Al día siguiente se reunieron en el mismo parque junto a las señoras mayores que conformaban el club.
- Bo-kun si viniste.- dijo una de las señoras feliz de verlo, al parecer era querido en el club.-
- No podría perderme esta reunión.- le dijo amable con una reverencia.-
- Que chico tan educado ¿ellos son tus amigos?.-
- Si, querían acompañarme.-
- Oww que lindos, pero no creo que puedan pasar a la reunión, es exclusiva para miembros del club.- todos quedaron boquiabiertos por sus palabras pero Nené reaccionó a tiempo.-
- No se preocupe, íbamos a acompañarlo para visitar la ciudad luego de la reunión.- rió de forma amistosa y la señora asintió comprendiendo.-
Todo el grupo caminó hasta la estación del tren y tomaron uno en dirección a Saitama, en cuanto llegaron a la sala de reunión Kazama, Masao y Nené tuvieron que quedarse afuera esperando a que acabara el encuentro.
- ¿Cuánto más va a tardar?.- preguntó Kazama con los brazos cruzados y frunciendo el ceño en claro sentido de preocupación.-
- Kazama.- Nené tocó su hombro.- tranquilízate, pronto encontraremos a Shin.-
- ¿Y si no pasa?¿Y si lo pierdo para siempre? Todo porque no lo acompañé esa noche.- se agarró la cabeza desesperado.-
- Ya verás que esta bien, lo encontraremos.-
- Tks... sabía que ese trabajo tenía algún peligro... debí decirle a Shin que lo dejara, pero no podía, se veía feliz trabajando ahí...- Kazama se sentía muy culpable.-
- Kazama, vamos no es tu culpa, lo sabes, Shinnosuke es un necio y aún ni siquiera sabemos si fueron los yakuza los que hicieron esto o un simple secuestrador.-
- ¡Lo sé! Pero algo me dice que tienen que ver...-
- Ya terminó.- dijo Bo interrumpiendo.-
- ¿Qué te dijeron?.- se acercó a él y sostuvo sus brazos, Bo les mostró un dibujo.-
- Dibuje un retrato hablado de ambos hombres que estaban allí esa noche.-
- ¡Perfecto!.- dijo Nené adelantándose y tomando ambos papeles.- ¿Te dijeron algo más?.-
- Si, ya sé su ubicación pero necesitamos refuerzos.- todos asintieron.-
- ¡Oye esta es la cuarta vez que te traigo comida, no haz probado bocado!.- dijo el castaño frunciendo el ceño.-
- No pienso comer algo envenenado.- dijo con simpleza mientras se encuentra acostado en la cama.-
- No está envenenada, ya te dijimos que no podemos matarte o nos matan a nosotros.- le explicó ya harto de todo esto.-
- Es que...- hizo un puchero.- odio los pimientos.- el castaño suspiró haciendo un facepalm.-
- ¿Por qué no lo dices antes?.-
- Pensé que no tenían otra cosa más que pimientos pero...- se levantó de la cama y se acercó a la reja.- Parece que su jefe come mejor que los prisioneros aquí.- susurró y el otro asintió no entendiendo mucho para donde iba la conversación.- Podrías conseguirme algo de lo que come él.- susurró con una sonrisa.-
- P-Pero si lo descubren me matarán.-
- No lo harán, no es como si yo fuera a decirle.-
- ¿Cómo puedo confiar en ti?.-
- ¿Cómo puedo confiar yo en ti? Me tienen encerrado convenciéndome de que la comida no está envenenada pero, ¿y si lo está?¿y si muero por tu culpa?.- el pecoso suspiró.-
- T-Tienes...-
- Ansel, te dije que no hablaras con el prisionero.- dijo el peli-negro entrando en la habitación, Shinnosuke lo observó mejor ahora, alto, peli-negro, ojos azules y una apariencia muy ruda.- Y tú, deja de hablarle como si fueran amigos.-
- ¿Amigos?.- preguntó Shin colocando su dedo índice en la comisura de sus labios.- Pues podría ser si "Ansel" aceptara, ¿qué tiene de malo?¿Acaso te pusiste celoso?.- dijo Shin con una sonrisa picarona.-
