Hola, este capítulo ha sido modificado varios veces, me es difícil escribir algo que no esté completamente inmerso en el dolor, impotencia y un sentimiento de angustia. Porque si tengo que ser sincera así es como me siento, dolida al ver lo que sucede en mi país diariamente, madres que son incapaces de decir adiós a sus hijos, personas heridas y muertes brutales proporcionadas por pensar distinto.
Pero la esperanza es algo que no perdemos, somos fuertes, porque le decimos no al odio, no a la violencia, no a la impunidad, no a la injusticia.
Solo le pido a Dios, que nos ayude.
Basta de balas, Venezuela quiere paz. # .venezuela #prayforvenezuela
Acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro.
Verdades a la luz
Una vez me dijeron que la verdad a medias sigue siendo mentira, es un tipo de secreto que siempre sale a la luz, y que la verdad rompe todos los esquemas destrozando cada cosa sobre la que pasa. Supongo que es una enseñanza que se les da a los niños para que ellos no mientan, lamentablemente algunas personas nunca aprenden hasta que es demasiado tarde y la verdad ha llegado.
-Creo que deberíamos hablar con tu mamá acerca de Tony – Susan comenta sentada a un lado de la cama del pequeño, quien la mira un tanto alarmado – No puedo seguir ignorando sus preguntas con respecto a él, ella cree que es un amiguito del colegio Alex.
-Pero él es mi amigo – defiende el pequeño cruzándose de brazos y dándole una de esas miradas cómplices.
-Los dos sabemos, que eso no es lo que piensa todo el mundo – La niñera sigue tomándose un tiempo para lograr expresar sus ideas - Tus amigos creen que Iron Man en realidad es tu papá Alex.
El chico sonríe divertidamente. Haciendo énfasis en lo mucho que le gusta que el súper héroe que tanto admira sea su cuidador personal. Esa sonríe dice todo, pero Susan se preocupa, y no puede evitarlo, su mejor amiga trabaja para él, el infame playboy que no solo parece estar cayendo por el chico, sino también por la pelirroja. Es una situación donde no hay ganador, Pepper estará furiosa al enterarse y Tony, bueno él sinceramente estará impresionado.
-Y no dudo lo mucho que Tony se preocupa por ti – ella le da un guiño - sin embargo tú mamá no sabe nada, y pienso que…
-¡Por favor Su!- la interrumpe el pequeño castaño abrazándola rápidamente – No le digas nada todavía. Prometo que le diré está tarde ¿sí? - señala haciendo una mueca tierna con su labio inferior sobresaliendo y sus mejores ojos de cachorro.
La mujer deja escapar un suspiro contenido y asiente a su petición. ¿Quién puede decir que no a esos lindos ojitos azules?
El niño grita eufórico, saltando de un lado a otro – ¡Gracias, Gracias Su!, eres la mejor – la abraza otra vez – te quiero.
-Y yo te quiero pequeño destructor- responde haciéndole cosquillas, él estalla en risas junto con ella.
En cuantos momentos de tu vida, puedes decir aquí cambio todo.
¿Ha sentido eso? Ese presagio que recorre tu cuerpo al levantarte de la cama y tocar el suelo, esa sensación de que algo inevitablemente pasará y te angustia el no saber que es. Es una calma antes de la tormenta, una risa antes de una lágrima. Es esa sensación de que hoy sucederá algo increíblemente malo o bueno. Y lo único que puedes hacer es esperar.
Y eso es lo que ella hace al darse una ducha, vestirse y prepararse para un nuevo día. Le da una sonrisa y un abrazo junto con unas palabras cariñosas a su hijo antes de partir a su trabajo.
Nunca se ha sentido tan nerviosa como lo hace al caminar hacia la oficina, pero es exactamente lo que siente como sus tacones hacen clic sobre el suelo de mármol. El peso que sostiene sobre sus hombros no se vuelve más ligero mientras sube en el ascensor hasta su oficina. Ni lo es cuando la secretaria comienza su charla personal con ella comentando de la falta decencia de algunos hombres y como su marido ha preparado la cena para ella varios días seguidos buscando su perdón, pero Pepper no escucha su diatriba, no, ella está concentrada en la serie de imágenes que habitan en su cabeza, sin embargo asiente con una sonrisa y le desea lo mejor como la secretaria le entrega las carpetas que necesita para la próxima reunión.
Y es solo la primera de cinco reuniones que tienen hoy en día, lo que indica que será uno de esos días largos. Lo único que le queda es esperar que él esté en su mejor comportamiento. Ella suspira. Una mujer se le permite soñar.
