Hola, nuevamente, estoy aquí reportándome, después de un tiempo largo. Por favor no me odien.

Gracias nuevamente por sus maravillosos comentarios, siempre me inspiran y hacen que escribir sea realmente fácil.

Lo repito otra vez, no dejaré la historia. Tengo grandes planes para ella.

Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro.

En fin espero que les guste mi historia. Besos.


La vida nos lleva por rumbos que no esperábamos, nos conduce a caminos no planeados porque al fin y al cabo nos lleva a donde se supone pertenecemos.


Capítulo 8: Complicaciones de un corazón

Cuando pensé que el mundo era un lugar frió y olvidado apareciste y calentaste mi alma.

Y allí estaba ella de pie frente a la enorme estructura, dando pasos inciertos hacia el interior, bajo la noche oscura y las corrientes de aire frio propias de las 3 de la noche, solo porque él, la había llamado.

Es estúpido sentirse así, como una adolescente nuevamente pero es imposible negarlo, hay cierta emoción que acompaña cada encuentro con él, una especie de inocencia en su coqueteo y mirada suave, pero ella sabe que hay algo más, algo en lo que no puede colocar su dedo, pero a menudo deja su mente confundida y su corazón acelerado, una sensación de calma cerca que la hace casi jadear en busca de aire.

¡Oh chica, estas en problemas! le dice su conciencia todo el tiempo, todo el tiempo en el que él está presente.

Es fácil darse cuenta del cambio de su relación después de su conversación con Tony de ´´Yo tengo un hijo´´. En los días siguientes aumentan las miradas entre ambos, los roces accidentales de manos y las sonrisas desprevenidas. La comodidad es casi entrañable y puede reconocer que extraña estar lejos de él. Sin embargo no es algo que admitirá en voz alta. Por lo menos no por un tiempo.

Y ese es simplemente el motivo por el que ella está allí. Porque él la necesita.

Camina hacia la puerta de cristal que conduce al taller, introduce su código de seguridad rápidamente y espera el sonido que indica la apertura.

Silencio.

Entonces suena el teclado y se abre la puerta.

-¿Qué has hecho? -ella se queda sin aliento al ver como el cuerpo de Tony se retuerce bajo los brazos metálicos que separarán las diferentes piezas del traje de su cuerpo. Su cabello esta empapado con sudor y varios cortes rozan su piel. Así como también una horrible capa de polvo.

Un grito sale ahogado de sus labios, al ver los impactos de balas contra el traje, una nota de agonía en su pecho al pensar en que sucedería si alguna vez él resultará realmente herido.

-Hay un hombre con un martillo en mi cabeza y alguno de los dos tiene que morir – responde dando una de sus típicas respuestas como camina hacia ella.

-¡Vamos!- le dice en voz baja, pero él no la mira. No puede. Sus dedos encuentran los suyos y ella los aprieta firmemente. -¡Vamos a limpiarte!

Pepper lo conduce a su habitación, específicamente al cuarto de baño grande ornamental, decorado en suaves acentos de mármol negro y lámparas de plata. –Siéntate - dice, dejando caer su mano y apuntando a su pecho.

De mala gana, él hace lo que le pide, sentándose en el borde suave de la bañera de mármol negro, y sin decir una palabra. Su barbilla mira hacia abajo al igual que su mirada, mientras ella juguetea con los cajones y armarios, hasta que encuentra unas toallas, un paño de cara y, a continuación, se apresura a girar el agua del lavabo.

Su respiración es profunda, su cuerpo arde y siente como el vapor que llena el baño inunda todas sus heridas.

En cuanto el agua da un chillido, ella se acerca a él, el toque de sus zapatos resuenan en el suelo. Ella se coloca entre las rodillas del castaño, colocando una mano en su hombro y levantando la otra, con el paño, hacia su mejilla. El agua caliente gotea de su barba hacia el mentón, y sus labios se abren, mientras corre la tela, por su rostro y la línea que delimita su cabello oscuro - Estás cubierto de sangre – señala con una voz suave mientras continúa limpiando con amabilidad.

Tony tiembla, sigue mirando hacia abajo, y traga saliva. - Pepper - comienza a decir, con la boca seca, y su mente no puede pensar bien. ¿Qué está haciendo? ¿Por qué la llama estando así?, cuando odia que alguien lo vea en ese estado, en un estado de vulnerabilidad absoluta. Él está roto, roto más allá de la reparación. Ella no puede ayudarlo. Aunque le gusta pensar que sí, que ella es una forma de redención, un ángel caído del cielo para él. –Tú no tienes que… yo…

Tony toma una respiración fuerte como se desprende de sus pensamientos, Pepper vuelve a fijar la toalla para encontrar un borde limpio, y luego la aparta de él, el material húmedo y caliente hasta la comisura de los labios.

