Hola a quienes leen.

Mil gracias por sus comentarios y todo el apoyo hacia mi historia, de verdad estoy muy agradecida y feliz.

Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro. Gracias también por tener mi historia en sus favoritos o alertas.

En fin espero que les guste mi historia. Besos.

Y no dejen de leer mi historia: Mi encuentro conmigo. Y mi nueva historia, confesiones de un vengador enamorado.


Pepper


Lo irritante del amor es que es un crimen que requiere un cómplice.

Dicen que el amor llega sin avisar, que es un mensajero oculto que recurre a técnicas viles para robarse el corazón de dos amantes y antes de que ellos se den cuenta de que algo grande está por suceder, ya ha sucedido. La atracción solo es el primer paso, lo demás suele llegar con el tiempo.

-¿Qué? - pregunta, como él avanza poco a poco su camino de regreso a Rhodey.

-¡Oh vaya! tu no pierdes el tiempo Tony – Dijo pícaramente su amigo al notar la presencia de la cabellera roja. – Pensé que habías dicho que no veías a tu asistente de esa manera.

Tony hace una mueca. Su mente maquina su siguiente movimiento para acercarse a su bella pelirroja pero la voz irritante del rubio que se acerca lo devuelve a la tierra.

-¡Mira quién tenemos aquí! – exclamó el hombre moviendo sus labios de una manera desagradable. –el dúo fantástico.

Se trata de Matt Brown, un empresario de alta prioridad en el mundo de los negocios, también conocido por ser un completo idiota con las mujeres y un hijito de papá.

- ¡Mira quién tenemos aquí! – Imitó el castaño elocuentemente causando una risa del coronel, que es disimulada rápidamente en una tos – mi persona menos favorita en la ciudad.

-Tan cordial como siempre Tony – respondió el hombre rubio – ¿En la búsqueda de rubias para llevarlas a casa?

-En realidad, mi gusto de hoy es por las pelirrojas – informó el castaño con una mirada dirigida hacia donde se encuentra la mujer más bella del bar.

Mirada que el rubio sigue.

-Pero si se trata de mi querida Pepper – se llena los labios ante su mención. Casi con una sensación de babeo en su rostro.

-¿Pepper? – pregunta Tony. Suena tan ansioso.

-Es un apodo por pimienta, una historia picante diría yo – pulgares arriba. Los hombres lo miran como si estuviera loco, aun no compran su historia. Entonces él continua -Estaba colada completamente por mis huesos, tuve que sacármela a empujones. No podía resistirse a mí – responde con una sonrisa que trata de ser galante y autosuficiente.

No funciona. Tony solo hace una mueca. Es improbable que alguien como ella… tan… y él tan… claramente no funcionan juntos.

-¿En serio? – una voz se ríe a sus espaldas – Yo pensé que el asunto tenía que ver con una lata de gas pimienta en tus ojos y un llanto incontrolado de tu parte por dos horas – la mujer se da la vuelta y ahora está frente al grupo. Una risa se escapa de los labios de Tony y Rhodey. Claramente el hombre rubio no dice nada. Típico.

-¿y quién es esta mujer tan hermosa? – interroga Tony con una sonrisa divertida en su rostro.

-Anna – se presenta amablemente - un gusto, tú debes ser Tony Stark – el hombre asiente. – Solíamos trabajar junto a Pepper antes de que no las arrebataras – comenta ella – Matt aquí presente – señala al rubio que la mira pidiendo clemencia ante sus historias – Era un admirador del tipo muy acosador, el pobre se ganó una bofetada de la mitad de las mujeres de la compañía, Pepper incluida.

Matt se pierde después de eso.

Tony sonríe a ella. Decide que le agrada la mujer. Unos vasos de whiskey y dos anécdotas después Anna los invita a seguirla hacia su grupo de amigas.

Puede ver la sonrisa de su amigo dirigida a ella. Probablemente allá algo allí. ¿Quién sabe?


Bailaba animadamente con Cassie y un par de amigas que coincidieron en el bar con ella. Se estaba divirtiendo bastante. Una noche fuera de la rutina.

Tomó un respiro y bajó las escaleras hacia la barra para conseguir un par de tragos.

