El principio del Fin
(Parte III)
Edward POV
Estaba caminando a orillas del lago de la casa de mi abuelo no sabía que hacia aquí pero no me molestaba me sentía tranquilo desde que se había muerto no había vuelto por aquí ya se me había olvidado como el atardecer se ocultaba detrás del lago, como era mi casita del árbol que construyo para que yo pudiera jugar, como la brisa alborotaba el olor a otoño… aquí siempre había olido a otoño.
De la nada veo un señor sentado en el pequeño muelle que usaba para lanzarme al lago estaba vestido de blanco y tenía un sombrero gracioso idéntico al que usaba mi abuelo por mera curiosidad me acerque hasta haya y casi me da un jodido infarto cuando veo que es el abuelo se había girado sonriendo alegremente.
— ¡Pequeño Thony ven acá! — abrí la boca para preguntarle cómo demonios estaba aquí cuando escuche una risa detrás de mí era una risa infantil y divertida.
— ¡Abu! — Chillo el mocoso de pelo cobrizo se guindo a su pierna y salto arriba y abajo una y otra vez — ¡Tienes que ver el salto que voy a dar! — exclamo emocionado mientras señalaba el lago.
El niño no tendrá más de seis años tenía los ojos grandes y verdes le faltaba un diente y sus rodillas mostraban raspones en proceso de sanarse el abuelo lo miraba como si fuera el tesoro más grande del mundo y como si fuera lo más frágil al mismo tiempo.
— tienes que tener cuidado —
El niño asintió.
— lo tendré abu —
— ¿Cuándo fue que aprendiste a nadar? —
— ¡Mi mami me enseño! — Soltó la pierna de mi abuelo y agito los brazos como si estuviera nadando — ¡Te enseñare Abu! Es una cosa muy fácil solo hay que hacer esto y luego esto ¡Y ya está! — explicaba de forma atropellada y rápida así que no se le podía entender bien pero al parecer el abuelo si lo hacía porque estaba muy concentrado viendo sus demostraciones de cómo podía nadar.
— ¡Niño! — grito una voz que conocía muy bien.
Él niño también parecía conocerla.
Sus ojos se llenaron de terror y su boca empezó a temblar pero trataba por todos los medios de no llorar sabía que no podía llorar.
Me recordaba a mí… ese niño era yo.
— ¡Niño! — se coloco frente al abuelo los dos eran del mismo tamaño con los hombros cuadrados y las manos ásperas y llena de cayos ambos tenían el cabello oscuro como el ébano y tenían el mismo tono verde de los ojos pero lo que era más aterrador fue las expresiones… ambos poseían la misma cara de furia mientras miraban al otro.
— ¿Qué quieres? — pregunto el abuelo no siendo tan dulce como antes.
— A mi hijo —
El abuelo sonrío con burla.
— ¿Ahora es tu hijo? —
— Vamos anciano no seas ridículo — él sonrío con burla — sabes que estaba enojado tu también cometías errores ¿Verdad? A veces se te olvidaba que era tu hijo — los ojos de mi abuelo se llenaron de dolor pero él no se dio cuenta y el niño tampoco lo hizo era demasiado pequeño y estaba lleno de terror como para hacerlo.
¿Por qué lo estaré recordando ahora?
— Thony está conmigo ahora — coloco la mano en los cabellos cobrizos del niño — está ocupado ¿Cierto Thony? — le pregunto mirando hacia abajo pero el niño estaba muy asustado y no los miraba a ninguno.
— El niño se viene conmigo — sentencio él.
— ¡He dicho que no! — Hablo más fuerte mi abuelo y vi como todo su cuerpo se paralizaba y sus manos temblaban levemente por primera y única vez en mi vida pude ver que él tenía miedo — ahora vete que tengo cosas que hablar con mi nieto — él apretó la mandíbula sus ojos no soportaron la pesada mirada del abuelo y se giro para irse sin decir nada más.
El pequeño niño estaba paralizado y lleno de miedo quise consolarlo quise ayudar pero esto solo era un recuerdo pasado y lo que es peor es que fue las últimas vacaciones que él me dejo pasar con mi abuelo.
— Te voy a decir un secreto pequeño Thony — el abuelo se agacho a la altura del niño y acaricio su regordeta mejilla — quizás seas muy pequeño pero quiero que lo sepas — de la nada sus ojos se llenaron de lagrimas sin derramar — no es culpa tuya ni de él que tu padre sea como sea… todo es culpa mía — el niño no entendía y para ser franco yo tampoco — no odies a tu padre él es un efecto colateral de lo que yo fui en un tiempo atrás y lo que sigo siendo hoy en día — dos lagrimas se derramaron por su cara llena de unas cuantas arrugas.
— Abuelo no llores — susurro el niño con sus enormes ojos verdes a punto del llanto se lanzo a abrazarlo escondiendo su rostro en el hombro.
Quise ayudarlo… quise ayudarlos a los dos.
— ¡Abuelo! — grite caminando hacia ellos pero no escucharon ni siquiera pude moverme.
