Hola a quienes leen mi historia, me reporto luego de un periodo de tiempo largo, lo sé, lo siento mucho por la espera.
No puedo parar de darles las gracias por sus comentarios llenos de apoyo, sus alertas y favoritos.
Este capítulo está dedicado a todos aquellos que no dejan de apoyarme y desearme cosas lindas. Por ello me disculpo nuevamente, diciendo que no abandonaré la historia.
En fin, acoto que todos los derechos son de Marvel, solo tomó sus personajes para escribir sin fines de lucro.
Espero disfruten, besos y mil bendiciones.
Recuerdos olvidados en diarios.
El primer chico que llego a la vida de Pepper, no era más que uno de sus compañeros de clases, aquel pequeño de brillantes ojos verdes asumía su posición y correteaba tras ella en el patio de juegos, a veces solía jalarle el cabello o golpearla suavemente, ella lloraba, pero todos decían que estaba bien, que era la manera de expresar su cariño hacia ella, que serían felices al crecer, que serían una pareja envidada, él se convertiría en un joven guapo de sociedad, y ella en su magnífica esposa, una ama de casa. En retrospectiva, eso nunca sucedió, él se convirtió en un drogadicto al cumplir 18 y ella en lo que solía ser el día de hoy.
Ese niño era pasado, al igual que su primer amor en secundaria, su primer beso llego junto con una vista hermosa de aquel pueblito de atmosfera cálida, el cielo era azul, los pájaros volaban y aquel joven trigueño no podía ser más perfecto. Entonces ¿porque todo parecía estar tan mal?, ella lo entendió al reconocer que la lengua de ese joven dentro de su boca ocasionaba sentimientos que no debían ser propios de una joven de su edad. Pensó en lo que diría su padre (famoso pastor) acerca de su comportamiento. Tal vez él la regañaría, se opondría a la relación y eso sería todo. Para su sorpresa, eso nunca se descubrió, ella pudo seguir viendo al chico por algo más que tres meses. ¡Qué meses! Pensó.
Recordó tras la pausa de un beso, lo que él comento.
-Eres hermosa, pero creo que debemos terminar. Me iré a la ciudad a estudiar, seré un famoso abogado y no quiero que seas la persona que me espere, no sería justo para ti.
Ella mantuvo el silencio que reinaba en la atmosfera y se dio cuenta de que las lágrimas corrían sobre sus mejillas, eran saladas y dolían.
Él se alejó de ella, con una mueca sincera de disculpas, y esa fue la última vez que lo vio. Entonces Pepper decidió no volver a apostar por amor, porque era complicado, doloroso e inhumano.
Claro que sus palabras no concordaban con sus actos siguientes. Él, el nuevo hombre misterioso que llegaba a aquel pueblo, tenía las propuestas de ensueño para una chica como ella, ella podía ser la siguiente súper modelo del mundo, las puertas estaban abiertas para alguien con semejante belleza. Y ella como toda ilusa lo creyó.
Porque era demasiado fácil alejarse de la realidad, y vivir en un mundo lleno de lujos, olvidando el olor de la paja entre la ropa, la suciedad del granero que solía limpiar todas las mañanas y los reproches de sus padres, quienes devoraban sus actos, como fieras apegándose a la ley de Dios.
Tal vez ese era uno de los motivos que la habían hecho preguntarse dónde estaba Dios. Donde estaba él, para gente como ella, necesitada. La respuesta nunca llegó. Así que ella pensó que él solo acompañaba a quienes diezmaban la iglesia y profesaban una fe ciega.
Tiempo después se dio cuenta que eso no era del todo así, ya que en los momentos en los que ella lo llamó, él apareció de alguna u otra manera, haciéndole saber que él estaba allí. Nunca le falto comida, abrigo o consuelo. Por lo menos él estaba de su lado.
Sin embargo ese no era el caso, sucumbió al placer, al entregarse a ese nuevo extraño, ella le regalo en una bandeja su corazón y él como la mayoría de personas no supo apreciar tal increíble regalo. Así que él lo destrozo. Y ella lloró, lloro como nunca antes, lloro como un niño cuando pierde un juguete valioso, como una mujer despidiéndose de su esposo que va a la guerra, y probablemente nunca vuelva a verla. Ella lloro con fuerzas y sin ellas, con ganas de no continuar cuando él, la dejo viviendo una vida de tormento. Entonces fue en ese preciso momento en el que decidió que el amor era demasiado peligroso, y quien optaba por enamorarse estaba completamente expuesto a salir lastimado, que el amor era tonto, era abstracto y difícil de entender, y juro que ella no volvería a caer en sus redes.
Sus manos temblaban como desempolvo sus recuerdos abandonados en diarios oscuros y teñidos con lágrimas.
Septiembre 15, 2007
He descubierto en estos días cosas que creí que no podía llegar a sentir otra vez, y eso me aterra, siento que soy prisionera de un espejismo viviente. He comprobado a través mi experiencia, que el sexo no es más que una droga para muchos, un escape de la realidad, un producto banal que puede ser comprado, pero estoy segura que muchos hombres no solo buscan pasión y locura, hay algo que todos queremos y tememos al mismo tiempo: Sentirnos queridos, ser felices, así de fácil y nada más.