Ella no se siente mejor con los socios presentes en la reunión, es más su presencia solo lo hace parecer más frio y sereno.
La irritación en su voz es cada vez mayor a medida que habla y sus comentarios sarcásticos se han duplicado, Pepper intenta no comenzar a rodar sus ojos, en vez de eso, decide abrir un diálogo con las personas que ocupan la mesa y comenzar a negociar. Sí, esa sería la actitud inteligente. Ella es la persona adulta que lo representa. Que representa su compañía multimillonaria y mundialmente famosa.
Ella sigue revisando sus notas y dialogando con los nuevos socios inversores, ignorando deliberadamente todo con respecto a él.
Toda su actitud la está poniendo nerviosa. Él se cruza de brazos como un niño pequeño y de forma dramática cae de espalda mirando el techo. -¡Estoy aburrido! – declara cuando la primera reunión ha finalizado.
-Lamento escuchar eso, para la próxima reunión pediré que venga un animador y con eso se soluciona todo – corta ella escribiendo en sus notas. Una sonrisa ocupa sus labios.
-Bueno tal vez podría decirte un par de cosas que podrías hacer para entretenerme – sonríe como un lobo a ella. Y sus ojos brillan con la palabra travesura implícita en su rostro.
Su respiración se engancha, la forma en la que la mira hace que su corazón se detenga.
Todavía no puede explicar lo que esa sonrisa le hace. O su mirada para el caso.
Ella necesita una desintoxicación para una adicción que no sabía que tenía.
Jamás se había sentido tan ridículamente maravillosa.
-Un par de cosas en donde usar ropa es opcional - Dice a modo de respuesta. Siguiendo una conversación que parece estar ganando él.
Ella solo puede rodar los ojos, pero una sonrisa se escapa de sus labios ante su broma, ella hace lo posible para ocultarla de él, ella no lo logra.
-Imagino que eso es algo del conocimiento público, que incluye a la mitad de la población del país. - dice casi en broma, arrastrando las palabras con escepticismo con una ceja levantada.
Otra sonrisa formándose en sus labios
Sonríe con orgullo - No puedo realmente negar mis talentos.
Pepper pone los ojos en él. - ¿Alguien te ha dicho que los grandes egos matan a las células del cerebro?
Tony se echa a reír ante su comentario. - Si ese fuera realmente el caso, Pep, entonces me he convertido en un vegetal hace mucho tiempo.
Es ella a punto de replicar cuando el sonido estridente de ambos celulares los sorprende. Ambos se disculpan con una mirada tácita.
-Buenas tardes, Señorita Potts – saluda del otro lado de la línea cordialmente, Elizabeth Adams, la directora de la escuela a la que asiste su hijo- ha ocurrido un incidente…
En cuantos momentos de tu vida, puedes decir aquí cambio todo.
Sus pasos son rápidos por los pasillos de la escuela, hay un timbre en su corazón que aletea fuertemente en la preocupación.
Apenas procesa lo que está delante de sus ojos, su pequeño está salpicado de líneas de sangre difusas y una bolsa de hielo, cubre prácticamente su rostro. Está sentado del otro lado de la habitación sin decir nada, y ella siente tensarse con toda la situación.
-¿Qué paso? – pregunta suavemente dirigiendo su mirada a la directora, quien cortésmente le pide que tome asiento.
-Uno de los niños le ha dicho algunas cosas a Alexander y, bueno, Alex le pegó en la cara. Ha comenzado una pelea.
Una respiración que no sabía que estaba conteniendo se escapa de sus labios.
-Virginia tenemos políticas que prohíben la violencia en nuestra escuela, tengo que suspender a Alexander por dos semanas. No puedo premiar este tipo de comportamiento, lo ideal es imponer un castigo – explica la mujer con palabras serias.
Los ojos de Pepper revolotean desde la directora Elizabeth a su hijo. ¿Alex golpeando a alguien? No su hijo. No. Él nunca haría algo así.
-¡No, no lo hizo! -responde, sacudiendo la cabeza - él no lo haría, no es como que Alex dañaría intencionadamente a nadie. Él no le haría daño a una mosca. ¿Por qué iba a hacerlo? Ni siquiera llega a ver la violencia en la televisión. ¿Dónde él incluso imitaría eso?
El ceño de Elizabeth se profundiza y ella chupa una respiración profunda antes de exhalar -Sé que debe ser difícil de creer, pero-
-¿Qué hizo este niño, que le dijo a Alex en primer lugar?
Elizabeth abre la boca para hablar, pero Alex se apresura en responder: ¡Que yo no tengo un papá! Y que nadie me quiere – dice el pequeño sollozando brevemente.
