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ACCIÓN Y REACCIÓN

Capítulo 03/25

LA TORRE

"Herms te he traído a hurtadillas algo de cenar, quiero que me cuentes que ha pasado. Que me di cuenta que no fuiste al gran comedor y has tenido toda la cena preocupada casi no pude ni comer preocupada ¡por ti!" dijo la pelirroja fingiendo asombro ante sus propias palabras mientras le tendía lo obtenido a su mejor amiga.

Hermione estaba en su cama bajo las sabanas. Pensaba en lo hablado con el joven Sly, pensaba en cómo se acercaría a Parkinson y pensaba aún más preocupada en la reacción de su amiga al confesarle quien era su amor platónico. Al escuchar lo que decía Ginny se incorporó riendo ligeramente ante la idea de que su amiga no pudiese comer y eso era alarmante. Sonriente y algo nerviosa tomó su varita al salir de debajo de sus sabanas, corrió las cortinas y conjuró un hechizo para que nada de lo que se hablará entre ellas fuera escuchado ni de broma por sus compañeras de habitación si llegaban de improvisto.

Suspiró tomando valor. Ya estaba hablaría y expondría su condición. Merlín gracias que en el mundo Mágico no lo la querrían linchar como pasaba en el mundo Muggle pasaría por desear a alguien de su mismo sexo. Se sentó sobre su cama recargándose en la cabecera e invitando a la pelirroja a sentarse frente a ella en el otro extremo. Acto seguido la pelirroja se arrojó sobre la cama emocionada, cayendo sobre su estómago y apoyándose sobre sus codos para recargar su mentón en sus manos, lista para escuchar las penas amorosas de su amiga.

"Gin recuerdas esta tarde ¿Cuándo dijiste que no te importaban las relaciones entre personas del mismo sexo?"

"Si cuando hablamos de Loca-Potter y Draculín ¿Qué hay con eso?"

"¿Qué me dirías si yo te dijera que estoy en la situación de Harry?"

Preguntó resignada, lo que pasara pasaría ya. Estaba cansada de ocultarse de si amiga. Ginny la veía como si le hubiera crecido una segunda cabeza sin saber si sonreír o preocuparse. Parecía que no comprendía lo que la castaña trataba de decir. Quizá es porque hablé demasiado rápido, pensaba Hermione.

"Eh… pues diría que eres una mala amiga por enamorarte de Draco tú también. Además él es gay Hermione y esta con Harry… por Merlín ¡¿Qué les pasa con ese rubio sin chiste!?" se enderezó en su lugar la pelirroja lanzando al aire sus brazos cansada de que el rubio tuviera tal atención, no estaba tan lindo.

"No Gin me refería a que fuera Gay de Closet, así como lo fue Harry un tiempo." Aclaró Hermione reprimiendo una ligera risa mirando sus piernas cruzadas una sobre otra mientras acariciaba sus rodillas nerviosa ante el silencio de la pelirroja.

"Oh" respondió sorprendida la pelirroja, "¡OH!" abrió desmesuradamente los ojos ante lo que entendía, "¿También tú te inclinas para ese lado?" preguntó bromeando y sonriéndole a su amiga.

Hermione enrojeció hasta la raíz de su cabello. De todas las posibles reacciones de Ginny nunca había pensado que le lanzaría una pregunta retórica a modo de broma. Eso era mejor de lo que venía pensando recibiría. Decidió seguir ahora más tranquila.

"Sí. Creo que ya desde hace tiempo…larga historia."

Ginny se inclinó hacia adelante dándole un ligero golpe en el antebrazo derecho, "Eso es por pensar que no puedes contarme cosas como estas," nuevamente se inclinó pero esta vez le abrazó brevemente, "y esto es para que veas que por algo soy y seré siempre tu mejor amiga. Pero vamos cuéntame TODO."