Pepper hace una pausa para mirarlo a los ojos -Todo esto es nuevo para mí, y es confuso. - Pone su mano en su mejilla, lentamente trazando la línea del hueso de la mejilla con los dedos manchados de sangre. La sangre de Tony. Ese pensamiento le da escalofríos, pero ella continua con una voz cortada - Lo único que sé, es que nadie, nunca, me ha hecho sentir... como tú lo haces -la vulnerabilidad de su confesión, hace que se sorprenda a sí misma.

Tony inclina la cabeza hacia un lado, ella suspira, su mano se acerca para agarrar la de ella, deteniéndola, luego roza sus labios calientes sobre su palma, depositando un pequeño beso.

-¡Eres tan hermosa!

-¡Shh! – lo calla ella, dando un paso hacia atrás. - ¡Sigues siendo un desastre! - Él no puede evitar dar una pequeña sonrisa ante su demanda.

Ella se acerca al grifo de la bañera, lo enciende, y el rugido del agua caliente llena el aire.

Coloca el tapón hacia abajo en el desagüe de la bañera, y un cepillo caliente del vapor comienza a llenar el aire de nuevo. -¡Vamos! – alienta moviéndose hacia él, sus dedos encuentran el borde de su camisa de neopreno. - ¡Vamos a quitarte esta cosa ensangrentada!

Casi mordiéndose el labio, ella llega al final de la camisa de Tony, y lentamente la levanta sobre su cabeza, dejándola caer a sus pies. El pecho del castaño se flexiona con el auge y la caída de su respiración, su barbilla se levanta, su mirada fundiéndose con la de ella. Todo en él comienza a arder.

Sin esperar a su aprobación, ella empieza a desabrochar sus pantalones, deslizándolos hacia el suelo.

La observa sin aliento, y ella da un paso atrás por un momento, lo que le permite a él ver los efectos del vapor de agua, provocando que la ropa se aferre a sus curvas perfectas. Lleva un par de pantalones de chándal y una blusa lila clara, pero aún no deja de maravillarse de su hermosura.

-No quiero que salgas herida por mi culpa – susurra con una voz ronca que se pega en su garganta. Y no hay nada más cierto en ello, suele pensar que todos a su alrededor se lastiman por su culpa, que más prueba que las personas que murieron hoy, porque él no pudo salvarlas.

Una bobina ondulada del dolor se apodera del pecho de la pelirroja, y sus labios se abren, aparentemente ella es incapaz de respirar. Sus manos palmean las mejillas de Tony - ¿Cómo puedes pensar eso?

-Las personas mueren por mi culpa, ellas murieron… Yo debí… Yo

-¡No te atrevas a decir cosas como esas! – Ella acuna su rostro con extremada ternura - ¡Tú no sabes lo que estás hablando! - Sus ojos azules expresivos se movieron hasta él -No entiendo por qué estás siendo así - dice, sus palabras apenas audibles. - ¡No te atrevas! – se rompe no puede no soportarlo más.

-Yo no confío en nadie Pepper – confiesa con sinceridad. Esa fue la única cosa sobre él, no importa cuán remotamente cerca llegara a conocer alguien, no se atrevía a confiar en nadie.

Ella sonríe tan dulce como un ángel -Puedes confiar en mí.

Y ese es el preciso momento, en el que por primera vez ve a Tony Stark llorar.


Un par de días más tarde.

-¿Sabías que los koalas duermen más horas que los perezosos para ahorrar energía? - pregunta Alex.

-No – responde él admirando el trabajo del pequeño, quien dibuja el animal en una hoja de color blanco, sus lápices de colores están regados por la última mesa de la librería perteneciente a Harry.

-Además son unos grandes trepadores, sus pies y garras les permiten tener las cualidades necesarias para agarrarse y balancearse en las ramas - Comenta Alex con total naturalidad, como si estuviera recitando un capítulo de National Geographic Channel.

Tony sonríe, Alex no deja de sorprenderlo, es un talento innato en el dibujo y en la búsqueda de información de animales que le gustan. Primero se hizo experto en elefantes, luego en leones y recientemente admira notablemente los Koalas.

Seriamente piensa que podría conseguirle uno real. A la final de cuentas él es rico.

La idea deja de cruzar su mente, tras la mirada de Susan desde el otro lado de la mesa, ha dicho específicamente que no puede regalarle ningún animal exótico al niño bajo ningún concepto.

La mamá de Alex se enojaría, Tony se ríe ante ello. Pero él no dice nada, solo le da una mirada de entendimiento a la niñera y continúa observando los dibujos del pequeño.

