El reloj marcaba las 10:00 am cuando Shinnosuke despertó, estiró su cuerpo aún sintiendo mucho sueño, tenía todo el cabello en la cara, con todo lo que había pasado ni siquiera se había dado tiempo de cortárselo y ya creció bastante. Frotó sus ojos tratando de despertar, pero fue imposible, se rindió y continuó durmiendo en esa suave cama.
Un par de horas después intentó despertar otra vez, era medio día, hora perfecta para almorzar y ni siquiera se había comido el desayuno aún, lo peor, no tenía apetito, hoy no tenía ganas de levantarse ni de estar despierto, solo quería dormir sin parar, así la espera se le haría más corta y podría ver a Kazama de nuevo. Suspiró con tristeza observando la habitación de su novio que se encontraba a oscuras por la cortina cerrada, sonrió al ver que dejó al descubierto las figuritas de Moepi tan despreocupadamente, eso significaba que tal vez ya no le daba tanta vergüenza que supiera sus gustos secretos por la maga Moepi, que no eran tan secretos porque Shinnosuke desde que eran niños lo sabía. De repente se vio añorando esos momentos en los que era feliz, sin preocuparse de nada, haciendo travesuras cada que podía y molestando a Kazama a cada momento. Unas lágrimas corrieron por sus mejillas.
- Es tan estúpido, porque sigo llorando por lo mismo... acaso... ¿acaso no superaré nunca lo que ocurrió?.- se preguntó a sí mismo y limpió las lágrimas de sus ojos, su estómago sonó avisándole que debería comer algo, también tiene ganas de hacer sus necesidades, no tiene más remedio que levantarse aunque no quiera.-
Se levantó de mala gana dirigiéndose al baño, hizo sus necesidades y escuchó el teléfono de casa sonar, se apresuró a ir a contestarlo.
- Hola, casa de Kazama Tooru, ¿quién es?.- contestó con el mejor ánimo que pudo.-
- Shinnosuke, soy yo.-
- ¿Quién?.- preguntó él extrañado, se escuchó un suspiro a través del teléfono.-
- Misae, tu madre.-
- Ahh, hola Misae, ¿qué tal todo?.- preguntó con curiosidad.-
- Eso debería preguntar yo.- dijo molesta, para luego usar un tono suave.- ¿Qué tal va todo?¿Te sientes mejor?.-
- Sí, estoy mejor, Kazama es un excelente amigo y me cuida muy bien.-
- Eso me alegra, pero espero que no te estés aprovechando de él.- dijo listo para regañarlo.-
- Claro que no, Misae, ¿por quién me tomas? Soy un chico bueno.- dijo ofendido.-
- Por supuesto... avísame si pasa algo o si quieres regresar a casa, te mandé unos víveres esta mañana.-
- Que floja eres, Misae, pudiste traerlo tú misma.-
- Silencio jovencito.- le dijo molesta, Shinnosuke tembló al sentir el aura hostil de su madre a través del teléfono.-
- Ah eh... recordé que tengo algo que hacer, adiós.- colgó el teléfono y suspiró.- Misae me molerá a golpes cuando regrese a casa.-
Por alguna razón la conversación con su madre subió su ánimo y se dispuso a comer el desayuno y el almuerzo a la vez, quedó lleno a reventar, pero no le importó, encendió la tele, no había nada interesante en el cable así que buscó en los DVD's de Kazama algo interesante para ver. Se decepcionó al ver que todos eran de Moepi, su novio no tenía remedio, colocó el primero de la primera temporada y comenzó a verlo.
- No entiendo como a Kazama le gusta tanto esta maga.- suspiró con aburrimiento, de repente apareció una escena sugerente, a Moepi se le rasgó su vestido.- Ah, es por eso, ese Tooru, es un pervertido.- dijo con falsa decepción.-
Shinnosuke despertó y se dio cuenta que dejó la serie avanzando sin parar, miró la televisión con la esperanza de enterarse de lo que sucedía, pero fue un fracaso, prefirió sacar el DVD y hacer otra cosa. Lavó la vajilla minuciosamente y para su desgracia de nuevo le atormentaron sus pensamientos, suspiró agotado, no quería pensar más, pero los recuerdos se repetían constantemente en su cabeza sin que pudiera detenerlos, ya no quería sentirse de esta forma.
De repente observó su cuerpo sintiéndose sucio, apretó los puños sabiendo que tendría otro ataque de llanto, quería limpiarse cuanto antes, se sentía sucio, sin pensarlo dos veces entro al cuarto de baño se desnudó y se frotó violentamente la piel con una esponja llena de jabón, se concentró aun más en sus muslos dejándolos rojos de tanta fricción y aún así seguía sintiendo asco hacia sí mismo. Se enjuagó con agua fría y salió del cuarto tiritando, mojó todo el suelo en busca de una toalla, cuando por fin la encontró se envolvió en ella, se dio cuenta que fue mala idea actuar tan impulsivamente, se secó y se vistió lo más rápido que pudo, luego se metió debajo del kotatsu para entrar en calor mientras lloraba sin consuelo.
