Hola a todos aquellos que leen mi historia.

Ante todo quiero disculparme por mi ausencia, mi inspiración se marchó y no quería volver =( Es realmente malo el bloqueo del escrito, en serio. Pero no se preocupen ya tengo mi inspiración de vuelta, y está bien agarrada para que no se vuelva a ir.

Gracias a todos por sus comentarios, de verdad me han motivado a seguir. Nunca he pensado dejar mis historias es mi respuesta para quienes lo preguntaron.

Espero que este capítulo resuelva algunas dudas.

A los que no han visto Iron Man 3 ¿Qué esperan? Es completamente genial. En fin, acoto que todos los derechos son de Marvel, solo me baso en sus personajes para escribir.

Sin más que decir, deseando que disfruten al leer, se despide.

Serenithy 31. Besos.

Y no dejen de leer mis otras historias.

Universo alterno.


Pimienta

Un padre no es el que da la vida, eso sería demasiado fácil, un padre es el que da amor.


-Si Rick, Alex es mi hijo – responde Tony relajado abrazando por la cintura al pequeño, puede ver como los ojos azules del pequeño se agradan notablemente. Y un toque silencioso acaricia su corazón. Se encuentra sonriendo, una sonrisa real.

- ¿Así que Tony es tu papá Lex? – pregunta una voz a sus espaldas, Alex no sabe qué decir, lo único que espera, es estar en muchos, muchos problemas cuando se atreva a voltear.

Hay cosas que simplemente no se pueden negar.

Ambos se voltean para encontrarse con la mirada fría de la mujer joven, su ceño está prácticamente fruncido y sus labios forman una línea delgada.

Alex traga duro. Y Tony está a punto de hablar cuando la mujer le interrumpe.

-Respóndeme Alexander te he hecho una pregunta - su voz es neutra y calmada y su expresión seria, fija en ambas personas.

-Lo siento – dice el pequeño, sin saber qué más decir. Puede sentir como su mano es apretada por Tony en señal de apoyo.

- ¿Lo sientes? ¿Has estado mintiéndole a tu mamá y a mí todo este tiempo y es lo único que tienes para decir? – le pregunta cruzando los brazos sobre su pecho.

La situación es agobiante, pero al escuchar sus palabras solo puede dejar escapar un suspiro de tranquilidad. Podría ser peor se dice a sí mismo. Podría ser su mamá.

La mujer luce terriblemente molesta, vale, le da la razón eso. Pero él es Tony Stark y tiene una de las mejores habilidades del mundo. Él puede conquistar a cualquier mujer con sus palabras. Y ella probablemente no será la excepción.

Rhodey que mira atento, se disculpa con una palabra tonta y sale del panorama junto a su sobrino. En tiempos de calamidades sobran los terceros.

-Disculpe señorita no creo que regañar al niño sea lo mejor en este caso - habla el castaño regalándole una mirada sincera.

Susan solo puede rodar los ojos.

-¿Tres días con el niño lo hacen un entendido en la materia Señor Stark? – le acusa la mujer seriamente.

- ¡No te enojes por favor Su! – Le pide el niño soltando su agarre y acercándose a su niñera tímidamente. – Tony solo estaba ayudándome. ¡No te enojes¡ - le pide con los mejores ojos tiernos que sabe dar.

Ella solo mueve la cabeza, es una de las personas que no puede negarle algo al pequeño. Pero aún así sabe que debe estar molesta, por la terrible mentira que se traen entre manos, porque tiene miedo de ver herido a su pequeño, y aún más por que Tony Stark es el nuevo jefe de su mejor amiga, además de la mamá de Alex.

-¡Quiero que me esperes en el auto cielo! – suaviza su voz al darse cuenta de los ojos llorosos del pequeño.

¡NO! – dice fuertemente colocando sus manos extendidas como si protegiera a Tony. – Seguro le pegaras - su carita está llena de tristeza - Su le pego a su ultimo novio, estaba tan enojada como lo está horita – dice a Tony, quien esboza una sonrisa divertida.

-¡Al auto Alex! – Responde Susan con tranquilidad – Prometo que solo hablare con el Señor.

-¡No! - él toma un suspiro - Quiero que vayamos a la pizzería que está cerca de la librería de Harry como hacemos después de cada partido Su. Y quiero que Tony vaya - Hace una pausa - Podemos hablar los tres - anima el niño.

-¡Vamos chico!, creo que es una buena idea que esperes en el auto. Después podemos ir a comer juntos – señala Tony con una mirada de aprecio en su rostro, el chico no ha hecho otra cosa que defenderlo.