— Thony escúchame — dijo mientras acariciaba la parte de atrás del cuello del niño — tienes que aprender a ser un chico valiente ¿De acuerdo? Tu padre y yo hemos fracasado en esta vida por ser cobardes por no saber emendar los errores cometidos yo me equivoque con él y él se está equivocando contigo no te voy a pedir que no lo odies porque tienes derecho a hacerlo pero para evitar convertirte alguien como nosotros evita eso, sé más fuerte que nosotros sal de este horrible circulo vicioso y se un mejor hombre aprende a aceptar tus errores ¿Me escuchas pequeño Thony? Quizás no me entiendas en estos momentos pero espero que cuando crezcas y te conviertas en un guapo chico de ojos verdes sepas reconocer tus faltas y trates de arreglarlas — tomo de los hombros al niño y le palmeo a un lado de la cara con afecto — ahora campeón muéstrame como saltas — entonces el niño sonrío y asintió.
Me moví pesadamente hasta colocarme al lado del abuelo volvía a ser el mismo que yo recordaba mientras miraba al niño prepararse para saltar quise abrazarlo y preguntarle muchas cosas pero sabía que no podía.
Entonces fue cuando el niño salto y salpico todo a su paso.
Abrí los ojos y de inmediato quise no hacerlo una luz brillante me cegó haciéndome doler la cabeza.
— ¡Joder! — Susurre llevándome una mano a la frente — ¿Pero qué mierda…? — abrí los ojos con dificultad y palpe toda mi frente y alrededor de mi cabeza para descubrir que estaba toda vendada.
— Te llevaste un buen golpe en la cabeza — dijo una voz que conocía gire hacia un lado y pude ver a James sentado en un sofá que parecía malditamente incomodo.
— ¿Dónde estoy…? —
— Estas en Forks tranquilo — me dijo al ver mi cara de pánico — para ser exactos en el hospital de Forks —
— ¿Cómo…? —
— Es un cuento muy largo — me corto y le fruncí el ceño a pesar que hacer eso me dolía.
— ¿Isabella? —
De la nada su cara cambio a una más seria.
— No sé de quién me estás hablando —
— No te hagas el imbécil James — trate de levantarme pero se paró de inmediato y me retuvo por los hombros — ¡Suéltame! Tengo que ir a buscar a Bella — me dolía como la mierda todo el cuerpo pero no me importaba necesitaba buscar a Bella.
— Cálmate o tendré que buscar a un doctor —
— ¡Me sabe a mierda! ¡Necesito ver a Bella! —
— ¡Cálmate! — Gruñí tratando de quitarme sus manos de encima — ¡Esta aquí! — Dijo casi en un grito — Esta aquí ¿Contento? Esta en ese mismo hospital —
— ¿Por qué? —
— tuvo múltiples heridas y una contusión en la cabeza —
— ¡Eso es mentira! — Rugí furioso — ¿Cómo puede ser posible? — ella no estaba en el maldito club ella se fue recuerdo que se fue y me asegure de que se haya ido sin nadie que la lastimara o algo remotamente parecido — ¿Dónde esta Bella? —
— ¡Escúchame! — exigió.
— ¡No! ¡Necesito verla! — grite arrancándome las vías de solución.
— ¡Edward para! — Ordeno apretando un botón que estaba cerca de la cama — ¡Ella fue la que te salvo! — me detuve en seco sin comprender.
— ¿Qué? —
— fue Isabella la que te salvo — negué con la cabeza a pesar que eso hacía que me doliera más — estabas a punto de que te asesinaran cuando ella en una loca maniobra entro con la moto al club traspasando una ventana un pedazo de madera te dio en la cabeza así que caíste inconsciente la moto le había caído encima de Paul dejándolo inconsciente también pero ella cayo y rodo varios metros se dio un fuerte golpe en la cabeza y uno que otros rasguños nada más aun así no ha despertado todavía —
— ¿No ha despertado? —
— los doctores dicen que es normal y que solo hay que darle tiempo a la mente para recuperarse sola —
— ¿Cómo? ¿Y qué clase de doctores graduados de la universidad de la mierda son esos? —
— Cálmate Edward — suspiro con pesar — están haciendo todo lo que pueden Isabella no tiene nada —
— Me importa un pito — masculle malhumorado — necesito verla — me puse de pie y sentí como mi mundo dio vueltas haciendo que cayera de culo a la cama.
— ¿Ves porque tienes que quedarte quieto? Todo esto no es bueno para ti en tu estado —
— ¿Estado? ¡Ni que estuviera embarazado por Dios! — resople furioso y esta vez trate de levantarme más lentamente el frio piso me dio escalofríos y la bata casi trasparente me hacía sentir desnudo a pesar de que podía estar más o menos seguro de que cargaba ropa interior — además ¿Qué haces tú aquí? —
— ¿Con toda la revolución que hay afuera? Era más que claro que debería estar aquí — fruncí el ceño y me asome por la ventana para encontrarme con mis peores pesadillas.
Paparazis.
Muchos y mucho paparazis.
¡Mierda!
— ¿Qué? ¿Cómo? ¡Ese maldito! — rugí aguantándome las ganas de golpear las paredes.
Ya era demasiado tarde el pueblo entero debe de saber quién soy y no solo eso ya la escuela debe de estar más que enterada me imaginaba la furia y el sentimiento de traición de todos en las escuela.
— al parecer llamaron para dar información exacta sobre ti por suerte no llegaron cuando ya tú estabas aquí y para tranquilizarlos les dijimos que tuviste un accidente por las condiciones de lluvia de esa noche — James estaba vestido informal solo con jeans y camisetas parecía más joven de lo que era lo único que lo arruinaba era las ojeras debajo de los ojos.
