- Kazama, ¿me acompañas a mi trabajo? Necesito cobrar mi sueldo.- le preguntó luego de que terminaran las clases y Kazama asintió aceptando su propuesta. Caminaron juntos por las calles de esa bella y grande ciudad hasta llegar al establecimiento, ambos entraron.- Quédate aquí un momento, vuelvo enseguida.- le dijo para luego entrar en la oficina de su jefe.-

Kazama se quedó ahí esperando mientras veía los pasillos lúgubres de aquel lugar, a pesar de eso tiene un aspecto elegante, "debe ser por eso que el local es tan famoso" pensó. A los pocos minutos Shinnosuke abrió esa puerta otra vez.

- Ya esta...- le sonrió tomando su mano.-

- ¿No te quedarás a trabajar?.-

- No, pedí el día libre.- entrelazó sus dedos y comenzó a caminar jalando a Kazama con él.- vamos, hay un lugar que quiero mostrarte.- su pareja extrañado se dejó guiar. Salieron del local y caminaron hasta una estación de tren, se subieron a uno y viajaron por unos minutos.-

- Shin... ¿a dónde vamos?.- preguntó extrañado al ver que luego de casi media hora seguían en el tren.-

- Ya lo verás.- le sonrió dándole seguridad.- oh vaya ya debemos cambiar de tren.- Kazama hizo un pequeño puchero por el misterio con el que hablaba su pareja.-

Se bajaron del tren y esperaron el otro que llegaría en menos de dos minutos, se subieron a este y volvieron a viajar otra media hora.

- ¿Acaso nos dirigimos a Tokyo?.-

- Algo así.- contestó con una sonrisa mientras sacaba su libreta y comenzaba a anotar cosas.-

- Mmm.- respondió sospechando para que iban tan lejos de sus casas, luego se fijó en que Shinnosuke seguía escribiendo con una sonrisa en el rostro y le dio curiosidad.- ¿Qué estás anotando?.-

- Ah... son ideas para mi siguiente presentación, como la temática, los materiales que usaré para el traje y demás cosas.-

- ¿Materiales?¿Los trajes los haces tú?.- preguntó impresionado, Shinnosuke asintió algo apenado.- ¡Eso es increíble!.-

- N-No creo.- río un poco rascando su nuca.-

- Claro que sí.- le sonrió.- d-digo es una gran hazaña para un idiota como tú.- dijo apenado por haberle echo tantos cumplidos.-

- Gracias... nunca pensé hablar sobre estos temas contigo... me emociona.- le miró coqueto para luego cerciorarse de que no había casi nadie en el vagón, le dio un beso en la mejilla haciendo sonrojar al otro.-

- Tonto...- desvió la mirada.-

- Oh vaya ya llegamos.- dijo no haciendo mucho caso al insulto del peli-azul.-

Caminaron hasta llegar al pleno centro de Akihabara, Shinnosuke con confianza tomó a Kazama de la muñeca y lo guió hasta lo que parecía un gran evento frente a un local.

- ...¿Esto es...?.- preguntó Kazama sin poder creérselo.-

- ¡Si, el café maid de Moepi!.- le sonrió, mientras el oji-azul se encontraba sin palabras.-

- ¿El que está por tiempo limitado...?.- su expresión facial denota pura emoción contenida, no quería exteriorizar lo que está sintiendo pero ¿cómo no emocionarse si la persona que amas te lleva a un lugar donde deseabas ir?.-

- Es tu regalo de cumpleaños.- Shinnosuke quiso tomar sus manos pero se retractó por estar en público, no quería arruinarle la experiencia a su novio.-

- Yo... Moepi no me gusta, pero gracias.- agradecio rojo de verguenza, aún le cuesta admitir ante él que le gusta Moepi, no por nada fue su secreto por toda su vida.-

- No es nada.- se acercó a su oído.- solo quiero hacerte feliz.-

Luego de casi esperar una hora o dos, por fin pudieron pasar y fueron muy bien recibidos, atendidos por una maid, comieron, disfrutaron del show que era una chica con cosplay de Moepi bailando el opening del anime, Kazama se veía muy emocionado y miraba con ojos deslumbrantes a la chica, después de todo Moepi era como su amor platónico. Shinnosuke sonrió al ver a su novio expresándose tan libremente, pensó un poco y se le ocurrió una gran idea para su siguiente presentación que no tardó en anotar. Kazama luego de acabado el show volteó a mirar a Shin quien seguía pegado a su libreta.

