Espero que les guste esta locura que se me ha pasado por la mente además ¿a quién no le gustaría ver a Edward como un cantante súper-mega-ultra famoso?
Los personajes son de Meyer yo solo juego con ellos hasta done puedo claro que me encantaría jugar otras cosas con Edward pero m conformo jajaja…
¡Ah! Y la mayoría de las canciones de Edward Mesen tampoco me pertenecen pero son tan fantásticas como él, tanto, que moriría si lo viera cantando alguna.
La manada
Bella POV
El sol estaba increíble a pesar de que el aire azotaba quitándome el exceso de calor y Fil se encontraba haciendo unas deliciosas costillitas a la Fil ya que su ingrediente secreto era la cerveza todo parecía despejado y tranquilo pero yo no estaba tranquila extrañaba a Anthony y lo extrañaba mucho.
Anoche durmió conmigo porque se lo pedí para no sentirme tan mal cuando estuviera aquí pero lo que no sabía es que eso me hacía extrañarlo más y sobretodo esa sensación en el pecho se había intensificado ¡Odiaba esa sensación! Pero rápidamente pude distraerme con el recibimiento entusiasmado de Rene y sus gritos y saltos de alegría cuando le dije sobre la beca universitaria.
— ¿sientes como la vitamina entra por tus poros? — Pregunto mi madre a mi lado — no hay nada de esto en Fork — me reí negando con la cabeza.
Rene todavía no pierde las esperanzas de que me venga a vivir con ella pero aunque me encante el sol no podría dejar Fork por voluntad propia me encantaba ese lugar era como mágico.
— ¿Cómo has estado má? —
— Muy bien Isabella — me gire a mirarla y su sonrisa blanca y despreocupada me lo confirmo — es todo lo que yo siempre pedí claro me hace falta una cosa pero soy feliz como estoy — me ruborice y estiro la mano pasándola por mi cabello.
— sabes que te quiero —
— Y yo también te quiero — asenti y con un brillo cegador en sus ojos azules se levantó — iré por unas cervezas y a revisar las costillitas ya vuelvo — me guiño un ojo y desapareció de mi vista.
— ¡Ah no! — Grito Fil en tono de advertencia cuando mi madre deslizo la puerta de cristal — ¡Rene aléjate! Tienes prohibido entrar a la cocina…— solte una carcajada y rodé los ojos cuando las voces desaparecieron.
Siempre era lo mismo cada vez que Rene entraba a la cocina sucedía algo mi madre tenía unas cosas tan extravagantes y unos gustos tan peculiares que a veces me pregunto si eso lo que la mantendrá tan joven porque según ella la edad es solo un número y la juventud se lleva en el alma por eso es que Fil la cuida tanto incluso la cuida hasta de ella misma suspire y cuando estuve a punto de empezar a echarme bronceador mi teléfono sonó haciendo que diera un respingón.
Mire la pantalla y era un correo de… ¡Anthony! Desde esta mañana estaba esperando uno de sus correos.
De: Anthony Cullen
Para: Isabella Swan
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Si tuviera el poder de la teletrasportación…
… estuviera haya contigo.
Te extraño.
Anthony Cullen
Deseando que llegue el domingo rápido castigado y exiliado.
Sentí el rubor en mis mejillas y sonreí como tonta.
De: Isabella Swan
Para: Anthony Cullen
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Poderes.
Idiotathony:
Ese poder no va contigo te quedaría mejor el ser LECTOR DE MENTES ¿sabías que tienes un gran facilidad para saber lo que las personas quieren? Justo hace unos momentos estaba pensando en la noche de ayer.
Yo también te extraño.
Isabella Swan.
Casi universitaria de la UCLA
De: Anthony Cullen.
Para: Isabella Swan
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Poderes.
Mi nena:
Odio ese poder.
Yo no puedo leerte a no ser que me mires entonces ahí sí puedo saber que quieres (sobretodo anoche) mejor queda lector de cuerpos con ese me identifico más, mi mente también estaba en la noche de ayer aunque con más variedad de la que te imaginas.
Anthony Cullen.
Creando la nueva saga del Kamasutra castigado y exiliado.
¡Saga del Kamasutra! Sentí mi cara absolutamente caliente la chica sexy se levantó como loca lista para ofrecerse a ser su editora resople cruzando la piernas y en un acto muy maduro le fruncí el ceño al teléfono ¿Cómo lo consigue y yo no?
De: Isabella Swan
Para: Anthony Cullen
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: ¿Lector de CUERPOS?
Idiotathony:
¿Debería preocuparme o desear el poder de la teletrasportación para ir y patearte el trasero por eso? Aunque pensándolo mejor echarme bronceador en el cuerpo es más importante que tu trasero.
Isabella Swan
Doradita casi universitaria de la UCLA
De: Anthony Cullen
Para: Isabella Swan
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Lector de TU cuerpo y de TUS OJOS.
Mi nena:
Me gusta más mi asunto que el tuyo.
Sabes que adoras mi trasero (no te creas que ayer cuando me agache a buscar las verduras en el refrigerador no me di cuenta que estabas buseandome descaradamente) pero como yo no soy un hombre egoísta dejare que te eches bronceador.
Anthony Cullen
Poseedor de un hermoso trasero castigado y exiliado.
PD: ¿no tienes la sangre albina?
Sin poder evitarlo solte una carcajada.
De: Isabella Swan
Para: Anthony Cullen
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Me declaro… ¡Inocente!
Idiotathony:
Créeme que no me siento absolutamente nada culpable lo que pasa Cullen es que usted es un exhibicionista y si soy de sangre albina pero mantengo la esperanza de quemarme.
Isabella Swan.
Inocente hasta que se demuestre lo contrario casi universitaria de la UCLA.
De: Anthony Cullen
Para: Isabella Swan.
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: ¡La ley apesta!
Mi nena:
No necesitas del maldito sol para quemarte nena… yo lo hago mejor.
Anthony Cullen
Castigado y exiliado.
Por alguna extraña razón sus palabras saltaron de la pantalla y mis muslos se apretaron haciéndome jadear.
De: Isabella Swan
Para: Anthony Cullen
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Desearías que estuvieras aquí…
… para quemarme por dentro y por fuera.
Isabella Swan
Casi universitaria de la UCLA.
De: Anthony Cullen
Para: Isabella Swan
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Cuidado con lo que deseas…
… se te puede hacer realidad.
Anthony Cullen.
Castigado y exiliado.
De: Isabella Swan
Para: Anthony Cullen
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Gimiendo
Ojala estuvieras aquí.
Anthony Cullen
Castigado y exiliado.
De: Anthony Cullen
Para: Isabella Swan
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Gruñendo.
OJALÁ
Anthony Cullen
Castigado y exiliado.
— ¡Bella! — grito mi mama haciéndome dar un respingo y botando el teléfono al suelo — ¿te pasa algo? — pregunto recogiendo mi teléfono negué con la cabeza y me levante con una pequeña punzada de molestia en medio de mis piernas.
— Estoy bien — murmure con las mejillas rojas.
— ¿segura? Te noto como acalorada — estrecho sus ojos y me reí bajando la cabeza mierda ¿Por qué me siento tan culpable? — ¡Oh! pero que guapo — alce mi cabeza desconcertada y me acorde que mi madre tenía el teléfono en su poder y de seguro estaba viendo la foto de fondo de pantana de pantalla de Thony donde aparecía posando esplendorosamente con la camisa semi abierta acostado en su cama con un brazo detrás de su cabeza sonriendo y mostrando el símbolo de amor y paz con la mano libre.
— heee… si — balbucee volviendo a enrojecer no me acordaba que no le había dicho a mi madre sobre ese punto de mi vida.
— ¿este es Jacob? — Hice una mueca de disgusto y me miro alzando una ceja — ¿no lo es? — Negué con la cabeza — ¿entonces quién es? — pregunto realmente curiosa y perpleja casi pegando el teléfono a la cara.
— ¿ya no ves má? — me burle sonriendo a medias y en un acto muy maduro me saco la lengua.
— Por supuesto que si veo que no se te olvide que tu padre es más viejo que yo — contraataco con la comisura de la boca alzada rodé los ojos y espere unos segundos a ver si me daba el teléfono pero seguía totalmente embelecida en la foto.
— ¡Má! — chille exasperada se rio pero negó con la cabeza como si quisiera quitarse una idea de la mente y me entrego el teléfono — ¿Qué pasa? —
— Nada, nada… solo se me pareció conocido — se encogió de hombros — ¿quieres entrar? Dentro de un rato se ocultara el sol además Fil y yo queremos mostrarte nuestro karaoke — asenti sonriendo y ella se giró con el ceño levemente fruncido — podría jurar que es igual a él — susurro por lo bajo más para ella misma.
— ¿a quién? — pregunte realmente curiosa me miro por sobre su hombro mientras abría la puerta y un leve color rosáceo se instaló en sus mejillas.
— ¿Cómo se llama el de la foto? —
— Anthony… Cullen —
— ¿de la familia Cullen? —
— si —
— ¿es hermano de tu amiga la princesa Cullen? — fruncí el ceño irritada mi madre sabe que odio que le diga princesa a Alice solo porque las veces que aparece en las revistas la llaman así por ser la más pequeña de esa enorme familia.
