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ACCIÓN Y REACCIÓN
Capítulo 5/25
DESCUBRIMIENTOS
…
Pansy y Hermione seguían en la sala de los menesteres charlando y riendo. En alguna ocasión se dieron un fugaz beso. Aún cuando el aula se consideraba segura Pansy se sentía intranquila de tan solo pensar que debían regresar a sus habitaciones. Por lo que decidió acompañar a la castaña en su camino a la torre Gryffindor.
Con mucha pereza se levantó de aquel sillón al observar la hora en su reloj de pulsera.
"Hermione me encantaría seguir a tu lado charlando, pero es tardísimo."
La castaña cerró sus ojos al sentir el contacto de los fríos dedos de su acompañante sobre su brazo mientras le recordaba el tiempo.
"Oh, cinco minutos más…. Y no te preocupes, ambas somos prefectas podemos salir un poco más un tarde."
Pansy sonrió con burla al recordar que la castaña estaba instándole a saltarse una norma del colegio.
"¡Enserio tú! ¡Hermione Jean Granger, premio anual y prefecta de Gryffindor. Incitándome a mí, una buena y tranquila chica Slytherin a saltarse el horario permitido!"
Hermione estaba sorprendida de la abrupta preocupación por las normas por parte de su chica y al no tener palabras para contradecir la sarta de verdades que reclamaba en tono burlón posó sus labios sobre los de la Sly enredando sus manos sobre el cuello esta y sonrió durante el beso al sentirla reaccionar ante su atrevimiento. Pansy siguió el marcado ritmo del dulce beso que recibía por un largo tiempo, aunque a ellas les parecieron solo minutos. Al final tuvieron que separarse por falta de aire. Hermione fue la que rompió el cálido silencio que las rodeaba.
"Si yo…Espera," Se detuvo de hablar sintiendo que su acompañante insistía en besar sobre su cuello, "¿Has dicho mi nombre completo? No pensé que supieras mi nombre completo." Dijo sorprendida mientras luchaba por respirar normalmente. Acción difícil dadas las circunstancias a las que su cuello era sometido.
Sonriendo al sentir como la piel que sus labios recorrían comenzaba a erizarse murmuró suavemente tras el lóbulo del oído de la castaña, "Se muchas cosas 'Mione. Cosas que tú no imaginas que yo debería saber."
Hermione se separó ligeramente de Pansy. Sosteniéndole por la cintura con ambas manos bajó su rostro un poco para besar la barbilla de la chica. Trazaba un camino con la punta de su lengua dentro del paso de sus labios al deslizarse por su cuello y succionando con detenimiento el área pulsante de la pelinegra antes de succionar con ansiedad sobre su clavícula. Marcándola de manera muy visible. Al sentir que podría perder el control se separó nuevamente para hablarle al oído.
"Y a mí me encantaría enterarme de ellas ¿algún día me las dirás? me encantaría saber que conocimientos tienes que podrías compartir conmigo preciosa."
Mirándole directamente a los ojos la castaña paseaba sus manos desde la cintura de Pansy, por sobre sus costados sintiendo como la apretada blusa escolar de botones contenía dentro de sí dos preciados tesoros que ahora estaba deseosa de conocer. Sin detenerse a pensar tiró de la blusa fuera de la corta falda que la aprisionaba. Corta era, pues apenas si cubría un el par de piernas bien torneadas, largas y tersas pertenecientes a la chica que le quitaba el sueño. Hermione retiró con delicadeza la túnica de Pansy acariciando con sus dedos inexpertos y deseosos los antebrazos a su paso. Con cuidado y sin dejar de besarle llevó sus manos a los botones de aquella blusa frente a ella. Al ir deshaciéndolos pasaba sus manos sobre la suave y nívea piel de la pelinegra, quien parecía estar dominada bajo el embrujo seductor inexperto de la joven Gryffindor. Pansy soltó un murmullo placentero al sentir que la castaña no se detenía en la exploración a su cuerpo.
El autocontrol que se obligaba a ejercer la pelinegra sobre su cuerpo comenzaba a flaquear al sentir como la aventurera Hermione había logrado adentrar sus tibias manos bajo su sujetador y de manera ávida comenzaba a jugar con sus dedos recorriendo sus pezones. No pudo evitar gruñir en voz baja al oído de la castaña, "Joder Hermione m-me…n-no te…Oh Merlín." Solo hay una cantidad de control que los humanos tenemos…Merlín quiero que se detenga pero también quiero que siga ¿Qué hago? Pensaba la pelinegra, era la primera vez en la que no sabía la respuesta a una situación tan deseada en la que se encontraba.