Alex lo mira y asiente cabizbajo, no sin antes añadir tímidamente.

-Se burlan de mí en el colegio Su – él susurra por lo bajo.

-¿Por qué es eso cielo? – se agacha para estar a su altura, acaricia su cabello dulcemente.

-No tengo un papá – da una respuesta.

El corazón de Tony se hunde, es una presión en el pecho que le duele al escucharlo hablar así. Con tanta tristeza para un niño de cinco años.

No debería ser así.

-¿Te hacen burlas debido a que no tiene un padre? - susurra mirando a Alex.

-Sí - Dice en voz baja – Tony solo quería ayudar diciendo que era mi papá.

-Está bien - sus manos acarician su rostro, y ahuecan su rostro para besar su mejilla - Espérame en el auto.

El chico se da la vuelta. Y camina hacia el auto, situado a unos pasos de donde están. Sin embargo es lejos para que pueda escuchar su conversación.

-¿Cree que puede ser un buen padre Señor? – Dice Susan tan pronto como ve a Alex sentado en el capo del auto.

La pregunta del millón de dólares, según parece, piensa Tony.

-Él es un chico increíble, me agrada y yo le agrado. Está un poco solo, me di cuenta cuando lo conocí y creo que puedo ayudar - Vulnerabilidad y honestidad en una respiración - Sé que puedo hacerlo y realmente quiero hacerlo y luego lo pienso bien hablo conmigo mismo y - Hay una pausa - me doy cuenta que no es mi hijo. Y la verdad no sé si pueda ser su padre – dice mirando al suelo.

Susan lo observa atenta, su expresión se suavizo notablemente al escuchar la sinceridad de sus palabras.

-Es una responsabilidad muy grande y un compromiso a largo plazo – ella responde - jugar a ser su padre es una cosa y serlo es otra.

-¡Lo sé!, yo - Esta vez se detiene, mirándola a ella y traga saliva. Es en ese momento que se da cuenta que está actuando nervioso – Al principio solo quería ayudar, ya sabes – toma una respiración fuerte – evitar las burlas de sus compañeros, pero luego. Paso un minuto con este niño y no puedo imaginar no hacerlo.

Una vez más, Susan no espera una respuesta así, y por primera vez es silenciada.

No es hasta un minuto después que ella decide hablar.

-Es un lindo gesto. Ayudarlo, ser su amigo – en eso realmente tenía que estar de su lado - Él habla mucho de ti, se ha apegado a ti rápidamente. Y si te soy sincera no creo que tengas malas intenciones – agrega amablemente – Pero eres Tony Stark – él la mira con aprensión - Odio admitirlo, pero él no es un juguete, Y no siempre puedes tener lo que quieres - responde, con aire de superioridad.

-En realidad, yo más o menos puedo - La corrige – Y yo no creo que él sea un juguete.

-Lo que quiero decir Tony – ella lo miro con preocupación - es que Alex es un chico que ha sufrido mucho. Su padre se marchó cuando él era un bebé - Ella explica con delicadeza - Y solo volvió un par de veces para hacer sufrir a su madre y a él en el proceso. Él no necesita más dolor, él no necesita alguien que quiera jugar a ser su padre. Él necesita un padre de verdad.

Tony siente el viento chupado de él, las palabras son como puñales. Lentamente cierra los ojos mientras él respira hondo tratando de calmarse.

-¡Lo siento mucho! – él responde con la garganta atravesada con el sentimiento de conmoción. Como odiaba a ese hombre y lo que había hecho con Alex.

Alex, que eres un gran chico, inteligente, adorable. Nadie merecía hacerle daño.

-Así que hare lo mejor para él, dejare que tu decidas - Tony la miro asombrado, no dice nada permitiéndole continuar. Esto se estaba volviendo más personal de lo que era cómodo.

-Puedes quedarte y ser una figura para el chico, alguien que admire y respete, que le enseñe buenas cosas y no lo hiera. O puedes irte y no volver jamás. Ten presente que si decides quedarte y te aburres de él, o simplemente ya no lo quieres, lo herirás más que nadie.

Sus palabras tienen un mal efecto en él, niega con la cabeza y comienza a caminar en busca de Rhodey.

¡Oh!

Sus palabras se hunden en exactamente 7 segundos después.

Probablemente Tony no lo vería nunca más.


El camino a la pizzería es en completo silencio. Susan le da un par de miradas preocupadas al chico, quien solo mira por la ventana, sus ojos llenos de lágrimas. Y ella sabe que la situación ha sido difícil para él.

-¿Estas enojada? – pregunta liberándose del cinturón de seguridad.