— estas cansado deberías irte puedo arreglármelas mientras — cerré las persianas de golpe y me senté en la cama — ¿Dónde está mi teléfono? — necesitaba hablar con los chicos y con Alice necesitaba saber que paso y porque coño no llegaron para evitar que Isabella se hiciera daño.
— ya tu madre viene en camino —
— ¿Mi madre está aquí? —
— Aro también —
— ¡Santa mierda! —
— eso mismo pensé yo cuando llego ayer —
— ¿Ayer? — Pregunte extrañado — ¿Cuánto tiempo llevo dormido? —
— Poco más de tres días — ¡Tres días! Y Bella no despierta hice una nota mental de que necesitaba escaparme para ir a verla y traerla conmigo de regreso pero de que despertaba, despertaba.
— Oye… ¿Y Black? — susurre recordando que había caído inconsciente a mi lado con una bala en el pecho me estremecí ante eso se que es de maricas pero no es algo que se lo deseo a nadie.
— Cayó en coma — abrí los ojos sorprendido — sus heridas fueron muy graves y perdió demasiada sangre afortunadamente la bala solo rozo el pulmón pero estuvo cerca de perforarlo —
— ¿Y el perro asqueroso? —
— ¿Paul? — asentí con el ceño fruncido no merece tener ni un nombre — su pierna derecha se fracturo en tres partes al caerle la moto encima quedara con problemas para caminar por el resto de su vida fuera de eso no tiene nada y mañana mismo lo trasladan a la enfermería de una cárcel de máxima seguridad —
— ¿Está aquí? ¡Ese hijo de puta! — me levante para buscarlo y partirle la otra pierna todos habíamos resultado inconscientes o en coma (y no es que este compadeciendo al imbécil de Black pero está en coma por el amor a Dios) y a ese puto maricon no le paso nada.
¡Es jodidamente injusto!
— ¿A dónde vas Edward? — pregunto James pacientemente.
— ¡A terminar de matar al imbécil! — chille furioso.
— Pero no puedes hacer eso — dijo como si hablara con un niño —ni siquiera yo sé en que habitación esta —
— ¡No importa! Así me toque buscarlo por todo el hospital pero lo encontrare — escuche como suspiraba y yo daba vueltas por lados buscando mi ropa simplemente no saldría con esta bata casi trasparente — ¡James! ¡Mi ropa! — exigí casi en un grito.
La puerta se abrió y me gire a ver quien coño interrumpía mi conversación cuando Carlisle y mi madre entraron ella llevaba una enorme bolsa llena de cosas y esperaba que fuera mis cosas para salir de aquí no aborrecía los hospitales si era yo quien necesitaba uno.
— ¡Bebé! — chillo de alegría y salto con delicadeza a mis brazos como andaba vestida informal y sin sus enormes zapatos no me llegaba más allá del hombro.
— ¡Liz! — sonreí por primera vez y la abrace colocando mi mentón en su cabeza olía maravillosamente como siempre me sentía como si estuviera en mi casa de nuevo — ¿Cómo estas má? —
— ¡Edward! — Me regaño apartándose de mí y mirándome con enojo — ¿Qué te dije de esta clase de cosas? ¿No entiendes hijo que eres mi vida? Juro que ahora si estas castigado ¡Cero autos y fiesta cuando llegues a casa! — alzo la mano para golpearme por la cabeza cuando Carlisle con una sonrisa la detuvo.
— la cabeza no — le recordó dulcemente.
Así que me pego por el hombro y duro.
— ¡Auch! ¡Má! — Me queje sobándome — ¡Lo siento! Nunca en la vida se me olvidara de nuevo ¡Lo prometo! — sonrió satisfecha.
— Me parece mejor — sabia que esto no quedaba aquí pero no era el momento y mi madre lo sabia más tarde tendría que sentarme con ella a hablar de verdad.
— Edward — mire a Carlisle sus ojos lucían claros y tranquilos — siéntate necesito hacerte un chequeo ¿James, Lizzi podrían salir un momento por favor? — pregunto tan amablemente que ninguno de los dos pudo objetar nada cuando nos quedamos solos mi mirada era tan pesada que suspiro y se sentó en la cama sin querer lo bombardee con preguntas.
— ¿Qué paso esa noche? ¿Cómo esta Bella? ¿Dónde está? ¿Es verdad que no hay nada más que hacer? ¿Y Emmett? ¿Alice? ¿Los chicos? ¿Carla? ¿Puedo salir de aquí? — Me detuve a respirar y soltó una pequeña risita — idiota — rodé los ojos con fastidio.
— Bella está bien y estable a solo cinco puertas de esta habitación — mi corazón retumbo en mi pecho de felicidad — se encuentra en unas condiciones muy parecidas a las tuyas así que es normal que no despierte todavía pero lo hará tranquilo Emmett está en casa con Alice y Esme los chicos han venido a visitarte están preocupados por ti Carla esta súper furiosa contigo por todo esto de Edward Mesen y no todavía no puedes salir de aquí —
— Falta una — me queje.
— esa noche terminando la palea todos recibimos alertas por mensajes a través del móvil de Emmett los chicos el enorme equipo que no sabía que tenían acceso tu y Alice siendo menores de edad…—
—… digamos que tenemos ciertos contactos— murmure por lo bajo.
