Bueno heme aqui de nuevo con un capitulo mas de Nueva vida, les agradesco mucho sus reviews me animan mucho a seguir con la historia :$ espero y les guste el capitulo, el mas largo que he podido escribir hasta ahora. Sin mas que decir, les dejo con el cap.

Bleach y sus personajes no me pertenecen, son propieda de Tite Kubo.


Capitulo 7. Boston.

Rukia estaba feliz y decidida a recuperar a Ichigo. Se sentía un poco nerviosa, y las náuseas del embarazo aun no terminaban, lo que no le ayudaba para nada. El tercer mes hasta ahora había sido el más difícil para Rukia, pues las náuseas y mareos habían aumentado considerablemente pero eso no le iba a impedir ir a ver a Ichigo, tenía que recuperarlo eso era algo que debía cumplir.

Se alegró al escuchar la llamada de su hermano el martes pasado "Rukia, debemos hablar, hay algo que te debo preguntar. Encontré a Ichigo, está en Tokio con Ishida" esa noticia le alegro demasiado, y sin pensarlo ese mismo día compro en internet un boleto para el miércoles a las 7:30 a.m. No quería que su hijo creciera sin su padre, no lo iba a permitir.

...

La mayoría de los empleados de la empresa Kurosaki sabía de lo estricto, exigente y del mal temperamento del presidente, y por eso siempre que alguno de sus hijos lo visitaba en algún punto durante la visita debían de ponerse tapones para los oídos, sin importar en que piso del edificio estuvieras, los gritos del jefe podían ser escuchados por cualquier rincón de este.

-¡Como mierda se le ocurre mudarse a Estados Unidos sin siquiera avisarme antes!- Grito furioso Yamamoto Kurosaki, un viejo de unos 80 años. Completamente enojado, gritándole a su hijo.

-Para eso estoy aquí padre, para avisarte- respondió nervioso Ukitake, estaba acostumbrado a los gritos de su padre, pues solía enojarse muy fácilmente, en especial cuando se trataba de su nieto Ichigo.

-¡Maldición! ¿Por qué mierda decidió mudarse a América? – Comenzó a calmarse un poco, su nieto siempre fue impulsivo, debería de estar acostumbrado a sus decisiones irresponsables, pero lo sacaban de sus casillas. –No que quería estudiar medicina. No entiendo a ese niño-

Ukitake sonrió, por fin después de varios insultos al aire, su padre se había calmado –Si, y seguirá estudiando medicina. Pero ya no se sentía cómodo estando aquí- Yamamoto sentía que su nieto le estaba tomando el pelo. Él había accedido a que cambiara su carrera y dejarle trabajar en la empresa farmacéutica de su hijo mayor Ukitake. Suspiro.

-No entiendo a ese niño, le deje abandonar el puesto de vicepresidente y trabajar contigo, además de permitir su cambio de carrera. Creo que estoy siendo demasiado permisivo con el.- sentencio un poco atareado.

-Tranquilo padre. Ichigo se sentía demasiado presionado y estresado, necesitaba un cambio; un poco de tiempo alejado del estrés. Déjalo estar, el solo quiere descansar un poco de toda la presión que ha tenido actualmente.- Yamamoto se encontraba algo pensativo, tal vez debería dejar que su nieto descansara, no quería que él también se alejara como su hijo Isshin.

-Entonces desea descansar- Suspiro, no estaba completamente seguro de su decisión, pero tal vez sería lo mejor –Esta bien, le dejare tranquilo por un tiempo-. Ukitake sonrió feliz por la decisión de su padre, no solía demostrarlo pero quería mucho a Ichigo, le alegraba que por fin le brindara su apoyo.

...

-Pero que hermosa te ves en estas fotos Nell-chan- Hablo Dondochakka elogiando la belleza de su pequeña hermanita –Y ese fotógrafo es muy bueno, puede captar tu belleza muy bien.

