Espero que les guste esta locura que se me ha pasado por la mente además ¿a quién no le gustaría ver a Edward como un cantante súper-mega-ultra famoso?
Los personajes son de Meyer yo solo juego con ellos hasta done puedo claro que me encantaría jugar otras cosas con Edward pero m conformo jajaja…
¡Ah! Y la mayoría de las canciones de Edward Mesen tampoco me pertenecen pero son tan fantásticas como él, tanto, que moriría si lo viera cantando alguna.
Ice
Bella Swan
Sentí unos dedos fríos en mi mejilla temblé y ladee la cabeza alejándome de eso la electricidad que me producía era mucha y solo con una persona es que me pasaba eso no quería tener alucinaciones... de nuevo.
Solté un sollozo y sentí mis lágrimas rodar por mi cuerpo me acurruque haciendo una bolita y sintiendo el pecho dolerme como jamás lo había hecho la cabeza me reventaba no sabía dónde estaba perdí la conciencia después de la segunda botella de vodka pero su olor era muy fuerte y tan real que lo necesitaba para respirar no me importaba si estaba en medio de una calle o de un desierto ¡a la mierda todo! Solo quería olerlo solo eso.
— Bella — esa voz... esa voz perfecta y aterciopelada me llamaba de nuevo temblé y me tape los oídos ¡no más por favor! ¡No más! — Bella despierta Bella vamos despierta — negué con la cabeza y gemí demasiado clara demasiado cerca y demasiado perfecta mi imaginación no es capaz de recrearla a tal grado.
— cállate por favor cállate — llore tapándome la cara — no quiero escucharte — susurre a penas en un hilo de voz.
Si, si, si, si quería escucharlo si quería seguir oliéndolo pero dolía y mucho empecé a respirar pesado y las extremidades me temblaban sentí como me daban la vuelta quise protestar pero no tenía fuerzas suficientes para hacerlo escuche voces y murmullos a mi alrededor no los entendía y tampoco trataba de hacerlo no me importaba ya nada me importaba no sin el... sentí de nuevo esa corriente eléctrica en la majilla y el tacto ya no era tan gélido ahora era mucho más cálida.
— Despierta Bella — me queje colocando una mano temblorosa en la frente sentía mi cuerpo pesado abrí y cerré mis ojos lagrimas seguían desbordándose de ellos.
Sentí que me las limpiaron dulces y sedosos dedos gemí extasiada y acerque mi rostro a esa caricia si estaba alucinando entonces tenía que aprovechar no me importaría si dolía mucho más cuando se acabara ¿qué más puedo perder? Abrí mis ojos lentamente y allí estaba con una gorra y una capucha no lo podía ver muy bien pero aun así era hermoso y perfecto pero sus ojos estaban gélidos y fríos fruncí el ceño mis alucinaciones siempre tienen sus ojos felices alegres chispeante demasiado seguros de sí mismo llenos de arrogancia y vanidad que me hacían reír.
— ¿te encuentras bien? — asentí con el corazón en la garganta hizo una mueca y sus ojos destellaron de furia trague saliva pesada — ¿qué carajos te está pasando? Estas asustando a todo el mundo — me reprocho pasándose las manos por la frente ladee la cabeza no era eso lo que yo me esperaba.
— ¿dónde estoy? — pregunte más para mí misma que para la furiosa alucinación mire a mi alrededor y alce la cejas vaya mi imaginación sí que ha viajado bastante o quizás es culpa del alcohol.
— En mi cuarto — murmuro colocando los codos en sus rodillas — Jasper y Emmett te fueron a buscar estabas en un bar en Port Angeles — ¡Oh! De eso si me acuerdo pero yo no les pedí que me fueran a buscar no al menos de manera consiente — estaban cagados tuvieron que entrarte a la fuerza al auto querías venirte caminando ¿qué diablos te sucede? ¿Porque estabas en ese puto bar? — me miro frunciendo el ceño y tensando la mandíbula.
— ¿a que no sabías que puedo correr desde el instituto para acá? No me caigo mucho debieron dejar que caminara —
— ¡¿qué carajos...?! — Se pasó las manos por el rostro y se levantó dejando sus dedos en su tabique — vuelve a dormir solo dices puras mariqueras — inspiro hondo y soltó colocando sus manos en las caderas negué con la cabeza y gemí haciendo una mueca — ¿te duele la cabeza? — Asentí — vale en un minuto Alice traerá algo para que se te calme —
Esto ya se estaba colocando muy extraño me senté como pude y me quite el cabello de la cara mientras miraba a mi alrededor todo estaba perfecto demasiado preciso y hasta con los colores perfecto torcí la boca hasta su pijama roja de puntitos blancos estaba tirada en una silla junto a unos libros la puerta se abrió y entro Alice con cara de preocupación y sus ojos un poco rojos tenía una bandeja en sus manos donde había un vaso con agua se sentó a mi lado y me la ofreció había un par de aspirinas.
— tómatelas Bella por favor — rogo con voz temblorosa le hice caso esto ya se estaba pasando de la raya a menos que sea... me ahogue con el agua y empecé a toser puse el vaso en la bandeja y me levante cuando Alice lo hizo.
Todo el cuerpo me temblaba y tenía bastante frio pero eso no importaba mi vista iba de Alice a Anthony y luego regresaba la primera estaba más en pánico que otra cosa pero él estaba demasiado extraño su rostro era muy frio y sus ojos verdes esmeraldas era como las mismas gemas brillantes, hermosos pero duros y gélidos.
Entonces caí en la cuenta que no estaba soñando y tampoco era ningún tipo de estúpidas alucinaciones era real y estaba aquí... conmigo ¡volvió!
— ¿no estoy soñando? — pregunte mirándolo solo a él sus labios se convirtieron en una fina línea y negó con la cabeza vi como Alice daba unos pasos hacia atrás y se giraba para salir cerrando la puerta al final.
No confiaba mucho en mi después de estos días era demasiado inestable pero ¿cómo mas podría estar pasando todo esto? me acerque a él alzando la mano lo vi tensarse pero no se movió di otros dos pasos más y puse mi mano en su pecho sonreí y sentí mi corazón acelerarse podía sentir su corazón acelerado y potente podía sentir la calidez de su cuerpo y su aroma revoloteando por todo el alrededor puse mi otra mano y enterré mis uñas carne, musculo y calidez era real estaba aquí y yo perdiendo el tiempo como una estúpida.
— ¡Anthony! ¡Por dios Anthony! ¡Volviste eres tu volviste! — grite de júbilo lanzándome a abrazarlo frote mi cara con pecho y adsorbí su olor que era como agua para mis ya muy maltratados pulmones.
Ahora todo estaba perfecto me sentía completa sentía a mi alma de nuevo entrar en mi cuerpo pero algo andaba mal aquí yo lo estoy abrazando como una hiedra y el... él no lo hacía me separe de dos pasos y su ceño fruncido y ojos gélidos me hicieron recordar que no todo estaba perfecto que de echo todo era un desastre total en mi mente que estaba un tanto atolondrada comenzó a sonar una canción.
Mi boca está congelada, así que no puedo siquiera hablar, qué decepción, lo tenía perfecto.
Lo que iba a plantearte, de repente, parada como una piedra, mientras tú en silencio, me lo estás poniendo difícil, todo lo que puedo hacer es quedarme inmóvil.
— ¿te sientes bien? —
— Sí, si me siento bien — asintió y se volteo para irse pero lo ataje con una mano y el volteo torciendo la boca — heee... necesitamos hablar — susurre sintiendo las lágrimas rodar por mi rostro sus labios se volvieron una fina línea y se soltó de mi agarre con delicadeza pero firme a la vez.
— Espérate aquí — asentí y lo vi irse quise seguirlo y calmar a los chicos pero me abrace a mí misma y me senté colocando la frente en las rodillas.
Me sentía mal y mi cuerpo se quejaba tanto o más que mi cabeza gruñí cerrando los ojos fuertemente no es buena idea beber tanto pero era la única solución que encontré para todo este infierno que estoy pasando mire el reloj es más de la media noche dormí bastante y es el periodo de sobriedad más largo que he tenido desde hace cinco días trate de recordar que era lo que me decía Charlie pero eran recuerdos vagos debe de estar furioso y con el castigo más grande de la vida pero ni en esos y ni en estos momentos me importa supongo que ya me ha de ver visto lo ebria y demente que estuve hoy pero no me acuerdo de nada y ese era el punto de la situación en no acordarse de nada.
Bravo Isabella lo conseguiste y con mucho pulso dijo mordaz mi lado racional enarcando una ceja y cruzándose de brazos no la he escuchado en un buen tiempo gruñí no la había extrañado tampoco la chica sexy se unió a su mirada asesina enseñando el dedo grosero gruñí de nuevo a esa tampoco la había extrañado.
