El principio del Fin

(Parte II)

Edward POV

Miraba al idiota de Austin ir de un lado a otro realmente no lo entendía el tipo era genial peleando (claro no tanto como yo) y cada vez que tenía que pelear le daban ataques de pánico.

El traidor de Emmett no lo vi en todo el día y tampoco quería hacerlo Carlisle me regaño por correrlo como lo hice pero se lo merecía ¿Cómo se atrevía a darme la espalda? ¿Qué coño ganaba mintiéndome? Así que me olvide del tema incluso cuando Bella trato de defenderlo no la deje no quería escuchar nada de él al menos no ahora que por culpa de este imbécil (y que papá Emmett o mamá Jasper no estaban para calmarlo le tocaba al hermanito Thony hacerlo) no podía comprobar la seguridad de mi hermosa novia… por cuarta vez.

— Eres un pinche marica — me queje acostándome en los asientos y colocando un brazo sobre mis ojos las luces del vestidor me fastidiaban la vista.

— ¡Cállate! Como tú eres un superdotado nunca tienes nervios — lo escuchaba dar puñetazos a los casilleros y suspire siempre es lo mismo cada vez que le toca salir — Thony eres una mierda en esto ¿Dónde está Jazz? ¡Quiero a Jasper! — no era mi intención pero me reí y eso consiguió que me ganara un golpe en la cabeza.

— ¡Auch! ¡Joder! — Troné sentándome de golpe — ¿Qué quieres que te diga? ¿Qué eres malditamente bueno? ¡Pues si! ¡Eres malditamente bueno! Así que no porque putas estas tan nervioso — él suspiro y se sentó a mi lado casi que con desgano.

— ¿sabías que me gustaba Ángela? — dijo de pronto.

¿Qué mierda...?

Él se rio.

— no pongas esa cara enserio me gustaba — sonrío nerviosamente mientras se alborotaba el cabello — y la razón por la que me encuentro histérico es porque ella no está para verme pelear por lo que no tengo por quien ganar — lo mire entiendo el sentimiento.

— Lo comprendo — musite.

— No, no lo haces — replico volviendo a su andar de un lado a otro.

— Si lo hago — ante mi firmeza él me miro con atención — ¿para qué hacer algo si la única persona que quieres que vea cuán grande puedes ser es que la única que no está? Entiendo lo que dices así que no te preocupes te grabare y se lo mandare a ella para que te vea — su rostro exploto en una sonrisa — aunque claro solo servirá para que te rechace otra vez — me burle porque no había que ser un genio para saber qué una de mis grandes amigas le había cortado las esperanzas de raíces Austin agarro un zapato cualquiera que estaba tirado en el vestidor y me lo lanzo a la cabeza.

Lo esquive.

— ¡No me tires cosas puto! — chille cabreado ¡¿Qué diablos?! ¿Lo cual es la maldita mierda que tengo que la gente me anda tirando cosas?

— ¡No sé qué carajos le vio a Ben! — Dijo ardido — pero solo dame un tiempo que lograre tenerla conmigo —

— Eres un pollito cursi — rodé los ojos.

— Oh, cállate Cullen que si yo soy un pollito tu eres el Titanic en persona — le fruncí el ceño cuando se rio de su propio chiste estaba a punto de darle un suave golpe en la cabeza cuando lo llamo el entrenador para que se terminara de alistar.

Antes de que yo saliera me gire a verlo Austin era todo lo que me fuera gustado ser valiente, obstinado, buen amigo, feliz y sin demonios que susurraban en la mentes él se fijó que yo me le quede mirando y me sonrío de forma chistosa así que fue ahí donde tome mi decisión quizás en la misión de esta noche los dejaría por fuera a pesar de que sabía que me seguirían hasta el fin del mundo pero era lo único en que mi lealtad hacia ellos podría hacer estaba jodidamente harto de los secretos.

— Austin tengo que decirte algo — ladeo la cabeza confundido — no solo a ti a todos los chicos ¿Qué te parece salir este fin de semana? — a pesar de todo lo que me han demostrado esos imbéciles presentía que se iban a cabrear mucho por habérselos ocultado todo este tiempo.

— ¿algo como qué? — me pase las manos por la frente y luego baje mi pasamontaña… eso fue más que suficiente para que lo entendiera sus ojos se abrieron como platos y se acercó a mí ignorando al entrenador.

— ¿de verdad? — Asentí — ¿así que por fin nos dirás porque te rapaste la cabeza? —

¿Qué carajos comen? ¿Mierda de elefante?

— ¿raparme la cabeza? — Pregunte confundido luego explote en una risotada que me hizo doblarme para agarrarme la barriga — ustedes… ustedes… ¡Son unos idiotas! —

Me aleje de él antes que tuviera que golpearlo por imbécil no podía creer que su imaginación solo haya llegado a la idea de que estuviera rapado en algunos momentos se colocaban realmente intensos y una vez me amenazaron con quitármelo por la fuerza pero jamás creí que sería solo para hacerme hablar del porque me había rapado la cabeza ¡Tontos! ¡Son unos tontos! Esos eran tan profundos como un puñetero charco de agua.

Por eso mismo es que te caen bien…Sonreí quizás tengas razón en el mundo de L.A jamás podría conseguir amigos así.

Mientras caminaba por los pasillos busque la radio que le había dado a Bella para que estuviera en contacto conmigo en todo momento primero muerto antes de dejarla solo con el maldito perro.

— ¿Dónde estás? — le pregunte doblando la esquina donde estaba el lugar en que habían citado al perro todo estaba en perfecto estado no había nada que se pudiera usar como arma así que eso libera un poco las posibilidades de daño a larga distancia.

Mientras que Bella estuviera lejos de ese perro por tres minutos todo estaría perfecto fue muy lista y el perro muy estúpido al aceptar un encuentro en un depósito de comida quedaba justo al lado contrario del gimnasio cada persona que había contratado Alice y Jenks estaban repartidas por lo menos en un radio de veinte metros junto con un montón de sus equipos profesionales solo por eso no me sentía tan preocupado pero la pequeña duende sabía que aunque fueran expertos yo tendría que estar dentro del almacén sino jamás dejaría que Bella entrara en ese lugar.

