Espero que les guste esta locura que se me ha pasado por la mente además ¿a quién no le gustaría ver a Edward como un cantante súper-mega-ultra famoso?

Los personajes son de Meyer yo solo juego con ellos hasta done puedo claro que me encantaría jugar otras cosas con Edward pero m conformo jajaja…

¡Ah! Y la mayoría de las canciones de Edward Mesen tampoco me pertenecen pero son tan fantásticas como él, tanto, que moriría si lo viera cantando alguna.

De por vida

Edward POV

— Estamos por aterrizar en L.A — la azafata nos dio la orden y abroche mi cinturón Carlisle estaba conmigo veníamos en un vuelo privado y era uno de los aviones del papa de Jasper.

— Carlisle cuando bajemos tres y cuatro te estarán esperando — le anuncie sintiendo el descenso eso es lo único que odio de volar el maldito descenso es como si todas mis tripas se fueran a mis pies.

— ¿qué? — pregunto bajando la revista que leía a su regazo enarque una ceja.

— todo los putos paparazzi me estarán esperando Carlisle así como miles de fans no pretenderás andar como si fuera un calle de Forks ¿o sí? — su cara cambio a una de entendimiento y me reí negando con la cabeza.

— cierto que estoy con Eddie Mesen — dijo de manera sarcástica moviendo las manos en el aire rodé los ojos.

— Aja muy cierto aunque posiblemente me espera un buen sermón sobre no publicar cosas como que vuelvo a la ciudad en internet — sonreí recordando los gritos de James por el teléfono antes de abordar el avión Carlisle se rio entre dientes volviendo a su revista y yo mire por la ventana estábamos aterrizando.

— aunque sabes no necesitas ser Eddie para que seas famoso — comento con desinterés fruncí el ceño y me gire a verlo seguía en su revista y había cruzados las piernas.

— ¿qué carajos significa eso? — bajo su revista y esta vez el me miro diciendo que era obvio.

— Eres un Cullen — rodé los ojos si, si lo sé pero el Mesen eclipsa todo el puto apellido Cullen — ¿por qué crees que me fui a Forks? — me encogí de hombros la verdad nadie ha sabido esa mierda joder es el tipo más rico del mundo y está ahí en esa pueblucho verde y feo — por el anonimato Edward si yo me fuera quedado en Nueva York fuera el foco de todo el mundo yo no quería eso para mí suficiente tenía con que fuera el príncipe del mundo — dijo haciendo una mueca me reí Carlisle es ridículamente modesto — cuando conocí a Mari la madre de Alice decidí que ella no viviría en el mundo hipócrita en el que yo lo hacía así que por eso monte el hospital en Forks y me fui allí sin que nadie supiera además estaba muy joven para casarme eso fuera sido todo un espectáculo — asentí de acuerdo con el casarse a los veintiuno no sería buen visto por la estúpida alta sociedad.

— ¿porque lo hiciste? —

— ¿casarme? — sonríen con melancolía y se desabrocho el cinturón yo también lo hice y me levante acomodándome la gorra hacia atrás — porque quería y estaba obsesionado con esa idea me gustaba la parte en que podías dormir con tu mujer todas las noches y levantarte todos los días y verla... desnuda — sonrió de manera soncarrona y me reí empujándolo por un hombro.

— Idiota — masculle riendo.

— Uh pero si es cierto — se encogió de hombros — además Mari era hermosa y quería darle el mundo cosa que podía — torció la boca — pero ella solo me quería a mi así que fue por eso me case y me entregue a ella dándole lo que quería solo yo... después llego Alice y fui echado de mi trono — refunfuño lo último y solté una carcajada.

— ¿estabas celoso de tu hija? — se rio entre dientes y sus ojos brillaron intensamente.

— un poco pero creo que ella también cuando me tocaba tenerla a mi o bañarla o darle el biberón lo único que se regodeaba es que podía hacerle coletas y lazos mejor que yo y Alice siempre la prefirió a ella y... ¿Bajamos? — asentí y me puse los lentes de sol.

Era un maldito lo sé pero no podía evitar poner mi cara de mierda cuando alguien hablaba de algo que nunca tuve y no voy a negarlo la envidia me mataba por dentro Carlisle me sonrió disculpándose y me encogí de hombros buscando mi ¡Pop en el asiento cuando la azafata abrió las puertas sonreí.

Eddie...

Eddie...

Eddie...

Eddie...

Eddie...

Eddie...

Eddie...

Miles y miles de gritos con mi nombre se escuchaban más ambulancias y sirenas de policías tome la chaqueta salí mientras me la ponía sonreí y mostré mi símbolo favorito.

Todos mi fans me esperaban en el aeropuerto todos estaban en la pista aterrizaje con carteles coloridos y pancartas gigantes eran contenidos por los policías solté un silbido sí que habían muchos fans diría demasiado y los malditos paparazzi todos empujándose y montándose encima del otro para tomar una buena foto rodé los ojos parecía perros peleándose por un trozo de carne ¡y joder yo era la maldita carne!

— vaya chico esto me sorprende — hablo Carlisle detrás de mí con sus lentes de sol su bufanda y su gorra lo obligue a que se disfrazara porque si alguien sabía que estaba con el rey miles de paparazzi llenarían las calles de Forks.

— y eso que no has visto nada tío, nada — termine de bajar las escaleras uno, dos y cinco me rodearon y tres y cuatro rodearon a Carlisle me reí mientras lo veía alzar las cejas joder no puedo creer que este sea el rey de la saga Cullen es malditamente inocente aunque también los tipos afroamericanos de dos metros de estatura con tatuajes hasta en su cabeza rapada lentes oscuros y trajes negros eran bastante intimidantes nada comparado con Forks fruncí el ceño ese lugar te come el cerebro y sin duda ya se lo había comido a mi tío.

— Muévete — le grite a tres emputado casi que veía todo de colores.

— señor no puedo no me dejan — se disculpó señalando hacia afuera gruñí y me cruce de brazos.

— te dije que no era buena idea que anunciaras que venias — dijo James en tono burlón le enseñe el dedo claro ahora si hace sus estúpidos chistes pendejos después de la vomitada de insultos cuando me vio.

— cállate idiota encárgate de tu trabajo — replique tanto el cómo Carlisle se echaron a reír rodé los ojos.

— Pero si eso hago mira y deléitate — sonrió ampliamente saco su brillante ¡Pap blanco con una mueca de concentración a los dos minutos sonrió y lo volvió a dejar a un lado — listo solo serán unos minutos más de espera — movió las cejas y sus brazos se pusieron por encima de los asientos.

— Eso no es nada — sonreí colocándome en la misma posición que el — puedo asistir a una cirugía a la perfección — enarque una ceja y James rodo los ojos.

— Es un pésimo instrumentista — farfullo Carlisle sonriendo le mande dagas con los ojos mientras que James se partía de la risa.

— qué diablos iba a saber cómo cojones se llamaba esa putada que me dijiste todas parecían salidas de una horrenda película de terror donde el asesino lo utiliza para torturar a la víctima — medio grite emputado golpeando el vidrio — ¡tres! ¡Muévete de una jodida vez! — aullé viendo todo de colores.

— señor las fans... —

— James cállate — grite a ese idiota que aullaba de risa volví a asesinar con la mirada a Carlisle que rodo los ojos y se pasó del asiento del frente a mi lado me aparte de él instintivamente, se acercó a mi oído y me inmovilice uniéndome con la puerta.

— Eres genial Cullen — murmuro sonriendo y sus ojos azules eran casi líquidos — no necesitas que nadie te lo diga — se encogió de hombros y se apartó lo suficiente como para que yo me acomodara como estaba.

— claro que si príncipe ¿cuándo as necesitado que te diga que eres genial? — Hablo James sonriendo ampliamente — como si eso te importara — solté una carcajada y asentí los dos hombres que tenía enfrente sonrieron los ojos de ambos azules y negros brillaron intensamente me revolví en mi sitio me sentía... incómodo.

Cinco minuto después estaba harto había muchos fans que trancaba el paso de la Hilux negra con vidrios negros la policía ya estaba en camino uno y dos estaban adelante con otra camioneta igual y cuatro y cinco atrás pero ni siquiera ellos pudieron quitarlos del camino gruñí si quizás si fue una puta mala idea haber avisado que regresaba después de haber desapareció dos meses apenas si me pudieron sacar del aeropuerto en una sola pieza dos y cinco tuvieron que poner su mejor cara de matones recién salidos de la cárcel para que los paparazzi nos dieran espacio para caminar.

La camioneta comenzó a moverse mire hacia afuera los policías con rostro exasperados quitaban a las chicas de las tres camionetas ya que no sabían en cual estaba yo sonreí tal vez también por eso me odian todos esos hijos de putas no soportan tener que hacer esto según ellos son '' funcionarios públicos trabajamos para la seguridad pública y el orden público ¡no somos niñeras! '' rodé los ojos recordando las palabras del capitán de la policía de L.A después de que salí por la ventanilla de arriba de un auto y tuve que entrar porque muchos fans me rodearon por completo ese día tuve que cantar tres canciones con un puto megáfono y hacer que viniera un helicóptero para que me los quitaran de encima el capitán me consideraban desorden público solo porque más la mitad de todo los policías tenían que movilizarse cuando yo llegaba a una ciudad cualquiera esa chingada no era mi culpa además ese día había una cola infernal y necesitaba aire fresco no sé de qué mierda se quejan James se encarga de que reciban una buena comisión por eso.