Quería detenerla y al mismo tiempo tomarla allí mismo. Aún no habían tenido una cita y no deseaban echar a perder algo por un momento de arrebato.
La castaña pareció pensar igual pues cuando sus manos estaban a nada de arrancar el sujetador que impedía su paso para utilizar sus labios en lugar de sus dedos sobre la tersa y delicada piel de la pelinegra cuando reaccionó saliendo de su transe mental. El infierno se había desatado en sus entrañas, no sabía que la había poseído para haberse atrevido a ir tan lejos en tan poco tiempo. Lentamente obligó a sus manos a ir a posarse sobre la espalda de la chica y abrazarle con fuerza, enterrando su rostro en el hueco entre su cuello y hombro derecho. Sonrió con su mejilla descansando en la piel desnuda de su aun novia no oficial, y su sonrisa se agrando aún más cuando sintió los brazos de Pansy envolverle con fuerza, correspondiendo con el mismo sentimiento a su cálido abrazo. La pelinegra sonrió al sentir como su chica respiraba agitadamente tratando de calmarse. Temblaba ligeramente mientras se aferraba a ella con su rostro apoyado a su cuello.
Pansy también mantenía una batalla mental al haberse contenido ante la tentación que representaba Hermione. Al sentir que su chica aún seguía tensa decidió actuar por instinto y meterse con ella un poco. Dejó caer con fuerza su mano izquierda sobre la inadvertida nalga derecha de la castaña haciendo resonar en la solitaria habitación el golpe contra la desprevenida parte.
"¡Oye! ¿Porque ha sido eso?"
"Tienes un lindo trasero," Sonrió con diversión Pansy, "Además ya estamos a mano, no creas que soy ignorante al hecho de que me has dejado un tremendo chupetón en la base del cuello. El que no diga nada no significa que no sepa lo que pasa." Le guiñó el ojo al señalar la marca en su cuello.
Hermione abría la boca tratando de justificarse pero no encontraba que decir. A la pelinegra le pareció cómica la situación en la que había acorralado a su chica pero tuvo piedad dejándole tranquila con el tema dándole un pequeño y casto beso en los labios provocando una sonrisa relajada en la castaña.
"¿Entonces cuando tendremos una cita Parkinson?"
Pansy respiro hondo sonriendo. Se separó con cuidado de Hermione acariciándole dulcemente el rostro de nuevo. "Ya lo sabrás cariño espera y veras. Será mejor que nos vayamos juntas. La estúpida asiática a esta hora ya debe estar consciente de que alguien la ayudo a desmayarse." Hizo comillas al pronunciar con malicia en el rostro esas palabras.
Hermione sonrió ante lo cruel de las palabras de Pansy pero que bien merecidas estaban. Le dio un beso suave antes de encaminarse a la salida al ponerse de pie y esperar que la pelinegra se acomodase las ropas que ella había ayudado a casi remover de sobre de ella. La pelinegra se deshizo de la túnica por completo para remover su blusa para reacomodarla cuando algo llamó la atención de la castaña.
En el antebrazo izquierdo de Pansy había un borrón oscuro. Impresionada le tomó por la muñeca con brusquedad para acomodar el antebrazo bajo su mirada incrédula.
"¿Oye que te pasa?" Bramó la pelinegra al sentir que le sujetaba nada cuidadosa.
"¿Que rayos…porque tienes la marca tenebrosa? Nunca te la había visto." Preguntó la castaña con voz queda sin dejar de mirar aquella marca que ahora permanecía estática sin moverse. Horrendamente clara, ya no tan nitidita y vivida como cuando estaba vivo el Sr. Tenebroso.
El rostro de Pansy palideció, "Joder he olvidado taparla. Yo…siempre la mantuve oculta, la tenía tapada con maquillaje. Te juro que nunca quise ser marcada…" Masculló Pansy retirando con rapidez su brazo de entre las manos de Hermione, tratando inútilmente de ocultarlo.
Parpadeando varias veces Hermione logró tranquilizarse, "Es-está bien, solo me tomó por sorpresa. Vaya… no te niego que me ha asombrado ¿Qué te parece si me cuentas tu historia un día que sientas que merezco saberla?" Ofreció tratando de enmendar su acto impulsivo al preguntar con tan poco tacto un tema tan delicado
Dándole la espalda a la castaña, Pansy terminaba de abotonarse su blusa al mismo tiempo que trataba de tranquilizarse. Estaba molesta con su descuido y preocupada de que Hermione pensara lo peor de ella y su oscuro pasado. Una vez más tranquila se giró a ver de frente de nuevo a la castaña, quien le ofrecía una sonrisa en el rostro y su túnica en su mano derecha. La pelinegra la tomó colocándosela para ofrecer escoltar a la castaña de vuelta a sus dormitorios en silencio.