Quizás podría comprarle la nueva colección de Guchi a la enana…

— ¿Isabella? — me queje enojado en todo momento le dije que tenía que contestarme.

— ¿si bebe? —respondió con ese tono dulce y seductor ya que sabía que estaba enojado.

— ¿Por qué coño no contestas?—

— estaba en el baño —

— ¡Me importa un pito! — grite golpeando la pared.

— ¡No me grites! — Suspiro contra el radio — cariño estoy con Alice no te preocupes por mí —

— ¿Cómo que no me preocupe por ti? ¿Es que piensas que no tengo corazón mujer? — escuche su risita dulce y sonreí sin poder contenerme — te estaré esperando —

— ¿Cómo esta Austin? — pregunto sabiendo de sus ataques de pánico.

— dice que soy una mierda en calmar las emociones —

— Me lo imagine — se burló.

— ¡Oye! ¡Yo soy un empático por naturaleza! — me queje ofendido.

Esta vez se rio con ganas.

— solo si se trata de sexo —

— Isabella que bien me conoces — podía imaginarla rodando los ojos — date prisa te estoy esperando —

— de acuerdo y por favor bebe no vaya a hacer que el señor Tanner te quiera golpear de nuevo — me reí recordando al jefe del equipo del que estuve a punto de recibir un puñetazo por haberlo sacado de sus casillas.

— ¿Qué cosas dices Bells? Solo quería asegurarme de que estuvieras a salvo — no había nada de malo en preguntar una o dos millones de cosas con respecto a la seguridad de ella.

— nos vemos idiotathony —

— Apresúrate Swan — susurre deteniéndome antes de llegar a la puerta — te extraño — escuche su suspiro antes de meterme el radio al bolsillo trasero.

Cuando entre al depósito de comida todo estaba en orden no había nada fuera de lugar y el señor Tanner parecía que me estaba perdonando por lo de hace rato pero tenía que entender que la seguridad de Bella lo era todo para mí.

Mire el reloj de mi muñeca faltaba media hora para la pelea estaba a punto de comenzar todo Alice se quedaría con Carlisle que vino a ver la pelea por orden de ella y los chicos estaban con ella por lo que tenía una menos de que preocuparme.

— Thony — me llamo uno de los idiotas que me suspenderían en el techo — ya es hora tenemos que colocarnos en posiciones — asentí colocando mi mejor cara de culo ese baboso piensa que no lo mire cuando estaba comiéndose a mi novia con la mirada.

— Voy a esperar a Bella primero — se fue y mientras todos terminaban los ajustes finales empecé a impacientarme se supone que ya debería de estar aquí.

¿Qué coño anda haciendo que se tarda tanto? Gruñí internamente y busque el radio mientras salía hacia el pasillo le dije miles de veces que estas mierdas no las debería de hacer ¿Pero qué? Al imbécil que soy yo nadie le coloca cuidado.

— ¿Bella? ¿Bella donde estas? — Sabía que el radio estaba encendido así que empecé a cabrearme — ¡Mierda Isabella! ¡Contesta el maldito radio! — de la nada la señal se cayó y me tense revisando que no fuera el mío pero estaba en lo cierto fue el de ella.

— Anthony — escuche la voz del señor Tanner y voltee esperando recibir alguna respuesta porque los radios estaban siendo chequeados por ellos mismo pero su cara no me dijo nada bueno — Anthony ¿Sabes dónde está Isabella? — Se seco la frente con un pañuelo y suspiro — su radio acaba de ser desconectado y pensé que estaría contigo — sentí como todo mi cuerpo empezaba a temblar y unas malditas alarmas sonaron en mi cabeza.

— Necesito que mantengas todo como está iré a buscar a Alice si no está con ella te avisare —

— Anthony…— me metí la radio al bolsillo y salí corriendo hacia la dirección del gimnasio.

Tranquilo… tranquilo… tranquilo… todo va a estar bien…

Por primera vez quería que mi voz interior tenga razón necesitaba estar tranquilo era la seguridad de Bella y Alice tenía razón no me puedo volver loco por cualquier mierda estaba a punto de llegar al gimnasio mis pulmones ardían y mi frente sudaba no me iba a detener pero cuando veo a Alice y Carlisle junto con Esme comprar chucherías y dulces pare de golpe en la entrada quise ponerme a gritar cuando la radio sonó y escuche la voz más hermosa del mundo.

— ¿Thony? — era Bella lo saque del bolsillo y subí todo el volumen.

— ¿Amor? — Grite asustado — ¡Coño Isabella! ¿Qué te dije de desaparecerte así? — volví a gritar y me gire para empezar a caminar hacia el almacén quizás ya estaba allí.

— No regañes a la pobre Bella —

Cuando escuche esa maldita voz me quede paralizado.

— no fue culpa de ella que se haya retrasado ¿Verdad? — Paul soltó una risita siniestra — aunque pensándolo bien está a tiempo para su encuentro con Jacob ¿Verdad Jake? — Escuche su carcajada y a alguien gimiendo — cállate Bella interrumpes mi conversación con el pesado de tu novio ¿Por qué es el pesado de tu novio cierto? ¿Por eso recurriste a nosotros verdad? ¿Por qué ya no lo soportas? — No se escucho nada y seguía sin poder moverme — ¡Responde! — grito.

— ¡Thony no hagas nada de lo que…! — empezó a gritar.