— Bella — su voz me trajo de vuelta al mundo real me levante viéndolo cerrar la puerta y caminar hasta aquí ladee la cabeza confundida se había puesto un pasamontaña negro me gustaba más con la gorra.
Se sentó en la cama y subió una pierna yo me senté frente a él e hice lo mismo tenía una expresión serena pero sus ojos eran gélidos y fríos sentí un estremecimiento en toda la espina dorsal jamás lo había visto así es como si se negara a reconocerme.
— ahora dime ¿de qué quieres hablar? — el corazón se me subió a la garganta ¿qué maldita pregunta es esa? Yo sé que me equivoque pero... pero no esperaba esto.
— Perdón — susurre agachando la cabeza y limpiándome las lágrimas — tenías razón siempre tuviste razón y yo... y yo nunca te quise creer —
— suelo tener la razón siempre ¿en que la tengo ahora? —
— con respecto a Jacob — lo sentí tensarse y entre las pestañas pude ver sus manos empuñadas trague el nudo que tenía en la garganta y me obligue a hablar — el viernes cuando me fui Jasper me llevo a la casa de Jacob hable con su padre y me confirmo que el no estuvo en toda la noche y por su repentina ida de ese mismo día ate cabos Billy es un hombre en sillas de ruedas y somos muy amigos así como Charlie no quise decirle nada y me quede con él estaba muy solo en esa casa pensé que Jacob no llegaría ese día pero lo hizo muy drogado hasta el punto de no tener conciencia —
— ¿Y? —
A este punto mis lágrimas me dejaron ciega y no importaba cuantas veces me las quitara a esas le seguían más y más suspire alzando la mirada quise encontrar el valor eso que siempre estuvo ahí cada vez que tuve algún problema con Jacob y el me ayudaba quise encontrarlo pero no había nada absolutamente nada no tenía el valor suficiente para tocarlo aunque quería hacerlo.
— en medio de eso el me confeso todo de cómo le dijo a Paul para que lo ayudara a matarte y de cómo venderían una próxima mercancía — asintió levantándose y pasándose las manos por la frente.
— ¿eso es todo lo que me tenías que decir? — lo mire sin comprender — Charlie dijo que debíamos llevarte a casa cuando te despertaras no importaba la hora — se encogió de hombros — le dije que no era necesario que podías quedarte aquí pero no quiso así que andando — me hizo señas con la cabeza y se giró en sus talones.
Lo que quiero decir es, todo lo que necesito es, solo un poco de emoción.
Porque todo lo veo es a ti sin sentir nada, y no estás dando nada agradable.
Traté de hacértelo bien, ¿por qué has tenido que irte y convertirte en hielo?
Me levante colocándome una manos en la frente y cerrando los ojos esto dolía mucho pero tenía que ser fuerte no esperaba esto pero tampoco esperaba que me recibiera con los brazos abiertos.
— Anthony por favor — le pedí con voz más clara y fuerte — por favor solo... solo espérate — lo mire se había detenido a mitad de cuarto y se giró a verme — sé que me equivoque lo eche todo a perder pero por favor solo te pido que me entiendas — abrió los ojos y por un segundo pude ver un destello de furia en ellos casi sonreí era la única emoción que le había visto y eso me gustaba aunque fuera solo furia pero me gustaba.
— ¿entenderte? ¿Porque? ¿A ver quién me entiende a mí? — Se acercó lentamente — te pedí que me creyeras y no lo hiciste te pedí que confiaras en mí y tampoco lo hiciste te pedí... te pedí... —
— Me pediste que te amara — le interrumpí acercándome asintió lentamente — y te equivocaste — volvió a asentir — pero no por lo que tú crees cuando me pediste que lo hiciera yo... yo ya lo hacía — mis mejillas se calentaron instantáneamente.
Espere una reacción de él pero no hubo nada incluso su ojos se volvieron más gélidos se cruzó de brazos y suspiro lentamente.
No creo que sepas lo difícil que es esto para mí, no soy de las que dicen constantemente: lo siento.
Así que me tragué mi orgullo y me arrodillé, pero todavía te quedaste ahí mirándome fijamente, tu ego está envejeciendo, ¿Cómo te volviste tan frío?
— cuando te dije que te llevaste todo de mi era porque sin ti yo no era nada te convertiste en parte de mi me quitaste todo lo que era especial para mí porque te convertiste en lo espacial Anthony te convertiste en mi todo — di un paso hacia el — desde el primer momento en que te vi me importaste y no fue por lastima — se tensó pero di el paso que faltaba y puse mis manos en sus antebrazos — perdón por no haberte creído perdón por haberte engañado perdón por a haberte echo sufrir perdón por todo lo que hiciste y jamás haberte dicho que era lo más hermoso que alguien había hecho por mí — le quite sus brazos de hierro y estos cayeron a sus costados lo abrace hundiendo mi rostro en su pecho y empapando su camisa.
— Ya Bella está bien — susurro acariciando mi cabello alce mi rostro para verlo y la sombra de una sonrisa se dibujó — tranquila vamos para yo llevarte a tu casa Charlie parece un volcán en erupción — me separo de él gentilmente y me tomo la muñeca para empezar a caminar se la arrebate de inmediato y di un paso atrás.
¿Eso es todo o es que no me escucho? Es imposible tuvo que escucharme por dios yo lo amo le dije que lo amo mi lado racional se encogió de hombros confundida y la chica sexy se desmayó dramáticamente.
Lo que quiero decir es, todo lo que necesito es, solo un poco de emoción.
Porque todo lo veo es a ti sin sentir nada, y no estás dando nada agradable.
Traté de hacértelo bien, ¿por qué has tenido que irte y convertirte en hielo?
Estoy mirando cómo me miras, qué puedo hacer excepto decir: lo siento.
Es un poco tarde pero tú sabes que sólo quiero que seas feliz.
— ¿qué pasa? — cerré mis ojos y agite mi cabeza tratando de quitarme esa estúpida canción de la mente.
— ¿qué pasa contigo? — abrí los ojos y me le quede mirando fijamente fruncí el ceño y empuñe mis manos sintiendo mis mejillas calentarse — ¿no me escuchaste Anthony? Te dije que te amo desde el primer momento que te vi te amé —
— lo escuche Bella —
— ¿Y? —
— ¿Y... qué? — alzo las manos sin entender gruñí y me cruce de brazos.
¡Malditasea bésalo! Grito la chica sexy alzando la cabeza y después dejándola caer con el brazo en la frente mi lado racional negó con la cabeza algo pasa aquí ella lo sabía y yo también.
— Vámonos Bella — suspiro y me tomo la muñeca se la volví a arrebatar ahora estaba cabreada.
— ¿qué te pasa? Te dije que te amaba ¿porque estas así? — medio grite quitándome el cabello del rostro frunció el ceño y torció la boca pensé que no iba a hablar pero segundos después su rostro se suavizo hasta el punto de tener la misma serenidad desquiciante de antes.
— es mejor que nos olvidemos de todo ese asunto Bella tu y yo no nacimos para estar juntos —
Es un poco tarde pero tú sabes que sólo quiero que seas feliz.
Qué tengo que decir para hacer que esta vez me dejes salirme con la mía.
Sé que estás disgustado y que eres feliz simplemente sentándote y odiándome.
Pero apostaré a que estarás mejor olvidándote de mí, o todavía aún mejor, dejaré que una pequeña luz derrita el hielo, hielo baby.
— ¡¿qué?! —
— es cierto —
— ¿ya no me amas? — pregunte en un susurro mirando el piso ¿tanto daño le hice? Eso sería justo no le creí le mentí y encima de todo eso no lo cuide como debí haberlo hecho en cambio el sí lo hizo siempre desde el primer momento me cuido — sería bastante justo lo entendería — admití con lágrimas en los ojos lo sentí acercarse su dedo alzo mi barbilla sus ojos se encontraron con los mío y cuando estuve a punto de saltarle a besarlo como que leyó mis movimientos y me puso una mano en el hombro.
— no es eso —
— ¿entonces porque...? —
— No tengo porque explicártelo ese el punto de toda la situación si no lo entiendes entonces no vale la pena nada — suspiro y me puso un mechón detrás de mí oreja — seremos amigos Bella hice un juramento y jamás pero jamás dejo de cumplir mis promesas — susurro de manera solemne y sus ojos gélidos parecieron dulcificarse solo unos segundos.
— Pero yo no quiero ser solo eso — replique apartándome de él.
— ese es tu problema no el mío — se dio la vuelta y empezó a caminar suspire cuando lo vi salir y pasarse una mano por la frente.
Mi boca está congelada, así que no puedo siquiera hablar, no soy de las que dicen constantemente: lo siento.
Lo que quiero decir es, todo lo que necesito es, solo un poco de emoción.
Porque todo lo veo es a ti sin sentir nada, y no me estás dando nada.
Lo que quiero decir es, todo lo que necesito es, solo un poco de emoción.
Porque todo lo veo es a ti sin sentir nada, y no me estás dando nada agradable.