-Gracias hermano- Agradeció los elogios de su hermano mayor, un poco sonrojada por la pena. Pesche que estaba al lado de su hermano pudo notar en los ojos de su hermanita un sentimiento extraño, parecía un poco triste y melancólica. No le gustaba mucho ver a su hermanita de esa forma. Ya hablaría más tarde con ella, Debía de ayudar a su hermana a superar a aquel idiota que la dejo.

Decidió salir a dar un pequeño paseo después de la cena, quería y necesitaba respirar un poco de aire fresco. Necesitaba despejar su mente un poco. Si bien era cierto que el conocer a ese chico de cabellos anaranjados la hizo olvidar un poco el dolor que desde hace más de dos meses sentía, no pudo olvidarlo por completo, seguía sintiéndose mal, la tristeza seguía presente. Ella sabía que era normal, pues terminar con una relación después de cuatro años siempre era difícil, en especial porque ella lo seguía queriendo. Sabía que lo tenía que dejar en el pasado, pero le resultaba extremadamente difícil hacerlo. No podía olvidar el cómo cada que la tocaba la hacía estremecerse y con cada beso se sentía arder por el deseo.

Recordó una pequeña broma que le hizo justo cuando cumplieron cuatro años de noviazgo, al terminar su cena de aniversario "Nnoitra ¿sabías que ya puedo demandarte si no nos casamos? No puedes hacer pasar a una mujer cuatro años de su vida contigo y no casarte con ella" más que una indirecta para su novio solo era una broma, pues sus amigas siempre solían decirle eso mismo. En cuanto a él, a Nnoitra no le había hecho mucha gracia y lo pudo notar por su expresión. A veces su ex tenía un pésimo sentido del humor, pero aun así ella aun no podía olvidarlo.

Algunas veces se preguntaba si debió de haber luchado más por él y no solo haber escapado a Japón después de haber terminado, se preguntaba qué hubiera pasado si debió de haber hecho muchas cosas más durante su relación no Nnoitra, pero era inútil martirizarse por las cosas que no hizo en ese entonces, pues ya nada podía cambiar. Decidió dejar de pensar en ello y disfrutar de la brisa refrescante de la noche, se encontraba sentada en el mismo columpio en donde se encontró por segunda vez a aquel misterioso chico. No pudo evitar preguntarse qué sería de el en este momento, se preguntaba si ahora se encontraba mucho mejor o si seguía deprimido.

-Nelliel- Escucho detrás de ella, pudo reconocer la voz de su hermano Pesche. Volteo para poder observarlo a los ojos, pues su hermano solo la llamaba así cuando necesitaba hablarle de algo importante.–Durante estos dos meses que has estado con nosotros no he podido evitar darme cuenta que no has sonreído ni una sola vez, sé que te debió de haber dolido terminar con él, pero no me gusta verte así hermanita. Sabes que nosotros te queremos y te ayudaremos a superarlo - Nelliel suspiro, ella creía que lo disimulaba muy bien, pero si Alois el fotografo pudo notarlo, no le sorprendía que su hermano también lo hiciera. Ella se limitó a observarlo, melancólica, tal vez ya era hora de que se desahogara y se sincerara con su hermano.

-Tú no viniste a Japón para visitarnos a Dondochakka y a mi ¿Verdad? No querias estar cerca de el- Nell se limitó a asentir, Pesche se acercó a ella para poder abrazarla, ella les había dicho que rompió con su novio dos semanas antes de regresar a Japón y que solo regreso para poder visitarlos y pasar el tiempo con ellos pues los extrañaba, el no dudaba que su hermanita los extrañara, pero nunca creyó que esa fuera la razón principal de su regreso a Japón. Sintió como Nell asentía contestando su pregunta, y lo apretaba con fuerza, comenzando a llorar. Pesche solo la abrazo aún más fuerte para confortarla, no necesitaba saber más. Solo quería ayudar a su hermana a olvidar y desahogar sus penas.

...