Llegamos donde estaba mi madre internada me puse mis lentes de sol y la capucha afuera habían como treinta paparazzi entre con uno y dos flaqueándome y colocando sus manos frente a mi James se había quedado junto con Carlisle y los demás rapados para que todo estuviera jodidamente perfecto con mi madre me pare en la puerta y la abrí lentamente uno y dos se quedaron a ambos lados de ella como a dos pasos dejándome libertad sonreí mi madre estaba de espalda tenía su cabello suelto hasta más abajo de la cintura con su peculiar desorden y cruzada de brazos frente a ella dos maletas que estaban abiertas.

— ¿cuándo dejaras de ser tan exagerada? Aquí la estrella soy yo — dije apoyándome en el marco de la puerta cruzado de brazos de seguro planeaba como salir por todo lo alto.

Se giró en sus talones lentamente cruzada de brazos y su mirada verde cabreada me helo hasta la sangre.

— Edward Anthony Mesen Cullen — pronuncio en voz baja y amenazadora me estremecí y mande mi porte de estrella que lo puede todo para el carajo y puse mis brazos detrás de mi espalda — primero una cosa antes que nada ¿estás bien? — enarco una ceja y sus dedos tamborilearon en sus brazos.

— Si mami estoy bien — respondí bajito y mordiéndome la boca ¡carajo! Liz Mesen estaba que echaba fuego por la boca.

— ¿promesa? — asentí y baje la cabeza para no mirarla cuando sus ojos brillaron ¡mundo sálvate porque un volvían en erupción explotara! — ¿porque demonios te has montado en esa moto Edward? — Chillo histérica — sabes lo que odio esas malditas cosas ¿cómo te atreves a hacerle esto a tu madre? Si algo te fuera pasado yo moría — sollozo y me abalance a ella y la abrace pero se apartó rápidamente y me dio una mirada ruda — estoy molesta jovencito — suspire y asentí — un día más y me fuera ido contigo mi amor estaba tan aterrada eres mi vida no lo vuelvas hacer — me apunto con un dedo y se puso una mano en la cadera asentí y puse mi cara de leoncito bebe que me salía solo para ella — ¡Oh! Mi bebe precioso — chillo tomándome por el cuello y jalándome a su pecho haciendo que me agachara un poco me reí y la abrace frotando mi rostro y adsorbiendo su olor a cerezas — te amo y lo eres todo para mí —

— yo también te amo —

— No, no me amas si me amaras pensarías en mi cada segundo — replico gruñendo.

— eso hago tú lo sabes —

— no, no lo sé —

— ¡joder Liz! Eres toda una pava arrogante — soltó una carcajada y me separo de ella para plantarme muchos besos en cualquier parte donde cayera la tome por la cintura y deje que me toqueteara como a ella se le diera la real gana tenía dos meses sin hacerlo y para qué negarlo ¡mierda la extrañaba!

— ¿ya paso el huracán? — la voz de Carlisle hizo que se paralizara en medio de un beso de nariz los ojos de mi madre brillaron y se asomó por encima de mi hombro.

— Carlisle — murmuro casi con benevolencia me aparte de ella y Carlisle se acercó a abrazarla parpadee ladeando la cabeza los dos eran tan diferentes que ninguno creería que son hermanos — hace tiempo que no te veía ¡estas gordo! — hizo un mohín gracioso y me reí Carlisle se rio entre dientes y negó con la cabeza.

— yo también te extrañaba eres todo un suplicio además tú también estas... —

— Si me dices gorda Carlisle Cullen convocare a Quiqui para que te jale las patas — frunció el ceño y le mostro el puño el palideció por unos segundos volví a reír y Liz sonrió mirándome y guiñando un ojo.

— Vale ya dejémoslos descansar en paz — la volvió a abrazar y me volví a reír más fuerte no puedo creer que Liz tenga a Carlisle comiendo de su mano con solo recordarle a su pez dorado fallecido en un terrible accidente de sanitario cuando tenían diez ¡Oh sí! Yo amaba esta mujer y sus únicas cosas que solo a ella la hacían ver jodidamente fenomenales.

— ahora bien — volvió a su porte de mama osa y Carlisle me miro de soslayo sonreí socarronamente diciéndole que la erupción también va para el — ¿cómo dejas que mi bebe se monte en una de esas infernales cosas? — el suspiro y cuando se dispuso hablar yo lo interrumpí.

— él no sabía Liz —

— Silencio jovencito — me ordeno dándome una mirada gélida asentí y me senté encima de la cama esto será largo.

— sé que fui irresponsable pero... — y todo el jodido discurso siguió rodé los ojos y bufe era increíble como ese hombre que puede luchar con la muerte no puede vencer a su hermana menor aunque claro todo el mundo se vuelve papilla ante Liz Mesen ya sea en las buenas o en las malas —... no volverá a pasar — termino al fin dándome una mirada retadora asentí recordando que Carlisle y yo tenemos una conversación pendiente.

— Eso quería escuchar — sonrió y nos atrajo a los dos para abrazarnos al mismo tiempo.

— ¿nos vamos? — pregunte levantándome y colocándole un brazo por la cintura a Liz.

— Si vamos bebe odio este lugar — arrugo la nariz y sonreí empezamos a caminar uno y dos se llevaron las maletas y pronto Carlisle y ella entablaron una conversación y saber de qué mierda era no me interesaba solo escuche los nombres de mis demás tío y la empresa de la familia.

James se nos unió en la puerta de salida cuatro y cinco alejaban a todo aquel que quiera acercarse uno, dos y tres se nos unieron a mí y a mi madre rodeándonos por completo para quitarnos a los malditos reporteros de pacotilla escuchaba miles de preguntas que ni siquiera supe identificar atraje a Liz más cerca de mí y James nos esperaba con la puerta de la camioneta abierta Carlisle ya había entrado todos nos montamos los matones también lo hicieron y arrancamos rodé los ojos cuando los paparazzi nos siguieron en mini autos de mierda y motos del siglo pasado.

Los tres empezaron a hablar pendejadas y yo solo mire por la ventana a mi amada ciudad L.A fantástica llena de vida y sol puse mi cabeza en la mano viendo por la ventana trataba con todas mis fuerzas pero joder yo sabía que no todo estaba como antes es tan difícil tener que tratar de distraerte hasta con una puta hormiga pasando frente a mi gruñí acostumbrarme a esto será todo un maldito reto ¡por dios! Solo han pasado ¿cuánto tiempo? ¿Cinco horas? ¿Quizás seis? Yo siento que es todo un siglo cerré mis ojos y suspire quedito quemaban y mucho pero si lograba no pensar en ello no me jodian tanto... la extrañaba ¡con un demonio! La extrañaba y mucho me sentía desesperado y asfixiado ojala y me fuera quedado en el puñetero bosque así nunca fuera tenido que pasar por esta mierda ¡no! Es más ojala y nunca me fuera perdido conociéndome lo cobarde que era le fuera dicho que lo de la pelea fue porque me sentía ofendido a su falta de palabra y cuando ella me mirara con sus enormes ojos chocolates entonces yo caería y ¡Puf! Mejores amigos de nuevos joder horita estuviera con ella y no como estoy muriéndome agonizando y desmoronándome poco a poco.

Nos detuvimos en un semáforo y una de esas estúpidas motitos se puso de mi lado y el paparazzi pego su cabeza al vidrio gruñí y golpee el vidrio se apartó pero volvió a pegarse.

— tres arranca — rugí resoplando.

— señor el semáforo... —

— me importa una mierda arranca — volví a golpear el vidrio pero no se apartó su cara de estúpido casi traspasaba el maldito vidrio resople y mire a tres por el retrovisor y este aparto la mirada removiéndose en su asiento.

Supongo que se puso en verde porque arranco rápido haciendo que el idiota se fuera con todo y moto hacia el piso sonreí y abrí la ventana solo para sacarle el dedo ¡maldito! De repente un silencio me llamo la atención cuando mire todos estaban pasmados con miradas atónitas.

— ¿qué? — masculle cruzándome de brazos.

— Nada bebe... nada — dijo mi madre colocando una mano en mi rodilla y sonriéndome asentí y mire por la ventana de nuevo gruñí odio esto... odio todo... ¡Joder odio estar aquí! ¡No quiero estar aquí! ¡Quiero estar con ella!

¿Así ella no te quiera cerca?

Sentí mi pecho mandar una oleada de fuego por todo mi cuerpo negué con la cabeza e inspire hondo y solté rápido ¡mierda dolía¡ pero este dolor me recordó que no quería estar con ella no quería que viera como me dejo como yo mismo me deje aunque doliera no la quería cerca de mi yo no le importó no siente nada por mí solo fui como una estúpida cosa en su vida algo que se usaba y se desechaba y yo sabía eso pero joder la seguí de todos modos así que el único pendejo de mierda era yo no tenía por qué estar como un puto estúpido llorando por los rincones yo sabía en qué me estaba metiendo yo sabía que había saltado del acantilado no tengo derecho a nada más que seguir viviendo y meterme todo esto que siento por dentro en lo más profundo de mi mente.

— De tu teléfono ya me encargue esta en tu casa con tu vieja línea — mire a James y asentí medio sonriendo me imagino las miles de cosas que estarán llegando desde que me perdí, en el Twitter cuando no más escribí esa simple frase me llegaron miles de respuestas y Selena a los dos minutos me envío un privado con la simple frase tenemos que hablar no quise responderle no sabía si quería irme con ellos a alguna parte tampoco sabía si quería quedarme en casa lo único que quería era desconectarme del mundo.

Cuando llegamos a mi casa un puñado de paparazzi nos esperaban en la entrada con sus cámaras en mano y dedo en el aire.

— pásales por encima tres estoy seguro que será la maldita mejor historia en las revistas de este mes — murmure viendo el mar de flashes cuando nos acercamos la sombra de una sonrisa apareció en el rostro sonreí y me encogí de hombros escuchando como James llamaba a Susy para que abriera las compuertas de entrada.

