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Fecha de edición: 04/01/2022
Capítulo 19.
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"La paz interior empieza en el momento en que eliges no permitir que otra persona o evento controle tus emociones."
—Pema Chödrön
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Sus ojos azules se despegaron del paisaje lluvioso y volvió a mirar el pequeño plástico en la palma de su mano, las palabras de Sakura resonaban en su cabeza una y otra vez, era de alguna manera, demasiada responsabilidad de un solo golpe; pero no confiaba en nadie por ahora.
Cerró su puño y volvió su mirada a la ventana, el ataque se había llevado demasiadas vidas por lo que logró escuchar gracias al televisor lejano a su cuarto, la duda constante: si su amiga seguía viva o no, le carcomían segundo a segundo.
Había llegado a lo que suponía, era uno de los escondites de la resistencia, después de huir con ellos y verse instalado en una de las habitaciones, nadie más lo atendió a excepción de aquella mujer llamada Ino: quien se encargó de sus heridas y traía las comidas en silencio. Por supuesto, su apellido era una incógnita total, había quedado por fuera de la conversación; pero algo le decía era una de esas familias con influencia y debían guardar un poco las apariencias.
—Pensé que debía ir a buscarlo.—Fueron sus palabras después de unos segundos, volviendo su mirada a la puerta. Un hombre alto y delgado con cabello gris estaba delante de él.
Kakashi le sonrió, cerrando la puerta detrás de él.
—Mayor Naruto Uzumaki, es un placer finalmente conocerlo. Lamento la demora, he estado un poco ocupado.
El rubio se encogió de hombros, mientras se acomodaba en la cama.
—Algo he escuchado.—Kakashi sonrió tomando asiento.
El silencio volvió a instalarse, ambos hombre se miraban a fijamente estudiándose.
—¿Dónde está El Cuervo, profesor Hatake?—Kakashi lo miró antes de reír, las cosas parecían un poco más fáciles de lo que parecían.
—Por el momento es un poco difícil por la situación; pero me imagino que ha podido conversar con él largo y tendido en el pasado.—Naruto se encogió de hombros, volviendo su mirada a la lluvia.
Todo parecía tan sereno, pensó con amargura al recordar que era una simple fachada.
—Debo admitir que al verlo en persona ha sido un poco abrumador el parecido que tiene con su padre, el General Namizake.
—¿Realmente lo cree?—Fue la simple pregunta de Naruto, volviendo sus ojos a él. Kakashi le sonrió cerrando su único orbe visible.
—Lo hago.
—Déjeme dudar un poco de esa afirmación, conozco un poco la historia, Profesor Hatake. Mis padres de alguna manera se las ingeniaron para advertirme; sin embargo, hice oídos sordos y ahora estoy sentado delante de usted.
—Considero que ha omitido un poco el hecho de que la familia Uchiha se hizo cargo de usted, Mayor Uzumaki. Sé que creció junto al Mayor Uchiha, y ambos fueron compañeros de batalla en sus tiempos más jóvenes. Una verdadera leyenda si me permite decirlo, no opino que ustedes sean los culpables de lo que está sucediendo como tal, después de todo, muy pocas personas se dieron cuenta de quién era Madara Uchiha realmente y la mayoría está muerta ahora.
—Parece que ha hecho una exhaustiva investigación, profesor Hatake.—Naruto lo miró con desconfianza.
—Estuve junto a su padre, ¿sabe? Mientras escribía esa carta que le llegó justo después de que cumpliera los 20 si no recuerdo mal.
Naruto se congeló en su lugar, mirándole con perplejidad. Aquello nadie aparte de él lo sabía, la carta que omitió por comodidad.
—¿Hace cuánto considera que existe la resistencia Mayor Uzumaki?—preguntó con evidente curiosidad, después de todo, la gente siempre había tenido una idea errónea sobre la existencia del grupo.
—Poco después del golpe que hicimos con éxito, y del cual me arrepiento un poco.
—No es el único que lo hace, si le sirve de consuelo—dijo Kakashi, levantándose de su sitio—, pero está equivocado, la resistencia podría decirse, tiene casi dos tercios de su edad, ha sido un largo camino hasta aquí, por sí quiere escuchar la historia.
