VIII
Luego de que Aoko saliera del vestidor con su uniforme puesto, ella y Akako fueron a su salón para recoger sus bentos. Su salón se encontraba vacío, puesto que todos sus compañeros estaban almorzando en la cafetería. Cuando los tuvieron en sus manos, se dirigieron a la azotea. Aoko estaba nerviosa, era la primera vez que almorzaba con Akako a solas, así que no puedo evitar sonrojarse, ¿qué le estaba pasando? La conversación de las chicas sin dudas la había alterado.
Después de instalarse, ambas se sentaron y empezaron a comer. Aoko se sentía feliz por compartir este momento con Akako, después de lo que pasó con Kaito y en el vestuario con esas chicas, ella necesitaba a una amiga.
Qué bueno que Akako-chan haya aparecido, pensó.
—Kuroba-kun tuvo un colapso por agotamiento, es por eso que se desmayó. Además, su temperatura era alta, pero ya se le bajó —Aoko la observó mientras Akako seguía hablando sin alejar la mirada de su bento—. Ahora está dormido. La enfermera me dijo que no se irá de la enfermería hasta que las clases terminen, incluso más tarde.
Aoko se sintió incómoda. ¿Por qué Akako le estaba contando esto?
—Tú sabes por qué pasó esto, ¿verdad, Nakamori-san? —Akako preguntó con una mirada seria.
Aoko entendió a qué se refería Akako. Era bastante obvio de que ella estaba hablando acerca de la vida secreta de Kaito. Desde hace mucho tiempo, ella, al igual que Saguru, hacían alusión a ello cuando conversaban con Kaito; sin embargo, ella nunca se percató de ello. Ahora se arrepentía por no hacerlo.
—Sí —respondió un poco desanimada.
—¿Cómo sucedió?
—Todo pasó el día antes de mi cumpleaños, Kaito dijo que estuviera atenta a las once y cincuenta, ya que tenía preparado algo muy especial para mí. A esa hora se mostró un video, fue muy hermoso, pero en el truco final, donde supuestamente aparecería a mi lado, él no apareció. Esperé y esperé
mientras lo llamaba, pensé que algo malo pudo haberle pasado, estaba preocupada. Fue entonces que vi en las noticias el robo de KID, cuando lo enfocaron, él dijo que llegaría tarde al cumpleaños de Aoko. En ese momento sentí que todo encajaba, que todo tenía sentido… aunque no quería creer que era verdad. Pero la última vez que hablamos y lo confronté, él no negó ser Kaitou KID, solo lo aceptó —le dio una sonrisa a Akako.
Aoko parpadeó para que las lágrimas, que se le habían acumulado en sus ojos, no salieran. Ella se había prometido no volver a llorar por la culpa de KID y no quería que Akako la viera llorar.
—Después de enterarte, ¿se lo dijiste a alguien? ¿Como a tu padre, por ejemplo?
—No —negó con la cabeza—, no conversaré del tema con alguien que no sepa del secreto. De hecho, eres la primera persona a la que se lo cuento. Es obvio que tú y Hakuba lo saben, siempre molestaban a Kaito con eso, fui una tonta por no darme cuenta antes.
—Y ahora qué vas a hacer, ¿planeas seguir toda tu vida molesta con él? ¿O le darás otra oportunidad?
—No lo sé —confesó—. Una parte de mí quiere darle otra oportunidad y así volver a lo de antes: Kaito y Aoko, los mejores amigos de la infancia. Sin embargo, no puedo hacerlo y no sé por qué. Cada vez que veo a Kaito, me recuerda lo estúpida que fui. Además, creo que perdí mi oportunidad, debí ir a la enfermería para ver cómo estaba… ¿Dijiste que fue por agotamiento?
—Así es.
—Debí suponerlo, papá llegó muy tarde por el robo que hubo en Beika.
Después de eso, ambas quedaron en silencio. Aoko no entendía por qué Akako estaba tan preocupada por si Kaito y ella se amistaban o no.
—¡Ya veo! —Aoko tomó a Akako por los hombros— ¡A ti te gusta Kaito, ¿verdad?!
Akako se sonrojó e intentó negarlo. Aoko pensó que Akako se veía linda sonrojada, como esa vez en el viaje escolar donde Akako le dijo que estaba interesada en Kaito.
—¡No tienes por qué negarlo, Akako-chan! —Aoko soltó su agarre—. Me lo contaste en el viaje escolar. Eres una chica hermosa, estoy segura de que Kaito podría estar interesado en ti. ¡Debes intentarlo!
—No, no lo haré.
—¿Por qué no?
—Ahora estoy interesada en otra persona.
Aoko abrió los ojos sorprendida, ¿Akako estaba interesada en alguien más? ¿En quién podría ser? Un momento, no será que…
—¿Es Hakuba-kun?
Antes de que Akako pudiera responder, sonó el timbre que indicaba el fin del almuerzo. Akako recogió su bento y se levantó.
—Me temo que hoy no podré responder eso. Es hora de que volvamos a clase, Nakamori-san.
—Aoko.
—¿Disculpa? —Akako la miró de forma confundida.
—Prefiero que me llamen por mi nombre, además yo te llamo por tu nombre. Somos amigas, ¿verdad? Llámame por mi nombre, por favor.
Akako sonrió.
—Está bien, Naka… Aoko-san.
—Muchas gracias, Akako-chan —Aoko sonrió en respuesta.
Ambas volvieron a su salón. Aoko sintió que muchas personas las observaban, seguramente era por los rumores que escuchó antes, pero no le importó. Ahora podía llamar a Akako su amiga y solo eso era lo que importaba.
Quería desearles a todas las mujeres un Feliz Día de la Mujer. Si bien esta fecha es un poco más conmemorativa que festiva, una felicitación por la lucha que cada una hace día a día en esta sociedad, no le hace daño a nadie ^-^
Espero que les guste el capítulo, les agradezco por todo el apoyo hasta ahora ^-^
Ferchus123456: ¡Muchas gracias por la review! Sí, es feo que hablen a espaldas de alguien, pobre Aoko, pero al menos eso no terminó tan mal para ella. Y sobre Kaito, en este capítulo por fin tenemos respuestas a ello. Acerca de cada cuanto actualizo... Bueno, depende de mi tiempo libre y el capítulo en sí. Aunque trato de que cada mes haya una actualización. No es mucho, pero es trabajo