— ¡León! — chillo Susy corriendo desde la puerta haciendo que su melena de rizos bailara de una lado a otro salto a mis brazos cuando salimos de la camioneta la alce y le di una vuelta — te extrañe carajos extrañe todo de ti necesitaba a alguien a quien vestir y a alguien de quien escuchar gritos sexys odio los gritos de mi jefe solo se escucha la nicotina en su voz — solté una carcajada y me separe de ella rozo sus labios con los míos y se fue a saludar a mi madre efusivamente.

Susy Rodriguez era mi asesora de imagen personal la conocí cuando me tropecé con ella en la disquera y yo como un idiota le grite que tuviera cuidado ella me grito que eres un gilipolla estúpido y que la camisa que cargaba estaba pasada de moda y mi cabello estaba muy largo me quede sorprendido ella era preciosa supuse que no tenía más de veintidós años era alta casi de mi tamaño estilizada con el cuerpo de una modelo de Nueva York su piel era bronceada sus ojos de un azul profundo sus rizos eran alborotados e indomables de un color negro brillante le llegaba hasta los hombros y siempre cargaba la boca de un color rojo pasión que le quedaba fenomenal para que decirlo la quería en mi cama sonreí recordando que mientras me disculpaba ella bufo y se cruzó de brazos diciendo que no me perdonaría hasta que cambiara mi aspecto se fue diciendo que nos veríamos al día siguiente dejándome con la palabra en la boca y putamente excitado ese día fui como mejor pude y me corte un poco el cabello estaba jodidamente intrigado y erecto por su culpa era totalmente inusual que alguien me tratara así y encima me hiciera esperar cuando la vi por el pasillo venía con un puto vestido rojo que me puso tan erecto que me dolió y unas botas de vértigo que le llegaban a las rodillas con un abrigo negro y su maldito cabello precioso me sonrió ampliamente presentándose y dándome una tarjeta de asesora de imagen.

Sonreí recordando que un mes después de trabajar conmigo ella no se mostraba nada interesada hería mi orgullo así que la agarre por un brazo y la bese metiendo mi lengua hasta su garganta ella me devolvió el beso pero me dijo que su novia besaba mejor me quede choqueado y como a los dos minutos me partía de la risa gritando que era una lesbiana cruel sabía lo que me hacía sabía que no soportaba que nadie se me resistiera ella se unió a mí y hasta me dio hipo de tanto reírme días después conocí a su novia y joder estaba tan buena como ella les di mi profundo pésame de que las dos fueran gay y soltaron carcajadas haciendo que todo el restaurante nos mirara nos volvimos muy unidos me acompaño a mis dos últimas giras por el país y Europa a pesar que trabajaba para una revista de moda pronto cumpliría un año conmigo tendría que regalarle algo me encogí y de hombros y entre a la casa ya veré que le regalo una vez la escuche quejarse de su auto quizás le guste uno o unas perlas le fascinan las perlas.

Me desplome en el sofá y todos se sentaron a hablar miles y miles de cosas encendieron la chimenea y yo solo miraba el techo estaba oscureciendo y estaba cagado con solo pensar en irme a dormir no quería hacerlo pero diablos estaba putamente cansado aunque el dolor en el cuerpo ya no sea tanto por unas mierdas que me dio Carlisle antes de viajar aun así estaba empezando a dolerme de nuevo no quería dormir podía controlar mis pensamientos despierto podía obligarme a respirar podía hacer que mi jodida mente pensara en miles de cosas tan solo viendo el puto techo pero sabía que todo eso se iría a la mierda si dormía y lo vería a él... o a ella.

— ¿y cómo la pasaste león? — me pregunto Susy dándome un manazo por las piernas ya que se había sentado donde yo estaba y yo había puesto mis piernas encima de las suyas alce la cabeza y gruñí y me volví a acostar.

¿Cómo la pase? Pues veras Susy todo fue jodidamente perfecto conocí a uno idiotas que importan y me uní más a mi prima ¡Ah! Y también tengo a una banda de criminales tras mi culo y el segundo al mando trato de matarme por la única mujer que he amado con locura y que amare toda mi vida pero ella ama a ese tipo casi asesino pero todo estuvo malditamente fantástico ¿te da envidia eh?

— Bien — solté removiéndome volvía a sentir los pinchazos de dolor — Carlisle ¿me podrías dar las pastillitas milagrosas? — pregunte mirándolo el asintió y se levantó saliendo de la sala.

— ¿te duele algo bebe? — Liz se acercó a mi haciendo que alzara la cabeza para que la pusiera en sus piernas sus ojos verdes se aguaron y me acaricio el cabello.

— tranquila mama estoy bien lo que Carlisle me dará me quitara todo — me beso la mejilla y asintió haciendo que me levantara Carlisle me paso un vaso de agua y las pastillitas casi diminutas la mirada de mi madre taladraba todos mi movimientos cuando termine me atrajo hacia ella y escondí mi rostro en su cuello suspirando un poco.

— creo que es mejor que me vaya Brenda me está esperando — hablo Susy levantándose se despidió de todos y me rozo los labios — mañana vengo a verte tenemos que hablar — me guiño un ojo le sonreí y asentí.

— espérame Susy yo también me voy — anuncio James acomodándose su traje — ¿me necesitas Liz? — ella negó con la cabeza y el asintió dándole una intensa mirada gruñí y el me miro a mi sabía perfectamente que odiaba que mostrara afectos más allá de los normales con mi madre frente a mí — nos vemos mañana Edward — asentí y se fue junto con Susy hablando animadamente de Brenda su novia y que también él había conocido.

— yo tengo que llamar a Esme y a Alice estaré arriba si me necesitan o si te sientes mal Edward — dijo Carlisle besando a Liz en la mejilla trato de tocarme pero acurruque más en el cuerpo de Liz suspiro asintiendo yo asentí de vuelta y se fue.

— entiendo que a James no lo dejes tocarte pero bebe sabes que Carlisle... —

— No Liz no, déjalo por la paz deja ese tema tranquilo por favor — le interrumpí negando con la cabeza.

— Está bien mi amor — susurro con la voz un poco dolida gemí abrazándola y ella me abrazo más fuerte — bebe si yo pudiera... si tan solo fuera sido... —

— tranquila mami yo te amo eso es lo único que importa —

— ¡es que no lo soporto! Odio ver como... como te cierras a ellos odio como estas marcado odio no hacer nada para poder remediarlo soy tu madre se supone que debo hacerlo me siento inútil hijo ¿qué clase de madre deja que le pase eso a su hijo? — sollozo y esta vez fui yo quien la atrajo a mi pecho escondió su rostro en mi cuello fruncí el ceño cabreado por haberse llamado inútil joder era mejor madre del mundo sus lágrimas me mojaron la camisa y frote mis manos en sus brazos.

— eres la mejor madre del mundo Liz te amo mucho y no eres una inútil nunca digas eso sin ti no sé qué hubiera pasado de mi así que olvida esas mierdas he vuelto y quiero que estés feliz la última vez que te vi llorabas y no quiero que esta vez sea igual — la separe de mí y le limpie las lágrimas ella me sonrió y yo le devolví la sonrisa más grande y deslumbrante solo para ella.

— te extrañe mucho mi bebe esta enorme casa no es lo mismo sin ti —

— lo se soy único Liz e indispensable — soltó una carcajada y me reí quitándole mechones rebeldes de su rostro.

— Claro que si eres mi hijo — comento con arrogancia y orgullo asentí frunció el ceño de repente y se levantó colocando las manos en las caderas.

— ¿qué? — pregunte ladeando la cabeza sus ojos verdes me inspeccionaron de arriba abajo y los estrecho hasta convertirlos en ranuras.

— Estas... grande — ladeo ella también la cabeza con un signo de confusión en el rostro solté una carcajada y la tome de la mano para sentarla de nuevo a mi lado.

— Tengo unas cuantas cosas que contarte y con respecto a eso es porque soy el primer campeón de boxeo del instituto —

— ¡no! ¿Enserio? — pregunto entusiasmada dando saltitos y cruzando las piernas me reí y asentí.

Le conté todo lo que pude a Liz sus ojos brillaban intensamente y sonreía llena de felicidad le gusto todo mis nuevos amigos me hizo que le hablara detalladamente acerca de Emmett, Rosalie, Alice y del idiota de Jasper que es como su segundo hijo también de Esme se puso un poquito celosa me reí y ella termino riendo diciendo que le pondría los puntos claros sobre quien era mi dueña claro yo sabía que todo eso solo lo decía en juego además ella se pasaba horas hablando con Esme por teléfono así que debe de estar más que clara sobre nuestro cariño odio al profesor Banner tanto o más que yo me reí mucho cuando la tuve que detener a mitad de la sala para que no llamara e hicieran que lo despidieran también le hable de Carla y los niño y del Sr. Mesen le encanto que se los haya llevado y me dijo que estaría supervisando todo con respecto al dinero de la niña y que vería que no le faltara nada dos horas después de hablar y hablar y de que ella me preguntara miles y miles de cosas nos quedamos en silencio solamente mirando la chimenea mi estómago rugió y gemí sobando mi barriga.

— Mami tengo hambre — me queje mirándola con mi cara de leoncito.

— horita vamos a comer pero bebe hay algo que no me estas contando lo sé — me tense y mire la chimenea fui muy cuidadoso en no mencionar las peleas ni los malditos problemas en que me metí a menos que sea... ¡Joder!

— te dije todo no sé de qué hablas — murmure removiéndome incomodo de reojo la vi con sus ojos casi convertidos en ranuras.