Termine saliendo detrás de él me amarre el cabello en un moño y baje mi suéter todo estaba oscuro excepto las escaleras cuando llegue a la planta de abajo ninguno de los chicos estaba a la vista Thony agarro una chaqueta del sofá y me la puso me tomo la muñeca jalándome hacia afuera.
Llovía a cantaron y todo estaba oscuro apenas y pude ver el Volvo de Thony frente a nosotros me abrió la puerta y entre encendiendo la calefacción cuando entro estaba bastante mojado se quitó el agua de la cara y se relamió los labios encendiendo el auto me removí en mi asiento y mire hacia la ventanilla recuerdo perfectamente su boca en la mía y su lengua en mis pechos ahogue un gemido y empuñe mis manos sintiendo mis pezones endurecerse lo deseo aquí y ahora.
— ¿dónde están los chicos? — pregunte para distraerme.
— se fueron para la casa de Rosalie porque se está quedando sola sus padres salieron durante el fin de semana y llagan mañana, Esme está en Seattle por yo no sé qué mierda y Carlisle llega mañana supongo no he podido hablar con el —
— ¿porque tu estas aquí? — sus manos apretaron más fuerte el volante conducía lento la lluvia era mucha y casi no se podía ver el camino.
— Vine por ti — mi corazón se aceleró hasta el punto de ensordecerme — me dijeron que estabas muy mal y que bebías demasiado ¿porque lo hacías? — baje la mirada a mis manos sintiendo lo caliente de mi rostro no me estaba regañando ni tampoco juzgando más bien su voz era casi impersonal demasiado oscura eso no me gustaba y mucho menos me gustaba que no dejara ver algo que demostrara que le importo.
— Quería olvidar — admití casi en un susurro — quería olvidar todo —
— eso tiene sentido — asentí — yo también quería olvidar todo — mi corazón se volvió loco ¿lo consiguió? ¿Pudo hacerlo? Extrañamente aunque me doliera toda esta situación no lo culparía y por haberme merecido de que si lo hiciera jamás le preguntaría como lo hizo yo me merecía vivir con este dolor.
Ahora lo entendía y lo admiraba mucho más si antes tenía que tensar mis músculos para no saltarle encima ahora tenía que usar todas mis fuerzas de voluntad para no hacerlo ¿qué es más doloroso? ¿Tenerlo lejos o tenerlo cerca y aun así sin poder tocarlo?
— ¿conseguiste hacerlo? — sonrió imperceptiblemente y negó con la cabeza.
— ¿te acuerdas lo que yo te dije cuando estábamos arriba en la rueda de la fortuna? — Asentí recuerdo exactamente todo lo que me dijo — pues vale ahí encontraras la respuesta — fruncí el ceño confundida gire mi rostro hacia la ventana y suspire viendo todo negro.
Era terrorífico solo la lluvia se podía escuchar pero al menos no había truenos ni relámpagos mire el tablero y solo íbamos a 30 km/h eso era ir demasiado lento incluso para mi tuve tentada a decirle que nos diéramos la vuelta pero me calle y seguí en silencio.
Después de lo que me pareció un siglo llegamos a mi casa la lluvia se estaba calmando y pudo hacerla visible suspire al menos tenía el consuelo de no caerme en el camino.
— Que pases buenas noches Bella — se despidió pasando sus manos por mi cabello lo mire apenas sonriendo y le sujete su mano en la mía quiso apartarla pero la sujete más fuerte estaba consiente que pudo quitármela y por no hacerlo ya me daba algo de alivio y calidez.
— ¿puedo hacerte una pregunta? — Asintió — pero me la responderás con sinceridad no importa cuál sea tienes que ser sincero muy sincero — volvió a asentir le apreté la mano tratando de conseguir valor para escuchar la respuesta — ¿te hice mucho daño? — miro al frente e hizo un morrito cerrando los ojos.
— Si — admitió aun con los ojos cerrados inspire hondo y apreté más su mano en la mía — luche por ti todo lo que pude hasta sangrar Bella luche por ti pero... pero me dejaste solo entonces entendí que a veces no importa cuánto te esfuerces nunca será suficiente — abrió sus ojos y gentilmente aparto su mano de la mía.
Le sonreí y asentí aunque me esté muriendo en estos momentos él tenía razón le volví a tomar la mano y me incline para darle un beso en la mejilla solo permitió un roce pero aun así fue suficiente para mí.
— gracias por traerme y gracias por venir — me mordí el labio y acomode mejor el abrigo que olía a él era color beis y de algodón.
— No vemos ahora en el instituto — eso significa que no vendrá a buscarme asentí se inclinó para colocarme la capucha y ajustármela para que no me mojara — que tengas una buena noche y suerte con Charlie — sonreí un poco y volví a asentir.
— Nos vemos ahora — me despedí.
Intenté hacértelo bien, por qué tuviste que irte, intenté hacértelo bien, por qué tuviste que irte y convertirte en hielo.
Salí del auto casi corriendo y con la cabeza gacha abrí la puerta con la llave que estaba debajo de la alfombra y cuando entre ya no estaba el auto suspire quitándome todo lo mojado y dejándolo en el perchero me quite las botas con las medias y subí sorbiéndome la nariz.
— ¿Bella eres tú? — la vos de Charlie me hizo girar mi rostro estaba a punto de entrar a mi cuarto.
— Hola papa — lo vi removerse en su sitio y hasta sentí que quería jalarme por los pelos pero se contuvo suspire pobre Charlie debió de haberla pasado muy negra estos días.
— Mañana hablamos jovencita — sentencio cerrando la puerta de un golpe me esperaba un buen castigo y eso horita seguía sin importarme me lo merecía todo lo que me está pasando me lo merecía.
Me lance a la cama y con el ruido de la lluvia llore hundiendo mi rostro en la almohada.
Todo esto me lo merecía lo sabía, todo por creer en Jacob Black por haberlo preferido a él en vez de a Anthony por creer que era lo suficientemente fuerte como para sobrevivir a una vida donde yo sola estaba luchando y en una que no me pertenecía en vez de ver la verdadera lucha en la que debía estar y esa era al lado de Anthony.
Debí haberme rendido mucho antes pero espere a que el viejo Billy me confirmara que el sí intento matarlo creo que siempre lo supe siempre supe que Jacob no tenía salvación pero me quede igual solo para demostrar que era fuerte ¿fuerte porque? termine siendo una estúpida debilucha que se emborracha para no recordar las lágrimas de dolor del amor de su vida y del único que tendrá porque por primera vez en la vida sentí que el centro del cielo el universo y todo el maldito cosmos era Anthony Cullen y me empeñe en quitarlo de ahí solo porque le tenía miedo a saber que no era fuerte para él ni para Jacob ni para nadie solo fui niña jugando con dos hombres iguales de dañados por mí pero que al mismo tiempo me necesitaban solo que mi elección fue para el que no le importaba cambiar… siempre cometí errores siempre me equivoque en todo veía a Jacob y me veía a mí misma él es mi reflejo pero era demasiado cobarde para admitirlo era demasiado cobarde para enfrentar mi realidad y también era demasiado cobarde para admitir que jamás merecí a Anthony pero aun así ahí lo tenía, llore más fuerte y empuñe mis manos hasta enterrarme las uñas, lo tenía porque quizás podía enderezar algo mi vida pero termine lastimándolo y pudriéndolo en la miseria donde yo estaba hundida.
Culpaba de todo a Jacob pero siempre la mayor culpa es mía Jacob solo era un niño dañado y roto en cambio yo lo tenía todo pero aun así me sentía miserable aun así el desprecio y la tortura de levantarme todos los días y descubrir que seguía siendo yo era mi detonante de todo los días Jacob estaba hundido en su propia miseria desde siempre y yo me termine de hundir cuando descubrí que podía merecerme algo mejor que él pero que no era suficiente como para ser fuerte ni siquiera porque sería mi salvación.
Sentía vergüenza Anthony estaba incluso más dañado y roto que nosotros dos juntos pero él siempre pudo con todo lo que se proponía siempre pudo superar todo para bien o para mal siempre fue así y ahora lo obligue a rendirse lo obligue a la resignación lo obligue a que se convirtiera en alguien como yo en alguien conformista y cobarde que tenía miedo a admitir sus fracasos también tenía este insoportable dolor en el pecho que me avisaba que Anthony ya no estaba conmigo que el ya no ya sería el único pilar de fuerza y voluntad que tenía en mi vida...
Desperté con unos golpecitos en la puerta abrí mis ojos y casi no pude hacerlo estaban tan hinchados que me dolían le cerré y me puse la almohada en la cabeza estaba que me reventaba y tenía el cuerpo pegajoso y como chiclosa la cara seguro por las lágrimas secas y la nuevas que estuve derramando en sueños que no recordaba.
Los golpecitos seguían sonando murmure un adelante y sentí como dos personas se sentaban a ambos lados de la cama ya sabían quiénes eran.
