Nota:

Ups, algo tarde pero aqui esta. Lamento la demora...la vida de adulto esta pateando mi trasero con fuerza xD

WARNING:

-Sonetos & versos de la obra Romeo&Julieta

-Situación CHICA-CHICA.

-Muchas malas palabras o insinuaciones a las mismas xD


Acción y Reacción

By: LeylazinD

Capítulo 15/25

Abriendo perezosamente los ojos, Hermione sonríe al sentir un par de brazos aferrándose a su cintura. Girándose con cuidado de no despertar a su chica, la castaña se apoya en su costado acariciando con delicadeza la mejilla de Pansy con su mano, mientras en silencio le observa dormir. El rostro de la ojiverde se mantenía relajado, completamente libre de presiones sociales o emocionales de las cuales Pansy Parkinson era presa cada día de su vida por el simple hecho de ser quien era: una Parkinson, sangre pura.

Observando la silueta bajo la sábana blanca, Hermione desliza un par de sus dedos por el brazo descubierto de Pansy, sonriendo cuando la nívea piel de la chica se eriza después del contacto. Lentamente, la melena pelinegra comienza a moverse sobre la almohada en que se apoya, pestañas oscuras y largas parpadean dejando ver los más profundos y brillantes ojos verdes que hayan capturado su atención.

"Mmm," un ligero quejido indica a la castaña que su compañía ha despertado, "-porque me atormentas tan temprano?"

Soltando una risita suave, Hermione se inclina y besa suavemente la frente de la pelinegra.

"Disfruto ver como mi tacto eriza tu piel, espero no te molestes."

"Molestia sería que me tocases y no reaccionara." Susurra Pansy adormilada, aun luchando por despertar por completo mientras se abraza a la cintura de la castaña.

La sonrisa de la Gryffindor se ensancha al sentir a la pelinegra acomodarse plácidamente contra su pecho, rodeando su cintura con sus manos ligeramente frías. Sin poder evitarlo, Hermione coloca un mechón de cabellos negros tras la pequeña oreja de Pansy, ganándose así un escalofrió involuntario de la Slytherin.

"¿Dormiste bien cielo?"

En un susurro, la pelinegra asiente al contestar. "Como nunca antes, ¿Por qué la pregunta?"

"Solo me pareció curioso que no te movieras en toda la noche, como sueles hacer." Hermione le dice al oído, mordiendo ligeramente el lóbulo de este. "Y fue interesante que esta vez me permitiste abrazarte por detrás."

Empujándose para colocarse sobre Pansy, Hermione le toma por la cadera con una mano mientras con la otra acuna la mejilla de su pelinegra, clavando su mirada en la brillante de la sly como si tratase de descifrar sus más profundos pensamientos. Captando esto, la pelinegra sonríe de medio lado para responder con suficiencia.

"No negaré que tenerte sobre mí, o restringiéndome, es sumamente sensual." Le guiña un ojo a Hermione, ganándose un brillante sonrojo por parte de esta. "Pensé que solo eras mandona en el aula." Sonríe con picardía, pero era obvio que buscaba sonar en control, pero el ligero temblar de sus labios y la profunda inhalación que toma delatan su anhelo y deseo por pertenecer a Hermione una vez más. "Y en cuanto a mi falta de movimiento nocturno, debo decir que alguien drenó por completo mi energía anoche,"

Alzando una ceja con determinación, Hermione desliza la mano sobre la cadera de Pansy en dirección a su entrepierna. La pelinegra toma una profunda bocanada, arqueando su espalda ligeramente ante el atrevido contacto que la castaña realizaba sobre su humedecido sexo. Estaba por comentar algo sarcástico cuando los labios de Hermione se encuentran con los suyos en un debate por dominar la situación actual. Dejando escapar un suspiro que termina en un sonido de deseo, la pelinegra comenzaba a empujar su cadera contra el toque de Hermione mientras dejaba que sus labios y lengua fueran asaltados por la Gryffindor, cuando abruptamente el contacto contra su necesitado centro es retirado de su alcance.

Sentándose sobre sus talones, su castaña mirada clavada en la verde de Pansy, genera una sonrisa divertida en ella al notar como la piel blanca y normalmente fría de la Sly ahora se sentía cálida, adquiriendo un ligero tono rojizo en algunos lugares.

