El principio del Fin

(Parte I)

El capitulo es tan largo que tuve que dividirlo en tres partes.

¡Que lo disfruten!

Bella POV

Estaba esperando a Anthony en el hospital junto a Carla ya que se puso como loco cuando le dije que Ángela se iba en un par de horas y corrió hacia el aeropuerto.

Me fuera enojado de no saber que ella se iba y que de verdad fue una verdadera amiga para Thony además estaba todo sensible por los asuntos de la chiquilla que estaba a mi lado al parecer no estaba respondiendo al tratamiento como debería ser y es por eso que mi novio no se ha despegado de este hospital tuve que confrontarlo anoche cuando estábamos cenando en mi casa Charlie había huido discretamente de la mesa cuando yo sin querer había gritado ¡Estoy harta de tu mierda! Y él haya respondido ¡Pues te aguantas nena porque tengo mucha! Cómo siempre combatimos fuego con fuego llegando a más fuego y solo un rato después, dos golpes en la mesa y un portazo fue que recibí su llamada contándome todo sobre Carla escuche como de difícil fue decirlo pero tenía que soltarlo él poco a poco estaba acostumbrándose a que yo estaba aquí para ayudarlo en lo que sea.

Aun así todavía queda mucho camino que recorrer… murmuro mi lado racional.

— ¿Bella? ¿Dónde está Thony? — pregunto la niña sacándome de mis pensamientos mientras comía su desayuno.

— No hables con la boca llena — ella se rio y asintió — fue a despedir a su amiga pero ya viene —

— ¿Y la escuela? —

— Soy la presidenta así que digamos que tengo ciertos privilegios — le guiñe un ojo y ella soltó una carcajada que sonaban como tintineos de cascabeles por suerte no teníamos nada que hacer en el instituto y como quise acompañar a Thony al hospital había dejado todo listo con los comités para que sobrevivieran sin mí por unas horas.

— Me alegro mucho de que estés aquí — las comisuras de su boca bajaron un poco — Thony está muy cansado se parece a mí vampiro favorito solo que menos brillante— se acercó a mí con los ojos muy abiertos y graves — pero no se lo digas que se enojara un montón —susurro a pesar que éramos las únicas en la habitación.

— es muy celoso ¿A qué si? —

— ¡Ni que lo digas! —Soltó una risita —la última vez que me escucho hablando de él gruño algo como ¿Qué tiene él que no tenga yo? Y paso todo el día enfurruñado — me reí imaginándome a Thony celoso de la nueva moda de las chicas adolescentes al parecer no acepta que un vampiro sea más sexy que él y que todas (hasta yo) se mueran por él por eso leo el libro secretamente así evito que mi celoso novio realice su amenaza de botarlo por la ventana.

Se escuchó unos toques en la puerta y cuando mi corazón empezó acelerarse por pensar que era Thony la cabeza rubia de Carlisle se asomó y sus ojos azules brillaron dulcemente.

— Hola preciosas — saludo alegremente y se acercó a nosotras — ¿Cómo estas Bella? ¿Qué te trae por estos lares? — acaricio la mejilla de Carla mientras ella seguía comiendo tranquilamente.

— relevando a Thony por un rato —

— eso es bueno necesita un poco de descanso — suspiro — a veces puede ser un poco obsesivo —

— ¿Un poco? — me burle y él se rio.

— digamos que es parte de su encanto — nos reímos.

Estuvimos un rato hablando de todo y de nada con Carla mientras que Carlisle le hacía su chequeo de rutina más que todo era de la graduación note como estaba de emocionado por Alice y me confesó que se alegraba que las tres viviéramos juntas así no tendría que preocuparse por su niña eso me trajo algo que no había pensado y era Rosalie, Alice y yo viviendo juntas ya que después de lo que paso ¿Lo haríamos? ¿Rosalie se atrevería a vivir con nosotras? Supongo que es un tema más que agregar a la lista de cosas '' por aclarar en mi cabeza '' y pensando en esa lista…

— ¿Se enteró de las buenas nuevas de Thony? — pregunte mientras Carla estaba entretenida en un libro que le había traído de la librería del pueblo él me miro con confusión.

— ¿Buena nuevas? — suspire con pesar como lo había sospechado Thony ni siquiera le había dicho nada a Carlisle pues lo haría yo estaba segura que él me echara una manito para tratar de convencer a ese terco hombre.

— Sobre la universidad — sus ojos se ampliaron con sorpresa — supuse que no le contaría nada pero el director y yo hablamos sobre cómo voy a persuadir a ese idiota para que acepte entrar en alguna Ivi League

— ¿La Ivi league? — pregunto con asombro.

— debes de sentirte inmensamente orgulloso tiene un sobrino que hizo que algo extraño sucediera y es que todas las mejores universidades del país quieren a Anthony Cullen — sonreí con emoción — incluyendo Julliard y Yale lo que no me sorprende por su talento en el baile o la actuación ¿lo has visto redactando? Cosas increíbles pasan por su cabeza y él ni siquiera se da cuenta —

— Es increíble — sus ojos brillaron alegres — y pensar que llene los formularios solo por costumbre —

— ¿Fuiste tú? Yo pensé que había sido el director — negó con la cabeza y se sentó en el sofá que estaba del otro lado de la cama que se utilizaba para la persona que venía a quedarse en las noches.

— fui yo digamos que quería que Alice reconsiderara su opción de la UCLA… no lo tomes a mal solo quería que tuviera opciones — se apresuró a decir cuando vio que había fruncido el ceño.

— Tranquilo — me encogí de hombros — eso es lo que hacen los padres Charlie bromea con respecto a eso pero, uh, bueno, no tenemos los recursos suficientes para entrar en una de esas grandes universidades — sonreí con tristeza pero ya me había resignado.

A pesar que era una de las mejores estudiantes del instituto no tenía lo que se necesitaba para optar por una beca completa en Harvard o incluso en Yale para estudiar literatura sería imposible conseguir el dinero y no podía presionar más a mis padres por eso así que la UCLA fue mi mejor opción y lo conseguí.

— Entonces aplique para los chicos también — se pasó las manos por el cabello — di la dirección del instituto en vez de la mía porque sabía que Thony se enojaría pero como no había recibido llamadas del director supuse que todavía no había respuesta —

— ¿Y los chicos? ¿Cómo les fue a ellos? —

Una pequeña sonrisa se dibujó en su cara.

— Jasper recibió contestación de Stanford y la MIT pero él lo rechazo su resolución de jugar futbol sigue siendo la misma que hace dos años —

— ¿Jasper se graduó hace dos años? —

— Si, tenía tutores privados y sus padres le dijeron que si quería jugar tendría que terminar el instituto primero por lo que lo consiguió incluso mucho antes de lo esperado — mi boca se abrió sorprendida y yo que pensaba que cuando me daba batalla era porque le prestaba atención a las clases de Thony cuando en realidad él ya había visto todas esas clases.

Ahora entiendo porque nunca estaba de mal humor en el instituto (que era como generalmente estaban Emmett y Thony) o porque siempre se divertía cuando sonaba la campana o había una que otra pelea de chicos en los pasillos incluso una vez lo escuche decir '' se siente tan real '' mi corazón se dulcifico Jasper no era tan idiota como yo pensaba y no todo era un cuento de hadas para él.

No lo había extraño tanto como en este momento.

— lamentablemente a Emmett no le fue muy bien —

— ¿Por qué? —

— lo rechazaron por su expediente y me toco…—

— ¿Expediente? — Pregunte extrañada — ¿Qué expediente? —

— eso no es algo que te lo deba contar yo — asentí de acuerdo aunque estaba que me explotaba de la curiosidad — pero ya tenía en cuenta eso y recibió unas dos o tres cartas de aceptación incluyendo la UCLA —

— ¿De verdad? — Asintió y sonreí con alegría — ¡Eso es maravilloso! Rosalie debe de estar…— mi voz se detuvo abruptamente al pensar en todo lo que paso y un sabor amargo de instalo en mí boca solo me limite a decir: — Se lo merece —

— dijo que lo pensaría pero estamos hablando de Emmett por lo que todavía supongo que sigue '' pensándolo ''— hizo comillas en el aire y solté una risita entre dientes —con Alice apunte más alto y la aceptaron en el extranjero pero no quiso de todas maneras estoy bien conmigo mismo ya que sé que cumplí con mi obligación como padre —

— Me dijo que eres de los que aceptan las decisiones de sus hijos — sonrío un poco avergonzado y asintió — bueno gracias por no mandar lejos es mi única amiga —

— ¿Y yo? — pregunto Carla ofendida.

— Tú eres como mi hermanita pequeña preciosa — sonrío alegremente y me acerque a ella para que leyéramos juntas Carlisle revoloteo por la habitación unos minutos más y después se despidió porque tenía que comenzar con su trabajo.