— Hola chicas — salude quitándome la almohada y colocando mi brazo la mitad de mi rostro.
— Hola Bella — saludaron las dos al mismo tiempo sonreí un poco a ella tampoco me las merecía.
— ¿qué hacen aquí? —
— Venimos a estar contigo — dijo Alice tratando de quitarme el brazo pero no la deje — tienes que hablar con nosotros — demando empezando a enfadarse.
— ya no más Isabella tienes que sacarlo y liberarte para eso estamos aquí — mascullo Rosalie quitándome el brazo de la cara gimieron las dos y como pude abrí mis ojos — no te puedes seguir echando a morir se acabó así no eres tu — se levantaron las dos y me quitaron las sabanas suspire y me senté ella no sabía lo que hablaba no era así era peor era una hipócrita y una cobarde eso era lo que ellas veían todas las mañanas.
— hoy no quiero ir al instituto —
— pues iras quieras o no Isabella — ordeno Alice levantándome de la cama y entre las dos me arrastraron al baño.
Me obligaron a bañar parecía su muñeca que manejaban a su antojo yo estaba demasiado desinteresada en lo que me hicieran o no de todas maneras no pensaba ir al instituto Alice me coloco un vestido de flores pequeñas blanco que me llegaba por las rodillas y se amarraba al cuello dejando la mitad de mi espalda descubierta con unas zapatillas bajitas en color lilas y Rosalie me sentó para peinarme y con una trenza tejida desde la frente que recogía mi cabello en una coleta alta me colocaron un solitario de color lila y una pulsera que hacia juego con el solitario se quejaron de las ojeras y del rostro hinchado pero mágicamente lo hicieron desaparecer dejando solo un poco de brillo rosa en los labios.
Sonrieron satisfechas y me senté en la cama mirando mis manos y aguantando las ganas de llorar.
— Bella quizás no sabemos todo pero de lo que sí sabemos es que ustedes dos se aman — me dijo Rosalie sentándose a mi lado y tomándome una mano.
— Te necesitamos amiga — susurro Alice tomándome la otra mano la mire y sus ojos se llenaron de lágrimas — mi primo la única vez que ha visto algo real en su vida has sido tu por favor no lo dejes no lo abandones — me rogo casi de manera desesperada.
— ya lo hice Al ¿no lo entiendes? Ya lo deje solo ya lo abandone no lo culpo ¿sabes? Me lo merezco — sonreí un poco mi castigo será ver a Anthony Cullen triunfar todo el tiempo porque se lo merece porque lucha por lo que quiere el dolor solo será un recordatorio cuando lo deje de ver.
— por una vez en tu vida escúchanos — grito levantándose y pasándome las manos por la frente — solo por una vez Isabella solo por una vez — la mire parpadeando varias veces se detuvo y me miró fijamente con sus ojos opacos y sin brillo — volverá a ser el mismo de antes Bella… él te ama demasiado como para olvidarte pero por eso mismo tarde o temprano lo llevara a odiarte y posteriormente a hundirse más en su mundo quiere hacer lo mismo que hiso con su padre — suspiro y cerró los ojos — no puede vivir sin ti no puede hacerlo y temo que sea incluso peor que lo que paso con Kate presiento que sus muros caerán rápido y que terminara muriendo en vida —
Me abrace a mí misma y suspire quedito sabia eso… sabia como era él y sus demonios internos y no quería convertirme en uno y mucho menos en uno que lo destruyera.
— apenas si me toca Alice ¿cómo podría traerlo de vuelta? —
— se supone que tu deberías saberlo son el uno para el otro —
— pues estas equivocada no se hacerlo — replique empuñando las manos.
— Me decepcionas — susurro agarrando su mochila y saliendo del cuarto Rosalie se levantó de la cama y la mire a la espera de que me juzgara o lo que sea que me merezca pero fue mucho peor sus ojos se llenaron de lágrimas que no derramo y se fue con los puños cerrados.
Ahora estaba incluso peor que antes lo había decepcionado a él y a mis mejores amigas era un fracaso total un completo desastre.
Mírate Bella estas vestida para matar podemos conquistarlo de nuevo animo la chica sexy sentándose con la piernas cruzadas y sonriendo.
Si el lucho ¿porque tu no lo puedes hacer? Recuerda lo que te dijo apuntillo mi lado racional sonriendo y colocándose sus gafas.
Recordar...
Recordar...
¡Recordar!
¿Sabes? mi mente trabaja de manera extraña es como un laberinto que no tiene salidas...
Rompo eso que me detiene pero hay veces en que simplemente me siento resignado o busco otro camino...
Mi mente se puso en blanco simplemente se dejó caer en una esquina de la pared del laberinto y se quedó ahí...
Lo recuerdo todo sonreí y me levante para mirarme al espejo por primera vez veía la fuerza que tenía que tener para sacar a Anthony de donde está.
¿Vez? Él nunca dijo que no te amara...
Simplemente se encuentra acurrucado y solo en una esquina de su mente entonces algo llego a mi… el sueño de los dos caminos sonreí en uno aparecía el sonriente brillante y feliz ese era mi mejor amigo ese era mi alma gemela ese era mi Thony por fuera el segundo me mostraba alguien sin rostro dañado y con miedo ese era mi verdadero Thony el que tenía en su interior y yo misma era la que me impedía caminar hacia alguna de los dos porque en el fondo muy en el fondo sabía quién que era el pero me deje llevar por las apariencias.
Mira con tu corazón Isabella descubrirás un mundo diferente al que tus preciosos ojos chocolates se niegan a ver...
Las palabras de Ángela resonaron en mi cabeza gruñí y empuñe mis manos ella siempre vio al niño solitario que necesitaba ayuda siempre vio más allá de lo que Thony aparentaba y yo... yo como una estúpida jamás lo hice pensaba demasiado en mi como para darme cuenta de algo.
Busque mi mochila y corrí escaleras abajo mire por la ventana Alice y Rosalie estaban apoyadas en el Porsche amarillo sonreí siempre creyendo en mi aunque estemos viendo todo de color negro.
— Bella tenemos que hablar — Charlie me hizo dar un respingón me di la vuelta y tenía el ceño fruncido y un dedo alzado sonreí ampliamente y me le salte encima abrazándolo como podía sus dos metros de estatura.
— ahora papi ahora aceptare todo lo que me impongas perdón por todo no volverá a pasar perdón, perdón — me separe de él y le bese la mano — me tengo que ir te amo con todo mi corazón hablamos ahora cuando llegues — le volví a besar la mano y salí disparada hacia afuera las chicas estaban por entrar al auto pero cuando me vieron se paralizaron.
— ¿lucharas por él? — pregunto Alice cerrando de un portazo.
— claro que si Alice si él lo hizo ¿porque yo no? — sonrieron las dos y corrieron hasta saltarme encima las abrace y sonreí sintiendo mi pecho inflarse de felicidad — necesitare ropa linda todos los días y peinados chip que convienen —
— sabía que no te rendirías — chillo Alice separándose y dando saltitos nos reímos y Rosalie me dirigió una mirada brillante y feliz.
— eres la mejor Bella no lo dudes — me animo abrazándome sonreí y asentí.
— Andando chicas tengo que jugar a la ruleta de la seducción — nos reímos y entramos al auto.
Cuando llegamos todos se nos quedaron mirando de nuevo rodé los ojos el auto de Alice era demasiado llamativo para Forks busque a Thony por todos lados pero no encontré su auto así que supongo que no debe de haber llegado suspire tranquilizándome tenía que jugar bien y mantener la idea fija que necesito que vuelva.
— vámonos a clase no llegara horita — dijo Alice bajando las comisuras de sus labios asentí suspirando.
Las clases pasaron lentas demasiado lentas me puse al corriente de todo lo que me perdí durante la semana que paso y el director me dio nuevas órdenes para la próxima pelea de Thony escuchaba murmullos y secreteaderas por todos lados me encogí de hombros seguro debe ser que ya vieron a Thony sentí mi teléfono vibrar en la mochila sonreí ya era hora del almuerzo lo saque y mientras caminaba hacia los casilleros revise el texto de Alice.
Todo el mundo está loco Bells ¡loco!
Tecle «Responder»
¿Porque? ¿Qué sucede?
A los segundos me llego su respuesta
Anthony eso es lo que pasa
Rodé los ojos y abrí mi casillero metí mis cosas y empecé a caminar hacia la cafetería retorcía mis manos nerviosamente lo único que sabía en estos momento que no me desmorono como una galleta porque no pienso permitir defraudar a Thony de nuevo lo amo y sin él no soy nada.
Cuando entre a la cafetería los chicos me estaban esperando excepto Thony que no lo hallaba por ningún lado.
— Bella — exclamo Emmett levantados y alzándome en el aire me reí y le rodee el cuello dándole un beso en la mejilla — juro que te arrastrare por las mechas si vuelves hacer lo que hiciste — me puso en el piso y asentí ferviente.
