Shinnosuke y Kazama yacían frente a la puerta de la casa de los Nohara, el peli-negro aún dudaba si ir a casa o no, obviamente al menos debía avisar que está a salvo, pero con todo este problema del secuestro, ¿cómo ocultaría el detalle de su trabajo?.

- Shinnosuke.- le llamó Kazama en un susurro, él volteó nervioso.- Cielos, jamás te había visto así.- tomó su mano apretándola para darle fuerzas y valor.- Vas a estar bien... tienes mi apoyo.- dijo y Shin asintió. Intento tocar el timbre pero se arrepintió.-

- N-No puedo.- susurró nervioso.-

- Vamos, hombre, tú puedes.- le animo, Shinnosuke tragó duro y presionó el timbre, esperaron a que abrieran, Misae abrió la puerta encontrándose a ambos chicos, los miró sorprendida.-

- ¡Shinnosuke!.- gritó lanzándose a sus brazos.- ¡Hijo, estás vivo!¡Te buscamos por todas partes!.- exclamó mirándolo con lágrimas en los ojos, Hiroshi y Himawari se acercaron a la puerta por el escándalo que hacía Misae, en cuanto vieron a Shinnosuke, lo abrazaron.-

- Lo siento tanto.- susurró apretando el abrazo con su madre.-

- No es tu culpa, ya estás en casa.- dijo Misae derramando unas lágrimas.-

- Hermano, estás a salvo.- dijo Hiwamari feliz.-

- Hijo, pensé que no te volveríamos a ver nunca.- dijo Hiroshi también con unas lágrimas en los ojos. Luego de compartir ese abrazo apretado todos entraron y se acomodaron en la mesa.-

- Yo...- empezó a decir Shinnosuke, sin embargo se arrepintió, no se creía capaz aún de decir que el secuestro fue a causa del lugar donde trabaja, ni dar más detalles sobre el asunto.- Si no les molesta... quiero quedarme en casa de Kazama.- dijo desviando el tema dejando a todos sorprendidos, hasta al mismo oji-azul.-

- Pero Shinnosuke, no puedes irte, acabamos de pasar por el susto de nuestras vidas cuando desapareciste.- dijo Hiroshi.-

- Pensé que te quedarías.- dijo Kazama con sinceridad, ya que lo habían recibido sin problema.-

- Sí, pero...- tomó su mano por debajo de la mesa.- Te necesito.- susurró casi inaudible para que sólo él escuchase.- Sé que no comprenden nada, pero por favor, necesito quedarme en su casa.- dijo haciendo una pequeña reverencia.-

- Si lo dices así...- dijo Misae pensando en las posibilidades.-

- Pero mujer, acaba de llegar, debe quedarse con nosotros.- le replicó Hiroshi.-

- Sí, lo sé, pero... si Shinnosuke nos lo pide así, debe ser porque enserio es necesario.- concluyó Misae mientras Hiroshi suspiró sabiendo que no podría llevarle la contraria.-

-... Shinnosuke puedes ir, pero con la condición de que Hiroshi los deje en casa, es muy tarde ya.- dijo Misae mientras Shinnosuke sonreía feliz.-

- Kazama, por favor, cuida de mi hermano.- dijo Hima haciendo una reverencia, Misae y Hiroshi le siguieron.-

- Por favor, cuídalo.- dijeron ambos, Kazama, algo abrumado por la responsabilidad que estaban poniendo a sus espaldas, hizo una reverencia.-

- Prometo cuidarlo lo mejor posible, por algo es mi mejor amigo desde la infancia.- dijo y les sonrió una vez dejo de reverenciar.-

- Definitivamente Shinnosuke tiene muy buenos amigos.- dijo Hiroshi.-

Shinnosuke guardó algo de ropa en una maleta y se marchó con Kazama, Hiroshi los fue a dejar en su auto a casa del oji-azul, una vez entraron al depa su padre se fue.

- ¿Estás seguro de quedarte en mi casa?.- preguntó Kazama mientras entraba a su casa con las maletas de Shin.-

- Sí, quiero estar contigo.- dijo con una mirada triste, el oji-azul le miró preocupado.-

Una vez entraron a la casa se acomodaron un momento en el sofá ya que ambos necesitaban un descanso, luego de tanta tensión, Shinnosuke está inmerso en sus pensamientos mientras Kazama rodeaba sus hombros con uno de sus brazos.