—… nos encontramos en el estacionamiento Emmett nos guio y cuando llegamos haya no había pasado mucho de que Bella entrara como lo hizo…— su rostro se ruborizo y estreche los ojos con fiereza.
—… ¡Aja! — Grite apuntándolo con mi dedo — ¡Crees que mi chica es sexy! ¡Pervertido! — Su rojo alcanzo uno más profundo y sin poder aguantarme solté una carcajada — está bien es sexy y genial eso es normal en ella — sonreí orgulloso.
—… entonces todos fuimos a auxiliarlos y llegamos justo a tiempo para evitar que Jacob Black muriera — siguió como si no fuera dicho nada — Charlie llego unos minutos más tarde y retiro la pistola e hizo todo el procedimiento legal contra Paul y Jacob pero te advierto que no creo que le caigas bien en estos momentos — trague saliva pesadamente eso no eran buenas noticias.
— Ya me las arreglare después — murmure pasándome una mano por mis cabellos.
— ¿Me dejaras chequearte? —
Asentí de acuerdo.
Después de varias horas en que Carlisle y las enfermeras hicieran su rutina habitual con un paciente y me dieran los asquerosos medicamentos que me tocaban me dejaron a solas con mi madre porque James tenía que descansar cuando la vi profundamente dormida me levante de puntitas me coloque unos monos deportivos y un abrigo grande para salir a ver a Bella.
Cerré con cuidado y mirando a ambos lados del pasillo para asegurarme de que no hubiera nadie camine hasta la puerta de la habitación de Bella la abrí suavemente y asome mi cabeza había una señora de cabello rubio platino dormida en el sofá horriblemente incómodo pude reconocer que era la madre de Bella por las fotos que me ha mostrado además tenía cierto parecido a ella entre importándome un pito que no fuera correcto y me acerque hasta donde estaba acostada.
No se parecía a mi Bella de siempre pero jamás dejara de ser exquisitamente bella su cabeza estaba igual de vendada que la mía y tenia ciertos rasguños en la cara y los brazos seguramente por los puñeteros vidrios que osaron a lastimarla quise enojarme pero me resulto imposible si no fuera sido por ella probablemente estuviera muerto.
— ¿Bells? — Susurre tomándola de la mano que estaba fría y pálida — ¿Amor? Sé que me estas escuchando también se que debes de estar muy furiosa conmigo sé que quizás no querrás verme en mucho tiempo pero por favor amor despierta para que puedes golpearme hasta que pida piedad ¿Si? Sabes que no puedo vivir sin ti — bese su mano con devoción — soñé con mi abuelo murió hace mucho tiempo realmente fue un gran tipo me hablo sobre ser valiente y tener el deber de arreglar las cagadas… perdón los errores que cometa en esta vida para ser un mejor hombre y quiero poder hacer eso quiero poder arreglar todo entre tú y yo que comencemos de nuevo sin mentiras ni nada que nos haga daño — me acerque a su rostro y acaricie su mejilla con suavidad — por favor despierta para que yo pueda arreglar todo el desastre que hice por favor amor mío por favor… — dolía como la mierda estar aquí y no poder hacer nada —… te amo Bella — me incline y con suavidad roce mis labios con los suyos.
Quise que todo fuera como en los cuentos de hadas donde la princesa despertaba con un beso del príncipe pero esas mierdas no pasaban en la vida real y aunque tenía a mi princesa yo no era un puñetero príncipe así que no existía ningún tipo de milagro para que abriera esos preciosos ojos chocolates en este momento.
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— ¡Suéltenme! — Grito una voz que yo conocía muy bien Liz se sentó en el sillón de donde estaba recostada con cara sorprendida y yo me senté esperando a que entrara — ¡Ese maldito me tiene que escuchar! — la voz de Austin era de furia total y presentía que ni siquiera todos los puñeteros médicos del hospital podían hacer algo para calmarlo.
— Liz sal y déjalos entrar — murmure con la respiración acelerada.
— pero bebé…—
— Anda déjalos entrar a todos — sonreí de medio lado para hacerle saber que no se preocupara por mi — tienen derecho de estar tan dolidos anda má déjalos y vete a desayunar no será muy agradable esta conversación — asintió no muy convencida e hizo lo que le dije.
Unos dos minutos más tarde entraron Mike, Connor, Tayler, Austin que tenía más cara de furia que todos los demás y por ultimo Emmett que se quedo rezagado apoyado contra la puerta mientras que los primeros cuatro hicieron como una especie de u al final de la cama.
— uh… ¿Hola? — murmure agitando una mano.
Creo que eso fue lo peor que pude haber dicho ya que los chicos se le fueron encima a Austin antes de poderme atestar un puñetazo.
— ¡Quítatelo! — grito él revolviéndose en los brazos de cada uno.
Suspire y asentí.
No podía creer lo jodidamente de la mierda que me sentía a pesar de que ya lo sabían cuando me quite el pasamontaña todos soltaron un horrible sonido que se escucho como quejido-respiración-quejido.
Si es así con ellos ¿Cómo será con Bella?... pensó con malicia mi vocecita interior.
¡Cállate! Chille porque a veces pienso si de verdad es mía o simplemente es el puto diablito que debería aparecer de vez en cuando en mi hombro izquierdo.