Sonriendo y muy tranquila ya Hermione le conto todo lo que había ocurro en su mente, desde el momento en el que inicio ese sentimiento incomodo de atracción por una mujer, señalando el hecho que se sentía mal por ello hasta la decisión de buscar ayuda terapéutica. Culminando con su decisión al final de esa mañana y el beso que se atrevió a dar a aquella chica que la ponía tan tonta y más loca que una cabra.

Como era de esperarse Ginny no interrumpió ni una sola vez, estaba tan concentrada asimilando la información que su entrecejo no podía estar más unido. Seguramente le dolería después.

"…Y esta tarde un amigo suyo me ha dicho que ¡no le soy indiferente!"

Escuchar a Hermione terminar su relato y ver como a esta se le desestresaban los tensos hombros hizo Ginny sonreír mientras asimilaba lo que había escuchado. Frunció nuevamente el entrecejo al captar un par de cosas.

"Herms espera ¡¿Tú la besaste!?"

Al ver que la castaña solo asentía cerró su boca, de la impresión se había abierto sobremanera.

"¿Se puede saber quién es esa misteriosa chica? ¿Quién se atreve a quitarme el amor de mi castaña sabe-lo-todo!?" Preguntó fingiendo indignación con una mano señalando su ojo como dejara caer una lagrima con falso llanto.

"Oh, ¡Cállate Ginny!" Hermione le lanzo una almohada e incorporándose de nuevo, "además me ha dicho su amigo que ella está muy dolida y que no se abre con ni para nadie. Quiero algo más que físico con ella…" Murmuró pensativa. Ginny le regalo una sonrisa insinuante moviendo las cejas sugerentemente y Hermione le lanzó otra almohada, "Muy bien, si tu ganas. Si se dan bien las cosas me gustaría mucho llegar a entregar todo…porque, supongo que eso pasa cuando hay conexión emocional y física con alguien ¿No?"

Ginny negaba con la cabeza sin poder contener su risa, aun hablando de sentimientos y emociones la castaña buscaba entender de manera lógica que reacción tendría su acción. La estridente risa de la pelirroja se detuvo al escuchar un nombre pronunciado por su amiga.

"Es Parkinson la que me atrae. Es Parkinson a la que besé esta mañana y es Parkinson la que me tiene toda inestable emocionalmente."

A Ginny se le cayó la quijada de la impresión, "¿Pa…Pansy Parkinson?" Hermione asintió, "Cabello negro, piel blanca cual fantasma, ojos verde y… La horrenda sangre limpia de nuestro curso que se pasaba insultándote como si ganara puntos cada que te hacia rabiar," dijo a manera de pregunta retórica, "Vaya…todos estos años en los círculos más sociales y nunca me pasó por la mente que ella fuera… ya sabes, que le gustaran las chicas. Más de un compañero dijo lo contrario de ella." Dijo algo incomoda la pelirroja.

Hermione asentía con los labios muy juntos al escuchar lo que ella también había escuchado de otros, "Supongo simples rumores…" dijo encogiéndose de hombros, "Y sí, esa Pansy Parkinson. No le digas esas cosas Ginny. Más allá de lo que me comentó Zabini esta tarde no sé, supongo que le he de preguntar. Pero si sé que lo de los chicos con los que salía es apariencia…a veces estar en la biblioteca y hablar con Nott tiene sus beneficios." Al ver que Ginny comenzaba a molestarse por ocultarle que cosas había hablado con el chico con el que saldría la castaña presurosa agregaba, "¡HeY! Que no te dije nada porque saldrías con Nott! Y… además, es muy linda y besa muy bien."

Inmediato la molestia que recorría a la pelirroja se disipo, era mejor molestar a su amiga para castigarle, "¡Huy, es verdad! Cuéntame ¿Qué tal fue? ¿Cómo sabe? ¿Te gustó? ¿Cuándo fue?" Soltó todas esas preguntas que su amiga se limitó a sonreír.

Hermione sonreía ante cada pregunta de Ginny, era tan sencillo voltearle el tema discretamente sin que se diera cuenta la castaña.

"Fue," Se sonrojó de nuevo. Las palabras simplemente no salían de la garganta de Hermione las muy desgraciadas se quedaron atoradas en ella.

