¡Hola! Gracias amigos lectores. Cada review significa mucho para mí. Espero que disfruten el capítulo de hoy y sean buenos y me escriban para saber si les va gustando la historia.
No les entretengo más.
Capítulo Seis: Lo que ha traído el Verano
Era exactamente esto lo que nunca se imaginó que le ocurriría a ella.
Todo sucedió en las últimas semanas del verano.
Se encontraba tranquilamente trabajando en el zoológico. No era el más elegante empleo del mundo, pero esto de ayudar a alimentar a los animales no estaba tan mal una vez superaras el desagradable olor al limpiar sus áreas.
En ese momento estaba dejando grandes cantidades de fruta en los árboles para que los elefantes hicieran algo de ejercicio al buscar su alimento en lugares 'secretos'. Cuando sintió esa extraña sensación provocada por alguien que le miraba con más intensidad que lo cordialmente sano.
Hermione había girado la cabeza para encontrarse con los ojos más negros que había visto nunca.
Negros y brillantes.
Era con mucho el joven más masculino que conocía. Los hombros anchos, el gesto duro pero tan bien acoplado a la mandíbula cuadrada.
Se había equivocado. No era un joven; era un hombre con todas sus letras.
La joven se sonrojó cuando cayó en la cuenta de que había estado observando a este desconocido más de la cuenta, así que rápidamente desvió su mirada nuevamente hacia su trabajo.
Por supuesto que el hombre no se iría de ahí hasta presentarse.
Víktor Krum era lo que todo muchacho debiera ser: apuesto, varonil, y educado. Estudiaba su segundo año de Universidad y se encontraba en los Estados Unidos de intercambio.
Entonces también era inteligente, lo que se añadía a la lista de interminables cosas maravillosas que Víktor era.
Cielos. Definitivamente estaba en problemas.
Hermione Granger nunca fue lo que se dice, una chica popular. De esas con las que todo el mundo quería estar (tan solo había que ver como la trataba Cormack), por lo que realmente no había tenido novio jamás. Si era verdad que sus amigos eran chicos simpáticos, pero para ella eran únicamente eso: amigos. Que las chicas de la escuela la odiaran por eso, bueno, pues era su problema no de ella.
Además Draco con todo su… ¿Cómo nombrarlo? ¿Sex Appeal? Esa facha de chico malo y prohibido, era seguramente el sueño de toda hija y la pesadilla de toda madre.
También estaba Ron, pero este era ese chico divertido y atlético que hacia bromas a todo el mundo y que a pesar de ser un flojazo, siempre corría con la suerte de tener notas aceptables; la buena estrella de los despreocupados.
Y por último, pero no por eso poco importante, estaba su gran amigo Harry. Este era como el equilibrio entre lo bueno y lo malo: ese joven que toda joven desearía tener de novio.
Pero Víktor era… como un exótico príncipe perdido. Exactamente eso. Un joven tan gallardo, que aunque no fuera demasiado apuesto, destilaba un aura de liderazgo impresionante. De esos que ninguna mujer puede evitar mirar de reojo cuando camina a tu lado por la calle.
Si tuviera que usar una sola palabra para describirlo sería 'fuerte'.
Después de conocerse, rápido entraron en una rutina: en cuanto daban las seis en punto Víktor pasaría por el zoológico y la llevaría a tomar un helado, o a una cafetería bohemia donde platicarían por horas. Esto tenía que reconocerlo y es que definitivamente la educación europea era superior, porque Víktor era culto y ella podía estar escuchándolo incansablemente debido a su nivel intelectual.
O tal vez simplemente eran los vapores del primer amor juvenil.
Y aunque ella suspiraba en la soledad de su habitación después de haber pasado la tarde con él, Víktor no había hecho mas que tomarla de la mano para llevarla a algún nuevo lugar que acababa de descubrir en sus tours por la ciudad.
Hermione no podía dejar de pensar en que pasaría ahora que volviera al colegio y Víktor tuviera que comenzar sus clases en la Universidad Estatal.
¿Querría un universitario salir con una chiquilla como ella?
En el primer día de clases del último año que cursaría en Hogwarts, Hermione Granger se había levantado muy temprano porque simplemente no podía con la emoción de ver finalmente a sus amigos después de no haberlo hecho durante todo el verano.
Debía sentir algo de culpa por no haber mantenido mucho contacto con ellos, pero es que Víktor absorbía buena parte de sus ratos libres. Seguramente ellos entenderían cuando lo conocieran.
En definitiva había sido un verano bastante interesante.
-¿A dónde van esas piernas?
La joven se detuvo a medio corredor que la guiaba a su clase de literatura, dispuesta a fulminar a quien se atrevió a preguntarle eso, pero a cambio se topó con la mirada gris de su amigo – ¿Draco?
-El que viste y calza elegantemente –contestó el rubio con una mueca burlona, estaba recargado en un locker y tenía toda la pinta de indiferente atracción porque algunas chicas de alrededor suspiraron.
Claro que la castaña simplemente giró los ojos –veo que el verano no te ha cambiado para nada.
El rubio rió el comentario antes de recorrerla desfachatado con la mirada –pues a ti te ha venido bastante bien.
