Hola. Estoy de vuelta
Mil gracias por sus comentarios.
Disclaimer: No soy dueña de Iron man.
Las miradas de asombro se reflejan en los rostros de Natasha, Clint, y el coronel por una fracción de segundos antes que Tony lo libere de su abrazo apretado y él hable.
"¡Gracias agente!"
Los labios de Phill se curvan ligeramente como él mira al equipo, luego a Stark. "Es mi trabajo Stark"
"¡Joder!" La voz de Clint libera el silencio contenido. "Necesito un trago si seguirán apareciendo personas presuntamente muertas."
Todos se permiten reír hasta que el coronel habla.
"¿Cómo llegaste tan rápido al acuario?¿Sabes que sucedió?"
"La información se filtró por la red de S.H.I.E.L.D, estaba a un par de calles, así que decidí investigar. Desconozco que originó todo, Coronel." Phil se cruza de hombros en su posición estoica.
"Pero Alex…"
"Un grito me alertó de su presencia, es un niño muy inteligente." Phill comienza. "Se escondió en el tubo de ventilación principal, quien sabe por cuánto tiempo. "
Natasha toma el marcador negro entre sus delgados dedos, tiene una mirada de concentración en su rostro mientras escribe en la pizarra frente a ella.
"Alrich Killian secuestro a Virginia Potts hace más de 24 horas, al mismo tiempo ocurrió una explosión principal en el acuario de la ciudad dónde el hijo de la señorita Potts se encontraba en una excursión."
Clint a su lado asiente. "Papá ha decidido buscar a su familia y reunirla de una manera apoteósica."
Ella continúa. ", ¿Pero cómo llegó Alex a la ventilación y dónde está la niñera?"
La pregunta se evapora en el aire. Clint se mueve en su asiento un par de veces. James toma otro sorbo de su café negro. Mientras Tony permanece inmóvil apoyado en la pared cercana.
El imbécil no ha dicho mucho desde que Coulson trajo al niño hace horas. Su mirada parece perdida. Natasha se da cuenta.
Ella niega con la cabeza, si él no quiere participar en este caso, estar comprometido emocionalmente es su problema.
La risa resuena en su cabeza. Emocionalmente comprometido Natasha le da otra mirada. Sí claro.
Si Tony maldito Stark, no quiere decir una palabra, que no lo haga.
"¡Tony!".
Es Alex quien se ha despertado en lo que parece ser la quinta vez durante la noche.
Sus manos revuelven su cabello castaño, y sus ojos parpadean completamente al encontrarse con los adultos en la habitación.
Natasha le sonríe calmadamente, él le sonríe a cambio, y ella se sienta con el niño en sus brazos. Puede sentir los ojos de Tony sobre ellos, pero no dice nada.
"Le estaba contando a todos tu aventura" Phill le dice.
Los ojos del niño se abren en reconocimiento. "Fue muy emocionante, mi clase fue al acuario". Hay una pausa. "Pero quiero irme a casa".
"Pronto, cariño". Ella responde colocando un beso en su cabello.
Alex asiente. Se pasa las manos por los ojos. Bosteza tres veces antes de que sus ojos se abran por completo y pueda sentarse cómodamente en el regazo de Natasha.
"Hola amigo." Es Clint quien lo saluda.
"Hola…
"¿Puedes decirnos qué sucedió en el acuario? ¿Te acuerdas?"
"Primero jugamos con unos payasos, estaban haciendo animales con globos". Alex se emociona y continúa su historia, contando lo que los payasos animales podían hacer, qué trucos divertidos hicieron. "Susan tenía un perro y yo tengo un gatito"
"Eso está muy bien, amigo", Clint lo felicita. "Pero quiero que pienses en más cosas".
Alex se encoge de hombros fácilmente. "Vi muchos animales, las mantas, los tiburones, los peces, hasta que el hombre asustó a Su".
"¿Qué hombre?" Clint pregunta rápidamente.
Alex se ríe. "él que estaba en el acuario".
"Necesito que seas un poco más preciso, está bien, amigo". Clint le pregunta con una sonrisa amistosa. "¿Era alto? ¿Gordo? ¿Delgado?"
