:P

ACCIÓN Y REACCIÓN

Capítulo 04/25

EL PASILLO

Hermione estaba aún en la orilla del lago recordando los sucesos de esa tarde. Caía el sol ya así que decidió regresar a su habitación. No esperaba era encontrarla vacía ya era tarde y Ginny debía estar de regreso ya. ¿Dónde estaba Ginny? Con ese pensamiento en mente salió a recorrer los pasillos del castillo, preocupada por su amiga. Se suponía debía volver hacia más de una hora.

Uno, dos, tres pisos recorridos. Aula por aula, pasillo a pasillo y nada. ¿Qué paso con Ginny? ¿Dónde estaba? Eran las preguntas de nuestra castaña durante dos horas que invirtió en la exhaustiva búsqueda de su amiga.

Cansada se recargó en una pared tratando de pensar. Repasando cada lugar donde podría encontrarle. Fue cuando una voz la hizo sobresaltarse al llamarle.

"Hermione, si buscas a Ginny no vas por buen camino. La vi hace poco más de una hora en una situación… comprometedora con un tipo castaño creo que era de Slytherin." Dijo aquella voz, hablando con diversión y fingida indignación hacia la pelirroja.

Hermione se volvió a ver a su interlocutor, relajó su semblante al encontrar un rostro conocido, ¿La has visto Cho? Dime por dónde. Es muy tarde podría pasarle algo malo."

Una risita divertida hizo que Hermione frunciera el entrecejo incomoda, "Sí la vi. No te preocupes ya debe estar en su sala común la envié allá. No la castigué ni nada. Wow por tu cara parece que les quite mil puntos. Descuida pero solo la previne de que hiciera algo estúpido." Aseguró sonriente la Revenclaw.

"¿Algo estúpido? Pues que estaba…" Hermione se sonrojo ligeramente y abrió los ojos repentinamente al comprender, "Oh, Ginny ¿en público?" Susurró para sí misma pero Cho la alcanzó a escuchar y rio nuevamente.

"No precisamente eso y en tampoco en público pero si en los terrenos del colegio en un aula sola, si te interesan los detalles esos no te los puedo dar." Sonrió ante el mutismo de la castaña.

"Ehm no así estoy bien gracias ¿Tú qué haces a esta hora por los pasillos?"

"Pues me toca patrullar. Y como mi compañera de ronda no apareció jamás decidí hacerla sola."

"¿No apareció tu compañera? Espero que quien sea tenga una buena excusa no es bueno descuidar esa responsabilidad." Respondió Hermione solemne ante aquella falta de responsabilidad.

"Eso espero y dime… ¿Cuál es tu excusa Hermione?" Preguntó la chica asiática observando detenidamente a Hermione.

"¿Dis-disculpa?" Preguntó Hermione confundida, "¡Oh! Joder ¿Era yo? ¡Me tocaba patrullaje contigo! Cho, discúlpame…mi excusa…no tengo solo estaba buscando a Ginny, estaba preocupada." Se disculpó hasta que entendió a qué se refería.

"Está bien no te preocupes. Me doy cuenta que al menos al estarla buscando patrullaste unos cuantos pisos. Pero sola, eh no debes hacer eso guapa." Susurró Cho acercándose a Hermione sonriente.

"Gracias. No te preocupes prometo que no se volverá a repetir de algún modo te compensaré el que te patrullases sola los pasillos." Prometió la castaña aun aturdida por descubrir que se olvidó de su ronda por el colegio

"¿Compensar?" Preguntó Cho divertida.

"Sí. Me siento un poco culpable por dejar tiradas mis responsabilidades"

"No te preocupes."

"Insisto."

"¡Ya sé!" Sonrió con malicia Chang murmurando unas palabras que Hermione no consiguió comprender cuando se acercó a su oído.