Hermione se ruborizó, pero no por las razones que su amigo creyó –vaya sinvergüenza que eres –dijo pensando en que Víktor era todo lo contrario. – ¿Cómo te fue en Europa? –se apresuró a cambiar de tema.
-No he podido broncearme como tú comprenderás.
Por supuesto que Draco Malfoy notaría el bronceado adquirido de haber ido a la playa los fines de semana, aunque necesitaría ser adivino para saber que fue acompañada de quien. –Si piensas hacer mofas de mí, ya puedes irte yendo a tu clase.
-Vamos, Hermione. Este no es el modo de saludar a tu persona más favorita en todo el mundo.
-¿Quién ha dicho que lo seas?
El rubio giró los ojos como si no pudiera creerlo. Señalándose a sí mismo dijo –es obvio ¿no?
-¿Es ese Harry? –pues preguntó señalando un bebedero algunos metros más adelante.
-Claro, ignoremos al verdadero tipo guapo…
-¡Harry! –Saludó Hermione alcanzando a su otro amigo para darle un abrazo efusivo. Draco gruñó molesto pero nadie lo notó. Pronto Hermione se separó pero continuó – ¡¿cómo te fue?! ¿Dudley te ha fastidiado? ¡Te ves más alto! Yo no he crecido nada…
Draco la imitó por detrás dando brinquitos y poniendo ojos soñadores, pero Harry solo le frunció el ceño antes de contestar el puñado de preguntas que acababan de hacerle –Dudley se enfermó del estómago por lo que no estuvo tan mal. No sé si he crecido pero supongo que sí porque de otro modo tú te hubieras encogido y eso es imposible.
-Gran resumen de tu aburrida vida, Potter.
Antes de que Hermione pudiera golpearle en el brazo, en el rostro de Harry comenzó a dibujarse una sonrisa de suficiencia –por cierto… tengo novia.
-¡Qué! –Gritó el pelirrojo Ron apareciendo detrás de Hermione – ¡pensé que este año conseguiríamos salir con las gemelas Patil!
-Hola a ti también, Ron –dijo la joven del grupo no ocurriéndosele otra cosa que decir.
-¿Hermione? ¿Eres tú?
La chica lo miró a los ojos con esa mirada fulminante que únicamente reservaba para él – ¿quién más voy a ser?
Ronald tenía los ojos como platos, pero volvió la vista a su mejor amigo – ¿es verdad eso de que tienes novia? Porque si es para callar a Malfoy podemos hacerlo a la antigua usanza.
-Es verdad –juró Harry con una enorme sonrisa. Una que Hermione conocía bastante bien.
-¿Quieres decir que he tomado clases de baile para nada? –preguntó el pelirrojo decepcionado. Había tomado ese curso de salsa para pulir la pista con Padma, ya que era bien conocido que las gemelas querían ser bailarinas.
-¿Qué tú qué? –preguntó Hermione riendo, mientras Harry miraba a su amigo escéptico y Draco reía a carcajadas.
El pelirrojo se encogió de hombros tratando de parecer indiferente –parte de la estrategia.
-¿Ha sido por eso que me pediste que no te llamara de seis a ocho?
-No quería que mamá notara mi ausencia, porque entonces se hubiera ofrecido a enseñarme a bailar charlestón. –Tres pares de ojos lo miraron asustados –digamos que a mamá le gusta probar cosas nuevas.
-Lo que me recuerda –dijo Hermione –estoy decidida a que todos concluyamos el colegio este año, así que he organizo un horario de estudio que he clasificado por colores para su fácil comprensión.
-Oh, no. Aquí vamos de nuevo –masculló tristemente Ron.
Hermione bufó pero continuo mientras extraía de su mochila varias hojas plastificadas –hubiera querido reducir sus horas de entrenamiento, pero me he acordado que necesitan estar en forma para obtener buenas becas.
-¿Y tú no? –quiso saber Ron.
-Hermione tiene ya varios ofrecimientos –contestó Harry mirando a su amiga con una sonrisa –serían tontos si no quisieran tenerla en sus escuelas. Es la persona más inteligente del mundo.
Hermione se sonrojó levemente, complacida de las alabanzas de su amigo –gracias, Harry.
-Si, si. Y Potter el más noble, y Weasley el más tragón –obvió Draco –ahora dinos quien es la desafortunada que te ha dejado ser su novio –finalizó remarcando las palabras con asco.
-¡Miren que hora es! –Harry miró su reloj con interés –llegaré tarde a clase. Nos vemos.
Ronald lo siguió.
-Pero hay que ver…
Hermione lo mandó a callar –será mejor que nos apresuremos. No querrás quedar mal con la profesora nuevamente. Me pregunto qué libros tendremos que leer este año. –Hablaba al caminar –creo que debí comenzar a leer el Quijote en lugar de… –se calló abruptamente.
Víktor era fantástico, pero no por eso quería compartirlo con sus amigos.
-¿En lugar de qué? –preguntó Draco quitando una mota de polvo de su chaqueta.
-…en lugar de estar tonteando en la playa, por supuesto. El último en llegar invita el almuerzo –le retó segundos después de echar a correr por el pasillo.
Draco Malfoy sonrió abiertamente yendo tras ella.
Amaba los retos.
Porque siempre ganaba.
.
Próx Cap: ¡¿Que sales con quién?!