Se dio cuenta de que habían estado andando un par de pisos en total y agradable silencio pero aún no había respondido a la sugerencia de la castaña.
"De acuerdo pero solo si tú me cuentas tu historia también. Digo algo que yo no sepa o que los pasajes de la historia mágica no manejen porque por aquí lo que hacen los Gryffindor se sabe rápidamente."
Hermione se sobresaltó al escuchar el abrupto comentario de la pelinegra. En menos de tres segundos entendió de que se trataba, sonriente añadió.
"Bien charlar de temas tan personales, temo que tendré que verme obligada a pedirte más de una cita y espero aceptes." Propuso Hermione feliz porque se interesaba en verdad Pansy en ella.
"tienes razón Hermione, necesitaremos más muchas más citas para poder conocernos a fondo," Levantó las cejas sugerente, acto que no le pasó desapercibido a Hermione que tan solo sonrió, "Es un trato entonces. Yo siempre cumplo mi palabra, aunque sea difícil de creer es verdad, tengo palabra."
Sonrientes ambas chicas caminaban juntas hasta que llegaron al punto donde se separarían escaleras arriba para la Gryffindor y su sala común. Dos niveles abajo hacia las mazmorras de Slytherin. Pansy, a pesar de la renuencia de Hermione a que le acompañase, anduvo junto a ella todo el camino hasta detenerse justo frente al retrato de la dama gorda en la torre Gry. Una vez que la Pelinegra se aseguró que su futura novia llegó a su habitación sana y salva, se encamino a su propio lugar de reposo cuando algo o mejor dicho alguien llamó su atención.
Como buena espía que había sido en sus momentos de mortífaga obligada, se quedó quieta detrás de una estatua que la cubría perfectamente. Calmó su respiración y se dedicó a escuchar muy atenta a cada frase que la voz al final del pasillo susurraba. Eran dos voces y parecía se ponían de acuerdo para reunirse en otro lugar. Se dio cuenta que una de las voces era de Chang y esta sugirió ir a un lugar más privado. La figura frente a ella de casi su misma altura solo asentía bajo la túnica que le cubría. Ambas separaron y se fueron por pasillos distintos. Pansy siguió a la figura misteriosa hasta que le perdió de vista.
"Interesante. Parece que sabe que le siguen… si supiera a donde dirige ese pasillo iría a seguirle. No me pienso arriesgar a que me acorrale sola. Nadie sabe que le sigo."
Pansy era curiosa más no estúpida. Valoraba su vida. Sobrevivió a Voldemort, a la tortura de su padre iracundo cuando quiso rechazar la marca tenebrosa, a las crueles torturas de Bellatrix al fallar sus misiones y no pensaba caer presa o muerta ante una estúpida estudiante que por una insana obsesión o frustración sexual, fuese capaz de cruciarle o peor matarle por entrometida, debía tener cuidado, mucho. Ir un paso delante de aquella astuta figura o tal vez tres. Con ese pensamiento se encaminó a su habitación creando aún más dudas y preguntas en su mente. ¿Quién era ese o esa que estaba Hablando con Cho? ¿Qué querían hacer? ¿A quién era a quien separarían? Y lo peor para que se una alguien con Chang…bueno ella ya sabía que ofrecía la asiática solo que en el plan de socios sin beneficios carnales, consideraba difícil aceptar a Chang eso.
"Tu algo vas a obtener de eso…. ¿pero qué? Definitivamente esa otra figura es una mujer, Chang nunca se uniría a un tipo, detesta a los hombres… ¿Joder quién eres?"
Se preguntaba acostada sobre su cama cubierta por una ligera sabana, estaba acalorada aun pensaba en lo que vio con Cho y lo que paso con Hermione el sueño hizo acto de presencia en ella entre tanto que pensaba y cayó profundamente dormida.
…
CONFESIONES
Dormida, en su cama con las cortinas sin echar, estaba Ginny Weasley. No se había percatado que su amiga no había llegado.
Al entrar a su habitación Hermione se sintió irritada de ver como dormía tranquilamente su amiga sin ninguna preocupación. Recorriendo las cortinas, sin necesidad de silenciar el área dentro de la recamara pues eran solo ellas dos ese curso, se sentó en una orilla cerca del rostro de Ginny para gritarle al oído.
"¡Eres una ingrata Ginevra Weasley!"