Naruto movió la cabeza esperando a que continuara, con sus orbes azules fijos en su visitante, Kakashi caminó hasta la ventana y observó el panorama que dejaba la lluvia, antes de comenzar:
"Desde tiempos remotos hemos sido gobernados por un hombre, un hombre que en la antigüedad, se creía era el elegido por los Dioses o bien cuya familia había sido bendecida con un poder divino, ¿verdad o mentira? Es algo que aún está a discusión"
Kakashi se detuvo un momento antes de seguir:
"El poder es demasiado tentador y de alguna manera corrompe el alma de aquellos que no son lo suficientemente fuertes. Durante siglos hemos estado a merced de buenos y malos, dependiendo con que foco se vea la situación; sin embargo, la única diferencia que existe entre este periodo y los otros es que se ha evolucionado como sociedad y ahora nuestra mente es más abierta a las opiniones y a la realidad, en resumen somos más empáticos que antes"
Ahora sus ojos se encontraron, mientras Naruto miraba a Kakashi con curiosidad, este dejó escapar una risa antes de seguir, la paciencia no era una de las virtudes del Mayor Uzumaki a su parecer.
"Aproximadamente hace 25 años, un grupo de personas disconformes y conocedores de todos los horrores que estaban pasando a puerta cerrada de lo que fue alguna vez la casa imperial, se juntó para buscar una manera de detener el poder desmedido y la carencia de moralidad al que se veían sometidos. Amaban a su país como nadie y estaban dispuestos a morir por él de ser necesario, querían cambiar las reglas de juego de tal manera que todo el mundo se viera en parte beneficiado, proteger a aquellos que habían sido víctimas del peor rostro del poder y eliminar el horror que sufría los marginados, los pobres que poco o nada le importaban a los demás"
Se detuvo un momento, tocando el vidrio frío y húmedo por la lluvia.
"Varios hombres y mujeres comenzaron a armar un grupo, y transmitir sus saberes, no solo personas que tuvieran conocimientos de la guerra; sino intelectuales que pudieran ayudarles a descifrar cuál sería el movimiento del hombre que tenía en su poder un ejército completo con genios en diferentes ámbitos y unas ansias de poder muy bien ocultas"
—¿Quiénes?—interrumpió Naruto, mirándolo fijamente—.¿Quién aparte de mis padres estuvieron en esto?
—No te lo diré.
Naruto gruñó ante la negativa, dispuesto a levantarse de su cama.
—¿Quién? No puedes pretender que me quede aquí sentado escuchando lo que puede ser una sarta de mentiras.
—Tú mismo buscaste al Cuervo. Tu mismo esperaste paciente durante un tiempo considerable poder hablar con él. También eres uno de nosotros, es suficiente saber que tus padres y tú son también nuestros camaradas y los Uchiha son el mal que debemos exterminar.
Naruto dejó escapar una risa, negando con la cabeza.
—¿Realmente lo cree? Está lejos de saber el horror que se vive dentro de la base como prisionero, Profesor Hatake. Bien sé que el hermano que nunca tuve, me salvó; pero no puedo decir lo mismo de los demás.
Naruto observó a Kakashi detener el trazo que hacía con su mano sobre el cristal para continuar.
—Han sido unos años difíciles profesor, aunque a usted le parezca que todos los Uchiha son la peor escoria. A mí me salvo uno cuando alguien de ustedes me vendió, las pruebas desaparecieron, sí; pero Madara tenía razones para desconfiar de mí y con eso era suficiente.
Se detuvo un momento, mientras cerraba los ojos. Los recuerdos venían como una enorme ola y no podía mantener la pesadilla a raya.
Después de tanto tiempo aún sentía todo como el primer día.
Los recuerdos de todo comenzaron a llegar a su mente, la manera en que Sasuke lo ignoraba la mayor parte del tiempo. Al inicio iba una vez por semana, se sentaban delante de él esperando algo de su parte o bien eso creía. Eventualmente, dejó de insistir y lo mantenía encerrado hasta que desapareció por un largo periodo.
