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¡UPDATE!
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Nota:
Lamento la demora en actualizaciones, pero la verdad es que traigo otros proyectos en varios idiomas y entre el trabajo siempre en la computadora lo menos que me apetece es pasar mas tiempo en la misma ya que he terminado mi jornada xD
Descuiden, aqu les dejo la siguiente actualización, ya casi terminamos de editar!
Capítulo 17/25
…
Pansy se despertó primero la mañana de navidad, besando suavemente el hombro derecho de la castaña comenzó a separarse de ella levantándose de debajo de las gruesas cobijas que les cubrían, con movimientos sigilosos se vistió rápidamente dejando en la mesita de noche un regalo y una nota para su chica. Con un beso en la frente de Hermione, se despide y haciendo uso de su magia desaparece de la habitación de la castaña.
Minutos más tarde Hermione busca a tientas bajo la sabana a su chica, pero en lugar del cuerpo de Pansy, su mano encuentra una pequeña cajita en el lugar que la ojiverde había ocupado hasta momentos antes. Reacomodándose en su lugar, la castaña vislumbra una pequeña nota adherida a la cajita envuelta en brillantes papeles plata y dorado. Con cuidado toma leyéndola con una sonrisa dulce en el rostro.
¡Buen día a la chica más bella de este mundo!
Al despertar y verte aquí a mi lado, me haca imposible evitar recordar este pequeño pasaje: "El brillo de tu rostro afrenta al del sol. No merece la tierra tan soberano prodigio. No fue verdadero mi antiguo amor, que nunca belleza como ésta vieron mis ojos".
Aquí dejo tu presente de navidad bajo esta nota, espero sea de tu agrado.
Te ama, Pansy Parkinson.
Con cuidado Hermione abre la cajita rectangular, no se sentía pesada pero tampoco ligera que pareciese vacía. Desatando el separa la tapa e inmediatamente sus ojos se abren enormes ante la grata vista que ofrecía el contenido. Un lindo rubor cubre sus mejillas ante el gesto delicado de Pansy.
Un juego de aretes y gargantilla plateada sorprende a la castaña. Su sorpresa crece aun más al acercar a sus ojos la delicada joyería ya que a sus piernas cae una pequeña hoja autenticando que el material de fabricación no era plata, sino oro blanco. Una delgada gargantilla ajustable sujetaba un pequeño dije con las letras P&H entrelazadas, los brillantes que les rodeaban perfeccionaba la unión entre ambas letras. Los aretes eran discretos y rectangulares, adornados con un brillante generoso en la base muy a juego con la gargantilla.
Sonriendo de oreja a oreja, Hermione decide que ese mismo día comenzara a usar el regalo recibido. Sin más, decide vestirse y comenzar su día.
"Ya habrá tiempo para hablar de porque desapareciste antes de que yo despertará." Susurra para sí misma sonriendo divertida.
Los días previos a la cena de año nuevo en la mansión Parkinson, a Hermione se le podía ver notoriamente relajada y alegre. Haber recibido el apoyo de sus padres y ver que estos quedaron encantados con la presencia de Pansy por fin trajo paz mental a la castaña, o eso pensaba ella, pues ahora se encontraba pensativa mientras trataba de continuar su lectura. Su madre parecía haberse dado cuenta.
"Cario, ¿Todo bien? Te noto un poco seria hoy."
Exhalando lentamente, Hermione alza la mirada por sobre su libro. "E-Estoy algo nerviosa." Inmediata baja la mirada.
Sin necesitar más explicaciones, la castaña mayor sonríe con dulzura, "Estoy segura que los padres de Pansy se darán cuenta de la suerte que tiene su hija de tenerte a su lado."
"Eso espero." Ríe con nerviosismo Hermione. "Por cierto, ¿Dónde pasaran año nuevo papá y tu?"
"Tía Marie nos ha invitado," comenta con diversión la madre de Hermione, "-si las cosas se ponen muy intensas en la casa de Pansy, siempre son bienvenidas a acompañarnos cariño."
Asintiendo, Hermione responde, "Lo tendré en cuenta, gracias."
Levantándose de su lugar al lado de su hija, la mujer besa la frente. "Todo irá maravillosamente, ni tendrás tiempo de aburrirte, ya lo verás."