El avión por fin había aterrizado, bajo de el con una pequeña maletita y camino dirigiéndose a la salida. Debía de tomar rápido un taxi y dirigirse a la casa de Ishida, no podría permitirse el perder más tiempo, tenía que resolver las cosas con su terco novio.

El taxi se detuvo fuera de una casa que ella conocía muy bien, pues cuando ella e Ichigo estaban de vacaciones siempre visitaban a su amigo en Tokio. Pago al taxista y toco a la puerta de la casa de su amigo, el de seguro que debía de estar en su casa, si no recordaba mal, los días de descanso de Ishida eran los miércoles y los sábados. No tuvo que esperar demasiado a que Ishida abriera la puerta, una vez vio a su amigo lo saludo y le dedico una sonrisa, Ishida por su parte se veía sorprendido. –No te importa que pase verdad Ishida- Él se hizo a un lado para que Rukia pudiera pasar, una vez dentro se sentó en un pequeño sillón de la sala.

Ishida se encontraba descolocado, no esperaba ver a la ex novia de su amigo tan pronto, apenas y habían pasado dos días después de que él decidiera irse a América. La analizo de arriba a abajo, no había cambiado en nada, lo único que podía notarle diferente era su pequeña barriga de embarazada. –No esperaba verte en un largo tiempo- Contesto sincero.

Rukia se sorprendió del comentario de su amigo, en especial del tono un poco agresivo con el que se dirigía a ella –bueno, la verdad es que estoy buscando a Ichigo, y mi hermano me dijo que se encuentra viviendo contigo- Ishida sabía a qué había venido Rukia, pero no podía evitar estar enojado con ella por haber lastimado a su amigo.

-Lo siento, pero se fue hace dos semanas- Se sentó en un sillón al lado del de Rukia, con una actitud indiferente.

-Ishida, no sé qué te habrá contado, pero de verdad necesito hablar con él. Quiero arreglar las cosas- Bueno, las cosas se le empezaban a complicar.

-No creo que puedas arreglar nada- suspiro, el conocía demasiado bien a su amigo, mucho más de lo que lo conocía Rukia –Lo lastimaste mucho-

Rukia comenzo a respirar nerviosa, Ichigo le había contado lo que había paso entre ellos, y por cómo veía las cosas Ishida en estos momentos no era para nada su amigo –Lo sé, sé que lo lastime y que fui una idiota al engañarlo, pero yo aún lo amo Ishida. Por eso he venido hasta aquí, quiero arreglar las cosas con él, no puedo perderlo.- Le respondió Rukia afligida. Ishida la observo y se sintió un poco mal, pues en verdad parecía triste, pero no había vuelta atrás después de lo que paso.

-Ichigo ya no confía más en ti- Tenía que ser honesto con ella, para que no tuviera falsas esperanzas. –Para él todas las relaciones se basan en la confianza, siempre ha sido lo que más le ha importado y cuando deja de confiar en una persona... – suspiro –Esa persona deja de existir para él. Tal vez le tome más tiempo olvidarte, pero tarde o temprano lo hare y fingirá no haberte conocido. Lo siento si soy brusco o rudo Rukia, pero así son las cosas con Ichigo- Las palabras de Ishida derrumbaron toda esperanza que ella guardaba. Ella lo conocía y sabia de la importancia que Ichigo le daba a la confianza, aun así, ella no se rendiría, ella lo amaba demasiado como para rendirse tan fácilmente. Tal vez si le explicaba a Ishida las razones por lo que hizo lo que hizo, este le ayudaría a arreglar las cosas con Ichigo.

-Eso ya lo sé Ishida, por eso necesito de tu ayuda. Tuve mis razones para hacer lo que hice, pero aprendí mi lección...- Ishida sabía a lo que ella quería llegar, pero aun si él le ayudaba nada cambiaria, sin importar las razones por las que ella lo engaño, Ichigo nunca cambiaria de parecer.