Carla era una niña preciosa con ojos color avellana que combinaba con una sonrisa gigantesca su personalidad era burbujeante y divertida pero desde que tenía ocho años ha estado internada en este hospital tenía leucemia y aunque algunas veces podía salir de aquí siempre terminaba entrando de nuevo por lo que decidieron dejarla de forma permanente a pesar de todo ella seguía alegre y vertiginosa me recordaba a Alice a su edad pero cuando antes yo la veía estable ahora parecía incluso mucho más débil de lo normal en su piel pálida como el papel estaban esparcidas unos que otros hematomas y en algunos momentos le costaba respirar ahora entendía porque Thony estaba tan preocupado.

— ¿Puedo hacerte una trenza? —pregunto ella alborotando mi cola de caballo.

— Claro — me solté el cabello y deje que hiciera lo que quisiera con él — estoy pensando en cortármelo ¿Tú que crees? Thony se puso como verde cuando se lo conté —

— pero es muy bonito ¿Por qué quieres cortártelo? —

— está demasiado largo ¡Casi me llega hasta el trasero! — nos reímos pero mi risa fue interrumpida cuando solté un quejido sintiendo un tirón cerca de la oreja.

— Lo siento — se disculpó.

— no hay…—

— ¡Aquí están mis chicas! — la voz de Anthony trono en toda la habitación ambas alzamos la vista y su sonrisa hizo que sonriéramos también pero yo lo conocía mejor y un rastro de tristeza estaba en sus ojos verdes.

— ¡Thony! ¡Mira que linda está quedando tú nana! — Exclamo la chiquilla terminando de amarrar la trenza.

— Ella siempre es linda — se acercó a nosotros y nos rodeó con sus brazos dándonos un beso a cada una en la frente — al igual que tu —

— Gracias — sonrió acariciando su mejilla y solo entonces me fije cuanto cariño le tenía Carla a Anthony.

Lo miraba como si fuera… como si fuera un superhéroe y ese sentimiento tan puro hizo que me avergonzara de nuevo, aunque ahora es más llevadero que la vergüenza que sentía cuando estaba cerca de Ángela ¿Por qué todo el mundo vio lo maravilloso que era Thony y yo no? ¿Por qué todos desde el primer momento que lo conocen están dispuestos a darlo todo por él mientras que yo lo que le hacía era daño? Algo andaba mal conmigo y él lo supo el día que yo misma hice que me quitara el título de '' nana ''

— Carla, tesoro ya yo no soy su nana — dije bajando la vista cuando Thony me miro con los ojos muy abiertos llenos de sorpresa sonreí un poco porque lucia como un niño.

— ¿Por qué? — esa pregunta llena de inocente curiosidad me hizo temblar un poco porque sabía que la respuesta no era tan inocente.

Desde que la duende había hecho esa pequeña observación en la cafetería no había dejado de pensar en la respuesta estuve tentada a preguntarle pero sabía que nunca me lo diría porque el idiota que tenía como novio me amaba tanto que jamás admitiría cuánto daño le había hecho así que me dedique todas las noches a buscar la respuesta hasta que la encontré.

— porque yo no…—

— Porque ella es mi novia — me interrumpió Thony con una sonrisa mientras me tomaba la mano — y las novias no pueden ser nanas de sus novios —me miro sonriendo dulcemente dándome a entender que no hacía falta explicaciones que ya todo había pasado y me dieron ganas de decirle que me había enamorado otra vez de él.

¿Cómo es que puedo merecer a alguien tan perfecto?

— ¿Por qué? — volvió a preguntar la niña.

— Oh, bueno — se rasco el cuello luciendo incomodo — los sentimientos cambian y se vuelven más intensos —

— ¿Cómo? — los ojos color avellana de Carla estaban encendidos en curiosidad y tuve que morderme el labio para no soltarme a reír.

— uh, bueno, nosotros hacemos cosas diferentes — respondió balbuceando torpemente.

— ¿Qué cosas? — fingí que tosía cuando la cara de Thony se descompuso sin saber que decir me dio una mirada de auxilio pero me encogí de hombros diciéndole '' te metiste en esto solo campeón ''

— Esto… mmm… cosas de grandes — farfullo mirando el techo.

— ¿Cómo besarse? — el rostro de Thony se coloreo y solté una risita queriendo tener una cámara para grabar esto estaba a punto de abrir la boca para salvarlo de las preguntas incomodas cuando un grito me interrumpió.

— ¡Princesa! — un hombre alto y de cabello oscuro que reconocí como el padre de Carla entro a la habitación con toda su familia.

— ¡Papá! — chillo ella sonriendo y abriendo los brazos.

Tanto yo como Thony nos apartamos para dejar el espacio libre a sus tres hermanos mayores todos eran la viva imagen de su padre desgarbados adolecentes de ojos y cabellos oscuros pero su madre era muy parecida a Carla y supuse que cuando era más pequeña tendría que haber tenido el cabello de un rubio oscuro al igual que ella.

A la final tuvimos que salirnos de la habitación y los dos caminamos hasta las escaleras para sentarnos y esperar a que haya espacio para estar alrededor de la chiquilla Thony suspiro y recargo su cabeza en mi hombro.

— Ángela se fue — susurro tomándome la mano — sé que no te gusta hablar de ella pero se fue —

— Y la extrañas — dije dándole un apretón ignore todos los antiguos instintos de novia gritándole al novio por otra chica y lo abrace reconfortándolo.

— Si — escondió su rostro en mi cuello — gracias amor — me estremecí al sentir su aliento cálido en mi piel.

— Sabes que me encantan los abrazos — gruño y me reí dándole un beso en la mejilla — está bien solo tus abrazos — me rodeo haciéndome sentir pequeñita y empezó a repartir besos por todo mi cuello.

Me solté a reír tratando de apartarlo pero fue inútil lo que hizo fue aumentar más que me hiciera cosquillas sus manos empezaron a vagar por mis costillas y me mordí la boca para no soltar un chillido en medio del primer piso donde habían un montón de pacientes tratando de descansar en sus habitaciones.

— ¡Basta! ¡Basta! — Me quejaba apartándolo en medio de risas — ¡Compórtate! — lo regañe golpeando sus manos traviesas.

Se escuchó un chillido de felicidad en todo el pasillo y sonreí sabiendo de quién podría pertenecer.

— ¡Anthony! — el grito imperioso de Carla resonó en todo el primer piso.

— ¿Puedes hacerme un favor? — pregunto él con una sonrisa tirando de sus labios asentí entusiasta — ¿Puedes ir a buscar a Carlisle? Queremos decirles a sus padres que hay nuevas noticias resulta que hay un programa experimental que dio bueno resultados en pacientes como Carla y Carlisle logro meterla… —

— ¡Anthony! — volvió a gritar Carla a lo que me reí.

— Anda con ella ya lo sabré de Carlisle — asintió sonriendo y me dio un beso fugaz (haciendo que mi corazón revoloteara en mi pecho) antes de correr hacia la habitación de la pequeña personita que no sabía con exactitud cuánto cariño albergaba Thony hacia ella.

Mientras iba caminando recibí un mensaje de Alice para que nos reuniéramos para almorzar supuse que era para decirme que papel tenía yo en el plan para atrapar a Jacob anoche lo pensé mejor y una parte de mí no quería estar cerca de él pero tenía que hacer esto no solo por mi sino por mi padre y más que todo por Anthony que hizo mucho para protegerme y yo necesitaba devolverle algo del riesgo y la devoción que me demostró.

Sabía que para Anthony era innecesario y que no estaba nada contento cuando le confesé la verdadera razón de mi participación pero me apoyaba y eso me decía que confiaba en mí o quizás que confiaba más en él para protegerme.

Llegue al despacho de Carlisle para encontrármelo saliendo.

— ¡Bella! — Saludo un poco agitado — tengo algo de prisa ¿Querías decirme algo? — paso por mi lado a toda velocidad y dando traspiés lo empecé a seguir.

— Los padres de Carla llegaron y Thony me mando a decirte que fueras — se detuvo de pronto y choque con su espalda tropecé con mis pies para terminar cayendo de culo — ¡Auch! — me queje.

Carlisle se giró y con el rostro como si estuviera delante de un paciente mal herido empezó a balbucear disculpar y tratar de ayudarme a levantar me reí tontamente.

— Tranquilo me pasa a menudo — con el rostro coloreado trate de levantarme pero un grito hizo que me soltara de golpe y volviera a caer de culo.

— ¡Isabella! — grito Thony.

— ¡Lo siento Bella! —volvió a decir tomándome de la mano.

— ¡Isabella! —Volvió a gritar vio a Carlisle y después a mi tirada en el suelo se acercó casi corriendo con la respiración acelerada — ¿Qué demonios haces tirada en el suelo? — pregunto frunciendo el ceño.

— Me caí — respondí colorada levantándome con ayuda de los dos.

— Tú y tu amor por el suelo — me rodeo la cintura y se giró hacia Carlisle — te están esperando los padres de Carla ¿Le puedes decir que llegare en la tarde? Estaré ocupado el resto de la mañana — empezó a caminar hacia el ascensor conmigo siendo arrastrada — ¡Gracias! — grito por encima de su hombro.