"Gracias ma', en serio." Responde Hermione al abrazar a su madre antes de subir a su habitación.
…
La tarde del 31 de Diciembre, Hermione se vestía con nerviosismo pues sabe que en un ambiente meramente de elite en la sociedad mágica el cotilleo estará a la orden de la noche al ser, muy probablemente, la única nacida muggle mezclándose entre la elite sangre pura. Su idea de mantenerse al margen de la atención de los otros quizá debía haber sido pensada con mucho más detalle pues el distinguido y fino vestido rojo, adornado con detalles en oro aunado al peinado y broche adornando su recogida cabellera atraería la atención de cualquier persona, mago o no.
Frente a su espejo, colocándose el ultimo toque de lápiz labial, sonríe con diversión irónica a su reflejo al colocarse las piezas de joyería regladas por Pansy en navidad.
"Creo que preferiría enfrentar al ejercito de Voldemort en lugar de asistir donde voy." Asintiendo a su propio reflejo, con cuidado traza con su dedo la gargantilla sobre su clavícula susurrando anhelante, "Pansy…" Un ligero toque a su puerta la sobresalta, "Adelante."
La madre de Hermione entra a la habitación sonriendo al ver a su hija. "Te ves aún más hermosa." Al notar la sonrisa nerviosa de la joven le abraza con cariño, susurrando. "Sé que los prejuicios en ocasiones nublan el sentido común de las personas," tomando por los hombros a Hermione, afirma, "-eres hermosa, inteligente y un gran ser humano. Pase lo que pase, digan lo que digan esa manada de snobs, mantén la cabeza en alto. Pansy ya ha sabido ver y apreciarte como persona, no es su culpa que las demás personas no lo ven por causa de una estupidez como su llamada pureza de sangre." Termine diciendo ofreciendo un abrigo distinguido.
"G-Gracias ma," agradece Hermione el gesto y abraza a su madre, "-siempre sabes que decir."
Riendo por lo bajo la castaña mayor responde, "Se necesita un genio para engendrar a otro." Le guiña un ojo a la joven. "Además, ¿A quién más desearía el señor Parkinson como pareja de su hija?"
"A cualquier tipo nacido de familia mágica," resopla con falsa diversión Hermione mientras se coloca el abrigo, "-alguien biológicamente masculino."
"Creí que el mundo mágico es diferente en ese tipo de cuestiones."
Tomando su varita, encogiéndose de hombros, Hermione asiente débilmente. "Caras vemos… Uh, prometo-"
"Divertirte," afirma por ella su madre, "-y de aburrirse, pueden acompañarnos a tu padre y a mí." Al ver a Hermione asentir, la castaña mayor besa su frente, "Anda ya, no hagas esperar a los Parkinson, que la primera impresión es importante."
Asintiendo, tomando una bocanada profunda de aire, Hermione ondea su varita desapareciendo de su habitación en un segundo para aparecer en el lugar acordado con Pansy. Observando a su alrededor, la castaña nota una caseta telefónica a escasos pasos de ella. Sonriendo se adentra en la caseta la cual resguarda un pequeño peine de madera. Sacudiendo la cabeza con diversión, Hermione toma el traslador sintiendo el tan conocido tirón de magia que le llevaba donde su destino en el mundo mágico. Cuando sus pies tocan tierra, observa frente a ella una enorme puerta residencial de madera tallada, tras ella un enorme jardín con fuentes decoradas de acuerdo a las festividades le saludaban. Sin detenerse a observar con más detalle, se apresura a golpear la puerta para ser atendida.
Su nerviosismo comenzaba a hacer mella dentro de su cabeza, pues era audible el bullicio que el grupo de personas festejando dentro de la mansión ocasionaban.
Justo su mente ideaba excusas para huir del lugar cuando la elegante puerta es abierta, una enorme sonrisa se dibuja en el rostro de Pansy al darse cuenta que quien llamaba esa noche era Hermione Granger.
De pie frente a la ojiverde, Hermione le observa con fascinación pues Pansy era una literal obra de arte esa noche. Una sonrisa divertida se dibuja en el rostro de la pelinegra al percatarse de que su chica no había pronunciado palabra, pero ojos marrón le recorrían con una mezcla de admiración y deseo.