La mente de Hermione se blanqueó por completo. Comenzó a sentir que debía tocar a Cho. Quería sentirla contra su piel. Se sentía extraña pero no podía controlar la necesidad que la recorría. Era como si aquello fuera necesario para ella. Su respiración se volvió agitada por la falta de tacto, ya que la Revenclaw estaba a un paso de distancia de ella sonriendo satisfecha al observarla. Cho mordía su labio satisfecha al ver que Hermione luchaba contra lo que comenzaba a sentir. Era obvio que el hechizo que pronuncio le había hecho caer, era cuestión de un par de minutos para que la castaña perdiera por completo el control sobre su mente. Había caído otra chica guapa más en sus garras. Con determinación se situó más cerca de la castaña rodeándole la cintura con sus manos acercándose al rostro de Hermione.

Los labios de Cho se encontraban junto al oído de la castaña una vez más. Hermione estaba expectante. Temblaba sin poder contener sus ansias de saber que podría hacerle la Revenclaw. Algo le impedía pensar claramente y no estaba segura de estar cómoda con la corta distancia entre su cuerpo y los labios de Cho. Quería gritar, correr, atacarla con su varita pero tal vez la parálisis que sentía era temporal por el miedo a no poder controlar lo que ocurría. Había escuchado que esas cosas pasaban pero no imaginó que a ella pudiera pasarle en algún punto de su vida.

"Me gustas Hermione, y mucho. Quieres tenerme, te sientes atraiga a mí como a nadie… Bésame." Ordenó Cho empujándola agresivamente contra la pared tras la castaña.

El lado racional de Hermione estaba en Shock. Pero su cerebro actuaba de manera totalmente fuera de sí. Sentía un extraño hormigueo en su cuerpo al comenzar a obedecer a las indicaciones de Chang. Repentinamente su cerebro dejo de pensar. Se dedicó a posar sus labios de manera hambrienta y feroz sobre los de la chica frente a ella.

Al sentir la suave piel de Hermione contra la suya, Chang comenzó a mover sus garras sobre la sumisa castaña. Paseándose por debajo de su blusa a lo largo de su espina, arañándole en el paseo por su piel tomando en el proceso una de las piernas de la hechizada Hermione para colocarla sensualmente sobre su cintura. La lujuria se apoderó de Chang al sentirla así de cerca, necesitaba hacerla suya rápido. Necesitaba hacer que la castaña la deseara, que le pidiera estar con ella más íntimamente, la deseaba desde hacía tiempo y sus esfuerzos por entrar en su falda habían fallado miserablemente, razón por la cual había tenido que recurrir a encantamientos sin varita en la castaña para someterla a sus bajos instintos. Al escuchar sonidos sofocados morir en la garganta de su víctima. En algún lugar de su retorcida mente, Chang se auto-convenció de que la castaña estaba con ella en aquella situación por voluntad propia. Recorría con su mano la pierna que colocó en su cintura mientras sujetaba con rudeza excesiva las muñecas de la Gryffindor sobre su cabeza impidiéndole alejarse de ella. Hermione trataba de separarse del firme agarre de la chica, su cadera se empujó contra la pared y al regresar a su posición anterior chocó contra la de Chang haciéndole proferir un audible sonido placentero.

En ese momento, la lucidez de Hermione regresó. Comenzó a moverse luchando tratándose de alejar de Cho. La Revenclaw estaba ardiendo, no le permitía moverse más allá de lo que ella misma consideraba necesario. Nuevamente Cho sonrió al sentir como Hermione se movía contra ella y pensó que quería profundizar más el contacto contra ella. Con determinación sujetó y llevó una de las manos de la castaña hacia el interior de sus muslos.

"¡No! Cho ¡Déjame no quiero! ¡Déjame por favor, No!" En los ojos de Hermione comenzaron a juntarse las lágrimas al rogarle a Cho que le dejara tranquila.

Contra la pared Cho estaba fuera de control. Quería todo de la Gryffindor. Ahora. No iba a quedarse a medias. Lo haría aunque dijera que no. La demente vocecilla en la consciencia de Cho seguía diciéndole que Hermione correspondió al inicio de sus besos.