— es primo —
— ¡Oh bueno! Quizás sea por eso que se me pareció conocido sabes que me encanta leer revistas de cotilleos de la farándula y los famosos — asenti y la obligue a entrar empujándola con las manos.
— Quizás deberías cambiar a las historias románticas pegan mejor contigo — se rio divertida y rodé los ojos se volteo para encararme y arqueo una ceja con su muy característica perspicacia.
— ¿Por qué esta de fondo de pantalla? — Enrojecí de golpe y se puso las manos en las caderas — ¿hay algo que no me has contado querida hija mía que pensaba que no me tenía secretos? —
— ¡Uhg! —
— Bells…— advirtió en tono divertido.
¿Se lo digo o no se lo digo? ¿Pero que le puedo decir?
No sé, quizás la verdad Isabella… murmuro mi lado racional alzando una ceja con los brazos cruzados.
Recordé todas las ganas que tenia de decirle mis problemas con Jacob y las ganas de decirle todo con respecto a Thony mis dudas y mis inseguridades de hecho necesito decirle esta cosa molesta que tengo en el pecho pero simplemente no me salía ya había aprendido a resolver mis problemas sola y no quisiera amargarle la vida a mi madre con mis cosas suficiente hice con hacérselo a Charlie seria la peor hija del mundo si viniera a oscurecer el hermoso sol de la vida de mi madre.
— Jacob y yo terminamos hace mucho tiempo y Thony se mudó a la casa de Alice entonces nos hicimos amigos por unas tutorías que yo le daba por ahora solo estamos saliendo — explique rápido sin detenerme a respirar arrugo la frente con los ojos levemente abiertos y sorprendidos.
— ¿Qué paso con Jacob? Duraron mucho tiempo y tú me dijiste que era una relación… —
— Solida si lo sé pero resulta que… me engaño — baje la mirada a mis pies jugueteando con un mechón de cabello — Thony me ayudó mucho a superarlo y me pidió una oportunidad y yo se la di es realmente… agradable — fruncí el ceño molesta pero tenía que ser así Rene no necesitaba saber la magnitud del amor que sentía por Anthony ni todo lo que paso con Jacob.
Sentí sus brazos a mi alrededor y le correspondí colocando mi mentón en su hombro suspire sonriendo y me sentí mucho mejor siempre había extrañado a mi madre y a sus locuras como su burbujeante personalidad.
— todo estará bien cariño siempre puedes contar conmigo que yo te apoyare en todo así que cuando quieras hablar tu solo dime que yo te estaré esperando — asenti y la apreté más fuerte eso es lo que amaba de mis padres ellos jamás me presionarían y ahora eso es lo que más agradezco de ellos — sabes que te amo y estoy loca por ti —
— yo también estoy loca por ti — nos reímos y me separo agarrándome por los hombros una lagrima solitaria estaba rodando por su mejilla.
— ¡Má! — me queje sonriendo y limpiándosela.
— es que ya estás tan grande… no puedo creer que ya estés teniendo problemas de chicos cuando apenas ayer era que te cambiaba los pañales — gimoteo dramáticamente y mi cara se encendió.
— ¡Rene por favor! — soltó una carcajada y me arrastro a la sala donde estaba Fil conectando los cables para el karaoke.
De: Isabella Swan
Para: Anthony Cullen
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: Interrupción materna.
Idiotathony:
Lo siento Rene me ha pillado desprevenida.
Me tengo que ir.
TE AMO.
Isabella Swan
Extrañando locamente a Anthony Cullen (mi perfecto novio) casi universitaria de la UCLA.
Me senté en el sofá mientras veía a mi madre pelear con Fil porque él quería una música contri mientras que ella una pop.
De: Anthony Cullen
Para: Isabella Swan
Fecha: 3 de mayo del 2012
Asunto: El novio perfecto.
Mi nena:
Disfruta mientras puedas con Rene no te dejare que vuelvas a alejarte así de mi… ¡Demonios te extraño chingo!
YO TE AMO MAS.
Anthony Cullen
Castigado (por su perfecta novia) y exiliado.
Después de charlar con Fil y comer sus costillitas nos dejó vía libre a mí y a Rene porque se fue a dormir temprano ya que le dolía la cabeza pase el resto de la noche con mi madre hablando de todo y nada con un bote de helado y las películas que siempre nos habían encantado ver las muy, muy antiguas pero que no llegan al blanco y negro lo que era sorprendente sobretodo de alguien con la personalidad de mi madre.
— ¿con quién crees que se quedara? — le pregunte ya casi al final de la película el protagonista tenía que elegir entre dos chicas y el pobre estaba más enrollado que una bola de estambre.
Entendía como se sentía y no es algo que le deseara a todo el mundo.
— La rubia sin duda — contesto comiendo una cucharada de helado — siempre escogen a las rubias — murmuro con un matiz de resentimiento me eche a reír y ella suspiro dramáticamente.
— Madre tu eres tan rubia que me sorprende que no seas rubia platino — me burle irónicamente rodando los ojos ella bufo y se metió otra cuchara en la boca — pues yo digo que escogerá a la castaña —
— ¿Por qué estás tan segura? —
Porque tiene experiencia… dijo la chica sexy con una sonrisa ancha moviendo su cabello castaño de un lado a otro mi lado racional le bailaron la comisura de la boca por no dejar que la sonrisa se extendiera.
No era necesario que Rene supiera los detalles morbosos.
Me reí.
— Porque es más natural que la rubia — asegure asintiendo recordando que esta mañana muy temprano Thony me fue a recoger para llevarme al aeropuerto y tuvimos que desayunar en una cafetería.
Por supuesto estaba la reencarnación de la rubia puta de la cafetería del pueblo y si no es porque jale a Thony cerca de mí mientras nos colocaba los platos sus tetas se fueran restregado sin vergüenza en la cara de mi novio.
No te preocupes mi amor las prefiero castañas… susurro en mi odio mientras la muy idiota se iba furiosa al ver que yo había truncado su cometido y como Thony estaba demasiado divertido con la escena me beso antes de salir solo para que ella nos viera, suspire sonriendo, a veces Anthony es tan infantil como un crio que tiene un juguete y le dice a los demás niños mientras revolotea por su alrededor MIO, MIO, MIO.
Me fui a la cama después que Rene me dijo que me había quedado dormida y que efectivamente el protagonista había escogido a la castaña me coste cerrando la ventana porque el aire entraba y me molestaba busque mi teléfono y casi en la inconciencia escuche el tono.
— ¿Cómo la pasas? — pregunto esa dulce voz como el terciopelo suspire y me puse de lado dejando el teléfono presionado contra la almohada.
— Amo a mi madre, la extrañaba mucho, pero te estoy echando mucho de menos Thony y eso no me gusta — me queje haciendo un puchero.
— pero velo del lado positivo ya le dijiste a tu mama de la beca ¿no se puso feliz? —
— contentísima —
— Y estoy seguro que esta jodidamente orgullosa como lo estoy yo — nos reímos y escuche a alguien susurrar su nombre desde el fondo y era una voz de chica fruncí el ceño empezando a enfadarme — ¡Ya voy!... me tengo que ir sueña conmigo y te espero el domingo en el aeropuerto con un cartelito que diga tu nombre — quise reírme de la broma pero no me salió y antes de que hablara de nuevo otra vez se escuchó la misma voz llamarlo — no, no hagas eso… mierda te dije que no le hicieras eso — se quejó en un susurro.
— ¿Qué está pasando Anthony? —
— es que... ¡joder! — Soltó unas risitas y con quien estaba también lanzaba risitas — muñeca estoy tratando de hablar por teléfono — reprendió en tono juguetón que me hizo empezar a bajar la cólera temía que estuviera con Angela.
Yo no quería que estuviera con Angela ni siquiera que respiraran el mismo oxigeno de una habitación.
— lo siento Bells pero es que Carla está haciendo cosas muy graciosas con el Sr. Mesen sin tener en cuenta que todos están dormidos aquí — podía percibir una sonrisa en sus labios y eso me hizo soltar un suspiro de alivio.
¿Cómo te decimos ahora? ¿Celopata?... Replico mi lado racional mirando el manual de Síntomas de una obsesión.
— ¿Qué haces en el hospital? —
— Visitando a Carla tenia días sin verla — murmuro pero de la nada su voz de volvió dura como si no solo fuera eso lo que estaba haciendo.
— ¿te quedaras toda la noche? —
— si —
— ¿no te ibas a Nueva York mañana por la mañana? —
— de aquí salgo directo para haya a Carlisle le toco hacer guardia de noche hoy no pude resistirme a acompañarlo… me tengo que ir Bella te amo y no te preocupes por el Sr. Mesen lo estoy cuidando bien —
— Vale... adiós — y corto la llamada.
No pude evitarlo y me inquiete un poco ¿es idea mía o no sonaba tan relajado como en un principio de la conversación? Suspire y deje de divagar para cerrar los ojos mi mente se concentró mejor en la hermosa cara perpleja de Anthony cuando se dio cuenta que acepto cuidar al Sr. Mesen después que el efecto del post-orgasmo desapareciera.