— se que están molesto pero no podía decírselo a nadie…—
— ¡Y una mierda! — Grito Austin colérico — Emmett quiso venderme lo mismo pero se acabo de que nos vieran la cara de estúpidos ¿Qué superestrella? ¿Te aburriste de tu fantástica vida y decidiste que tenía que venir a jodernos todo aquí porque no somos tan fantásticos como tú? —
— ¡No seas imbécil! — Grite yo levantándome de la cama — no todo gira alrededor de ustedes por el amor de Dios — bufe molesto — tenía problemas y este fue mi castigo no podía decir nada fue un maldito acuerdo de confidencialidad que tenia con la disquera —
— ¿Y también era un acuerdo vernos la cara de estúpidos a todos? —
— ¡NO fue mi culpa joder! —
— ¡Lo fue! ¡Somos tus amigos! ¡Pudiste haber confiado en nosotros! — Reclamo con sus brazos temblando de la ira — o al menos pensé que éramos tus amigos —
— ¿Cómo hacerlo? Apenas los estaba conociendo no podía arriesgarme a que me vendieran — vi como algo en los ojos de Austin cambiaba era una mezcla entre decepción y rabia.
— ¿Arriesgarte? — sonó ofendido.
Eso que escuche claramente en su voz fue ofensa y creo que en vez de arreglar esta mierda lo que estaba haciendo era empeorándola.
— ¿No eres tu el que estaba para todas las cosas ilegales que hicimos por ayudarte? ¿O cuando nos turnábamos para buscarte cuando te perdiste? ¿Y me dices a mí que no podías arriesgarte? — Abrí la boca para defenderme pero ni una jodida palabra salía de ella cuando lo ponía en ese punto me di cuenta que fui una mierda como amigo pero por supuesto no me sorprende ser una mierda en algo — todos tenemos becas deportivas y futuros que atender ¿Qué si nos fueran matado, o incluso peor, lesionado? Pero eso nos importo un pito cuando decidimos que había que ayudar a este pobre chico idiota que estaba enamorado de una chica tonta que no veía como realmente era —
— ¿Así que fue por lastima? —
— ¡No imbécil! — Trono Tyler — fue porque de verdad queríamos ayudarte porque queríamos ser como tú y porque no soportábamos la idea de verte hundido en la miseria tan banal como lo es que una chica no te mire —
— ¿Por qué querrían ser como yo? ¡Pinche maricas! — no sabía con quien estaba más enojado si con ellos o conmigo… con ellos si definitivamente con ellos son unos retrasados de mierda.
— Podrás decirnos maricas y todo lo que tú quieras — dijo Austin esta vez más calmado se soltó del agarre de los chicos pero se tuvo que sostener de la cama — pero creíamos que eras alguien genial que eras el gran Tony y que cuando recordáramos nuestros pasados en la secundaria nos diéramos cuenta que conocimos a alguien que sería una leyenda — sonrío y bajo la cabeza no queriendo mirarme — ¿Sabes que es lo más grandioso de ti? No era que actuabas como si nada te importaba porque te importaba Bella no era tampoco que seas estúpidamente inteligente porque sin duda eres un idiota en muchas cosas ni siquiera era porque podías derribar a un hombre más grande que tú con un solo puñetazo porque en definitiva eres una mierda escalando… lo más grandioso tuyo es simplemente que eras un chico normal con una familia normal que lo mandaron a un pueblo de mierda por ser una mierda aunque eso es normal en ti — tomo un respiro y yo casi me atragante con mi propio aire — eras lo que todos deseamos ser por el simple hecho de que eras normal y si alguien normal podía hacer todas esas cosas ¿Por qué no nosotros? Pero ahora descubrimos que tienes miles de dólares en la cuenta múltiples fans y el talento para hacer o decir cualquier cosa para que suene a la verdad —
— yo nunca…—
— ¡Cállate! — Exclamo pasándose el dorso del brazo por los ojos — ¡Eres un maldito fraude! ¡Todo fue una maldita mentira! ¿Qué coño pensabas hacer cuando no los dijeras? '' He muchachos soy Edward Mesen pero ignoren que les vi la cara de pendejos a todos y trátenme como siempre '' ¡Estúpido! — sus ojos azules estaban cristalinos y entonces me di cuenta que sin miedo de que alguien lo juzgue Austin estaba llorando.
— Austin…— murmure con voz temblorosa estaba abrumado nunca pensé que yo… que yo… causara tanto afecto.
— ¿Trátenme como siempre? — Se burlo Mike que hablo por primera vez — eres un estúpido si piensas eso de verdad Austin ¿Tratarlo? ¿A la gran superestrella? ¡Por favor! Sería una suerte si tan solo nos dirigiera una mirada —
— No sean imbéciles — me queje caminando para tratar de llegar a ellos pero Austin se aparto como si yo tuviera lepra — soy el mismo de siempre ¿O no? Austin te dije que tenía que decirte algo a todos ustedes pues era esto solo soy yo Thony — no sabía que decir o que hacer para qué me creyeran y presentía que esta derrota no iba a ser la única que tendría aquí en este pueblo de porquería.
Austin me miro como se mira a un puto extraño.
— ¿Thony? ¿Tú? — se burlo pasándose las manos por la cara y mirando hacia la pared de al lado — Thony era un tipo genial que era nuestro amigo tú Eddie eres solo una estrella que aterrizo por accidente en este pueblo —
— ¡No digas esa mierda! — grite ofendido.