Nos metimos en medio de tropezones y el muy idiota evito que las demás personas entraran por supuesto que recibimos muchos insultos y malas miradas me gire a verlo de mala manera también pero algo me detuvo.

Anthony tenía una expresión extraña y a la misma vez alegre como si fuera descubierto el secreto de la felicidad.

— Tengo que decirte algo — murmuro casi saltando.

— Si dejas que circule sangre por mi brazo te escuchare con toda la atención cariño — dije entretenida.

— Oh, lo siento — dejo ir mi brazo y soltó una risita nerviosa.

— ¿Qué es lo que sucede? — estaba comportándose extraño él no es de los que sueltan risitas nerviosas.

¿Más extraño?... mi lado racional elevo una ceja interrogante.

Su mirada se posó en mí con gran intensidad y sus ojos se volvieron oscuros parpadee varias veces extrañada juro que si no fuera porque la puerta se abrió me fuera saltado encima gruño resentido y me tomo de la mano para jalarme con fuerza inevitablemente golpeamos a un par de personas que estaban esperando para subirse y de nuevo recibimos quejas y maldiciones.

— Thony — me queje tratando de soltarme —Thony… amor… bebé… ¡Anthony! — chille cuando llegamos al estacionamiento choque con su espalda y antes de que me fuera al suelo sus brazos me rodearon con fuerza — ¿Qué pasa que estas tan…? — la pregunta quedo en el aire cuando sus labios impactaron con los míos.

Al principio no respondí pero cuando sentí su urgencia en que lo hiciera cerré mis ojos y cedí de buena gana que su talentosa lengua entrara en mi boca me soltó de los brazos y rodee su cuello colocándome de puntitas sujetándome bien de su grueso abrigo azul oscuro a pesar que nuestros cuerpos casi se funcionaba con el otro había algo diferente en este beso no había nada sexual solo un increíble e intenso alivio en sus rosados labios.

— ¿Q-que-e sucede-e? — tartamudee cuando me soltó por falta de respiración me alejo de él y sus manos rodearon mi cara había una cegadora sonrisa en sus labios y demonios que quería saber que le pasaba.

— Te compre algo — soltó de pronto.

— ¿Cómo? —

— Desde hace mucho quería dártelo pero era cobarde — sus manos temblaron ligeramente — gracias a alguien entendí que lo que me atormenta es solo yo dándole el poder para hacerlo — tome sus muñecas para intentar separarlo de mí pero fue todo lo contrario.

Sus labios se volvieron a estampar en los míos con un sonoro beso y me soltó registrando sus bolsillos mis mejillas ya rojas se pudieron carmines cuando escuche risitas de unas enfermeras que pasaron cerca de nosotros.

— Mierda… mierda… — murmuraba registrando los bolsillos del abrigo — mierda… creo que la deje… ¡Ya se! — se empezó a desabrochar los jeans y mis mejillas se encendieron junto con mi corazón.

— Bebé no es que me moleste que te quites tus jeans — dije mirando como si fuera algo exótico que registrara dentro de sus jeans — de hecho soy la primera en apoyar la idea pero…—

— ¡Aquí esta! — chillo sacando algo del bolsillo de adentro de sus bóxer negros lo puso frente a mi cara y tuve que alejarme unos pasos para ver que era '' eso '' que guardaba en su ropa interior.

Al principio solo era un manojo de tintineantes cosas plateadas y brillantes luego de unos segundos y que él nerviosamente me lo pusiera en la mano descubrí que había una serie de pequeños y delicados dijes de diferentes formas enganchadas en una delicada pulsera de color plata.

— ¿Y esto? — pregunte confundida.

— Es una pulsera — dijo sonriendo.

— Duh ya sé que es una pulsera — rodé los ojos — ¿Pero porque? —

— porque quiero —

— ¿Por qué quieres? —

— Seep — por alguna razón sentía algo especial rodearlo como si fuera un aura — sigo siendo cobarde pero tengo una novia jodidamente inteligente que estoy seguro que descubrirá muy pronto lo que significan todos esos dijes —

— ¿Es que hay que descubrir algo?— alce mis cejas y volvió a soltar una risita nerviosa.

— ¡El mejor maldito secreto del mundo! —

— ¿El mejor secreto? —

— ¡Claro! — Sonrió de medio lado y mi corazón prendió marcha — es algo que siempre quisiste saber — bajo ligeramente su pasamontaña mientras que un suave rubor se extendía por sus mejillas.

Me fuera sorprendido por el hecho de que Anthony Cullen estaba sonrojado pero saber que tenía la lleve para descubrir que había debajo del pasamontaña eclipso toda acción y reacción de mi parte estaba totalmente paralizada con mis ojos abiertos como dos grandes platos.

— ¿Podre… podre…? —

— Sí, podrás saber que hay debajo de esto — se señaló todo completo sonriendo avergonzadamente — vamos a hacer algo sencillo — se aclaró la garganta y no me pasó desapercibido que no me estaba mirando a la cara — cuando descubras que significan cada uno… ¡Bella préstame atención!…— ordeno cuando empecé a mirar la pulsera —… solo cuando armes todo el rompecabezas me enviaras un mensaje diciendo '' te descubrí '' y yo inmediatamente iré a tu casa —asentí y él empezó a balancearse en sus talones viéndose todo inocente y adorable.

De la nada la pulsera se me hizo pesada sabiendo todo lo que implicaba esta pequeña pieza de joyería dentro de mi sentí ese mismo sentimiento extraño que me invadió el día que me confesó todo sobre sus misiones sin poder evitarlo lo mire sospechosamente y él atrapo mi mirada apartándola rápidamente con el rostro volviéndose rojo de nuevo.

— ¿Esto es gordo y pesado verdad? — Asintió ligeramente — y viendo que has superado tu cuota de sonrojos para toda tu vida debe de meterte en problemas muy serios —

— Bastantes —

— ¿Conmigo? —

Sus ojos me miraron con una intensidad alarmante.

— Todo lo que me importa es lo que pase contigo — se acercó un poco — ¿Puedo ponértela? — susurro mirando hacia el piso viéndose doblemente adorable.

Quise ser seria y concentrarme en el hecho que tenía el secreto de Anthony Cullen en las manos pero su hermosa y adorable forma de demostrar lo que no es capaz de decir me superaron y le salte encima rodeándolo con las piernas y brazos.

— ¿Eso es un sí? — sonrió y rodeo mi cintura con sus brazos.

— eso es un claro que si bebé — nos reímos y pude escuchar claramente que su risa era nerviosa me derretí por completo mientras juntaba sus labios con los míos.

— ¿Me amas? — pregunto él en un susurro yo aún seguía en el limbo de besos de Thony por lo que solo asentí tontamente — escúchame bien… ¿Me amas? —

— Con todo mi corazón — logre decir.

— ¿Por quién soy? — había un matiz de pánico en su voz.

— Sí — fruncí el ceño confundida.

— ¿Recordaras este día, este momento y justo este segundo? — Me acaricio la mejilla con una sonrisa triste — ¿Lo recordaras? —

— Sí —

— Promételo —

— Lo prometo — pego su frente con la mía y sentí como todo su cuerpo temblaba contra el mío — ¿Thony?— lo llame preocupada.

— Shhh no digas mi nombre — rozo sus labios con los míos — no digas nada — nuestras bocas se unieron de nuevo y si antes sentí alivio en su beso ahora sentía esperanza…

¿Por qué esperanza?

Miraba los dijes por debajo de la mesa.

No podía evitarlo.

Estábamos los dos almorzando con Alice donde ella me explicaría lo que tendríamos que hacer pero no estaba prestando la más mínima atención mi mente solo estaba en la pulsera de dijes que tenía alrededor de la muñeca.

Habían siete de los cuales tres ya sabía lo que eran tampoco era particularmente difícil solo me tomo un viaje a Port Ángeles que era donde nos había citado Alice.

La primera: la piedra esmeralda tan verde y brillante como sus ojos me dieron a entender que siempre me estaría mirando.

La segunda: una nota musical que representaba lo que era la música en su vida lo libre y feliz que era con ella.

La tercera: el corazón de cristal ¿O era de diamantes? No quería pensar mucho en eso pero lo que si sabía era que me estaba entregando el suyo así como me entrego su cuerpo al tatuarse mi nombre en la espalda.

Cuando no miraba la pulsera lo miraba a él me era imposible no hacerlo por supuesto que Thony lo notaba se ponía nervioso haciendo que se revolviera en el asiento y restregaba sus manos justo como ahora…

— ¡Isabella! — Trono Alice haciendo que la mirara a ella — deja de estar babeando de esa forma por mi primo es vergonzoso ¡Presta atención a lo que te estoy diciendo que viene la parte tuya!— su ceño fruncido me hizo suspirar irritada.

Cuando pensé que Anthony iba a estar ocupado el resto de la mañana me había hecho vagas esperanzas de que quizás él y yo… pero solo se limitó a trazar un plan con los chicos por teléfono.

— ¿Qué tengo que hacer? — pregunte sin ánimo.

