Hola a quienes leen esta historia. Lamento la demora.

Gracias por el apoyo que me han dado a través de sus comentarios. Ha sido sinceramente genial.

Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro. Gracias también por tener mi historia en sus favoritos o alertas.

En fin espero que les guste mi historia. Besos.

Y no dejen de leer mi historia: Mi encuentro conmigo.


Un amigo.

Un amigo verdadero es alguien que cree en ti aunque tú hayas dejado de creer en ti mismo.


Lo observa dormir plácidamente acurrucado bajo las sabanas tapizadas con su súper héroe favorito, su respiración es tranquila y no deja de maravillarse de lo hermoso que luce su hijo. Es la luz de sus ojos, lo único que le da sentido a su vida y aquello que la mantiene aferrada a la tierra.

Odia despertarlo, pero sabe que debe hacerlo, Alex tiene que ir a la escuela y ella debe trabajar.

Se acerca a la cama silenciosamente, y acaricia el cabello suave de su hijo, no es hasta unos segundos más tarde que sus ojos azules se encuentran con los de ella y él deja escapar una risa eufórica, como ella le hace cosquillas en su estómago.

Toma su cara entre sus manos, y besa sus mejillas rosa. Él se envuelve en sus brazos y la abraza con mucha fuerza, tanto que ella puede sentir el aleteo de su corazón, esa simple sensación le da energía para seguir alegremente con su día.

- ¡Buenos días bebé! – saluda ella sin dejar de mirarlo por un segundo.

- ¡Buenos días mami! – responde él y se pasa las manos por sus ojitos adormilados. – No estabas – él finge enojo cruzándose de brazos al recordar como su niñera fue la persona que lo llevo a dormir la noche anterior.

- ¡Lo sé, lo siento mucho Alex! – Se disculpa ella acariciando sus cabellos castaños – cuando regrese a casa, ya estabas dormido. Pero Susan me ha contado lo bien que la pasaste en la escuela.

-¡Fue muy divertido! – él se ríe y ella sabe que todo está perdonado. – Pero es un secreto privado y confidencial – susurra con la voz de agente especial que él dice tener.

- ¡Oh!, en ese caso – ella sonríe y lo ayuda a salir de la cama para alistarse – esperare el momento en que puedas revelar la misión soldado. – susurra ella divertida.

- Bien, descanse soldado Potts – grita eufórico como corre al baño.

Ella se levanta de la cama, para arreglar las sabanas así como para verificar que su pequeño tenga todos lo útiles que necesita en su mochila.

-¡Alex! – llama al darse cuenta del objeto desaparecido de las cosas del pequeño. Él asoma su cabeza por la rendija de la puerta dejando ver su rostro lleno de pasta dental y agua – ¿Dónde está iron man? – pregunta haciendo referencia al juguete de acción, que no ha dejado solo desde el momento en que se lo regalo.

-Se lo regale a Tony – responde después de unos segundos, en los que se lava la cara y termina de cepillarse - lo necesitaba más que yo – continúa mirándola fijamente y antes de que ella pueda replicar e incluso molestarse, él se acerca a su madre y añade – siempre dices que debemos ser buenas personas y ayudar a quienes lo necesitan ¿verdad mami? El niño sonríe para luego hacer una demostración perfecta de los ojos increíbles al único estilo del gato con botas de Shrek.

-Tienes razón cariño – ella coloca un dedo en su barbilla, para fijar su mirada en ella - eres un niño muy bueno. Y estoy orgullosa de ti.

20 minutos más tarde.

- ¿Tony es un nuevo compañerito que yo no conozco Alex? – Inquiere mientras Alex toma asiento en la mesa para desayunar. Sabe que su hijo es un niño introvertido que tiende a retraerse con los chicos de su edad, Dios sabe lo difícil que ha sabido para él, luego de cambiarse varias veces de ciudad en los últimos dos años.

- uh, uh – responde jugando con el tenedor sobre la mesa.

-Me gusta que tengas amigos nuevos. ¿Crees que si hablo con sus papas puede venir a comer con nosotros?

Él ha dejado de jugar con los utensilios de la mesa, la observa con los ojos muy abiertos y responde – No lo sé.

-¿Esta Tony comiendo con nosotros Alex? – le pregunta considerando la ocasión de que su hijo tenga un amigo imaginario nuevamente.