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Tocaron la puerta despertando a Shin, se quedó dormido debajo del kotatsu, quería tomarse su tiempo para atender la puerta, pero estaban tocando sin parar y decidió apresurarse.
- ¡Ya voy!.- dijo de mala gana abriendo la puerta.- ¿Por qué tanta insistencia, Kaza...ma?.- finalizó la pregunta dándose cuenta de quién tenía en frente.-
- Perdón por interrumpir tu tranquilidad, señorito Shinnosuke. Soy uno de los chinpira del jefe.- se presentó con una reverencia.-
- Sí te conozco... ¿sucedió algo?.- preguntó preocupándose.-
- No, el jefe está bien y pide su presencia inmediatamente, le dejó esta carta explicando todo.- dijo tendiendo frente a él un sobre color celeste. Shinnosuke lo recibió.-
- Que querrá el jefe de mi.- se preguntó Shin en voz alta. Abrió el sobre y sacó la carta comenzando a leer.-
"Querido señorito Shinnosuke, junto con saludarlo solicito su presencia de inmediato.
Siendo breve, debes salir del país por tu bien y por el bien de la gente que quieres, muchos yakuza aliados del bando enemigo se enteraron de lo que hicimos para rescatarte. Te necesito aquí cuanto antes, lleva equipaje, te trasladaremos enseguida a otro país, quisiera que hubiera otra solución, pero para evitar ponerte en peligro a ti y a tu familia, lo mejor es que te vayas.
Esperando tu comprensión
Atte: El Jefe."
Shinnosuke no podía procesar la información recién recibida, ¿cómo que tiene que huir?, tendría que irse enseguida y dejarlo todo sin despedirse de nadie, no volvería a ver a Kazama ni a su familia, sabía que si aceptaba lo reubicarían en otro país y hasta cambiaría su nombre para borrar su vida anterior, eso evitaría dejar rastros. Su mano tembló mientras meditaba lo que decidiría, no tenía mucho tiempo y el chinpira esperaba su respuesta.
- Iré, espera aquí, buscaré mi maleta y dejaré una nota.- le avisó dejando al chico solo en la entrada. No tardó mucho en prepararse ya que su maleta estaba lista y ordenada, en esos dos días no sacó casi nada de su interior. Tomó lápiz y papel, escribió una nota para Kazama dejándola sobre el kotatsu y se abrigó ya que afuera hacía frío.- Estoy listo.-
- Vamos.- dijo el chinpira escoltando a Shinnosuke hasta la oficina.-
Kazama volvía a casa luego de un duro día en la universidad, llevaba la bolsita de papel con muchos dulces para compartir con Shinnosuke que compró en la pastelería.
Cuando llegó a casa vio al cartero frente a su puerta con una caja que se veía pesada, se extrañó al ver que tocaban el timbre y Shinnosuke no atendía. "Ese Shinnosuke, se habrá quedado dormido" pensó.
- Hola, soy el dueño del departamento, perdón por tardar.- dijo haciendo una reverencia.-
- Oh no, no se preocupe. Tiene un paquete de Nohara Misae.- anunció.-
- Enseguida le firmo.- dijo entrando a su depa para buscar su hanko* y firmar, no tardó mucho pues siempre lo dejaba cerca de la entrada de la casa. Firmó y el chico le entregó el paquete, cerró la puerta y se dispuso a abrirlo.- Vaya, son un montón de víveres.- dijo para sí mismo sorprendido.-
Kazama decidió que antes de todo iría a buscar a Shinnosuke, seguro estaría dormido. Mientras avanzaba por el depa vio el suelo todo mojado cerca del baño, suspiro sabiendo que era obra del peli-negro. Fue a su cuarto esperando encontrarlo ahí, pero no estaba, buscó en otras habitaciones y tampoco, ¿dónde se habrá metido?, luego cayó en cuenta de que la maleta de Shinnosuke no estaba en su habitación, ¿por qué no estaba?¿Acaso lo secuestraron?.
El chico se sentó al lado del kotatsu tratando de pensar fríamente, cuando de repente se dio cuenta del papel que estaba sobre el kotatsu, lo tomó temiendo lo peor.
"Para mi querido Tooru, me tengo que marchar, me duele dejarte y no haber visto tu cara al menos una vez más, pero debo protegerte, a ti y a mi familia. No nos volveremos a ver, espero que puedas perdonarme.
Te amo.
Atte: Nohara Shinnosuke"
CONTINUARÁ...
Hanko= es un sello que sirve para la identificación personal o de la empresa, sustituye a la firma que ocupamos en Occidente.
