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¡UPDATE!

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Nota:

¡FELICES FIESTAS!


Capítulo 18/25

Anémona Parkinson

Arrodillada y desarmada en aquella aparentemente insonora habitación, Pansy gritaba pidiendo que detuviesen el ataque a Hermione quien, por otro lado, se retorcía en el suelo apretando los dientes. Era obvio que la castaña no quería gritar de dolor y con eso reafirmar la confianza de Cho y Daphne.

"¡Basta! ¡Déjenla en paz!" La temblorosa voz de Pansy suplicaba con el labio y nariz rotos, húmedos en su propia sangre.

Un nuevo golpe se acierta en su abdomen sacándole de una el aire y obligándole a caer sobre el suelo, un hechizo mantenía invisiblemente sus manos y pies atados sin dejarle moverse.

"Te lo advertimos." La voz seca de Daphne recrimina a Pansy. Hincándose cerca del rostro de Pansy, la rubia sonreía con malicia al tomarle por el cabello de manera brusca y obligarle a ver-y escuchar- a Cho lanzar otro encantamiento contra Hermione, "¡Ja, la muy orgullosa no grita!" Gruñe la rubia.

Con desagrado en el rostro y visible molestia, haciendo uso de su varita Cho alarga y afila una de sus uñas. Acercando punzante arma al rostro de Hermione, quien mordía tan fuerte su propio labio que ahora este sangraba.

Deslizando su uña/navaja, por la mejilla de la castaña, Cho sonríe al ver una fina línea de sangre brotar tras el camino que dicha uña recorre. "Veamos si al marcar ese rostro tan lindo por fin causa los gritos y sollozos por los que he esperado toda la noche."

Sin saber qué hacer, Pansy obliga a su cerebro a pensar en una manera rápida de salir de aquel embrollo cuando una mano invisible le toma por el cuello empujándola hacia atrás con fuerza al tiempo que tanto Cho como Daphne se olvidan momentáneamente de Hermione apuntando sus varitas donde la ausente figura de Pansy. Repentinamente, una ola de energía explota en el centro de aquel lugar lanzando al par de chicas contra las paredes con desmedida fuerza causando que estas perdieran el conocimiento al instante.

"¿Estas bien?" Una voz pregunta.

Parpadeando rápidamente, saliendo de su aturdimiento, Hermione busca al dueño de aquella suave voz. Sin mucha dificultad enfoca en una figura poniéndose en pie a pesar de su adolorido cuerpo, una mujer de pelo largo, rubio platinado, le da la espalda mientras revisaba a una gruñona Pansy.

Sacudiendo la cabeza, Hermione enfoca su vista en el par. La mujer escudriñaba con avidez el rostro de una molesta Pansy. "¿Qué ha pasado, porque no las has atacado como te enseñé?" La castaña se tensa al sentir que la vista de la pelinegra no es la única que le observaba con curiosidad. Otro par de ojos verdes idénticos en forma, color y profundidad, se centran en ella.

La guapa mujer se pone de pie ayudando a Pansy, dejando ver su envidiable figura enfundada en un abrigo largo de color negro que, al andar, dejaba entre ver bajo este un vestido color verde esmeralda. Piel blanca como la nieve, cejas perfectamente definidas, y de un rostro de finas facciones casi idénticas a las de Pansy.

'No sabía que Pans tenía una hermana mayor… es igualmente guapa a excepción de su cabello.' Piensa Hermione. La dueña de aquel elegante porte aristocrático –que nada envidiaría el de Narcissa Malfoy- se acerca hasta ella.

A un par de pasos de Hermione, un ruido llama la atención de la mujer. Sin pensarlo o sin siquiera volver el rostro donde ese sonido, con destreza lanza un hechizo de su varita. Un golpe sordo hace eco en el lugar.

Sobresaltada, Hermione estira un poco su cuello para observar que es lo que ha atacado. Ojos castaños se abren en sorpresa al ver el cuerpo atado e inconsciente de Cho. Con una mueca de desagrado, la rubia mujer se vuelve donde el cuerpo de Daphne para lanzar un hechizo, efectivamente atándole al igual que Cho.

"Gracias, pero," gruñe Pansy, girando su cuello para destensarlo, "-tenía todo bajo control."

Una distinguida ceja pálida se alza, "¿Es cierto eso querida?" Pregunta a Hermione mientras le observa de arriba abajo. Inmediatas, las mejillas de la castaña se tiñen de rojo bajo el escrutinio de la hermosa rubia. "A mi parecer les hizo bien la ayuda extra."