— Edward Mesen conozco cada partecita de tu lindo cuerpo cada lunarcito que tienes cada mirada y palabra de los cuales se su significado ¿y crees que puedes llegar a mentirme? —

— heee... ¿sí? — respondí tivutibo frunciendo los labios.

— no señorito — la mire enarcando una ceja y me golpeo el hombro riendo — silencio no hables eres mi bebe no quiero imágenes que jamás debería existir en la mente de una madre — me reí y moví las cejas seductoramente ella soltó una risita y me volvió a golpear el hombro — se lo pica flor que eres además eres precioso no tienes que decirme ni mostrarme jovencito —

— tú te lo pierdes mis armas de seducción son irresistibles — bufe y ella soltó una carcajada.

— soy tu madre eres adorable y tierno no irresistible — puse cara de ofendido.

— Mami me hieres — gimotee ella se rio lanzando la cabeza hacia atrás y me reí entre dientes me abrazo y me dio un besito en la mejilla.

— eres mi bebe precioso — froto su nariz con mi mejilla y sonreí asintiendo — ahora di lo que me tengas escondido — gruñí y me cruce de brazos.

— No hay nada que decir — solté bruscamente y esa mierda era cierta no había nada que contar porque nunca paso nada.

— bebe por favor... —

— no Liz cerrado el tema —

— es por esa chica que te ayudo ¿cierto? — la mire abriendo los ojos como platos y respirando quedito ¿cómo carajos se puede acordar de ella? — veo que si — frunció los labios y me acaricio el cabello — nene puedes decirme... —

— No quiero decirlo — dije apenas en un hilo de voz sintiendo el pecho quemarme cerré mis ojos haciendo una mueca mierda lo estaba haciendo bien no quiero que me duela horita joder no quiero que me duela frente a mi madre.

— ¿te hizo daño? — pregunto susurrando su voz estaba teñida de preocupación y rabia gruñí internamente.

— tengo hambre Liz vamos... vamos a comer — me levante y le tendí la mano suspiro agarrándola.

— Me lo tendrás que contar — sentencio mirándome severamente ya sabía que se le pasaba por la mente.

— no pasó nada Liz no la odies y si algún día te lo diré por ahora vamos a comer llamemos a Carlisle — asintió nos encaminamos hasta la puerta ella fue y llamo a Carlisle me puse un abrigo negro y las solapas las levante con mis lentes Carlisle otro parecido al mío con su bufanda y sus lentes y Liz uno de color vino y se amarro el cabello en una coleta.

Liz me dirigió una mirada de advertencia antes de subirse en el auto junto a Carlisle asentí gruñendo cuanto me gustaría decir que la culpa no era de ella que era mía por ser un completo idiota y que ya sabía en qué chingadas me estaba metiendo pero me quede callado y le dije a tres que condujera hasta el restaurante la pequeña Italia esa era la comida favorita de mi madre ojala y la ponga de buen humor sino... terminaría explotando yo con ella.

La pasamos bien hablamos de todo y de nada y agradecí que a Liz ya no le estuviera rondando esa idea por la mente volvimos a la casa y después de un largo rato jodiendo con Liz y Carlisle me fui a meter al baño puse la tina y lleve el celular me metí y empecé a revisarlo ¡Uf! Casi que revienta el pobre aparato había de todo joder habían miles de textos y correos de medio mundo suspire y al texto numero treinta me harte y los borre todos lo mismo paso con los correos deje uno donde Alice explícitamente me decía como iba a hacer una bomba radiactiva solo para que quedara como un pendejo duende si no la llamaba en cuanto leyera esto me reí y marque su número.

— ¡por fin! — se quejó me reí y escuche como llamaba a los chicos — ¿cuándo vienes? —

— el miércoles por la noche... creo —

— ¿cómo esta Liz? — pregunto Jasper.

— esta que explota —

— entonces esta perfecta — murmuro me reí pero me extraño de que ninguno se riera.

— todos te extrañamos en el gimnasio preparan una fiesta para cuando llegues — comento Emmett pero no sonaba nada entusiasta me senté en la tina y me rasque la cabeza aquí hay algo que no encaja.

— Diles que no hace falta que yo mismo daré la fiesta — hable distraídamente estoy seguro que pasa algo joder ellos no son así y aunque se hayan enterado nunca serian así...

— ¡¿qué?! — el grito al unísono me hizo apartar el oído del auricular.

— si como escucharon yo daré una fiesta en un club de Port Angeles —

— pero Thony... — empezó a decir Emmett fruncí el ceño ¿Thony? Ellos no me dicen Thony cuando estamos solos a menos que...

— adiós —

— ¿porque te vas? — la voz de la duende era dolida me mordí la boca para no gemir.

— hablamos el miércoles quizás... miren chicos solo es un quizás no sé si vuelva Liz me necesita —

— No te vayas por favor — rogo y un fuego entro por mi nariz eso no era precisamente por la estúpida llamada.

— lo siento pero tengo que hacerlo adiós —

— pero tenemos que... — corte la llamada dejando a la duende a mitad de la frase.

Me salí de la tina y gruñí mirándome al espejo cabello revuelto y mojado ojos enturbiados boca semi abierta y respiración superficial apreté mi mano en un puño aun con toda esa mierda que veo en el espejo sigo siendo Edward Mesen ¿entonces porque simplemente no puedo volver a hacerlo? Joder yo puedo con todo... pude con él.

¡También puedo con ella!

Gemí y sentí una puñalada en el pecho me senté y abrace mis piernas mis ojos picaban y la garganta me escocia mi mente empezó a reproducir miles de imágenes y cada una me daban un pequeño pinchazo que doblaban intensidad cuando el otro recuerdo venia...

Mejores amigos...

No quiero que te alejes nunca de mí...

Eres un idiota pero te luce...

Estoy segura que se te cumplirán tu deseo...

Estoy aquí...

Solo tengo que cerrar los ojos y sostener tu mano...

No me arrepiento de haberlo hecho...

Las cosas buenas siempre te pasan a ti aunque no las quieras ver...

Me salvaste la vida...

Te extrañe...

Me encanta como tocas...

Tramposo con lindos dedos de pianista...

Esto es mío y ahora es tuyo...

Tenemos algo especial...

Eres hermoso malditamente hermoso...

Rugí cuando ese susurro llego a mis oídos dolió más que todos fue cuando me besaba joder me besaba pero solo era por compasión por la jodida lastima ella no me deseaba y yo como el propio imbécil pensando que si pensado que me amaba pensado que me dejaba que la tocara porque me necesitaba mierda la toque como jamás en mi jodida vida había tocado a una mujer y no fui nada para ella nada.

Te quiero Anthony...

Te quiero Anthony...

Te quiero Anthony...

Te quiero Anthony...

Te quiero Anthony...

¡Cállate!

¡Mentira esa mierda es mentira!

¡Siempre fue mentira!

Me levante de golpe cabreado y jodidamente enfermo de despecho me puse lo primero que se me vino a la mano no tenía tiempo de recorrer todo el jodido cuarto de vestimenta suerte que todo era negro busque mis Nike negras me acomode el cabello como pude pero seguía igual gruñí y me puse mis guantes completos mis lentes una bufanda todo de negro y baje con el teléfono metiéndomelo al bolsillo.

— ¿a dónde vas? — pregunto Carlisle saliendo de la cocina frunciendo el ceño.

— cierto ¿a dónde pretendes ir? — gire mi rostro y Liz bajaba las escaleras con su pijama mire la hora eran más de las once de la noche.

— voy al SAV me están esperando adiós madre te amo — fui hasta su lado y le bese la frente — nos vemos tío — me despedí con la cabeza casi corrí hasta el garaje.

— Edward sabes que no puedes... —

— Mami te amo adiós — grite agarrando las llaves de la repisa y abriendo el garaje me monte en el Aston Martin negro y salí haciendo rugir el motor.

Acelere a fondo colocando mis dos manos en el volante era toda una delicia poder hacer esto amaba correr sentir la adrenalina poder sentir que era libre tan solo por uno malditos minutos llegue a la ciudad y reduje velocidad busque las calles que siempre recorría todas oscuras y solas y cuando visualice el grafiti de púdrete encima de una puerta asquerosa me detuve escondiendo el auto donde estaba mi lugar privilegiado junto a otros privilegiados salí del parqueadero toque la puerta asquerosa y abrieron una ventanilla.

— contraseña —

— púdrete infeliz ¡ábreme! — le dije golpeando la puerta.

— Tienes que decir la contraseña — se burló y estreche los ojos ¿será una jodida broma o qué?

— abre la puta puerta cabron — medio grite golpeándola de nuevo necesitaba un jodido trago ya empezaba a ver todo de colores.

— contraseña —

— Edward Mesen maldito ¿me abres o te rompo la cara? — me quite los lentes y le di una mirada gélida sus ojos se abrieron y rápidamente todos los seguro sonaron.

Abrió la puerta y pase colocándome los lentes de nuevo me gire a verlo era una maldito estúpido más pequeño que yo.

— lo siento señor Mesen no sabía... —

— Cállate — gruñí — ¿quiénes están? —

— Todos — respondió tembloroso.

— ¿mi primo? —

— Si él ya tiene como media hora aquí — asentí y camine por el pasillo y abrí la puerta anti sonidos que seguía.

El club era enorme oscuro perfecto y lujoso aquí no habían jodidos paparazzi tampoco fotos ni cámaras se prohibían todo tipo de aparatos habían cámaras de seguridad en cada rincón y detectores de metal solo yo y algunos cuantos tenían derecho a privilegios aquí solo entraban estrellas, niños ricos y herederos me acerque a la barra y de una vez me tendieron un whisky doble para empezar apoye mis codos y vi a muchos que conocía en la pista, muchas con las que me acosté y no recuerdo sus nombre y la zona VIP donde estaban Selena mi primo y mis demás chicas favoritas también estaban los Jonas me acerque a ellos y todos me saltaron encima gritando por encima de la música.