— Me asustaste mucho Bells — Jasper me abrazo y me beso la frente — tienes que ayudarlo solo tú puedes hacerlo — me susurro solo para mi acariciando mi mejilla.
— lo se Jazz lo sé y lo intentare lo juro que si — sonrió y nos sentamos todos los chicos ya me habían comprado mi almuerzo les agradecí y agarre la manzana no prestaba mucha atención mi vista solo estaba fija en la entrada.
Pasaron cinco minutos en los que no había señales de él suspire y voltee cuando Rosalie me llamo para hablarme de algo de su madre dejo de hablar y sonrió negando con la cabeza me hizo señas que mirara y voltee mi rostro mi corazón acelero su marcha Thony entraba en todo su esplendor camisa manga corta en color morado que dejan muy pero muy poco a la imaginación jeans lavados zapatos morados lentes guantes pasamontaña negros y su sonrisa casi enceguecedora mientras jugueteaba y se tiraba golpes con Austin, Conner y Tyler mire a mi alrededor y todos se habían quedado viéndolo me mordí el labio para no reír incluso le daban espacio y se callaban cuando el pasaba compro una manzana y un jugo de naranja se despidió de los chicos y mientras venia hacia acá muy concentrado en la tarea de abrir el envase tres chicas lo rodearon haciendo que se detuviera.
— Chisss...— murmuro Alice tomándome la mano por debajo de la mesa gruñí y me cruce de brazos la chica sexy se había puesto en posición zamurai con su espada en la mano lista para cortar las cabezas de víboras en cualquier segundo.
Termine de comer mi manzana con el jugo y un racimo de uvas y el nada que llegaba mire hacia atrás y bufe ahora no estaba con las tres chicas de antes estaba con cinco ¡y diferentes!
— ya lo rescato yo — anuncio Emmett levantándose de la silla sonreí a medias pasaron unos segundos en que estaba empezando a impacientarme — la maravilla del instituto llego — sentí su mirada en mi espalda pero no me atreví a voltear rodo la silla que estaba junto a Jasper que era donde estaba Emmett se sentó con su elegancia características y suspire mirando de reojo la silla junto a mí... vacía.
— ¿qué paso haya? — pregunto Jasper golpeándole el hombro.
— solo me estaban preguntando una pendejada ahí no les preste atención no me interesaba — se encogió de hombros y sonreí un poco — hola chicos ¿que cuentan? — todos lo saludaron y Rosalie siempre tan amable le enseño el dedo haciendo que el hiciera lo mismo — hola Bella — me sonrió casi a medias sonreí ampliamente sus ojos no parecen tan gélidos como anoche suspire cuando se giró a hablar con Emmett.
Al menos es cordial y amable por algo se empieza razono mi lado racional buscando en la enciclopedia de buenos modales cuales eran para poder identificarlos.
— Hola idiotathony — le salude agitando levemente la mano giro su mirada hacia mí y le sonreí transmitiendo toda la calidez y el amor que se me desbordaba por los poros ¿cómo puede ser posible que haya estado tanto tiempo así? ¿Cómo tuve la fuerza para negarlo tanto tiempo? Sabia esa respuesta la fuerza de la mediocridad y la estupidez a veces sorprenden sonrió un poco más y sus ojos pude ver una chispa solo un diminuta chispa pero ahí estaba.
¡Pronto te sacare Thony! De donde sea que estés encerrado en tu mente pronto te librare y serás todo mío.
— ¡Anthony! — le grito se escuchó en toda la cafetería gruñí empuñando las manos gire mi vista y Ángela agitaba sus manos por encima de la cabeza mientras hacia la fila para comprar comida mire a Thony y su sonrisa casi le partía la cara con sus ojos chispeantes Alice me dio un apretón de muslo para tranquilizarme ¡al carajo esa mierda!
— Nos vemos después chicos — se levantó como resorte y casi corrió hasta donde estaba ella le quito la bandeja y se sentaron en una mesa aparte con otros chicos que según recuerdo eran los del club de idiomas bufe y me cruce de brazos.
Nadie dijo que sería fácil murmuro mi lado racional viendo otra enciclopedia de los derechos de una amiga la chica sexy había dejado la espada a un lado y busco una muñeca vudú de Ángela sonreí tendría que aprenderme una cuantos conjuros para ayudarla a realizarlos.
— solo tienes que tener...—
— paciencia lo se Alice créeme que lo sé — aparte de todo eso me lo merezco ¿cuantas veces no hice lo mismo? Sentí mis mejillas calentarse aún más lo hice hasta peor al menos ellos son amigos y yo... yo desperdicie mi tiempo en ser cobarde.
Pensé que las clases de biología serian perfectas para acercarme a él pero me equivoque rotundamente se había atrasado tanto que estuvo toda la hora ocupado y cuando le fui a hablar a la salida unas chicas lo tomaron por ambos brazos y se lo llevaron casi a rastras diciendo mierdas en otro idioma que creo que era portugués o quizás ruso ¡yo que sé!
A la salida no lo pude ver tuvo que quedarse a entrenar y yo con mucha tarea y la organización de la próxima pelea que será el sábado en la tarde Alice me vino a ayudar y Ros no pudo porque estaba grabando la serie evitamos el tema de Thony para poder concentrarnos en la pelea pero me era demasiado difícil agarre el teléfono más de una vez pero negaba con la cabeza y lo tiraba por ahí si lo llamo ¿qué carajos le voy a decir? Seguro debe de estar entrenando o en la cafetería quizás con Ángela o con una de esas taradas por detrás del gimnasio o con Tanya que misteriosamente no se ha apareció hoy por el instituto o enseñándole idiomas nuevos a esas idiotas para que griten ¡más duro Thony! en latín... partí el lápiz haciendo que me detuviera el flujo de pensamientos mentales furiosos y venenosos Alice me miro y me quito el pedacito de lápiz que aún tenía en la mano y me sonrió.
— todo estará bien Bells él te ama confía en eso — asentí pero tenía que entenderme si antes era difícil ahora es casi imposible y más sabiendo que tiene al instituto completo detrás de su... de su... de su aparatito de hacer minis Cullen.
Ya para la noche habíamos acabado Alice se fue y yo hice una jugosa cena para mi papa oso que debe de estar preparando el castigo más grande de toda mi vida a eso de las siete llego con su cara huraña y hombros tensos le sonreí angelicalmente colocándole unas costillitas guisadas con papas al horno y una deliciosa ensalada cocida a la que le eche unas dos manzanas picaditas era su favorita y necesitaba tenerlo contento muy contento sonreí cuando sus ojos se iluminaron viendo el plato repleto esto no será tanto como yo pensé...
... Fracase miserablemente Charlie me impuso un castigo sin salir por dos semanas solo del instituto a la casa y viceversa suspirando le di un beso en la frente y me fui a mi cuarto me acosté con las manos extendidas sonreí cuando el Sr. Mesen se montó en la cama y acaricio mis brazos me senté a peinarlo y hacerle mimos lo tengo muy abandonado después de media hora se quedó rendido en mi regazo apague las luces y deje que dos lagrimas se deslizaran por mi rostro lo extraño... lo necesito... lo deseo... lo amo.
La semana iba de mal en peor y mis pocas fuerzas se estaban agotando trataba por todos los medios posibles de que el me hablara más de que me mirara con ojos diferentes a los gélidos con que siempre me mira me colocaba ropa que no debería usar pero nada era suficiente nada parecía hacerle llegar hasta mí.
Era viernes y estábamos en la cafetería por un milagro del cielo Anthony se había quedado con nosotros hoy siempre se iba con Ángela la cual sabía que si se acercaba a tan solo un metro de esta mesa le saltaría encima muy en el fondo le agradecía su decencia.
Fruncí el ceño y mire la mesa jugando con la manzana y dándole vueltas apoye mi mentón en una mano y suspire quería hablarle pero siempre respondía de manera escueta hasta daba rabia si quiera intentarlo ellos hablaban sobre yo no sé qué cosa cuando la manzana rodo hasta caerse gire mi rostro y sentí las mejillas calentarse justo se había caído en la silla de Thony entre sus piernas Alice enarco una ceja pero me mordí el labio negando con la cabeza los chicos seguían con su conversación quise sonreír un poco la expresión de Thony era indescifrable pero no sé por qué sabía que era de una buena manera me encogí de hombros y me incline apoyando una mano en su muslo ya que estaba al lado de Alice agarre la manzana rozando con mi dedo medio con su paquete lo sentí tensarse pero me acomode y le di un enorme mordisco a la manzana gimiendo de felicidad y deseo joder sentía mis bragas empapadas.
— mmm... vuelvo en unos minutos — murmuro Thony levantándose de golpe y casi corriendo sonreí ampliamente y le di otro mordisco a mi manzana su tono de voz era demasiado nervioso y algo ronco.
¡Te tengo!