Nat ve a Alex abriendo los ojos, tratando de encontrar los detalles que el arquero quiere.
Ella suspira. "No creo que Alex sea de mucha ayuda. Estamos hablando de un hombre entre miles de personas que estaban allí, Barton".
"Solo necesitamos saber quién es el hombre".
Tony viene en su defensa con la garra de un padre que protege a su hijo. "Tiene cinco años, está confundido y tiene sueño, no es el mejor escenario para interrogarlo".
Clint deja escapar un suspiro y se pasa las manos por el cabello. "Lo sé, lo siento, de verdad...
"él era malo". La voz de Alex lo interrumpe.
Todos los ojos están enfocados en el niño. Es el coronel quien pregunta esta vez. "¿Por qué crees que era malo?"
Su respuesta es inocente y simple. "Corrió muy rápido para atraparnos, y pateo la puerta con fuerza".
Las cejas de James están unidas. "¿Qué?"
"En el baño, quería atraparnos, pero Su me ayudó a subir a la ventilación. Tenía miedo pero ella dijo que era un juego".
Ante esto, la posición de Tony cambia. Se mueve de su posición para acercarse a Alex.
La boca de James se abre, la sangre de Clint late ruidosamente en sus oídos mientras el corazón de Tony da un vuelco cuando el pequeño pronuncia sus siguientes palabras.
"Pero Su no volvió". Alex recita. "¿está ella en problemas?".
"¡No!, " Tony miente. "Ella y mami se han tomado unos días. Dejaron a los hombres de la casa a cargo. "
Alex frunce el ceño. "Mami se fue con Su. "
Tony lamenta sus palabras anteriores y por la mirada que todos le dan, ellos también. "Solo por unos días muy cortos. Pero no te pongas triste. Jugaremos muchas cosas, será divertido."
Alex asiente permitiendo cerrar sus ojos hasta lograr quedarse dormido en los brazos de Nat.
Horas después.
"El equipo de asalto está listo. Estamos haciendo esto." La voz de Clint es fuerte y alta.
"Jarvis escanea el perímetro, atento a cualquier señal de calor que pueda producirse en el lugar." Tony ordena sin despegarse de las grandes pantallas frente a él.
Rhodes asiente a su lado, escuchando cada paso del equipo.
"Equipo alfa rodee el lugar, quiero visualización completa de puertas traseras y ventanas. "
"Equipo beta, comience a infiltrarse desde los tejados. "
"¡Francotiradores, listos!"
"Nata" la voz de Barton en clara.
"Estamos entrando." Ella responde dando pasos silenciosos a través de la puerta posterior, seguida de cinco agentes de élite.
"Señor no se encuentran muestras de calor ni signos representativos." Jarvis comenta.
Tony está fijo en su asiento, sus puños se abren y cierran lentamente sobre el respaldar de una silla.
"La puerta uno ha sido derribada señor, caminamos por el primer pasillo, está vació, señor. " Informa uno de los agentes.
"Pasillo dos y tres, y habitaciones cuatro y cinco vacías, señor" un agente del equipo beta anuncia.
"¡Joder!, " Nat se queja. "Está todo vació y sin señal de vida alguna, Stark."
"Equipo puede retirarse, " Ordena fuertemente Barton.
"La vamos a encontrar, hombre" Rhodes señala esperanzadoramente mientras palmea la espalda del castaño. ¡Lo haremos!"
"Sólo espero que no sea demasiado tarde, Platypus. "
"¡No lo será!" El coronel le asegura.
Y por Dios, como quiero Tony creer en ello.
Tres horas más tarde, la mujer camina por su mansión en forma estilizada y de alguna manera militar.
Ella es jodidamente aterrorizante.
Tony solo hace una mueca ante ello.
Happy pensó que sería una buena idea que Alex no estuviera en casa por unas horas para planear una búsqueda más extensa, organizar ideas.
Él sugirió llevarse al niño a comer.
Nat ordeno llevarlo a una casa segura, pero Tony odio la idea.