"Vaya, por la cara que has puesto ¡Debió ser jodidamente bueno y delicioso!"

Ginny reía viendo como su amiga tenía cerrados los ojos recordando ese momento, sintió emoción por su amiga y un poco de envidia, hacía tiempo que ella misma no experimentaba nada parecido.

"Sí Gin, lo fue." La castaña sonriente recordaba del sabor de los labios apasionados de Pansy. Le costaría trabajo domarlos, de eso estaba segura y la idea le atraía sobremanera.

"Sabes me alegra que por fin te hayas encontrado a alguien Herms, aunque admito que no estaré tranquila hasta amenazarla con dejarla sin zonas erógenas si se atreve a jugar contigo o romperte el corazón," Señaló con una mirada fúrica la pelirroja, "Pero si ella es quien te gusta y quieres hacer lo posible por estar a su lado… haz lo que este en tus manos por convencerle de que su lugar es contigo sabes que a mí lo que me importa que seas feliz y si ella es lo que necesitas te ayudaré como pueda. Así como el chismoso de su amigo hizo esta tarde que por cierto no sería Nott o ¿sí?" Preguntó algo inquieta de que el chico serio que le gusta fuese tan boca-floja.

"No para nada, no fue él. Imagino que sabes quien fue si no es Nott, te pido que no digas nada, sé que no lo harás pero él es muy protector con su amiga, la aprecia mucho ya no quiere verla triste." Hermione estaba más que feliz de que esa pelirroja fuera su mejor amiga en el mundo.

"Uhm… no fue Nott entonces… ¡Ah! ¡Zabini!" Concluyó la pelirroja sonriendo al recordar que Parkinson siempre se veía rodeada de esos dos últimamente. "Sabes además de que es muy guapo ese Zabini resulta que es un hombre protector…interesante." Suspiró emocionada.

"¡Oye! Se supone que saldrás con su amigo el sábado. Compórtate si no quieres que piense mal porque te quieres ahora ligar a su otro amigo guapo."

"Oh, Hermione aunque no te gusten los hombres no niegas que esa piel color chocolate no está lista para saborearla y ¡tiene unos ojos tan brillantes! ¡Ya se a quien le diré que Nott le pida que nos acompañe para nuestra cita! ¡Tendremos una cita doble!" Sin decir más se levantó como bólido poniéndose de pie.

"No Ginny, no por favor, solo me harás sentir incomoda y quizá a Nott también. Prefiero quedarme aquí a leer, además tú debes conocer a fondo a ese Nott."

"Bueno ahora que lo pones así….tienes razón. Pero promete que si logro conseguir que ella venga nos acompañas." Dijo tajante la pelirroja.

"Ginevra, quien te asegura que ella querrá venir… además no plantees la posibilidad de volverme al camino heterosexual que eso no ocurrirá."

"Nunca dije que conseguiría que Parkinson viniera, conozco a muchas otras chicas aquí con tus mismos gustos. Y sé de unas cuantas que desde hace tiempo se preguntaban si querrías salir con ellas, no te creerás la única especial, bueno tú y Parkinson ¿Verdad?" Preguntó irónica.

"Oh…pues…yo…!no! Ya te dije que me interesa solo una y si no es ella ¡No quiero nada con ninguna!" Dijo cayendo en cuenta del juego de Ginny

"Está bien, pero después no quiero que te arrepientas de no probar otras opciones además no es como si ella ya te hace caso ya Herms, piénsalo."

"No aun no lo hace pero lo hará y de eso me encargaré ya verás." Sonrió ante sus locas ideas y perversos pensamientos.

Suspirando abatida la pelirroja se lanzó de nuevo sobre la cama, "¿Sabes que cuentas conmigo verdad?

"Si gracias amiga, eres esencial para lo que necesitaré pronto. Creo que deberíamos dormirnos ya… mañana tenemos un día agitado."