Él se ríe explosivamente. –¡ NO! , Tony es real mami…. Seguro… le vas a gustar – él se ríe.

Y ella nota ese cambio de semblante en su hijo, esa reacción que pocas veces ha visto se pone de manifiesto como él sigue sonriendo. Tal vez después de todo, Tony su nuevo amigo sea alguien que ayudará a su pequeño a adaptarse a todo.

Los minutos transcurren en silencio y él solo abre la boca y la cierra lentamente sin decir palabra. - ¿Qué sucede Alex?

-Llevas una falda el día de hoy – señala con un dedo su atuendo mientras come su desayuno.

- Debo vestirme, no querrás que este desnuda en la casa – ella se ríe y él rueda los ojos.

-Es tu día libre. Siempre usas ropa normal los días así. – Se encoge de hombros.

Virginia sonríe, aún no deja de asombrarse del ingenio que posee su pequeño y lo atento que es con todos los detalles, en especial si la involucran a ella.

-Hoy iré a una entrevista de trabajo Alex – acota al tiempo que termina de rellenar la lonchera del pequeña y come un trozo de pan con mermelada de frutas.

-¿Por qué? – La miro confuso. – ¿Ya no te gusta tú trabajo?

-Me gustaría conseguir un mejor trabajo, que ofrezca mejores oportunidades. – Ella suspira, como busca las palabras adecuadas para expresarse – Quiero darte todas las cosas que te mereces Lex – ella sonríe tiernamente a él sin dejar de preguntarse cuando podrá ser capaz de regalarle a su hijo todas aquellas cosas que siempre soñó. La vida ha sido tan dura con ellos, y él apenas es un pequeño y adorable niño.

-Está bien mamá. Yo no quiero muchas cosas. – él afirma sin dudas. Es un niño maduro para su edad, y Virginia sabe que es gracias a las situaciones por las que ha tenido que pasar.

-¡Lex! – le llama dulcemente, ha dejado de comer y espera que venga el autobús, de un momento a otro por él.

-¿Si pudiera elegir entre el traje de Iron man y tú? - se hace notar y ella vuelve su mirada a él - ¿sabes que elegiría? – él le pregunta haciendo uso de esas sonrisas tiernas que él suele darle.

- ¡Asómbrame hombrecito! – le sigue el juego a sabiendas de su respuesta.

-Yo te elegiría a ti.

-Y yo te elegiría a ti hombrecito – lo abraza dulcemente mientras siente como pequeñas lágrimas brotan de sus ojos. La corneta del autobús resuena y ella lo dejar ir.

-Te amo mami. Pórtate bien. - Sonríe el niño y le da una mirada alegre.

-Te amo bebé.

Se despide y es antes de entrar al autobús que mira al cielo y repite:

Dios por favor has que mi mama consiga un nuevo trabajo. Nunca te he pedido nada antes, puedes comprobar.


En horas de la tarde: Librería: El niño cantautor.

-Y entonces apareció del cielo y todos se quedaron asombrados Harry… cuenta el niño alzando sus manos y haciendo las poses características de su súper héroe, tiene más de media hora hablando sobre lo increíble que es Tony Stark – y todos quieren ser mis amigos, porque Tony es genial. – Sonríe sin detenerse de un lado a otro – También tiene varios robots en su casa, y una piscina gigante y un montón de…

-¡OH VAYA!, respira Alex – le aconseja el hombre de mediana edad sentado detrás de la pila de libros. Soltando una risita contenida, después de escuchar la aventura que vivió el pequeño el día anterior. – Eso quiere decir que te agrada Tony.

-Sí, él es el mejor súper héroe del mundo y la mejor persona que conozco.

-¡Hey chico! saluda el hombre parado junto a la puerta. Él niño abre sus ojos y sin poder creerlo, corre a su encuentro cálidamente apoyándose en sus brazos. – ¡Tony! grita fuertemente.

-Pregunte en la escuela y me dijeron que estarías aquí. – Lo coloca en el suelo y una sonrisa aparece en sus labios, sacude su cabello castaño. – ¿Quieres ir a tomar un helado?

- ¡Sí! – Grita el niño nuevamente.

- Alex, ve a buscar tus cosas, mientras hablo con el señor Stark – señala el hombre y el niño asiente y corre a traer sus cosas.

- Mi nombre es Harry Robinson – extiende su mano, y es estrechada por la de Tony. – Ha causado una impresión increíble en Alex, es un chico tímido en la mayoría de los casos.