Virginia Potts.
Agosto 12 de 2008
Soy consciente del tipo de persona en la que me he convertido a través de estos años, soy el juguete de la tentación y el accesorio perfecto de la lujuria, solo eso. He olvidado lo que es sentirse amada verdaderamente, este último par de meses me he sentido como alguien más, y eso me aterra.
Virginia Potts.
Noviembre, 19 de 2008
Cuando la luz del sol se apagó, y las primeras estrellas surcaron el cielo, ella miraba complacida el panorama, deseando que el majestuoso paisaje pudiera borrar lo que ahora estaba sintiendo.
Una mueca de tristeza se dibujó en su rostro al recordar las horas anteriores, llenas de confusión, dolor e ira. ¿Acaso podía acabar de forma rápida con su vida sin importarle nada más? Se preguntó aun mirando hacia el cielo.
Tres veces se dijo a sí misma, tres habían sido los intentos por finalizar con todo lo malo que se encontraba en ella. Tres intentos frustrados por el destino, llegaba a pensar en la posibilidad de que no era tan indiferente ante los ojos de Dios como creía.
Segundas oportunidades así lo llamaba su madre, tal vez ella tendría razón en ello. Pero una nueva oportunidad ¿para qué?, ¿para seguir siendo infeliz ¿o ¿para comenzar a fingir mejor la perfecta vida que todos creían que llevaba?
Cerro los ojos por un instante dejando que la brisa de la noche se colará en su piel dejándola soñar, al abrirlos las lágrimas recorrían su rostro, trato de secarlas, más estas no paraban, parecía que todo el dolor quería salir de una vez por todas.
Pepper miro de nuevo el paisaje, ahora sentada sobre la cornisa a miles de metros del suelo, allí podía ser un pájaro libre, cerca del cielo, lejos de la realidad.
Volteo su rostro hacia la puerta que llevaba a las escaleras del hotel cuando unos pasos firmes resonaron en sus oídos.
-Te aseguro que no quiero lanzarme de aquí— dijo sarcásticamente al observar al moreno aparecer. Su nombre era Jefferson. El joven de hermosos ojos y cálida sonrisa. La única persona que lucía tan atrapado como ella. Sus mundos igualados en torres de mentiras y espejismos de cristal.
-Claro, solo estabas meditando —señaló rodando los ojos, para luego reír divertido. Podrías bajar de allí — pidió extendiendo su mano para que ella la tomara — Es peligroso y podrías caerte.
-Bien caballero de armadura, te hare caso por esta vez— dijo tomando su mano.
-¿Estas bien? -Apoyo su dedo índice sobre su rostro fino, limpiando una pequeña lagrima que se escapaba de sus ojos.
-Si respondió — sintiendo como un calor se apoderaba gradualmente de su mejilla y de todo el contorno donde el pelirrojo tocaba suavemente.
-No me gusta verte llorar.
-A veces hay cosas que no puedes evitar, aunque lo intentes.
-Entonces no lo intentes, deja que todo se de cómo Dios lo ha querido, y cuando te sientas devastada confía en que todo saldrá bien— dijo al intentar consolarla. - Que tus lágrimas no te impidan ver las estrellas.
-¿Siempre sabes que decir? — Lo miro fijamente — ¿eres un ángel?, estas cuando te necesito y ni siquiera te conozco lo suficiente.
.No, soy alguien normal, —comento — llámalo destino o azar, pero sigues apareciendo en cada lugar al que voy. No te hace pensar que en ese caso tú eres el ángel que me busca.
-Los ángeles no tienen tantos problemas_ ella aclaro.
-Podrían si fueras uno. - Ella rio.
-¿Crees que soy bonita? — pregunto después de cruzar algunas miradas cómplices con el hombre.
-No te conozco lo suficiente para poder decir algo así — respondió como si fuera lo más lógico del mundo.
-¿Qué quiere decir eso? — añadió confundida, era la primera vez que un hombre no la alababa diciendo lo hermosa que era, o lo perfecta que era su silueta, o lo mucho que le atraía. No él no podía ser como todos, aquel moreno divagaba con una pregunta tan fácil, él era diferente, y eso la hacía sentir bien ¿bien? Se preguntó como si su mente jugara con ella. Acaso el hecho de no sentirse deseada por él, lograba que ella lo quisiera de una manera distinta.
-La belleza física no lo es todo en esta vida, con el tiempo se pierde, todo lo que queda es lo que sentimos, lo que cargamos en nuestro corazón — sonrió tímidamente— todo ese conjunto de cosas hacen de una persona hermosa o no.
Ella rió divertida para luego añadir.
-Eso es lindo. Algo ingenuo, pero lindo — dijo mientras comenzaba a caminar por todo el lugar.