-Rukia... – Volvió a suspirar, notaba la desesperación en los ojos violetas de su amiga –No importa porque lo hiciste. No importa si lo hiciste porque pensabas que el ya no te quería, o porque la situación entre ustedes era difícil. Ichigo no cambiara de opinión sin importar lo que le digas, el no soporta el engaño y las mentiras, es algo que deberías de saber muy bien-. Y ella lo sabía, ella conocía muy bien a Ichigo, pero no quería aceptar la realidad. No aceptaría que lo había perdido.

-Solo dime donde está, por favor Ishida, déjame hablar con el- pidió suplicante, quería una pequeña oportunidad, la necesitaba.

-Lo siento Rukia, pero tampoco puedo ayudarte con eso- Noto las lágrimas que comenzaban a caer por las mejillas de la mujer de ojos violetas. No podía traicionar a su amigo. –Como ya te dije, él se fue hace dos semanas. Ni siquiera se despidió, el solo se fue. Lo siento.- Rukia no era estúpida, ella conocía bien la relación que ichigo e Ishida tenían, él nunca se iría sin decirle a donde iba. Simplemente él no se lo quería decir y estaba segura que Ichigo se lo había pedido, no tenía caso seguir insistiéndole a Ishida, nunca le diría nada. Decidió darle las gracias a Ishida y despedirse de él, iría a ver a su hermano y después vería como encontrar a Ichigo.

...

Ichigo no podría estar más feliz, desde el día que llego a Boston y se dirigió a la universidad supo que había tomado la decisión correcta. No le había tomado mucho tiempo el acomodarse a la habitación que la universidad le proporcionaba, había llegado un poco temprano, y sus clases comenzarían hasta las 2 p.m. así que estaba libre durante dos horas, entonces salió a conocer el lugar. Había muchas personas alrededor de las instalaciones, disfrutaba del hermoso paisaje que el campus de la universidad le brindaba. Estaba tan inmerso en sus pensamientos que no se daba cuenta de las miradas que recibía por parte de algunas mujeres que lo observaban con deseo y algunas otras lo observaban curiosas.

Una de ellas decidió acercase a él para presentarse y de paso darle un recorrido por las instalaciones –Disculpa- le llamo para que le prestara atención, Ichigo se sorprendió al sentir el cómo le tocaban del hombro, volteo hacia su derecha, encontrándose con una chica rubia hermosa, con unos increíbles ojos verdes. –Hola, me llamo Marie, ¿eres nuevo verdad?- Cuestiono la chica, Ichigo solo asintió con la cabeza –Te gustaría que te diera un pequeño recorrido, digo, para que conozcas la universidad- se ofreció la chica, la verdad es que no tenía nada que hacer y le encantaba hacer amigos aunque debía de admitir que el chico nuevo le parecía muy atractivo.

Ichigo estaba algo descolocado, la rubia chica lo había tomado por sorpresa cuando desfrutaba de la vista que el campus le brindaba –Soy Ichigo, encantado- Sonrió, la verdad es que le encantaría conocer de una vez las instalaciones de la universidad, y la chica rubia con su belleza no hacía más que aumentar sus ganas por conocer la... Universidad.

-Bueno, sígueme- Comenzó a caminar con vitalidad la chica. Mientras le mostraba las instalaciones; dígase laboratorios, salones de clases, canchas para que los alumnos pudieran practicar cualquier deporte, el gimnasio del que disponía la universidad, las varias bibliotecas para apoyar en las investigaciones a los alumnos, así como también el salón de cómputo y algunos que otros salones en las que se realizaban actividades recreativas varias. Cada que le mostraba una nueva sección de la Universidad, la chica rubia solía explicarle algunas cosas a Ichigo, como sitios "especiales" para poder estar solo sin que nadie te moleste, las diversas actividades que podías hacer dentro de la Universidad, las muchas expediciones y salidas que la institución solía hacer a lo largo de los ciclos escolares... Le conto un sinfín de cosas que Ichigo no sabía cómo una de chica de primer año sabia.