Me serví un tazón de cereal y me senté junto a Fil a ver la televisión mi mamá estaba preparando el desayuno y como yo no quería tener una indigestión opte por lo fácil.
— ¿Qué ves Fil? — le pregunte cruzando las piernas.
— un partido de Golf —
— no me digas que ahora te gusta el Golf —
— ¡Claro que me gusta! — solte una risita y él sonrió ampliamente — ya casi me aceptan una membrecía en un club a las afuera de la ciudad cuando vuelvas a venir te enseñare a jugar… espero que nos vaya mucho mejor que con el beisbol — enrojecí de golpe y negó con la cabeza divertido.
De seguro está recordando mis fallidos intentos de darle a la pelota cuando en vacaciones venía a pasarla con Rene, él al igual que mi madre y mi padre no entienden que mi coordinación de manos, pies y ojos es totalmente nula al menos ya se rindieron.
— ¿Cómo está tu hígado? —
— El doctor dijo que un poco mallugado pero tranquila no te demandare — nos echamos a reír y seguimos viendo la televisión la última vez que lo intento accidentalmente solte el bate y le dio al pobre Fil que duro unas cuantas horas sin pararse del sofá.
Empezó a cambiar de canal y mientras buscaba algo para ver me levante a colocar el tazón en el fregadero mi mama había planeado un día de chicas así que Fil se quedaría solo aquí en la casa, hice una mueca al ver los panqueques de mi mama o al menos eso era lo que trataba de hacer…
David está en la zona donde ocurrió uno de los operativos para detener la delincuencia del narcotráfico adelante David…
Gracias Rodman… me encuentro en la península de Olympic, al noroeste de Washington donde la policía estadal y el cuerpo de policías local atraparon a una banda dedicada al narcotráfico y contrabando…
¡Oh por Dios!
— ¡Bella! — grito Fil y de inmediato salí corriendo hacia la sala — ¿tu sabias de esto? — negué con la cabeza con mis ojos fijos en la pantalla.
Mi boca se abrió de la impresión.
Eran Charlie y su gente más uno montón de policías que no conocía cargaban chalecos antibalas y cascos de seguridad ¿y porque no decirlo? ¡Armados hasta los huesos! El tipo decía como había pasado el operativo de anoche y preguntaba a cada tanto a ver si le daban más detalles pero ninguno quiso hablar cuando mostraron donde estaban peinando la zona que es como lo llama Charlie el corazón se me subió a la garganta.
Era el club donde Jacob y sus amigos se la pasaban.
Tenía una cinta amarilla y había muchos policías entrando y saliendo aparte de más reporteros que esperaban algunas declaraciones ya que se especulaba que habían salido heridos empecé a respirar pesado y mi mente solo se imaginó a Charlie de nuevo en una camilla.
— papá… — susurre sentándome de golpe en el sofá Fil me acaricio el hombro de manera reconfortante.
— estará bien es un tipo duro recuérdalo — asenti sin mirarlo.
Solo quería que me dijeran que Charlie estaba bien después… después me preocupare por lo demás.
— ¿Qué sucede? — la vos de mi madre sonó a mis espaldas y mientras Fil le explicaba todo la cámara apunto a un hombre alto con un chaleco antibalas y pistola en la mano.
— ¡Charlie! — grite sonriendo y sintiendo de nuevo el alma en el cuerpo.
Todos los estúpidos reporteros se fueron a acosarlo porque él era el jefe de policías pero no dio ninguna declaración se unió al otro tipo que parecía ser otro jefe y comenzaron a hablar.
Al parecer no tienen permitido dar declaraciones pero estaremos al pendiente de la situación vamos contigo al estudio Rodman…
El televisor se colocó en mute y los dos me voltearon a ver por una respuesta pero ninguna venía mi mente.
— ¿Charlie no te dijo nada? — pregunto mi madre a lo cual volví a negar con la cabeza — creo que deberías llamarlo para saber si está bien y que sucedió ahí —
— Si tienes razón — susurre levantándome para ir hacia la habitación.
— qué bueno que no estabas haya Bells — murmuro Fil con una media sonrisa asenti y camine con esa maldita molesta sensación en el pecho.
Cerré la puerta detrás de mí y busque mi teléfono debajo de mi almohada lo primero que pensé fue en llamar a Charlie, averiguar que paso, saber si de verdad estaba bien y aunque me digan cerda egoísta me alegraba que no fuera él algunos de los heridos en todo ese operativo en el club donde se la pasaba Jacob…
Jacob…
Jacob…
Jacob…
¡Jacob!
Me detuve en seco y apreté mis puños.
Ahora todo encajaba y esa molesta sensación se había esfumado ya sabía porque Thony me quería lejos de Fork mientras él no estaba sabia porque Charlie sonreía con evidente alivio mientras me montaba en el Volvo y por qué ellos andaban tan de confianza.
¡Lo sabían todo!
Desde siempre lo sabían todo y me lo ocultaron gruñí sintiendo las lágrimas rodar por mi cara ahora todo encajaba.
Las preguntas raras de Charlie sobre Jacob.
El por qué lo buscaba con desesperación sin que Billy lo ordenara.
La sobreprotección de Anthony.
Su No rotundo cuando decía que quería ir a ver a Billy.
Las desapariciones y el supuesto rescate que tenían que hacerle a Angela.
Los secretos entre los chicos y él.
Todo encajaba… y yo como la propia estúpida sin saber nada.
El teléfono sonó y en la pantalla decía Anthony llamando no pude evitarlo y lo estrelle contra la pared mientras buscaba mi maleta.
— ¿Bella? ¿Estás bien? ¿Qué fue eso? — Mi madre entro a mi cuarto y se quedó paralizada al ver como metía ropa tan rápido como me daban las manos — ¿para dónde vas? Bella responde… ¡Isabella! —
— Me voy a Fork — hable entre dientes porque sabía que estaba a punto de gritar.
— ¿Por qué? Acabas de llegar Bells — su rostro se tornó melancólico suspire dejando mi ropa encima de la cama y buscando una toalla — viste todo lo que está pasando haya es mejor que te quedes así Charlie estaría más concentrado en lo que hace —
— créeme madre él está concentrado en lo que hace con o sin mí —
— ¿a qué te refieres? —
— Lo siento má pero tengo que ir — me gire a verla y le regale una sonrisa forzada — es importante que lo haga — ella asintió y desapareció cerrando la puerta de la habitación.
Sabía que estaba molesta pero esto era una prioridad.
Necesitaba hablar con alguno de los Cullen antes que con Charlie tenía que saber todo pero conociendo a Anthony lo más seguro es que los haya mandado lejos así como a mí pero no me importaba yo solo quería respuesta.
.
.
Cuando llegue a Fork estaba lloviendo y era de noche le hice prometer a mi madre que no le diría nada a Charlie porque estaría en casa de Alice y que mañana la llamaría lo más pronto posible.
Tome un taxi y le di la dirección de los Cullen mi mente viajaba en miles de ideas y estaba tan furiosa que quería llorar pero ya no me salían lagrimas estaba cansada de eso y me sentía seca lo que era una fortuna no quería llorar, quería ser fuerte y poder con lo que se me avecinaba.
— Gracias señor — me despedí de él que me ayudo a traer las maletas al porche a pesar que estaba lloviendo mucho más fuerte que cuando llegue como supuse no había nadie todo estaba oscuro y no se escuchaba ningún ruido proveniente de la casa que no sean las gotas chocar contra el techo.
Me senté en la puerta abrazando mis piernas y colocando el mentón en las rodillas yo sabía que alguien tenía que venir y me tenían que explicar solo rogaba que fuera rápido tenía hasta la madre de frio y estaba cansada.
Quizás debí haber llamado a Charlie para que supiera o quizás a Alice o en su remoto caso a Anthony pero… pero estaba molesta y solo quería verlos a la cara ¿Cómo puede ser que me hayan ocultado algo así? ¿Por qué todo tiene que ser tan difícil? ¿Por qué justo cuando pensaba que todo iba a salir perfecto se dañan las cosas? Y pensar que quería buscar a Dimitri para hablar con Jacob me pregunto dónde estará, que estará haciendo, como tomaría todo lo de sus amigos…
— ¡Bella! — grito una voz que conocía muy bien abrí los ojos y me levante del piso gruñí moviendo mis brazos me había quedado dormida y al parecer la lluvia no había cesado — ¿Qué demonios haces ahí? ¡Te puedes enfermar malditasea! — reclamo llegando a mi lado y alzándome en sus brazos.
Todavía estaba medio grogui así que no supe reconocer quien era la persona que iba detrás de Thony empezó a subir las escaleras y fruncí el ceño revolviéndome para que me liberara.
— ¡Suéltame! — grite con las mejillas ardiendo me ignoro por completo y entramos a su cuarto me tumbo encima de su cama y se puso encima de mi sujetándome las manos con fuerza y quitándome la ropa — ¿Qué estás haciendo Thony? ¡Suéltame! ¡Te dije que me soltaras! — chille revolviéndome debajo de él.