Paso como una hora y seguíamos hablando de mariqueras me daban igual estaba medio borracho y eso me gustaba me hacía respirar un poco mejor olvidar todo es mucho mejor, ahogar las jodidas penas es fantástico, y bebértelas ¡mierda es de lujo! Selena me estuvo mirando toda la noche y provocándome con su boca rosa pálido y su vestido del mismo color a veces me le quedaba observando era preciosa la tipa siempre me ha gustado siempre me la he querido follar siempre me ha idiotizado con su risa de niña y sus bucles en el cabello pero ahora... joder ahora quiero que tenga el cabello marrón y ojos chocolates gruñí y me tome dos tragos de whisky seguido.

— vamos a bailar león — ronroneo en mi oído una voz que reconocí como la de Selena sonreí y me levante como pude había paso otra hora más me estaba empezando a joder y veía doble llevaba tres botellas de whisky pero esas putadas no me hacían nada seguía con el dolor ahí y no quería sentir más dolor ya no lo calmaba como al principio demonios ahora parece que se intensifico el doble.

— Vamos preciosa — la tome en mis brazos y le estampe un beso mordiéndola con fuerza gimió y llevo sus manos a mi cabello — solo una maldita canción y nos largamos — si el maldito alcohol no hace el trabajo completo entonces una buena follada si lo ara.

Nos metimos en medio de la pista y ella empezó a mover su trasero lindo contra mí la tome por la cintura y la pegue a mi cuerpo gruñendo ella soltó una se esas risas de niñas que siempre me gustaron y pego su espalda a mi pecho colocando sus manos en mi cuello adsorbí su olor y arrugue la nariz olía a alcohol no como yo quería que oliera no como a fresas con durazno... agite mi cabeza haciendo que todo me diera vueltas la gire para ponerla de frente y la bese hundiendo mis manos en sus bucles negros.

— Vámonos — masculle separándola de mí.

— no, solo un rato y ya — hizo un puchero y la empuje lejos.

— Entonces adiós — me salí de la pista y busque una botella de Vodka me despedí de Estefan y de los otros y me fui cabreado joder solo quería una buena follada ¿es que ni eso me sale bien?

Salí del SAV tambaleándome pude llegar a mi auto y me metí ahí tomándome la mitad de la botella golpee el volante y salí de allí no se va... no se quiere ir... ¡joder lárgate!

No se ira así de fácil

Pues yo quiero que lo haga... malditasea quiero que todo puto recuerdo se largue de mi mente y de mi cuerpo del maldito corazón jodido que tengo no la quería me hacía daño pero no podía dejar de amarla rugí aumentando la velocidad quizás si me mato sería más fácil deshacerse del dolor pero entonces recordé que él me estaría esperando y desacelere fruncí el ceño y me tome el resto de la botella apretando el pie a fondo me importa un carajo si me está esperando en esta mierda nada vale la pena nada vale la jodida pena todos los malditos seres humanos son unas mierdas todas la mujeres son una jodida mierdas.

— Tuve que haber hecho algo jodidamente cruel para que me hagas esto — le grite a ver si el señor de haya arriba me escucha.

Posiblemente me diría que esto me lo busque solito pero mierda pensé... sentí... creí... ¡Puras pendejadas y gilipolleces! Eso fue lo que paso yo sabía en qué carajos me estaba metiendo yo lo sabía pero pensé que sería suficiente pensé que ser yo mismo sería suficiente pero no, me dejo, se fue con ese maldito imbécil que debe de estar matando a alguien o follando con otra me detuve bruscamente en una esquina a comprar más botellas pensaba perder la jodida conciencia a ver si así el licor hace lo del principio y me quita el puñetero dolor que no me deja respirar.

Salí de la tienda con toda las botellas que habían o la mayoría abrí una mientras caminaba como podía hacia el auto era una botella verde el vendedor me dijo que era ilegal y que no podía vendérmela cuando la vi por casualidad pero le grite que me importaba un rábano y que me diera la puta botella la etiqueta decía duende verde le quite la tapa y deje caer un poco en el suelo el líquido también era verde me encogí de hombros y me apoye en el auto tome un largo trago que me quemo la garganta sentí mis piernas debilitarse pero me encogí de hombros y volví a hacer lo mismo metí las otras botellas mejor dicho deje caer las otras botellas dentro del auto y me senté quise arrancar solo que las extremidades no me funcionaban bien gruñí me conformaría si solo funcionara mi codo me lance otro trago y la cabeza me empezó a dar vueltas parpadee varias veces la vista se me estaba quedando borrosa maldito alcohol pero no me importaba volví a tomar otro trago de la mierda esa verde y sentí como me desconectaba del mundo...

Escuche risitas a mi alrededor frote mi cara con la almohada y apreté los ojos de manera fuerte pero seguían y seguían las estúpidas risitas gruñí y cuando me fui a mover no pude joder no sentía el cuerpo abrí los ojos y todo estaba oscuro y las risitas venían de alguna parte fruncí el ceño y me removí apenas, estaba en una cama boca abajo con el brazo por fuera de la cama no lo negare estaba jodidamente cagado los movimientos que hacía era pocos pero lo hacia mi pecho era martillado por mi corazón cuando no encontré las piernas para moverlas ¡joder! Es como si las tuviera dormidas empecé a mover los dedos con más soltura y los brazos me frote con la cama y empecé a sentir los deditos de los pies gemí cuando sentí la espalda arderme como el infierno empecé a frotarme más y más con la cama hasta que lentamente pude sentir todo de nuevo las risitas seguían y estaba empezando a emputarme conociéndome quien sabes dónde rayos estoy y con cual puta me abre acostado espero haber usado preservativo y para acordarme es un completo desastre solo hay flashes demasiado brillantes.

— Chisss... esta dormido es toda una dulzura me provoca comérmelo a besos — fruncí el ceño yo conocía esa voz y casi chille de emoción cuando me pude poner boca arriba gimiendo fue incluso peor la espalda me escocia ¿qué demonios abre echo? O ¿con quién? Joder odio esa chingada siempre que tomo... en exceso me pasa esto.

Eres un mariquita no aguantas nada

¡Cabron! A cualquiera se le olvida hasta el nombre cuando tienes más de la mitad del jodido estómago lleno de alcohol y ahora que me viene algo verde a la memoria creo que esa putada fue la que me afecto más me pregunto cómo se llamara debe de ser de lujo porque ni siquiera tengo resaca creo que era ilegal... ¿Dónde estoy? Me levante como pude aunque mi cuerpo me temblara y me cayera varias veces a la cama sentado de culo logre quedarme de pie gruñí ahora no es el jodido cuerpo sino toda la maldita espalda mierda es como si tuviera una plancha pegada a ella.

Abrí la puerta y me encandile con la luz era un enorme pasillo mire hacia el cuarto los muebles y las paredes eran todo rosa y blanco y las colchas eran todas blancas no había más nada y la ventana tenía una enorme cortina que se abría por la electricidad volví a escuchar las risitas y camine sosteniéndome de la pared por si mi reciente amor por el jodido piso decidiera reaparecer.

Me quede en shock eran mis chicas favoritas con grandes sonrisas mientras que estaban desplomadas por todos los sofás ¡y con mi puta ropa! Selena cargaba mi camisa Demi mi bufanda Belinda mis guantes y mis lentes y Katy ¡santísima mierda! Ella tenía mis pantalones y subió su camisa agarro el elástico de mis Calvin Klein abrí los ojos como platos lentamente baje mi vista solté un suspiro no estaba desnudo Katy lanzo una carcajada y gruñí empuñando mis manos.

— ¿qué demonios hago yo aquí? — pregunte entre dientes dándome cuenta que estaba en el apartamento de Selena ella me sonrió y sus ojos brillaron divertidos.

— No dejaste que te llevara a tu casa — se encogió de hombros.

— ¿qué? —

— ¿no te acuerdas de nada? — Negué con la cabeza y todas se enseriaron — ¡rayos! — mascullo colocando los labios en una fina línea estreche los ojos y ladee la cabeza.

— ¿qué? —

— Eso te pasa por consumir alcohol de otro puto país — grito Demi levantándose de sofá y calvándome la mirada.

— ¿qué? —

— ¡Oh dios! Esto no me lo perdonare nunca — Selena se tapó el rostro y cuando pensé que estaba llorando la muy idiota empezó a reírse como loca.

— ¡¿qué diablos...?! — grite extendiendo las manos todas empezaron a reírse y Selena se sostenía la barrida y pateaba el aire.

— ¡león eres un idiota! — Chillo Belinda con lágrimas en los ojos — ¿cómo...como...? ¡Dios! — gruñí solo chillaba incoherencias.

— a ver chicas basta, basta tenemos que decírselo — Katy se levantó del sofá y me tomo de la mano empezando a caminar de vuelta al pasillo — sabes yo también he probado el duende verde es riquísimo y con cerezas mucho más pero es peligroso e ilegal — entramos de nuevo en el cuarto de donde había salido — todavía está en pruebas quieren hacer el mejor licor de todos ese que no te deja con resacas ni nada pero como te dije esta en pruebas o sea que tiene efectos secundarios — asentí ahora ya entiendo lo de no poder moverme entramos al baño encendió la luz y un enorme espejo de cuerpo completo apareció delante de mí las chicas se pusieron dos de cada lado y me sonreían expectantes.