Pansy resopla irritada mientras levitaba al par de chicas inconscientes hasta el centro del lugar para revisar sus signos vitales. Soltado un suspiro comenta, "Menos mal no se te pasó la mano." Sonríe en dirección a la alarmada castaña, tranquilizándole.

Ojos verdes se giran con aburrimiento. "¿Y quiénes son tan groseras invitadas, hija?"

"¡¿H¡ja?!" Los ojos de Hermione se abren con asombro ante la revelación.

"Madre." Gruñe Pansy.

El par de oji-verdes se vuelven a Hermione, pero es la mayor quien habla. "Anémona Parkinson." Se presenta estirando su mano izquierda a la castaña manteniendo un semblante aristocrático. "¿Y usted es?"

"H-Hermione Granger." Apresura la castaña a presentar su propia mano izquierda.

Observando la interacción entre su chica y madre, Pansy sonríe a espaldas de Hermione al asentir en dirección a Anémona. Justo se estrechaban la mano cuando los ojos de la rubia se clavan con curiosidad en la marca en el antebrazo de la castaña. Apretando un poco más de la cuenta la mano de Hermione, con brusquedad obliga a que dicha marca sea completamente visible a sus ojos para poder observarle.

Un escalofrió recorre a Hermione al comprender las intenciones de la madre de Pansy. Con resignación cierra los ojos en espera de su reacción.

"Sangre sucia." dice con irritación, haciendo una mueca al tiempo que la sonrisa de Pansy desaparece. "¿Y a quien debemos agradecer esta obra de arte?"

Ante lo dicho, Pansy empuja con brusquedad a su madre lejos de Hermione, quedando entre ambas. Anemona alza su varita, pero Pansy fue mucho más rápida, probablemente anticipando esto, y en un segundo la varita de la joven se presionaba contra el cuello de su madre con firmeza.

"A mi novia no, madre." Escupe Pansy con desprecio la última palabra. "Ni siquiera lo pienses."

En silencio, Hermione parpadea asombrada por la rápida reacción de Pansy. Al parecer Anémona estaba igual de sorprendida pues palideció aun más.

"¿Te atreves a enfrentarte a mí? ¡Tu propia madre!" Dice entre dientes apretados, "Eres una decepción, pero no creí que pudieras caer tan bajo como para acostarte con una ¡SANGRE SUCIA!" Grita al final dando un paso atrás, lanzando dagas donde Hermione, "¡Decepción, vergüenza, una pervertida! ¡Eso eres para esta familia!"

Hermione podía observar como una lagrima comenzaba a deslizarse por la mejilla izquierda de Pansy.

"¿Es eso todo?" Pansy pregunta fríamente. "Te ha faltado gritarme que no es de mi misma posición económica." Apuntando con su varita a Anémona.

Bajando con molestia su varita, Anemona continua su rabieta. "Podría haber dejado pasar tus desviaciones si-"

"¿Si qué?" Reta Pansy, "Estuviera con alguien de mi nivel," hace una mueca al observar a la rubia inconsciente, "-alguien como Greengrass."

"Los Greengras al menos son sangre pura!"

La castaña sentía como la mano de Pansy temblaba en la suya, al estar un paso tras ella, se acerca un paso hasta quedar a su lado notando como Pansy tenía la mirada cargada de furia, lágrimas de frustración recorrían su rostro, nunca bajando su varita direccionada donde Anemona. Hermione impresionada con el autocontrol de su chica, pensaba como podría detener aquello antes que ocurriese una tragedia.

Como si sus pensamientos fueron escuchados por un poder superior una voz apenas se escucha tras ellas.

"Ah, ¡Anémona querida, por fin has decidido acompañarnos!" La voz del padre de Pansy exudaba sarcasmo en cada frase mientras observaba con curiosidad a sus dos chicas, "Creí que los duelos entre ustedes dos eran cosa del pasado." Frunce ligeramente el ceño al notar la varita de Pansy, se vuelve a la castaña. "Lamento que hayas tenido que presenciar tan desagradable momento Hermione."

"No le dirijas la palabra a esta SANG-"

Alzando una mano en señal de silencio, Philip lanza una mirada final a su esposa.

