de sus mundos, pudiera tener una mejor calidad de vida. Por la forma en que la protegió, supuso que burlar el bloqueo no sería un problema tan grande para él.

—¿Tiene familia?

"Sí" R2 dudó antes de volver a hablar "Nosotros"

Esa respuesta desarmó totalmente a Padmé, quien miró al droide con nuevos ojos. Esto no lo consideró antes, el hecho de que R2 y 3PO se consideraran familia del Sith.

—Él los posee a ustedes desde la adolescencia.

"Sí"

—¿Desde la infancia?

"Sí"

Vaya, ¡casi toda la vida!

—Ustedes lo quieren, ¿no es así?

"Sí, él no es tan malo en realidad" respondió R2, menos cohibido "Solo lleva mucho tiempo estando solo, sin calor humano"

Padmé fingió no entender completamente eso último.

El recinto emitió un ruido, y Padmé supo que debía cerrar la parte superior del capullo antes de que el ambiente se comprometiera. Por un segundo contempló la idea de cerrarlo, dejar a R2 encargado de los controles e irse a descansar a su propia alcoba, pero un instinto extraño, casi sobrenatural, se lo impidió.

Le dijo a R2 que podía retirarse, y luego entró al recinto, colocándose esta vez la máscara sobre su nariz, y cerrando el capullo con ella reclinada al lado de Vader.

.

.

.

Cuando Vader volvió a despertar, el efecto de los medicamentos ya había pasado y estaba centrado, su espalda le dolía un poco porque durmió corrido toda una noche y no estaba acostumbrado a descansar tanto, menos sobre ese sillón que no era especialmente cómodo después de dos horas.

Vio las bandas sobre su pecho y recordó el disparo que recibió del francotirador, luego, para su total sorpresa, vio a Padmé echa un ovillo a su lado, durmiendo.

Debía estar terriblemente incómoda, su espalda estaba recargada en el muro del recinto, las piernas dobladas de manera que tenía las rodillas a la altura del pecho, abrazándolas con ambos brazos. Podía ver la postura forzada de sus piernas y su espalda encorvada, a pesar del esfuerzo de sentarse lo más recta posible. Y su cabeza estaba reclinada sobre sus brazos, en un ángulo que su cuello definitivamente no apreciaba.

A juzgar por la mascarilla sobre su boca, Padmé debía llevar ahí varias horas, presumiblemente el mismo tiempo que llevaba él ahí. Frunció los labios, ¿por qué ella se había quedado a su lado velándolo? No tenía sentido, y menos si recordaba los últimos eventos entre ellos.

La había ahorcado con la Fuerza, luego ella escapó, R2 consiguió convencerlo –sin mucho esfuerzo, la verdad– de ir tras ella para que los clones no la atraparan, y cuando la encontró siendo el blanco de un destructor estelar, consiguió protegerla lo suficiente para subirla a su nave. Luego el francotirador y… ya, no recordaba otra cosa.

Considerando los vendajes en su pecho, era lógico deducir que el disparo destrozó el mecanismo de su respirador, y comprometió su sistema cardio-respiratorio de manera severa. Pero R2 sabía atenderlo, al menos en lo básico, y asumió que el droide lo cuidó hasta regresar al Executor. Viendo a Padmé a su lado, aún dormida, le hizo pensar que ella también debió cuidarlo.

La observó dormir, pensó en despertarla y decirle que se marchara, en otras circunstancias definitivamente lo hubiera hecho, pero aún estaba cansado y francamente confundido por todos los eventos anteriores. Padmé ni siquiera debería estar aquí, si ella tuviera sentido común, se habría encerrado en sus aposentos o intentado escapar de nuevo, esta vez con un mejor plan –o con R2– poniendo la máxima distancia entre ella y él. Pero como siempre, esta mujer lo sorprendía, tomando decisiones inesperadas.

Al final no tuvo que hacer nada, porque Padmé comenzó a despertar, emitiendo ligeros quejidos al mover sus adoloridos músculos, y paralizándose de repente al verlo despierto.

Sus ojos se cruzaron, viéndose detenidamente. Ella lo miró con sorpresa y alivio, pero Vader se sintió incómodo con su mirada, demasiado sincera y profunda.

—¿Estás bien?—preguntó Padmé, estirando torpemente su espalda con el poco espacio que tenía.

Vader respondió abriendo el recinto, dándole más espacio para moverse.

—Iré por el droide médico—dijo Padmé, esbozando muecas de dolor al ponerse de pie y estirar sus engarrotadas piernas—Deberías cerrar esto cuando me vaya.

Dio un paso afuera, pero antes de salir totalmente, Padmé se volteó para verlo.

—Gracias por salvarme la vida—dijo, con voz baja y una mirada muy solemne.

—De nada.

Cuando habló, reparó al fin en el detalle de que no tenía el casco puesto, y que Padmé estuvo a su lado por horas viendo su deformado y horrible rostro.

Pero ella no lo miraba con espanto, ni con odio, ni con miedo, al contrario, cuando él le respondió ella esbozó una ligera sonrisa, y salió del recinto. Fue un gesto tan auténtico, que Vader no se dio cuenta de lo que dijo hasta que habló:

—Discúlpame—no había pronunciado esa palabra en años.

No necesitó decir más, Padmé supo exactamente a qué se refería. Ella se quedo quieta, y al voltear, lo miró en extremo sorprendida, antes de asentir ligeramente y renovar su marcha. Cuando estuvo solo, Vader cayó en la cuenta de lo que acababa de hacer.

Le urgía meditar.


Canción del capítulo: "Algo ahí" de la película La Bella y la Bestia en su versión en Español Latino.

Waaa! y eso fue todo por ahora...

1.-Para mí es muy importante que Padmé decidiera quedarse en el Executor, acompañando a Vader en su recuperación; ella tuvo la opción de irse, pudo cambiar la trayectoria, o escapar en otra nave aprovechando que Vader estaba herido. Pero es ella quien decide quedarse, ayudarlo, incluso acompañarlo, por la compasión y el interés más humano que ya empieza a desarrollar por él, lo cual termina consolidándose con su conversación con R2.

2.-Vader es cada vez más consciente de cómo Padmé está representando cosas buenas, tranquilas, incluso alegres en su mente. Lo más determinante es cuando él mismo se disculpa con ella, sabiendo que le hizo daño y arrepintiéndose genuinamente por eso.

En el siguiente capítulo, veremos qué pasó en el Destroyer III después de la irrupción de Vader y Padmé (recuerden que esa es la nave en donde están Ruwee y Palo)

Muchísimas gracias por leer ¡saludos a todos!