- Los koalas pueden estar inmóviles sobre una rama durante una hora. Mientras duermen, se aferran a las horquillas para no caerse – Comenta Tony y los ojos se Alex se abren como platos dejando ver un tono claro de azul brillante. Tony sonríe ante ello.

-¿Vemos documentales para impresionar ahora Sr. Stark? – Susan pregunta sin perder la vista de la información que lee en su portátil.

Tony se ríe y niega con la cabeza - Lo escuche alguna vez- se defiende él. Los ojos de Alex siguen iluminados mientras colorea su dibujo. – Me pareció interesante que Lex lo supiera ¿verdad? – busca la aprobación del chico.

Alex le da una mirada y asiente. La sonrisa de Susan no abandona sus labios.

-¡Por supuesto! – comenta ella escribiendo en el teclado. – Olvidaba que eres un genio – ella se ríe.

- ¿son esos los celos hablando? – contrarresta él.

-Ni un millón de años – se apresura en responder ella – conozco al chico de los koalas y como impresionarlo desde antes que tú decidieras usar un traje.

Tony suelta una sonora carcajada. Alex solo deja escapar una risita.

Su tiempo con el chico suele ser así, lleno de bromas, diversión y aprendizaje. Ha aprendido con él más de lo que podría en su antiguo instituto, hay cosas que no se enseñan, que se aprenden en algún punto de la vida, y Tony las está aprendiendo ahora.

-¡Alex!, recoge tus cosas para que vayamos a casa – dice Susan un par de horas después.

El chico asiente obedientemente y comienza a recoger sus cosas por toda la librería. Susan ve como Harry lo ayuda a colocar todo en su mochila.

-Estaré en el auto, te daré un par de minutos – Susan se despide y Tony asiente como camina hacia su encuentro con el pequeño castaño.

Alex lo mira interesado, una expresión de confusión cruza su rostro como el castaño mayor saca un oso de peluche color caoba, de una bolsa, está algo gastado y tiene una T marcada en el camisón de su chaqueta.

-¿Es... tuyo? -pregunta con cuidado.

-Fue – le da una sonrisa tierna - ahora es tuyo – le dice sonriéndole - Es el mejor oso protector que hay - Alex le da una sonrisa en ese suave.

-¿Espera, me lo estás regalando a mí? – pregunta con confusión.

-Quiero que te sientas seguro – le responde sinceramente - Aun cuando yo no estoy.

Él retrocede y mira hacia otro lado, y Tony sabe que ha dado en el blanco.

-Gracias Tony – dice luego de un par de segundos, sus brazos pequeños abrazando al hombre – Lo cuidaré mucho.

-En cualquier momento compañero – dice devolviendo su abrazo.

Sí el realmente siente que está aprendiendo, y sinceramente no es solamente acerca de animales exóticos.


Mansión Stark

Ella se desliza fuera de sus zapatos, un suspiro de alivio sale de sus labios y decide no ver la sonrisa plasmada en el rostro de Tony, ella decide seguir con el plan de finanzas de industrias Stark.

Pero es una de esas tareas imposibles, cuando él camina de un lado a otro, como un animal enjaulado, claro la diferencia radica en la mirada perspicaz que le está dando. Esa mirada que quema su espalda con cada paso que da.

¡Dios mío! Nadie se ve tan caliente en un par pantalones de algodón y camiseta desgastada como él. Debería ser algo ilegal. Ella no deja de sentirse tensa. Él se ríe. Su sonrisa solo parece crecer con sus acciones.

-¡Lo siento! – Se disculpa con inocencia caminando para posarse justo detrás de ella – ¿La estoy distrayendo Señorita Potts? - Le susurra con los ojos ampliados en su declaración.

La ve dar un paso para levantarse del sillón y alejarse de él, una sonrisa divertida está jugando en la cara del castaño, su juego es evidente, el gato y el ratón. Sin embargo ella ciertamente no está haciendo esto fácil.

-Creo que tu ego inflado ha sesgado tu sentido de la realidad – comenta ella aferrándose a su lectura como si su vida dependiera de va a dejarse distraer por su sonrisa o cuerpo sensacional, no ella, no Virginia Potts.

Hay algo seductor en ella, su mirada firme como se mantiene en su argumento, es admirable, no puede negar eso. Ella se dedica, es feroz e incluso se encuentra aún más atraído por ella, si eso es posible.

-¿Estas segura que tu personalidad apolillada no se sentirá atraída por este fuego que soy yo?- Tony pregunta con una sonrisa depredadora. Sus cejas suben con diversión.

Oh cómo ella quiere borrar esa sonrisa de suficiencia de su cara. Con una roca.

-Cada vez más segura – declara firmemente.

-¡Oh!, pero por su mirada caliente en mí, casi podía sentirme devorado. ¿Estoy en algo incorrecto señorita Potts? – juega él sonriendo como un niño delante de un cartel del Hombre de Hierro.