-¡Oh bebe! – La pelirroja esta su lado en cuestión de segundos. Sus brazos protegiendo a su hijo, de cualquier sentimiento de dolor que pueda tener. – Eso no es cierto, muchas personas te aman. Y yo te amo con toda mi alma cielo, eres lo mejor que me ha pasado.
El chico solo se limita a abrazarla sin decir nada más. Pero es la directora quien interrumpe el momento pidiéndole al chico que espere en la enfermería para hablar con su madre.
Pepper le da una sonrisa, un beso en la mejilla y es el momento en el que Alex sale.
Por otro lado…
Sigue marcando como una loca su teléfono, es tiempo para que su amiga esté aquí, pero no sabe nada de su paradero. Se ha enterado de la situación porque el rumor ha llegado hasta ella, y ahora ella solo espera que Alex salga de la enfermería y le diga lo bien que está.
Susan espera la mirada de los hermosos ojitos azules. Pero son otros los ojos que la observan detalladamente, antes que ella se atreve a hablar.
-¡Lo siento no sabía a quién más llamar!, su mamá no contesta el teléfono – explica Susan dando vueltas de un lado a otro del pasillo conjunto a la enfermería. Una expresión de confusión y pánico inunda su joven rostro.
-¡Está bien! – La tranquiliza Tony dándole una palmadita suave en el hombre.
Su atención se dirige al castaño, le da una mirada agradecida al tiempo que sigue apretando las teclas de su móvil.
-Voy a estar en el auto, me gustaría que hablaras con él Tony – explica la chica dándole una mirada significativa – No puede estar pelándose con sus compañeritos, la violencia no es una solución viable- comenta como si fuera una entendida en el tema - No me mires así – lo regaña ella al ver su expresión y ceño fruncido – Alex no le gusta hablar del tema, me enteré porque me lo acaba de decir su maestra.
-Yo me encargo – es lo único que dice. Susan lo deja solo.
Como Tony camina por el pasillo, Alex, ha terminado de recoger sus cosas. Un hematoma oscuro recubre la parte superior de su ojo derecho, justo en el lugar donde está su ceja, su labio inferior no se ve mucho mejor.
Empuja una de sus manos sosteniendo una bolsa de hielo contra su carita y mira fijamente al castaño mayor por unos segundos.
Tony se apresura y se arrodilla para estar a su altura, solo retira la bolsa de hielo para ver qué tan mal esta la herida, aunque la enfermera ha dicho que no es una cosa realmente seria, que se curará en un par de días, él quiere estar seguro.
-¿Por lo menos recibió su merecido verdad? – pregunta sonriendo ligeramente.
Él chico deja escapar una risa divertida.
-Le ha dolido bastante – señala triunfante. Las lágrimas de la risa han hecho sus mejillas húmedas.
-¡Yo solo quería que estuvieras orgulloso! – Susurra Alex – ¡Quiero ser tan valiente como tú!.
-Yo siempre he estado orgulloso de ti, eres un gran chico Lex.
Tony asiente y rodea su cuerpo con sus manos, un abrazo necesario para uno de esos momentos. –Me alegra que estés bien, estaba preocupado por ti – confiesa sintiéndose completamente frágil ante la situación.
-Ya estoy bien, porque estás aquí Tony – susurra Alex.
Cada nervio de su cuerpo se siente como que va a explotar con esa declaración. Aprieta la mandíbula y puede sentir su propio corazón latiendo increíblemente rápido.
- Y siempre voy a estar. Para eso están los papás – le dice sonriendo abiertamente.
-Justo cuando pienso que no puedes hacer nada más estúpido, me demuestras que estoy equivocada – una voz susurra a sus espaldas, haciendo eco de un dolor escondido en algún punto.
¿Ha sentido eso? Ese presagio que recorre tu cuerpo, esa sensación de que algo inevitablemente pasará y te angustia el no saber que es. Es una calma antes de la tormenta, una risa antes de una lágrima. Es esa sensación de que sucederá algo increíblemente malo…
Algo tan malo como ver la mirada de traición y un dolor consumiendo los ojos azules de un cielo ardiendo de cólera y pavor.
Un suspiro se escapa de labios de Tony, el camino a reventar una burbuja de felicidad.
-¿Mamá, que pasa?- Alex pregunta, interrumpiendo el momento y alejándose de Tony bruscamente.
Hay un entumecimiento viejo furtivamente, un sentimiento de pérdida, molestia y entendimiento que se apodera de él. ¡Dios!, porque alguien tan inteligente como él, no vio las señales antes, los mismos ojos que comparten esa mirada feliz, esa sonrisa que baila en los labios de ambas personas y esa capacidad inigualable para hacerlo feliz. Él se coloca la cara entre las manos.