— ¿Es necesario que ella este? — Inquirió Thony con preocupación — mira sé que el plan es bueno pero no es infalible estaríamos exponiendo a Bella a un riesgo innecesario — se pasó la mano por la frente con los ojos turbios de la ansiedad.

— estarás detrás de ella y los chicos rodearan todo el lugar será imposible que le pase nada ¿O piensas que no estoy preocupada también? — la voz de Alice era baja y molesta estaba furiosa desde que Thony le prohibió estar ese día al parecer no quiere más distracciones conmigo era suficiente.

Mi parte era sencilla solo tenía que estar en el lugar donde me citara Jacob y hablar con él por un espacio tiempo de tres minutos entonces ellos entrarían para atraparlos nada demasiado complicado pero Thony no podía dejar de estar ansioso y lo entendía yo también estaba ansiosa pero no por lo que me pueda pasar sino por lo que pueda pasar con él.

¿Y si algo salía mal?

No quería pensar en eso ahora lo dejaría para después cuando fuera totalmente necesario que me preocupara en estos momentos solo necesitaba entender cómo funcionaba todo el plan.

— Deberíamos hacerlo teniendo una tapadera — dijo Thony con el ceño fruncido — así como cuando hicimos la fiesta en el club —

— Eso no serviría si todo se pone feo — refuto Alice — estaríamos arriesgando a más personas —

— ¡Claro porque no lo pensé antes! ¡Con solo Bella en peligro es suficiente! — gruño con los puños apretados.

Era una suerte que ya hayamos terminado de comer porque estaba segura que Alice quería tirarle algo a la cabeza.

— Mira… — vacilo un segundo —… Anthony o te calmas y pensamos bien las cosas o simplemente te dejo fuera el plan es mío recuerda las malditas reglas de oro —

— ¡Me importan una mierda las reglas de oro! — Trono golpeando la mesa — estamos hablando de Isabella joder —

— ¡Lo sé! — Chillo ella molesta — ¡Por eso mismo pido tu calma! Con la ira de novio furioso no haremos nada más que ponerla peligro tienes que dejar de asfixiarla tanto —

— la asfixio todo lo que se me dé la gana porque la estas exponiendo a un peligro mortal —

— ¿Se te olvida que es solo Jacob? — Pregunto ella estrechando los ojos — Isabella conoce mejor que nadie a Jacob y sí puede que haya sido rudo con ella pero el imbécil está enamorado no puede evitarlo ni porque esta drogado ¡No la dañaría de forma directa! —

Ante eso Anthony se levantó golpeando la mesa con las dos manos todo el mundo salto en sus asientos y me ruborice por las miradas asustadizas que le daban aunque no era para menos Thony parecía como si fuera a echar fuego por los ojos.

— Él no está enamorado de ella — dijo lentamente separando las palabras me estremecí por la furia latente en su voz.

Alice se levantó enfrentándolo.

— puede que tengas razón puede que no, eso nunca lo sabremos no podemos meternos en la mente de ese enfermo pero sabes que tengo un punto y estas malditamente molesto porque tengo razón —

— esto no se trata…—

— sí, si se trata de ti — sus ojos se oscurecieron por un momento — no pondré en peligro a Bella por tus malditos celos —

— ¡No estoy celoso! — grito.

— ¡Mira como no te creo! — grito ella.

En ese momento llego un mesero con una expresión asustadiza y con la bandeja aferrada al pecho.

— Disculpen — murmuro a los primos Cullen que estaba seguro que se mandaban insultos telepáticamente — eh, chicos si pudieran hacer el favor de guardar silencio seria agradecido hay otros comensales en el lugar…— ambos se giraron a verlo como si no fuera nada más que una molestia en sus zapatos.

— Piérdete chico…— comenzó Alice.

—… o te quedaras sin tu patético trabajo — amenazo Thony destilando ira por cada poro.

El chico casi corrió perdiéndose por un pasillo que conducía a la cocina.

— ¿Puede alguien escuchar mi plan? — Pregunte ya cansada de todo esto — ninguno me ha pedido opinión considerando que es de mí de quien hablan —

— ¡No hace falta! — dijeron los dos al mismo tiempo.

— ¡Pues me escuchan! — Me queje jalando la mano de Thony para que se volviera a sentar — mira si no sirve entonces no pasa nada ¿Qué tendrías que perder si solo me escucharas? — me miro por unos segundos y acaricie su mano hasta que asintió y se sentó jalándome para que estuviera más cerca de él.

Alice lo imito se cruzó de brazos y espero a que empezara.

— Alice tiene razón…— la susodicha sonrío ampliamente y él se tensó empezando a gruñir — pero tú también la tienes — los dos fruncieron el ceño confundido por primera vez no me avergonzaba admitir que los años que pase con Jacob valieron la pena.

— Explícate — ordeno Thony.

— Alice tiene razón porque Jacob jamás haría algo que me dañara o lastimara físicamente cuando estábamos juntos…— Thony se estremeció de solo recordarlo —… nunca hacía nada que yo no le fuera dicho que no quisiera era brusco y tosco pero nunca mostro signos de querer golpearme o hacerme algo peor — mis manos temblaron levemente y Thony las agarro para llevárselas a la boca dándole un beso eso me ayudo a continuar — él siente algo por mí pero después de todo lo que ha pasado no sé lo que es y Thony también tiene razón porque a pesar de lo que siente no es suficiente y si le toca utilizarme para huir o cualquier cosa que se le ocurra lo hará sin remordimientos — suspire con pesar — está enfermo y eso jugara a nuestro favor —

— ¿Cómo? — pregunto Alice.

— A estas alturas y después de todo lo que le enseño la bicha de Jessica a Jacob sabrá que estamos juntos aunque, uh, bueno, él sospecho de lo que sentía mucho antes de que lo hiciera yo — solté una carcajada amarga llena de remordimiento.

— Bella… — me llamo él besando mi sien con suavidad — eso ya no…—

— Es increíble como todo el mundo hasta él que era mi novio en ese entonces se dio cuenta de todo lo que Thony sentía y yo que era la que siempre lo estaba mirando no tenía ni la más mínima sospecha ¿No es gracioso? — volví a soltar una risa llena de amargura y Alice cruzo la mesa y me tomo la mano.

— Eso ya es pasado Bella — me consoló — estas con él ahora —

Sonreí asintiendo.

Tanto la chica sexy como mi lado racional sabían que a mí no me importaba que fuera pasado esa herida estaba ahí abierta todavía y pasaría mucho tiempo antes de que pudiera perdonarme a mí misma.

Pero estaba trabajando en ello.

Lo estaba haciendo por él y lo estaba haciendo por mí.

Quería ser una mejor persona para él.

— La mejor manera de traerlo aquí es que yo quiera que él venga — me arrime más a Thony — le diré que estoy cansada de esto que no puedo soportar la vida aburrida que ahí aquí en Forks que Thony me tiene… asfixiada— lo sentí tensarse y pase mis brazos por sus hombros — ¿Sabes que a pesar de todo me parece lo más romántico del mundo que me asfixies verdad? — sus ojos me miraron indecisos y a la final sonrío un poco divertido solo fue un poco pero ahí estaba la chispa que quería ver.

Me acerque para rozar mis labios con los suyos suavemente se inclinó hasta llegar a mi oído para susurrarme sensualmente:

— Justo ahora estoy pensando en diversas maneras de asfixiarte… con mi cuerpo encima del tuyo — me separe de él roja como un tomate y conlos muslos apretados debajo de la mesa.

La chica sexy ronroneó a pesar que tenía las piernas temblorosas.

— ¡Ustedes! — Chillo Alice reventando mi burbuja de hermosas fantasías — ¡Dejen de cogerse con los ojos que hay público!— suspire apartando mi vista de los intensos y oscuros ojos de Thony.

Eso es una de las cosas que siempre me dolerá hacer.

— bien cómo iba diciendo antes de…—

— ¿Antes de que te imaginaras diferentes posiciones sexuales con mi primo? — se burló.

— ¡Alice! — Chille avergonzada y ella soltó una carcajada divertida — ¿Y tú porque no le dices nada? — le reclame a Thony pero cuando gire mi rostro para verlo tenía una sonrisa morbosa y la mirada perdida.

Es un pervertido… susurro mi lado racional dándole una mirada furibunda.

Sacudí la cabeza divertida y le di un codazo para que se enfocara.

— ¡Auch! — se quejó sobándose las costillas.

— Compórtate — lo regañe y asintió con una sonrisa de niño bueno que estaba segura que prometía muchas cosas para después — como seguía diciendo lo llamare desesperada para decirle que quiero verlo y escapar con él —

— Oh, eso seguro funcionara — Alice aplaudió emocionada.

— Claro que lo hará — concordó Thony con un mohín — Isabella es perfecta por supuesto que querrá tenerla con él — mi corazón se aceleró — Y también querrá joderme no podrá resistirse — gruño con rabia pero al menos estaba viendo que podría funcionar de esa forma y que no había peligro mientras tuviera mi fachada para Jacob.