- ¿C-Celoso?¿Celoso de que?.- preguntó poniéndose nervioso.-
- No lo sé, estás tan alterado ¿Será verdad?¿No verás a tu compañero como más que un amigo?.-
- ¡¿D-De qué estás hablando?!¡Estás loco!.- se acercó a la puerta de salida.- Me voy, me enferma estar cerca de locos como tú.- se marchó.-
- ¡No debiste comportarte así con él!.- susurró.-
- ¿Por qué? Es un idiota, ni siquiera se da cuenta que siente algo por ti.-
- ¿S-Siente algo por mi?.- Shinnosuke río al ver la cara toda roja del pecoso.- ¡No te rías!.-
- Oye, no te enojes, lo decía en serio, se le nota en la cara, además es normal sentir celos si te la pasas cerca de la celda de un prisionero que está completamente desnudo.- le explicó divertido por la situación. El castaño hizo un puchero.-
- Me la paso aquí porque no creo que esto sea justo.- dijo con una mirada triste.-
- Supongo que dieron conmigo porque trabajo para una empresa controlada por la yakuza, en la que doy shows con bailes eróticos... así que sí, tal vez me lo merezca.- sentía la tristeza apoderarse de él de nuevo.-
- ¡P-Pero eso no es algo malo!.- metió sus manos a través de los barrotes tomando las suyas.- En Inglaterra la gente suele ser mas abiertos de mente, así que, yo no creo que sea algo malo o que seas merecedor de un castigo.- le explicó molesto de que se culpara por la situación.-
- Gracias...- sonrío deshaciendo el agarre.- así que Ansel... ¿eres extranjero?.-
El Ejército de Kasukabe se dirigió inmediatamente al trabajo de Shin, el jefe del peli-negro, quien era un yakuza ya lo está buscando por medio de sus chinpira*.
- Déjenos entrar, por favor.- pedía Kazama a ambos guardias.-
- No pueden pasar, no son invitados ni tampoco empleados.- le dijo uno de los tipos con cara de pocos amigos mientras su perro le ladró al oji-azul haciendo que se aleje de la puerta.-
- Pero necesitamos ver a su jefe.- dijo la colorina.-
- No puede... ¡Jefe!.- el jefe hizo acto de presencia empujando a un lado a sus guardias.-
- ¿Son amigos de Shinnosuke?.- dijo él reconociendo inmediatamente dos de los rostros que ya había visto antes, todos temblaron y asintieron, ese hombre daba miedo y tenía una voz gruesa y varonil.- Pasen.- los guardias se hicieron a un lado dejándolos entrar al recinto. Los guió hasta su oficina y una vez dentro se subió las mangas de su camisa dejando al descubierto sus brazos llenos de tatuajes, Masao tragó saliva del miedo.- Les informo que ya estamos al tanto de la desaparición del señorito Shinnosuke y lo estamos buscando.- "¿señorito?" Se preguntaron todos en sus mentes, el jefe se sentó y siguió con su papeleo mientras avanzaba la conversación.-
- S-Señor... le tenemos información.- dijo Nené con la voz temblorosa.-
- ¿De qué se trata?.- preguntó mientras firmaba unos documentos, Bo puso ambos dibujos frente a sus ojos.-
- Estas personas son las que se llevaron a Shin y según mi fuente de información ya sabemos donde se podrían encontrar, solo necesitamos refuerzos.- el jefe agarró las hojas observando la cara de ambos, mando a llamar a uno de sus chinpira y le entregó los dibujos.-
- De acuerdo, los buscaremos con la información que me des ahora y es mejor que se mantengan fuera de este asunto.-
Luego de hablar con el jefe de Shin, salieron del lugar y sin que se dieran cuenta siguieron a los chinpira encargados de buscar a su amigo. Esto definitivamente era un trabajo para el Ejército de Kasukabe.
CONTINUARÁ...
Chinpira= son yakuza japoneses de bajo rango, a menudo bastante jóvenes, que se cree que son rudos y groseros.