"Hermione solo estas nerviosa cariño, prometo que te va a encantar. Vas a pedir más ya lo verás, uhm me gustas por rebelde. No te preocupes, mañana no recordarás nada…" Susurraba excitada tocando sobre la blusa de botones los pechos de Hermione. La asiática seguía cegada por el deseo.

Hermione comenzó a sollozar en silencio, la iba a tomar a la fuerza y hacerlo olvidar. No sabía cuál de las dos cosas era peor. Molesta con las reacciones de su cuerpo. Odiando no poder retraerse seguía moviéndose, tratando de evitar las incomodas y bruscas caricias de Cho. Aquello no era ni por poco lo que Pansy le provocaba al besarla. Sentir una mano ajena a la de su bella pelinegra haciendo a un lado sus bragas la obligó a quedarse inmóvil. Estaba acabada. Cho tendría lo que deseaba y ella nunca podría salir con Pansy sin sentir que le había traicionado. Aunque aquello hubiera ocurrido contra su voluntad.

"Desmaius"

Escuchó Hermione una potente voz gritar. Al sentirse liberada del agarre de Chang salió de su remolino sentimental y sumiso.

"¿Cho?" Preguntó Hermione al sentir que el cuerpo de flácido de Cho resbalando sobre ella cayendo al suelo haciendo un ruido sordo.

Levantó la vista hacia la fuente del hechizo que impactó a Chang. Pansy estaba furiosa al final del pasillo apuntando directamente al cuerpo inconsciente de Cho. Caminaba rápidamente con la varita en ristre. Cautelosamente se acercó a Hermione, quien aún permanecía pegada a la pared boqueando sorprendida. Le había impresionado la rapidez de Pansy al atacar a Chang y hacerse frente a ella para cerciorarse que la Revenclaw estaba efectivamente desmayada.

Hermione se sentía frustrada por no haber podido deshacerse ella misma de Chang, ¿Cómo le permitió llegar hasta ahí a aquella chica?

Pansy con rabia infinita, viendo que Hermione estaba muy alterada, arrastró tirando del cabello el cuerpo lánguido de Chang lejos de ella. Sentía un terrible rencor y rabia contra la prefecta de Revenclaw. Deseaba lastimarla, desmembrarla si le era posible pero con Hermione a lado suyo se contuvo. Ya tendría oportunidad de cobrarse ese momento de angustia cuando estuviese consciente. Por ahora solo la dejo lejos de ellas para enfocarse nuevamente en su castaña.

Tomo aire tratando de contener su molestia y se volvió rápidamente acercándose a Hermione. La castaña no paraba de sollozar, al parecer la rabia y angustia la abrumaron. No parecía asustada. Pansy sabía de buena fuente que en su huida de los mortifagos había enfrentado cosas peores. Se arrodilló frente a ella abrazándole protectoramente.

"'Mione ¿'Mione estas bien? Háblame dime algo. Shh, ya no pasó nada, ven." Le preguntó preocupada Pansy al ver que Hermione sollozaba tras sus manos ocultando su rostro.

Después de unos momentos abrazada a la pelinegra y viendo que Chang estaba fuera de combate, Hermione comenzó a tranquilizarse sobre el hombro que se apoyaba.

"Gra-Gracias Pansy," dijo impresionada Hermione separándose de la chica ligeramente, "¡¿Qué carajos le pasa a esta tipa!?"

Hermione señalo a Cho. Estaba comenzando a contemplar seriamente lastimar de la manera más vil a la inconsciente Revenclaw.

"No lo sé 'Mione, lo que me importa ahora es ¡que carajos te pasa a ti! Vi casi desde el inicio y no parecías nada renuente a su tacto hasta después." Señaló Pansy arqueando una ceja en señal de molestia, su voz había vuelto a ser fría como hielo.

Hermione no sabía que decir en verdad Pansy tenía razón, ella cooperó al inicio pero no sabía porque se había dejado llevar, para eso debía existir una explicación. Necesitaba encontrarla a ella jamás le había parecido atractiva Cho mucho menos pensaba en ella de manera carnal ¿Qué rayos pasó?