— ¿Estaban pensando dónde podremos hacer todo eso? Fácil en el instituto… — Thony abrió la boca pero hable rápidamente —… mañana es la semifinal de boxeo…por cierto Thony sé que pelearas la final sin importar si Austin gana mañana o no todos sabemos que nuestros instituto será el ganador este año ¡Felicitaciones bebé! —

— Gracias — me regalo una sonrisita arrogante.

— entonces, como mañana es la semifinal podremos citarlos ahí el instituto estará abierto podríamos usar un salón de clases y será más fácil para todos — ellos dos parecieron pensarlo unos segundos y muy en el fondo sabía porque me convenía de que fuera haya.

— Podría funcionar — murmuro Alice.

Anthony solo se limitó a asentir.

Sonreí sintiendo una emoción muy parecida a la adrenalina dentro de mi cuerpo ese expediente secreto que tiene el director está más cerca de mis manos cada vez.

Edward POV

Miraba a Alice como si fuera mi peor enemigo.

En estos momentos lo es… susurro mordazmente la vocecita en mi cabeza.

— De aquí no vas a salir — advirtió con una media sonrisa.

Le gruñí con rabia.

Empecé a caminar de un lado otro mientras que me pasaba las manos por el cabello justo en este momento mi hermosa pero a la vez temeraria novia estaba yendo hacia la Push para contactarse con el maldito perro y yo estaba aquí sin poder hacer nada porque Alice estaba frente a mi puerta sonriendo por haberme quitado el pasamontaña y haber cerrado mi armario con llaves lo que por supuesto me deja sin nada más que quedarme dentro de mi cuarto.

— ¿Alguna vez te eh dicho que te vez sexy todo enojado? — sonrío batiendo sus pestañas pero le enseñe mi hermoso dedo medio.

— Jodete — eso solo provoco que se riera entre dientes.

Sin nada más que pudiera hacer sino esperar me rendí y caí en mi cama era la primera vez que lograban joderme de esta forma por supuesto que todo tuvo que ver Bella me engatuso con sus increíbles ojos diciéndome cosas sucias al oído yo como el propio pendejo la seguíy entonces ¡Bam! Trampa perfecta y todo eso era por sus ojos… esos benditos y maravillosos ojos que eran como el chocolate derretido mientras me decían las maravillas que podía hacer con ella juro que solo me falto babear para completar el cuadro de la estupidez.

Me sentía estafado.

— ¿Cómo sabes que estará bien? — pregunte mirando el techo.

— estará bien —

— no te creo —

— ¡Edward! ¡El anciano está en silla de ruedas! —Resople sin terminar de convencerme y ni siquiera para comprobarlo porque Bella me había quitado mi teléfono en algún momento en que estuvo toqueteándome y provocándome — sabes que estará bien porque de ser lo contrario no estuvieras tan tranquilo —

— ¡Me robaste mi pasamontaña! — le chille enojado.

— ¡Bah! Nada te detiene si se trata de Isabella así que o estás muy seguro de que nada le pasara o te preocupa algo — me tense de inmediato sabía que eso era evidente la forma en cómo me miraba Bella después que le entregue la pulsera me ponía los pelos de punta.

— no quiero hablar de eso —

— ¿Es por la pulsera? —

— ¡Ah! ¡Demonios! — Me senté de mala gana y la mire feo — ¿A ti no se te escapa nada? —

Sonrío llena de orgullo.

— Nop —

— soy un cobarde —

Ella se rio y volví a mirarla feo.

— Eso lo sé desde siempre — se deslizo por la puerta y se sentó en el piso con la piernas cruzadas — pero solo en lo que respecta a Isabella —

— No entiendo porque no logro decirle todo de una vez — me pase las manos por el cabello preocupado — pienso y sé que todo sería más fácil pero me es imposible en solo pensar en su expresión o en su mirada…— deje la frase en el aire sintiendo un escalofrío por todo el cuerpo.

— ¿Miedo? — murmuro pensativa.

Suspire y volví a caer a la cama.

Miedo… miedo… solo pocas veces en mi vida eh tenido miedo como la vez que me monte por primera vez en una tarima o cuando tengo que presentar un examen y a él… siempre a él.

— Me dejara — susurre sintiendo el pecho acelerarse con solo pensar en ese momento.

— quizás no lo…—

— créeme Alice — la interrumpí — ella me dejara— eso era más que una absoluta verdad y solo sería el principio de mi infierno si no lograba tenerla conmigo de nuevo.

Además no le tenía miedo a que me dejara sino a que no volviera a creer en mí… pero eso no podía decirlo ni siquiera a mi prima que es como mi mejor amiga sin tan solo pensarlo es aterrador, decirlo, decirlo me mataría.

— ¿Entonces esperas a que ella se dé cuenta? ¿Y si llega la graduación y nunca lo hace? —

— Estamos hablando de Bella — sonreí con amargura — ella lo descubrirá tarde o temprano —

— Por eso mismo sabes cómo puede ser a veces — escuche un suspiro quedo — su mente es tan extraña como la tuya — asentí de acuerdo era una de las cosas por las que me había enamorado de ella— ¿Por qué justo en este momento y porque no antes? —

— Porque estaba equivocado y solo hasta hoy pude comprenderlo —

— ¿Equivocado? —

— Digamos que tenía una crisis de identidad — me reí recordando cuando llame a Lizzi una vez en medio de la noche.

Flashback

Me desperté temblando de pies a cabeza y sudado como si fuera estado en el mismísimo infierno tal vez que porque quizás si estuve hace un momento en mí sueño viendo como Anthony y Edward peleaban se gritaban y lloraban diciendo cosas ininteligibles yo solo podía ver sin saber quién era o que era.

Y sigo sin saberlo por lo que mis sentidos buscaron a la persona que necesitaba.

— ¡Mi bebe! — Chilló mi madre al tercer timbrazo — ¿Cómo estas bebe? ¿No puedes dormir? — se escuchaba ruido de fondo por lo que no me sorprendió que estuviera despierta era fin de semana y de seguro estaba en una de sus fiestas para personas mayores donde solo involucraba champan y música clásica.

Una vez fui a una de esas por mera curiosidad y a la hora ya estaba arrancando de lo aburrido que estaba además un par de señoras mayores me miraban de una forma que me hicieron tener escalofríos.

— Hola Liz — salude sonriendo un poco — necesito tu ayuda —

— ¿Ayuda? — pregunto alarmada y escuche como rechazaba a un par de personas y se alejaba de la gente.

La alarma en su voz no era exageración pocas veces necesitaba ayuda de mi madre y ella sabía que tendría que estar súper jodido (justo como ahora) para yo tener que pedírsela.

— ¿Qué necesitas bebé? —

— ¿Tú me conoces mejor que nadie cierto?— mi voz tembló un poco — ¿Cierto? Tú tienes que saberlo porque yo no sé qué hacer —

— ¿A qué te refieres con eso? Hijo me estas asustando —

— ¿Cómo descubres quién eres? — mire a mi alrededor y sentí nauseas habían demasiadas fotos mías todas recordándome quien debería ser y quien no soy.

Ese era el ojo del huracán de mi vida… ¿Quién soy?

Había tantas cosas con las que Anthony Cullen estaba tan apegado que Edward Mesen no soporta así como hay muchas más cosas con las que Anthony Cullen no soporta de Edward Mesen.

Por accidente puse uno de mis CD en el Volvo y cuando se montó Bella y apago la radio de manera brusca y asqueada sentí un puñal tan grande que le di el auto para que se fuera y camine hasta el instituto mirando el maldito pasamontaña entonces descubrí que odiaba a Anthony Cullen porque él tenía todo lo que debería ser de Edward pero después le cante la nana a Bella y me dijo me encanta como cantas Anthony y se quedó dormida y ahí también descubrí que odiaba a Edward Mesen porque era él quien cantaba y la enamoraba cada noche.

Sentía una lucha campal dentro de mí y era extraño ver desde dos puntos de vista diferentes incluso estaba asustado muy asustado…

— Ya no sé cómo identificarme mamá — susurre sintiendo el corazón acelerarse y la garganta escocerme — ¿Cómo me llamo? ¿Quién soy? —

— ¡Oh cariño! — susurro con dolor cerré mis ojos con fuerza y me tape la cara con la mano no me permitirá llorar ni siquiera porque este demasiado desesperado por desahogo no lo haría.

— estoy tan perdido… tan confundido que no sé qué hacer ¿Sabes que la graduación está a la vuelta de la esquina? ¿Sabes qué es eso? Pronto todo se va a acabar pero eso es lo que no entiendo ¿Qué se va a acabar? ¿No se supone que soy la misma persona? Anthony o Edward… Edward o Anthony… ¿No es lo mismo? — solté todo de golpe imaginándome que era un globo que se va inflando a cada segundo.

— eres los dos bebé —

— No entiendo — escuche como inspiraba hondo y desee que estuviera aquí para acurrucarme junto a ella para que me acariciara el cabello me diera un beso y me demostrara que era la única persona que no le importaba quien era.

