Pasó una larga semana en la que Kazama intentaba una y otra vez hablarle a Shin pero él parecía ocupado, hasta que llegó el fin de semana, y para desgracia del peli-negro debía rendir otro examen más, necesita con urgencia la ayuda de Kazama, así que lo invitó a su casa.
- ¿En tu casa?.-
- Si.- Kazama meditó un segundo.-
- No puedo ir, no tengo tiempo, es mejor que tu vengas.- explicó, Shin se sonrojó malpensando sobre las palabras de su amigo, el oji-azul vivía solo, o sea que en su casa estarían solo los dos, y eso lo pone nervioso, pero no le quedaba otra que aceptar sino, no pasaría el examen.-
- Esta bien, te veo en la tarde.-
- Si.-
Colgó la llamada y trató de respirar profundo, está situación podía con él, sabe que no resistirá y querrá molestarlo e insinuarse, es inevitable, pero no quiere que eso interfiera con el estudio. Jamás se había sentido así en toda su vida, porque siempre fue muy despreocupado y cree que lo sigue siendo, pero pone su esfuerzo para ser responsable y dejar a sus padres tranquilos por una vez en sus vidas. Después de todo se lo merecen por aguantar a un mocoso como él.
Almorzó y luego se marchó a casa del oji-azul con su mochila en la espalda llena de libros, debía pasar ese examen. Al fin llegó al depa de Kazama y tocó el timbre.
- Hasta que al fin llegas.- dijo él, harto de esperarlo.-
- Perdón, mi Tooru~ te hice esperar mucho~.- dijo en tono meloso recibiendo un pequeño jalón de oreja de parte de él.-
- Deja de decir tonterías y pasa.- el moreno obedeció entrando a la casa, todo parecía estar en perfecto orden, pero algunas cosas estaban en otro sitio, hace más de un mes que no pisaba esa casa por estar tan ocupado. Se sentaron en el sofá y sacaron todos los libros para comenzar a estudiar.-
Luego de un rato de estudiar de todo un poco, sobretodo matemáticas donde a Shinnosuke le iba regular, Kazama desvió su mirada hacia el chico quien se veía algo cansado, parpadeaba repetidas veces tratando de prestarle atención a lo que leía, el oji-azul suspiró mirando el reloj, habían pasado 2 horas, se levantó ante la atenta mirada de Shin y fue a la cocina para servir agua para ambos.
- Shin, descansa un rato.- dijo ofreciendo al chico el vaso de agua.-
- Oh~ Tooru~ ¿acaso te preocupas por mi?~.- preguntó haciendo sonrojar a Kazama.-
- ¿Quieres que te tire el agua encima?.-
- No.- contestó apresurado Shin, recibiendo el vaso y tomando un sorbo.-
- Bien.- se acomodó en el sofá para beber también su agua.-
- Veamos algo en la tele.- dijo para luego prender la TV con total descaro como si fuera suya, Kazama suspiró tratando de relajarse, después de todo ya conocía a Shin y ya sabía que no tenía respeto por las cosas ajenas.-
- ¡Woo! Es un comercial de Ultrahéroe.- veía emocionado la TV por el aviso promocional que estaban pasando sobre una nueva figurita del famoso héroe, Kazama solo veía algo sonrojado a Shin que se emocionaba por el antes mencionado comercial, "es un niño" pensó tratando de convencerse a sí mismo que le fastidia aunque sabe que no es así.- Quisiera esa figura... pero no, aún no me pagan.- hizo un puchero rendido.-
- Es solo una figura.-
- Pero la quiero.-
- Eres inmaduro.-
- Tú más con Moepi.-
- N-No es verdad, eso es para niñas, yo no la veo ni tengo nada relacionado a ella.- dijo muy avergonzado, Shin solo rió.-
- Está bien.-
Luego de ese momento vieron un poco más la TV hasta que decidieron volver al estudio y después de unas horas Shinnosuke pensó que ya era hora de irse antes de hacer una tontería que lo deje mal frente a Kazama, se despidieron y el peli-negro se marchó.