Se ha producido un fervor escrito a través de ella. Por supuesto que no la estaba distrayendo. Genio creído.

Si ella dice lo suficiente, tal vez ella lo creerá.

Finalmente levanta sus largas pestañas y el azul lo golpeó como una lanza al corazón. -Me resulta difícil concentrarme en lo que está diciendo Sr. Stark cuando hay todo ese gel en su cabello.

Él condenado hombre se ríe, realmente se ríe, el cinismo de algunos, Pepper resopla.

-¿Te han dicho que eres algo increíble? – Pepper resuena.

-¡Sí!, pero por favor... por todos los medios sigue diciendo cosas como esas- Tony sonríe a Pepper.

-Tú estás más allá de la reparación – se queja la pelirroja.

-Soy perfecto, yo no necesito una reparación - .Exhala una risa cuando ve el brillo en sus ojos - Soy la definición de perfecto.

-¡Sí... bien! – Pepper se echa a reír.

-Me gustaría invitarte a salir mañana Pepper – dice con toda seriedad como cambia el tema.

-Mañana es viernes. Yo trabajo.

Él se ríe de su excusa. - Estoy seguro de que tu jefe te permitirá tomar la noche libre - La sonrisa que le regala es beatífica y la coge con la guardia baja, pero ella se encuentra devolviéndole la sonrisa de todos modos.

-No puedo necesito el dinero - Ella responde rápidamente. Ella verdaderamente lo hace y ella sabe que el dinero que gana los viernes por la noche, es por lo general el doble del que gana cualquier otra noche.

-No te preocupes, cariño - Él le asegura. - Me aseguraré de que se te paga el tiempo libre.

Hay una docena de cosas por las que no debería hacerlo y hay una gran parte de ella, que quiere ignorar cada una de ellas.

-Y siempre se puede encontrar a una buena niñera en la ciudad – termina dejándola sin excusas posibles.

-Sabes, mi madre me advirtió de no ir a ninguna parte con los extraños.

-¿Ni siquiera con extraños encantadores? – pregunta estando muy cerca de ella.

-Sobre todo con ellos.

-Bueno, te prometo que no muerdo. A menos que estés en ese tipo de cosas - él le sonríe juguetonamente.

-¿Esa línea sirve? – Ella juega con él nuevamente – Apuesto que conquistabas a las niñas en tu primer año en el jardín de infantes. Y desde ese momento ha sido siempre lo mismo, todas cayendo a tus pies.

-No hables de lo que no sabes, tal vez te sorprenderías.

-¿Me sorprendería saber qué? ¿Qué hay un verdadero corazón que late aquí? ella coloca su mano en el pecho de Tony, ella piensa que va explotar. Ella ni siquiera se da cuenta de lo que hace, y cuando por fin se da cuenta de lo que ha hecho, de inmediato trata de sacar la mano, pero él la detiene. Y la cubre con su propia mano.

-Hay un verdadero corazón latiendo aquí. Creo que lo puedes sentir Pepper, y creo que puedes sentirlo latiendo como loco. Tiende a hacer eso cuando estás cerca.

-Yo... Ella intenta decir algo, pero no sabe qué.

-No sé lo que me estás haciendo, siento que me tienes bajo algún hechizo extraño. No puedo decir que me gusta, no me gusta no tener el control, y eso me impulsa a la locura. Me vuelves loco Pep.

-Lo siento... yo no...

Él no la deja terminar. Está tan cerca de ella, tan cerca de sus labios, no puede negarse a sí mismo más de lo que quería hacer desde el primer momento en que ella entró en su oficina luciendo toda sonrojada y sexy. Él se pudrirá en el infierno por esto. Pero hará que valga la pena. Aprieta los labios contra los suyos. Y puede sentir su congelación. Así que se detiene por un segundo, y espera. Espera a ver si devuelve el beso, o lo empuja. Ella no lo empuja lejos. En cambio, se agarra de su camisa y lo atrae hacia sí. Todo eso es la señal que necesitaba para continuar. Se inclina y saborea sus labios. Ellos saben cómo la miel, y se sienten como pecado. Son tan suaves, es casi como si besara la seda. Se sentían en sintonía con él. Él la agarra y la empuja suavemente sobre el sofá sin romper el contacto entre sus labios.

Cuando pensé que el mundo era un lugar frió y olvidado apareciste y calentaste mi alma.


Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar.

Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…

Besos, el siguiente capítulo depende de sus cometarios.

En caso de que usted no sabe qué hacer después de leer el capítulo, sólo tienes que seguir mi ejemplo:

Estimada Serenithy.

¿Cómo te atreves a durar tanto tiempo sin actualizar?

Mi pregunta es….

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