"Anémona, no lo repetiré." Finaliza, "Hermione es la pareja de Pansy. Tienes dos opciones o ella será la única mujer que seguirá abrazando a tu hija."

Incrédula, Anémona señala las manos unidas del par. "¡No me digas que tu apruebas esto!"

"No creí que el aislamiento hubiese matado tus ultimas dos neuronas." Dijo Philip rodando sus ojos azules. "Baja eso hija," señala la varita de la pelinegra, "-querida acompaña a mi hija a la planta baja, un par de amigos han llegado preguntando por ustedes."

"Pero…" señala con la mirada Hermione.

Notando la mirada de la castaña, Philip asiente. "Descuiden, yo me encargo de esas dos." Al notar la resistencia de Pansy de abandonar la habitación, Philip alza su voz. "Has escuchado ya lo que dije. Por una vez en la vida, obedece hija." Pide frustrado.

Con un ligero asentimiento de cabeza, la pelinegra retira su varita. Era notoria una marca donde esta estuvo apretujada su varita contra la piel de la mujer. Hermione le toma de la mano a Pansy andando con ella fuera del lugar. Con su varita eleva las arpías por sobre sus cabezas llevándolas fuera de aquella habitación, dejando solos a los padres de Pansy.

Hermione alcanza a ver como de un movimiento de varita Philip reconstruye la puerta destrozada y esta se cierra impidiendo ver o escuchar al matrimonio tras esta.

Andando rumbo al salón, Hermione nota a su pelinegra limpiarse algunas lágrimas rebeldes de su mejilla. Deteniéndose a su lado, con una suave caricia ayuda a la pelinegra a deshacerse aquellas lagrimas que le incomodaban. Después de un beso suave en la mejilla, la castaña sonríe a la sonrojada ojiverde.

"Vamos, obedezcamos a tu padre."

Asintiendo, Pansy toma aire un par de veces para calmarse. Una vez satisfecha, emprende camino con Hermione nuevamente hasta terminar bajando las enormes escaleras que desbocaban en el gran salón de la mansión.

Hermione sonríe al ver como Ginny y Blaise trotaban para alcanzarlas.

"¿Dónde estabas?" Pregunta Hermione a la pelirroja.

Negando, Ginny susurra al abrazarle. "En busca de un baño, me perdí, ¡Este lugar es enorme!"

Al escuchar al par de chicas reír suavemente un par de fuertes brazos rodea a Pansy por la cintura y un aroma a colonia masculina inunda sus sentidos. La pelinegra sonríe al descubrir a Blaise sujetándola, girándose para abrazarle apropiadamente. Sin poder contenerse, comienza a sollozar sobre el hombro del moreno mientras él palmeaba con suavidad su cabello tranquilizándole.

Mientras, Hermione era abrazada por Ginny con cariño. La castaña, asombrada observaba la escena con ligera incomodidad, la voz de la pelirroja le saca de sus pensamientos.

"Es su mejor amigo Herms, ellos saben lo que es tener un padre que no te acepta y desprecia porque decides no seguir el plan que trazaron para ti desde que naciste." Reflexiona sabiamente la pelirroja, calmando un poco la inquietud que sentía Hemine al ver a Pansy soltar lágrimas en un hombro que no era el suyo.

Ambas amigas dan su espacio al par de Slys mientras observaban a sus enemigas inconscientes en el suelo a su lado. Transcurridos unos minutos Pansy se veía mejor, recobrando la postura sonríe a su chica y amigos.

"Padre dijo que les liberemos, ¿qué hacemos?" Gruñe molesta con la decisión.

Con un poco de ansiedad en la voz Blaise suspira, "Pues si Philip lo dijo, eso haremos."

Tanto Ginny como Hermione observaban con interés la decisión que debían que tomar sus parejas. Al notar esto los Sly voltearon a pedir su opinión.

"Cielo, si hacemos lo que padre ordena… estas seguirán molestándonos. Y modificarles la memoria las volvió un grano en el culo, ¿qué hacemos?" Pregunta Pansy a la castaña.

Dando saltitos, Ginny provee emocionada. "¡Dejémoslas amarradas aquí, pero sin ropa! ¡Oh ya sé, que tal si les lanzamos un hechizo que las haga apestar a estiércol y que se intensifique cada vez que se duchen!" El trio de amigos observa a la pelirroja con los ojos como platos ante semejantes propuestas. "¿Qué?"

"Vaya cariño, habrías sido una excelente mortífago." Asegura Blaise con sorpresa.