— Bells ¿cómo hiciste eso? — pregunto la duende en un susurro sorprendida y divertida me reí y negué con la cabeza.
— No lo sé pero ya sé cómo llegar a Thony — me mordí el labio y me levante — chicos nos vemos después Emmett necesito tu ayuda ¿puedes? — batí mis pestañas y me sonrió levantándose rozo los labios de Rosalie y me paso una mano por los hombros.
Empezamos a caminar y cuando le dije mi idea se quedó mudo y después sonrió haciendo destellar sus ojos con malicia fuimos a donde en entrenador y hablamos con él con nuestras caras más angelicales y los argumentos de Emmett nos dieron una hora y media para llevar mi plan a cavo me acompaño al estacionamiento necesitaba unas cuantas cosas para que todo quede perfecto.
— no vemos en un rato tengo que ir por ropa y cositas que no entenderías — asintió y me dejo las lleves del Jeep después de mucho decirme sobre cómo debería cuidarlo.
Me sentía poderosa en el volante de esa máquina no me aguante y metí un poco más el acelerador cuando llegue a casa me sorprendió ver a Charlie ahí me encogí de hombros y entre a la casa.
— Bella ¿de quién es esa belleza? — pregunto con las cejas alzadas silbo por lo bajo y me reí mostrando las llaves — ¿qué? ¿Cómo fue que...? —
— tranquilo papi es de Emmett tengo unas cosas que buscar y me lo presto — soltó un suspiro y me reí subiendo las escaleras.
Agarre la mochila grande y metí todo lo que necesitaba más unos productos para lavarme el cabello haya en el instituto baje sonriendo como idiota y caliente hasta la medula.
Cuando llegue al instituto me fui directo a los vestidores de chicas Emmett se encargaría de avisarle a los chicos para que participen y hablar con los profesores quince minutos después me vi al espejo shorts cortos extremadamente cortos color negro una franelilla blanca que me quedaba pegadita con una sorpresa por si llegaba a sudar en algún momento sonreí contaba con que eso pasara me puse mis botines blancos hasta la mitad de pantorrilla con unas medias hasta abajo de las rodillas en blanco también, me amarre una coleta alta y salí vendándome las manos con mis guantes blancos debajo del brazo.
Los chicos me saludaron palmeándome los cinco y me reí ante los silbidos de Conner y Mike vi a Jasper y a Emmett sentados secreteando seguí buscando hasta que encontré a el hombre más perfecto del mundo era tan hermoso que hasta dolía verlo tenía unos pantaloncillos negros con unos botines negros ladee la cabeza ¿cuantos pares de zapato tienes ese hombre? Estaba de espalda con una sudadera de color verde con las mangas arremangadas hasta los codos y capucha por lo que pude ver tenía todo el cierre abierto golpeaba un saco con energía sonreí ampliamente y Emmett me abrazo alzándome en el aire.
— destrúyelo Bella — me guiño un ojo y me reí haciendo un saludo militar.
— una última cosa — dijo Jasper levantándose — ten cuidado será certero para que te duela — asentí y me beso la mejilla sonriendo.
Me fui a calentar Conner me ofreció su saco para el detenérmelo mientras que me colocaba los guantes de reojo vi a los chicos que caminaban hacia Thony sonreí y empecé a golpear el saco agarrando las instrucciones de Conner gruñí estaba un poco oxidada los chicos comenzaron a silbar y a darme ánimos la voz de Austin era la que más sonaba solté una carcajada dando un golpe haciendo que Conner se moviera unos milímetros.
— eso Bells así ¡Uau mujer! Eres genial con razón eras la estrella del boxeo femenino — asentí y seguí golpeando el saco.
Pasaron quince minutos en los que termine en un suspiro busque mi agua y vi a Thony discutiendo con el entrenador y los chicos me reí y después de otro trago me levante ajustándome los guantes y entrando al cuadrilátero.
Are lo que sea por hacerte volver Thony lo que sea porque recuerdes que me amas tanto como yo a ti además en la guerra y en el amor todo se vale.
Si señor a pelear se ha dicho grito la chica sexy con sus guantes rosas y en posición lista para lanzar un golpe mi lado racional alzo los pulgares.
— Anthony ¿porque no vienes a pelear? — le grite haciendo que se detuviera a mitad de discusión me apoye en las cuerdas y sonreí — seguro te da miedo pelear conmigo — hice un puchero y todos los chicos aullaron de risas y gritos mi sonrisa se amplió mucho más cuando vi sus ojos flamear pero rápidamente cambio a una serenidad que me tenía hasta el tope.
— Yo no peleo con niñas — agito sus manos y negó con la cabeza.
— ¡Oh! Que lastima y yo que pensabas que podías con todo — sus ojos volvieron a flamear y me encogí de hombros irguiéndome — supongo que ya hablaste con el entrenador te entiendo sé que da miedo saber que tienes un punto débil — suspire dramáticamente y le di la espalda — Mike ¿te importaría pelear conmigo? El rey del boxeo tiene miedo a que la reina lo ponga en ridículo — escuche un montón de '' Uuuuuuuuh '' y alguien que murmuro '' nocaut Cullen '' sonreí y vi a Mike caminar hacia mí.
— Claro Bells será entretenido — se puso los guantes y entro al cuadrilátero sentí su mirada en mi espalda me puse en posición y Mike también lo hizo pero de repente se tensó y se enderezo con rostro serio.
Eso significa que cayo... rodé los ojos y me gire cuando Mike con lo rata que era termino huyendo Anthony caminaba hacia mí su gesto era serio y furioso sonreí grabando como se colocaba los guantes de cómo se movían sus músculos cada vez que caminaba o respiraba y sus brazos ¡dios! sus brazos eran perfectos fuertes grandes tonificados me removí en mi sitio y trate de concentrarme él ya era suficiente distracción como para que me pusiera a estudiar su cuerpo de dios del sexo.
Entro al cuadrilátero y su enorme estatura casi que me hace salir corriendo deseche esa idea tenía que quedarme así muera en la guerra pero moriré luchando ¡carajo!
— ¿estas segura? — sonrió con arrogancia me reí y me puse en posición frente a él sus ojos chispeaban de diversión.
— Tan segura como que te pateare el trasero Cullen — se rio entre dientes y casi chillo de la emoción se cuadro el también no pude evitar que mis ojos se pasearan por todo su cuerpo y que mis bragas empezaran a hacerse agua.
Vislumbre un golpe y lo esquive haciéndome hacia un lado fruncí el ceño y gruñí.
— Primera regla del boxeo — sonreía con malicia — jamás debes distraerte — si fuera podido le fuera enseñado el dedo lo que tiene de hermoso lo tiene de idiota.
Mis ojos no abandonaban los suyos verdes esmeraldas y casi como yo siempre los recordaba le lance un golpe pero me lo esquivo le volví a lanzar otro pero consiguió esquivarlo igual el me lanzo uno que esquive pero no vi su otra mano y me pego en las costillas me mordí el labio para no gritar mierda no se estaba conteniendo los chicos gritaron y de reojo los vi haciendo como si fueran chimpancés o alguna mierda parecida rodé los ojos necesitaba apoyo moral.
— segunda regla del boxeo: siempre cubre tus puntos débiles — se fue acercando a mí lentamente y yo me iba retirando — aunque tú los tengas en todos lados — lanzo una carcajada y aproveche y la salte encima dando un puñetazo en la cara todos estallaron en risas y sonreí viéndolo fruncir el ceño.
— tercera regla del boxeo: no subestimes a tu oponente — me burle gruño mostrando los dientes y me reí.
Nos empezamos a lanzar golpes que esquivamos como podíamos no es por presumir pero era la campeona del instituto ¡por dios! Era buena por supuesto él era mucho mejor que yo solo que no contaba con mi ventaja de ser bastante escurridiza y con reflejos rápidos lo escuchaba bufar en unas ocasiones pero lograba atinarme más de lo que yo a él siempre me daba en las costillas o en los brazos y yo en el cuerpo porque para llegar a la cara tiene que tener la guardia baja y eso jamás lo ara.
Estaba cansada y me sentía mareada pero no iba a renunciar ¡no señor! Tenía que ganarle de una u otra manera además se supone que este es un plan para seducir mire mi camisa y estaba empapada momento justo poner mi segunda etapa del plan en marcha.
— Tiempo fuera — pedí alzando las manos suspire y se encogió de hombros sonriendo.
— claro reina — pronuncio con burla ladeando la cabeza gruñí y cuando se dio la espalda le golpee un hombro se giró riéndose y me sostuvo la mano alzándola en el aire tanto que me tuve que poner de puntitas — cuarta regla del boxeo: nunca se da un golpe por la espalda — sus ojos era burlones y odiosos gruñí de nuevo lanzándole otro golpe que atajo vale ahora si me encontraba en una posición digna de una foto.