"Yo…yo no sé qué me paso. Estábamos hablando, repentinamente se acercó a mí, y sin querer sentí que debía tocarla, besarle." Respondió la castaña mirando directamente a los ojos a Pansy buscando que viera en ellos que era sincera

Hermione escondió su rostro en sus manos de nuevo avergonzada de decirle aquello a la chica que hasta hace unas horas le había comenzado a dejar de ser indiferente. Genial todo se va al carajo a partir de ahora, pensó.

Pansy no estaba muy convencida de lo que escuchaba. Algo no cuadraba en todo eso. Decidió indagar un poco más. "Hermione, escúchame y mírame ¿Antes de acercarse a ti dijo algo extraño o te toco? No sé, convocó algún hechizo, algún idioma extraño…"

"¿Que si me tocó antes? No nunca tuvo contacto físico conmigo. Solo hablábamos de Ginny y…" se detuvo recordando un detalle, "ella murmuró algo en mi oído antes de que me atreviera a besarla. En ese momento mi cuerpo se sintió raro y la necesidad de tenerla ehm… más cerca se apoderó de mí."

Al escuchar aquello Pansy empezó a atar cabos. Ella conocía de buena fuente aquel hechizo.

"¡Maldita perra!" Exclamó molesta.

De un saltó se alejó de la castaña alzando nuevamente su varita apuntando a Chang. Hermione pudo notar como el rostro de la pelinegra estaba contraído con ira y rabia.

"¿Qué-Pansy?"

La pelinegra al escuchar la voz que la llamaba se detuvo de golpe a nada de atacar a la molestia Revenclaw. Tomó aire varias veces para tranquilizarse. Se agacho para comenzar a rebuscar dentro de la túnica de Chang.

"Vamos, vamos…aquí estas." Dijo encontrando la varita de Chang.

Comenzó a hechizarla para ver la última maldición que realizó. Al ver lo que sospechaba frunció el entrecejo molesta volviéndola a colocar en la túnica de la chica inconsciente.

"Hermione, uhm ¿Podríamos irnos de aquí? No quiero que esta tipeja despierte cuando yo ande por aquí… No sé si seré capaz de resistir la tentación de lanzarle un Avada."

Le tendió la mano a Hermione para levantarla sobre su lugar indicándole que le siguiese. La castaña agradecida y en silencio anduvo tras de ella.

A SOLAS

Estaban subiendo por el séptimo piso en silencio. Pansy no sabía dónde llevar a hablar a Hermione, había algo que debía contarle pero necesitaba privacidad. Un lugar donde ni las paredes escuchasen lo que debía decirle. Hermione pareció darse cuenta de su apuro y se detuvo tras ella.|

"Pansy ¿Sabes a donde ir a hablar? O preferirías que te yo muestre donde podemos hacerlo sin interrupciones y libre de oídos curiosos," Propuso Hermione.

"¿Tu sabes dónde podemos ir? llévanos por favor, estoy muy molesta para pensar claramente." Susurró Pansy algo apenada al demostrar su estado emocional tan abiertamente a la castaña.

En silencio Hermione asintió. Con un movimiento con su cabeza le indicó que le siguiese. Llegaron al final del corredor del séptimo piso y una pared nada interesante le dio la bienvenida a Pansy. Con una ceja alzada en pregunta se volvió a Hermione, quien sonreía ligeramente. Le tomó de la mano para darle indicaciones.

"Pansy necesito que pienses un lugar de tu agrado, visualízalo claramente e imagina cada detalle." Susurró Hermione tras de Pansy quien se estremeció un poco por la cercanía de la joven hablándole al oído.