Se sentía raro, la chica hablaba y hablaba y no paraba, pero eso no era lo extraño, si no la facilidad con la que cambiaba de tema, era demasiado aleatorio. En un momento estaban hablando acerca de lo que los había hecho decidir estudiar esa carrera, para después cambiar por una pregunta que no tenía nada que ver con el tema "¿Cuánto mides?" ¡Quién diablos te pregunta cuanto mides después de cuestionar tus razones morales o éticas por las que decidiste estudiar medicina! Aun así, debía admitir que la chica era muy agradable. En fin, ese en resumidas cuentas fue su primer día, ahora el viernes estaba listo para comenzar de nuevo, las clases no le parecían completamente diferentes a lo que veía cuando estuvo en la universidad de Tokio, la única diferencia era la rapidez con la que abarcaban los temas, aun con solo tres semanas de clases se pudo dar cuenta de eso.

...

Las clases pasaban rápido, le encantaba el ritmo que su nueva vida llevaba y por sobre todo la atención que muchas veces recibía por parte de las féminas. Ahora se estaba dirigiendo a su trabajo de medio tiempo, tenía que salir corriendo pues a Marie se le ocurrió discutir de nuevo con él para que dejara el trabajo, algo así como "aprovecha el dinero de tus padres por el momento, no hay por qué trabajar" le dijo con una sonrisa como siempre, esa mujer siempre sonreía, y no es que Marie fuera perezosa o simplemente una "huevona" como su amigo Sado le decía. En el poco tiempo que llevaba conociéndola y tratando con ella (pues era además de Sado, su única amiga) se dio cuenta de lo dedicada que ella siempre era para las cosas que le importaban. El entendía lo que ella trataba de decirle y aunque se lo dijera de la peor manera posible lo que ella pensaba era más o menos esto "Concéntrate en los estudios y en sacar buenas notas y no te preocupes por cosas que no deberías" comprendía a su amiga, pero así no era el, a Ichigo no le gustaba que le regalaran las cosas, siempre luchaba para logras sus metas, así lo habían criado.

Llego a la oficina un poco tarde, justo ahora se encontraba trabajando como asesor de una pequeña empresa, Sado trabajaba también en la misma empresa como administrador. La verdad es que le impresionaba la paga que les ofrecían a ambos chicos, solo por administrar y asesorarlos con sus inversiones y negocios, sin mencionar que se trataba de un trabajo tan solo de medio tiempo.

-Llegas tarde Ichigo- Le reprocho su amigo al verlo llegar. Ichigo estaba tan cansado por tanto correr que no podía articular palabra – ¿Marie otra vez?- Sado sonrió divertido con la expresión de derrota de ichigo –Me impresiona que una chica tan pequeña te pueda detener por tanto tiempo, Ichigo- Termino burlándose un poco de su amigo, recordando las veces en que la rubia lo detenía obligándolo a platicar con ella, no sabía cómo esa chica conseguía siempre obligar al pobre chico a escuchar sus cosas –Deberías de aprovechar tu estatura, ella solo mide 1.65-

-Para ti es fácil decirlo, eres hijo del campeón mundial de boxeo de pesos pesados. Además... - Observo por un momento a su moreno amigo, lo cierto es que aun sonriendo tenía ese aire de rudeza que siempre intimidaba –En Japón siempre me tachaban de delincuente por el color de mi cabello. ¡Aquí se lo pintan hasta de tres malditos colores joder! Como voy a poder intimidarlos como tú lo haces, cuando a mí me llaman hípster- Sado estallo en carcajadas recordando aquella vez que fueron por un café a Starbucks y una muchacha lo alago por lo bien que le quedo su cabello "¡Qué bonito! Siempre que yo me lo intento pintar me queda fatal y cuando veo a un hípster con tan bonito color de cabello me muero de envidia ¿Cuál es su secreto?" solo recordar la expresión de Ichigo hacia que le diera un ataque de risa.