— ¡Estúpida! — La interrumpió Paul y escuche como sonaba un golpe — ¿Qué te dije de decir cosas de más? —

— Thony…—

— ¡Cállate! — Le grito y me imagine en el monto exacto donde dejaba a Isabella inconsciente — ups… se quedo dormida — mi pecho empezó a respirar fuerte y pesado y cada respiración era como una bocanada de lava ardiendo — en realidad me quitare el sombrero en tu honor todo fuera salido justo como lo planearon pero se les olvido recordarle a Isabella que está siendo buscada no puede andar vagabundeando por los pasillos sola y sin nadie que la cuide — suspiro como si tuviera un pesar — aunque claro no era a ella quien quería atrapar sino a la maldita enana de tu prima simplemente andaba por ahí cuidando las espaldas de Jake cuando de la nada se me cruzo con este tesoro castaño y lo más divertido del asunto es que la encuentro robando documentos de la oficina del director — se echa a reír y escuche como sonaba cuando trata de que un encendedor funcionara — ¿Qué? ¿Te comió la lengua los ratones? —

— ¿Qué quieres? — susurre y él se rio.

— ¡Bien! ¡Así me gusta! — Casi podía imaginarme su maldita sonrisa de sádico — la verdad es que no tengo nada contra tu novia es más ni siquiera venia por ella la que me interesaba era Alice pero no sabía cómo convencer a Jake de que lo hiciéramos hasta que casualidad de la vida tu noviecita lo llama y es ahí donde aprovecho la oportunidad — inspiro una bocanada de la mierda que estuviera fumando y la soltó haciendo un resoplido por la nariz — en cuanto estamos a punto de caer en la maldita trampa aparece ella y me digo a mi mismo '' Paul ella es igual de valiosa que la maldita enana '' así que henos aquí teniendo esta conversación — se rio entre dientes — escúchame bien Cullen tráeme todo el maldito dinero que tengas y lo llevas a un lugar del que estoy seguro que debes recordar te espero en media hora y sabes lo que le pasara a tu noviecita si no llegas ¿Verdad? Me han dicho que su coño es muy dulce y apretado quizás lo pruebe ¿Qué te parece? —

— ¡No! — rugí.

— ¡Entonces tráeme el maldito dinero! — grito con furia — de ti depende de que tu novia no sufra las consecuencias y ven solo que sabré si llegas con alguien más — gruñí en respuesta — y una cosa más… no me creas tan estúpido como Jacob esta perra para mí no vale nada — se escucho un fuerte y ruido y la comunicación se tranco.

Por sorprendente que parezca estaba igual de calmado como el mar antes de una tormenta sabía con certeza que de eso dependía que Bella estuviera viva así que organice mi plan maestro tan rápido como salía corriendo donde deje la motocicleta de Austin ya que no podía llevarme mi auto por si acaso el maldito perro la veía y se alejaba.

Me monte de un salto y con la respiración acelerada encendí la moto y di un giro picando neumático acelere a fondo y cuando estaba saliendo del instituto llame a la primera persona que sabía que podría ayudarme en esta situación y me sabia a la mismísima mierda que estuviera cabreado conmigo.

A los tres timbrazos contesto Emmett.

— ¿Edward? —

— mira maldito traidor los perros están en la ciudad se llevaron a Bella hacia el mugriento club de porquería iré a la casa buscare dinero y un equipo para sacarla de ahí así que busca a Alice en el gimnasio alerta a todo el puto mundo de que están aquí y te espero para que me rescates antes de que sea asesinado o… asesino — a través del auricular pude escuchar levemente como su respiración pasaba a ser pesada y tensa — ¿cuento contigo? —

— Cuentas conmigo — colgó el teléfono y solté un suspiro de golpe quizás ya no quiera ser mi amigo pero me debe esta por toda la mierda que le descubrí.

La casa Cullen estaba vacía y oscura cuando fui a la puerta principal supe que fue forzada por lo que la perilla estaba dañada entre como torpedo sin importarme todo el puto desorden que había justo como si hubiesen saqueado la casa pero sé que no se pudieron llevar nada ya que solo yo en unos de mis paseos por la casa pude descubrir donde quedaba la caja fuerte de Carlisle por lo que corrí escaleras arriba busque en mi armario la chaqueta gruesa de cuero el cinturón de escalar y los guantes completos fui al cuarto de Emmett tome la primera mochila que se me cruzo por la vista corrí hasta la cocina abrí el horno saque todas las parrillas de adentro y fue cuando encontré la caja.

La clave la pude deducir fácil ese día por lo que no me costó nada abrirla (la próxima vez que vea a Carlisle le diré que el cumpleaños de Alice no es buena opción de contraseña) metí todo el dinero que pude y cuando cerré la mochila me acorde de algo muy especial que le regalo él a Carlisle por su cumpleaños sabía que mi extraño gusto por ese deporte tendría que haber venido de alguien ya que en definitiva él era una persona poco entusiasta para cualquier actividad física.

Entre en el despacho de Carlisle y en el ultimo cajón de su escritorio estaba el juego de cuchillos para lanzar agarre dos y me los coloque cada uno en la muñeca ajustándolo bien con las gomas y pulseras hippie (que Bella me ha obligado a comprar y usar cada vez que vamos a Port Ángeles hasta que un día me cabree y le dije que me faltaban cinco dedos para cubrirme el codo por lo que no quería mas pulseras baratas) son de mucha ayuda en estos instantes así que se lo agradezco por ultimo agarre otros dos y los guarde dentro de las botas para luego cubrirlos con los jeans.

Me sentía listo y preparado.

¡Era hora de la guerra! Rugió con sed de sangre mi vocecita interior.

Bella espérame amor mío… confía en mi te salvare.

Corrí a la moto y la acelere hasta salir disparado como una flecha un pensamiento oscuro rondaba mi cabeza pero era imposible hacerme el pendejo esta noche habrá sangre es inevitable pero esta mierda se acaba hoy con una sonrisa enloquecedora en mi cara sentía como mi cabeza se llenaba de adrenalina y de la maldita fuerza oscura que me dejo el enfermo de mi padre ¿ese perro cree que me va a ganar? ¡Ja! ¡Por favor! Soy Edward Anthony Cullen uno de los pocos ídolos mundiales más importantes de la historiay ese perro asqueroso es… es solo un perro asqueroso.