- Creo que es un chico impresionante y muy inteligente.

-Solo quiero dejarle claro, que él y su madre han vivido circunstancias difíciles, espero que no se aproveche de Alex y lo hiera Señor – dice afianzando su voz.

- Yo no quiero herirlo, se lo aseguro señor. No está en mis planes.

-Eso espero, o seré yo la persona que interceda por él.

Es incapaz de responder, Alex ya está de vuelta con su mochila.

-Un dato: Es alérgico a las fresas y si come más de dos bolas de helado es imposible que se coma la cena.

- Gracias, volveré con él en una hora.


Heladería.

-¿Y qué se hace estos días en el jardín de infancia? – pregunta casualmente sentándose frente al castaño, ambos con sus deliciosos helados de chocolate.

- Hoy dibujamos cosas acerca de nuestra familia y las cosas que nos gustan – dice Alex como comienza a comerse su helado. – Dibuje muchas cosas, ¿quieres verlas Tony?

-Veamos ese lado artístico tuyo – se ríe haciéndolo reír junto a él.

Alex se apresura a sacar su block de dibujo de su mochila, y comienza a enseñarle al hombre, quien mira atento cada dibujo.

-Esta es mi casa y él es mi perro Rocco. – señala en las hojas y Tony puede apreciar una casa de estilo simple pero muy acogedora y una bola de pelos blancos y marrones frente a ella.

-Y esta es Andy con mi niñera Susan. Susan estudia para ser profesora de niños.

- Es una linda niñera – Tony sonríe – y has dibujado muy bien a Andy.

Alex sigue pasando los dibujos, varios paisajes, lugares, y varios rostros de una mujer de hermosos ojos ocupan las siguientes páginas.

-¿Esos son muchos dibujos para una sola persona?

- Es mi mamá – él se sonroja tomando la cuchara para seguir comiendo su helado – Es la más hermosa del mundo y mi orgullo – sentencia el pequeño.

- Eso puedo ver, y mira esos ojos – Tony señala en el dibujo y él chico asiente rápidamente.

-Mis ojos también son así. – Él se emociona al saber que alguien más reconoce el parecido de él y su madre.

Siguen pasando los dibujos, Tony debe decir que está impresionado con el talento del chico de cinco años.

Él está a punto de acabar su helado, cuando Tony logra ver un trozo de papel envuelto en el block, algo arrugado. Lo abre y puede sentir como la mirada sonriente del pequeño cambia.

Es un dibujo de él y su madre abrazados y justo al pie de la página hay la imagen de un hombre vestido de negro mucho más grande que ellos.

-Es el malo. – Dice antes que Tony logre preguntar. – Es mi papá.

-¿Alex dónde está tu papá? – es lo único que se le ocurre preguntar en ese momento. Y recuerda las palabras de Harry diciéndolo lo difícil que ha sido todo para Alex y su madre.

-No lo sé. Se fue hace tiempo. – Él desvía su mirada.

-¿A dónde? - es el turno de Tony de preguntar nuevamente.

-No lo sé. Mi mami no habla de eso. - Él termina. - Pero no quiero que vuelva.

-¿Por qué no?

-Mamá llora cuando él está cerca. La última vez que volvió, tuvimos que estar un tiempo en el hospital - él niño le explica sentándose a su lado.

Y eso es todo lo que necesita saber. Sus puños están cerrados a ambos lados de la mesa y una ira que no sabe que tenía recorre todo su cuerpo.

Oh, y él se quejaba de que tenía un papá horrible. Si a lado del papá de este niño, Howard era un santo.

-Sabes que, ninguna persona mala puede tocarte nunca más. – Sentencia con un tono suave en su voz apoyando una mano firme sobre su hombro – Estoy contigo, tu mamá y tú están seguros.

-Gracias Tony – dice abrazándolo suavemente.

-No Alex. Gracias por estar aquí. Eres un verdadero superhéroe. Le sacude su cabello con ternura.


Mas tarde en la heladería

- ¿Por qué estás aquí Tony? – el pequeño mira la hora, dándose cuenta de que cualquier adulto estaría trabajando en mitad de la tarde.

- Quería comer helado y en realidad no quería hacerlo solo – contesta con naturalidad.

- Me refiero a tu trabajo. ¿Por qué no estás?

Oh… Chico precoz.