— tienes que ver que sin Edward Mesen no existe Anthony Cullen y sin Anthony Cullen dejara de existir Edward Mesen —

— no se trata del castigo Liz…—

— Yo sé que no se trata del castigo — me interrumpió cortante — pero lo que te digo es cierto tú eres Edward Mesen olvida todo lo que representa ser él y ve todo lo que es —

— ¿Un niño malcriado, egocéntrico y estúpido que vive la mayor parte del tiempo borracho y que le encanta ser perseguido por las mujeres cada vez que sale de su casa? —

— ¡No! ¡Edward Mesen no es eso! —

— ¿Entonces qué es? — replique secamente.

— ¿Qué es Anthony Cullen? —

— es otro niño estúpido que está enamorado de una chica que no tiene ni idea de quién es en realidad, tiene complejo de superhéroe y a muchas personas las tiene engañadas —

— ¡Eso tampoco! — me regaño con cansancio.

Gemí sentándome y colocando mi cabeza entre mis manos.

— No me ayudas mami — lloriquee.

— Bebé… — su suave voz llego hasta mí y sentí la calidez en medio de mi pecho — tu eres los dos ¿No ves lo que yo? Edward y Anthony complementan a una sola persona hacen uno solo porque ninguno puede estar sin el otro —

— ¿Cómo el yin y el yang? —

— Tienes que saber que en ti no hay nada con lo que se pueda comparar y para lo que tú eres hijo mío tampoco hay un nombre porque simplemente eres especial —

— yo no me siento especial —

— Pero lo eres — soltó un suspiro — piensa en eso mi vida y veras que no importa que nombre uses o que ropa te pongas al final de todo cariño seguirás siendo tú —

Suspire cansado no tenía ni ánimos de pensar.

— te amo Liz y… y… gracias — susurre pasándome las manos por el cabello.

— Para cuando sea bebé — podía imaginarme su sonrisa — te extraño buenas noches —

— yo también te extraño —

Corte la llamada sintiendo igual de confundido y perdido que antes.

Fin de Flashback

— No lo entiendo — dijo frunciendo el ceño.

Sonreí con arrogancia.

— ¿Algo que no entiende la pequeña psíquica? — me burle y ella me saco la lengua — de todas maneras no esperaba que lo hicieras —

— eres tan extraño —

— Y tu tan enana — rodo lo ojos con irritación.

Pasaron quince minutos en los que mi cerebro estaba entrando en proceso de una lenta hemorragia no podía sacarme de la cabeza imágenes de Isabella siendo atacada en la casa del maldito perro… o de ella siendo secuestrada…. o de ella siendo golpeada… o de ella riendo con el perro… o de ella hablando de sus buenos tiempos de su relación o de ella… mierda tenía que parar o me volvería loco.

Una idea me vino a la mente y busque mi feo cuaderno de canciones sentí la mirada curiosa de Alice por lo que me puse sobre mi estómago y trate de calmarme sabía que Bella no estaba en peligro pero la sola idea de que este en su territorio me pone nervioso.

— ¿Escribirás? — pregunto ella con emoción en la voz.

— ¡Nah! Es que me mordió una cabra en el culo y de repente me entraron ganas de comer papel — sentí el golpazo de un zapato en la espalda y gruñí removiéndome adolorido — ¡No me lances cosas joder! — le grite devolviéndole el golpe que esquivo haciendo a un lado.

— ¡Entonces no seas un imbécil! —

— ¡Si no quieres que sea un imbécil dame mi pasamontaña! —

— ¡No! — suspire irritado y me gire al cuaderno no tenía tiempo para pelear con ella aunque era divertido necesitaba sacarme a Bella de la cabeza ¿Y qué mejor forma de hacerlo que escribiéndole una canción?

Eso es tan putamente lógico de tu parte que deberían contratarte para la NASA… ¡Cállate! ¿Cómo coño eres la voz de mi cabeza si no me entiendes? Es perfectamente comprensible que si quiero eliminar imágenes de Bella que no me gusta ponga imágenes que si me gusten como las de su hermoso trasero es la mejor creación que pudo haber inventado el todopoderoso.

Mi cuerpo se relajó por completo sintiendo como la música entraba a mi sistema ya sabía qué hacer para componerle a Isabella por lo que esta vez no fue un comedero de coco y simplemente empecé a mover mi mano a medida que la letra venía a mi cabeza…

Querida estaré amándome hasta que tengamos 70 años.

Y cariño mi corazón podre sentir como a los 17.

Y estoy pensando en cómo.

La gente se enamora de formas misteriosas.

Quizás solo sea el roce de la mano.

Bueno, en mi caso, yo me enamoro de ti cada día.

Y solo quería decirte que lo estoy…

— Edward — escuche a lo lejos.

Así, que cariño, ahora.

Tómame en tus amorosos brazos.

Bésame bajo la luz de un millar de estrellas.

Coloca tu cabeza sobre mi corazón que late…

— ¡Edward estás pensando en voz alta! — me reí de Alice al parecer si tiene un poco de psíquica.

Estoy pensando en voz alta.

Quizás encontremos el amor.

Justo donde estamos.

— Esta linda — murmuro ella una vez que termine la letra llego a mi lado y se acostó encima de mi espalda— ¿Puedo terminarla para ti? — La mire dudando luego recordé el excelente oído musical de mi prima y le di mi ridículo cuaderno para que compusiera la música — se me antoja hacerla como un vals —

— ¿Vals? — La mire confuso — pensaba en algo diferente —

— la letra es suave ¿Qué dices? Podría llamar a mi antigua maestra de ballet — me regalo una dulce sonrisa y no pude negarme pocas veces Alice se había interesado en una de mis canciones pero cuando lo hacía eran verdaderos éxitos.

— Has lo que quieras — le sonreí en respuesta nunca le negaría algo que hiciera que se encontrara de nuevo con el baile sobretodo que por una de mis ideas cuando teníamos solo diez años su talentosa carrera como bailarina fue en picada porque el árbol donde estábamos montados se había quebrado y tanto la rama como yo le caímos encima de su pierna derecha.

Ella nunca me reclamo y yo la ame más por eso aunque en el fondo pensaba que estaba un poco aliviada de no seguir mis pasos y aunque teníamos vidas diferentes siempre supo que a veces el talento puede ser las cadenas que esclavizan a alguien.

— ¿Quién diría que podías ser tan romántico? ¿Te lo imaginabas Eddie?— Miraba la letra extasiada y me pregunte cuanto tiempo estuve creando música banal y vacía — Encontraste a tu alma gemela aquí en Forks el lugar que más odias —

— Ya no lo odio… tanto—

— ¿Lo perdonaste? — pregunto sorprendida y una amarga carcajada se escapó de mi garganta.

¿Perdonarlo? ¿Yo a él?

Primero corro por todo el pueblo desnudo.

— no, por supuesto que no —

— Pero tú naciste aquí —

— Y él también nació aquí — cerré los ojos eliminando las imágenes de mi cabeza — este pueblo solo crea mierda —

— ¡No digas eso! — me regaño.

— cállate Alice tú no sabes nada porque has estado en los bosques mágicos y la gente buena al igual que Isabella pero tienes que tener presente que este maldito pueblo tiene su lado oscuro ese lado donde los arboles sirven para tapar injusticias la lluvia para borrar las huellas y el silencio para ocultar verdades — escuche su suspiro y unos segundos después se levantó.

— lamento que creas eso —

— yo también lo lamento pero es la verdad —

— ¿Él caló hondo en tu interior verdad? — La mire como si fuera estúpida y las comisuras de su boca temblaron — claro que lo hizo al fin y al cabo es tu padre —

— ¡Cállate! —

— no dejes que el veneno de su alma coma la tuya —

— es demasiado tarde —

— te equivocas — murmuro quitando mechones de cabello de mis ojos — si lo fuera hecho no amaras a Isabella como lo haces — me beso la mejilla dejando mi pasamontaña a un lado de mi cara y se fue cerrando la puerta con seguro.

Gruñí lanzando mi cuaderno de canciones hacia la pared opuesta me puse el pasamontaña de mala gana y me acosté boca arriba quería dormir realmente no me interesaba hondear en las mierdas que me dejo ese enfermo dentro de la mente pero de algo estaba seguro y es que nunca me arrebato la capacidad de amar jamás pudo mutilar el amor hacia mi madre que es el más primitivo de todos los amores que existen en el mundo así que le gane fue una de mis pocas victorias pero es la más valiosa.

Quizás por eso él me odiaba tanto.

¿Cómo se puede vivir en el mundo sin la capacidad de amar? Y aunque yo no creía en eso tenía la posibilidad de hacerlo pero él, él nunca tuvo ni la más pequeña oportunidad de experimentar esto tan malditamente grandioso.

— Solo a veces padre… solo a veces te compadezco — susurre contra mis manos.

Sentí un cosquilleo a un lado de mi cuello me removí inquieto eso se sentía delicioso en medio de la bruma del sueño ladee más la cabeza para que tuviera más acceso y casi gemí cuando un mordisquito justo donde estaba el pulso hizo calentar mi organismo.