En el estado emocionalmente vulnerable en el que se encuentra su niño llevarlo a un lugar desconocido con personas desconocidas, solo puede ocasionar un choque aún más grande.
Así que optan por la idea más factible. Una agente que se encargue del niño por un par de horas.
"Mi nombre es María Hill," ella se presenta tratando de ser gentil. Alex solo la observa en silencio.
"Me han hablado mucho de ti." Ella continúa. Tony se mueve de un lado al otro de la habitación sin dejar de prestar atención a la conversación unilateral.
"Pensé que podríamos ir a comer helado. ¿Te gusta el helado?"
Tony resopla. Si alguien pensó que las habilidades del agente por ser mujer serán mejor utilizadas para el confort del niño, claramente no lo pensó bien.
Él luce tan incómodo como ella.
Así que Tony decide intervenir. Da unos pasos hacia Alex y cuando está lo suficientemente cerca susurra. "María es una de las mejores agentes de S.H.I.E.L.D. "
La boca de Alex se abre cómicamente. Eso hizo el trabajo. "Una espía"
Él busca la aprobación de Tony.
"Stark no puedes… Ella comienza pero el castaño silencia su comentario con un movimiento de manos.
"Es una espía muy buena. Pero no puedes decir nada."
Alex emocionado se tapa la boca con las manos.
"Así que quieres ummm… ella comienza insegura. Es la primera vez que es designada como la cuidadora oficial de un niño. Ella no está contenta por ese hecho en particular, pero el deber llama y un psicópata necesita ser atrapado. "Ir a comer helado. "
"Si" él dice tomando su mano con una naturalidad que asusta a María.
Ella quiere decir algo pero la mirada presumida en el rostro de Stark le sugiere que no lo haga.
Tony se acerca al niño, y con una ternura que solo guarda para él, acaricia su cabello castaño.
"Nos vemos en un rato".
Alex asiente. "¿Quieres que te preste mi oso?" Él pide. "Si lo tienes contigo, es imposible que tengas miedo. Vencerás a los malos más rápido", explica el niño, moviendo su oso contra de una lado al otro.
Tony sonríe y le da un beso en la frente. "Es tu oso, tú eres el superhéroe".
12 horas después.
"Parece haber sido tragado por la tierra" El coronel señala.
Tony le da una mirada perpleja. Rhodes solo pone los ojos en blanco.
"Jarvis registra por señales de calor nuevas en cualquier parte del mundo, intercepta la base de datos de S.H.I.E.L.D, quiero todo lo que puedas conseguir sobre Aldrich Killian, su programa, personal, lo quiero todo. "
"Explorando, Señor" la voz robótica responde.
Tony suspira sin dejar de mirar el casco a su lado, la nueva actualización casi estaba lista.
"Comamos algo, Tones" Rhodes comienza mirándolo atentamente. "O duerme algo, hombre. Te ves como una mierda."
La respuesta sarcástica en los labios del castaño mueren al encontrarse con el rostro aterrorizado de su chofer y amigo personal.
Happy abre su boca, pero no hace ningún sonido.
Rhodes lo mira con preocupación.
Tony pone su mirada en el conductor. El cabello de Happy es un desastre en todas las direcciones, muy diferente de su peinado perfectamente hecho. Su cara se ve abatida, cansada. Pero lo más importante son sus manos. Están ocupados por una bolsa transparente, que contiene un oso de peluche, marcado con dos palabras en su frente: TONY STARK, manchado con lo que parece ser sangre.
Rhodes deja escapar una maldición contenida.
Y en ese instante, el corazón de Tony se rompe.
Le tiemblan las manos cuando toma la bolsa transparente. Los posibles escenarios pasan por su mente. Y de repente siente que no puede respirar.
Hill. Ella seguro murió protegiendo a su pequeño niño.
No ha podido decir una palabra, solo conduce hasta la morgue del principal hospital de la ciudad.
Él abre las puertas del hospital y se dirige hacia la morgue como si fuera el dueño del lugar.
Rhodes no dice nada sobre su arrebato. Solo sacude la cabeza, sin saber cómo actuar.