"Muy bien," deslizando un par de dedos desde el valle de los pechos de Pansy hasta el comienzo de su sexo, obligando a la pelinegra a estremecerse, Hermione muerde su labio al susurrar, "-si tanto deseas conservar tu energía, mejor voy a tomar una ducha…sola."

Parpadeando rápidamente, Pansy toma por las muñecas a Hermione obligándole así a volver a su previa posición sobre ella donde su aun desnuda piel se fundía en la de la otra.

"¡N-no! ¡No me dejes así!" Pide desesperada la pelinegra mientras posaba las manos de Hermione sobre sus pechos, aferrándose a la castaña por la cadera.

Sonriendo satisfecha, Hermione desliza sus labios por el cuello y hombros de Pansy mientras sus manos acarician los costados y caderas de la peligra apretando su agarre ocasionalmente arrancando ocasionalmente suspiros largos y descarados por parte de su amante.

"¡Por Merlín, no te detengas!"

Soltó involuntariamente Pansy al sentir como Hermione la atrae consigo a sentarse a horcajadas sobre su cadera, mientras no deja de recorrer sus labios y cuello con ferviente apetito, como si tuviese miedo que en cualquier momento esta desapareciese de su alcance. Por lo que, para tranquilizar a su amante, Pansy rodea a Hermione por el cuello en un gesto tranquilizador.

Después de asegurarse de dejar una marca visible en el cuello de la pelinegra, Hermione susurra a su oído con sensualidad.

"Fuera de ti no hay mundo, sino purgatorio, infierno y desesperación. Desterrarme de tu lado es como desterrarme de la Tierra," con sumo cuidado y delicadeza, la castaña posiciona su suave y cálida mano en la expectante entrada húmeda de la pelinegra. "Lo mismo da que digáis muerte que destierro."

Sintiendo a Hermione comenzando a moverse dentro de ella, la pelinegra exhala pesadamente, "¡Oh, que n-negro pecado es la i-ingratitud! ¡Tu crimen merecía muerte, p-pero la indulgencia del p-príncipe trueca la muerte en destierro, y aún no lo agradeces!" Un escalofrió recorre la espalda de Pansy al sentir como Hermione aceleraba su tacto dentro de ella, en busca de su punto más sensible, así como el uso de su pulgar en su exterior.

"No tienes idea de cuánto te amo, como te deseo, como me encanta estar dentro de ti…"

El sonido de sus palabras encendió la llama interna de Pansy. Quería decir le tantas cosas a Hermione, pero su garganta solo dejaba escapar su respiración entrecortada seguida de sonidos obscenos ante las brutales caricias de la castaña mientras luchaba por aplazar el inminente orgasmo que estaba por verterse sobre ella. Un nuevo escalofrió recorre su espalda al sentir los cálidos labios de Hermione tomar preso uno de sus pezones, alternando atenciones entre el par de rosados pezones. Sus uñas se clavaban con fuerza en la espalda alta de la castaña, las sensaciones eran demasiado intensas, su orgasmo estaba a segundos de golpearle con toda la fuerza del universo.

Momentáneamente los pensamientos de Pansy son interrumpidos cuando una de las manos de Hermione toma una de las suyas. La castaña besa sus nudillos para después colocar dicha mano sobre su piel ligeramente bronceada, sin aliento dadas las embestidas contra su sexo, el rudo trato a su cuello y senos no se detiene, la pelinegra maldice en voz temblorosa nuevamente.

"¡Jo-der, si!"

Satisfecha con las reacciones obtenidas, Hermione toma por la barbilla a su amante obligándole a alzar el rostro para así besarle de manera salvaje, sonriendo dentro del beso al sentir el profundo gemido liberado por Pansy mientras sus dedos se curvaban estimulando el punto que ella sabía empujaba a la pelinegra a alcanzar el éxtasis.

Dejándose llevar por el torrente de emociones que recorrían, literalmente, todo su cuerpo, Pansy toma por la parte trasera del cuello a Hermione para besarle como nunca en su vida, un poco salvaje, irracional, con amor y deseo, e infinita devoción.