— Llegaste — susurre levantando una mano y acariciando sus cabellos estas sensaciones eran tan malditamente buenas que era imposible que las estuviera soñando — ¿Cómo fue? —

— te necesito — dijo en mi oído acariciando a un lado de mi cara me tense de inmediato eso era lo que yo le decía cuando había problemas y necesitaba desesperadamente perderme en ella y olvidar el mundo.

Si me necesita quiere decir que todo estuvo mal trate de levantarme pero se sentó encima de mi cuerpo y puso sus manos a ambos lados de mi cabeza me obligue a abrir los ojos no había casi luz por lo que debe de estar anocheciendo así que la estúpida llamada tuvo que ser complicada como para que tardara tanto.

— ¿Qué ocurrió? — pregunte elevándome en mis codos.

Sus labios se volvieron una fina línea.

— No quiero hablar de eso ahora — acaricio mis brazos diciéndome tácitamente que me acostara y yo como que no me resistí porque caí en la cama sin objeciones — necesito tu ayuda — su voz era baja y seductora totalmente irresistible.

Incluso podía sentir como todo mi cuerpo se dejaba llevar por esos benditos ojos achocolatados sonrío con dulzura y juro que por poco y acabo solo con verla.

— ¿Me ayudaras? — pregunto metiendo una de sus manos por en medio de nuestros cuerpo — ¿Por favor? — sabía que me estaba jodiendo con esos ojos tan malditamente sexys así que todo lo que hice fue:

— ¡A la mierda! — grazne con voz ronca.

Mi excitación era visible incluso en la poca luz del anochecer su sonrisa se amplió y sus ojos se volvieron oscuros y misteriosos sabía que estaba tramando algo esa maravillosa mente estaba tramando cosas de las cuales no la había dejado hacer nunca.

Solo tenía que concentrarme en no tratar de tirármela contra la pared mis ganas no podían ser más grandes que mi razón.

— Quédate quieto — ordeno besando mi cuello y subiendo mi camiseta.

Mi respiración empezó a acelerarse iba a dejar mi cuerpo al mando de Isabella ¿Era buena idea? Mierda, mierda, mierda ¿Sera que lo hago? ¿Y si sale todo mal? ¿Si no puedo controlarme?

— Levanta — escuche entre el pitido de mis oídos.

Lo hice y la camiseta que tenía puesta ya no estaba sus labios bajaron hasta mi clavícula y gruñí desde el fono de mi garganta ya no había ninguna jodida duda ¡Tenia que descargar mi deseo o explotaría! No había tiempo para estupideces solo tenía que concentrarme en Isabella y su boca bajando y bajando y bajando…

— ¡Jodida mierda! — Exclame cuando sentí su respiración en mi ombligo — Bells no creo que… quizás si… espera no…— no podía articular palabra.

¡Qué coño! ¡Tengo que pensar racionalmente!

— ¡Bella para! — le grite agarrándola por lo hombros.

No iba a resistirlo terminaría haciéndole daño.

— ¿Seguro? — rápidamente metió una de sus manos en mis jeans y apretó mi erección fuerte tuve que gemir — ¿Quieres que pare? — escuchaba como bajaba el cierre y mi cabeza era un hervidero si no me da un jodido derrame por todas las mierdas que han pasado por mi cabeza hoy juro que creeré en los milagros.

— No, no quiero — con cuidado la quite de encima de mí y me pare justo en frente de ella se disponía a abrir la boca para reclamarme pero la calle con una sola mirada — me gusta así — explique concentrándome en algo más que no sea follar la boca de mi novia — se hará a mi manera —

Una mirada de indignación se posó en sus ojos.

— ¿Creíste que lo tenías todo contralado eh? — alce las cejas con burla y ella se cruzó de brazos irritada — en la cama mando yo — sonreí con suficiencia y justo como pensé sus ojos brillaron ante el reto.

Mi novia era caliente aventurera y muy sexy en la cama así que eso de '' en la cama mando yo '' eran puras mierdas ella era tan perfectamente capaz como yo además en esto llevo la desventaja ni siquiera me ha tocado lo suficiente y estoy aguantando las ganas de acabar.

¡Joder! ¡Así de locamente la deseo!

— Arrepiéntete — amenazo con voz suave y dulce.

— Nop —

Sus manos se engancharon en mis caderas y me jalaron para que quedara un paso más cerca de ella.

— Arrepiéntete — ordeno sacando mi miembro y dándole un apretón salte ante la sensación y apreté los dientes me daría un tiro si acabo antes que me tomara con su boca.

— No — jadee con la respiración acelerada.

— Como quieras — estaba a punto de abrir la boca para decirle vaya a saber que mierda cuando me tomo de golpe en su boca y me dejo sin palabras.

Solté algo parecido a un grito y mis manos viajaron hasta su cabello.

— Joder — masculle entre dientes esto era la maldita gloria lance mi cabeza hacia atrás mientras respiraba pesado jamás había sentido algo tan putamente maravilloso — quédate quieta — logre decir para tratar de controlarme y ella me hizo caso.

Si acababa sería una humillación que nunca me perdonaría y si terminaba fallándola sin piedad contra la pared provocando así que la lastimara sería más doloroso que la primera opción como siempre estaba jodido por ambos lados mi suerte es una mierda.

— ¡Mierda! — chille cuando su lengua se movió para tragar sentí que tocaba el cielo — vamos a hacer una cosa nena — susurre con voz temblorosa enterando mis dedos en sus mechones — despacito ¿Si? — su risa atorada en la garganta vibro en mi pene y mis ojos rodaron hacia atrás.

¿Se puede saber cómo es el cielo y el infierno juntos? Porque estaba teniendo esa maldita epifanía solo con la boca de Bella no quiero ni imaginar que se sentirá estar dentro de ella tiene que ser algo más allá de la razón ¡Quizás el maldito país de las maravillas este en su coño! Por ahora solo podía pensar en su boca saliendo y entrando suave… lento… dolorosamente lento…

— ¡Oh malditasea! — Solté lleno de placer — ¡Joder! — quería hacerlo yo mismo pero agitando la cabeza me deshice de la idea justo ahora no confiaba en mí — ¿Más duro nena? ¿Por favor? —no era una orden era más un ruego necesitaba que aumentara la velocidad antes de que lo hiciera yo mismo.

Baje la cabeza para mirar como entraba y salía de esa dulce y caliente boca cuando me encontré con sus ojos eran fuego puro estaban tan oscuros que no sé cómo coño podían ser brillantes.

Tan jodidamente brillantes.

Me corto la respiración.

Y tu mirada
me corta la respiración
Me quema el alma
y me acelera el corazón
Pierdo el control…

— Me voy a venir — creo que grite la música resonaba en mi cabeza como si tuviera dos enormes amplificadores en mis oídos en medio de mi aturdimiento quise quitarme pero sus manos tomaron mi trasero y me empujaron hasta el fondo.

Tu mirada caí en mi piel
y me va quemando otra vez
Cuando te desatas
ya no se que viene después…

No pude contenerlo con solo ese gesto mi más poderoso orgasmo hizo qué mi cuerpo sufriera espasmos sin querer solté un grito empuñando mis manos en sus cabellos me soltó y rápidamente acomode mis jeans para luego tomarla de la cintura y alzarla hasta que enrollo sus piernas en mis caderas mi Bella lucia hermosa con su rostro sonrojado cabellos revueltos y sonrisa grande y satisfecha.

Es una estrategia
una intriga nada mas
Voy haciendo que el misterio
te descubra mas y mas…

Y tu mirada
me corta la respiración
Me quema el alma
y me acelera el corazón
Pierdo el control…

Los últimos acordes de la letra resonaron en mi mente y sonreí viendo a la musa de mi vida.

— ¿Qué decías? — pregunto alegremente.

— ¿Qué te amo? — ella se rio y tome su cuello para presionar mis labios con los suyos deslice mi lengua hasta dentro de su boca saboreando mi placer y gimió sorprendida me reí para mis adentros ella no era la única que hacia este tipo de cosas.

Nos separamos con las respiraciones aceleradas y pego su frente a la mía mientras me acariciaba el rostro con las manos podía escuchar el tintinear de los dijes y trate por todos los medios olvidar ese tema por ahora.

— Para ser mi primera vez no estuvo tan mal — dijo ella viéndose toda inocente y dulce me quede paralizado ante tal declaración — ¿Thony? ¿Estás bien? —

— un momento — masculle con voz temblorosa — creo que voy a acabar de nuevo — soltó una carcajada y volvió a besarme lo que ella no sabía era que no estaba bromeando estuve a punto de acabar de nuevo solo con esa afirmación.

— ¿De verdad? — pregunte sorprendido.

— Si — sonrío poniéndose colorada — nunca… eh… se me antojo — balbuceo llegando al sonrojo extremo y desviando la mirada.

Solo eso basto para que mi pene volviera a la vida.