-¡No pasa nada cariño! – le tranquiliza la mujer sin poder mirarlo a los ojos, sus lágrimas con contenidas y su voz suena una cuarta más baja de lo normal.
Traga fuerte y por casualidad da una mirada hacia ella. Pepper lo mira como si estuviera contemplando no decir nada más.
Su propio silencio debe decir todo. Las palabras resuenan en su cabeza, recuerdos:
-Solo quiero dejarle claro señor, que él y su madre han vivido circunstancias difíciles, espero que no se aproveche de Alex y lo hiera – Harry había dicho.
-¿Alex donde está tu papá? – él había preguntado.
-No lo sé, mi mami no habla de eso pero no quiero que vuelva… Mamá llora cuando él está cerca, la última vez que volvió, tuvimos que estar en el hospital por un tiempo.
-Alex es un chico que ha sufrido mucho. Su padre se marchó cuando él era un bebé. Y solo volvió un par de veces para hacer sufrir a su madre y a él en el proceso. Él no necesita más dolor, él no necesita a alguien que quiera jugar a ser su padre. Él necesita un padre de verdad – advirtió Susan con sinceridad.
-Tiene cinco años, cumplirá seis en un par de meses – Pepper había dicho con una sonrisa brillante en sus labios al hablar de su hijo. Se fue hace un tiempo. Supongo que debe estar bien, fue a comprar un billete de lotería y nunca regresó. Debió haber ganado.
Puede escuchar como su corazón ha ido a un ritmo desigual, pero no hace nada al respecto. Eso es cuando sabe lo mucho que se odio a mí mismo, porque esta es la primera vez que recuerda perder una oportunidad para ayudar. Hay tanto dolor en sus vidas, es la impotencia que ha hecho presencia y se ha quedado con él, es rabia al saber que una persona ha destruido la vida de ella, de Pepper, la mujer más increíble que ha conocido y de ese pequeño que le ha robado el corazón. Se odio a mí mismo, porque sabe que no hizo más que contribuir a que todo saliera mal, por eso, de repente sabe que no puede soportar mirarla a los ojos.
Hay demasiada traición escrita en su rostro.
-Alex – Tony se arma de valor y se dirige al niño regalándole una mirada amable – hombrecito, quiero que te cuides mucho y cuides mucho a tu mamá – dice sin dejar de mirarlo atento – y quiero que me prometas que no te meterás en problemas, ni que golpearas a alguien más. Eso no está bien.
-¡Yo lo haré! -Su ceño fruncido y Tony le sonríe, un poco triste y un poco incierto con toda la situación -Tú no vas a volver, ¿verdad?
Tony se sorprende con las revelaciones del niño, había notado que era un niño maduro para su edad pero jamás se imaginó que lo fuera tanto.
Él asiente con la cabeza. - ¡Ten cuidado, hombrecito!.
-Tú también - Su cabeza se levantó y sus ojos brillaron. Esto es todo. Tony temía este terrible momento de la despedida. -Pero…el pequeño se traba.
-¡Yo no quiero que te vayas! - Alex susurra. Las lágrimas ya corren por el rostro de Alex y él ni siquiera se molesta en limpiarlas.
Tony también tiene lágrimas en los ojos y trata de ser fuerte para el niño, pero apenas puede mantener la calma.
-¿Es por mi culpa? - Él hace un mohín con sus labios con un encogimiento de hombros. Su mirada entre el castaño y su madre. Las lágrimas escapándose de sus ojitos. – ¡No te vayas Tony! – Le pide sollozando. – ¡Me portare bien, lo prometo Tony! – dice llorando mientras sus bracitos se aferran al castaño.
-¡No! esto no es por ti Lex – trata de tranquilizarlo al abrazarlo y pasar tentativamente sus manos por la espalda del pequeño de forma consoladora – es por mí, es mi culpa –él le da una sonrisa forzada - Pero quiero que sepas que estoy agradecido de que llegamos a pasar tiempo juntos. Desde que te vi, supe que eras especial. Un chico muy fuerte e inteligente. Me devolviste la fe en muchas cosas y me enseñaste más que todo lo que he aprendido en toda mi vida. Eres, el mejor amigo que cualquier persona podría pedir. Sé fuerte, ¿de acuerdo?
Simplemente asiente con la cabeza, con los labios apretados. Aún llora desconsoladamente cuando su madre lo toma en brazos. Ella no ha dicho una sola palabra, pero él sabe que escuchara todo lo que tiene que decir pronto.
En cuantos momentos de tu vida, puedes decir aquí cambio todo.