— cállate Isabella — ordeno con vos dura me miro a los ojos y estaban oscuros y furiosos pues bien… yo también estaba furiosa.
Me quito la ropa incluyendo el sujetador y jadee de sorpresa me soltó las manos y cuando estaba a punto de taparme porque realmente estaba confundida me sentó de golpe y se las ingenió para colocarme una de sus camisas manga largas me volvió a acostar de golpe y se levantó llevándose mis jeans en el proceso solte un grito de pura sorpresa y tan rápido como me los quito me puso unos monos grandes de algodón.
— ¿Qué haces? — pregunte confundida con el ceño fruncido.
— ¿Qué hago? — inquirió tomándome la mano y jalándome hasta el baño — estas por completo empapada y lo más seguro es que te enfermes ¿Cómo demonios es que te duermes ahí? ¿No sabes que estaba lloviendo? ¡Dios Bella! Tienes que ayudarme a mantenerte fuera de peligro — me sentó en el inodoro y saco un secador de cabello bufe cruzándome de brazos y pasándome la mano por la cabeza.
Si estaba húmeda pero no era para tanto de echo ni siquiera me había dado de cuenta creo que estaba tan cansada de todas las emociones del día, de todo el viaje y de toda la mentira que no me di cuenta además ¿quién se daría cuenta que tiene frio cuando estas hirviendo de la rabia?
— ¿y a ti que te importa que yo te ayude? — murmure mirándolo atraves del espejo sus ojos no dejaron mi cabeza y no se dejó de mover me estaba ignorando bien… será un monologo — tu nunca me dejas ayudarte ¿entonces para qué demonios tengo que hacerlo? Siempre me tengo que enterar de último, siempre soy la que no puede saber nada, siempre soy la que le ocultan cosas ¿para qué? ¿O por qué? —
Nada.
Solo silencio de su parte.
— ¿Por qué me quieres apartar de ti? — Le grite girándome para verlo y quitando el estúpido secador me miro abriendo muchos los ojos — ¿Qué es lo que quieres de mí? No entiendo simplemente no entiendo — salí del baño con los ojos llenos de lágrimas.
Genial vaya forma de demostrar que era fuerte.
— Bella…—
— ¡Bella nada! — Volví a gritar apretando mis manos en puños — ¿Qué es lo que soy para ti? — bajo la cabeza y se metió las manos en los bolsillos.
— Eres mi mundo Bella — murmuro tan suave y bajo que sentí como me acariciaba con las palabras — mi vida eres tú…— su voz desapareció y levanto la cabeza con ojos brillosos y resplandecientes.
Se quedó callado por unos segundos y sus ojos vagaron por todos lados mientras que sus labios se movían ligeramente luego se posaron en mis ojos y me quede paralizada sintiendo como la rabia se iba de pronto y me llenaba de una emoción desconocida como si estuviera participando en algo espectacular pero no sabía que era.
Una sonrisa resplandeciente apareció en su rostro y se acercó a mí con una rapidez que me dejo helada me acaricio el rostro y sus ojos no dejaron los míos siguió moviendo sus labios ligeramente sin pronunciar palabra alguna y me perdí en sus ojos verdes, brillantes y alegres.
Pero luego sus ojos se apagaron y suspiro cerrando los ojos.
— ¿Cómo puedes dudar de eso? — pregunto casi con incredulidad y sin querer un suave gruñido broto de mis labios.
— Así como tú puedes dudar de mi — le recrimine en un susurro mientras me limpiaba la cara de las lágrimas — ¿Cómo puede ser posible que me tenga que enterar en lo que hace mi novio a mis espaldas por un noticiero? — se encogió levemente como si le fuera dado un golpe.
— yo te iba a decir todo —
— no, no lo ibas a decir —
— estaba esperando a que todo esto acabara no quería que te pusieras así como estas ¿no me puedes entender ni un poquito? — rogo con voz dolida pero a la misma vez furiosa.
— No, no quiero entenderte — me separe de golpe sus manos y puse distancia no podía dejar que me engatusara con sus dulces palabras y ojos brillantes y lo escuche gemir pero no se acercó a mí — no se me da la gana de entenderte — grite con rabia — Anthony lo que tú tienes que entender es que no me puedes encerrar en una maldita caja de cristal — me senté en la cama y oculte mi rostro.
¿Es que él no me podía entender a mí? ¿Tan poca cosa represento en su vida como para que no me cuente nada? Sin quererlo llore más fuerte incluso podía decirse que le estaba haciendo competencia a la lluvia.
— Bella… mi amor — susurro rodeándome con sus brazos pero me deshice de ellos mire sus ojos llenos de remordimiento y dolor pero no quería caer al menos no por ahora necesitaba estar furiosa — no me hagas esto… sabes que detesto que no me dejes tocarte… yo… yo sé que me equivoque pero lo hacía por ti — me puse en el otro extremo de la cama y me senté abrazando mis piernas.
— ¿Qué pasa contigo? —
— ¿Qué pasa de qué? — pregunto confundido alce mis ojos a él y mire su pasamontaña era rojo y combinaba con su camisa negra y sus zapatos negros con detalles en rojos mis ojos vagaron hacia sus manos enguantadas solo los dedos eran visibles.
¿Por qué sentía esa molestia en el pecho? ¿Por qué tenía la necesidad imperiosa de arrebatarle todo eso? ¿Por qué tenía miedo? Eso nunca me había molestado… bueno no mucho trataba de ignorarlo y confiaba en él cuando me dijo que pronto me lo iba a decir ¿porque en este momento no lo hacía y quería que me dijera todo de una vez? Suspire sintiendo como las palabras se abrían paso por mi boca.
— Quítate el pasamontaña — lo mire a los ojos que se abrieron de la sorpresa y se levantó tambaleándose un poco — quítate el pasamontaña Anthony… quítate tus guantes… quítate tus lentes… quítate todo… desnúdate para mí — mi corazón palpito con fuerza y sentía el arrebol en mi rostro — quiero que te desnudes… deseo que te desnudes me dijiste que arias todo por mí que soy todo para ti y que te gustaría complacer cualquier capricho pues bien… ¡Desnúdate! — veía como su pecho subía y bajaba de manera acelerada y como sus ojos se llenaban más de miedo pero había algo ahí… una chispa de duda y me agarre fuerte a ella esperando que fuera suficiente.
Por un momento todo se paralizo y mis sentidos solo estaban fijos en él.
Esperando.
Deseando.
Sintiendo.
Anhelando.
— No — susurro y su voz se quebró.
De nuevo mis lágrimas hicieron acto de presencia y enterré mi rostro en mis piernas sentía la decepción golpearme con fuerza y todas la imágenes de lo que posiblemente sea Anthony Cullen desnudo y al descubierto para mí se desvanecieron gruñí frustrada… todo era tan confuso que no sabía por dónde empezar, no sabía que sentir o que pensar y todo es por la estúpida desconfianza todo por querer protegerme ¡Bah! ¡A la mierda la protección! ¿Por qué me hacía esto? ¿No era más fácil que me dijera todo desde un principio? ¿Qué necesidad hay de ocultarme la verdad?
— Bella lo siento — di un respingo por lo cerca que lo había escuchado alce mi mirada estaba sentado frente a mí con una pierna encima de la cama su rostro era un sinfín de emociones y sus ojos estaban tan cansados y dolidos como supongo que estarían los míos — siento mucho no haberte dicho nada pero lo hacía por tu bien —
— ¿es que me ves mejor? —
— no —
— ¿desde cuándo sabes que los amigos de Jacob hacen todo eso? — Gimió como si se fuera llevado un enorme golpe y una mano voló a su corazón — ¿Anthony? —
— ¿los amigos de Jacob? — pregunto incrédulo sus ojos se volvieron fuego puro y apretó las manos hasta que los nudillo se volvieron blancos — ¿Qué quieres decir con eso? — Me mordí la boca y quite mi vista de él — ¡Todavía crees en ese maldito perro! — grito con cólera me encogí en mi sitio negando con la cabeza.
— No es eso Anthony — dije firme tratando de controlar mi respiración.
— ¿entonces qué es? — Se acercó a mí tan rápido como un felino y me tomo de las manos levantándome y pegándome contra su cuerpo — dime que es para no pensar que ese perro te sigue importando Isabella — hablo contra mi oído y sonó tan baja y espeluznante que me recorrió un escalofrió.
— yo… yo… —
— Él esta tan metido en eso que solo le espera la maldita cárcel no tiene remedio, no tiene salvación, no tiene nada — me mordí la boca tratando de eliminar esas imágenes de mi mente y dos lagrimas bajaron por mis ojos me acostó en su cama y se puso encima de mi dejando mis manos libres.
— Jacob no estaba aquí cuando pasó todo eso —
— eso ha sido durante muchos años —
— puede que haya una explicación razonable —
— la única explicación que hay es que es un delincuente tú misma lo viste el día que me dejaste — sentí un pinchazo de dolor cuando recordé ese día quise quitármelo de encima porque estaba siendo muy cruel y frio pero me era imposible.