Sin embargo, un día volvió. Aún lo recordaba con claridad: Jūgo su hombre de confianza preparó el asiento y una pequeña mesa delante de su celda. Sasuke se sentó como si nada y tomó en su mano el vaso de whiskey que le habían servido.
Naruto sabía que raramente bebía y hacerlo delante de él, significaba algo; pero no supo con exactitud qué , Sasuke iba todos los días y se sentaba como si no estuviera ahí, hasta que un día Jūgo se acercó a él y se levantó para salir portando una mirada letal.
Horas más tarde supo la razón del extraño comportamiento: habían capturado a Sakura Haruno y estaba en la prisión de Sasuke.
Era de su conocimiento que Sakura era una pieza clave del éxito que estaba teniendo la resistencia en los últimos años, ella era en efecto una de las mejores: estrategia defensiva u ofensiva, las batallas entre ambos bandos se habían intensificado y peleaban por territorios y poder.
Atrapar a Sakura era atrapar a la estratega y un alto mando con información valiosa, atrapar a Sakura era lo que había puesto a Sasuke en un debate taciturno consigo mismo.
Pese a estar encerrado, conocía el deseo de Mei Terumi de entrar en la vida y en la cama del Mayor Uchiha; pero era casi que imposible. Lo sabía. Sasuke y Sakura habían comenzado a rodearse mutuamente desde hace tanto que le era difícil de recordar, y de alguna manera sabía que ambos terminarían juntos, todo el mundo contaba con eso.
Los rumores que decían: Sasuke había ido a ver a Madara personalmente para pedir un favor y alejar de manera contundente a los hombres que parecían, estaban distantes de tener buenas intenciones con Sakura. Todo por mera formalidad y política; pero a su mejor amigo poco o nada le importaba realmente dichas cosas.
La muerte de Itachi y la traición de Sakura habían sido los puntos de inflexión para él. Todo cambió y saber que la segunda había escapado, tirando todo por la borda lo hirió de manera profunda, por supuesto, nunca hablaron de eso; pero eran amigos, casi hermanos por más tiempo del que podía recordar.
Después estaba él, la manera en que lo encarcelaron cuando estaba comiendo con Sasuke. En su momento pensó era solo un intento de Mei Terumi para atraer la atención de su mejor amigo, naturalmente, era casi que una rutina.
—Mayor Naruto Uzumaki, queda arrestado por traición.—Habían sido las simples palabras antes de verse arrastrado por toda la cafetería.
—Un momento, teniente Coronel.—La voz de Sasuke llegó con calma, mientras le cortaba el paso, —¿bajo órdenes de quién?
Mei sonrió acercándose a él, Naruto había querido rodar los ojos ante lo ridículo de la situación. Aprovechar cualquier oportunidad para acercarse a Sasuke era definitivamente, lo que menos le gustaba a su amigo.
—Sasuke, el general Madara Uchiha me acabó de dar la orden...
El Mayor extendió la mano ordenando el teléfono móvil por el que se contactaba cada superior, marcó el número de Madara y observó cómo paulatinamente su rostro se volvía más y más inexpresivo.
—Bien. Yo lo escoltaré a mi prisión.
—Pero Sasuke-
—Órdenes de Madara, Teniente Terumi. Si me permite.—Lo señaló mientras los hombres de Sasuke lo tomaban por ambas extremidades, con una última mirada de su parte comenzaron a caminar a través de toda la cafetería.
"Caminata de la vergüenza" era la frase con la que hubiera descrito esa situación; pero de alguna manera se había sentido liberado. Todos los que estaban en el lugar lo observaron con asombro, bien se sabía, era el mejor amigo de Sasuke. Se habían criado bajo las regla Uchiha más extrictas y lo habían sacado como un criminal por traición.
—Entonces, Mayor Uzumaki ¿qué cree que debamos hacer con respecto a toda la situación? Al final, usted opina que Sasuke Uchiha es un ser complejo y diferente a Madara Uchiha.
Fue la pregunta de Kakashi mientras lo sacaba de sus recuerdos.
Naruto sonrió. Sí lo hacía. Sasuke tenía demasiados tonos para su gusto: la guerra y el encarcelamiento habían estropeado la forma en que podía leer a Sasuke.
Se encogió de hombros, volviendo su mirada a la ventana mientras apretaba el pequeño plástico entre sus dedos.