Un poco más relajada Pansy obedeció a Hermione. Comenzó a pensar en cada lugar que le gustaría para estar con ella, detalles. Sonrió ante su visualización de un lugar acogedor para hablar con la castaña y abrió sus ojos con ligera pereza de salir de su ligera tranquilidad imaginaria. Se asombró sobremanera al ver que la pared ante la que esperaban comenzaba a materializar una enorme puerta de madera.

Hermione sonrió al ver a Pansy con cara de asombro quiso explicarle donde estaban.

"Está bien Pansy, está es la…" Hermione no terminó lo que iba a decir porque Pansy comenzó a reír nerviosa.

"Entonces ¿Es verdad? ¿La sala de los menesteres existe 'Mione?"

"Sí. Aquí es. Te proveerá de lo que más necesites si se lo pides claramente." Respondió la castaña tratando de relajar a una muy inquieta Pansy.

"Es por ahí por donde los…"

Hermione sabía a qué se refería Pansy. Hablaba de los mortifagos hacia dos año habían aparecido directamente dentro de los terrenos del colegio causando el acabose con su adorado colegio. Asombrada y perpleja estaba Hermione ¿En verdad esa joven frente a ella era Pansy Parkinson? La carcomía la curiosidad. Cada vez más el comportamiento emocional de la pelinegra era totalmente opuesto a lo que todos decían y creían de ella.

Al ver la renuencia de la pelinegra para entrar en aquel lugar, luchó por reprimir una sonrisa burlona. Pero entendía la ansiedad incomoda de la pelinegra.

"Sé lo que quieres decir. Sí, por aquí atravesaron los mortifagos a Hogwarts pero eso fue usando un armario evanescente y ya no está. No es nada inseguro a donde iremos además tú y yo hemos creado un entorno donde nos sentiremos cómodas y seguras. Ese es el propósito de esta habitación." Dijo Hermione suavemente acariciando su hombro.

"Prometes que nada malo pasará ahí." Señaló Pansy nerviosa la puerta, estaba asustada y no hizo nada por ocultarlo.

Hermione sonreía al ver por fin la verdadera personalidad de Pansy. No podía creer que lo que Blaise-chismoso-Zabini (apodo dado por su mejor amiga al Sly) fuese cierto. Pansy era orgullosa y decidida pero también tenía hermosos y humanos sentimientos.

Hermione le agradecería por siempre al amigo chismoso de Pansy poner sobre aviso a la castaña. Tomando la mano de Pansy entrelazando sus dedos a los suyos enfatizó Hermione con una sonrisa sincera.

"Prometido, es más si te sientes mejor no me sueltes, yo nunca pienso dejarte sola."

Pansy solo asentía con su cabeza. Estaba intrigada de saber que encontrarían dentro de aquel lugar. Ella sabía que quería pero ¿Y Hermione? ¿Ella pensaría que era una tonta y cursi si miraba sus más profundos deseos?

Hermione por ningún motivo pensaba soltar la mano de Pansy. Con ella a su costado abrió la puerta. Lo que sus ojos vieron la dejó aturdida. Ambas esencias, Gryffindor y Slytherin, juntas en un lugar tan increíble que ambas no daban crédito a lo que veían.

La pelinegra imaginó el salón de la casa de su abuela materna, siempre se sentía en paz donde ella. Amplio y elegante. Cortinas satinadas con tonos de verde, negro y plata finamente combinados en aquel lugar. Era posible observar un cómodo sillón reclinable en medio de aquel lugar. En la esquina derecha de aquel salón estaba su primer amor. Quien siempre tenía una salida a su miserable y complicada vida. Sonrió acercándose a él acariciándole con la yema de los dedos de su mano izquierda. Definitivamente este terminó de convencerla de que nada malo ocurriría en aquella sala. Ese lugar era familiar desde cierta perspectiva. Inmediatamente la relajación y serenidad entró en el cuerpo de Pansy al sentir el cálido abrazo del salón en el que estaba.