— yo sé que trato de matarte —
— esperaba no recordártelo —
— pero puede que no esté metido en eso… de lleno —
— Isabella ¿debería preocuparme por tu salud mental? Creo que es más que suficiente que alguien haya tratado de matar a una persona para saber que es capaz de hacer lo que sea — solte un sollozo y golpee su pecho con fuerza — no hagas eso no quiero que te lastimes —
— ¡Eres un idiota! — chille volviéndolo hacer gruño irritado y me agarro de las manos colocándolas a ambos lados de mi cabeza — ¡Suéltame! — me empecé a revolver debajo de él con fuerza pero parecía una hormiga tratando de luchar contra un elefante.
— ¿Por qué lo defiendes? — pregunto casi en un hilo de voz me detuve en seco y busque sus ojos con desesperación lucían tristes y apagados — ¿todavía crees en él Bella? ¿Todavía sigues amándolo? — se mordió la boca con fuerza y sus ojos se aguaron.
Me partió el alma verlo así y supe que esto había llegado demasiado lejos nos estábamos haciendo daño solo despotricar contra el otro sin hablar ni escucharnos.
— No bebé ¿Cómo puedes pensar eso? — Susurre liberándome de una mano y acariciándole la mejilla — yo te amo a ti — jure solemne liberándome de la otra mano y rodeando su cuello lo abrace con fuerza cuando enterró su rostro en mi cuello.
— Lo siento Bells — murmuro contra mi cuello.
— necesitamos hablar Thony —
— Si… hablar… tenemos que hablar — balbuceo torpemente.
— Necesito que confíes en mí —
— yo confió en ti —
— Hablemos entonces — asintió y se levantó tomándome de la mano.
Lo vi quitarse los zapatos y las medias junto a la camisa y los jeans pensé que se iba a desnudar y cumplir lo que deseaba hace un rato y antes de que me hiciera esperanzas se metió a la cama arrastrándome con él.
— Hablemos — dijo en tono serio una boba sonrisa afloro en mis labios.
— estoy encima tuyo Anthony —
— ¿quieres que yo este encima de ti? — pregunto inocente tomándome la cara para que lo mirara abrí muchos mis ojos esperando a que fuera una broma pero al ver que lo decía enserio negué con la cabeza y me acurruque en su pecho metiendo mi rostro en su cuello y una de mis piernas en medio de las suyas.
Adsorbí su olor y lo abrace con fuerza él me estrecho y puse mi mano en su corazón que retumbaba tan fuerte como un tambor haciendo que Thony estuviera calentito y suave mejor que mi león de peluche que me regalo en la feria.
— Quiero que me cuentes todo sin omitir nada — advertí en un suave pero firme murmullo — por favor — suplique en un suspiro.
— Está bien pero… pero no hablaras ni preguntaras mientras hablo — asenti de acuerdo e inspiro hondo llenándose de… de… ¿Qué? ¿Tranquilidad? O ¿Paciencia?
Me desperté con un dolor de cabeza terrible gemí llevándome una mano los ojos y tapándolos de la dañina luz.
No recuerdo en que momento me quede dormida pero sabía que por lo cansada que estaba tuvo que ser muy tarde los truenos comenzaron a retumbar de madrugada y eso le daba más terror a toda la historia que me estaba contando Anthony.
¿Cómo pudo pasar todo eso si que nadie me diera cuenta… sin que yo me diera cuenta? Abrí mis ojos y baje la mirada al brazo enroscado en mi cintura y la pierna pasada por encima de las mías sentí la respiración en mi nuca y sonreí levemente alzando una mano y acariciando el rostro enterrado de Thony en mi cabello.
Lo amaba.
Me gire con cuidado y me quede observándolo tenía sus lentes puestos pero no parecía molestarle le acaricie la mejilla con suavidad y movió sus boca formando una pequeña sonrisa pensé que se había despertado pero no, sus ojos seguían pacíficamente cerrados, lucia tan hermoso, tan tranquilo sonreí acercándome a él y pegando mi boca a la suya deslice mi lengua por sus suaves labios rojos y soltó un gemido revolviéndose.
— Bells — gimió mi nombre y con un mordisquito empujo sus caderas hacia delante solte una risita y me separe él negando con la cabeza no puedo creer que hasta dormido mi novio es un pervertido.
Como pude me deshice de su cuerpo y busque una toalla en su armario que estaba full de ropa regada entre al baño cerrando con cuidado y abrí la ducha caliente metiéndome a ella para relajarme.
Todo lo que me conto ayer Anthony fue tan… impactante que me dejo nudos en todo lo que se llame músculos.
De los amigos de Jacob me era fácil creer, ellos siempre fueron así y aunque en algún momento pensé que podría ser solo la edad, una situación difícil o simplemente no tenían a nadie quien los apoyara con el tiempo fui descartando esas ideas hasta que muy dentro de mi supe que algo andaba mal con ellos ¿debería alegrarme porque estén en la cárcel? Porque no me siento alegre, ni triste y aunque fue Thony con los chicos y Charlie que pudieron acabar con eso tampoco me siento orgullosa.
Realmente no siento nada.
En realidad todo lo que me dijo Thony me dio una sensación de un sueño que cuando se despierta se olvida y no le das importancia pero aquí la cosa es que no lo puedo olvidar por mucho que yo quiera.
Suspire con cansancio.
¿Cómo puedes olvidar al primer chico que estuvo en tu vida y al que creíste conocer como la palma de tu mano? Ya a mí no me dolía Jacob desde que acepte que Anthony lo era todo para mí no me duele Jacob al menos no de la manera en cómo me obligaba a mí misma a que me doliera.
Suficiente con lo que me hizo sufrir mientras estaba con él y todo lo estúpida que fui por tratar de ver por sus ojos.
Suficiente con que me haya estado engañando con Jessica y todas las mujeres que quisiera desde… desde siempre.
Suficiente que por nuestra culpa hayamos hecho que Thony fuera una persona totalmente diferente a lo que es.
Ya tenía suficiente de Jacob, pero yo quería asegurarme de que estuviera bien de que pudiera vivir plenamente así sea en el camino del mal o del bien pero que lo hiciera y eso es lo que me llevo a querer poder tener la razón y pensar que quizás Jacob tenga una oportunidad así sea la más remota pero aunque sea tenga una oportunidad.
Presentía que Anthony lo conocía más de lo que yo lo conocí alguna vez.
Salí del baño y me puse la misma ropa de anoche Thony estaba profundamente dormido y ahora se había escondido entre la almohada y las sabanas haciéndose una bolita solte una risita y busque en sus jeans tirados en el piso su BlackBerry, marque el número de Rene.
— ¿si dígame? —
— Hola má —
— ¡Bella! — Exclamo feliz haciendo que riera — ¿Cómo estás? ¿Qué paso? ¿Qué te dijo Charlie? — me salí del cuarto de Anthony y empecé a caminar hacia la cocina.
— todo está bien mamá no te preocupes por nada y bueno… no he podido hablar con Charlie estoy en casa de Alice —
— ¿Por qué estas haya? —
— es que mmm… ¿Cómo te explico? La cosa es…—
— ¿sabes Bella? No importa — corto mi mentira que realmente estaba resultando terrible y suspire aliviada — para la próxima que me visites no dejare que te vayas ¿entendido cariño? —
— entendido má —
— me tengo que ir Fil me está esperando pero me avisas cuando hables con Charlie me gustaría saber si está bien y que está pasando haya en Forks —
— de acuerdo yo te aviso —
— te quiero bebe y te quiero mucho —
— Yo también te quiero mamá — nos despedimos por un largo minuto y corte dejando el teléfono en el bolsillo de mis monos cuando me gire para entrar a la cocina di un respingón.
— ¡Hola Bella! — saludo alegremente Emmett agitando su mano que tenía un tostado todavía tenía la pijama y por lo que veo solo había hecho desayuno para él.
— Hola Emmett —
— No pensé que se levantaran tan temprano — trato de disculparse al ver lo que yo miraba me encogí de hombros sonriendo y me fui a la cocina para preparar Wafles.
— ¿a qué hora llegaste? — Me miro confundido — es que no te escuche llegar — explique colocándome un mechón detrás de la oreja.
— Bella llegue anoche — soltó una risita divertida — fui yo quien entro tus maletas a la casa porque estabas cómodamente durmiendo en la entrada — enrojecí en punto máximo ¿es que no me dejaran olvidarlo?
Emmett siguió comiendo tranquilamente pero una duda rondaba mi cabeza y estaba segura que Thony no me la respondería.
¿Debería preocuparme Isabella? Creo que Thony si tiene razón y no estás pensando cómo se debe… me replico mi lado racional chasqueando la lengua y negando con la cabeza.
— heee… ¿Emmett? —
— dime Bella —
— ¡No hables con la boca llena! — me queje él se rio y asintió vaciando su boca con jugo de naranja — bien así está mejor… te quería preguntar algo importante —
— ¿y qué es? —
— ¿tú estabas ayer con Anthony? — Asintió receloso — ¿estabas en Nueva York? — Volvió a asentir y frunció ligeramente el ceño — ¿Cómo llegaron aquí tan pronto? — el alivio inundo su rostro y gruñí internamente parece que él no me dirá nada por las buenas.