Pansy no podía evitar meterse ligeramente con Hermione, "¿Quieres pasar o prefieres seguir comiéndome con los ojos un momento más? No me molesta en realidad, me halagas." Le guiña un ojo divertida.
Sobresaltada al verse atrapada, la castaña carraspea levemente. "Si yo, uh…. Te ves preciosa." Se muerde el labio al notar el ligero sonrojo que adorna las facciones de Pansy.
Haciendo una leve reverencia, invitándole a pasar, Pansy ayuda con su abrigo a la castaña para tomarle de la mano y dirigirse donde el mar de personas tras ellas.
Es imposible para Hermione no notar lo perfecta que se ve esa noche la pelinegra, el color verde era algo que Pansy hacia resplandecer por sí misma, la tela de su vestido esa noche rodeaba su cintura y torso de manera espectacular acentuando sus ya de por si perfectas curvas, el porte de realeza de la chica únicamente mantenía hipnotizada a la castaña al caminar tras ella, prácticamente buscando no tropezar con sus propios pasos. Una enorme sonrisa se apodera de sus facciones al notar que Pansy levaba la pulsera personalizada que había mandado hacer especialmente para ella.
"Que alegría ver que si te ha gustado lo que te regale." Señala Hermione con la mirada donde la pulsera de la pelinegra.
Asintiendo en silencio, el par hacía su recorrido desde el recibidor hasta el área de salón donde varias personas conversaban animadamente de lo que parecían ser temas políticos y financieros del mundo mágico.
'Este lugar es enorme, me pregunto si es igual o más grande que la mansión Malfoy… ¿tendrán calabozo también?'
Elegantes decoraciones, candelabros sofisticados, música suave, sofisticados bocadillos y bebidas en sobremanera era lo que anunciaba que sería una celebración inolvidable, Hermione esperaba que así fuera. Al menos en buen término. Los bocadillos servidos por camareros, no elfos domésticos, algo distinto, Hermione esperaba ver aquella enorme mansión repleta de sirvientes mágicos, sonrió al ver que no era así.
"No te alteres," pide con voz calma, "-pero esos dos son los padres de Chang." Deteniéndose en seco, la castaña la observa con sorpresa, no es necesario preguntar nada en vos alta pues Pansy comienza a explicarse. "Son parte del grupo de socios, de mi padre," exhala con pesadez, "-padre es el hombre de esmoking muggle, desgraciadamente habrá que saludarles." La firmeza con la que Pansy le sostenía de su mano, ayuda a contener su nerviosismo.
Asintiendo, Hermione sigue a su chica donde el parlanchín trio.
"Padre, señores Chang." Saluda inclinando la cabeza con educación Pansy atrayendo la mirada de los adultos nombrados. "Disculpen la intromisión, ¿me permitirían un momento con mi padre?" de buena gana, el matrimonio saluda cortésmente a las chicas antes de despedirse y darles la privacidad solicitada.
Exhalando con alivio, el hombre sonríe abiertamente a las chicas. "Gracias cariño, Taiyang puede ser algo pesado al hablar de su negocio." Susurra con complicidad besando la frente de la ojiverde, ganándose un tierno sonrojo de parte de Pansy. "Mil disculpas por la espera Modemoiselle," expresa en un perfecto acento francés a Hermione, "-pero mi hija olvidó mencionar que tan bella dama nos acompañaría esta noche." Comenta de manera varonil y coqueta.
'Wow, con que de aquí ha sacado Pansy su provocativa personalidad.'
"Pa'," reprende en tono divertido Pansy, "-ella es Hermione, mi novia." Explica tomando la mano de la castaña en la suya.
Los ojos del hombre brillan con interés ante la información. Una reverencia cortes es ofrecida a Hermione por parte del apuesto caballero, era obvio que se sabía encantar a las chicas con su presencia ya que su sonrisa era cautivadora. Alto y de hombros anchos, de facciones refinadas, cabello negro y peinado de manera inmaculada adornado con un mechón de canas que, lejos de acentuar sus años, le daban un aire maduro y jovial al patriarca Parkinson. El hombre era una versión masculina de Pansy con excepción de sus ojos, los cuales eran color azul intenso.