-No cielo, no lo hago – ella afirma sonriente - Estoy orgullosa de ti, ¿tres goles ah? – comenta cambiando de tema.

Se encoge de hombros - No estaba mal. Mi equipo ha ganado en el fútbol hoy – dice sin expresión.

-Yo creo que ha sido uno de los mejores partidos – asegura tomando su mano y entrando a la pizzería.

-¿Le dirás a mamá? – pregunta de repente, observándola detenidamente.

Y ella lo piensa unos segundos.

-No, no lo haré.

Y eso es todo. No más platica por media hora. Solo suspiros llorosos, y un par de ojos azules tristes. Eso rompe el corazón de Susan.

Y quiere decir algo inteligente pero no sabe qué. Porque si existe un niño difícil de convencer es Alex.

Cuando el mesonero trae la pizza favorita de Alex, casi quiere gritar. ¡Dios que es una situación exasperante! Siente una punzada de dolor al ver su rostro. ¿Tal vez asusto a Tony Stark? Y por supuesto que lo hizo. Alguien que nunca se comprometió con nadie y es un afamado playboy. No sería capaz de querer un niño y mucho menos de otro.

¿En que estaba pensando?

-¿Va a volver? – le pregunta, y en sus ojos puede ver ese sentimiento. Esperanza.

-Yo… su voz se corta…

- ¿Está aquí el chico que anoto tres fabulosos goles? – pregunta haciendo señas al aire.

Un grito se escapa de los labios del pequeño y ella solo sube la mirada para ver su reacción, asombro, alegría y esa punzada de entusiasmo que puede hacer que tu corazón se pare literalmente de la emoción.

-¡Tony! – grita eufórico lanzándose a sus brazos. Él lo abraza con igual o mucha más alegría.

Ella le sonríe.

La verdad no sé cómo ser un buen padre – responde ante su pregunta anterior. – No tuve un buen modelo – dice con emoción claramente pegada a su voz - Pero me gustaría intentar ser el mejor para Alex.

Y por ahora ella piensa que es suficiente. Ya hablaría con Ginny. Tema delicado, pero en otro momento será, se dice así misma, ahora se deleitara viendo a ese par aprendiendo como vivir siendo nada más que un hijo y un padre. Un par que solo el destino logro, unir. Bueno eso es lo que le gusta pensar a Su.


Sábado por la noche.

Cuando el fin de semana llega, y todo el trabajo tedioso se termina. Él es más que feliz. Claro que eso también significa que no podrá ver las gloriosas piernas de su asistente por dos días completos.

Debería pedirle una foto. Casi babea con el solo pensamiento. Y ganarse una gran bofetada. No mejor, no, piensa, la mujer tiene su carácter.

-¿Puede tu mente dejar de divagar y por lo menos concentrarse en lo que digo Stark? – reclama Rhodey poniendo los ojos, luego de hablar casi cinco minutos solo.

Gracias a Dios la situación con el chico se solucionó porque de lo contrario su amigo estaría peor.

-Claro que con ese tipo de música es imposible – se defiende el castaño.

¡Hey! – Le acusa – tú eras el que quería venir en primer lugar – se burla el hombre en respuesta.

-¡Bien!, lo admito. Termina tu bebida y vámonos.

Sus ojos se abren camino hacia la gente, no hace mal mirar. Y más si están a punto de irse. Y de repente la ve.

Lleva el vestido negro más sexy que había visto nunca. Es corto pero no revelador y la línea del cuello da la cantidad perfecta de escote mientras sigue dejando mucho a la imaginación.

Ella es una diosa, una mujer con clase aún más sexy que cualquier otra mujer a la que había visto antes. Se lame los labios mientras la ve caminar más en el bar y tomar asiento junto a una mujer morena.

-¿Sabes qué? – Sonríe antes de volverse hacia su amigo y terminando su bebida. - Creo que nos quedamos después de todo.


Por otro lado

-Has llamado cuatro veces mamá intranquila – se burla su rubia amiga dándole una mirada divertida – Estoy segura que Alex está en perfectas condiciones gracias al cuidado de mi compulsiva hermana.

¡Cassie! – ella replica divertida ante su último comentario, sabe que Miranda, la mamá de Andy es una de las mejores personas que pueda conocer. Y que Alex debe estar dormido tranquilamente en su casa, pero aun así se preocupa, porque no ha salido de noche en un largo, muy largo tiempo.

-¡Ginny relájate!, ¡es una noche de fiesta! - dice alegremente - Alex está bien. Además Susan también vive en esa casa – le recuerda haciendo énfasis en el hecho de que su hermana menor, es la niñera del pequeño la mayor parte del tiempo.