— en el jet privado de Jasper —
— ¿y donde están todos los demás? — Me volvió a mirar dudando y me apoye en un pie tratando de parecer despreocupada — es que después de que paso todo lo que paso entiendo que Thony quiera alejarlos de aquí —
— ¡Oh! — Musito rascándose la cabeza — ¿él te dijo todo cierto? — asenti y di gracias a Dios que anoche estaba lloviendo y era difícil que se escucharan nuestros gritos.
— como dijiste Thony no quiso que se quedaran así que mando a Esme, Alice y Rosalie a Chicago, a Jasper con los chicos a L.A y a Angela con su madre a Londres como yo soy parte de su seguridad me fui con Carlisle y él a Nueva York — trate de no parecer sorprendida ya que Anthony me dijo en todo lo que participo Angela y si antes la odiaba ahora la odio más.
— ¿Cómo era Angela en sus misiones Emm? Porque tú sabes siendo la única chica debe ser difícil — pregunte tratando de que mi voz no sonara chirriante y batiendo la masa para los Wafles, por entre las pestañas vi que estrecho los ojos con recelo y me mordí la lengua para que cayera en mi actuación.
— Pues era genial — comento con entusiasmo — aunque todos y hasta ella la considerábamos el punto débil de nosotros pero sabía defenderse cuando podía y sin duda era mejor escalando que Thony —
— ¡Whoa! ¿Enserio? — fingí entusiasmo.
— ¡Si enserio! — Me reí de la ridícula euforia de Emmett — nosotros somos geniales Bella tienes que vernos algún día en acción es tan jodidamente divertido cada uno cuidamos las espaldas del otro así como Austin y yo llegamos en las motos justo cuando tres perros se le iban a tirar encima Anthony porque querían joder a Angela —
— ¿Cómo así? ¿La estaba protegiendo? —
— ¡Pues claro! ¿Cómo no hacerlo? A la pobre quería joderla Jared y Thony se enfureció y volaron por los aires con sus golpes pero ahí llegamos nosotros y los dejamos inconscientes con las motos fue una maniobra ge-ni-al — separo las palabra y me obligue a sonreír.
Isabella creo que Emmett tiene razón… murmuro la chica sexy sentada de piernas cruzadas y mentón en la mano.
¿Ahora tu estas de su lado? ¡Lo que me faltaba!
¡La quería violar Isabella! ¿Estas demente?... chillo mi lado racional caminando de un lado a otro la chica sexy asintió con un aire pensativo yo solo resople exasperada.
Lo único que me molesta es que este con ella ¿Qué hay de malo? Además ella compartió cosas a las cuales debería haberlo hecho yo ¿Por qué siempre tiene lo que quiero?
¡NO TIENE A ANTHONY!... trono la chica sexy levantándose de un salto con las mejillas encendidas.
Suspire.
Era cierto no lo tenía y eso es lo que me debe de importar.
— ¿y cómo era todo en Nueva York? — pregunte cambiando de tema Emmett sonrió mucho más alegre y comenzó a relatar lo poco que había visto ya que aunque iba a para proteger a Anthony no le hizo falta.
¿Quién le pone 1, 2, 3, 4 y 5 como nombres a guardaespaldas? Aunque la teoría que se nos ocurrió a Emmett y a mi es que Anthony no le interesaba saber sus nombres como para recordarlos y se les hacía más fácil así.
Cuando termino de comer puse el tercer Wafles y se lavando llevando todo al lavavajillas me tomo en sus brazos y me estrecho alzándome del piso me reí apenas con aire y me beso la frente.
— qué bueno que ya sabes todo — dijo feliz con una enorme sonrisa mostrando sus hoyuelos.
— ¿Por qué? — pregunte ladeando la cabeza.
— Aunque no lo creas Thony quiso decírtelo desde un principio pero tenía miedo — fruncí el ceño confundida — él no quería hacerlo porque para ese tiempo eran amigos y pues si lo hacía te ibas a separar del perro y por supuesto ibas a correr a sus brazos —
— ¡Oye! — me queje golpeándolo.
— no lo tomes a mal sabes de lo que te hablo — asenti bajando la cabeza y me revolvió el cabello — y pues después de todo no quiso decirte porque ya íbamos a acabar con ellos y todos queríamos tu protección… incluyendo Angela — susurro lo último y lo mire envenenadamente se rio separándose de mí y caminando hasta la salida de la cocina.
— eres un idiota —
— Me la paso con tu novio — se encogió de hombros y solte una carcajada — me voy a alistar porque mi Rosie llega en un rato — me guiño un ojo y asenti volviéndome a los Wafles — heee… Bella —
— dime Emmett —
— Yo sé que te cabreaste mucho porque Thony no te dijo la verdad — asenti y una expresión nostálgica apareció en su aniñado rostro — sé que es duro que te oculten cosas importantes pero quiero que sepas que lo hizo pensando en ti — parpadee varias veces y asenti un poco confundida.
— vale… está bien —
— heee… ¿Bella? —
— dime Emmett — se echó a reír ante mi cara de fastidio y suspire negando con la cabeza.
— Nunca olvides que te lo oculto porque eres importante para él y te ama como se puede amar una sola vez — me quede helada y cuando quise buscar una explicación se había ido.
Bufe irritada.
¿Cómo Emmett me puede soltar algo tan profundo y no explicarme por qué? ¿Y porque suena como algo más… como un secreto? Sentí el pecho acelerarse y una molesta sensación también pero necesitaba tranquilizarme Anthony me había contado todo y aunque seguía un poco molesta con él lo entiendo lo de querer protegerme y también entiendo a Emmett cuando me dijo que tenía miedo.
Mi novio puede ser muchas cosas (las cuales la mayoría me encantan) pero había una cosa que no soportaba ser y esa era que lo prefirieran a él solo porque no hay más opción.
Sonreí tontamente.
Yo lo prefería a él por el simple hecho de que no se dejaba de pelear a pesar de que tuviera la guerra perdida.
— ¿Bella? — Grito desde la habitación — ¡Bella! — esta vez grito desde afuera y sonreí tenuemente sonaba como un niño cuando exigía algo.
— ¡Aquí! — grite en respuesta y se escucharon los paso acelerados bajar por las escaleras.
Apareció en la puerta con todo el esplendor de verlo semidesnudo (y presentía que no se había dado cuenta) abalanzándose hacia mí como una flecha.
— Pensé que me habías dejado — susurro alzándome en sus brazos.
— No lo voy a hacer — repetí lo que había dicho antes de dormirme — anoche estaba cabreada porque me ocultaste cosas importantes pero hoy entiendo porque lo hiciste — se giró para que me sentara en la barra y se puso en medio de mis piernas.
— ¿ya no estas molesta? — sus ojos estaban abiertos y temerosos sonreí negando con la cabeza y soltó un suspiro de alivio.
— Tienes que prometerme que nunca me ocultaras cosas — se tensó levemente — por favor Anthony tienes que decirme todo aunque pienses que me van a molestar o me van a hacer daño no me importa quiero saberlo — rogué clavando mis ojos en los suyos.
— ¿no te puedes limitar a ser feliz? — gruño colocando su cabeza en sus dos manos ocultando su rostro.
— Soy feliz siempre que este contigo no importa en qué circunstancias —
— ¿Por qué siempre eres tan jodidamente terca? — Volvió a gruñir desde el fondo de su garganta y sonreí acariciándole la espalda — está bien te diré todo pero si prometes que me ayudaras a cuidarte —
— lo prometo —
— ¿Dónde está tu teléfono? — enrojecí de golpe y alzo la cabeza con una ceja alzada.
— Puede que haya tenido un desafortunado encuentro con la pared — soltó una risita y rodé los ojos.
— Saldremos a comprar otro… hoy —
— ¡No! —
— ¡Pero lo prometiste! — sus ojos brillaron triunfales y puse mala cara cruzándome de brazos ¿Cómo puede despilfarrar tanto dinero? ¿Y porque le gusta gastar dinero en mí? — Te recuerdo que entra plata a mí…—
— Sí, sí, si como sea — bufe — sé que ganas dinero hasta cuando duermes pero ¿es necesario que lo gastes en mí? —
— ¿entonces en quién? — Pregunto curioso — ¿en otras chicas? — y aunque quise enojarme no pude, lucia tan confundido como un niño que ve por primera vez las suma y resta en la primaria solo sonreí inclinándome para darle un beso.
— Dejemos de hablar de tu dinero — susurre acariciando mis labios con los suyos.
Sus manos me sujetaron de la cintura pegándome más a él y sonreí casi por un segundo antes de que su lengua se abriera paso atraves de mis labios y gemí extasiada porque lo había echado mucho de menos enrolle mis piernas a su alrededor y acaricie su espalda sintiendo como profundizaba el beso.
— Bella — gimió separándose de mí para buscar aire y bajando hasta mi cuello — eso no es justo — lloriqueo metiendo sus manos por debajo de mi camisa que era suya.
— ¿Qué no es justo? — pregunte en un murmullo sintiendo como mi cuerpo empezaba a arder y mi entrepierna palpitar con corazón propio.