Ambas chicas se acomodaron en sus respectivas camas, una pensando en su cita del sábado emocionada y la otra maquinando un plan infalible para que esa pelinegra arrogante correspondiera a sus encantos.

CITAS

Llego el sábado y una pelirroja revolvía entre sus cosas buscando algo que Hermione no entendía para que rayos era crucial.

"¡Sé que debe de estar aquí! Juro por mis zapatos nuevos que lo puse en este baúl."

"¿Puedo ayudarte Gin?"

"No, a menos que sepas donde puse mis pendientes de la suerte."

"No sé dónde están pero… Accio pendientes"

Salían de debajo de la cómoda de la pelirroja los famosos pendientes de la suerte mientras esta murmuraba agachada buscando en su baúl y seguía quejándose sacando cosas del mismo. Hermione sonreía divertida viendo a Ginny luchar por encontrarlos dentro murmurando palabrotas de ansiedad. Sin poder soportarlo más con un gesto de su mano se los lanzó a la pelirroja, quien sonriente los atrapó en el aire.

"¡Gracias eres maravillosa!" decía mientras se los colocaba, "¿Cómo me veo?"

"Más que divina. Yo saldría contigo." Bromeó la castaña, "Espero que tu cita sea lo que te mereces amiga."

"Gracias Herms, siempre sabes que decirme. Ahora si me disculpas tengo un Slytherin que domar."

En silencio Hermione observó a su amiga salir a su cita y en vista de que estaría sola en su habitación decidió dar un paseo. Tomó el libro que leía (recomendación de Blaise vía lechuza esa misma mañana), un poco de aire fresco no estaría mal, así que se encaminó a su árbol favorito cerca del lago.

Suspirando al recordar ese beso que robó a Pansy se sentó y recargó en aquel enorme y bello árbol. Se acomodó y comenzó a leer. Pasó en silencio solo un momento cuando sintió una presencia frente a ella, alzó la vista y se quedó sin aliento, literal pues en verdad no podía respirar.

"Hola Granger ¿Qué lees?" Pregunto Pansy Parkinson interesada en el título del libro. Sonreía pero Hermione no supo decir si era por gusto de verla o porque alguna idea malvada le cruzaba la mente.

"Parkinson," susurró, "le-leo, estoy terminando de leer"

Pansy asintió ladeando un poco la cabeza para leer bien título, "Uh, literatura muggle muy a doc con tu condición Granger 'Romeo y Julieta' ¿Es así como piensas iniciar tu senda de conquistas bisexuales en el colegio?" pregunto burlona.

Rodando los ojos cansada del juego Hermione se levantó sobre su lugar sacudiéndose los restos de pasto pegados a su pantalón, "¿Viniste a burlarte de mí de nuevo? Obvio no pienso iniciar eso que dices, no es lo mío," se encogió de hombros restándole importancia, "Solo me pareció lindo recordar que aunque diferentes o iguales todos podemos ser correspondidos y amados." Contestó observando como la chica frente a ella sonreía y se sentaba tranquilamente a lado de donde ella había estado. Pansy cerró sus ojos pensativa y sonriente.

"Claro… al ver que te atrae algo tan profundo e interesante me ha creado cierto respeto por ti," sonrió sarcástica, pero no dejaría que descubriera tan pronto lo que sentía, la castaña debía ganarse ese derecho, "Te diré algo que recuerdo haber leído en ese libro, Definición de amor: Esencia nacida de la nada, gravedad liviana, grave vanidad, informe caos, robusta enfermedad, sueño de ojos abiertos cuya esencia ignoro." Recitó Pansy con soltura, dicción y pasión tan perfecta que Hermione se sintió tonta leyendo imaginando los diálogos, "Eso se lee en la página 133, si es la versión de la original, claro." Pansy suprimió una risita respondiéndole al ver el rostro asombrado de la castaña.

"¡¿Lo has memorizado?!" Dijo Hermione saliendo de su asombro.

No quiso quedarse con la duda y buscó lo indicado por Pansy. Efectivamente lo confirmó. Era una copia del original y lo que le decía sobre en qué hoja estaba ese pasaje, era impresionante.