Sonriendo nerviosa, Hermione se presenta, "Buenas noches señor Parkinson, mi nombre es Hermione Granger, como ya su hija ha comentado, es un gusto conocerle."
Al tender su mano para estrechar la del hombre, pero este va más allá y besa el dorso de la delicada mano de la chica, ganándose un sonrojo sorpresivo olvidándose de que en algún rincón de aquel lugar Cho Chang debía andar merodeando.
"Enchanté Mademoiselle." Responde alegremente el hombre al notar el asombro de la castaña, "Philip Parkinson, a su servicio." Inclina cortésmente su cabeza alejándose un paso corto del espacio personal de Hermione. Quien lo agradeció silenciosamente. "He escuchado maravillas de usted señorita Granger, Pansy no deja de alardear sobre su inteligencia."
Parpadeando para salir de su estupor, pues fuera del atractivo del hombre -'¡quien tuviera interés en los hombres entendería el atractivo que este hombre desprende!'- un profundo bochorno se apodera de ella al descubrir que su chica alzaba por el cielo su reputación como la bruja más inteligente de su tiempo.
"Oh, señor Parkinson," comienza Hermione, sonriendo abochornada, "-le aseguro que su hija es una digna rival para mis notas." Guiña inconscientemente un ojo a Pansy, quien, sonrojada, bebe rápidamente de la copa que un camarero le había facilitado.
Riendo con genuina diversión, Philip observa con interés el nuevo comportamiento de su hija. "Inteligente y modesta," asiente con la cabeza en dirección a Hermione, "-cariño, lo que sea que hayas hecho para que la señorita Granger por fin te hiciera caso, ¡no lo vayas a arruinar!"
"¡Hey!" Frunce el ceño la pelinegra, "Aunque no lo creas también puedo ser interesante… a veces." Murmura al final.
Philip sonríe satisfecho al ver como su hija caía en su plan de molestarle al meterse con ella por un segundo.
Hermione estaba sorprendida. El padre de Pansy parecía haberle aceptado, el hombre hablaba y bromeaba tan sutilmente como honesto que la castaña pronto se encontraba sonriendo mucho más relajada. Es entonces que recuerda que es la madre de Pansy quien en esa familia tiene las ideas clasistas y de sangre.
"Pansy me comentó esta mañana," continua Philip interesado en conocer a Hermione, "-que eres excepcional en hechizos improvisados."
Antes de que pudiera responder, Pansy toma la palabra por Hermione. "¡Lo eres!" Le abraza por la cintura orgullosa. "¡Te lo aseguro pa', de no ser por 'Mione el trasero de Potter y Weasley habría sido capturado por Draco al primer intento!" Una risa estridente escapa a Philip, encantado de escuchar aquella analogía. "Creo que Hermione es la razón principal por la que el reinado del señor tenebroso llegó a su fin sin más pérdidas humanas."
"Harry hizo lo que tenía que hacer," susurró Hermione con seriedad. "Éramos un equipo."
Asintiendo, Philip agradece. "Trabajo en equipo o no, en realidad agradezco su intervención en tan terrible conflicto."
Hermione estaba por hablar de nuevo, cuando el mayordomo de la mansión les interrumpe. "Amo Parkinson, la familia Greengrass espera por ustedes en el recibidor."
Exhalando pesadamente, ojos azules rodaron con aburrimiento ante las palabras del mayordomo.
"Cariño confió en que tu invitada sea atendida como merece," ojos azules se clavan con determinación en los verdes de Pansy, quien asiente sonriendo complacida, "-señorita Granger-"
"Oh, aquí la menor soy yo, por favor llámeme Hermione." Se apresura a ofrecer con sencillez Hermione a lo que el hombre asiente entusiasmado.
"Solo si me llamas Philip, Hermione." Pide animado.
Sonriendo, Hermione asistente. "Hecho."
"En serio, cuídala, me agrada." Dice Philip abrazando suavemente a Pansy, "-no todo el tiempo una chica de su alta calidad se fija en un Parkinson." Con un beso en la frente de su hija se aleja antes de que esta pudiese reñirlo.
La pareja sigue con la mirada al social oji-azul, quien saludaba con familiridad a los Greengrass, Daphne en particular se encontraba colgada del brazo del pelinegro. Un sonido de desagrado trae una chispa de diversión a la mirada castaña.