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Deje la moto incluso muchísimo antes del asqueroso estacionamiento presentía que podría haber una trampa por lo que la deje con la luz encendida para que fuera de fácil localización desde la carretera ahorre mis pocas energía y decidí caminar me moría de ganas por correr y entrarle a patadas pero tenía que ser jodidamente astuto no tenía a Emmett o Jazz tampoco a los chicos mi novia estaba en peligro y la ayudara no llegara hasta más tarde no era hora de ser un superhéroe era hora de ser solo Thony defendiendo a su chica.

Rodee el estacionamiento más cerca de lo que me quería permitir y le di gracias a todos los jodidos ángeles del cielo por haber seguido mi corazonada había dos malditos perros más esperándome en un auto destartalado y con oxido por todos lados tenía la sensación de haberlos visto antes pero no me intereso y seguí caminando hacia el apestoso club Paul y Jacob estaban contando con mi furia ciega que sería una perfecta ventaja de no ser porque esa es la mierda que menos le daré… al menos por ahora primero necesitaba salvar a Bella.

Cuando eche una mirada hacia adelante estaba incluso peor de lo que se encontraba la última vez que lo visite ahora las ventanas estaban rotas y las puertas dañadas así como todos los escalones de afuera estaban rotos y por ultimo estaba toda una cinta amarilla que rodeaba todo el lugar dando por prohibida la entrada de cualquiera me deslice lo más cerca posible de la línea divisora de los árboles y me agache esperando poder observar algo por las ventanas principales pero fue inútil estaba demasiado lejos y con la poca luz era incluso más jodidamente complicado solté un suspire y arrastrándome hasta casi parecer un gusano me fui acercando por el lado de atrás del club estaba sintiendo como una especie de dejavú solo que se sentía un poco vacio como incompleto y fue cuando mire la asquerosa tubería que recordé que lo que me faltaba era Ángela.

Escale lo más rápido y silencioso posible gracias a que eh estado haciendo lagartijas (ese horrible nombre le quedaba perfecto a las malditamente espantosas rutinas de entrenamiento de Jasper) sin mirar hacia abajo y sin pensar que podría morir salte hasta el balcón impulsándome hacia arriba con mis brazos observe con cuidado y no vi nada en la habitación a pesar de que estaba la luz encendida por lo que escale hasta poder tocar piso y soltar un respiro aliviado tenía el odioso presentimiento que empezare a odiar las alturas.

Con cuidado me fui hasta la puerta y me asome al pasillo percatándome que no había nada a la vista todo en la habitación estaba abandonado y olía a viejo combinado con otro olor mucho más asqueroso que el de la ultima vez pensando en una ruta de escape amarre la cuerda a la pata de la cama y la deje ahí lista solo para dejarla caer y así poder bajar más rápido.

Revisando donde estaban las antiguas cámaras de seguridad me di cuenta que todas las habían arrancado supongo que eso fue obra de la policía para pruebas y esas mierdas al primer sitio que me dirigí fue abajo las escaleras algunas estaban dañadas por lo que baje lo más suave posible no había nada a excepción de unas cuantas mesas y sillas viejas llenas de polvo tenía que llegar rápido a Bella y sabia que estaban aquí pero ¿Dónde putas pueden estar? Subí preguntándome cómo demonios iba a saber en medio de todos estos cuartos ¡Vamos! ¡Tenía que pensar! Fue ahí donde me pregunte si yo fuera un asqueroso perro cobarde… ¿Donde me escondería?... ¡Oh ya se!

Calmadamente me fui hasta el cuarto que esta al final del pasillo abrí con cuidado y asome la cabeza para descubrir que todo estaba oscuro a excepción de un pequeño punto de luz que estaba en el piso por consecuencia del hoyito por donde uno abría la pequeña compuerta.

Me encontraba nervioso hasta la madre y no por el pendejo del perro sino por lo asustada que se debe estar mi Isabella estoy tratando por todos los medios de no pensar en eso para no entrar en un ataque de pánico o peor aun descontrolarme todo pero era casi imposible con un suspiro subí las escaleras y abrí unos cinco centímetro la compuerta y fueron los peores cinco centímetros de mi vida el hermoso cuerpo de mi novia estaba tirado con todo su cabello desparramado en el piso y veía como un ojo estaba rodeado por una sombra oscura la rabia me hirvió por dentro y sentía como todo mi cuerpo se calentaba con ganas de querer matar a alguien sus manitos estaban amarradas con cinta al igual que sus piernas y veía como su labio temblaba debido a lo frio que debe de estar el piso sin más jodida fuerza de voluntad entre al espacio reducido de la habitación y cerré con cuidado.

La tome del rostro que estaba frio y acaricie sus mejillas con el corazón retumbándome en los oídos.

— ¿Amor? — la llame suavecito pero no respondió empecé a colocarme nervioso y esa mierda nunca es buena — ¿Amor? ¿Bells? Contéstame vida mía — saque un cuchillo y empecé a cortarle las cintas que impedían su movimiento cuando termine la tome en mis brazos y empecé a sacudirla se que no es muy romántico pero recuerdo haberla escuchado decir que le encantaba Shueck.

¡No tenemos tiempo para esa mierda!

— ¡Isabella! — gruñí sacudiéndola más fuerte.

¡Golpéala!

¿Pero qué mierda…? ¡Cállate pinche voz irritante!

— ¡Despierta carajo! — Sus ojos empezaron a moverse y cuando se abrieron me golpeo con todas sus fuerzas en la nariz y dolió como la mierda — ¡Auch! ¡Joder! ¡Joder! — me tire al suelo con ojos bañados en lagrimas.

— ¡Oh por Dios! — Chillo escandaliza yendo a mi rescate lo que es irónico porque vine a rescatarla yo a ella — lo siento mucho Thony — me tomo del rostro y empezó a repartirme besos por toda la cara — pensé que eras otra persona —

— ¿Esa es tu forma de agradecerme por venir a salvar tu vida? — me queje se quito de encima y me ayudo sentarme jalándome por una mano — porque si es así no es una buena forma de hacerlo —

— ¡Oh cállate! — me tomo del rostro y me sobo la nariz su bello ojo chocolate (ya que el otro apenas si se veía) estaba brillante y emocionado — no puedo creer que le hicieras caso a ese idiota — me riño y frunció lo que podía su ceño.