"No es necesario memorizar, es algo que se queda, no se va solo y cuando vez algo digno de recordarte un pasaje sale, brota solo y a quien tengo frente a mí me ayudo a recordar." Se encogió de hombros clavando sus ojos verde brillantes en los miel de la tímida Gry.

Hermione movía la boca tratando que de esta salieran palabras. Estaba interactuando con Pansy Parkinson por voluntad de esta misma, hablando civilizadamente, sin insultos ni varitas alzadas. Era una oportunidad que no desperdiciaría. No podía ni quería terminar con el encanto del momento pero cayó en cuenta de algo, Pansy había ido a sentarse a su lado y sujetaba sus piernas recargando su rostro en sus rodillas. Algo pensaba seriamente.

Se obligó a reaccionar sacudiendo la cabeza. Pero no antes de que la pelinegra hablara primero.

"Veo que te sorprendes."

"Eh… solo me preguntaba…"

"¿Que hago aquí?" Inquirió, "La verdad Granger ni yo lo sé, solo que caminaba pensando…cosas y te vi y algo me atrajo hasta a ti. Supongo lo de ayer." Acomodó su rostro ladeado sobre sus rodillas sonriendo al ver que la castaña se sonrojaba profundamente al ser recordada del fiero beso compartido, "Nunca nadie intentó dominarme con tanta determinación con un solo beso. He de decir que estoy interesada."

Hermione noto que cada palabra que salía de Pansy era sincera, no había sarcasmo, burla ni molestia en nada de lo que decía desde que se acercó a ella. Quizá era posible que quisiera lo mismo que ella. ¿Quizá?

"¿Pu…puedo leerte algo que me hace pensarte?"

Hermione hablaba en voz baja aun sonrojada. La pelinegra se enderezó sobre su lugar sentándose con las piernas cruzadas en flor de loto prestándole atención a la castaña con interés. Aquel pasaje le recordó a Hermione en toda la extensión a su amor prohibido por la Sly.

"¿En verdad algo que leíste te hace pensar en mí?"

Pansy se sorprendió. Creía que para Granger ella sería como con todas, nada serio y hasta luego. La idea de lo contrario le emocionaba aunque jamás lo diría en voz alta. Hermione se acomodó en su lugar y sin querer se acercó un poco a donde estaba Pansy quedando a menos de un metro de distancia frente ella. Tomó el libro buscando lo que le emocionó en el momento de leerlo. Dio un pequeño saltito emocionada en su lugar al encontrar lo que buscaba comenzando a leer.

''Pero calla, que luz se abre paso a través de esa ventana, es el oriente y Julieta es el sol, sal bello sol y mata a la envidiosa luna, que esta pálida y fría de dolor por que tú su doncella eres más hermosa que ella, no seas su doncella si es tan envidiosa, su ropa de vestir es de un verde pálido y solo la llevan los locos.''

Al terminar de leer alzó la mirada. Pansy estaba con los ojos muy abiertos, sonriendo de la manera más cálida que Hermione le había visto hacer nunca. Sinceramente.

"Va-vaya Granger en verdad que me dejas sin palabras."

No podía pensar, estaba emocionada. Precisamente ese era su pasaje preferido. Siempre pensó que era una loquilla y nadie le comprendía; pero ella, Hermione, lograba descolocarla emocionalmente y eso la preocupaba.

"Tú ¿sin palabras? Eso sí que es nuevo." Dijo divertida Hermione. Le sonrió dulcemente a la Pelinegra frente a ella.

"Si, eso es verdad…es nuevo." Concordó Pansy dejando escapar una pequeña risita.

"Parkin-Pansy… lo del otro día yo…quería disculparme."

"No lo hagas. No tienes porque ¿Es que acaso no te gustó?" Preguntó cautelosamente.

"¿Qué? ¡No, no es eso!" Respondía nerviosa y rápidamente Hermione.

"¿No soy tu tipo?"