"Ugh," arqueo discretamente Pansy, "-detesto que Daphne sea tan confianzuda con mi padre."
Asintiendo, Hermione le toma de la mano, besando suavemente la mejilla perfectamente maquillada de la pelinegra. "Puede ser, pero también hay que celebrar que tu padre parece no detestarme mucho."
"¿Bromeas?" Pregunta sorprendida Pansy, "¡Creí que estaba a punto de sugerir intercambiarme contigo como su nueva hija!"
Negando con la cabeza, Hermione acepta una copa de vino ofrecida. "No tienes idea de lo nerviosa que estaba." Susurra bebiendo un modesto sorbo.
"Ah, estoy bien familiarizada con ese sentimiento," en tono de broma acusa Pansy, "Hace una semana conocía a tus padres." Comenta encogiéndose de hombros ante la atónita mirada de Hermione, "Estas conmigo, te aceptase o no mi padre, yo habría seguido contigo de todas maneras. No busco su aprobación, pero no negare que me siento satisfecha con el resultado." Aclara.
Asintiendo en silencio, Hermione se deja llevar por Pansy a conocer los rincones de la mansión donde pasó su infancia. Sonrisas cómplices y divertidas eran compartidas por la pareja mientras charlaban entretenidas por los espacios de aquel lugar, la castaña no podía dejar de sonreír al encontrar la colección de libros privada de los Parkinson. Muy a su pesar regresan al salón donde la concurrida aristocracia mágica esperaba por la pareja.
"Es extraño pasear sin ser atacada, verbal o físicamente, por aquellos que repudian a los de mi clase." Piensa en voz alta Hermione, sonrojándose cuando Pansy alza una ceja sorprendida, rompiendo a reír poco elegante ante el acertado comentario.
Besando los labios de la nerviosa castaña, Pansy asiente. "Tienes razón y deberías estar orgullosa, porque en estos momentos tú, Hermione J. Granger eres la primera bruja en la historia en ser condecorada con la orden de Merlín a tan joven edad."
Hermione se dedicó a sonreírle brillante a la respuesta de Pansy. Era cierto y aquellas palabras de la pelinegra le tranquilizaron sobremanera. Aun había algo que la mente de Hermione necesitaba preguntar.
"No sé si sea prudente preguntar por tu madre… así que…" la castaña deja la pregunta sin completar. Pansy asiente comprendiendo.
Una voz a la espalda de Hermione responde en lugar de Pansy. "A mi madrina le gusta esperar una hora antes de año nuevo." Daphne Greengrass hablaba con una mueca de desagrado dirigida a Hermione. "Oh, te duchaste y limpiaste… quien lo diría." Se muerde el labio de manera lasciva mientras se comía con los ojos a la castaña.
"Garras fuera," gruñe Pansy, "-te lo advierto. No me importa si alguien nos observa. Pásate de la raya y recibirás lo tuyo." Amenaza la pelinegra señalando su camuflada varita atada a su pulsera.
Alzando las manos en son de paz, Daphne ríe de medio lado. "En realidad me importas menos que nada Parkinson. Pero si me gustaría saber si has visto a Cho."
"Ni idea." Rueda los ojos la ojiverde.
Molesta, la rubia sonríe con malicia en dirección a Hermione. "Granger, yo que tu albergaría cero esperanzas de agradar a mi madrina. Ya sabes no estas a nuestro nivel." Señala con su fría mirada el brazo descubierto de la castaña donde la palabra 'sangre sucia' yacía tatuada contra su voluntad.
En un rápido movimiento Pansy intentó reaparecer su varita, pero una mano sobre su muñeca se lo impide.
"No," Hermione susurra al oído de Pansy, "-eso es precisamente lo que busca. Déjalo, no vale la pena."
Asintiendo, Pansy relaja su postura. Al ver que la rubia sonreía victoriosa decide atacar, pero de manera sutil. "Iré a saludar a tus padres… oh," expresa fingiendo sorpresa, "-pero tu madre no vendrá, ¿dónde dices que esta?"
A Daphne se le subieron los colores, quería dar una cachetada a Pansy por preguntar, pero en lugar de eso solo gruñe entre dientes con desprecio.