Enfocándose en la alterada respiración de Hermione, en la elevada temperatura corporal de la piel bronceada contra la suya, mientras no dejaba de tocarle, empujándole cada vez más cerca de su inaplazable orgasmo. Podía oler la excitación de Hermione, el solo sentir esos labios besando y marcando su cuello al ritmo de las embestidas en su centro… era demasiado, y sin pensarlo dos veces se deja envolver por el éxtasis orgásmico arqueando su espalda, clavando sus uñas en los omóplatos de Hermione mientras su cuerpo se sacude de placer al sentir un par de labios y dientes aferrarse con fuerza a su hombro derecho. Sus dedos se curvan al dejar escuchar un ahogado grito de placer en la forma del nombre de su amada, Hermione.

Aferrándose con fuerza, sin darse cuenta, al hombro de la pelinegra, Hermione no deja de estimular el empapado centro de Pansy mientras le ayudaba a prolongar lo más posible el orgasmo del que era presa. Sintiendo como los movimientos de cadera de la pelinegra comenzaban a ralentizarse, Hermione detiene sus movientes y es entonces cuando se da cuenta de que las uñas de Pansy se han clavado con la misma fuerza e intensidad que la mordida que ella aún mantenía en el hombro de la Sly.

Un momento después el peso de la pelinegra colapsa contra ella, riendo suavemente contra su cuello. Unas palabras son sofocadas contra su hombro, pero es incapaz de comprender.

"¿Qué pasa?"

Acariciando la espalda de la castaña, ahora con delicadeza, Pansy se obliga a enderezarse y descansar su frente contra la de Hermione. "Dije, que yo también te amo."

Lágrimas de alegría se acumulan en ojos castaños, "Nunca me cansare de escucharte decírmelo." Inmediato el semblante de esta cambia a un preocupado al posar su mirada en el violentado hombro de la pelinegra, "¿Te hice daño?"

"No más del que yo te causé." Sonríe avergonzada la ojiverde. "Lo sie-" estaba por disculparse, pero un suave beso de Hermione, acompañado del más dulce de los abrazos, le silencia.

Negando con la cabeza, aun sonriendo, Hermione acaricia el mechón de cabello suelto de la pelinegra. "Para ser honesta, no me di cuenta de que tus uñas se habían clavado," ríe divertida besando nuevamente la barbilla de Pansy, "-yo, eh, también lamento haberte lastimado." Indica con su mirada donde el hombro amoratado y con marca de la mordida recibida.

"Me ha hecho feliz," se abraza con dulzura a la cintura de Hermione, "-sentir que pierdes el control de esa manera…" un estremecimiento le recorre la espalda, "-¿me escucharé muy pervertida si digo que deseo que pase de nuevo y pronto?"

Acariciando de arriba abajo la espalda de Pansy, la castaña responde, "Entonces somos un par de pervertidas porque también deseo," señala apretando sus manos en el trasero de Pansy, "-perder el control de nuevo."

Sonriendo ante la sinceridad de la castaña, Pansy besa con emoción contenida los labios de la Gry provocando que esta última apretase su agarre contra su piel, como si no deseara separarse de ella. Acunando la barbilla de la pelinegra, Hermione separa sus labios de los que besaba con pasión para dedicarle una profunda mirada, buscando decir en silencio todo lo que dentro de ella estallaba al estar en contacto con ella, Pansy Parkinson.

"¿Qué pasa?"

Parpadeando rápidamente, ojos chocolate se enfocan en el techo sobre ellas. "Uhm, solo pensaba."

La perfecta ceja de Pansy se arquea en pregunta. Sonriendo, pregunta, "¿En qué?"

Negando con la cabeza, Hermione se abraza fuerte a la pelinegra, enterrando su rostro en el hombro de Pansy, inhalando suavemente el perfume tan característico de la pelinegra que había logrado capturar su corazón.

Estuvieron tiempo indefinido amándose y entregándose la una a la otra, o como decía Pansy, demostrando físicamente lo que sentía en su interior por su Hermione.

::::::

El viernes por la mañana, justo el día anterior al inicio de las vacaciones de invierno, Pansy y Hermione deciden dar un paseo por los bellos alrededores del colegio, llevando sobre ellas gruesas y abrigadoras túnicas dada la reciente nevada. Caminaban tomadas de la mano en silencio, observando con diversión sus alrededores, el aire frio acariciaba sus mejillas al andar causando enrojecer las mejillas de Hermione. Notando esto, Pansy sonríe invitándole a terminar.

"Te invito una taza de chocolate caliente."

Riendo por lo bajo, asintiendo con la cabeza, Hermione sigue a Pansy de regreso al castillo. La mirada de curiosidad que la castaña le dirigía no pasa desapercibida por la Sly.