La pobre pelirroja dio tal brinco sobre su cama, que de haber tenido garras en lugar de uñas hubiese quedado prendida del techo de su habitación. Respirando agitada y enfocando sus adormilados ojos en Hermione sonrió y bostezo perezosa mirando a su amiga mientras se frotaba la orilla de los ojos para desperezarse.
"Que pa-pasa Herms por-que- ¿porque r-rayos m-me gri-gritas? ¿Ingrata porque, que hice?" Preguntaba entre bostezos la pelirroja un poco aturdida por su súbita manera de despertar. No pudo evitar sonreír al recordar su entretenida tarde de ese día.
Hermione conocía muy bien a su amiga. La molestia que sentía por ella se convirtió en curiosidad.
"¡Oh! ¡Rayos! ¡Conozco esa sonrisa! ¿Ginevra que fue lo que hiciste?"
"¿Quién yo? Pues nada malo Hermione." Dijo con fingida inocencia la pelirroja.
"No me digas que nada y mucho menos malo. Sé que hiciste algo porque Chang me ha dicho que te envió de regreso a la sala común al encontrarte en una posición comprometedora con un Slytherin ¿Cómo dejaste que Nott te metiera mano en la primera cita Gin?" ahora sonreía cómplice de su amiga, en verdad no podría estar molesta si ella estaba bien y feliz, "¡Quiero detalles!"
"¿Hermione te había dicho ya que eres Bipolar? Es solo que primero la regañina y ahora me hablas como la confidente emocional número uno. Y sí, si me encontró Chang, la muy idiota ¿Te dijo que era Nott?
"Ya me habías dicho que pensabas eso de mí antes," murmuró rodando los ojos la castaña, "Y pues no lo de Nott precisamente ehm, dijo que era un castaño Sly. Y pues tú saliste con uno con esas dos descripciones si mal no recuerdo esta tarde."
"Siempre tan perceptiva. Sí, si era Nott y te preguntaba porque no pensé que lo hubiese llegado a identificar.".
"¿Que pasa Ginny? ¿Por qué ese tono tan triste?" Preguntó Hermione tomándole por la barbilla para que le dirigiera la mirada.
La pelirroja se veía confundida. Se levantó de su lugar y con incomodidad se revolvía el cabello como hacía siempre que no tenía la respuesta a algo importante en su vida.
"Es que cuando estaba con Teo…"
Hermione comenzaba a preocuparse. Tratando de orientar a su amiga le preguntaba un par de cosas con delicadeza para no incomodarla.
"Que pasa con él, ¿te hizo daño? ¿Te obligo a algo que no querías?
"No, exactamente."
"Entonces dime que te ocurre cariño. No hay nada que no me puedas contar recuérdalo y aún menos nada de lo que hayas hecho me podría asustar." Sonrió al ver que Ginny se sonrojaba al entender a que se refería.
"Me vas a golpear pero está bien, aquí voy," Dijo tomando aire la pelirroja sentándose a lado de su amiga a la orilla de su cama, "Es que cuando estábamos en el aula del quito piso, ya sabes la vacía, yo…le estaba quitando la camisa y de repente le llame por otro nombre que no es el suyo, gracias al cielo entró la inoportuna de Chang, en mi vida estuve tan feliz de verla." Relató.
Hermione la veía con los ojos muy, demasiado abiertos en sorpresa. La pelirroja pensaba que quizá a la mañana siguiente le dolerán las cuencas por forzarlas tanto. Ginny empezaba a sentirse nerviosa pues la castaña cerró los ojos concentrándose en algo al respirar para calmarse.
"No sé qué me sorprende mas Ginevra Molly Weasley…"
Oh no, mi nombre completo! Pensaba Ginny inquieta al ver que su mejor amiga hablaba sin mirarla y con obvia molestia en la voz.
"…Si el que en la primera cita estabas por acostarte con él." Reprendió la castaña sujetándose el puente de la nariz, "O el hecho de que estabas a punto de hacerlo en el colegio," continuaba en tono severo, "el que estabas en una de las aulas donde se vigila a esas horas y tú lo sabes, eres ¡prefecta!." Bramó acusándola blandiendo un dedo frente a su amiga, "no sé si todo eso me molesta más que la preocupación que siento al saber que le dijiste un nombre que no es el suyo y por eso pueda hacerte daño Nott después."
Al final Hermione dejó escapar su molestia y se sentó nuevamente a lado de su amiga sujetándole las manos entre las suyas con evidente preocupación. Una cosa era saber cómo actuaban las chicas y otra pensar en cómo reaccionaría un tipo herido en el ego masculino como acababa de pasarle a Nott.