— esas muy vestida y yo no — solte una risita temblorosa.
— Ahora es que te vienes a dar cuenta — su boca ocupo la mía y si no estuviera tan concentrada en las sensaciones que me daban sus manos subiendo hacia una zona que me gusta me preocuparía del hecho de que nunca se dé cuenta cuando anda semidesnudo.
— ¡CULLEN! ¡SWAN! — Grito el único que sabía que estaba en la casa mis mejillas se calentaron a punto máximo y separe a Thony de mi cuerpo interponiendo mis piernas — ¡Par de pervertidos! Es una cocina vayan a hacer sus porquerías arriba — trono absolutamente divertido.
Mire a Emmett casi cayéndoseme la cara de vergüenza y él se soltó a reír agarrándose la barriga con una mano y apoyándose con la otra en la rodilla Thony gruño cruzándose de brazos y apoyándose en la encimera detrás de él.
— Fueran visto sus caras — chillo entre risas sentí mis nariz y orejas calientes y mire a Thony en busca de ayuda me sonrió caminando hasta donde Emmett agarrándolo por el cuello de la camisa y por fin jalándolo fuera hacia la salida no opuso resistencia ya que no dejaba de reírse.
— Adiós Emmett — me despedí alegre de que se fuera y no tuviera que recordar en qué posición nos encontró.
Fue inútil.
Los Wafles me lo volvieron a recordar y salte de la barra la cocina empezaba a llenarse de humo y estaba por completo quemado así que iba para la basura.
Edward POV
Estaba dándome una ducha mientras Bella ordenaba todo abajo ya que me amenazó con un tenedor si no subía y me alistaba para salir.
Habíamos planeado un día normal por petición mía porque realmente necesitaba un estúpido día normal como de ir al centro comercial comprar un helado y hablar estupideces sin importancia pero aun así que venían siendo música para mis oídos porque venía se su boca.
Estaba cansado.
Exacto… así me podía describir en este momento.
¿Era mucho pedir querer normalidad? La ida a Nueva York fue una mierda y a pesar que resolvimos lo de las empresas me quería largar de ahí cuanto antes, 5 me dijo que Bella se estaba yendo y me vine de inmediato casi me da un ataque al corazón al verla tirada en el piso y luego… luego vino lo peor ¡Nunca había estado tan asustado en mi jodida vida!
Por un momento quisiste hacerlo… susurro esa vocecita irritante que anoche chillaba que lo hiciera.
¿Pero cómo lo iba a hacer? Ya suficientes problemas tenía con ella como para que a eso se le sumara que soy Edward Mesen pero enserio quise quitarme el maldito disfraz quise desnudarme delante de ella pero me acobarde.
Ahora ya todo había pasado y aunque tenía mucho coraje con todo el mundo y Emmett tuvo que arrancarme el teléfono para que no llamara a Charlie gritándole sobre lo que pareció en el puto noticiero sabía que no era su culpa y me obligue a calmarme ya todo había pasado y me alegraba que fuera así no quisiera seguir escuchando las frases confió en ti y confía en mi le tengo especialmente cabreo a esa mierda porque sabía que por culpa de esas palabras todo se iba a arruinar… en realidad yo lo iba arruinar.
Así que por eso estoy desesperado por normalidad estaba cansado de ex novios dementes, secretos, poder, fama, dinero… y un sinfín de cosas a las que no les veo valor sin Isabella.
Cuando salí me puse a buscar ropa en mi armario tire unas cosas al piso y casi me tuve que meter de cabeza pero encontré la ropa más normal que tenía una camisa blanca, unos jeans y busque mis converse negras por un momento dude en quitarme los guantes pero no, mejor y me quedaba con ellos tengo entendido que Bella era una antigua fanática de mi así que ¿y si me descubre? Mejor y no correr riesgos.
Empecé a recoger la cama y cuando tire las almohadas al piso algo choco contra él fruncí el ceño y busque que había sido para encontrarme con el cuaderno de canciones entonces recordé la canción que resonó en mi mente anoche cuando discutía con Bella sonreí abiertamente y me arrodille buscando un lápiz en la mesita y escribiéndola.
Ayer casi dejo todo solo por correr al piano para escribirla pero estaba discutiendo con Bella aunque eso me hizo admirarla más de lo que ya lo hago me pareció jodidamente increíble que me haya inspirado con esa estúpida duda de no saber lo que era para mí.
Me sentí ofendido.
Después de todo lo que había dicho y hecho para demostrarle todo lo perfecta, valiosa y única que era para mí sigue teniendo dudas.
— Thony estaba pensando en decirle… ¿Qué estás haciendo? — pregunto deteniéndose en la puerta.
Su cabello caía en cascadas por su rostro, sus ojos estaban grandes y brillosos y sus labios estaban rojos y perfectamente besables.
Mi novia era una diosa… gemí involuntariamente y quite mi vista de ella era demasiado hermosa para su bien seguí escribiendo lo más rápido que me daba la mano y cuando se acercó a ver que era cerré de golpe el cuaderno.
— ¿Qué es eso? — pregunto mirando con curiosidad el cuadernito horroroso.
— ¿esto? — alce el cuaderno hasta arriba porque se puso a dar saltitos para agarrarlo me reí tomándola de la cintura y dejándola en el aire — esto es mi vida en palabras — vi como sus ojos brillaron curiosos y sorprendidos antes de acercarme a su boca.
De inmediato enrollo sus hermosas piernas a mí alrededor y puse mis brazos en su cintura dejando caer el cuaderno y pateándolo para que se metiera debajo de la cama con lo curiosa que era no dejara de molestarme por él todo el día.
Estábamos en el centro comercial Bella sostenía mi mano mientras que la retenía para que no se fuera corriendo a la librería nueva que abrieron sonreía como estúpido ya que no me podía dejar de sorprender ya habíamos comprado su nuevo teléfono (para cabreo de ella) y comprado un helado mi día estaba resultando más que normal estaba resultando perfecto.
Entramos a la librería y mi novia se volvió como loca de hecho me sentí fuera de lugar ¿Cómo es que puede meterse tan de lleno en eso y olvidar que su novio está a su lado? Así que solo me toco cruzarme de brazos y esperar a ver qué libro quiere comprar, los chicos llegarían para mañana en la tarde ya que Jasper les estaba enseñando toda L.A en alguno de sus tantos autos a cada rato recibo fotos y la última era de Mike con helado en la cabeza porque intento conquistar con su peculiar estilo a una tipa de la playa, Angela y su madre llegaran para el lunes en la mañana ella está aprovechando para revisar todo sobre su universidad y pues Esme y las chicas llegaron hace rato ya Emmett las fue a buscar.
Lo que me preocupa es Carlisle no se viene de Nueva York hasta el lunes y aunque mi tíos se quedaron a ayudarle todo el desastre y Garrett se esté encargando de que nada de eso salga a la luz me fuera gustado estar ahí y darle un mano pero no pude hay alguien aquí que me necesitaba.
— ¡Thony! — Me llamo llegando a mi lado y mostrándome el libro con una enorme sonrisa — este quiero este — me reí inclinándome para darle un beso y antes de profundizarlo se separó con las mejillas rosadas — ¿pensaste en lo que te dije? —
— ¿Qué? — pregunte medio estúpido.
— Lo de Charlie — puso los ojos en blanco y me tomo la mano para guiarme hasta el cajero — aprovechemos hoy que no hay nadie más que nosotros y pues podemos cenar los tres juntos — hice una mueca sacando el dinero.
— ¿no crees que ya sabe algo? —
— si lo sé pero… pero ahí que hacerlo formal esta en tu lista de reglas —
— mmm… vale —
— ¿compramos en Burger King o prefieres McDonald? — pregunto mientras salíamos y me volvía a agarrar la mano.
— lo que quieras —
— ¡Genial! Será Sudwuey — rodé los ojos y me sonrió para de nuevo arrastrarme donde venden emparedados de todos tipos.
Cuando estacionamos fuera de su casa ya estaba anocheciendo y la patrulla de policías ya estaba allí estaba jodidamente nervioso (no porque Charlie sepa sobre nuestra relación de hecho ya se imagina que pasa algo) sino porque Bella lo había llamado antes de salir así que ya sabía que su hija estaba conmigo desde anoche juro que pude escuchar cosas nada agradables salir de su boca y eso que estaba a un metro lejos de Bella además no ayudaba nada que cuando Charlie fuera a buscar las cosas de Bella incluyendo al gatito Emmett me haya llamado dos minutos después diciendo Eddie ¿me dejarías tu Volvo y tu guitarra de Elvis Presley? Ya que el jefe llego armado hasta los huesos esperando encontrarte ¡Oh sí! Sin duda Emmett es el mejor relajando a las personas.
Inspire profundamente y por cualquier cosa me puse detrás de Bella mientras escuchaba los pasos de Charlie venir hacia la puerta.
— Eres un cobarde — se quejó codeándome.
— ¿cobarde yo? ¡Por tu culpa me van a hacer en sopa! — soltó una risita divertida y le pique una costilla.