— ¿Estás loca? ¿En qué porquería de mundo crees que estamos como para yo haber dejado de venir? Primero muerto antes de que eso pase además ese perro inmundo me debe lo de tu secuestro y lo de tu ojo además apuesto que te drogo — bajo la vista triste — ¡Me debe esa mierda también joder! — conforme pasaban los minutos mi repentina calma se iba a la chingada ya tenía a Bella conmigo podía ser todo lo irracional que la bendita furia me permitiera ser.

— ¿Cómo entraste? — pregunto amarrándose el cabello con una de esas ligas mágicas que todas las chicas cargan y uno nunca se da cuenta en donde.

— Como siempre había entrado — me encogí de hombros — por el balcón — abrió mucho su ojo escandalizada y estaba a punto de reclamarme cuando se escucharon voces afuera.

Me levante rápidamente y colocándome de puntitas eche una mirada por el tragaluz solo para darme cuenta que venían los mismo dos perros que estaban en el estacionamiento gruñí fastidiado esto no se acaba hasta que se acaba.

— Vámonos — la ayude a levantar y me quite el cinturón para dárselo a ella — colócate esto cuando yo te diga tendrás que correr hacia la dirección que yo te dé te engancharas a la cuerda y bajaras sin miedo está bien firme luego saldrás corriendo hacia la dirección del estacionamiento y si no hay nadie seguirás lo más derecho que puedas ahí te encontraras con la moto te montaras y te irás ¿De acuerdo? — Su cara estaba en blanco y la tome de los hombros para colocar nuestros ojos al mismo nivel — Bells tienes que hacer esto mientras tu estés aquí no podre hacer nada no puedes protegerme pero yo si puedo hacerlo tienes que hacerlo cariño por favor —

— No puedes pedirme eso — susurro rodándole dos lagrimas por los ojos — ¿No lo entiendes? Me estas pidiendo que te deje no quiero dejarte ¡No puedo dejarte! — negué con la cabeza y la rodee con mis brazos apretándola fuerte.

— Bells tienes que hacerlo esa es la única salida—

— ¿Y los chicos…? —

— los chicos están demasiado lejos —

— ¿Y si llamamos a Charlie…? —

— Amor mío — dije con calma — confía en mí —

— ¡No quiero dejarte! — Lloro en mi hombro — no podrás hacerlo tú solo —

— Isabella…—

— ¡Esta bien! — sé separo de mí y me tomo del rostro — se que podrás pero no quiero que puedas eso no eres tu Thony por favor — sorbió su nariz y le quite un mechón de cabello de la cara — mira se que podremos buscar una solución — sonreí dándole un dulce beso en los labios saboreando sus lagrimas no había nada más hermoso que Isabella Swan.

— no hay otra ese maldito perro se lo merece — la tome de ambas manos — te amo y siempre te amare pase lo que pase ¿De acuerdo? — mi corazón dolía y cada parte de mi cuerpo lo hacía pero no podía dejar que ella se diera cuenta tenía que confiar en que iba a estar bien si hacia lo que le decía.

— ¡No! — Suplico — ¡No te despidas! —

— Bella…—

— ¡Que romántico! — se burlo una vos gruesa a nuestras espaldas Bella profirió un grito ahogado y me gire tapándola con mi cuerpo — pero que bonita pareja hacen — al principio no lo reconocí pero su ridículo peinado era imposible olvidarlo.

— ¡Vaya Steven! — Dije luciendo sorprendido — como apestas en el boxeo decidiste meterte a la vida de delincuente — me reí colocándome en posición de ataque — eso da también considerando que eres una mierda peleando —

— ¡Cállate maldito hijo de puta! — Rugió furioso — me hiciste trampa —

— ¡Puf! ¿Trampa yo? — Negué con la cabeza — eso es mentirme a ti mismo vamos acéptalo eres un mierda — sonreí arrogantemente — mi-er-da — separe las palabras colocándole toda la burla posible así que este era el idiota que no pude reconocer aquella vez cuando pelee contra Jared.

Ahora quedara más irreconocible

— ¡Maldito! — grito corriendo hacia mi sonreí porque como dije es una mierda peleando fue tan fácil como alzar la pierna y darle una patada que lo tumbo al suelo haciendo chocar su cabeza contra el piso.

Estaba terminado y no había hecho el más mínimo esfuerzo.

Anda a comer cemento ¡Cabron debilucho!

— Puto estúpido — tome la mano de Bella — vámonos Bells los demás no serán tan fáciles como este — asintió de acuerdo y salimos de la habitación.

Estábamos a punto de salir por la puerta cuando vislumbre que venía el tipo que acompañaba al pendejo de arriba le hice señas para que se callara y nos hice pegar a la pared detrás de la puerta coloque a Bella detrás de mí y cuando el imbécil entro dejando la puerta abierta la cerré para llamar su atención se giro alerta y en cuanto me vio se me lanzo encima empuje a Bella hacia atrás y sin querer escuche como su preciosa cabeza chocaba contra la pared pero no me dio tiempo de verla ya que caí al suelo junto con el idiota y tratando de esquivar sus golpe rodee en el piso le pude atinar tres puñetazos antes de que me agarrara por el cuello con las piernas y me hiciera chocar la cabeza contra el suelo mi mundo empezó a dar vueltas dándole con el pie en el pecho pude liberarme y me levante tambaleándome mientras que él se quedaba sin respiración.

Pude ver de refilón como Isabella estaba pegada a la pared con las manos en la boca estaba a punto de ir hacia ella cuando me dieron una patada por detrás de las pantorrillas que me hicieron caer al suelo golpeándome las rodillas rugiendo de furia me gire y le di una patada en toda la cara haciendo que su nariz explotase con sangre roja y caliente mientras caía al suelo inconsciente resople exasperado y cansado levantándome con la respiración acelerada.