Al cerrar la puerta Kazama suspiró rendido, pensando en que no se lo pudo decir, era el momento perfecto y no le dijo sus sentimientos "soy un idiota".
Al día siguiente...
Kazama está un poco emocionado porque hoy le toca clase con Shinnosuke, y las horas pasaron lentas esperando esa ansiada hora de clase en la que los dos se sentaban juntos.
- ¡Kazama! Hola, es como si no te viera desde hace un tiempo.- sonrió.-
- Nos vimos ayer, idiota.- frunció el ceño sentándose, llegó el profesor y la clase inició con normalidad hasta que comenzaron una actividad de pareja en clase y ambos tuvieron que trabajar juntos.-
Investigaron sobre el tema e hicieron el trabajo, mientras ambos leían Kazama alzó un poco la mirada para ver a Shin, quien parecía concentrado en la lectura, sin darse cuenta se quedó mirando su rostro, sus labios, su nariz, las cejas gruesas tan infantiles y sus pestañas, que son cortas pero totalmente hermosas a sus ojos, sintió el calor acumularse en su rostro y decidió volver a la lectura antes de que se diera cuenta que lo observaba.
Tocaba escribir el trabajo y le tocó a Kazama por tener la letra más presentable, mientras Shin imprimía imágenes para pegarlas en el informe que hacían, no se tardó nada en volver y observaba a Kazama escribir muy centrado en su tarea, a veces se imaginaba como sería ser pareja del oji-azul, tal vez así no se enoje si le sopla la oreja o si besa su mejilla... a quien engaña, es obvio que Kazama seguiría siendo Kazama, pero al menos le gustaría saber con seguridad que él también siente lo mismo, sentirse correspondido por él... pero tal vez no se lo merezca por el secreto que guarda... así debe ser, una cosa es bromear con bailes raros y trajes extraños de niño a ahora que es un adulto y que tal vez Kazama con su mente algo cerrada lo vea raro.
- ¿En que piensas tanto? Dame el pegamento ya.- dijo fastidiado de hablarle a una pared con cara de Shin, este salió de sus pensamientos y le dio lo que pedía, al recibir el objeto sus manos se tocaron, sintiendo miles de sensaciones por todo su cuerpo, ambos sintieron esa corriente eléctrica invisible, se sonrojaron y evitaron mirarse en toda la clase.-
Más tarde...
Shin ya salía de clases para dirigirse a su trabajo, se sentía muy animado hoy, como si nada pudiese perturbar su paz, hasta que una cabellera azul se posó delante de él.
- Kazama... ¿qué sucede?.- dijo algo nervioso por la extraña situación, ya que parecía que su amado había corrido detrás de él.-
- ¿Tienes un momento?.- dijo más decidido que nunca en su vida y eso lo notó Shin, sin embargo tuvo un mal presentimiento y prefirió safar.-
- No Tooru~ me tengo que ir~.- trató de sonar meloso para que le dejara ir de una vez.-
- Ah pues que mal, debo hablar contigo ahora.- lo agarró de la muñeca arrastrándolo por toda la universidad hasta encontrar un lugar solitario donde nadie pasaba, en todo ese tiempo Shin se quedó paralizado no entendiendo nada de lo que pasaba ni del porque del actuar de su amor platónico.- Debo decirte algo.- comenzó.-
- Esta bien, ¿qué pasa?.- preguntó prestando atención.-
- Sé que sonara raro y tal vez... pierda tu amistad, pero seré directo.- dijo con voz temblorosa para luego largar un suspiro intentando relajarse.- ¡Me gustas mucho! Y no como amigo... sino como pareja.- esto último lo susurró apenado.- sé que quizá sea raro pero... quería decírtelo y si me aceptas me gustaría empezar algo contigo...-
- K-Kazama.- nunca se esperó gustarle, pero ¿ahora que le decía? Si Kazama se llega a convertir en su pareja, tal vez sea más difícil ocultarle su secreto y... "ay al diablo" pensó lanzándose a los brazos de Kazama y sin esperar más lo besó.-
CONTINUARÁ...