"Donde debería estar la tuya." Sin más, se gira sobre su eje y emprende camino al otro lado del lugar.
Exhalando ante el importuno momento, Hermione pregunta, "¿Qué quiso decir?"
"La madre de Greengrass está en Azkaban sirviendo condena de por vida." Aclara Pansy, "Ella debería compartir celda con su madre." Agrega con desprecio.
Hermione había quedado sin palabras, Pansy la trae de regreso a la realidad. "¿Estas bien?"
Asintiendo, pronto la pareja retoma la alegría que momentos antes compartían mientras recorrían la mansión hasta que nuevamente se topan con Daphne, pensativa en silencio observando por un enorme ventanal el enorme jardín cubierto de nieve mientras bebía con rapidez de su copa. Parecía querer ahogar en vino cualquier amargura de pensamiento. Al notar a la pareja cerca suyo, con torpeza se acerca a estas alzando sus manos en son de paz, de la nada comienza a charla con ellas como si momentos atrás no hubiesen discutido.
"Sé que me modificaron la memoria," suelta de repente, dejando a Pansy y Hermione lívidas, "-no se lo he dicho, pero que lo que me hayan hecho a mí también se lo aplicaron a Cho. Solo dime, Pans," su voz comenzaba a temblar, "¿Por qué me odias? ¿Tan indeseable te parezco?" Lágrimas se aglomeraban en sus ojos.
Incomoda ante la situación, Pansy decide responder de una vez por todas. 'A ver si así me deja en paz.' Lo único incomodo de aquella situación, es que aún no hablaba con Hermione de ese momento en su vida.
"¿Haz olvidado el verano pasado, Daph?"
Una sonrisa soñadora aparece en el rostro de la rubia mientras asentía emocionada. "Me besaste, fue hermoso… y lo que pasó después fue perfecto."
Ojos castaños se abren con asombro, una mirada acusadora se posa sobre Pansy. Pero la pelinegra debía aclarar su situación.
"Corrección," niega con la cabeza, "-tu querías un beso… caricias… yo dije no." Pansy cierra sus puños con impotencia, "Pero gracias a esa bebida obtuviste lo que querías, ignorando mis palabras."
Negando, Daphne insiste. "¡T-Tú me dijiste que me amabas! ¡Que deseabas que eso pasara!"
Ante aquella declaración, Hermione sintió como el aire de sus pulmones abandona su cuerpo. Podía sentir la figura de Pansy a su lado comenzando a temblar.
"¡Me diste Amortentia!" Chilla exasperada la pelinegra alzando la voz. Medio salón voltea a ver la escena con sobresalto. "¿Cómo se supone que me negara?"
El padre de Pansy inmediato se dirige a los invitados comentando algo, pero los oídos de Hermione no captan que dijo el hombre pues su mente seguía pensando en el… momento de abuso que su chica sufrió meses atrás.
"Te lo diré una última vez," exige Pansy con desagrado, "Déjanos tranquilas de una puta vez."
Tomándole de la mano, Hermione planea alejarse de aquella indeseable rubia cuando una risueña vocecita y presencia impide moverse fuera del lugar. Cho, de la mano de una linda morena observaba con diversión el ligero ataque de ansiedad provocado a Pansy. Molesta ante la actitud de la insolente Revenclaw, discretamente busca su varita dentro de su confiable –y expandido- bolso de mano cuando un empujón contra su hombro le aparta a un lado, Daphne señalaba molesta a la chica colgada del brazo de Cho.
"¿Quién es esta," la rubia bufaba molesta, una vena palpitaba en su sien mientras blandia su varita frente a los ojos de la asombrada morena, "-fulana?" Completa su frase, obviamente corrigiendo la palabrota que estaba por soltar.
Rodando los ojos, Cho se despide de la morena. "Mejor vete, fue casi un gusto." Se voltea a Daphne, ignorando completamente a la dolida chica morena.
"¿Dónde carajos estabas?" Recrimina la rubia a Cho, "¿Quién es esa fulana?"
Rodando los ojos, Pansy y Hermione se alejan del par sin deseos de entrometerse en lo que sea que ocurría entre la extraña pareja. Momentos después se encuentran con Ginny, quien esperaba a su chico al lado de la mesa de bocadillos.