— ¿Estás bien? — pregunte casi sin aliento se levanto rápidamente y me abrazo con ternura sonreí — ya vámonos — asintió y le tome la mano empezamos a caminar hacia afuera yo siempre estando alerta de que no saliera nadie de las habitación cuando de la nada me llego algo que se me había olvidado preguntar — Isabella ¿Qué demonios estabas haciendo en la oficina del director? ¿Y por qué razón me mentiste? — Estaba empezando a recordar que estaba enojado con ella por eso — mira todo lo que está pasando y no es porque quiera echarte la culpa mi amor pero esto en definitiva es tu culpa — la mire de reojo y bajo la cabeza con culpabilidad — dímelo — exigí porque necesitaba saber porque mierdas estábamos pasando por todo esto.

— yo… yo… yo…— balbuceo — yo estaba buscando…—

— ¿Unos papeles? — Pregunte frunciendo el ceño — ¿Qué tipo de papeles se necesita que tienes que robarlos considerando que eres la presidenta de la escuela? —

— Yo… mmm… oh… no tenía acceso a ellos — escupió con pesar — lo siento Thony lo siento mucho, mucho, mucho — rogo deteniéndose a mitad de camino me gire a verla y sus ojos estaban cristalinos de nuevo su cuerpo temblaba y sus mejillas estaban rojas como tomates.

— ¿Por qué te disculpas si…? — entonces escuche como en mi mente hizo clic cuando todo encajo sentí mi furia arremolinándose en mi pecho — ¡Tú! — Le acuse tomándola de los brazos — ¡Dijiste que confiabas en mi! — La sacudí para que me viera a la cara — ¡Dijiste que esperarías! — rugí entre dientes exploto en llanto y la solté con furia — ¡Joder! ¡Mira a lo que hemos llegado solo por no esperar! ¿Qué te costaba? ¡Nada joder nada! — golpee la pared con mis puños y sentí como mis nudillos palpitaron de dolor.

Estaba furioso y me sentía traicionado ¡A la mierda! Tampoco la culpaba del todo tenía razón de querer buscar por su propia cuenta pero qué diablos ella debió esperar ¡Me prometió que me iba a esperar! Volví a golpear la pared y la tome de la mano para terminar con esto de una buena vez.

— Vámonos de aquí — gruñí con furia — después hablamos de esto — asintió temblándole el labio y estaba a punto de echar a correr cuando escuche un grito que retumbo en todas las paredes del apestoso club.

— ¡Jacob! — Exclamo Bella justo cuando se escucho otro grito — ¡Ese es Jacob! — Salto hacia adelante y si no fuera porque mi mano la retuvo estuviera corriendo escaleras abajo se giro para mirarme — tenemos que salvarlo —

— ¿Qué? — La mire como si estuviera loca — ¿Te diste un buen golpe en la cabeza? ¿Cómo que salvarlo? —

— está sufriendo —

— ¿Y qué? —

Me miro como si no me reconociera.

— No puedes ser tan cruel — me riño con enojo — tenemos que salvarlo —

Esta loca… ¡Se volvió jodidamente loca!

— No, no tenemos — le dije lentamente como si estuviera hablando con un animalito asustado.

— Él me ayudo — dijo con desesperación mientras escuchábamos otro espantoso grito — me ayudo de Paul también intento desatarme pero lo descubrió y se entraron a golpes pero Paul gano — me tomo de las manos con fuerza — no podemos dejarlo Thony no podemos dejarlo — dos lagrimas rodaron por sus mejillas mientras otro grito resonaba en las paredes — tenemos que salvarlo por favor, por favor, por favor — escondió su rostro en mi pecho y sentía su suplica entrar a cada parte de mi alma.

Creo que me volví a enamorar de ella nunca nadie en el mundo podría ser como ella y jamás habrá otra persona que sea como ella estaba orgulloso por la mujer que tenía en mis brazos pero también estaba jodidamente furioso por desperdiciar toda esa belleza de persona en la mierda de perro de Jacob ¿Es que ese enfermo nunca nos dejara en paz? ¿Y por qué demonios trato de salvar a Bella? Ese era mi puto papel ¿Qué se creía? ¿Qué Bella lo necesitaba teniéndome a mí? ¡Imbécil!

— Entra a esa habitación y vete Bella — le dije mientras me quitaba los guantes y se los colocaba a ella — ¡Lárgate y haz lo que te dije yo ayudare a Black! — asintió mientras le daba mi última mirada ella es inteligente es una gran chica se que podrá irse sin problemas desapareció de mi vista mientras yo bajaba por las escaleras con cuidado me pegue a la pared y asome mi cabeza para saber dónde estaba el imbécil.

No muy lejos de la puerta que estaba trancada se encontraba el idiota de Paul golpeando hasta casi dejar muerto al pobre imbécil de Black que estaba tirado en el piso medio intentando cubrir con sus brazos su cabeza salí hecho una furia y agarre el cuchillo que había utilizado para librar a Bella de las cintas y la pase justo por encima de su cabeza se agacho tapándose la cabeza y cuando vio el cuchillo encima de él se giro como un toro a punto de embestir.

Iba desaliñado y con el pelo tirándole para todos lados tenia barba de días y sus ojos estaban inyectados en sangre cuando me reconoció sonrío como psicópata y tenía el leve recuerdo de saber que presagiaba este tipo de sonrisas me di cuenta que cargaba la pistola metida dentro de jeans justo donde queda la hebilla del pantalón.

— ¡Vaya, vaya! — Aplaudió con deleite — ¡Miren quien nos vino a deleitar con su presencia! Pensé que ya no venias —

— Siempre cumplo lo que digo — respondí encogiéndome de hombros — además tenias a mi novia eso no te lo dejare pasar por alto pinche imbécil — se rio entre dientes ignorando mi comentario.

— ¿Tenia? Oh así que ya la rescataste — asintió meditando — no va a durar mucho haya afuera —

Me reí con gusto.