Un hombre le sonrió e intenta coquetear con ella. Coqueteo que no duró demasiado al ver la figura que se acercaba a ella ferozmente. El hombre huye casi despavorido.

-Todo el mundo sabe quién soy - dijo molesto a modo de explicación como encuentra su mirada en él.

Ella podía sentir una rabieta que estaba por comenzar y eso la hizo sonreír - No eres tan famoso - le disparó un poco más, disfrutando como las venas del cuello trabajan en la ira.

-Pregunta a cualquier persona en esta ciudad quien es el soltero, playboy, filántropo y millonario más sexy y obtendrás mi nombre de ellos - dijo entre dientes con las palabras que acreditan su personalidad.

-¡Lo siento mucho, obviamente me perdí el desfile en tu honor! - mueve su mano en el aire.

-¡Está bien!, mandaré a organizar otro, para que asistas – su sonrisa coqueta de vuelta a ella.

Ella rueda los ojos mientras se dirigía hacia las escaleras y de vuelta a la pista - Te das cuenta de que todo el mundo no se adapta a lo que quieres hacer, cuando quieres hacerlo.

-¿En serio? - Tony dijo con una sonrisa sarcástica cuando sus pies pisaron el segundo piso - Porque, he encontrado las maneras en el que el mundo es más servicial cuando se trata de conseguir lo que quiero, cuando quiero.

Virginia se echó a reír, sacudiendo la cabeza. Por supuesto, así es como el mundo funciona para un hombre como él. Después de todo este tiempo, en realidad no debería sorprenderse más al darse cuenta que las personas se deshacían por complacer al castaño.

-Tienes que ser bueno para conseguir siempre lo que quieres, cuando lo quieres. -Ella bromeó.

Él sonrió divertido con una mirada de descubrimiento en su rostro. – Entonces te invitó a conocerme Virginia y ver qué tan bueno soy - dijo manteniendo los ojos fijos en los de ella.

-Ohhh él sabe que tengo un nombre, ¿debería estar impresionada por el hecho de que aún recuerdes mi nombre?, cuando todos saben que eres incapaz de hacerlo con cualquier persona a tu alrededor.

- Todos tenemos nombres hermosa – susurró a su oído – son solo los importantes lo que suelo recordar.

Desvió la mirada después de un momento de jugar el juego de miradas con Tony.

-¿Te hago sentir incómoda, cariño? -Le preguntó, riendo. Pepper podía prácticamente sentir la risa retumbante.

-¡Por supuesto que no! - Ella respondió, indignado, después de haber encontrado su voz, su sonrojo furiosamente todavía evidente en su cara normalmente pálida.

-Puedo ver eso. -Tony dijo, con un tono ligeramente burlón. Estaba a punto de tartamudear una respuesta enojada cuando continúo mirándola fijamente. – Vine en tu ayuda, tu mente gritaba sálvenme de ese idiota – le informo ante el recuerdo del hombre coqueteándole.

Observó como él luchaba contra su sonrisa galante. Su mandíbula se aprieta, y ella trata de actuar como si no se encuentra afectada, pero el rubor en sus mejillas es un claro indicativo de que no lo está logrando.

- No sabía que tenías el súper poder de leer la mente – se quejó rodando los ojos. Él solo sonrió.

¡Desafortunadamente no! – Se encogió de hombros - Pero si, el lenguaje corporal y te veías como si necesitaras ayuda.

El labio de Pepper tembló una fracción de segundos. Él no la dejo responder.

El top 40 canciones para enamorados se estaba reproduciendo, y él la tomó de las manos para llevarla a la pista.

-Eres muy buena en esto – Tony la felicito mientras se movían por la pequeña pista.

Ella le dirigió una sonrisa de orgullo. -Pude haber tomado una lección o dos.

-Primero la forma en que realizas una maravillosa labor en la compañía y ahora bailes de salón. ¿Hay algo en lo que Pepper Potts no está bien versada?

Ella sonrió al escuchar su apodo, seguramente Anna le contó todo. ¿En que estaba pensando su amiga?, lo averiguaría luego.

Tony la miro, casi preguntando si debía repetir su pregunta.

Ella negó con la cabeza. - Nada me viene a la mente.