- No consigo una asistente capacitada que me ayude en la oficina. Es mejor comer helado mientras ella aparece mágicamente.

-Puedo darte un consejo. – Tony se ríe.

-Tienes cinco. ¿Cómo puedes saber sobre eso?

-La sabiduría está en el ABM, eso es lo que dice Harry.

Él se ríe nuevamente.

-ADN. – Tony lo corrige.

-Bien, ADN.

- Okey, chico. Dime un consejo que me ayude a conseguir una excelente asistente que no se vaya por lo menos en un mes.

El chico se queda mirando la copa vacía del helado, esperando que la respuesta finalmente llegue a él. Tony espera.

- ¡Lo sabía, lo sabía! – Se golpea la frente con la palma de la mano -Necesitas una Andy. – Exclama sobresaltado.

-¿Qué se supone que significa eso? – le pregunta desconcertado comiendo su helado de chocolate.

- Antes no tenía amigos. Cero. – Dice juntando sus manos – pero conocí a la mejor amiga del mundo. – Hace una pausa dramática – Andy. Creo que necesitas una.

-¿Andy? – pregunta confuso y no sabe cuál fue el momento en el que dejó que un niño le dé consejos sobre cómo conseguir asistentes.

Si Rhodey viera esto, seguro se burlaría.

-Ella se come la fresa del helado por mí, porque yo no puedo hacerlo. – Comenta como un entendido en la materia.

-¿Me están diciendo que contrate a mi nueva asistente basándome en el hecho de que le guste el helado?

- Ummm_ el niño piensa, hasta que se apura al añadir. – Espera, que estoy pensando. – Levanta el dedo índice. – No… Tiene que hacer cosas lindas por ti.

-¿Cómo cuales chico listo?

-Andy me ayudo a conseguir un papá ayer.

-Sí, eso puedo recordarlo.

-Es como si fueras tú, pero mujer.

Demasiado complicado, si fuera una versión femenina mía. Destrozaríamos el edificio.

-¿Cómo voy a saber si mi nueva asistente es una Andy?

-Solo lo sabes. Mamá dice que debes abrir tu corazón a las personas y ser amable para que nunca estés solo.

-Eso no me ayuda chico. – Ambos se ríen.

Alex se ríe una vez más en la expresión de Tony y se puso de pie: Tienes que fijarte bien. Cuando mi mamá no está yo no me siento solo si estoy con Andy.

-ok, repasemos: Helado, fijarme bien, y no sentirme solo con esa persona. Lo entiendo.

- ¡lo tienes!

-¡Tony! – lo llama con seriedad inundado su voz.

-Si pequeñín.

-Si no consigues hoy a tu Andy…. Él duda un momento… Yo soy tu amigo.

-Y eres el mejor amigo del mundo que podría conseguir.


Oficina Stark.

Luego de entrevistar unas 15 personas que parecen completamente inadecuadas para el trabajo, Tony deja escapar un suspiro aburrido y cree que debería darse por vencido por lo menos por el día de hoy.

La puerta se abre y el solo habla neutralmente.

-Puedes sentarte él añade sin dejar de mirar el juego de naipes que se extiende sobre su escritorio.

-Buenas tardes – su voz suena como una melodía que nunca ha escuchado antes. Y se haya impaciente por escuchar nuevamente su voz. Sube su vista para encontrarse con sus ojos increíblemente azules y desafiantes. Su cuerpo no es más que la figura de una diosa a juego con unas exuberantes piernas y un afrodisíaco cabello rojo.

Y sigue la pregunta en su mente ¿Dónde he visto a esta mujer antes?

Busca su currículo rápidamente y comienza a hojearlo, mientras la mujer le da respuestas completas a las preguntas que él le está haciendo.

Toma una respiración honda, desde que volvió de su cauterio se comporta como todo un profesional. Pero en ese momento su corazón late bajo el reactor fuertemente, y está seguro que si el hablará probablemente sería poco, muy poco profesional.

-Esto sonará un poco absurdo – él deja la carpeta en su mesa y la mira con sus hermosos ojos chocolates. – ¿Le gusta el helado?

-Por supuesto – ella responde algo aturdida ante sus ojos fijos en ella.

- Grandioso. El trabajo es suyo. – él sonríe cálidamente.

Tenías razón chico.

Alex he conseguido a mi Andy – se dice a sí mismo al verla salir.


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Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…

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