Hermione por otro lado observaba divertida como Pansy paseaba sus dedos alrededor del piano de cola amplia. Era elegante, en color negro y se veía bastante costoso. Con diversión pensó que no se necesitaba ser conocedora de instrumentos musicales para adivinar cuando algo es una antigüedad y cuesta toneladas de oro. Podía observar que al final del elegante salón, que seguramente era parte de la casa Parkinson, una línea dividía el elegante suelo de duela de madera dando comienzo a algo tan torpe que Hermione se daría de porrazos contra la pared de no tratarse de algo tan fino como la casa de su futura novia.

Adelante de ese lugar estaba un prado de césped verde, muy suave, un árbol de copa amplia y un sol hermoso llenando de calidez aquel lugar para ambas chicas.

"¿Ese es tu lugar especial Hermione? No es ese el árbol donde…" La voz de Pansy la saco de sus cavilaciones.

"Si ahí es." Sonrió Hermione, "¿De que querías hablarme, tienes idea de que paso con Chang?" De pronto Hermione recordó la razón de su estadía en aquel lugar.

Pansy asintió tomando aire. Cerrando sus ojos tomó asiento en el sofá en espera a que Hermione le imitara. Sabía que hablar de algo como aquello no era fácil pero si su teoría era correcta la castaña tenía que tomar sus precauciones.

Una vez cómodas en el sillón, cada una en ambos extremos con una pequeña distancia entre ellas, Pansy decidió comenzar a hablar, "Veras, Chang te ha hechizado. Y lo peor es que fue un hechizo no verbal no hay pruebas en su varita." Se cruzó de brazos mostrando su molestia.

"No entiendo como lo ha hecho… ¿Qué para eso no se necesita la varita también?"

"El hecho de que haya sido un hechizo silencio es importante porque el ministerio revisa tu varita no tu boca cuando haces una imperdonable. Por lo que cuentas, según lo que he leído, Chang no será candidata al Vitaserum ya que solo la acusarías tú. De haber más víctimas seguro que si la someten a interrogatorio a base de Vitaserum." Sentenció Pansy ante la mirada de asombro de Hermione.

Repentinamente Hermione comprendió todo. El hormigueo que la recorrió, las insanas ganas de tocar e ir más allá con Cho, el deseo ciego que le cegó repentinamente. La muy perra le lanzó un imperio.

"¡Maldita! ¡Por eso no podía moverme, y la besé!" Saltó frustrada Hermione, "¿Porque rayos yo? ¿Qué le pasa a esa tipa? ¿Por qué me obligó?"

Se paseaba preguntando en voz alta Hermione al encontrar la causa de su raro comportamiento y eso la molestó aún más. Detuvo su frustración para sentarse de nuevo a lado de Pansy esperando que ella le dijera algo más y le ayudara a entender.

"Me alegra haber llegado a tiempo." Sonrió tímidamente Pansy apretando ligeramente la mano de la castaña. "Hay algo más." Agregó.

Hermione le dirigía una mirada preocupada. Con un gesto con la cabeza le indicó continuar.

"Me siento culpable."

"No Pansy, nada de eso, tu no sabías…esa está loca y…"

"No, Hermione, escúchame," Pansy se sentía avergonzada con lo que debía decir, "yo le enseñé a perfeccionar ese hechizo…por decirlo de algún modo." Dijo encogiéndose en su lugar levantado sus piernas contra su pecho.

Hermione estaba impactada, un escalofrió le recorrió de pies a cabeza. No entendía del todo. Necesitaba preguntar.

"¿Para qué Pansy?"

A la pelinegra no le pasó desapercibido el tono frio y seco que utilizó la Gryffindor en su pregunta.

"Ehm, en varias ocasiones ella trató de tener algo conmigo. Una noche, supongo se armó de valor y me lanzó un hechizo… los imperios no me afectan Hermione, créeme, después de tanto tiempo en casa de mis padres y los de Malfoy… me hice resistente a esos, por lo que le dejé creer que lo que pasa entre las dos era por causa suya. Un día en broma le dije que sabía lo que hacía, que mejor si lo iba a hacer usara un obliviate al final y pues…aquí estamos. Un par de años después y Chang usa para mal ese jodido consejo."