Tony se rió y giró a su alrededor antes de tirar se ella nuevamente contra su pecho antes de que Matt apareció y agitó la mano entre los dos.

- ¿Puedo interrumpir? - Le preguntó, sonriendo juguetonamente a Pepper.

- ¡No! – Tony dijo secamente.

Matt se llevó una mano al pecho y fingió daño. - Siempre tan dispuesto a compartir Stark – su voz se hizo eco.

Tony se apartó lentamente de la pelirroja y colocó una mano sobre el hombro del rubio llevándolo lejos con él.

-¿Qué has hecho con él? - Preguntó con cautela cuando el castaño volvió a ella con su sonrisa marca registrada.

- ¿A qué te refieres?, Yo no era nada más que una víctima inocente - se defendió Tony fingiendo inocencia - Él me estaba hablando de ti.

-Estoy segura de que eso es lo que pasó - murmuró, un poco poniendo los ojos mientras bebía su trago.

-Pepper tienes que entender que él es un hombre, y tú - Tony la miró de arriba abajo y le guiñó un ojo - Para ser honesto, no puedo culpar al hombre por acosarte.

Ella se apartó de él y de su estúpida sonrisa para volver con sus amigas y olvidarse de todo él en conjunto. Como odiaba su sonrisa petulante, y su actitud de soy el mejor del mundo.

Ya le enseñaría que con ella no se jugaba.

O tal vez no debía esperar tanto. Vio su oportunidad como la dueña del bar, una mujer que conocía gracias a la empresa donde solía trabajar miraba con lujuria a un fresco Tony Stark. Casi se lo comía con los ojos. Casi.

-Debería aprovechar la oportunidad – Sugirió a la mujer luego de cruzar unas palabras con ella – Es el codiciado soltero Tony Stark – dijo conteniendo una risa, está era su juego contra él – ya sabe – se acercó un poco a ella para evitar seguir gritando – dicen que sigue soltero, porque no ha encontrado la mujer de su vida. Es que le gusta la experiencia, si usted me entiende – dijo moviendo sus cejas. Ella capto su indirecta rápidamente.

Podía sonreír ante la escena a punto de desarrollarse. La mujer de más de sesenta se acercó a él regalándole una sonrisa que ella consideraba coqueta.

La mujer sonrió y caminó unos pasos cortos para estar más cerca del castaño - He leído todos los libros de cincuenta sombras de grey – susurró a Tony seductoramente antes de tocar su mano y guiñarle un ojo. – Voy a estar en la parte de abajo del bar, búscame cuando quieras, se dé un par de cosas que puedo enseñarte.

Tony se sobresaltó, Dios estas cosas no podían estar sucediendo. Maldito Karma, se dijo a sí mismo.

Pepper no podía dejar de reír cuando la mujer caminó lentamente hacia otra de las mesas, reía aún más porque podía verlo temblando y haciendo estos incómodos espasmos con los hombros.

-No seas así – le dijo conteniendo su risa, él solo puso los ojos – Ella solo quería una oportunidad, todo el mundo sabe quién eres, eres muy famoso – repitió con sarcasmo sus palabras - Voy a hacer campaña para ti y la dama del Titanic de ahora en adelante.

Él le sonrió obviamente divertido por su truco. La tomó de las manos y siguieron bailando como si no existiera nada más.

Porque hoy era su noche, la noche en que Tony Stark conseguía lo que quería.


Unas horas después.

-¿Así que Stark y tú parecían estar teniendo un buen rato antes? – puntualizó ella arqueando una ceja en una clásica expresión de Cassie Roberts.

Culpable de todos los cargos. Sin embargo ella negó con la cabeza y le dio una sonrisa amable.

-Es tarde mejor vayámonos - sugirió sin siquiera voltearse y mirar el camino que había dejado atrás. No es una buena idea se dijo, tal vez el alcohol mezclado con el perfume fuerte y su sonrisa galante estaban causando estragos en ella. Unos bastante grandes. Pero no es algo que ella admitiría fácilmente. Y no es algo que quería averiguar esa noche.