"Cariño," Hermione llama con suavidad, "-hace un frio detestable, envidio como apenas te afecta la baja temperatura."

Asintiendo, Pansy responde sonriendo con suficiencia. "Normalmente mi temperatura es baja, supongo que será eso." Se encoge de hombros. "Ahora, sumémos tu presencia y te aseguro que mi temperatura alcanza temperaturas que rivalizan las mismas llamas del infierno." Ríe con diversión al besar la mejilla de la castaña.

"De eso no tengo dudas." Niega divertida Hermione. "Y en cuanto a esa taza de chocolate, creo que puede esperar," ante la mirada inquisitiva de Pansy, susurra, "-preferiría alargar nuestro paseo a solas." Se encoge de hombros sonrojada.

Asintiendo, el par toma asiento en una roca plana cerca de la orilla del lago congelado, el cual reflejaba el cielo nublado y alguna que otra nube oscurecida.

"¿Segura no preferirías regresar a lo calientito?"

Rodando los ojos con diversión, Hermione responde, "Pareces olvidar con quien sales." Alzando su varita para conjurar un hechizo.

….

Quejándose, andando con premura, el par de chicas busca con la mirada alrededor del alago algún atisbo de Hermione o Pansy.

"¿Segura las viste ir por aquí?" Daphne tirita su pegunta cayendo en un hueco cubierto de nieve fresca. "¡Joder, hace un frio del carajo!"

Gruñendo molesta, Cho se inclina a ayudarle. "Rápido o les perderemos de vista."

"P-Pero hace frio, ¡joder!"

Rodando los ojos, irritada, Cho toma a la rubia por el gorro de la túnica, jalándola hacia arriba para ayudarle a ponerse de pie nuevamente sin quitar su mirada de la dirección en que el par que rastreaban había echado a andar sin si quiera pararse a disfrutar del lindo paisaje invernal que les rodea. Siguiendo las huellas de la pareja, Cho sonríe con malicia. Sabiéndoles cerca detiene sus pasos agudizando su oído, conteniendo un gritito de emoción se vuelve a Daphne.

"Pensé que el frio era algo normal y apreciado por los Slytherin."

Siguiendo a la Revenclaw, Daphne murmura molesta en silencio en su andar pues la nieve le desagradaba demasiado. Con cuidado se encarga de borrar el rastro que sus huellas dejaban tras ellas. Sin poner atención al frente colapsa con la espalda de Cho, quien gruñe en voz baja.

Con desagrado, Cho suelta, "Ugh, que asco."

A lo lejos, Pansy rodeaba la cintura de Hermione y apoyaba su barbilla en el hombro de la castaña. La Gry inclinaba ligeramente su cabeza contra la de la pelinegra mientras ambas observaban el lago congelado en agradable silencio.

"Y, ¿ahora que?"

Rodando los ojos nuevamente ante las preguntas torpes de Daphne, Cho susurra, "En verdad Greengrass, como carajos estas en Slytherin sin saber métodos de espionaje a distancia." Era más una afirmación que pregunta.

Indicando donde un arbusto con la mirada, el par de espías se dirigen a este. Sonriendo de medio lado ambas se colocan tras el arbusto, Cho saca de dentro de su capa una especie de cuerno vikingo pequeño acomodándolo contra su oreja y apuntándolo directamente donde el par de enamoradas charlaba. Al ver la incredulidad adornando el rostro de Daphne, la Revenclaw susurra su pregunta.

"¿Tienes una mejor idea?"

Bufando por lo bajo, la rubia saca su varita haciendo unos complicados movimientos. Un resplandor morado claro envuelve sus oídos y un par de segundos después, las voces de Hermione y Pansy eran perfectamente escuchadas a su lado.

Los ojos de Cho se abren sorprendidos ante la demostración de magia tan avanzada por parte de la rubia que consideraba un tanto estúpida.

"Simple amplificación de nuestro rango auditivo. Podemos escucharles, pero ellas a nosotras no." Explica Daphne encogiéndose de hombros. "Padres mortífagos. Supongo no soy una pérdida total de espacio como ellos decían."

Sin darse cuenta, Cho responde. "No, no lo eres."