— ¿Lo dices por tus estúpidos secuaces? — sonreí con arrogancia — de eso ya me encargue —

— No lo decía por esos imbéciles — sus ojos rojos me miraron de hito a hito y por un momento temí lo que me iba a decir — lo decía por los paparazis me han contado que son muy violentos — sentí como toda la sangre de mi cuerpo estaba siendo drenada — cuando hable con ellos y les dije que el gran y famoso Edward Mesen estaba aquí no me creyeron pero rápidamente hicieron conexión en cuanto mencione el nombre de tu tío ¿Carlisle? — Soltó una carcajada — ¡Y dígame! ¡Se volvieron locos cuando se enteraron de tu novia! — me lleve las manos a la cabeza sintiendo todo mi cuerpo paralizado.

— ¿Cómo…? —

— ¿Cómo me entere? — Sonrío con arrogancia — justamente como se iba a enterar tu noviecita antes de que yo la agarrara — del bolsillo de los jeans saco una carpeta y la tiro haciendo que todos los papeles volaran en medio de nosotros.

Justo en mis pies cayo uno que decía Acuerdo de Confidencialidad.

¡Huye Mesen! ¡Corre detrás de Bella!

Tenía las mil ganas de ir detrás de Isabella pero mi moral no me permitía dejar al maldito de Black aquí y mucho menos me apetecía dejar que este hijo de puta que se escapara esto se acaba hoy porque se acaba hoy este cabron de mierda no iba intimidarme me quite la chaqueta y la tire al suelo ocultando la muñeca donde estaba el cuchillo me quite el pasamontaña y mi cabello como estaba demasiado largo tuve que echarlo hacia atrás con una mano.

— Bien maricon ni creas que me tienes agarrado de las pelotas — sonreí recobrándome porque iba a disfrutar toda esa mierda ahora más que nunca — ¿Piensas que me jodiste? Ven y enfréntate como hombre a ver quien jode a quien — su sonrisa cayó en picada y solté una carcajada mostrándole mi dedo medio — Puto maricon — el perro de Jacob se movió a sus espaldas por lo que se distrajo y esa fue mi oportunidad.

Le tire un cuchillo hacia la mano pero logro esquivarla solo haciendo que la hoja lo rozara su sangre mancho sus dedos y justo en el momento en que iba a sacar la pistola me tire encima de él cayendo en una mesa que se rompió en dos le di un puñetazo en toda la mejilla le quite la pistola y la lance lejos de nosotros soltó un grito de rabia lanzándome un puñetazo en la quijada escuche mis dientes chasquear y rápidamente mi boca se lleno del sabor metálico de la sangre.

¡Destrózalo Mesen! ¡Acaba con ese hijo de puta!

Rugí con furia dándole puñetazos por donde cayeran le atine a las costillas un ojo y la quijada me escupió sangre en la cara por lo que me hizo cerrar los ojos por reflejo logrando que me diera y puñetazo en la nariz caí al suelo sosteniéndomela y sintiendo la sangre correr por mis manos.

— ¿Eso es todo lo que tienes estrellita? — alzo la pierna y un segundo después sentí como impactaba contra mi estomago haciéndome escupir sangre y dejándome sin respiración — ¿Esa es toda la mierda grandiosa que hablan tuyo? — escuche como arrastraba una silla intente levantarme pero me era imposible la sangre salía a borbotones por mi nariz y boca — ¿Eso es lo impresionante de tu persona? Porque en estos momentos estas comiendo mierda mi mierda — dejo caer la silla justo encima de mi hombro y caí al piso golpeándome la cabeza contra el suelo.

¡Maldito hijo de puta!

¡Arriba Mesen! ¡Arriba! ¡Que ese maricon de mierda no te gane!

Sentía mi mundo dar vueltas y el hombro como si tuviera encima un camión de cemento.

— ¿Esto es el famoso Edward Mesen? — Sentí como se me acercaba para hablarme en el oído — ¿Esta basura de mierda es Edward Mesen? — se burlo de mi ¡De mi joder! — Eres patético Eddie — esas palabras las había escuchado antes justo en el mismo escenario yo estaba tirado en el piso lleno de sangre solo que venían de otra persona diferente.

¡Eres patético Edward! ¿Crees que mereces ser mi hijo? ¡Eres una bolsa de mierda que estorba nada más! ¡Solo una bolsa de mierda que estorba! ¡Ni siquiera mereces ser llamado como yo! ¿Edward? Ese maldito nombre tiene grandeza no la mierda que tu le proporcionas ¡Eres un maldito engendro que estorba! ¡Nunca debiste haber nacido! ¡Eres patético Edward! ¡Eres un maldito ser humano patético!

Mi vista se convirtió en algo multicolores me levante golpeándolo con mi cabeza y aunque me dolió como la mierda no me importo cayo sentado de culo y mi derechazo impacto en su mejilla provocando que fuera él quien escupiera sangre.

— ¡Toma eso hijo de puta! — con mi puño izquierdo lo golpee en el estomago y una corriente eléctrica me quemo el brazo se produjo desde mi hombro hasta la punta de mis dedos solté una queja y me levante tambaleándome.

Presentía que me había roto algún puñetero hueso del brazo.

Rápidamente agarre a la basura humana por el cuello de la camisa y mientras estaba ido en vaya a saber que jodido mundo golpee su cabeza contra el suelo y me dio lastima con el pobre suelo no se merecía tener a una mierda como esta encima en todo caso quedo inconsciente lo deje en el suelo y medio mareado fui hasta donde estaba el otro perro llamado Black.

Lo moví con el pie un par de veces pero no se despertaba gruñí y le patee una pierna y en medio de un alarido volvió en si tratando de sostenérsela con los dos brazos.

— ¡Black! — grite llamando su atención sus ojos rojos y moreteados se fijaron en mi — ¡Arriba imbécil tenemos que irnos! — frunció el ceño pero se levanto con demasiada lentitud estaba a punto de gritarle que se apurara cuando note que su pierna estaba llena de sangre.