Ichigo agradecía que Marie no los hubiera acompañado, pues si a alguien tan serio como a Sado le causaba tal ataque de risa... No quería ni imaginarse las burlas por parte de aquella rubia excéntrica.

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El tiempo seguía pasando, y demasiado rápido para una joven peli negra con seis meses de embarazo. Aun recordaba como si hubiera sido ayer la vez que visito a su hermano en Tokio, después del incidente que este tuvo con Ichigo, casi le daba un infarto al ver a su Nee-sama en tan deplorable estado

-"¡Wah! Que te paso nee-sama ¿Quién fue el idiota que te hizo eso?"-

-"Fue el idiota de tu novio Rukia"- Había respondido sin dar mucha importancia, sin darle tiempo a Rukia de replicar y defender a Ichigo, Byakuya prosiguió –Necesito saber la verdad, Rukia ¿Por qué te dejo Ichigo?"- No estaba para juegos. Rukia supuso que Ichigo se lo había echado en cara, así que no tenía sentido mentirle a su hermano, y le explico todo lo sucedido. –Ya veo, así que fue por eso- Su hermano se encontraba muy tranquilo para la sorpresa de Rukia, ella creía que la iba a regañar como siempre hacia cuando cometía un error - ¿De quién es el niño, Rukia?- Le dolía cuando se le cuestionaba sobre el padre de su hijo ¿Porque nadie podía creer que fuera de Ichigo? Pero siempre terminaba contestándose sola "Porque lo engañe con Renji"

-Es de Ichigo- Y aunque sabía por la expresión de su hermano que no le creía, ella no perdería el tiempo intentado convencerlo, era mejor que dejara que hiciera la prueba de paternidad a "espaldas" de ella. –Sé que no me crees ¿Cuándo pensabas hacer la prueba de paternidad?- Decidió confrontarlo.

Byakuya ni se inmuto, el conocía a su pequeña hermana, sabia lo inteligente y deductiva que es –Si no te molesta, me gustaría hacerla mañana a primera hora- Se acomodó de nuevo en su cómoda cama, ese chiquillo golpeaba duro, muy duro y necesitaba descansar.

Al siguiente día fuimos para realizar la prueba de paternidad, y ya para el viernes tuvimos los resultados, cuando mi hermano comprobó que en efecto mi hijo es de Ichigo creía que me ayudaría a buscarlo, pero se negó... de eso ya tres meses y aún sigo sin poder encontrarlo, ni siquiera soy capaz de encontrar pista alguna. Creo que ya es hora de que me resigne... Él no quiere que lo encuentre.

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-¿Te gusto la película?- Ichigo observo a su acompañante, desde hace ya tiempo que decidió comenzar a salir con algunas mujeres que le pretendían, claro, evitando por completo algo serio y solo teniendo pequeñas salidas que por lo general terminaban en sexo.

-Bueno, la verdad no suelo ver películas de este tipo pero no estuvo mal- la joven mujer pareció emocionarse cuando escucho su mentira piadosa. Había odiado por completo la película, tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para no quedarse dormido en medio de la película, y es que le parecía estúpido como seguían intentando copiar esas malditas películas de Crepúsculo, siempre cayendo cada vez más bajo. – ¿Que te gustaría hacer ahora?- le pregunte de frente, baje un poco mi brazo de sus hombros para tomarla de la cintura y apretarla a mi cuerpo. Enseguida sentí como ella se tensaba poniéndose nerviosa por la cercanía rematando con un ligero rubor que cubría sus mejillas.

Ella levanto su rostro para poder verme a los ojos, Charlie, es el nombre de esa chica castaña de hermosos ojos café claro, rostro un poco redondeado pero no demasiado; desde que la vi cuando comence a trabajar en aquella pequeña empresa había captado mi atención. –Pues, podríamos ir a mi casa y umm no se... ver otra película- respondió nerviosa, disfrutaba ponerla en esa situación, el sabia lo mucho que ella lo deseaba, así que le daría el gusto.