Decir que estaba muy confundida era un eufemismo. Sus manos juntas en sus caderas, su aliento recorriendo su mejilla y su mirada penetrante, habían logrado hacer que su corazón saltara sin razón. No quería quedarse más tiempo y dar pie a que una locura ocurriera, no cuando ella es una madre soltera que vela por su hijo, no cuando se ha prometido no volver a amar.

Ella ha hecho lo mejor, se ha alejado de la pista y de Tony Stark. Por lo menos por esa noche.

Cassie vio su lucha interna, y decidió no presionar más. Se limitó a asentir.

- Iré por Anna antes que termine bailando sobre la barra haciendo uno de esos famosos videos de youtube.

Pepper se rió caminando hacia la salida donde se encontraría con sus amigas, pero antes de siquiera salir del establecimiento fue sujetada fuertemente por unos brazos y se encontró con una mirada petulante y fría. Matt estaba borracho, su aliento caliente rozaba su mejilla.

- ¿Por qué tan sola Pepper? – pregunto mirándola con deseo. – Vamos nena, deja que te enseñe cómo un verdadero hombre trata a una dama - Matt le dijo enviando un escalofrió por toda su columna.

-¡Suéltame! -Ella gritó.

-Yo creo que Pepper termino de hablar contigo - una voz murmuró, con un tono frió de advertencia empujando al rubio contra el suelo.

Pepper se encontró con la mirada preocupada de Tony. Vio que sus ojos recorrían su cuerpo brevemente y ella sabía que él la estaba explorando en busca de lesiones. El alivio en su rostro cuando no encontró ninguna. Volvió la mirada hacia Matt.

-Y creo que Pepper puede decidir por sí misma si ella quiere hablar conmigo - Matt desafió levantándose para acercarse a Tony.

Tony sintió la extraña sensación de ser completamente territorial con ella, pero él resistió el impulso de envolver su brazo alrededor de ella o tomar su mano.

-¡Tócala otra vez y te juro por Dios que voy a romperte en pedazos!- le grito fuertemente - Lárgate – ordeno en un tono tratando de calmar sus ansias de golpearlo hasta cansarse.

- ¡Gracias! - Ella susurró, volviendo la cabeza para mirarlo y sonreír. Él le devolvió la mirada con una expresión seria, con los ojos llenos de confusión - eres un hombre muy amable Tony.

-En realidad, según Cosmopolitan soy un Dios del sexo, con una sonrisa agonizante y una capacidad de enamorar fácilmente, señorita Potts, - contestó Tony causando en ella una sonrisa y el olvidarse de la situación rápidamente.

-Puedo imaginarme, pero no me enamoro tan fácilmente- ella le siguió el juego.

- Sí... ya veremos sobre eso.

- Eso no fue un reto.

- Pues muy mal porque ya he aceptado - dijo a ella, asintiendo con la cabeza - Vamos a ver cómo te va tratando de no enamorarte de mí. Soy todo un galán - dijo con aire de suficiencia.

-¡Cuanta modestia! - sus cejas se alzaron. Y él se acercó a ella, sus ojos sobre ella en todo momento. Un choque de azul con chocolate. No pudo reprimir una sonrisa.

-¡Tengo muchas ganas de besarte ahora! - afirma como si no fuera gran cosa mientras empuja un mechón rojo detrás de su oreja.

-¿Por qué?

Se encoge de hombros: -Por las razones habituales, supongo, yo soy un hombre, tú eres una mujer, me estás volviendo completamente loco... No se puede discutir con la lógica.

Él se lame los labios, y es un movimiento tan fascinante como maldito que hace que el cerebro de Pepper se apague y se encienda el modo de repetición una y otra vez en su cabeza. Aspira una bocanada de aire mientras su mano se acerca a un lado de su cara y pasa sus dedos por su mejilla. Él sonríe probando su teoría.

-Buenas noches Pepper – él susurra antes de depositar un pequeño y casto beso en el lugar donde sus dedos dejaron marcas en su mejilla.

Dicen que el amor llega sin avisar, que es un mensajero oculto que recurre a técnicas viles para robarse el corazón de dos amantes y antes de que ellos se den cuenta de que algo grande está por suceder, ya ha sucedido. La atracción solo es el primer paso, lo demás suele llegar con el tiempo.

Nota: No dejen de leer mi historia: Confesiones de un vengador enamorado.

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Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…

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