- ¿Eso no cuenta como trabajar?.- le preguntó.-

- Algo así, no puedo evitarlo, me gusta lo que hago.- sonrió mientras hacia un dibujo el cual sería su traje.-

- ¿Puedo ver?.- preguntó curioso.-

- No, Tooru~ aún no, es sorpresa~.- le dijo meloso haciendo sonrojar al otro.-

- Tonto.-

- ¿Y te gustó tu regalo?.- Kazama suspiró sintiéndose nervioso con la pregunta.-

- Lo que se ve no se pregunta.- respondió desviando el tema.-

- Ay que cortante eres, Kazama~.- abrazó su cuello intentando colgarse de él sin éxito ya que tenían la misma estatura.-

- ¡O-Oye, imbecil!¡Me vas a asfixiar!.- le grito tratando de safarse.-

- Kazama~~ llévame en tu espalda estoy cansado~~.- se quejaba sosteniéndose cada vez más del cuello de su novio.-

- ¡¿Estás loco?!¡Estamos en público!.-

- ¿Y a mi que? Estoy cansado.- dijo Shin frunciendo el ceño, el oji-azul se paró largando un enorme suspiro, se agachó.-

- Sube antes de que me arrepienta.- Shin sonrió y subió a su espalda abrazando su cuello y Kazama lo sujetaba de sus muslos y trasero.- Que vergüenza.- susurró mientras caminaba con su agotado novio encima de él.-

- Eres el mejor, Tooru~.- Shin se sentía feliz de tener a su amor tan cerca de él pudiendo oler su perfume tan fácilmente. Eso le relajaba.-

- Cállate o te dejo caer.- dijo sonrojado hasta las orejas.-

- Siii~~.- obedeció apoyando su cabeza en la espalda de él, de a poco se quedó dormido dejándose vencer por el cansancio acumulado.-

- Oye Shin, no creas que te cargaré todo el camino.- dijo luego de un rato de caminar y al no oír respuesta volteó a verlo, no pudo mirar su cara pero si notó su tranquila y pausada respiración.- No tienes remedio...- dijo con una sonrisa.-

Caminó hasta la estación y compró boletos para ambos, una vez dentro, depósito a Shinnosuke de forma delicada sobre uno de los asientos y se sentó a su lado, el chico está profundamente dormido, Kazama se quedó mirando un rato más su rostro durmiente con algo de vergüenza, sentía que le observaba sin el consentimiento del moreno.

Al final tuvo que cargar con él todo el camino hasta dejarlo en casa de los Nohara, quienes le agradecieron por cuidar de su estúpido pero querido hijo, luego se fue a casa a descansar por fin, feliz del día que vivió hoy junto a Shinnosuke, ni siquiera se acordó de que no le había dado su regalo de cumpleaños hasta que la sorpresa se le vino encima y le agradecía mentalmente por todo, jamás alguien había hecho tanto por él y además se llevó unos purikura* de recuerdo, los pegaría en su cuarto al día siguiente, ahora toca un largo descanso hasta las clases de mañana.

CONTINUARÁ...

Purikura= El términopurikurasurge al combinar los vocablos "purinto" (print, impresión) y "kurabu" (club), y se utiliza para denominar un tipo de fotomatón que permite tomar fotos de forma automática e imprimirlas en una lámina, no sin antes decorarlas o hacer cambios en el aspecto de quienes salen en ellas. En los últimos años, estas cabinas se están exportando a lugares como Estados Unidos y Hong Kong.