Una tímida sonrisa se asoma por un segundo en el rostro de la rubia haciendo sonreír con diversión a Cho, quien sin darse cuenta acerca sus labios al rostro de Daphne en silencio y con diversión le roba un beso en la comisura de los labios. Al sentir el contacto, la rubia se ruboriza ligeramente.

"G-Gracias."

Asintiendo en silencio, la Revenclaw enfoca su mirada en la pareja espiada pues no quería ponerse a pensar en lo que aquella rubia comenzaba a remover dentro de ella. Algo le ocurría pues podía decir que al fin tenía una amiga con la que compartía ideales y deseos, se sentía divertida y tranquila al lado de Daphne. La sly no era en absoluto aburrida o ignorante.

Ambas se dispusieron a escuchar la conversación entre Hermione y Pansy.

"Serán las 2 semanas más vacías de mi vida." La voz de Hermione sonaba en verdad triste.

El abrazo de Pansy se reafirma alrededor de la castaña. "Lo sé. También yo despertaré sin ti a mi lado."

"Pansy, ¿crees que sea posible que mi novia acepte venir a cenar a casa de mis padres?" pregunta la castaña divertida.

"Hmm, eso depende." Siguiendo el juego Pansy contesta.

"Oh! Visita condicionada… ¿Qué desea mi bella dama?" Pregunta curiosa la castaña girando el rostro para ver directamente a la ojiverde.

El par de espías rodaban los ojos y hacían muecas fingiendo vomitar ante la dulce conversación entre la pareja.

"Ehm," Pansy se sonroja, pero esto no lo pueden ver Cho ni Daphne. "La verdad, me preocupa un poco el tema de que no soy un él… ¿se ofenderían?"

Hermione suelta una risita, depositando un casto beso en los labios de su chica. "El día en que hable con ellos sobre esto, se portaron más que solidarios conmigo." Se encoge de hombros susurrando. "Solo quieren verme feliz."

"¡Gracias a merlín!" Pansy se lanza a abrazar de lleno a la castaña. "Me alegra escuchar eso, no creo poder soportar ser presentada como tú 'mejor amiga'." Dice sacudiendo la cabeza.

Al ver a Daphne repetir los gestos de vómito y desagrado, Cho se cubre los labios con las manos para evitar reír en voz alta.

Negando con la cabeza, dándole otro beso para tranquilizarle, Hermione responde. "Jamás podría hacerte… hacernos eso. Esto," señala entre ambas, entrelazando sus manos y colocándolas sobre su corazón, "-no es algo de lo que nadie deba avergonzarse u ocultar. Te amo, me amas, no hay nada más que explicar. ¿Entendido?"

"Creo que al ver esto," señala su brazo izquierdo, donde la marca tenebrosa era cubierta por sus túnicas, "-tus padres se pensaran mejor el permitirme acercarme a ti a menos de cien metros de distancia."

Ladeando la cabeza, Hermione sonríe acariciando el brazo marcado de Pansy. "Para mí esto demuestra tu valentía y un punto oscuro de tu vida donde hiciste lo necesario para no morir."

Ayudándole a acomodarse sobre su regazo, Pansy besa con delicadeza y pasión los labios de Hermione. Tras ellas, Cho y compañía rodaban sus ojos ante la exhibición amorosa.

"Entonces…" susurra Pansy, "-solo es justo que te invite a acompañarme a recibir el año nuevo. ¿Te gustaría?"

Hermione le observa con sorpresa. Pansy, inquieta, juguetea con las manos de la castaña en espera por respuesta.

"Es mi turno de preguntar si eso les molestará a tus padres." Inquiere Hermione. "Después de todo, no soy más que una sangre sucia."

Encogiéndose de hombros, Pansy susurra contra sus labios. "Padre sabe que no son lo mío los hombres. Él es un hombre bastante inteligente, creo que congeniaran genial." Sonríe ante la idea.

"Y... ¿tu madre?" Aventuró inquieta Hermione, "Puedo preguntar, ¿qué crees que opinara ella?"

Tras el arbusto, Daphne hizo una seña a Cho. "Anémona es una extremista racista, jamás aceptara a Granger." Susurra a manera de chisme, sonriendo al ver que la Revenclaw rodaba los ojos exasperada con su información.

"Daph, eso me importa tres hectáreas de verg-" antes que pudiese terminar su frase la voz de Pansy le hace guardar silencio.