— yo te seguí anoche tu sabes quería... — se ruborizo y sonreí como idiota de eso si me acuerdo me golpeo el pecho y gruñí — estúpidamente empezaste a decir miles y miles de cosas y pues...yo sugerí una muy pero muy mala idea porque estaba irritada de que no te querías meter al auto que tú te lo tomaste enserio y pues ¡Vuala! — agito sus manos y fruncí el ceño.

— aja... ¿y qué? ¿No tuvimos sexo? — pregunte girándome para verla sus ojos se abrieron y negó con la cabeza.

— ¡perra! — chillo Demi riéndose a carcajadas sonreí cruzándome de brazos.

— Uhuh no me digas que no les dijiste — me burle y todas soltaron carcajadas se coloreo y me golpeo el pecho.

— No se los dije gracias — gruño las palabras y las chicas chillaron más de risa.

— ¿cómo era Belinda? Yo no soy una más del montón chicas — se mofo Katy.

— no, no, esta esta es mejor jamás me acostaría con él es un jodido pica flor de mierda que cree que puede tenerlo todo por su puta carita perfecta — medio hablo medio se rio Demi.

el león y yo solo somos amigos nada de sexo — grito Belinda saltando de arriba abajo Selena se cruzó de brazos con el ceño fruncido mirándome asesinadamente me reí entre dientes y me pase las manos por el cabello removiéndome adolorido la jodida espalda seguía ardiéndome.

— ¡cállense tontas! ¿No tienes que hacer una sesión de fotos? ¡Pues lárguense! — señalo la puerta y las chicas parecieron calmarse se limpiaron las lágrimas y se enseriaron poco a poco.

— contrólate sabes que opinamos igual y nos cuesta resistirnos — apuntillo Katy de manera seria abrí mis ojos y medio sonreí joder yo no sabía eso — león mira tú espalda — ordeno pasando de la seriedad a la preocupación me tense.

— ¿qué tienes mi espalda? — se mordieron la boca y me señalaron con el mentón las cuatro al mismo tiempo.

Vale el corazón se me subió a la garganta formando un nudo jodidamente grande cada una salieron sigilosamente del baño dejándome solo, yo sabía lo que un puto borracho de mierda y despechado puede llegar a hacer y las demencias se quedan cortas gire lentamente la cabeza y me quede pasmado todo los músculos esta ves si parecieron dolerme y la respiración se me volvió superficial y asfixiante.

El tatuaje era de tamaño mediano y estaba en medio de mi hombro derecho comenzaba con una nota redonda y de ella salía líneas como de una partitura donde decía Isabella Swan en letras de caligrafía... quise gritar y golpear todo lo que se me atravesara pero estaba paralizado putamente paralizado yo sabía porque me lo había hecho a pesar que no me acuerdo de absolutamente nada quería tenerla por siempre en mi aunque duela como el infierno quería tenerla y me dolía más querer olvidarla querer enterrarla muy dentro de mi memoria porque sabía que podía hacerlo y más que todo quería ratificar que era completamente suyo eran tan suyo como la música es mía, en mi hombro estaban los dos amores más grandes de toda mi vida pero uno me abandono gruñí ahora todo encaja por eso es que he estado escribiendo como loco estos meses ella es mi inspiración mi musa lo sentí desde el primer momento en que la vi subiendo ese jodido árbol aparte de eso estaba incondicional e irrevocablemente enamorado de ella lo que lo hacía peor sonreí cínicamente soy un bastardo cobarde sabía que podía olvidarla así como lo olvide a él podía haberlo hecho aunque durara años podía hacerlo solo que no quería porque la necesitaba hasta para respirar y joder así duela la necesitaba... gemí y moví la espalda haciendo que me escociera toda la parte del tatuaje estaba roja y adolorida gruñí si antes era de la mierda ahora será peor al menos podía verme al espejo y saber que seguía siendo Edward Mesen podía engañarme a mí mismo y engañar a los demás al menos durante el laxo que estuviera acompañado ahora me veo y sigo siendo el mismo solo que marcado eternamente por ella con el maldito recuerdo de que jamás la tendré.

Me pase las manos por el cabello y me lo jale ¡soy un desastre! ¡Soy un jodido desastre! Me siento como si fuera un puzle sin armar y aun así sé que me hace falta una pieza.

Salí del baño y vi toda mi ropa encima de la cama y unas toallas secas me metí a la ducha y después de unos quince minutos de que el escozor del hombro pasara me termine de bañar me vestí y salí con una toalla secándome el cabello solo estaba Selena y tenía unas bolsas de comida en la mesa que estaba en medio de los sofás.

— Hola Sele — me senté a su lado y tire la toalla peinándome con las manos.

— Eddie ¿porque dices que ella no te ama? — pregunto apagando el televisor y girándose hacia mi hice una mueca y tome la bolsa llena de pastelillos de chocolate y el latte.

— Porque no lo hace — me encogí de hombros llevándome un pastelillo a la boca.

— pero eso es imposible tu eres... —

— Selena si es posible solo soy un hombre ella me conoce como un chico normal soy rechazado también que no te sorprenda —

— ¡Oh! — formo con su boquita una O perfecta y se cruzó de piernas colocando su mentón en sus manos con signo de concentración rodé los ojos y seguí comiendo.

Me comí ocho pastelillos con dos lattes solté un suspiro y me levante a llevar todo a la basura escuche la ducha en algún lado me encogí de hombros seguro Demi debe de haberse quedado ella y Sele son las mejores amigas además este enorme penhouse pueden vivir las cinco sin problemas aun me extraña de que Miley no estuviera por aquí jodiendome la vida como siempre.

— ¿y tú si la amas a ella? — la mire cuando me volví a sentar pero ella miraba algún punto en el piso.

— si —

— nunca pensé que llegaría este día —

— yo jamás hubiera deseado que este maldito día llegara —

— me acuerdo cuando golpeaste a Nick por haberme cortado y yo te grite que eras un idiota que él no se merecía eso —

— ese día te dije que el amor era puras pendejadas que tuvieras sexo conmigo y ya estaba — soltó una risita.

— Perdona por haberme puesto de su lado — me encogí de hombros la verdad esa chingada no me importaba además ese día el idiota me derramo un vaso se brandy encima dañando mi camisa favorita deseaba joderlo — ahora sé lo que se siente —

— ¿el qué? —

— Querer arrancarle los ojos a alguien — me reí y bese su frente metiendo mi mano en su cabello liso.

— Eso me emputaría mucho — enarco una ceja y me reí entre dientes — estamos a mano — se rio y me abrazo dándome un beso en la mejilla.

— me arrepiento de haber querido que este día llegara —

— lo se eres demasiado blandengue en cambio yo sigo con mi propuesta en pie — se separó de mí y me golpeo el hombro.

— Mentiroso — me encogí de hombros — ¿podrías aun estando... así? — pregunto sorprendida me reí y me levante dándole un beso en la frente.

— No lo sé — cerré mis ojos y exhale fuerte y ardiente aún tenía la sensación de sus pechos en mi boca y mis manos hormigueaban de solo recordarlo — no lo sé — repetí más para mí mismo que para ella abrí mis ojos y la encontré mirándome dulcemente — no le digas a nadie ¿mi auto? —

— Mi boca está sellada además un tiempo en celibato te ara bien — soltó una carcajada y se levantó buscando su teléfono — Miley debe de estar trayéndolo la chicas y yo tenemos una sesión de fotos para la portada de herederos del mundo

— ¿otra vez? —

— aja supongo... dijeron que querían hacerte una entrevista exclusiva para la revista antes de que hagan su fiesta anual — nos detuvimos en la puerta y arrugue la nariz me tienen jodiendome desde hace meses porque acepte.

— ¡Nah! Tendré mucho con lo que aremos juntos cuando vuelva — frunció el ceño y ladeo la cabeza — me voy el miércoles de nuevo — le aclare encogiéndome de hombros.

— ¿porque? —

— castigo —

— león malvado —

— Siempre Sele siempre — nos reímos y le bese la frente — adiós Demi — grite metiendo la cabeza.

— Adiós león — me grito de vuelta nos volvimos a reír y empecé a caminar.

— ¡oye león! — mire por sobre mi hombro — tienes una flota de paparazzi encima tuyo parecen que se enteraron que saliste ayer nosotras también la tenemos encima por el nuevo proyecto no sé cómo demonios se enteraron — gruño y se cruzó de brazos.

— son unos malditos tú lo sabes —

— si lo sé por eso ten cuidado — asentí y le alce mi símbolo favorito.

Cuando llegue al parqueadero Miley se estaba bajando del Aston Martin traía sus enormes lentes de sol el cabello amarrado en una coleta y ropa deportiva me vio y me sonrió bajando sus mochilas y cerrando con el pie.

— Hola precioso — me dio un beso en la mejilla y le sonreí colocándome los lentes de sol.

— hola Miley ¿qué haces con todo eso? — señale sus muchas mochilas y se rio empezando a caminar.

— sesión de fotos —

— demonios es solo una puta sesión de fotos Demi está arriba aplicándose yo no sé cuántas cremas — soltó una carcajada y me reí entre dientes abriendo la puerta.

— no todos tenemos a la mejor asesora — grito pulsando el botón del ascensor me reí ante sus quejas por haber quitado a Susy del mercado — me encanta tu tatuaje es sexy — gruñí y rodé los ojos esas niñas son unas cotillas lo bueno es que de ellas jamás saldrá una sola jodida palabra — por cierto hay muchas abejas buscando miel — me aviso antes de entrar le mostré mi símbolo y asintió las puertas del ascensor se cerraron y yo arranque haciendo rugir el motor.