Ante el comentario, Ginny se sonroja. Hermione y Pansy ríen en voz queda, liberando un poco de la tensión obtenida momentos antes con Anémona. Siguiendo el consejo de Ginny, dejaron atadas y sentadas en el suelo a las arpías, una detrás de la otra, espalda con espalda. Fue Ginny quien las despertó con un hechizo, dejando caer un fuerte chorro de agua sobre ellas, haciendo que se sobresaltaran y comenzaran a blasfemar ante el frio líquido.

"¿Qué carajos?" Grita Cho sacudiendo su cabeza mojada.

"¿¡Por qué me mojan!?" Levanta la voz Daphne, "¡Suéltenme!"

Los chicos observaron cómo trataban de soltar sus ataduras ambas chicas. Pansy dio un paso adelante y se arrodillo frente a Daphne, sosteniéndole por el mentón, sonriendo con malicia levanta su varita colocándola sobre una de sus sienes. Daphne observaba con horror lo que ocurría: Pansy estaba por atacarla y ella estaba atada e indefensa al igual que su chica.

"Pansy-" la voz nerviosa de Hermione detiene a Pansy.

Timando aire y aclarando sus ideas, la pelinegra susurra. "No voy a atacarte. No vales la pena." Dice con desprecio. "Pero quiero que recuerdes ese día, cuando tú y yo salimos," con ambas manos sujeta el rostro de la rubia por sobre sus sienes, "-recuerda como me sentí, recuerda como me obligaste, recuerda mi negativa… ¡recuerda que me usaste!"

Un resplandor de color amarillo rodea la frente de la rubia al ser emanado por las manos de la pelinegra, haciendo que Daphne boqueaba sin emitir sonido alguno. Hermione estaba por acercarse a su chica, pero al notar a donde iba aquello decide mantener su distancia, señalando a Ginny y compañía a mantener sus posiciones.

"¡Están locos! ¡Terminarás en Azkaban por esto Parkinson!" Cho había estado en silencio por un rato, pero al ver como los ojos de Daphne se vuelven blancos y el incesante balbuceo de esta, decide romper su silencio. "¡Mis padres no tardan en venir por mí, seguramente están buscándome, te darán tu merecido!"

Harta, Ginny se inclina al nivel de Cho. "Tú y esa," señala a la rubia, "-son las locas y las que ¡deberían estar encerradas en Azkaban!" Blaise la toma por la muñeca buscando alejarla, pero la pelirroja alza la voz, "¡Más les vale nos dejen tranquilos que aún tengo decenas de fotos que no dudare en usar!"

Hermione observaba como Pansy seguía con sus ojos fijos en Daphne, y al fin comprendió: Pansy usaba un hechizo no verbal.

"¡Pansy! ¡No merece la pena que te castiguen por Venganza!" Dice al sacudirle por los hombros con preocupación.

Sin despegar la vista de Daphne, la pelinegra sonríe al ver que la rubia lloraba amargamente.

"¡¿Que has hecho!?" Reclama asustada Cho.

"Vámonos." Sentencia Pansy ignorando a Cho mientras sacudía su cabeza y masajeaba su frente. "He terminado." Asegura sonriendo sin diversión.

Al tomar la mano de Hermione al ponerse en pie, el cuarteto observa a Daphne caer desmayada contra el hombro de Cho, quien asustada comienza a maldecirles.

"Calla maldita mujer, tu novia solo se desmayó, deberías de dar gracias que no te aplicare la misma puta maldición." Ruge Pansy. "Quedas advertida: la próxima vez no me tocaré el corazón. Y créeme, el amanecer con recuerdos borrados o cambiados será el menor de tus problemas." Asegura con desprecio acercando su rostro al de Cho para, al terminar, besar su mejilla.

Al levantarse, Pansy apunta su varita al par para liberarles. Sorprendida por la amenaza de Pansy, Cho se queda inmóvil en su lugar sosteniendo a la inconsciente Daphne, quien al ser liberada de sus ataduras comienza a deslizarse hacia el suelo. Al notarlo, Cho anticipa la caída de la chica y le toma en brazos para salir de aquel lugar sin decir una sola palabra.

Una vez solos nuevamente, Blaise estaba por comentar algo gracioso cuando Pansy les indica seguirle de nuevo al salón donde el evento se llevaba a cabo.