Acerco su rostro al mío y fruncí el ceño resoplando odiaba ser una chiquilla apretó su agarre en mis manos y me mordí el labio para no gemir su cuerpo estaba demasiado cerca del mío una gota de sudor caía por su sien hasta llegar a su rostro bajando por su cuello y perdiéndose en su torso perfecto y húmedo me removí inquieta mi cuerpo se quejaba y el solo sonreía haciendo que me desestabilizara más sentía mis mejillas calientes y la respiración superficial me acerque a él solo unos milímetros y no se movió sonreí a medias y cuando me fui acercando más hasta sentir su aliento en mis rostro me soltó de pronto haciendo que cayera al piso sentada de culo.
— tiempo fuera — murmuro con ojos turbios y confundidos asentí y le tome la mano que me tendió para ayudar a levantarme.
Me fui a mi esquina y me senté tomando agua y apoyando los brazos en las cuerdas tiempo fuera... tiempo fuera... tiempo fuera... sonreí si estaba haciendo efecto me estaba pidiendo tiempo para acostumbrarse de nuevo ahogue un gritito tomando otro trago de agua lo mire por sobre mi hombro y lo descubrí viéndome me reí cuando giro su rostro hacia donde estaban conversando los chicos muy animadamente.
— Bella — el grito de la duende resonó en todo el gimnasio me reí y cuando la vi estaba con Rosalie y las dos cargaban el mismo uniforme que yo solo que el de Alice era de color rosa y el Rosalie de color rojo — ¿cómo vas? — pregunto dando aplausitos y llegando hasta donde estaba sentada.
— Me ha jodido un mundo — me queje rodando los ojos y alzando los brazos mis costillitas estaban echas puré — pero ya tengo algo que servirá — las tres sonreímos y nos lanzamos a reír.
— ¿confabulación? — pregunto Emmett acercándose a nosotras nos volvimos a reír y negamos con la cabeza — eres buena Bella lo has cansado — le choque los cinco y sonrió haciendo marcar sus dos hoyuelos.
— es hora Bells ¡noquéalo! — me animo Rosalie lazándose a los brazos de Emmett asentí y me levante tomando otro trago de agua lo vi entrar al cuadrilátero y colocarse sus guantes.
Distraídamente y como si no lo hiciera a propósito me quite la camisa dejando una de esas cositas que se parecen a un sujetador pero deportivas las odiaba pero las chicas me obligaron a comprarlas era blanca y cruzado en la espalda me seque con la franelilla el sudor del cuerpo y baje para dejarla en el suelo y recoger mis guantes de reojo lo vi paralizado y sus ojos se tornaron oscuros me mordí el labio y me concentre en el trabajo de amarrar los guantes.
Sentía todos los ojos sobre mí y me estaba poniendo nerviosa yo no soy tan... exhibicionista negué con la cabeza y me rendí en atarme los guantes camine hasta el que todavía seguía paralizado y creo que se paralizo más me encogí de hombros y le mostré mis guantes.
— ¿me ayudas? — le pregunte batiendo mis pestañas y sonriéndole un poco asintió mordiéndose la boca y baje mi vista a los guantes si lo seguía viendo me le lanzaría encima.
Me amarro los dos guantes y se separó de mi como si tuviera lepra solté una risita y el estrecho los ojos con desconfianza me puse en posición para que no viera mi enorme sonrisa y me descubriera él también se puso en posición y pronto los aullidos de los chicos y de las chicas se escucharon.
Empezamos a pelear le pude dar varios golpes por las costillas y el pecho pero me atacaba sin ningún atisbo de piedad lo suficientemente fuerte como para que me duela solo un poco y lo suficientemente certero para que cada seis golpes lo sintiera como si me diera uno de los que daba cuando peleaba con un hombre.
Sonreía como idiota y yo gruñía por supuesto que no le hacía nada ¡joder! resople y le lance un derechazo que por supuesto esquivo los escuche reírse entre dientes me agarro el brazo y me pego a su pecho pasando un brazo por mi cuello podía escuchar su respiración acelerada en mi odio me revolví para liberarme pero me paso un brazo por la cintura haciéndolo imposible.
— Deberías rendirte — susurro con su voz de terciopelo haciendo erizar todo el vello de mi cuerpo fruncí el ceño captando el doble sentido de la frase.
— nunca jamás lo are ¿me escuchaste Anthony Cullen? ¡Jamás! — me revolví en mi sitio tratando de liberarme pero me apretó más contra su cuerpo gemí quedito al sentir la calidez y el sudor de su cuerpo en mi espalda.
— así se habla Bella enséñale — grito alguno de los chicos pero no supe quien esa risa de terciopelo envuelta en algo oscuro me dejo paralizada.
— puedo ser muy cruel Bella tu no quisieras eso de mi —
— tú no sabes nada —
— te conozco niña —
— Pues conociste a la débil — soltó una carcajada y me soltó volteándome de golpe y encerrándome con sus brazos.
— ¿acaso eres fuerte horita? — se burló sonriendo a medias gruñí y me empecé a revolver para que me liberara estaba siendo muy duro — acéptalo no podrás vencerme no si yo quiero — sonrió ampliamente.
Sentí mis ojos aguarse y el cuerpo débil pero no lloraría al menos no frente a él me monte en sus pies y me puse en puntitas casi llegando al nivel de su rostro.
— ese es el asunto Thony tu si quieres — sonreí y el gruño frunciendo el ceño solté una carcajada y libere un brazo sin que se diera cuenta lo enrolle en su cuello y me impulse para atraparlo con mis piernas y rodear sus caderas.
Escuche muchos gritos, aullidos y silbidos combinado con nuestros nombres pero no les preste atención mi rostro estaba a centímetros del suyo y sus ojos se habían oscurecidos entre abrí mi boca y cuando me fui a lanzar para besarlo me tomo por la cintura y me empujo haciendo que cayera en el cuadrilátero de espalda.
— ¡Auch! — me queje levantándome en mis codos y agitando la cabeza lo escuche reírse y abrí mis ojos tenía una enorme sonrisa en el rostro se giró y alzo sus brazos los chicos empezaron a saltar y a gritar '' Cullen ''
— arriba Bella enséñale a ese gilipollas arrogante que no siempre puede ganar — me gritaba Rosalie golpeando el cuadrilátero con un puño mientras daba saltitos.
— Si no lo acabas Bella juro que te llevare de compras por dos semanas seguidas todos los días — sentencio Alice con el ceño fruncido.
— ¿terminaste? Ya me aburriste — se burló mirándome por sobre su hombro.
Mis mejillas se calentaron a tal punto que quemaban me levante corriendo y le salte encima enrollando mis brazos y piernas a su alrededor.
— idiota — chille mordiendolo.
— ¡Ah joder! ¡Tramposa! — grito tomándome de un brazo y jalándome mientras me empujaba hacia el frente choque con las cuerdas y gemí.
Soltó otra carcajada y me lance dándole un derechazo que lo hizo dar dos pasos hacia atrás los gritos de las chicas se escucharon en todo el lugar me reí y le salte encima haciendo que se callera lo encerré con mis piernas y me levante empezándole a dar golpe por donde le cayera aun así los esquivaba gruño y me tomo ambas mano y nos giramos quedando yo debajo de él se lanzó a mi cuello y me mordió duro chille y me revolví hasta que pude quitármelo de encima y empujarlo con las piernas.
Nos levantamos con las respiraciones aceleradas mire mi mano izquierda y había perdido un guante solo estaba en vendas el hizo lo mismo dejándose solo un guante presiento que los chicos se quedarían roncos para mañana me lance a golpearlo pero me esquivo encerrándome en sus brazos resople esta vez no me podrá inmovilizar me agache y pase por en medio de sus piernas llevándome su mano conmigo se cayó y me puse de pie sosteniendo su mano y apoyando un pie en su pecho.
Sonreí ampliamente.
— ¡gane! — grite presionando mi pie en su pecho gruño y sus ojos se tornaron como el carbón.
— ¡increíble! — grito Austin a mis espaldas lance una carcajada y me gire a ver a los chicos que tenían caras atónitas con los ojos bien abiertos.
— eso es chicos para que aprendan que las chicas somos tan buenas como ustedes — todos aplaudieron y las chicas gritaron mientras saltaban sonreí y me gire hacia el que tenía una sonrisa en el rostro fruncí el ceño.
¿Qué demonios...?
Me agarro con sus piernas y me jalo hacia abajo haciendo que cayera sentada de culo gemí y en un movimiento ágil se puso encima mío encerrándome con sus piernas y colocando mis manos a cada lado de mi cabeza soltó una risita con la respiración acelerada y alzo el rostro sonriendo ampliamente.
— quinta regla del boxeo: nunca te confíes — pronuncio fuerte y claro todos se lanzaron a reír y gruñí removiéndome en mi lugar bajo su rostro hasta que tuvo a milímetros del mío jadee quedándome quieta — buena pelea — murmuro cerca muy cerca de mis labios.