— ¡Ok! ¡Lo que diga la superestrella! —
Ellos no podían rebajarme solo a eso.
— ¿No se supone que son mis amigos? ¿Qué paso con la lealtad y todas las burradas que nos decíamos? —
Austin de encogió de hombros.
— estábamos ebrios Eddie —
— ¡Soy Thony! —
— No, tú piensas que eres Thony pero no eres Thony solo eres un farsante que se hacía pasar por un chico llamado Thony… en realidad ni siquiera existes — sonrió con esa sonrisa patentada que decía '' soy más genial que tu '' y casi le salto encima de pura ira y frustración no puedo creer que me digan farsante.
— Lárguense — masculle sentándome de golpe en la cama esto no lo iba arreglar hoy así que no valía de nada seguirlos escuchando solo serviría para alimentar mi ira hacia mí mismo.
— bien no hay problema total aquí no hay nadie que conozcamos — todo él era puro desdén y me sentí juzgado solo con su mirada — Eddie te digo adiós — casi pude creerle toda la crueldad de no ser porque su voz quebró al final y fue ahí donde realmente supe cuanto la había cagado con Austin.
— Adiós Edward — esta vez fue Mike.
— Hasta nunca Eddie — fue Tyler.
— Que te vaya bien en la vida superestrella — se despidió Connor todos salieron de la habitación y mis puños se apretaron hasta el dolor.
Vagamente note como la mirada de mi madre que estaba en la puerta mientras los chicos salían se dulcificaba ella trataba de evitar que sintiera toda la porquería que escuche a cada uno cuando pronunciaron mi nombre (el maldito nombre real Edward, siempre será Edward y solo Edward) pero fue imposible a la final hice lo que ellos querían que hiciera un típico berrinche de superestrella y lance la lámpara contra una pared.
— ¡Déjame solo!— grite girándome hacia la ventana.
— pero bebé…—
— ¡Liz quiero estar putamente solo! — volví a gritar y estaba vez cerró la puerta dejándome solo con el maldito peso del nombre Edward.
Se escucho la puerta de nuevo y cuando me gire para saber quien coño estaba importunándome cuando grite explícitamente que no me molestaran los ojos oscuros de Emmett me devolvieron la mirada le fruncí el ceño y estaba a punto de gritar cuando alzo una mano para callarme.
— se que quieres estar solo y que probablemente tu y yo estamos en una relación confusa…—
— ¿Relación confusa? — pregunte porque hasta donde yo tenía entendido Emmett no era Isabella como para estar en relación confusa.
— Uh… mal uso de las palabras — soltó una carcajada y le gruñí señalando la puerta para que se largara — no, espera — se aclaro la garganta — se que estas cabreadísimo conmigo por la estupidez que hice pero vengo a explicarte porque lo hice se que en su momento no te lo detalle pero esta vez sí —
— ¿Qué coño dices Emmett? — estaba fastidiado y con dolor de cabeza me senté en la incomodísima cama y recosté mi espalda en las almohadas realmente no tenía ganas de escuchar la sarta de estupideces que saleen de su boca.
— sobre porque estas enojado conmigo —
Agarre las pastillas que estaban en la mesita de al lado de la cama que me dejo Carlisle y me tome dos necesitaba parar este dolor de cabeza.
— Estoy cabreado contigo porque eres un traidor — murmure detrás del vaso de agua.
— Sí sé que lo soy pero en ese momento no supe buscar otra opción para decirle a Rosalie que tú no eres tú sino tu otro tú —
Ahora era yo el que estaba confundido.
— ¿Qué yo no era yo sino mi otro yo? —
— ¡No! ¡Espera! ¡Así no fue como me enseño Carlisle! —
— Emmett no estoy de ganas paras tus tonterías —
— ¡Tienes que escucharme Edward! —
— Jodete — suspiro frustrado y me recosté para esperar quedarme dormido al parecer como me dijo Carlisle estas pastillas ponen a la gente estúpida.
— la cosa es que cuando yo le dije a Rosalie sobre ti que fue cuando se lanzo encima de ti ¿Te acuerdas? — Asentí aunque la verdad no me acuerdo ni una mierda — bueno eso fue porque pensó que yo la estaba engañando y sé que fui un puto traidor pero es que la amo y si no hubiese sido por eso Rosalie no te fuera chantajeado el otro día y no hubieses estado en sus garras —
— primero que nada yo no estaba en las garras de la perra esa además por si no te diste cuenta era yo el que controlaba toda la situación — estaba empezando a cansarme creo que no debí tomarme dos.
— ¿Me disculpas? —
— ¿Tu eres estúpido? ¡Dios claro que sí lo eres! ¡No! ¡No te voy a disculpar ni una mierda! ¡Me traicionaste por esa perra! ¡La preferiste a ella antes que a mí que era tu amigo! — creo que grite aunque no estoy seguro estaba medio estúpido.
— ¿Qué coño dices? ¡Termine con ella! —
— ¡Estas con ella! —
— ¡Pero no es por la razón que tú crees! —
— ¡Entonces explícame! —
De la nada se abrió la puerta y una enfermera malhumorada asomo la cabeza.
— ¿Pueden hacer el favor de bajar la voz? ¡Gracias! — cerro de un portazo y me eche a reír por mera estupidez creo que eso era droga y ninguna mierda para calmar el dolor de cabeza aunque la verdad ya no me duele.