Llegando a su destino, donde curiosamente ningún adulto parecía perturbado por sus ropas ligeramente arrugadas o cabelleras fuera de lugar, el cuarteto comienza a acoplarse a los demás en espera de la cuenta regresiva para el año nuevo.

Abrazadas a sus parejas, Hermione y Ginny sonreían a pesar de los eventos recientes. Una mano en su hombro sobresalta a la castaña.

"Lamento interrumpir," sonríe Philip, "-pero hay alguien que desea hablarles."

Alzando una ceja, molesta, Pansy pregunta. "¿Es para insultarme nuevamente? Honestamente no me hace falta volver a escuchar lo mucho que le he decepcionado."

"Nada de eso." Asegura el hombre. "Prometo que no pasará nada que pueda por asomo parecer un insulto. Tienes mi palabra, pajarito." Un ojo azul le guiña a la sonrojada pelinegra.

"¿Pajarito?" Pregunta con interés Hermione, ganándose un sonrojo mas profundo por parte de Pansy.

Asintiendo ante el comentario de su padre, Pansy se despide de su castaña con un tierno beso en los labios susurrando en su oído, "Por muchas penas que vengan no bastarán a destruir la impresión de este momento de ventura. Juntad nuestras manos y con tal que yo pueda llamarte mía, no temeré ni siquiera a la muerte".

Ojos castaños se iluminan ante el pasaje, comprendiendo.

"Nada violento es duradero: ni el placer ni la pena, ellos mismos se consumen como el fuego y la pólvora al usarse." Responde sonriente Hermione, besando la mejilla de Pansy antes de verla andar lejos de ella.

Philip ladea su cabeza con curiosidad ante lo dicho por las chicas. "Shakespeare," sonríe nuevamente el hombre, "-inteligente, culta y educada. No cabe duda de porque mi nena está contigo Hermione." Asintiendo a la joven, haciendo una galante reverencia, finalmente se encamina tras Pansy para una reunión familiar improvisada.

Con cuidado, Ginny y Blaise se acercan donde Hermione una vez que los pelinegros hubieron dejado el lugar.

"Seguramente Philip consiguió que Anémona dejase en paz a Pansy." Comenta el moreno con seguridad.

Suspirando cansada, Hermione se abraza a sí misma. "Es una mujer con un enorme dogma respecto a la pureza de sangre," exhala pesadamente, "-dudo mucho que un par de minutos con ella hayan cambiado algo en la madre de Pansy."

"Quizá si, quizá no." Asegura Ginny, abrazando por la cintura a su amiga. "Solo recuerda que solo queda un semestre más en Hogwarts y ustedes dos son adultas. Dudo mucho que la madre de Pansy desee ver a su hija con el corazón roto por algo tan estúpido como el estatus sanguíneo."

Esta vez Hermione resopla con fuerza. "Te sorprenderías."

"Gin tiene razón," Blaise secunda a su chica, "-Anémona es una perra, pero Pansy es su adoración… solo le cuesta aceptar que tiene mente y voluntad propia."

La pelirroja se encoge de hombros. "Al igual que a cualquier padre que no acepta que sus hijos son su propio individuo."

Escuchando las palabras de sus amigos, Hermione asentía. Como hija única conocía el sentimiento de cumplir con las expectativas que sus padres tenían en ella, pero siempre había sentido que su padre y madre le daban la suficiente libertad de ser ella misma en el camino. 'Quizá Anémona solo necesita entender eso…'

Después de no más de 10 minutos y Pansy regresa tomada del brazo de su padre, sonriente y alegre, Hermione nota a chica envuelta en un aura de felicidad verdadera. Sonriente Pansy se despide de su padre, quien le besa en la mejilla y regresa inmediato a la habitación donde estaba su madre, seguro terminarían de charlar.

"¿Todo bien cariño?" Pregunta Hermione abrazándose del cuello de su chica, como respuesta, la pelinegra le toma por la cintura girándole en su lugar con diversión.

Asintiendo, luego de plantar un sensual beso en los labios de la castaña, Pansy comenta a la pareja a su lado. "Creo debemos ir por nuestra bebida, el brindis será…."

"¡En quince minutos!" Provee emocionado Blaise al observar su reloj, "¡Vamos chicas, al salón!"

El trio de chicas seguía al joven rumbo al salón cuando repentinamente Pansy se detiene, haciendo una seña de silencio a Hermione para entrar a una de las tantas habitaciones de aquella mansión.