Me fui directo a mi casa llame a uno y dos para que me escoltaran cuando saliera de haya para la disquera Liz me estaría esperando comiéndose las uñas revise mi teléfono y tenía miles de llamadas y mensajes los borre todo sin siquiera mirarlos horita no tenía ni un puñetero minuto para esa mierda ¡Alice que se joda! No quiero hablar con ella ni con nadie solo quiero estar solo.

Llegue a mi casa me bañe me cambie busque las canciones me puse mis lentes oscuros y salí de nuevo ignorando olímpicamente a todos los que estaban allí busque el auto y cuando salí ya uno y dos me estaban esperando en la Hilux así los paparazzi de pacotilla me darían espacio la disquera estaba en el centro de la cuidad apreté el acelerador pero me dio hambre así que me pare a comprar en un sitio cualquiera.

Cuando llegue a la disquera muchos idiotas con cámaras y fans me estaban esperando me tape con la capucha y baje del auto con uno y dos flaqueándome firme un par de autógrafos unas cuantas fotos y entre hubieron varios que me saludaron asentí con la cabeza y empecé a mover el pie de manera impaciente pulse el botón del ascensor la oficina de Aro Vulturis quedaba en el décimo piso de la disquera era uno de los presidentes de las tres empresas que tenía su familia Marco era su hermano y él se encargaba de la publicidad y Cayo de las inversiones y todas esas mierdas conocían a James desde pequeño y era algo así como el consentido de los tres y cuando me presento ante ellos como el nuevo ídolo del mundo no dudaron en escucharme.

— ¡Eddie querido! Cuanto tiempo sin verte — saludo levantándose de la enorme silla era bajito con el cabello negro y ojos negros rodé los ojos es un idiota que piensa que me engaña yo lo conozco soy su pequeña mina de oro Aro es ambicioso y repugnante pero nadie mejor que el para hacer el trabajo que yo necesito sino fuera un simple idiota que canta y no una jodida estrella del mundo.

— Deja de idioteces Aro — me senté sonriendo y tirándole las tres canciones que sé que le gustaran las otras dos no las pienso grabar son de ella y solo ella me puede dar el permiso de hacerlo — esto te encantara — él sonrió haciendo destellar sus fila de dientes blancos y casi escalofriantes.

Era raro pero me hacía gracia ver el brillo maligno y ambicioso cada vez que llego con algo nuevo lucia aterrador y algo psicópata ese tipo de verdad tenía problemas con el dinero lo amaba demasiado y eso hacía que me amara a mí con locura James prefería no estar cada vez que me tocaba darle una canción nueva dice que parece como si fuera un buitre ante una presa fresca y eso le repulsa a mí no ya estoy acostumbrado y hasta me da mucha gracia además he visto cosas muchos más escalofriantes y repulsivas que Aro Vulturis.

— Esto es fantástico mi querido Eddie es fantástico — alabo sonriendo casi de manera diabólica me reí y agarre las gomitas que estaban en una cajita subí las piernas en el antebrazo de la silla y empecé a tirarme en el aire para atraparlas con la boca — las grabaremos cuando vuelvas será un próximo Grammi estoy seguro —

— aja —

— ¿quieres hacerles videos?... Heidi llama a Cayo y a Marco dile que es una reunión importante para almorzar — hablo por el intercomunicador a la pobre Heidi esa mujer me daba risa joder cada vez que me ve empieza a hiperventilar.

— si señor — respondió temblorosa solté una risita ¿todavía esta alucinando? Nada más le dije que se veía sexy con esa camisa roja de tirantes y cayó en la silla como un puto costal de papas.

— ¿quieres o no quieres? —

— la segunda Ven conmigo esa es putoasombrosa tengo hasta la idea y todo Mono araña y De mi esas ya quedan en lo que se te dé la gana —

— vale eso me agrada me la envías por un correo esta noche y yo me encargare del resto... Heidi ¿qué paso con mis hermanos? —

— ya están informados señor estoy haciendo la reservación —

— Pues me largo tengo mucho por hacer — me levante llevándome la cajita conmigo — me informas como va todo creo... creo que seguiré escribiendo — me pase las manos por el cabello y suspire quedito.

— no te preocupes deja todo en mis manos tu solo encárgate de hacer lo tuyo — asentí y Aro agarro las canciones y se giró para quedar de frente al ventanal enorme que mostraba toda la ciudad.

Cuando salí le dije otro estúpido comentario a Heidi dejando la cajita en su escritorio haciendo que tartamudeara por el teléfono me reí y uno y dos se levantaron para seguirme de nuevo.

Mi teléfono comenzó a sonar cuando me estaba montando en el auto arranque presionando un botón era mi madre.

— dime Liz —

— bebe te llego una carta — fruncí el ceño ¿y eso a mí que mierdas me importaba? Siempre me llegaban miles de cartas.

— aja ¿y? —

— Es de Clare Mesen — gruñí y aumente la velocidad — dice que es urgente que la leas —

— Vale ya estoy llegando — corte la llamada presionando más el acelerador ¿qué demonios querrá mi abuela ahora?

Baje del auto y James me quito las llaves para llevárselo nos saludamos con un asentimiento de cabeza y se llevó a uno y dos mi madre estaba en la cocina sirviendo jugo y Carlisle en la sala con Susy charlando animadamente.

— ¿qué putas quiere? — pregunte tomando la carta de un sobre blanco que estaba encima de la barra me senté y juguetee con el mientras Liz se encogía de hombros y llegaba a mi lado.

— la verdad no lo sé pero vamos ábrela — me asuso moviendo las manos me reí y empecé a abrirla dentro había una hoja de papel beis.

— ¡joder! — masculle abriendo el papel demasiado fino y elegante que tenía letras doradas — se le invita a la unión matrimonial de Clare Mesen y Richard Pattinson la fiesta será en el Hotel Plaza ciudad de Nueva York fecha 20 de mayo del 2012 — termine de leer la dichosa invitación Liz tenia cara de póker me reí y deje la estúpida invitación por ahí tirada.

— ¿iras? —

— ¿porque no? —

— pues porque la odias ¿porque más? — arrugo la nariz y negó con la cabeza yéndose de nuevo al refrigerador — a mí también me odia de echo odia a todas las personas... pobre hombre —

— Mira no es que la odie sino que es como si no fuera una mujer real — Liz soltó una carcajada y se puso a mi lado con un bote de helado de chocolate con cucharitas para cada uno — jamás vi a alguien tan... fría —

— tienes razón ¿cómo fue que se enamoró ese hombre de ella? De verdad bebe nunca jamás la vi sonreír ni una sola vez — me encogí de hombros.

No odiaba a mi abuela de echo ni siquiera tenía contacto con ella era una mujer demasiado fría y odiosa jamás la he escuchado hablar y mucho menos sonreír es como si fuera una máscara impasible sonreí recordando la última vez que la vi fue hace tres años el me llevo a verla para uno de sus cumpleaños recuerdo que pensé que tenía la cara de una mujer recién follada joder es imposible que alguien sea tan... inhumana el abuelo si era más tratable murió cuando tenía diez años siempre me cayó bien era el típico abuelo que siempre quieres y era el único con el que ese maldito se guardaba sus manos me removí en el asiento y me metí otra cucharada de helado en la boca era la única persona que podía enfrentarlo y cuando murió llore por dos días aun después de siete años sigo extrañándolo hasta la chingada.

Prepare tres emparedados grandísimos con un vaso de jugo de naranja y subí a mi estudio de grabación mientras acomodaba los sonidos y jugaba con las consolas afinándola porque de seguro el tarado de James estuvo julepeándolas y me descontrolo toda esta mierda entro Susy.

— ¿qué hay? —

— Tu mama me dijo que tienes que ir a una boda — sonrió y aplaudió como niña chiquita — tendrás el traje más lindo y perfecto solo para ti que te parece el diseñador...—

— Susy as lo que quieras yo no sé nada de esa mierda —

— ¿lo que quiera? —

— Aja lo que quieras — respondí distraídamente buscando los sonidos que quería meter en la pista.

— vale nos vemos más tarde eres un amor ¿lo sabias? — me tomo la cara y rozo sus labios con los míos y desapareció como una flecha me reí y seguí jodiendo con esta mierda.

No sé cuántas horas pasaron pero todo estaba listo la pista estaba perfecta y ya no tenía emparedados ni jugo me puse los audífonos y entre a grabar cuando cante Yo me muero por ti sentí mi pecho quemarme como el infierno pero después se apaciguo hasta ya no doler nada en mi imagen recordaba tenerla en mis brazos ver su sonrisa y sus ojos chocolates mientras cantaba todo se iba y fue tanta la tentación tanta la necesidad de respirar de manera casi completa que cante y cante y cante por horas...

Déjame decirte que mi corazón era de piedra mucho tiempo atrás que mi vida solo es tormentosa cuando tu no estas

Pues eres la única mujer capaz de revivir un sentimiento llenarlo de momento especiales importante para mí

Perdidamente enamorado de ti.

Yo me muero por ti...

— ¡basta! — la vos de James me interrumpió me quite los audífonos y resople mirándolo al otro lado de la ventana — son las tres de la mañana a dormir —

— ¿qué carajos? — Fruncí el ceño y le mostré el dedo — lárgate a la mierda y ponme la jodida música — me puse los audífonos y cerré los ojos.

— ¡dije que no! — el grito me hizo gritar mierda ¿no me puede dejar de una puta vez? Salí de ahí y tire los audífonos en alguna parte.

— ¿qué putadas te pasa? Solo quiero cantar — hice una mueca me dolía un poco la garganta James estrecho los ojos.