"Tras la caída del señor tenebroso, Madre encontró su vida sin sentido. Inmediatamente decidió que no tenía a nadie por quien vivir. Por lo que un día, de la nada, entró en el cuarto de visitas de la planta baja y desde entonces no ha salido para nada. Nuestro elfo domestico nos mantiene informados sobre su condición, él se encarga de llevarle alimento y bebida."

Acariciando el rostro de Pansy con delicadeza, Hermione susurra. "Claro que te veré en tu casa la víspera de año nuevo si así deseas."

"Deseo que me acompañes en la víspera de año nuevo." Insiste Pansy con una tímida sonrisa. "Cada año, mis padres tiran una fiesta y llenan la mansión con personas que no conozco y seria agradable pasar la noche con alguien que no busca estar a mi lado por mera conveniencia."

Comprendiendo, Hermione asiente besando la mejilla y labios de la pelinegra. "De acuerdo. Ahí estaré."

"¿Te sentirías más relajada si Blaise y Ginny viniesen? Puedo invitarles."

Abriendo los ojos con emoción contenida, Hermione salta fuera del alcance de Pansy asintiendo rápidamente. "¡Claro que sí! ¡Es más, ven, vamos al castillo y hablemos con ellos ahora mismo!" Insiste la impaciente castaña ayudando a Pansy a seguirle en busca de la pelirroja y su novio.

Observando en silencio perderse a la pareja en camino al castillo, Daphne sonríe ante la información obtenida mientras que Cho parecía verse incomoda y algo molesta.

Con un movimiento de labios, Daphne retira el hechizo utilizado en sus oídos para volver a la normalidad auditiva.

"Necesitamos asistir a la mansión Parkinson." Gruñe molesta Cho, "Al parecer estará repleta de gente esa noche. Es un momento perfecto para atacar sin ser vistas, ¿no lo crees?" La rubia asiente silenciosa a su lado, "¿Crees que será difícil colarnos a esa fiesta?"

Sonriendo burlona, Daphne rueda los ojos. "Vamos Chang, no me digas que no sabías que mi padre es amigo cercano a los Parkinson. Para estas fechas mi padre ya ha recibido y confirmado nuestra asistencia a esa gala."

"Wow." Asiente satisfecha Cho, mirándola con diversión de arriba abajo. "Necesitas un acompañante y aquí la tienes."

Alzando una rubia ceja, Daphne pregunta con sarcasmo. "Oh, es verdad eres mi novia." Gesticula unas comillas en la última palabra, sonando un tanto irritada.

Tomándola con rapidez por la cintura, con una mano acercando el rostro de Daphne al suyo, Cho le besa con descaro y pasión. Lenguas danzando contra sí, manos recorriendo la espalda de la otra chica ganándose suspiros entrecortados, así como ligeros quejidos ansiosos ante las agiles manos de la otra. Era una silenciosa guerra de seducción que poco a poco purgaba por estallar.

"¿E-Eso porque fue?" Pregunta Daphne tratando de recobrar el ritmo de su respiración.

Mordiéndose el labio, y alejándose de la rubia, Cho comenta en voz alta. "Eres mi novia, ¿debería tener una razón para querer besarte?"

Boquiabierta, Daphne estaba por sonreír con alegría cuando en su periferia nota como un pequeño grupo de Hufflepuffs hacían su camino rumbo al castillo. Era obvio que Cho había montado un espectáculo para evitar… o generar más habladurías sobre su falsa relación.

Bufando molesta, la rubia hace su camino con pasos pesados al lado de la Revenclaw murmurando en voz baja, inaudible para su compañera, quien iba inmerso en su monologo personal.

"Me las vas a pagar Granger. Voy a disfrutar enormemente ver sufrir a Parkinson," sonrió con malicia, diciendo entre dientes, "-y todo el daño lo vas a causar tu, Gryffindor mugrosa." A su lado, la rubia en silencio esboza una frágil sonrisa ante sus paabras.

TBC


NF:

Mil gracias por volver a leerme y que les parece si me dicen que piensan de mi nueva edición y 'habilidad' en esto de la escritura en un comentario?

Tratare de actualizar mas de una vez por semana, eso es por seguro. Entenderán que tengo otros proyectos y por ello no puedo ponerme de lleno a esto pero mínimo cada Viernes tendrán continuación de esta historia.

Dejen comentarios aunque sea saludando, ya les extrañaba!

¡BESOS!