-¡Bien! - la mujer suspira con resignación siguiendo los pasos de su amiga hacia el interior del nuevo bar.

El ambiente es delicado, y armonioso. Un par de muebles se reubican en el interior y la música es un blues suave. Hasta ahora le está dando la razón a su amiga de que todo estará bien. Una noche para divertirse a sí misma, piensa mientras camina hacia la barra.

Entonces como si el tiempo se congelara, ella lo ve. Lleva unos pantalones vaqueros oscuros de un diseño famoso, y un suéter con mangas tres cuartos color gris plomo, que solo acentúa cada músculo de su cuerpo, el cabello ligeramente despeinado y la sonrisa divertida está presente.

Ella nunca lo había visto vestido tan casual antes, ella sólo lo había visto en sus trajes a medida durante la semana.

Y eso la está volviendo loca.

-¡Alto! - grita tirando a Cassie a un lado, fuera del panorama visible para Tony Stark, justo en las puertas del baño de mujeres.

-¿Qué sucede? – pregunta la mujer frunciendo el ceño, observando a todas las personas a su alrededor.

- Mi Jefe – susurra a su oído. Ganándose una mirada y una risa divertida.

- ¡Wow!, Susan no mentía- dice mirando hacia la barra donde se encuentra el hombre – él es realmente sexy. Hay que hablarle – sugiere arreglando su vestido rojo fuego.

-¿Tienes alguna idea de lo poco profesional por no mencionar lo incómodo que sería todo eso? – dice entrando al baño.

-Ok, ¿cuál es el problema? Hemos dejado claro que estamos aquí para divertirnos – Cassie le pidió con su rostro serio. Odiaba ver a Ginny sola, después de todo lo que había pasado, merecía a alguien que la hiciera genuinamente feliz.

-¡Está bien!, quizás él está aquí sólo tomando una copa. Él no se ve como el tipo que necesita un coqueteo intenso o algo por el estilo – Cassie sonríe.

Virginia toma una respiración profunda, y antes de salir se detiene frente al espejo de cuerpo entero junto a la puerta del baño.

Ok puedes hacer esto. Él no es tan atractivo. Murmura para sí misma mientras se arregla el pelo y vuelve a aplicar su lápiz de labios rojo. Oh, Por dios, debo estar bromeando, el hombre es un dios.

Cuando salen del baño y caminan seductoramente hacia la barra, según el propio consejo de Cassie. Virginia se encuentra con otra de sus amigas llamada Anna.

Ella no puede dejar de notar como sus ojos ahora conscientes de su presencia en el bar, vagan por su cuerpo.

Ella puede sentir como su corazón empieza a correr al igual que su estómago, lleno de mariposas ante la idea de hablar con él como Virginia y no como la Señorita Potts.

-Hola Sr. Stark - Ella dice como sus labios se cierran en una línea apretada sólo tirando ligeramente a los lados al verlo acercarse como un cazador sigilosamente a su presa.

-¡Por favor, llámame Tony!, no hay razón para ser tan formal – dispara una de esas sonrisas galantes, perfeccionadas para ser Tony Stark marca personal.

Ella traga saliva esperando que nadie note como sus ojos corren por su cuerpo. La tensión es grueso pero no tiene idea de por qué. Claro que ella se siente atraída por él, pero no sabe nada sobre el hombre, a parte de los chismes de revistas. Por no hablar de que era su nuevo jefe.

¡Dios!, está noche seria larga.

-Eso es de mi parte Señorita Potts - Tony sonríe mientras el camarero comienza a preparar su bebida.

-Gracias, pero eso no es necesario. Las mujeres beben gratis esta noche - Ella le recuerda antes de dispararle una mirada confusa mientras toma su bebida y se marcha.

Ella nunca quiso desprenderse y verse tan dura pero podía ver que él estaba tratando de seducirla y ella no tenía idea de cuál era su punto de vista. Ella se niega a actuar como una adolescente toda hormonal solo por su buena apariencia, su encanto o esa sonrisa sexy. Además ella es toda una profesional, sin hablar de madre soltera. Se espera más de ella, y ella es absolutamente consciente de ello. No importa lo bueno que el sexo con él podría ser.

Por su parte Tony toma un sorbo de su bebida viendo la forma en que su cuerpo se mueve como ella se inclina para susurrarle algo a una de las chicas sentadas ahora en uno de los muebles acogedores. No importa lo incorrecto que parece ser todo, él realmente la desea. Sonríe ampliamente mientras recuerda que él siempre consigue lo que quiere.

Y está noche no será diferente.

Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar.

Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…

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