El maldito de Paul le había disparado en la pierna.

— ¿Por qué la defendiste? — le pregunte con rabia — ¿De qué vale eso a estas alturas? —

— ¿Por qué la defiendes tu? — pregunto a su vez con su ronca y baja.

— no te puedes comparar conmigo — gruñí furioso — tu eres una mierda que no sirve para nada — me miro por encima de su hombro y sonrío levemente.

— ¿Y porque sirves tu? — se rio quedamente — estoy sobrio y aunque no pueda abrir bien los ojos se quién eres entonces ¿Eres muy diferente a mi? — ante eso no supe que responder — dime estúpida estrella de la verga ¿Tu vida era muy diferente a la mía? —

No... No era tan diferente.

— Yo nunca le haría daño — susurre más para mi mismo que para él.

Negó con la cabeza con pesar.

— quizás tu no pero tu mundo si — apenas lográndose sostener de la pared se giro para encararme — acéptalo no somos muy diferentes — odiaba tener que ver su maldita sonrisa — quizás tu no lo hagas pero será inevitable imbécil porque recuerda en el verdadero mundo en que vives — estaba a punto de olvidárseme que le prometí a Bella que lo ayudaría dándole un puñetazo en su enorme bocaza cuando escuche un chasquido.

Me gire lentamente para encontrarme con el imbécil de Paul sosteniendo su arma con una mano y con la otra sosteniéndose de la pared estaba hecho un asco como seguramente estábamos los tres en esta habitación pero había algo en él que me resultaba repulsivo.

— Ahora van a morir los dos — señalo a Black primero — tu por ser un maldito perdedor — luego me señalo con saña — y tu porque te odio más de lo que podría haber odiado a cualquier cosa — lo mire importándome menos lo que pensaba de mí y sin un ápice de miedo ¿Cómo podría tenerle yo miedo a esa basura? ¿Solo porque tenía una pistola? Yo cargaba dos cuchillos con mejores posibilidades de atinar que él.

— ¿Piensas que ganas algo matándome? Hazlo y el mundo entero quedara devastado al saber que morí y no solo eso se publicaran biografías pasare a ser más grande e incluso ganare más dinero de lo que gano en estos momentos pero a ti cuando se te acabe el dinero de esa bolsa que esta haya arriba y ya no tengas ni cómo alimentar tu vicio morirás en una puta alcantarilla asquerosa y a nadie le importara ¿Sabes por qué? Porque eres y seguirás siendo incluso después de tu muerte… —sonreí ampliamente disfrutando cada pedazo destrozado de su asqueroso cuerpo —…solo un maldito perro asqueroso — pronuncie lenta y suavemente saboreando cada palabra entonces alce mi dedo medio con orgullo — Púdrete en el infierno — fueron mis hermosos deseos logrando que su atención fuera hacia mi mano que era exactamente lo que quería.

En su segundo de distracción agarre una silla y se la lance agarre a Black por el cuello de la camisa y lo arrastre hacia abajo mientras que con la otra mano lanzaba el cuchillo que impacto en la pierna del imbécil de Paul soltó un alarido de dolor llevándose la mano a la pierna de donde brotaba sangre sin parar soltó la pistola y me abalance hacia él chocamos contra la pared y caímos encima de una mesa destrozándola a nuestro paso lo que es una mierda porque mi hombro ya estaba lo suficientemente mal como para agregarle esto.

— ¡Black agarra la pistola! — grite.

¿De verdad le perdiste que hiciera eso? ¿Estás malditamente loco Mesen?

Yo tampoco supe de donde coño me salió a mi esa estupidez pero ya estaba dicho y no podía hacer nada en cuanto menos lo espere ya la tenía en sus manos.

— ¡Cullen apártate! — Grito cargando la pistola — ¡Voy a matar a ese hijo de puta! —

— ¿Estás loco? — Grite — ¡No vas a matar a nadie! — estúpidamente me gire para ver a Black y Paul aprovecho mi momento de distracción para darme un puñetazo en el estomago.

Mi respiración se atoro y caí hacia un lado dándole espacio para que se fuera encima de Black tenia la visión borrosa y los pulmones ardiendo por aire sentía todo pero al mismo tiempo no sentía nada por lo que cuando escuche varias veces una corneta no supe hacia dónde mirar quería ayudar a Black pero mis piernas no me daban para levantarme creo que había llegado al jodido limite de mi energía ¡Y seguía escuchando la maldita corneta! Un segundo después lo único que pude escuchar fue un disparo.

Un olor metálico llego a mis fosas nasales y fue entonces cuando Jacob Black cayó a mi lado.

El impacto de su cuerpo tirado con los ojos cerrado y sangrándole a un lado del pecho fue jodidamente espantoso alce la vista y solo pode ver el orificio por donde saldría la próxima bala destinada para mí.

Cerré los ojos y sonreí.

Sonreí por mi madre.

Sonreí por James.

Sonreí por Carlisle.

Sonreí por Alice y Esme.

Sonreí por mis amigos por Jazz por Emmett y por Ángela.

Sonreí por lo más genial que eh tenido que son mis fans y mi música.

Y por ultimo… sonreí por Bella.

Por ser la única persona que ha llegado a mi mundo y me ha hecho querer ser una mejor persona.

Espero que eso cuente para algo en el momento de mi juicio.

Mi mente se traslado a un lugar feliz uno donde yo cargaba a un pequeño mocoso de ojos vedes y cabello castaño corríamos por la playa y sus pequeños piececitos no eran lo suficientemente agiles como para alcanzarme así que lo tome en brazos y entre risas llegamos hacia una hermosa mujer de labios llenos con ojos oscuros y brillantes incluso mucho más brillantes que el propio océano a sus espaldas.

— ¡Púdrete en el infierno! — escuche de forma muy lejana no le preste atención estaba en mi último jodido momento feliz y nadie iba a arruinar eso.

¡Mami!... Escuche el grito del pequeño niño de ojos verdes y luego su estallido en carcajadas.

Después de eso todo fue paz y tranquilidad.