"O sea que fingiste que estabas controlada y tú te acostaste con ella ¿Voluntariamente?" Razonó Hermione. Aún con dolor y frustración empapando su juicio y sentidos.

Pansy asintió con la cabeza enterrando su rostro entre sus rodillas. "Era parte de un juego entre ella y yo, o eso pensaba. Ese hechizo que te lanzó es diferente porque el que yo recuerdo es un imperio sencillo pero este que usó en ti desencadena los deseos más primitivos y lascivos hacia quien lo convoca." Pansy estaba sumida completamente entre sus rodillas al hablar.

Hermione pareció ignorar el aspecto preocupante de la acción realizada por la Revenclaw, en su cerebro rondaba una idea que no le gustaba como le hacía sentir. Celos.

"¿Me estás diciendo que estuviste en una relación con esa?"

"No precisamente, digamos que…"

"Tu calmabas sus ansias y ella las tuya ¿No?" inquirió la castaña.

"Algo como eso. Solo que una noche me lanzó el hechizo y me burle de que no le salía bien y me pidió como favor de despedida enseñarle a lograrlo y…" Pansy torció sus labios en una mueca incomoda.

Incapaz de poder seguir escuchando los íntimos detalles de la retorcida relación física entre Chang y la chica que le quitaba el sueño la castaña decidió intervenir, "Ya entendí. Pero dime ¿Porque te pone tan mal decirme esto? Puedes confiar en mí."

Pansy levanto su mirada, clavando sus brillantes ojos verdes en Hermione quien estaba algo sorprendida por aquella penetrante mirada.

"Es que acaso no lo ves, Hermione. ¿No vez que tengo aquí?" Señaló el área del esternón, donde está el corazón arrodillándose sobre el sillón frente a Hermione.

Al ver que Hermione seguía perdida sonrió. Era tan torpe esa Gryffindor pero al mismo tiempo tan brillante. Decidió citar una pequeña línea del libro que leía Hermione esa tarde.

"No sé si mi mano podrá expresar lo que mi corazón siente pero mi único amor nació de mi único odio, pronto le veo y tarde lo conozco." Recitó Pansy.

Hermione sonrió tenía en mente justo lo que debía contestar, "Guíate por mí, olvídate de ella, enséñame a olvidarme de pensar" Recitó de vuelta Hermione sonriendo ante la visión que tenía frente a ella.

Pansy sorprendida no se movió abrió ligeramente la boca ante el asombro. Cerró sus ojos inhalando un segundo. Se sobresaltó al sentir los labios a Hermione sobre los suyos. Sutil y delicada. Siguió el ritmo marcado por la castaña hasta que esta se separó.

"El amor corre al amor como el colegial huye del libro y como el que va a clase se aparta de el con cara triste." Susurraba Hermione contra sus labios al tiempo que una de sus manos recorría la mejilla de la pelinegra delicadamente.

Pansy la miraba con profundo anhelo. Nunca nadie le había hecho sentir con una caricia o una mirada algo tan fuerte. Como si le reafirmara con cada caricia lo hermosa y deseable que era. Hermione sentía aquello y más por la pelinegra, necesitaba hacérselo saber.

En el pasillo donde Chang se encontraba en el suelo una figura le ayudaba a reincorporarse deshaciendo el hechizo que le impedía moverse a la Revenclaw, "¿Chang quieres a Granger para ti?" Preguntó a la chica que aun aturdida se veía molesta.

"Estúpida Parkinson," Se quejaba sobándose la mejilla derecha, "Claro que sí, pero solo por un instante. La deseo tanto ¿Quién rayos eres, que quieres?" Preguntó al no identificar aquella voz y sin poder ver el rostro cubierto por la capucha. La falta de iluminación tampoco ayudaba.

Con una risa burlona la figura tomó la mano de Chang andando hacia la torre de Revenclaw, "Tu y yo nos vamos a entender muy bien."

::TBC::