- No estoy seguro si preguntar... pero, ¿pasó algo en ese lugar?.- le preguntó con voz suave, Shinnosuke volteo a mirarlo y luego de unos segundos en silencio, asintió. Kazama preocupado siguió indagando en ello.- ¿Te hicieron daño?... no vi ninguna herida.- Shinnosuke volvió a asentir desviando su mirada. Kazama no estaba seguro si hacer la siguiente pregunta o no, pero decidió salir de dudas.- ¿Fue por abuso?.- preguntó en un susurro, el peli-negro frunció su ceño comenzando a derramar unas lágrimas, las cuales limpió con su manga y asintió.- Shinnosuke...- le miró dolido, pensando en lo que tuvo que pasar, el peli-negro se abalanzó a sus brazos y lloró como nunca, su pareja decidió abrazarlo fuerte y dejar que se desahogara todo lo que quisiera hasta que se quedó dormido.-

Kazama acarició su cabello en todo ese tiempo, nunca le había tocado tener que consolar al chico y menos en una situación tan grave como esta, donde repetía constantemente lo asqueroso y sucio que se sentía mientras él le decía que no es verdad, que nada de esto es su culpa y que lo ama mucho. Era tan extraño y difícil expresar así sus emociones, pero decidió ser sincero por el bien de Shinnosuke, porque se merecía saber que lo quiere y que lo apoya a pesar de todo.

En cuanto Shinnosuke se durmió lo llevó a su cuarto, le puso su pijama y lo tapó con las mantas, luego se acostó con él. Ambos durmieron plácidamente.

Kazama despertó al oír quejidos cerca de él, trató de despavilarse lo más rápido posible para identificar de donde venía ese sonido, muy pronto pudo comprender que era Shinnosuke que se removió un poco en la cama con el ceño fruncido. Preocupado porque no despertaba comenzó a llamarlo una y otra vez mientras lo removió suavemente.

- ¡Shinnosuke, despierta!.- dijo una vez más, el peli-negro abrió los ojos de golpe asustado.-

- ¡Tooru!.- sollozó su nombre, Shinnosuke lo abrazó con fuerza, como si temiera que Kazama desapareciera de repente.- ¡No me dejes!.- lloró en sus brazos mientras Kazama conmocionado por la situación le devolvió abrazo sin dudarlo.-

- Shin... no iré a ningún lado, lo prometo.- susurró suavemente en su oído, Shinnosuke seguía llorando y chillando sin parar, fácil pasaron unas horas en las que el llanto del peli-negro cesaba, pero luego volvía a empezar, el oji-azul espero paciente y preocupado a que su novio se durmiera. Cuando al fin notó la respiración pausada del otro suspiró aliviado, decidió volver a dormir también, aun tenía mucho sueño.

Al día siguiente

Kazama despertó primero, fue directo a hacer el desayuno para ambos, quería cuidar a Shinnosuke de la mejor manera posible, para su mala suerte debía ir a la universidad hoy, pero le dejaría la comida echa para que él no tenga que hacer nada. Una vez listo el desayuno lo dejo sobre la mesa y tapado para que no se enfriara tan rápido, luego empezó con el almuerzo que llevaría a la universidad y la ración para Shin.

El peli-negro apareció por el marco de la puerta bostezando y estirándose, Kazama no le escuchó por estar tan concentrado en la comida, Shinnosuke sonrió algo melancólico al verlo, se sentía agotado por la pesadilla de anoche, pero feliz de estar a su lado, pasó de saludarlo porque quería ir al baño.

Tooru una vez terminada su tarea se dirigió a su cuarto para vestirse, encontró a Shinnosuke sentado en su escritorio dibujando. El oji-azul contento por verlo levantado se acercó y colocó su mano sin previo aviso en el hombro de Shinnosuke, sin embargo no se esperó que este de un manotazo la quitara, se veía el terror en sus ojos y Kazama se dio cuenta que había cometido un error.

CONTINUARÁ...