-¿De verdad estabas meditando? — pregunto buscándola con la mirada, ella se paró en seco. Sabía que no debía realizar ese tipo de preguntas más la curiosidad le ganaba al estar con ella. Espero ansiosamente la respuesta que nunca llegó.
-Ya debo irme — nos vemos — indico moviendo su mano en señal de despedida.
Noviembre, 24 de 2008
-¿Podrías mejorar tu expresión? - suspiro molesto tomándola del brazo - me estás haciendo pasar pena delante de todo el mundo - sentencio con una nota de mando en su voz.
-No puedo fingir alegría cuando no la siento - aclaro ella tratando de soltarse de su agarre.
- ¡Todos nos están mirando! - dijo señalando hacia las mesas sutilmente - te convendría sonreír un poco, no vayan a pensar que somos otra de esas parejas disfuncionales corazón - soltó cínicamente.
-Tienes razón mi vida - dijo depositando un beso en la comisura de sus labios, él sonrió complacido.
- Y otra cosa, no quiero verte más cerca de ese chico - sentencio duramente, haciendo una clara referencia a Jefferson.
-¿Por qué no? - se atrevió a preguntar.
-No está bien, que una mujer comprometida este comiendo acompañada de otro hombre.
-Es mi amigo.
-Me importa un bledo, aquí se hace lo que yo digo y punto - ¿entiendes?
-Eso es injusto, me has alejado prácticamente de todo el mundo - susurro.
Él rio - ¿quieres ver a tus amigos? Búscalos. - Comentó divertido. - Simplemente recuerda_ ¿Qué sería de tu pobre madre sin el dinero necesario para su tratamiento?
-¿La dejarías morir? - ella pregunto preocupada.
- No me tientes mi vida - dijo depositando un beso en su rubia cabellera al tiempo que se alejaban del restaurant. Ella asintió.
-Eso está mejor hermosa - añadió de manera suspicaz - a nadie le gusta una mujer despampanante con expresión triste.
Fragmento del diario de Virginia Potts esa noche.
La vida no es más que un juego de pasiones, un conglomerado de sentimientos encontrados que a la final nos llevan a amar o a morir de amor. ¿Quién soy?, ni siquiera yo misma puedo responder, soy una jugadora más, un juguete, una posesión ¿realmente soy una mujer que sueña con algo mejor? Muchas veces me lo pregunto y pocas veces lo puedo ver. Hoy me arrepiento. Hoy quiero decir que perdí. Hoy digo que me equivoque, elegí el camino incorrecto y ya no puedo salir.
Me perturba el hecho de que sus ojos se calen en mi alma, y que sus caricias se sientan reales, aunque sean producto de mi imaginación tal vez. ¿Quién soy? ¿En qué me he convertido? Ya no más. Desde hoy cambiaré. Seré una fría roca que no se rompe con nada, seré la mujer que no ama, pero enseña a amar.
Fragmento del diario de V. P. Agosto 02, 2009
Soy una santa, un demonio, un ángel, soy lo que los hombres quieren que sea desde que tengo razón, he dejado que tomen el control de mi mundo a tal punto de alterarlo sin remedio a modificación. He visto el dolor, la tristeza y la he sentido en carne viva, pero esta noche, por tan solo un momento en el que él (Alex) me miro mi mundo tan lleno de caos pareció ser perfecto.
Aldrich Killian la destrozo. Y ella lloró, lloro como nunca antes, lloro como un niño cuando pierde un juguete valioso, como una mujer despidiéndose de su esposo que va a la guerra, y probablemente nunca vuelva a verla. Ella lloro con fuerzas y sin ellas, con ganas de no continuar cuando él, la dejo viviendo una vida de tormento. Entonces fue en ese preciso momento en el que decidió que el amor era demasiado peligroso, y quien optaba por enamorarse estaba completamente expuesto a salir lastimado, que el amor era tonto, era abstracto y difícil de entender, y juro que ella no volvería a caer en sus redes.
Y de nuevo su juramento había sido quebrantado, ella no debía apegarse a sus palabras cuando estás podían ser falsas. Demonios pensó, ella debía ser una de esas personas que promete solo cosas que no puede cumplir. Y allí estaba ella, aferrándose al borde de la cama, recuerdos de diarios olvidados y pensamientos exasperantes llenos de él. Tony Stark. El deseo de sentir sus labios carnosos sobre sus propios labios se está convirtiendo lentamente en una necesidad y está a la vez quema paulatinamente su pecho, su corazón arde al igual que su cuerpo, pero a diferencia de otras veces, no es por calor, es por ese sentimiento que se apodera de su alma desde el primer momento en que sus miradas se cruzaron, es fuerte, es ágil, es amor y ella no puede negarlo aunque quisiera.
Si te tomas el tiempo de leer, por favor tomate el tiempo de comentar.
Espero hayan disfrutado al leer este capítulo. Besitos y abrazos. Acepto opiniones, sugerencias, críticas, todo es válido…
Besos, el siguiente capítulo depende de sus cometarios.
En caso de que usted no sabe qué hacer después de leer el capítulo tedioso, sólo tienes que seguir mi ejemplo:
Estimada Serenithy.
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