— ¿Ves? por eso no debes cantar más —

— me importa un rábano y lárgate de aquí no quiero ver a nadie además ¿qué haces tú aquí a esta hora? —

— Liz me llamo me dijo que llevas encerrado aquí horas y por más que intento hablar contigo tu no escuchabas —

— déjalo ya James ni siquiera tengo sueño déjame cantar — me senté en la silla y suspire quedito si tenía sueño joder se me cierran los ojos solitos pero soy un maldito cobarde sé que soñare con ella o con el no quiero eso mierda estoy cagado con solo tener que hacerlo.

— ¿qué te pasa? —

— nada —

— Puedes confiar en mí —

— lo sé pero no me pasa nada — porque nunca paso nada ¿qué tan difícil es entender esa mierda?

— ¿una chica? —

— no-o — mi voz sonó temblorosa y tartamudee lo que me faltaba que James se entrara.

Genial Mesen vaya forma de delatarte

Abrí mis ojos y James me observada con cara de asombro y un poco de pánico ¿que se le pasara por la cabeza? Es obvio que sabe que si es una chica pero ¿porque me mira como si fuera la cosa más aterradora del mundo?

— ¿te puedes ir? Quiero cantar — murmure pasándome las manos por el cabello ¡Bah! Lo que sea que esté pensando no me interesa.

— vale nos vemos ahora —

— Aja como sea — me levante encendí la música y entre cerrando la puerta buscando los audífonos que los tire en el sofá al lado de la guitarra.

Soy un maldito masoquista y un imbécil pero si así puedo recordarla para que no duela joder lo haré todo los puñeteros días del mundo así me destroce las cuerdas vocales no me interesaba.

¡Yo la amo!

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Era martes en la tarde y estaba en el gimnasio de mi casa el puñetero sueño se fue a la mierda después de un menjunje que invente con puras mierdas energizantes era espantoso y tenía un color extraño entre anaranjado y rosa pero igual me lo tome más cuatro emparedados cada cinco horas estoy a millón me la pase las mañanas en el estudio y la tardes aquí Carlisle y Liz salieron a comprar yo no sé qué mierda y a ver yo no sé qué putadas no me interesaba acompañarlos quise ir a surfear pero tenía que manejar y me daba flojera además todos los paparazzi deben de estar rondando por ahí no quiero que me vean los pendejos programas de cotilleos estaban hablando de mí y de mi supuesto regreso James ha tenido bastante trabajo por eso y ayer me tuve que despegar el auricular del oído cuando me grito lo feliz que estaba por las nuevas canciones termine de alzar pesas me quite la camisa me volví a tomar esa porquería asquerosa y me puse a correr escuchando Simple Plan a todo volumen una hora después baje para terminar la rutina con gimnasia me voltee con el vaso en la boca y casi me ahogue al encontrar a Susy plantada y con los ojos abiertos como platos su boca se abría y se cerraba una y otra vez suspire y sonríe apagando la música.

— ¡Tu! — Exclamo como si fuera una palabrota — ¿cómo has podido? ¡Oh dios! Tu madre te matara Edward Mesen — asentí y me tire en el puf más cercano terminándome de tomar la cosa asquerosa — ¿cuándo? —

— Mmm... El viernes en la noche supongo — me distraje con mi cabello que casi ocultaba mis ojos escuche un bufido de sus labios — ya está ahí ¿qué más da? —

— ¿quién es Isabella? — joder ¿será que jamás dejaran de preguntarme esa mierda? Me levante de golpe y agarre el vaso empezando a caminar hacia la puerta — príncipe responde ¿quién es ella? — hice un gesto vago con la mano y seguí bajando las escaleras.

Llegue a la cocina con ella pisándome los talones tire el puto vaso en el fregadero y me fui a mi cuarto las pisadas de sus tacones en las escaleras resonaban en todo el cuarto hice una mueca odio cuando se pone jodidamente pesada me quite la ropa desde siempre Susy me ha visto desnudo así que esa porquería me daba igual busque unos Calvin Klein limpios y entre al baño a darme una ducha rápida.

Cuando salí en ropa interior estaba sentada en el sofá con las piernas y brazos cruzadas me arqueo una ceja y suspire sentándome frente a ella y secándome el cabello con la toalla.

— ella es... ella es... mmm... es... es... es... — tituvie lanzando la toalla por ahí — es un chica que me inspira a escribir —

— ¿Y...? —

— Más nada — me encogí de hombros y mire donde estaba mi teléfono desde el domingo que le envié el correo a Aro no lo veo — ¿qué haces aquí? —

— ¿podemos hablar o...? —

— o podemos ignorarlo gracias — la mire directamente y fruncí el ceño se removió en la silla y asintió.

— venia para pedirte un favor —

— ¿cuál? — me levante y empecé a buscar el BlackBerry por todos lados.

— Te necesito como modelo para unas prendas que estoy diseñando — entre al cuarto de vestimenta y lo encontré dentro de una gorra que estaba debajo de unas americanas — en Nueva York dentro de un mes más o menos —

— si claro lo seré ¿pero no te dirán nada? —

— ¡Nah! Zac Efron estará con una chica al igual que Kellan Luzt y otros ahí — se encogió de hombros y asentí tumbándome en el sofá.

Había muchos mensajes de nuevo y la mayoría eran de los chicos y hasta de Rosalie fruncí el ceño ¿Rosalie escribiéndome? ¿A mí?

Edward por favor llama o comunícate con alguno de nosotros es urgente aquí todo está mal por favor hazlo.

Ros

Abrí los ojos de manera desmesurada joder ¿qué chingadas habrá pasado? Marque su número y le hice señas a Susy de que se callara asintió y de distrajo con unos bocetos de yo no sé qué mierdas.

— ¡Edward! — su vos en pánico y casi un grito me hizo levantar de un salto.

— ¿qué putadas pasa? —

— tienes que venir por favor tienes que hacerlo aquí todo está mal Alice está desesperada y Jasper y Emmett no saben qué hacer y tú no contestas... —

— ¡¿qué carajos pasa Rosalie?! — grite pasándome las manos por el cabello.

— es Bella ella está mal... déjame y te paso a Jasper —

Inspire hondo ¿mal? ¿Cómo que mal?

El perro Mesen

— Edward —

— Habla de una vez cabron ningún tratar de tranquilizarme — gruñí empuñando las manos.

— vale no quieres a lo suave está bien Isabella está mal te necesitamos tienes que venir no te lo puedo explicar por teléfono —

— ¿cómo qué no? —

— el perro Edward fue su culpa yo trate de cuidarla pero no pude tienes que venir — rugí y pate el suelo ¡se lo dijo joder se lo dije! Corrí hasta buscar algo de ropa ni siquiera sé que agarre.

— salgo para haya enseguida — corte y me puse todo a velocidad de la luz — Susy necesito un enorme favor — busque las llaves del Aston el teléfono una gorra los lentes oscuros y un abrigo que tuviera capucha — tengo que irme volando de aquí vamos para que te traigas el auto — me miro como si tuviera loco y me paso los botines Adidas que estaban a un lado del sofá me los puse casi cayéndome la tome de una mano y corrí a las escaleras.

— tranquilo me aras caer ¿qué sucede? —

— no hay tiempo de explicaciones dile a Liz que estaré bien y a Carlisle que necesito que se vaya lo más pronto posible a Forks — entre al garaje nos metimos en el auto y no más se abrió la puerta arranque.

Ya estábamos llegando al aeropuerto Susy me dio las tarjetas que tenía ella pero que eran mías un día me harte de que me pidiera para comprar tantas mierdas que no me interesaba saber así que le abrí una cuenta solo para ella le explique todo de manera rápida sobre que un amigo estaba en problemas y le jure que llamaría a Liz para que ella transmitiera el mensaje y a Carlisle que saliera lo más pronto posible hoy mismo si se puede.

— Ten cuidado príncipe te amo — me grito entrando al auto asentí y le mande un beso en el aire arranco lo más cubierto posible y con la cara gacha entre al aeropuerto.

.

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Era de noche ya estaba llegando a Forks el puñetero pueblo no lo extrañaba amaba demasiado el sol como para si quiera poder causar algún efecto de cariño hacia el maldito lugar pero quizás la quietud sea una cosa aparte el taxi me dejo frente a la casa Cullen con sumo cuidado baje del auto tratando de prevenir cualquier pensamiento de pánico y cabreo que me salga horita extrañamente estaba demasiado tranquilo y eso... eso me preocupaba.

Toque el timbre y escuche pasos con voces se abrieron las puertas y la figura de Alice me salto encima la abrace bastante fuerte y adsorbí su olor dulce le bese la mejilla apartándola su mirada se estrechó y dirigí mi vista a Jasper estaba detrás de ella y me miraba de manera extraña y algo temerosa.

— ¿dónde está? — pregunte entrando y sacándome los lentes con los guantes.

— Ella está arriba en tu cuarto con Rosalie y Emmett — su vos era baja y oscura asentí empezando a caminar hacia las escaleras.

Me puse la gorra de frente y subí la capucha para que no viera nada de mi cabello subí las mangas y suspire quedito mientras contaba los pasos que me seguían separando.

¿Estás seguro que quieres seguir adelante?

¡Oh sí! ¡Por supuesto que sí! Pude hacerlo con el ¿qué me detiene a no hacerlo con ella? Después de todo yo a ella no le importó.

Simplemente yo a ella jamás le importe.

¿Qué creen que pasara? ¿Cómo la tratara nuestro querido Eddie? ¿Tienen alguna idea de cómo trabaja la intruncada mente de nuestro leoncito?

¿Reviewes?

¿Porfis?

Volveré pronto…

Les deseo lo mejor como que Eddie Mesen se haga un tatuaje en tu nombre..