— La verdad es que estuve con ella porque fue la única manera de conseguir esto — se alzo la camiseta y casi no me lo creo el cuaderno asqueroso que solo había visto una sola vez en mi vida estaba en las manos de mi ex amigo.
El diario del Perro.
— no podía hacerlo solo y sabia que tu estabas empeñado en encontrarlo no te dije nada porque pensé que me odiabas por haberte puesto en aquella situación y por supuesto no mejoro nada que me hayas saltado encima con eso confirme que de verdad me odiabas pero luego le explique todo a Carlisle porque estaba desesperado y no hallaba que hacer…—
— Eso no es raro en ti — rodé los ojos.
—… y después el me explico las cosas como eran y heme aquí arrastrando mi culo para venir a besar el tuyo —
— Eres un imbécil — no tenía fuerza para alzar la mano y darle un golpe por tarado — nunca estuve realmente cabreado contigo hasta que te vi con la rubia y no me explicaste nada —
Se encogió los hombros a modo de finalizada la conversación.
— La próxima vez hablare contigo en vez de dejar que me pegues — sonrió como el mismo idiota que era y me dio un golpe en la cabeza.
— ¡Lárgate! ¡Pareces marica! — Grite zarandeando las manos — después veo eso quiero dormir creo que me han drogado… no estoy tan seguro de entregarlo todavía —
— ¿Cómo? — dijo sorprendido y confundido aunque la verdad yo también lo estaba.
— bueno… el idiota no es tan no se… mira la historia es larga de contar…la cosa es que el perro lo que necesita es una clínica psiquiátrica no una cárcel te lo digo yo que aprendí muchas mierdas de esas — suspire cerrando los ojos — ya hablaremos de eso digamos que tiene un poco de bolas después de todo —
— ¿Paso algo haya? —
— trato de salvar a Bella —
Escuche a Emmett suspirar.
— Y con eso se gano un boleto al paraíso — esta vez fui el que me encogí de hombros — Bien nos vemos más tarde — asentí y ya empezaba a caer en la inconsciencia cuando escuche la puerta cerrarse.
Sabía que esto era un sueño pero no tenía idea del porque estaba seguro de que no lo era del todo.
Veía borroso.
Sentía nauseas y un insoportable dolor de cabeza.
Buscaba con la mirada algo en que enfocarme pero había una maraña de pelo que hacía que me picara la nariz.
— ¿Thony? —
¿Bella?
— ¿Me escuchas? —
¡Bella!
¿Por qué no podía hablar?
— ¿Así que era esto lo que me ocultabas? — La sentí sacudirse contra mí como si se estuviera riendo — Thony… tonto Thony… me fueras dicho no me hubiese molestado tanto como ahora lo estoy… Thony estoy tan cansada —
¡Bella no te duermas! ¡Bella!
— Thony quiero descansar —
¡No! ¡Bella!
Me levante de golpe con el corazón martillándome en el pecho.
¡Ella lo sabe! ¡Ella lo sabe todo!
Agárrate duro Mesen lo que viene no va a ser fácil.
Busque el pasamontaña a mí alrededor y después de colocármelo salte corriendo hacia la puerta sin importarme andar descalzo tenía que estar con Bella cuando se despertara era mi maldito deber estar con ella y explicarle todo lo que vio en el apestoso club de mierda o mejor dicho a quien vio en el apestoso club.
Cuando abrí la puerta me quede helado cuando cinco reporteros estaban en la esquina del pasillo justo en la puerta hacia la habitación de Bella cerré de golpe y corrí hacia las ventanas estaba empezando a llover era de noche y algunos más seguían ahí pero no solo eso podía reconocer a chicos y chicas acampando en los jardines del hospital y no eran unos pocos.
¡Santa mierda!
— ¡Todo el maldito mundo está aquí! —
Cuando fui a buscar mi teléfono para pedir auxilio me acorde que lo tenia Lizzi.
— ¡Mierda! —
No había de otra tenía que entrar a esa habitación por lo que me baje bien el pasamontaña me coloque las Kroc y subí el cierre de mi cazadora cuello tortuga suspire profundo y salí a mi antigua rutina de todos los días.
Trate de caminar lo más rápido posible y solo me faltaba unos metro antes de ver como de la habitación de Bella salía Charlie Swan con cara de asustado una enfermera Carlisle y el portero fruncí el ceño porque esa mierda presagiaba cosas malas cuando de la nada Charlie alzo la cabeza y sus ojos oscuros se concentraron en mi.
Era odio… verdadero odio puro y no solo eso sabía quién carajos era yo.
¡Corre Mesen! ¡Corre! ¡Corre!
Por primera vez le hice caso a mi voz interior.
Así que corrí.
— ¡Edward Mesen! — grito a todo pulmón pero ya casi cruzaba la esquina solo me dio chance de ver como los malditos reporteros volteaban la cabeza y echaban a correr detrás de mí.
¡Putas! ¡Putas! ¡Putas!
Corrí por todo los pasillos de las habitaciones tratando de buscar la salida de emergencia pero los malditos no me perdían la pista jugué a mi favor que conocía este hospital mejor de lo que ellos lo hacían por lo que baje por las escaleras y corrí directo al ascensor cerro justo en el momento en que ellos terminaban de bajar les saque mi dedo medio.