Sin embargo, no son los gestos discretos lo que hace que el corazón de Rhodes se encoja.
Al otro lado de la morgue, un patólogo joven, Jeremías, Rhodes lee en su bata, parece nervioso, constantemente mordiéndose el labio.
"Habla" Tony gruñe.
La boca de Jeremías se abre y se cierra. Sus ojos son grandes e inocentes, y por la mirada que Tony le da, sabe que sus próximas palabras destruirán su corazón ya maltratado.
"Los bomberos encontraron un cuerpo, en una casa cercana a este hospital, llevaba el oso de peluche con su nombre en él, así que la policía pensó en llamarlo Señor Stark", comienza Jeremías a explicar como si él fuera un detective y no es patólogo joven que era.
Las manos de Tony comienzan a temblar. Su boca se siente seca y su corazón es una roca que ocupa su pecho. "Encontraron el cuerpo de un niño. Entre cinco y seis años de edad".
Rhodes se vuelve hacia él, la conmoción llenando su rostro.
"Tony..."
Pero el hombre de hierro no puede manejarlo. Ni la cara comprensiva de Rhodes, ni el análisis inteligente de Jeremías. No, Tony no quiere nada. Hay demasiadas emociones corriendo por sus venas. No quiere lidiar con nada más.
"Trae el cuerpo. Quiero verlo". Él dice con rudeza.
El patólogo abre la bolsa que contiene el cuerpo lentamente, casi con suavidad.
Los pasos de Tony son lentos y tiemblan cuando se acerca al cuerpo del niño. Suspira, preparándose para lo peor.
"Aquí está tu papá, Alex". Él recuerda haber dicho.
Su mente ha conjurado un mar de recuerdos que inundan su alma, mientras que el peso sordo del dolor se asienta en su pecho y se niega a irse.
"¡Usted vino!". Alex exclama emocionado cuando las primeras lágrimas están en sus mejillas y un grito de sorpresa escapa de la boca de muchos de sus compañeros. Sus ojos verdes brillan con amabilidad que Tony puede sentir en el fondo de su estómago. "Gracias". Alex susurra.
La emoción dentro de él se construye. Se retuerce, quiere sacarlo de su pecho, pero aparece otro momento.
"Ya sabes, ninguna persona mala puede tocarte más". Tony dice con un tono suave en su voz. Apoya una mano firme sobre el hombro de Alex "Estoy contigo. Tú y tu madre están a salvo".
"Gracias, Tony", dice, abrazándolo suavemente.
"No, Alex. Gracias por estar aquí. Eres el verdadero superhéroe" Tony acaricia su cabello con ternura.
Irónicamente, Tony llora por lo que nunca tuvo. Lo que él nunca quiso tener, pero que encontró en un niño de cinco años.
"Quiero que te sientas seguro". Tony dice sinceramente. "Incluso cuando no estoy allí contigo".
Mentiroso, dice su mente con una risa macabra.
¡Mentiroso! grita su cuerpo, apretando los puños.
¡Mentiroso! grita la atmósfera que lo rodea, la penumbra de la muerte marca todo a su paso.
" ! Tony!" El coronel lo llama, y en ese momento se da cuenta de que sus ojos están completamente cerrados.
Lágrimas traidoras escapan de sus hermosos ojos marrones.
La voz de Rhodes se tambalea cuando habla. "Abre los ojos, Tony"
Tony respira hondo. Abre los ojos lentamente. Su corazón está martilleando en sus oídos, su pulso se acelera pero sus piernas comienzan a fallar.
Y luego lo ve.
El ángel dormido sobre la mesa, el ángel de cinco años.
"Alex," su voz es un murmullo sordo.
Sus piernas ceden y cae de rodillas frente a la mesa de examen.
Las lágrimas corren por su rostro mientras deja escapar un sollozo.
El mujeriego sin corazón.
El hombre que lo tenía todo, dinero, fama.
Ese mismo hombre llora en la morgue... llora por un ángel caído.
Continuará…
Ya sabes que hacer, déjame saber lo que piensas.
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