-A tu casa entonces. Pero...- Hizo una pausa y tomo la barbilla de Charlie mientras se acercaba lentamente a sus labios. Ambos sentían la respiración del otro contra su piel, Ichigo agradecía el hecho de que mañana seria sábado y podría aprovechar para descansar un poco –Esta vez yo escogeré la película- al terminar su dialogo tomo posesión de los labios de la castaña chica haciéndola suspirar por el apasionado beso.

...

Hace ya más de tres meses que había conocido a Ichigo y desde el momento en que se había decidido a mostrarle la Universidad no dejaba de pensar en él. La verdad es que se habían vuelto muy buenos amigos y podían platicar durante horas y horas sin cansarse o enfadarse el uno del otro, tampoco existían esos malditos silencios incomodos cada que terminaban de hablar de cualquier tema, y eso era algo que le encantaba. Por eso le parecía tan extraño que no pudiera sacárselo de la cabeza.

Aun recordaba cuando se sentaron juntos en la clase de anatomía, poco tiempo después de haberle mostrado la universidad, él le había contado casi siendo "obligado" por ella y sus preguntas interminables, que venía de Japón, pero eso le parecía extraño, realmente no tenía pinta de asiático... para nada, según ella había deducido al verlo en el campus por primera vez, que su pais natal seria Grecia, o Italia y se lo había comentado justamente en medio de la clase. –Tú no eres japonés, mentiroso- Ichigo se limitó a verla extrañado, como era que podía dudar de su nacionalidad. –No pareces japonés para nada, tu eres de Grecia a mí no me engañas- Él se limitó a reír un poco – ¿De qué te ríes idiota? - Ichigo negó con el cabeza divertido.

-Bueno, es que nunca me habían dicho eso- La rubia seguía sin comprender porque le parecía divertido –Mi Papá es mitad griego por parte de mi abuela, y mi mamá es italiana, así que solo soy un cuarto japonés- la verdad lo que lo había hecho reír fue la expresión de su amiga, ella siempre solía hacer unas muecas extrañas y esa no había sido la excepción. – ¿Te diste cuesta de mi descendencia por mi hermoso perfil griego verdad? – Pregunto a su amiga sonriéndole con altanería.

-¡Claro que no! Es que hueles igual de feo que ellos- Bromeo, se sonrojo un poco. La verdad es que Ichigo desde el principio le había parecido guapo, demasiado guapo... simplemente no quería que el se enterara o se aprovecharía de eso. Ichigo rio un poco más y siguiendo el comentario de Marie levanto un poco su brazo para oler su axila fingiendo desagrado por el olor a lo cual la rubia solo atino a reírse a carcajadas, cosa que no le hizo gracia al profesor de anatomía, pues los regaño por estar distraídos en clase, lo cual, para mala suerte del profesor, solo los hizo reír más.

La verdad es que se la pasaba muy bien con Ichigo, era muy divertido estar junto a él... Pero debía sacárselo de la mente y terminar de una vez su tarea, ya después le reclamaría por distraerla tanto inconscientemente.

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Continuara...


N/A La chica nueva, Marie, para que se den una idea de como es les dare una pequeña descripcion: Rostro un poco redondiado, ojos grandes verdes claros y una larga cabellera hondulada, es delgada pero atletica, tiene marcado el abdomen pero sin exgerar, de eso que enamoran *.* con una pequeña cintura y caderas pronunciadas pues esta nalgona xD es talla 36B. Digamos que es una de esas chicas de las que te dejan babeando cada que las vez, pero Ichigo se sabe controlar ;D. N/A 2 oh por si se lo preguntan, Ichigo habla cuatro idiomas: Ingles, Italiano, Griego y Japones xD Aqui es un hombre muy culto para sus cortos 22 años, aunque no lo demuestre :P

Bueno, espero sinceramente que els halla gustado el capitulo y les agradeceria mucho que me hicieran saber que les parecio por medio de un review, eso me ayudaria para seguir con la historia. Bueno sin mas me despido, nos leeremos luego!