Mi boca se secó y baje mis ojos a su boca divina que tenía una sonrisa ladina demasiada sensual y excitante de nuevo mi cuerpo se quejó adolorido alce mi rostro para besarlo pero se levantó riéndose entre dientes dejándome ahí tirada frustrada y mojada.
Me levante con el ceño fruncido y las manos en puño lo vi bajarse del cuadrilátero y mirarme por sobre su hombro mientras se reía le enseñe el dedo y soltó una carcajada negando con la cabeza cuando llego hasta donde los chicos le empezaron a echar agua y salieron corriendo el agarro una botella de agua y se fue detrás de ellos mientras mojaba a Conner suspire cuando desapareció por los vestidores de chicos.
Me fui a la esquina y me senté cruzando las piernas y apoyando mi mentón en las manos casi, casi me besa solo falto un poquito y me besa.
— ¿estás bien? — mire a Alice mientras que se sentaba a mi lado de igual manera Rosalie se sentó del otro y me puso una mano en el hombro.
— Si estoy bien — susurre suspirando.
— Fue una buena pelea — murmuro Rosalie me reí y asentí — vamos por unos bocadillos yo invito —
— Eso suena estupendo — me levante un poco débil y les tendí la mano sonriendo a medias.
Al menos hoy di un enorme paso con Anthony sonreí ampliamente y sentí mi cuerpo mandar una oleada de calor recordando la sensación de su piel sudada sobre la mía o de su aliento en mi rostro y sus ojos oscuros observándome como de seguro yo lo he observado desde que lo vi por primera vez.
Termino el instituto y las chicas y yo fuimos a mi casa a comer unas donas y ver una película después de un rato preparamos todo para la pelea de mañana y me ayudaron a preparar la cena subimos a mi cuarto a ver si nos pintábamos las uñas cuando recordé que debía llamar a la encargada de las togas y confirmar la fecha.
— chicas vallan preparando todo tengo que hacer una llamada — asintieron y se sentaron en la cama a hablar sobre los colores que querían.
Busque mi mochila que estaba al lado de la mesita de noche agarre el teléfono y cuando fui a marcar me acorde que no tenía el numero grabado bufe y me arrodille abriendo la gaveta sonreí viendo el Ipad de Thony Alice me miro frunciendo el ceño y mis mejillas se colorearon.
— ¿qué haces con eso? Thony lo ha buscado como loco desde que llego —
— yo... heee... fue... necesitaba las fotos y... bueno... —
— tranquilízate no le diré a Charlie que le robaste a mi primo — soltó una risita y sonreí sintiendo mis mejillas calientes — ¡Oh! Podemos usar eso como una excusa Bells — salto en la cama y se levantó como resorte acomodando todo Rosalie seguía muy sumida en sus uñas fucsias fruncí el ceño mientras veía a la duende ir y venir con ropa — llama y anda a bañarte iremos a mi casa — ordeno con dos blusas en cada mano.
— pero Al estoy castigada... —
— Chisss... no interrumpas convenceré a Charlie diciéndole que es algo de la escuela anda a hacerlo — me encogí de hombro y sonreí agarrando el número de la señora y dejando el Ipad encima de la cama.
Empecé a tararear la primera canción que le escuche en sus labios mientras entraba al baño mi corazón aleteaba con fuerza una excusa para verlo ¿cómo no se me ocurrió antes?
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Íbamos llegando y no sé cómo lo hizo pero mágicamente Alice convenció a Charlie para que me dejara venir al menos por dos horas nos bajamos del BMW riéndonos de una estupidez que dijo Rosalie sobre la copulación de los gorilas y que se parecían en algo a Emmett cuando unas risas diferentes nos hacen callar.
Rosalie me tomo del brazo y me pego a su cuerpo mientras que Alice llegaba a nuestro lado y hacia lo mismo.
Ángela y Thony salían de la casa Cullen con unos cuantos libros en manos de ella riéndose y empujándose entre ellos cuando nos vieron Ángela se puso seria y Thony frunció el ceño agarrándola por un brazo y pegándola a su cuerpo ahogue un gemido ver eso duele como el infierno.
— ¿qué hacen aquí? Alice pensé que te quedarías hasta más tarde me mandaron a recogerte — le hablo a la duende que tenía la cejas casi en una fina línea y me sostenía con una mano.
— Teníamos unas cosas que hacer y Bella te tenía que entregar una cosa — hablo de manera pausada viendo a Ángela removerse incomoda y agarrar más sus libros contra su pecho.
Resople con fuerza clavando mi mirada en ella la chica sexy le clavaba alfileres a la muñequita de Ángela mientras sus ojos se tornaban de un negro carbón y mi lado racional frunció los labios mirando los títulos de los libros preste atención a eso.
— ¿son nuevos? — le pregunte a Ángela sonriendo a medias ella frunció el ceño y sus ojos lanzaron un destello furioso.
— Si son nuevos — contesto desafiante sonreí ampliamente.
— ¿te los regalo él? — fije mi vista en Thony que tenía el rostro inexpresivo y sus ojos gélidos un poco desconcertados ella lo miro de manera nerviosa e hizo una mueca — ya veo entonces sí lo hizo ¿qué le habrás dicho para quedar bien Angie? —
— Isabella por favor no hagas...—
— ¿porque no me dices? — corte su torbellino de apalabras — ¿A quién le echaste la culpa? — me quite el agarre de los brazos de las chicas y me acerque un paso hacia ella.
Estaba furiosa, celosa y demente quería verla sangrar como el otro día le dije que Thony era mío y siempre será mío le dije que se alejara de él ¿porque no lo hace? ¿Qué le cuesta alejarse de lo que no le pertenece? Gruñí empuñando mis manos sabia lo adicto que podía llegar a convertirse Thony Cullen pero que sea su adicción jamás se lo permitiría primero le saco los ojos antes de que eso pase.
— Ángela ¿de qué está hablando Bella? — pregunto Thony colocándose en medio de las dos yo me acercaba más y más y mi sonrisa casi me partía la cara.
— de nada Anthony de nada — murmuro de manera atropellada me dirigió una mirada rogante hice una mueca solo quería saltarle encima ¡a la porra su ruego!
— Dile que nos peleamos por el ¡díselo! — medio grite dando otro paso — te lo advertí Ángela te dije que te fueras de su lado — veía todo rojo gruñí cuando se pasó la mano por el cabello y cerró los ojos por un momento.
— ¿que tu hiciste qué? — me grito Thony colocándose en medio de las dos y tomándome de ambos brazos lo mire con el ceño fruncido y sus ojos gélidos me traspasaron hasta la medula — ¿porque hiciste eso Isabella? ¿Con que puto derecho tú haces eso? — bufe él tenía razón pero horita lo menos que hago es racionalizar.
— ¿porque? Pues porque la odio y odio verla cerca tuyo desde el primer momento en que los vi juntos la odie — hable entre dientes con toda la cólera que me salió me soltó de golpe y se giró a Ángela la tomo por un brazo y la jalo hasta el Volvo la monto de golpe y cerro de un portazo camine hasta la puerta de él y puse mi mano sobre el vidrio — ¿no entiendes Anthony? — pregunte sintiendo mis ojos picar el suspiro y se puso las manos en el cuello mirando hacia el cielo.
— ¿qué quieres que entienda Isabella? —
— que yo te amo eso quiero que entiendas que yo te amo siempre lo hice — dos lagrimas cayeron por mi rostro y me las limpie sorbiendo mi nariz — quédate conmigo no te vayas con ella por favor quédate conmigo — rogué y otras lagrimas bajaron.
Su mirada se posó en la mía y había dolor en ellos un dolor tan profundo y desgarrante que me hizo gemir y apartar mi mirada de la suya baje la mano del vidrio y di un paso hacia atrás su dolor me hizo recordar que yo hice cosas peores mi pecho se aceleró el dolor que estoy sintiendo horita no es nada comparado con el que me produce al recordar la veces que Anthony tuvo que estar en mi lugar y aun así siempre tuvo una deslumbrante sonrisa en el rostro.
— sabes Bella eso no siempre es suficiente — abrió la puerta y me miro con un dolor mucho mayor que el mío — nunca fue suficiente — susurro apretando las manos en puños suspiro y entro cerrando de un portazo di otro paso hacia atrás y arranco a toda velocidad.
Me tape la cara con una mano y me abrace con la otra para mantenerme en una sola pieza llore en silencio y dejando correr el líquido de la culpa y el recordatorio, líquido que Anthony boto por mi culpa y de una manera más dolorosa que la mía.
— ven Bells vamos a dentro — Alice me abrazo y Rosalie me tomo de la cintura jalándome para empezar a caminar hacia dentro de la cocina.
Me permití llorar abrazada a mis amigas así limpiaría el mal rato que pase horita porque aunque duela como el infierno no me voy a rendir esta vez no lo are y tarde o temprano Anthony se dará cuenta que esta vez sí lucho por él.
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