'Weasley al fin.' Ríe al pensar Hermione mientras en silencio se acercan a la pelirroja con obvias intenciones de posponer la conversación influenciada por Greengrass.
"Hermansy," saluda Ginny al par, quienes le dirigieron una mirada confundida, ojos azules se ruedan con diversión, "-¿entienden? ¡Hermione y Pansy igual a Hermansy!"
Pansy no puede evitar soltar una risita divertida ante el ingenioso comentario. "¿Has venido sola Gin?" Pregunta Hermione.
Negando con la cabeza, Ginny apunta donde el padre de Pansy quien palmeaba con diversión el hombro de Blaise a manera de despido pues el joven se apresuraba donde el trio de chicas. Una vez reunidos, el cuarteto intercambia conversaciones divertidas de la tarde pasada por Ginny y Blaise en la madriguera. Al parecer el moreno había pasado las pruebas realizadas por los hermanos Weasley, quienes buscaban probar su valentía y así poder ganar su aprobación para salir con su hermana, Ginny. A punto de contarles el bizarro momento vivido con el par de indeseables, una mano se desliza con descaro por el hombro de Ginny sin que ella se diese cuenta, es Pansy quien toma por la muñeca y empuja con brusquedad al infractor, Cho.
"No pude resistirlo," guiña Cho un ojo a Ginny, "-espero te lo hayan dicho ya mil veces, Weasley, pero te ves divina." Enuncia sus palabras lamiendo y mordiéndose el labio inferior con descaro mientras observaba de arriba abajo a la pelirroja. A su lado, Daphne asentía con entusiasmo.
El cuarteto de amigos permaneció en silencio por un largo minuto. Nadie esperaba que Cho llegase a ese extremo del descaro. Sin reparar por respuestas, Daphne tira del brazo de Cho con diversión hasta perderse de la vista del cuarteto, muy seguramente ansiosa por encontrar un rincón oscuro donde poder seguir su depravado juego con la Revenclaw.
Parpadeando, Ginny carraspea. "Eh, cariño," se vuelve a Blaise, "-iré por una bebida, ¿algo para ti?"
"Te acompaño." Baise asiente mientras toma la mano de su chica.
Hermione aprovecha el instante en que sus amigos prometen volver pronto para tomar en su mano la de Pansy y besarle tiernamente en la mejilla, haciendo a la pelinegra sonreír como boba ante el dulce gesto.
"Te amo." Susurra Pansy al colocar su frente contra la de la castaña.
Sonriendo de medio lado, Hermione responde. "Lo sé." Con eso se gana un puchero de la pelinegra. "También te amo, Pansy Parkinson. Sin ti, mi vida carecería de sentido." Completa su oración con una sonrisa brillante, acariciando la mejilla de la pelinegra con ternura antes de besarle castamente.
Minutos pasan sin darse cuenta. Entre saludos y Pansy presentando a Hermione como su chica a cuanto amigo o asociado Philip acercaba a ellas, la pareja no se percata que ni Ginny o Blaise habían regresado donde ellas.
"Eh, Pans," la voz agitada de Blaise les interrumpe al charlar con una bruja mayor que no dejaba de observar con desdén a Hermione, "-¿esta Ginny con ustedes?"
Ojos verdes lo observan con intriga, "Pensé que estaba contigo."
"Lo estaba, hasta hace como diez minutos cuando anunció que vendría por ustedes y así escuchar las campanadas juntos." Comenta observando a su alrededor, en busca de la pelirroja.
El par de chicas se mira a los ojos con desconcierto, manteniendo una conversación silenciosa. Ginny jamas habia llegado o pasado de ellas en el salón.
"¿Ustedes creen que…" Blaise abre los ojos con preocupación.
Asintiendo, Pansy busca con la mirada a todos los invitados en busca de Ginny. "Sin duda alguna."
"Cho y Greengrass," susurra con desprecio Hermione, "-no las he visto desde que molestaron a Gin."
Blaise y Hermione estaban por emprender su búsqueda cuando Pansy, con ambas manos les sostiene por las muñecas evitando un alboroto.