"¿Qué? Por Merlín sí que lo eres…si te describiera lo que me dejaste sintiendo después créeme que no querrías solo besarme y…" abrió los ojos desmesuradamente al captar lo que le estaba confesando a Pansy.

La pelinegra frente a ella se tapaba con su mano la boca tratando de suprimir las risas que le hacía Hermione escapársele. La castaña sonreía algo apenada y emocionada al ver que la Sly disfrutaba de su compañía aunque eso conllevara mantenerse sonrojada y apenada constantemente.

"Me gus-interesas mucho Parkinson."

La pelinegra guardó silencio. Aquello sí que no lo esperaba escuchar tan repentinamente de la sabe-lo-todo. Estaba abriéndole una puerta hacia el camino de sus sentimientos pero no quería ilusionarse. Su instinto Sly le decía que quizá solo era una trama para llevarla a su cama y ella no permitiría eso, ya no. Algo debía hacer, deseó una señal para saber que era la Gry iba enserio con ella.

Hermione al ver que Pansy la miraba con el ceño fruncido algo incrédula decidió continuar.

"Me gustas mucho y me disculpo por lo de ayer porque no debió pasar así. El deseo no debe pasar sobre los sentimientos ni el respeto. Por eso te ofrezco disculpas. No pasara de nuevo a menos que tu así lo quieras y no estoy buscando tener algo solo físico contigo al decirte que me interesas ¿Cómo podría desear eso? Quiero conocerte a ti, a la Pansy Parkinson que hay aquí," Señalaba sobre el esternón de la pelinegra.

La castaña quería seguir explicándose pero no pudo terminar de hablar pues se vio interrumpida por un par de labios que la silenciaron. Pansy estaba arrodillada frente a ella tomando su rostro entre sus manos besándole tiernamente. Tan diferente de aquella vez en el salón de Binns era lento, suave y no por eso menos hermoso. Cerró los ojos siguiendo el ritmo de aquel beso. Sintió como las manos de la pelinegra comenzaban a bajar por sus costados y pensó muy a su pesar en que si le tocaba de manera provocativa, su discurso sincero y apertura sentimental le había importado un pepino a Pansy porque ella no sería capaz de controlarse al sentirla provocarla. Tan mal la ponía la pelinegra que perdía el control sobre sus acciones. Se sorprendió al sentir que las manos de la chica que la besaba pasaron de sus hombros a sus brazos terminando por tomar sus manos y entre lazas sus dedos.

Aquello para ambas era la mayor prueba de honestidad sentimental que nunca experimentaron. No el simple placer físico, era algo más allá de ello. Pansy ahora estaba dispuesta a averiguar hasta donde podría llegar con aquella castaña tan hermosa y honesta, lo que nadie nunca había sido con ella.

Lentamente Pansy dejo de besar a Hermione pero nunca soltó sus manos. Sonriendo apoyó su frente a la de la castaña.

"¿Granger, te gustaría salir conmigo?"

"¿Salir? No sabes cuánto deseaba que lo preguntaras." Contestó emocionada la castaña aun sintiendo sus manos entrelazadas.

"¿Es eso un sí o un no?" Preguntó ahora con la vista fija en la sonriente castaña.

"Es un sí solo si me llamas por mi nombre. Pansy" Dijo acariciando con su mano derecha la barbilla de Pansy, la cual sonrió al escuchar su nombre pronunciado por Hermione.

Ambas sonreían como nunca habían hecho antes. Ajenas a ser observadas por un par de ojos tras los arbustos cerca del lago. Había una tercera persona había escuchado aquella íntima conversación de confesiones, molesta porque el objeto de su deseo estaba a punto de ser arrebatado de su lado.

"Eso no pasara si puedo evitarlo Pansy. Tú eres y serás mía. Aunque te duela Granger"

Dijo con decisión aquella persona. Emprendiendo su camino de regreso al castillo. Estaba planeando la manera de separarlas aún que en ese momento no estaban unidas por completo Pansy y Hermione.

::TBC::