"¿Hermione me estas oyendo? Le dije otro nombre que no es el suyo estoy segura nunca me volverá a buscar," Susurró Ginny.
"Sí, si te he escuchado pero pareces tu no haberlo hecho conmigo. No me pidas asimilar todo tan súbitamente. Primero Nott y ahora gimes el nombre de otro," rodaba sus ojos un poco hastiada la castaña, "¿Qué habría pasado si en lugar de Chang te descubre un profesor?" Ginny se encogía en su lugar ante el comentario tan acertado de su amiga.
"Ya he entendido. No me regañes tan feo…El calor de la pasión nos ganó y ¿Que habrías hecho de haber estado en mi lugar? ¿Cómo me dices algo así? Y tu donde estabas ¡Ya me di cuenta que vienes llegando! ¡Joder Hermione! Me recriminas por dejarme llevar por mi pasión ¡y tú vienes de hacer lo mismo!"
Señalaba el uniforme de Hermione observando como su camisa estaba manchada en el área del cuello de un color carmín. La castaña no parecía haber dormido nada en toda la noche. Reía divertida ante la ironía e hipócrita de su amiga. Hermione quedó estupefacta. Como rayos sabía eso Ginny si puso extremo cuidado y empeño en no parecer fuera de lo ordinario.
"N-no sé de qué me hablas," fue su única respuesta. Al hablar evadió la mirada de su amiga.
"Oh, Hermione naciste con una señal en tu frente que se enciende cuando dices mentiras, eres malísima, ¡ahora suelta! ¿Estuviste con la serpiente?" Exigió entusiasmada.
Soltó el aire pesadamente. Ginny, no sabía cómo, la había descubierto.
"Bueno si estuvimos hablando un momento."
Fue todo lo que diría. Nada de lo que hizo con Pansy caería bien a Ginny, no porque le avergonzara, más bien por el hecho de que haría demasiadas preguntas incómodamente detalladas.
"¿Hablando? ¿Desde cuándo a Parkinson le gusta hablar pegando sus labios a tu cuello y dejar manchada tu camisa de color Carmín #35?" La sabiduría de la pelirroja casi le causa un ataque de pánico a la castaña. Esa pelirroja conocía demasiado bien los derroches pasionales, "Está bien, al menos una de las dos pudo dar rienda suelta a sus bajas pasiones esta noche ¿no?"
"Uhm, no sé a qué te refieras pero nosotras solo hablamos y sí, hubo algunos besos pero nada más."
Quería zanjar el tema pero su amiga no se lo haría tan fácil. Ginny Weasley no se iba a rendir tan fácilmente.
"¡Oh que aburrida eres Hermione! ¿Pasó algo más?" Preguntó al ver la cara que ponía Hermione.
La castaña asintió con su cabeza lentamente y comenzó a contarle lo que paso con Cho, como Pansy la ayudó y la forma tan sensible de ser que ocultaba Pansy. A Ginny casi se le desencaja de su lugar la quijada al escuchar eso.
"Parkinson amante de la ¿literatura romántica? ¿Shakespeare? ¿Ese es muggle romántico que escribió Hammlet no?" Tanto tiempo con Hermione ya le había llamado la atención el leer literatura romántica.
"Si ese mismo. Te juro Gin, que no podía creerlo ella es tan…" Hermione suspiraba emocionada.
"¿Tan vil y rastrera? Lo de la marca tenebrosa no me sorprende, a sus hijos los mortifagos ya ves… los obligaron, como a Malfoy imagino que hubo otros obligados como él." Razonó inteligente la pelirroja.
"¡Oh! ¡Cállate! Y no le digas así. La verdad sí creo que esa es la razón por lo cual tiene la marca."
Se quedaron en silencio unos minutos. Hermione comenzó a bostezar haciendo sonreír a la pelirroja.
"Creo que debemos dormir guapa, tú debes relajarte y esperar tu cita y yo ir a disculparme por herir el orgullo de un pobre hombre que confundí con uno más sexy," Sonrió amargamente.
"Es verdad Gin. Aún no me ha dicho que día saldremos pero en estos días me avisará. Por cierto no me dijiste que nombre fue el que gemiste cuando estabas con Nott," sonrió al ver que Ginny se sonrojo intensamente ante la palabra gemir, "¡Lo sabía lo gemiste! ¡Ahora habla!"
"Le llamé Zabini." Contesto la pelirroja tan colorada como su cabello, ocultando su rostro apenada tras sus manos.
A Hermione se le desencajo la quijada ante aquella revelación.
Oh Ginny si tan solo supieras. Pensaba la castaña tratando de ocultar sus intensas ganas de reír por la ironía de la vida.
::TBC::