"¿Pansy qué pasa? ¿No deseas atender la cuenta regresiva con los demás?"

Cerrando con diversión la puerta tras ella, Pansy toma en brazos a la castaña mientras besaba su cuello, susurrando. "Aún hay tiempo, y preferiría recibir el nuevo año entre tus…" ambas manos de la pelinegra separaban las rodillas de Hermione para posicionarse entre sus piernas mientras labios rojos recorrían la aterciopelada piel bronceada al descubierto de aquel vestido.

Riendo entre besos, Hermione se da cuenta de que un escritorio al otro extremo de la habitación ayudaba con su equilibrio, pues con los ojos entrecerrados para así disfrutar de las sensaciones que el toque de Pansy provocaba en ella había ocasionado que se olvidara de sus alrededores instantáneamente. En ese momento nada importaba más que ellas dos, las manos de Pansy delicadamente recorriendo sus curvas, los atrevidos labios de su pelinegra marcando la piel de su cuello y hombros… el latido de su corazón se aceleraba aún más al distinguir una melodía haciendo eco en las paredes de aquel lugar que parecía acompañar en ritmo y velocidad las acciones de Pansy.

"Ya puedes dejar de fingir molestia," besa el labio inferior de la castaña, "-quieres esto tanto como yo," murmura, su aliento cálido erizaba la piel de la chica, "-y sé que la idea de que te haga mía, aquí, en este momento… en el escritorio tras de ti es lo único en que tu brillante cerebro puede pensar."

Cuando Hermione intentó reaccionar Pansy no le da tiempo de responder pues labios rojos comienzan a devorar los suyos. Firmes manos le sujetan por la cintura manteniéndola contra el cálido cuerpo de Pansy. Con un 'dramático' movimiento sobre el escritorio la pelinegra despeja el escritorio de las cosas sobre él; para así ayudar a Hermione a subir sobre este colocándose entre sus piernas, la castaña se sentía más que lista y solo atina a rodear con sus piernas la cintura de Pansy, entrelazando sus brazos alrededor del cuello de la pelinegra, sin dejar de besarle con deseo.

Entre hermosas palabras, besos sensuales y caricias tiernas recorriendo su cuerpo, Pansy logra hacer estallar de placer a Hermione, haciéndola sentir completamente unida a ella. Aquel fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores momentos que la castaña hubiese experimentado luego de un duelo. Observando el semblante sonrojado de Pansy, la piel de su pecho al descubierto teñido en una ligera de capa transpiración, genera una enorme sonrisa en la castaña. Pequeñas pero afiladas uñas se deslizan por su espalda haciendo que involuntariamente esta se arquease bajo el toque de la pelinegra.

Permanecieron en silencio por un instante, cuando repentinamente la música que viajaba por el lugar es detenida. Se sobresaltan cuando una voz es escuchada tras la puerta.

"Pansy, tu padre desea que tú y Hermione nos acompañen en el conteo regresivo-"

Rodando los ojos, mientras comenzaban a vestirse apresuradas, Pansy gruñe. "Si, si, ve y dile que en breve estaremos ahí, Blaise."

A medio vestir, Hermione se abraza de la cintura de Pansy. "¿En serio debemos bajar al salón?"

Riendo, recostada en el sofá que compartía con Hermione, Pansy niega con la cabeza. "Es tradición recibir el año rodeada de aquellos a los que amamos."

"Oh," se sonroja Hermione moviéndose para terminar de vestirse, "-tienes razón, vamos, tu padre-"

Un par de brazos le toman por la cintura obligándole a tomar posición sobre el pecho de Pansy, quien besa su frente con cariño. En el fondo se podía escuchar el conteo regresivo de los últimos diez segundos del año.

"Diez, nueve-" escuchaban. "Te amo." Susurra Pansy, besando la mejilla de Hermione.

"-seis, cinco-" continuaban contando las voces. "Y yo te amo a ti, Pansy Parkinson."

"-dos, uno!" Finalizaban con emoción las voces con el conteo.

"Feliz año nuevo!" Sonríen susurrando al mismo tiempo que las voces fuera de la habitación gritaban. Besando los labios de la otra celebrando y recibiendo el año nuevo en los brazos de quien más amaban.

TBC


AN:

Gracias por continuar leyendo esta historia y espero pronto subir otro capi. Mientras, si dejan un comentario sería genial!