— Eso fue bueno — me felicite a mi mismo porque soy un duro como la roca ¿Quién coño hace esto habiendo recibido una paliza y dado una paliza? ¡Nadie!
Sonreí orgulloso.
Las puertas se abrieron y mi sonrisa se fue a la mierda.
Fui justo a planta baja donde mis ojos captaron a James encima del escritorio donde decía algo a una multitud dentro del edificio y a otra multitud más que eran reporteros con sus cámaras vi a Emmett protegiendo a mi madre y a ella con mi teléfono en sus manos pero mi salvación fue que estaba cerca de las escaleras y yo conocía como coño salir y evitar toda esta multitud.
Así que corrí… de nuevo.
Escuche a miles de chicas gritar mi nombre y por primera vez en mi carrera eso no me emociono corrí lo más rápido que pude y gire justo en laboratorio todas las personas que estaban llevando y trayendo análisis se apartaron con cara de asustados pero por suerte no muchas pudieron entrar antes de que la puerta fuera bloqueada seguí corriendo hasta salir hacia afuera del patio donde colocaban todos los desechos biológicos cruce la pequeña puerta que está conectada al patio delantero y sin ser visto corrí por la oscuridad para no alertar los de afuera (pinche suerte mía que estaba lloviendo) entre de golpe abriendo las puertas dobles le quite el teléfono a mi mamá y salí corriendo de nuevo hacia afuera.
— ¡Tu auto esta en el estacionamiento! — Grito Emmett — ¡Las llaves están pegadas! —
No tuve tiempo de contestarle porque las puertas las cerro de golpe cuando la multitud se había regresado de nuevo a donde estaban James, mi mama y Emmett evadí a muchos corriendo medio agachado en la oscuridad llegue a mi auto sin llamar la atención lo encendí de golpe causando un sonoro ruido y acelere a fondo cuando justamente medio mundo salía y alertaba a todos los demás.
Por suerte todo estaba oscuro.
Fui directo a la calle de Bella era el único lugar donde no me buscarían porque estaba más que seguro que la casa Cullen ya debe de estar invadida de gente suspire estresado y justo cuando estaba llegando mire una camioneta pasar por la esquina de arriba y yo conocía ese tipo de camionetas gruñí me coloque hacia un lado y apague todo.
¡Mierda! ¡Otra vez la misma mierda se siempre!
Se sentía tan malditamente bien ser libre.
Busque mi teléfono para llamar a Alice y que me ayude a acomodar toda esta mierda que estaba pasando cuando reconocí un numero… era mi jodido numero favorito.
Bella.
Te descubrí.
Claro que lo hizo mi chica es muy lista.
Sonreí por última vez porque sabía que no lo volvería hacer dentro de mucho, mucho tiempo.
Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa volviiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Lo sé, lo sé, lo sé, soy la persona más horrible del mundo pero niñas mis responsabilidades en el hospital con otras personas que no son tan afortunadas como nosotras dependen de mi y de mis superiores a los cuales tengo la obligación (tanto moral como académicamente) de ayudarlos x los que no me queda tiempo para absolutamente nada, en estos momentos estoy enferma x lo cual me dirijo a ustedes al parecer es una cosa viral que está dando en mi país por suerte no es Sika (no sé si conocen del virus pero nop, ese no es) estoy preocupada de haberme contagiado de algo raro ya que los síntomas no se relacionan con nada solo está la cuestión que es '' viral '' en todo caso mi papi esta así también, deséenme muchos buenos deseos a mi papi y a mi aunque claro eso no hace falta son un amor siempre lo hacen y se los agradezco.
Bata de explicaciones y escusas baratas… se que se supone que debe de venir la confrontación y todo eso pero CALCULE MAL en realidad no eran tantos capítulos que me faltaban al parecer eran solo DOS este y el que sigue que lamentablemente es el final SI YA HICE EL FINAL pero como verán este capítulo me salió tan extremadamente largo que lo tuve que dividir todavía estoy decidiendo si divido el capítulo final en dos partes aunque no estoy segura, por eso lamentablemente (y sé que me odiaran y desearan que cuando me compre un libro me falte la ultima pagina) no puedo subirlo todavía le faltan detalles, correcciones que estoy tratando de hacer y un montón de cosas más que son tan mínimas que podría hacerlo en un día pero entiéndanme a veces ni noches puedo tener (ahora mi maquillaje se parece mucho al de un mapache) de verdad lo siento, lo siento, lo siento, pero nunca calcule que fueran tan poquitos capítulos que me faltaban de verdad lo siento mucho, con todo mi corazón lo lamento y espero que sea suficiente.
No les prometo nada pero daré lo mejor de mí, tratare de no durar tanto ya que por el amor de Dios van casi que ¿Tres o cuatro años con esta historia? Sería el colmo que dure tantos meses mas solo para el final.
Espero que les haya gustado perdonen errores a veces los releo tanto que se pasan por alto, son las mejores y las quiero tanto y les estoy tan agradecida.
No les pediré nada, si quieren dejar algo que les nazca del corazón.
Perdonen a esta mala chica que no las comprende pero de verdad hago lo que puedo con lo que puedo hacer.
Chaaooooooooooooooooooooooooooooooo!
Les deseo lo mejor como que Edward Mesen vaya a rescatarte de un estúpido perro hediondo.
Las amo!
Perdón!