— Nena — La llame sonriendo lleno de orgullo — me acabas de hacer el hombre más feliz de la tierra — me miro con dulzura pero yo estaba que botaba chispas de la emoción nadie podía ser tan malditamente afortunado como yo.

La acosté en la cama dispuesta a darle el placer que ella me otorgó a mí todavía era temprano para llevarla a su casa por lo que no me preocupe por más nada que no fuera darle el mejor orgasmo de su vida y claro esta completar otra de las tantas canciones que ella me inspira.

.

.

Estaba lloviendo por lo que subí mi chaqueta con todo y capucha para evitar mojarme tenía que caminar un par de cuadras más abajo que fue donde deje el Volvo para que el jefe no me descubriera todo fuera sido más fácil de haber traído la bicicleta pero no quise dejar a Bella tanto tiempo sola me necesitaba después de la conversación que tuvo el maldito perro se veía tan impactada y horrorizada cuando me lo dijo que solo pude abrazarla y cantarle para que se durmiera.

Frases como '' siempre hablaba así '''' su risa es tan escalofriante '''' ¿Cómo nunca me di cuenta? '' Y la peor de todas'' espero que llegue a estar bien en algún momento '' atormentaban a mi hermosa Bella y eran demonios que me tomarían tiempo exorcizar ella no entiende que es demasiado buena y por eso no vio maldad o alguna mierda en la calaña de Jacob la tenía perfectamente manipula ella nunca tuvo otra opción.

Hasta que llegaste tú… me reí entre dientes ¡Hasta que dijiste algo correcto voz de mierda! al menos haber nacido le hizo un bien a alguien que se merece todo lo mejor del mundo.

Cuando llegue a la casa Cullen estaba empapado entre por la puerta principal tratando de no hacer ruido ya que subir por mi ventana era una mierda que no quería hacer en estos momentos todo estaba oscuro por lo que me quite los zapatos que hacían ruidos extraños y empecé a subir las escaleras estaba pensando en lo relajante que sería tomar un baño en estos momentos cuando la puerta de la habitación de Emmett me llamo la atención.

Estaba entre abierta y no es por ser chismoso pero eso es raro a ese idiota le encanta dormir desnudo por lo que siempre tiene la puerta cerrada para evitar que personas indeseadas (como Alice despertándolo para ir al colegio) entren cuando está con sus pelotas al aire aunque claro eso nunca le importo demasiado presentía que era más por Esme que… él no estaba.

Emmett no estaba durmiendo en su habitación fruncí el ceño y no sabía si quedarme a esperarlo o irme sin darle importancia no había tenido una buena relación con él estos ultimo tiempos se había alejado y nunca me explico porque lo hizo así que no sabía qué hacer.

Estaba a punto de irme a cambiarme para poder esperarlo ya que había decidido enfrentarlo cuando su ventana se abrió de golpe y una enorme mochila entro volando a la habitación por la lluvia no supe de quien eran las voces que se escuchaban pero había alguien más con él parecían que discutían…

— ¡Eso duele! — Lo escuche quejarse viendo sus manos que estaban en el marco de la ventana — mierda Rosalie creo que puedes hacerlo mejor — se quejó con irritación casi me caigo de culo ¿Esos dos estaban juntos? — ¡No te atrevas! ¡Deja ese tronco donde esta! — sé escuchó un fuerte sonido y entendí que era la jodida rubia que había logrado golpearlo — ¡Rosalie vete! — casi chillo termino de impulsarse y cayó de bruces en el piso.

Eso tenía que doler sobretodo porque no sé cómo coño consiguió subir solo con la ayuda de Rosalie hasta su cuarto que queda en el segundo piso de la casa más tarde tendría que preguntarle como lo hizo no siempre puedo contar con la escalera de emergencia.

Sentía rabia porque había estado con la rubia y seguía sin hablarme a mí ella era una mierda así que tenía derecho por encima de ella ya que me conoció a mí primero ¡Malditasea! Creía que era mi puto amigo nunca le dije que cortara con la rubia pero no voy a negar que me sentía alagado y sentí que le importaba pero luego me dejo de hablar y me confundió por lo que lo deje estar pensé que se había distanciado porque estaba deprimido pero ahora realmente no entiendo una mierda y trataba por todos los medios de no sentirme traicionado.

Encendí la luz de golpe y cuando me vio su cara se puso blanca como un papel.

— ¿Qué? — le pregunte con rabia — ¿Te asuste amigo? —dije sarcásticamente frunció el ceño molesto y bajo la mirada a donde estaba su mochila.

— Déjame Edward — murmuro abriendo su armario y tirándola dentro.

— ¿Por qué coño tendría que hacerlo? — saco una toalla de adentro y empezó a secarse — ¿Qué estabas haciendo con esa? —

— '' esa '' tiene nombre — dijo calmadamente.

— sí, lo tiene y es perra traidora

— ¡Cállate! — Gruño arrojando la toalla — sal de aquí — me dio la espalda y apreté mis puños con fuerza.

— ¡No hasta que me des una explicación! — Exigí golpeando la puerta — ¡Eres un puto traidor y quiero saber por qué coño lo hiciste! — su rostro se llenó de rabia y era la primera vez que lo veía así.

Emmett… Emmett siempre estaba sonriendo sin importar nada.

— ¡Porque me dio la gana! ¡Porque solo eres un trabajo! Que por cierto resulto bastante difícil porque eres un maldito dolor en el culo — eso fue peor que si me fuera dado un puñetazo.

— Así que prefieres al coño de esa zorra — hizo una mueca y apretó las manos — ¿Qué? ¿Te molesta que le diga zorra? ¿Por qué? Si sabes que es una zorra, zorra, zorra — me reí entre dientes — ¿Crees que soy un dolor en el culo? Esa perra es un dolor en los huevos —

— ¡Cállate! —

— ¡Traidor! ¡Confié en ti! — le grite agarrando lo primero que tenía al alcance y lanzándoselo a la cabeza.

Él sonrió con amargura mientras lo esquivaba.

— entonces eres un maldito imbécil ¿Quién confía en un espía? — Soltó una carcajada — me dijeron que eras un imbécil que la fama se te había subido a la cabeza y que toda la droga que consumías te había fundido el cerebro pero jamás me dijeron que no tenías ni la más pequeña pisca de sentido común —

— yo nunca eh consumido esa mierda — murmure por lo bajo.

Se encogió de hombros.

— da igual sigues siendo un imbécil — sin poder evitarlo le salte encima.

En el fondo de mi cabeza algo no encajaba pero me importaba una mierda Emmett se había buscado una paliza y eso era lo que iba a obtener primero por haber escogido a la maldita rubia por encima de mí y segundo porque me llamo drogadicto ¡Nunca en mi puta vida seré un drogadicto! Rodamos por el piso y sentí el golpe de las patas de la cama a un lado de mi cabeza pero no me importo estaba tan jodidamente molesto que solo quería golpear a Emmett hasta que no pueda usar sus malditos brazos.

Escuche un grito a lo lejos que lo distrajo por un segundo lo que hizo que pasara su infalible defensa y conectara en su pómulo derecho cayó al piso sosteniéndose la cara y me le fui encima golpeándolo por donde cayera.

Sentí como unas manos me agarraban por los antebrazos y me separaban de Emmett.

— ¡Traidor! — Le grite con furia — nunca te hice escoger y mira como me pagas —

— Edward por favor — decía Carlisle tratando de calmarme.

— ¡Tenías que habérmelo dicho! — logre soltarme pero Carlisle me salto encima y caímos en el piso con él encima de mí inmovilizándome estaba tan cerca de Emmett que podía ver sus ojos sin brillo mirándome con una extraña emoción — tenías que habérmelo dicho y no fingir ser el puto amigo que se sacrifica — escupí en su dirección — ¿Creías que me importaba a quien te coges? Maldito infeliz eres un maldito infeliz ¡Vete! ¡No eres bienvenido en este lugar! —

— ¡Edward! — me regaño Esme pero no me importo estaba tan ciego por ser un estúpido crédulo por segunda vez que solo quería que se fuera de mi vista.

— lárgate Emmett todo lo que tienes aquí es por mí pero a ti solo te importa el coño de esa perra así ándate con ella y a nosotros nos dejas en paz… ¡Suéltame Carlisle! — como pude me libere y me levante quitándome la sangre del labio con la manga mojada de la camisa le di una última mirada encolerizada y puso sus manos en la nuca apoyando frente en las rodillas.

Esa era la posición de una víctima ante su verdugo.

— No necesitamos traidores en esta casa — dije saliendo por la puerta vagamente escuche como Alice y Esme me llamaban pero las ignore.

Entre a mi habitación y di un portazo necesitaba quitarme la ropa mojada y darme un baño aunque extrañamente lo único que me dolía era el golpazo que me di con la cama fruncí el ceño extrañado no sentía ningún otro dolor considerando que pelee contra Emmett… agite mi cabeza no necesitaba pensar más en ese cabrón traicionero todos mis pensamientos tienen que ser para esta noche Bella me necesitaba y no iba a perder el tiempo con personas que no lo merecen.