No confiaba realmente en Kakashi Hatake, bien parecía luchar por una causa; pero de alguna manera le parecía que estaba demasiado llevado por las apariencias y los nombres, un hombre que debía diferenciar entre blanco y negro, sin matices de gris ¿habría estado en primera línea?
Era una de las preguntas que rodeaban su mente, ¿qué decisión tomaría si era su vida o la de sus hombres?
Porque la guerra iba más allá de eliminar a Madara y restablecer un orden; la guerra era la culminación de una era y el nacimiento de otra, donde las oportunidades llenaran la sociedad y les ayudara a progresar, la guerra debía ayudarles a que un nombre, fuera solo eso y nunca una marca para lo que quedaba el resto de vida.
La guerra era terrible; pero ahora era su única salida. Morir o vivir, matar o ser asesinado por el otro.
Dos ideologías enfrentadas, la razón la tenían todos y nadie. Así de simple.
—Mayor Uzumaki...
—¿Ha estado en primera línea, profesor Hatake?—preguntó volviendo sus ojos azules al hombre de cabellos grises.
—Perdón.
—Es una pregunta simple, ¿ha estado presente en todas las actividades que ha organizado a través de los años, siendo apuntado con un arma?
Kakashi lo miró con detenimiento, antes de responder:
—No. No he tenido ese placer.
Naruto se rió negando con la cabeza, su elección de palabras se lo podía decir todo y realmente no tenía deseos de discutir con alguien que no entendiera realmente las implicaciones de toda la situación.
—¿Algún pensamiento que quiera compartir, Mayor Uzumaki?
Cuestionó al verlo reír, bien podría ser mayor que él; pero a veces tenía la sensación de que el Mayor Uzumaki le ganaba en ciertas cosas.
—Simplemente, me parece interesante la elección de palabras; pero cuénteme Profesor Hatake, ¿cómo un profesor de la universidad de Tokio se ha vuelto uno de los mayores líderes y representante de los rebeldes?
—Resistencia.—Corrigió Kakashi aún mirándole.
—Resistencia.—Repitió Naruto volviendo su mirada al paisaje húmedo.—Al inicio se me hizo un poco confuso; pero poco a poco entendí: usted enseña historia. Conoce lo que ha vivido el país y podría hacer una premisa de lo que sucedería en un futuro cercano.
Se detuvo un momento, antes de volver a mirar al hombre.
—Tiene un muy buen uso de la lírica, sabe dar discursos. Cualidades importantes para ser un líder, la cara de la organización; pero más allá de eso ¿por qué se unió en primera instancia?
Kakashi lo observó en silencio, antes de sonreír y contestar:
—Como bien dijo: puedo tener una idea de que sucederá si seguimos por este camino. Es solo eso.
—La resistencia existía sí, usted mismo lo dijo; no obstante, era más que todo para buscar una solución pacífica al problema que parece todo el mundo ignoraba en su momento y que muchos han olvidado, aparte de la desigualdad por supuesto.
—¿Cuál problema?
El hombre de cabellos grises lo miró con interés, Naruto sonrió apretando un poco más su puño.
—¿Cuántas personas a su alrededor ha visto desaparecer, profesor? Esas personas que sabía, no tenían dinero; pero sí deudas. Tal vez el vagabundo que estaba siempre por su calle, recogiendo papel y botellas en el basurero.
—Sigo sin entenderle, Mayor.
Naruto negó con la cabeza, dejando sus cabellos rubios tocar la almohada.
—Sí, seguramente nunca lo notó y hasta ahora creen que es una simple mentira inventada; pero no lo es. Antes del golpe, alrededor de 1000 personas desaparecían por mes: personas cuyas finanzas estaban en números rojos, vagabundos o bien huérfanos...Hay rumores ¿sabe? Pero nunca hicimos caso, hasta que la división encargada de resguardar el mar lo informó un año y medio antes del golpe sobre una sospechosa actividad en el puerto: trata de blancas.
Naruto cerró los ojos, relajando su mano. Recuerdos, dolor. El final y el inicio.