— yo la tomaría ¿te imaginas? Sopa a la Thony especialidad del chef Charlie Swan para los mejores restaurantes de los Estados Unidos — sonrió abiertamente pero antes de que una réplica nada decente hacia la Sopa a la Thony saliera de mis labios murió cuando Charlie abrió la puerta y la agarro por una mano jalándola hacia sus brazos.
Estaba más que cabreado… estaba histérico.
¡Mierda!
— ¡Tu! — me acuso apuntándome con un dedo y como el estúpido que soy mire para ambos lados.
— ¿Yo-o? — tartamudee señalándome.
— ¡Si tú! — Se adelantó unos pasos e incline mi cuerpo hacia la derecha en busca de la ayuda de mi novia — ¿Cómo te atreviste a tocar a mi hija? — pregunto indignado.
— ¡Pero no la toque! — me queje.
¡Corre Mesen!... chillo esa vocecita irritante que al igual que Emmett no me ayudaba en nada.
— ¿entonces que hicieron anoche? Porque no me vengas con el cuento de que jugaron carritos — se cruzó de brazos y con su imponente estatura tuve que alzar la cabeza para verlo — pensé que era un chico de bien y mira con lo que me sales —
— ¡Pero no hice nada! — seguí quejándome.
— mira Cullen yo nací una noche pero no anoche así que me vas diciendo si se cuidaron o no porque te juro que…— y casi me iba desmayando cuando vi la dirección en la que iba su mano.
— ¡Papá cállate! — trono Bella colocándose en medio de nosotros protegiéndome con su pequeñito cuerpo.
¿Ya ven porque la amo?
— No te metas Isabella Marie Swan porque esto es entre ese descarado…—
¿Descarado?
—… indecoroso… —
¿Indecoroso?
—… Demonio de Cullen — ¡Whoa! ¿Demonio? Eso no me lo esperaba ¿debería sentirme ofendido o aterrado?
— Papi Thony no hizo nada — me defendió Bella con toda la paciencia del mundo — no estábamos solos Emmett estaba con nosotros y…—
— pero eso no quita que se hayan encerrado en su cuarto a hacer pecados lascivos — chillo furico.
Bella lo ignoro.
—… estaba muy ocupado peleando conmigo porque no me dijo nada sobre lo que estaba pasando con Jacob Black — hice una mueca odio si quiera que pronuncie su nombre la furia de Charlie se fue en seco y me miro sorprendido.
— ¿le dijiste? — inquirió desconcertado.
— ella ya lo sabía por la mierda esa de la televisión — suspire aguantando un gruñido él miro a Bella que ahora tenía las manos en las caderas y lo miraba de manera acusadora.
— tu siempre supiste todo y no me lo dijiste ¿Por qué? — pregunto casi al punto del cabreo como ayer cuando estaba conmigo y gracias al cielo que eso salió a relucir porque el jefe se veía como un enorme gato manso en vez del tigre que estaba hace unos segundos.
— Yo… yo… yo te iba a decir — balbuceo moviendo las manos — pero no me pareció lo mejor —
— Pero se trataba de mí…—
— EX NOVIO — replique recalcando las palabras — y eso ya no importa más Bella tu padre hizo lo que cualquier padre aria así que olvidemos toda esa mierda ya paso yo ya te dije todo — los dos me miraron y asintieron.
Vale no todo… lo de las chicas vírgenes y ella no se lo dije pero tampoco tiene porque enterarse decidí que ese único recuerdo lo conservaría como algo bonito.
Eres tan dulce me haces llorar ¿Dónde están tus bolas? ¿En el cuello de Bella o en su muñeca?
¡Cállate maldita serpiente ponzoñosa! ¿No se supone que deberías ayudarme? ¡Eres una jodida vos chillona y odiosa!
— ¿será que nos dejas pasar papá? — Pregunto Bella de manera dulce y conciliadora — trajimos la cena — alzo la bolsa de comida y Charlie me dirigió una mirada escéptica antes de asentir y hacerse a un lado.
Sé que es de maricas pero me pegue a Bella como una lapa mientras cenábamos donde tranquilamente se le explico a Charlie que yo no toque a su hija (por supuesto ganas no me faltaron) y que ahora si teníamos una relación real como Dios manda y como yo quiero que sea.
Nos fuimos a la sala donde el Sr. Mesen se sentó en mi regazo y empecé a acariciarlo mientras veía un partido de futbol europeo con Charlie di un respingo en cuanto sentí que me mordió gemí sobándome el dedo vale quizás me lo merecía no había sido una buena idea dejarlo con Emmett y que además lo haya dejado olvidado en el hotel suerte que me llamaron de recepción reportando su paradero ya que estaba a punto de subir al jet.
— Los policías estadales se están encargando del que se escapó — susurro Charlie mirando hacia atrás, Bella estaba tarareando Mono Araña y lavando los platos ya que de nuevo había sido amenazado con un tenedor.
— ¿Quién fue? — pregunte en el mismo tono Charlie me había llamado en la madrugada para contarnos todo a mí y a Carlisle pero antes de que me pusiera a insultarlos por dejar escapar a un maldito perro Carlisle me tapo la boca y se encargó de decirle lo que tenían que hacer por si la prensa se enteraba.
— Paul — gruñí apretando las manos — estuvimos cerca de agarrarlo pero se nos escapó dejando a uno herido en el brazo —
— ¿encontraron mercancía y dinero? —
— Si, en las bodegas que nos señalaron en el mapa estaba llenas de esa porquería tuvimos que esperar a que los medios se fueran para sacarla —
— No sé cómo llegaron ahí — murmure cerrando los ojos y buscando la tranquilidad me prometí que hoy sería un día malditamente normal — ¿ya le sacaron alguna palabra al Alfa? —
— ¿Sam? — Asenti y él negó con la cabeza — no quiere hablar al igual que los demás — suspiro frustrado — si tan solo lográramos sacarle alguna información de quien era su jefe acabaríamos con esto de una vez ¿Cómo está tu empresa? —
— ¡Jodida! — masculle pasándome las manos por la cara y acomodándome mis lentes.
— ¡Cullen! — me regaño frunciendo el ceño.
— pero si es cierto jefe está totalmente jodida, Carlisle se quedó a resolver todo y aunque se puede y será como si nunca fuera existido toda esa mierda igual esta jodida todos tenemos que colocar plata para sacarla ya que el maldito vicepresidente nos tiró a la quiebra para hacer esos fraudes —
— No es que eso les cause mucha diferencia levantarla de nuevo — murmuro divertido.
— ¡Infiernos que si nos causa! — Solte cabreado recordando toda la mierda que paso en esa oficina — ¿sabe lo que eso nos dolió en el orgullo? Casi mato al tipejo ese con mis propias manos y créame que lo fuera echo si fuera salido en la prensa — me apoye en el sofá y empecé a acariciar al Sr. Mesen de nuevo Charlie tenía que entender que lo que nos dolía el cómo nos timaron tan estúpidamente.
Carlisle está con el alma por el piso y no ayudo nada que les haya dicho a los tres que cuando llegue a la presidencia los iba a echar fuera de la empresa incluyendo a la maldita junta directiva que no sirven para una mierda pero no pude evitarlo y me daba cierto pesar con mi tío pero sabe que metió la pata.
— ¿ese vicepresidente no dijo nada? — Negué con la cabeza — ¿lo meterán a la cárcel? — trate de no mirarlo como si fuera estúpido recordando que es mi suegro y el jefe de policías y que merece respeto.
— Le esperan cuarenta años de cárcel a menos que decida cooperar — Charlie sonrió divertido y rodé los ojos — ¿a los perros lo llevaran a juicio? — pregunte curioso sin duda me encantaría estar ahí me pregunto si con las influencias de mi tío Carlisle me podría ayudar para que me dejaran interrogarlos…
— Se van derecho al hueco y más si no quieren cooperar pero…—
— ¡Genial! — dije aguantándome las ganas de gritar.
—… todavía faltan Jacob y Paul estoy preocupado por Isabella — mi felicidad se fue por el caño — fuimos a interrogar a Billy mientras allanábamos la casa — su gesto se tornó serio y una chispa de dolor alumbro en sus ojos — no sabe nada de ellos ni siquiera se puede imaginar donde esta — asenti y me gire al televisor.
Quise decir que eso podría ser una mentira pero estaba consciente de que era el mejor amigo de Charlie así que me guarde mis comentarios venenosos.
— Jefe Swan no se preocupe por Isabella ella estará mucho más que protegida — jure solemne recordando que mañana tenía que llamar a 5 para que le montara guardia a Isabella mientras yo no este con ella.
— lo sé porque yo también hago todo por protegerla pero aun así gracias Cullen de verdad gracias — lo mire y sonreí sintiendo el color subir a mi rostro.
— No me agradezca porque proteja a mi vida — declare sintiendo el color profundizarse él se rio torpemente y me palmeo el hombro incluso con mucha más torpeza.
Y ahí fue cuando descubrí que fui aceptado como nuero y que no me odiaba totalmente (hay que recordar que sigo siendo el demonio) y que le caía lo suficientemente bien como para guardar la pistola.
¿Quién quiere Sopa a la Thony?
¿Me extrañaron?
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