"Respiren," indica entre dientes la ojiverde, "-también quiero encontrar a Gin, pero es mejor actuar con la cabeza fría." Con la mirada señala un pasillo al lado del salón y unas escaleras en el otro costado del mismo, "Separémonos, así abarcaremos más terreno. No pueden haber ido lejos."
"¿Pero qué carajos se traen contra nosotros?" pregunta exasperado el moreno mientras hace su camino por las escaleras, dejando para las chicas el revisar el pasillo del primer piso.
Soltando un suspiro cansado, la pareja de chicas emprende camino donde su lugar de búsqueda. "Solo espero seamos más rápidas que ellas."
Con rapidez se dirigieron cautelosas donde el pasillo que lleva a las habitaciones mientras Hermione realizaba un hechizo de rastreo con su varita, esta actuaba a manera de una brújula indicando la dirección de su destino. Siguiendo el camino marcado, el silencioso par encuentra una de las puertas de servicio completamente cerrada. Aun tratando de hechizarla para abrir, nada funciona.
"¡Esta atorada!" susurra frustrada Pansy, dándose cuenta que Blaise les había alcanzado después de su fallida búsqueda por el segundo piso.
Después de varios intentos por parte de los Sly, Hermione finalmente asiente al encontrar la solución al problema apremiante. Alzando en silencio su varita comienza a realizar movimientos complejos y desconocidos para el par, un humo blanco rodea la pelilla de la puerta en cuestión para segundos despues hacer un leve 'clic' abriéndola sin problemas dejando escuchar voces tras la madera.
"¿Qué pensabas? ¿De que rayos nos sirve tenerla aquí?" La voz de Cho inquiere con cierto nerviosismo.
La voz de Daphne se escucha comentar, "Dijiste que la deseabas… ¿acaso ya no deseas que compartamos a alguien?"
"Deben pagar pero no sé si esta sea la manera correcta." Responde Cho, esta vez su voz temblaba.
Un bufido cansado casi hace que se le salga el corazón al trio. "Es una lástima, en verdad es hermosa." Daphne ríe con diversión, "-supongo que con marcarle el rostro de manera permanente tendrá que bastarme."
En shock, el trio se mira entre sí sin poder actuar de inmediato. Cho y Daphne en verdad sonaban tocadas del cerebro.
"¿Segura saldrá bien?"
La risa burlesca de Greengrass sobresalta al trio. "¿Asustada?"
Se hizo silencio en la habitación y rápidamente Blaise de una certera patada en la madera abre la puerta de manera dramática, adentrándose en solitario pues Pansy y Hermione permanecían resguardadas tras la pared. Inmediato el pobre Sly fue aturdido por Greengrass, mientras Cho reía con suficiencia. Al escuchar la momentánea distracción del par, Hermione entra a la habitación, varita en mano y de un certero movimiento aturde a Cho, pero Daphne se las arregla para esconderse tras la cama que estaba en el centro de la habitación. De un rápido movimiento el cuerpo inconsciente de Ginny flota hasta donde la rubia, quien ahora le utilizaba de escudo humano mientras alzaba su varita contra Hermione.
Es esta escena la que encuentra Pansy, deteniéndose en seco al ver a Blaise y Cho fuera de combate gracias a algún hechizo.
"A un lado," amenaza con locura en la mirada Daphne, "-o tu hermosa y uhmm," inhala con avidez por sobre el cuello de Ginny, "-tu deliciosa amiga podría desaparecer para nunca ser encontrada." Al ver al par de chicas inmóviles, sonríe nuevamente, "_débiles. Sus varitas," exige, "-¡AHORA!"
Derrotadas, Hermione y Pansy lanzan a los pies de Daphne sus varitas. Riendo, con un gesto aburrido, la rubia deja caer a Ginny sobre el suelo, no importándole el estruendoso sonido que esta hace al tocar el piso laminado. De un invisible movimiento con su varita, Cho recupera la consciencia, volteando a ver y apuntando su varita donde la pareja desarmada.
"Esta vez," susurra con odio Cho, "-no me tocaré el corazón." Asegura alzando su varita, apuntando a Hermione directamente. "¡CRUCIO!
TBC
AN:
Gracias por continuar leyendo esta historia y espero pronto subir otro capi. Mientras, si dejan un comentario sería genial!