—Ese día fue caótico, los rumores nunca cesaron: Sakura, Sasuke y yo, también fuimos a comprobar parte de la información que había sido entregada por mera curiosidad. Todo era demasiado horrible, ¿por qué supone que pusimos todo nuestro empeño en destronar al emperador? Había niños involucrados en tratas de personas, personas que por dificultades financieras eran borradas del mapa, atrapadas por promesas vacías. Vimos el horror, la peor cara del hombre. Así que respóndame profesor Hatake ¿por qué decidió unirse? Usted mismo me ha confirmado que olvidó o era ignorante y nunca dudó de lo que se dijo en su momento.
—Tiene razón. No sabía eso; pero sí quería un cambio: un cambio de oportunidades, un cambio en la ley.
—Un cambio para poder subir en el poder y vengarse de lo que fue un accidente.
—No le estoy entendiendo, Mayor Uzumaki.
—Supongo que sí lo hace; pero sí le sirve de consuelo, estoy seguro del que El Cuervo también lo sabe y si a él le da igual, no tiene de que preocuparse.
El profesor Hatake sonrió, tratando de parecer confundido. Naruto lo observó indiferente.
—En el verano, cuando tenía 12 años e hizo una pequeña visita a la base, perdió el ojo y también a su mejor amiga Rin Nohara de su misma edad.—Naruto comentó con simpleza, mirando cómo se tensaba—. Por supuesto, todo fue un accidente, ¿cómo es que dos menores de edad terminaron en la sección de entrenamiento con objetos corto punzantes y armas de fuego?
Kakashi lo miró con asombro, pocas personas sabían cómo había perdido su ojo ahora cubierto; pero Naruto Uzumaki le estaba contando la historia con demasiada exactitud.
—Obito Uchiha, un compañero de ambos, los sorprendió en uno de los lugares cerrados al público y sin saber que alguien estaba entrenando en ese momento, ya que estaban escondidos. Desafortunadamente, a la señorita Nohara la aplastó uno de esos enormes sacos de arena y usted sufrió un golpe derivado del accidente que causó la pérdida de su vista.
—¿Cómo?
—Es información muy fácil de conseguir si se busca en los sitios adecuados. Usted culpó a Obito por haberlos asustado, mientras todo pasó: su amiga murió, y a usted le dejaban ciego de un ojo.
—¿Leyó el final?—preguntó Kakashi sin ganas de negar nada más.
—Declararon todo como un accidente en la carretera, el culpable huyó.
—Nunca pagaron la indemnización.
—Fue un accidente.—Señaló Naruto—Usted mejor que nadie, sabe que nunca debió haber entrado en una zona restringida a los civiles. Deje de lado su odio por lo que pasó, Madara Uchiha firmó el documento, sí; pero la organización no es para que tome venganzas personales.
—¿Lo está defendiendo? —Amenazó Kakashi, mirándole con rabia.
—No; pero usted debe aprender a distinguir que existen razones de más peso por las que acabar con un hombre.
Kakashi caminó hasta la puerta y tomó el pomo entre sus manos. Estaba frío; mientras él temblaba de ira.
—Es un hombre inteligente, confío en que es la razón por la que El Cuervo aún lo mantiene aquí. Y sé que llegado el momento, hará lo necesario para un bien mayor, no por una simple venganza.
—Tenga un buen día, Mayor Uzumaki. Si necesita algo, estoy seguro de que alguno de nuestros integrantes podrán ayudarlo.
Abrió la puerta, no sin antes escuchar la advertencia.
—Es un simple consejo, profesor. Tómelo o déjelo; pero en el campo de batalla, debe tener las cosas claras porque lo más importante que perderá será su vida y la oportunidad de cambiar todo para bien.
Kakashi cerró la puerta, caminando por el pasillo oscuro.
Sí, él también lo sabía; pero había cosas que eran difíciles de olvidar.
¡Hola a todos! Feliz 2022, sí, lo sé ha pasado un tiempo largo desde la última vez que subí un capítulo, han pasado varias cosas; pero aquí seguimos, espero que todos se encuentren bien y hayan disfrutado del capítulo.
Muchas gracias por seguir aquí, como meté me he propuesto terminar mis historias este año; así que espero poder lograrlo.
Cuídense,
Zhang,off~