-¡Yo solo quería ayudar! - le susurra a su vez como su propio corazón empieza a desmoronarse como lo hizo antes al verla a su lado, ahora sin Alex en sus brazos.
Ella solo puede limitarse a mirarlo. ¡Oh Dios!… Le dolía más allá de la creencia que le hubiera mentido tan abiertamente, puede sentir como la sangre en sus venas se vuelve helada. Es el dolor de la traición, del engaño, del juego vil que corre por su cuerpo.
-No soy tu caso de caridad. No puedes chasquear los dedos y conseguir lo que quieres – le dice indignada.
-¡Aparentemente no!, si pudiera, estarías diciendo unas simples gracias en lugar de estar reprendiéndome como un niño – se defiende el castaño.
Y es esa simple frase, la que rompe el contexto de su racionalidad.
-Te conté sobre mi hijo, sobre mi vida ¿para qué? – Ella le grita– ¿Para qué jugaras conmigo y con él de una manera enferma Anthony? – -¡Cómo pudiste hacerme esto! - exclama con voz temblorosa - ¡Eres horrible! – Le grita nuevamente con más ira acumulándose en su interior - Jugar con un niño, ilusionarlo haciéndole creer otra de tus viles mentiras – ella aprieta las manos con fuerza - ¿Cómo pudiste? ¡Oh, te odio! - Ella lo golpea en el pecho, y luego otra vez y otra vez y otra vez, todo el tiempo gritando su odio hacia él, una y otra vez. - ¡Te odio, te odio, te odio!
Y por segunda vez en su vida Tony se siente impotente. Él toma, cada golpe, cada palabra. La mirada hueca en sus ojos, sólo crece y crece.
Es horrible, él es verdaderamente el peor hombre que ha nunca conocido, él es egoísta e impulsivo, y ¿por qué alguna vez ella siquiera pensó en tener sentimientos por él? ¿Cómo iba a hacerlo, es tan... es tan Tony el infame Playboy!, la persona orgullosa, que solo se preocupa por él mismo.
Las lágrimas brotan de sus ojos, y su voz se tambalea aún más. Ella no va a dejar que caigan, no se puede permitir llorar, ella no puede. Basta, lágrimas, simplemente desaparezcan, se dice a sí misma. Ella no las necesita. Pero ella es lo suficientemente fuerte como para luchar contra ellas.
Uno de ellas cae todos modos, resbalando por su mejilla (corazón traidor, piensa), y la expresión de Tony se convierte horrorizado ante la visión de la misma. Toda su cara va pálida, filtrada de cualquier color.
¡Peper! -dice suavemente, rozando todos los datos de las lágrimas de sus mejillas. -¡No lo hagas! – Le pide limpiando sus lágrimas saladas de su perfecta piel de porcelana – No llores por mí.
Ella arruga la cara entera, intentando luchar contra todos los sentimientos que golpean su mente, dolor, desengaño, decepción, ira. Tiene un poco de experiencia en los últimos años, la lucha contra las lágrimas. Aunque en este caso, ella no tiene éxito.
-¡Déjame explicarte! – le ruega
Peper gira de vuelta, pisando fuerte hacia él con violencia, todo su cuerpo vibrando con furiosa energía, tensa, indomable. Él ni siquiera tiene tiempo de reaccionar antes de que la mano de Pepper se balancea hacia adelante para darle una bofetada en la cara, con tanta fuerza que pica en su rostro. Tony vuelve su rostro hacia ella, una impresión roja de la palma en la mejilla, los ojos casi negros de furia. Ella tira el brazo hacia atrás para darle una bofetada de nuevo, pero él coge su muñeca, tirando hacia sí hasta que está atrapado en su pecho.
-Yo... no lo sabía… No sabía que Alex era tu hijo. Me he dado cuenta de que me preocupo por ti... mucho... más de lo que probablemente debería. Yo nunca jugaría contigo Pepper - Tartamudea mirando lejos tímidamente.
-¡Claro que sí! – Ella se burla sarcásticamente - has estado practicando esa línea desde que te despertaste.
- Solo quiero que te alejes de mi Anthony Stark, y de mi hijo. No quiero volver a verte jamás, te aborrezco y me da lástima pensar que podías ser alguien digno y amable.
Slam es el sonido que deja la puerta cerrándose con Pepper alejándose y Tony en ese momento siente la bala.
Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar.
Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones.
En caso de que usted no sabe qué hacer después de leer el capítulo, sólo tienes que seguir mi ejemplo:
Estimada Serenithy.
¿Cómo te atreves a durar tanto tiempo sin actualizar?
Mi pregunta es….
¿Cuándo actualizas?
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