El autor de esta maravillosa historia que voy a traducir es StarLight Massacre por lo que le pertenece todo el desarrollo de la misma y el invento de algunos personajes, mientras que la basa de la historia y otros personajes le pertenecen a la genial J. K. Rowling

Clasificación: M

Advertencias: Slash, violencia, parejas múltiples, malas palabras, sangre, Mpreg, fic de criaturas.

Parejas: Draco/Harry/Blaise/OPM/OPM(Otro Personaje masculino)


En el último capítulo

Harry observó al hombre. Era alto, media aproximadamente 1,90 m., era muy musculoso para un cuerpo tan esbelto, y no usaba camisa. Sus escamas eran de un obsidiana sin fin y un profundo amatista oscuro y se esparcían por la bronceada piel desnuda del hombre. Su cabello era tan oscuro como sus escamas y estaba cortada en capas que llegaban a sus orejas. Su cara lucía suave, fuerte, angular y exótica. Sus inclinados ojos índigos eran fríos y duros, pero estaban llenos caliente lujuria mientras devoraba tanta piel de Harry como podía, persistiendo en su cara y especialmente en su cuello.

El hombre le quitó la respiración a Harry y el oxígeno de todo el aire en los al rededores, y mientras que Harry tomaba un respiración profunda y estremecedora, el Dracken frente a él se movió.


Harry se movió instintivamente arrojándose a un lado para evitar al Dracken que había salta hacia él. Se mantuvo moviendo y esquivando los árboles y arbustos con una gracia casi felina. Pudo oír al otro Dracken tras él y que dios lo ayudara porque este era más rápido.

Harry se negó a bajar la velocidad, incluso cuando el otro Dracken lo alcanzó y gruñó sonando como un tormenta, e incluso cuando sus piernas se detuvieron se arrastró lejos de ese hombre. Su respiración salía en cortas ráfagas de aire, Harry trató de perder a su atacante corriendo de un lado al otro al azar, pero el Dracken siguió cada movimiento, Harry tuvo la sospecha de que el otro estaba jugando con él y que disfrutaba cazándolo a través del bosque.

Bordeando un grupo de árboles que se encontraban muy juntos y saltando un gran charco, Harry rápidamente fue tomado por la cintura en medio del aire y el peso agregado lo estrelló contra el piso.

Un duro gruñido y largas manos que se apretaban alrededor de su garganta lo mantuvieron quieto y silencioso mientras el otro Dracken olfateaba su nuca. ¡El libro no había mencionado esto!

Una lengua fuerte y musculosa lamió lenta y sensualmente su cuello y casi instantáneamente la mente de Harry cambió. Sus instintos le decían que este Dracken no iba a lastimarlo, que si él quisiera hacerle daño lo hubiera mordido y no lamido, solo estaba compitiendo por su atención. Este Dracken era un posible compañero.

Harry no sabía si esto lo asustaba o excitaba, así que decidió que era un poco de ambos. Hacia solo tres mese que había descubierto que era un Dracken, ¡no podía tener un compañero ya! Era demasiado pronto.

Harry tembló de miedo cuando el otro Dracken continuó lamiendo su cuello con su lengua, saboreándolo, haciéndolo suyo con la esencia de su saliva.

¿Así era como su madre se había sentido cuando se dio cuenta de que su padre era un Dracken pero también un posible compañero? ¿Había sido lo suficientemente fuerte para mantenerlo alejado por todo una año? Harry no pensaba que podría ser tan fuerte, no cuando la única cosa que quería en el mundo estaba sobre su espalda lamiéndolo.

Harry trató de darse vuelta, quería mirar a los ojos del hombre que estaba haciendo cosas tan pecaminosos con su cuerpo, pero las manos que unas vez flojas habían ido a descansar a la base de su cuello se apretaron castigadoramente.

Harry gimoteó y se volvió a quedar quieto, pero movió su cuerpo en un intento de transmitir al otro Dracken que lo único que quería era darse vuelta.

-Silencio pequeño, yo cuidaré de ti. Solo quédate quieto -ronroneó el otro Dracken. Su voz era suave y profunda como el terciopelo. Tenía un acento pero era demasiado suave como para que Harry pudiera descubrir de exactamente donde.

La lengua volvió a encontrar el punto tras su oreja que sorprendentemente excitaba el cuerpo de Harry, una risita oscura cayó de los labios del otro Dracken.

-Me has estado volviendo loco con tu esencia intoxicante por dos meses. No podía encontrarte, seguía la esencia solo para encontrarme con callejones sin salida y clases en sesión. Traté de olfatearte durante las comidas, pero me has estado evitando Prezioso.

Harry movió su cabeza tanto como podía, largos dedos se enredaron en en su mata de cabello negra despeinada para pararlo y tiraron fuertemente.

-Sí, lo hiciste. ¿Por qué sino hubieras corrido de mí? No me gusta ser evitado o que corran de mi Prezioso.

Harry no tenía idea de lo que significaba Prezioso pero conocía ese tono de voz. El otro Dracken estaba enojado y molesto con él. Se enrolló y lloriqueó.

-Oh tranquilo Prezioso, no sabías lo que estabas haciendo pero aprenderás. ¿No volverás a correr de mi, no?

Harry movió su cabeza y fue recompensado con la que la mano que agarraba su pelo se aflojara y en su lugar masajeara su cuero cabelludo.

-¿Puedo verte? -preguntó valientemente Harry escondiendo su miedo y fortaleciendo su voz para que no se escuchara su vacilación-.

-Por supuesto que puedes Prezioso. No amaría nada más que me miraran por horas y horas.

Cautelosamente Harry se volvió sobre su espalda así que estaba pecho a pecho con el Dracken que se encontraba arriba de él. Miró profundamente dentro de esos ojos índigo. Eran tan familiares, pero la cara era diferente a cualquier cosa que hubiera visto antes. Esto difícilmente le podía sorprender, él no lucía en nada como Harry Potter cuando estaba en su forma Dracken, ¿así qué por qué esta persona luciría igual en su forma humana?

-Eres tan hermoso Prezioso -le dijo el otro Dracken recorriendo con sus dedos largos y elegantes su mejilla-.

Harry realmente miró al otro hombre que estaba recostado sobre él. Era tan guapo que era irreal. Tenía pómulos altos, una nariz cincelada, una mandíbula fuerte, unos inclinados ojos índigo y una boca sensual que se curvaba sobre unos colmillos que lucían mortales, ellos eran un poco más largos que los suyos.

-¿Te gusta lo que ves? -le preguntó el Dracken de ojos índigo engreídamente, una sonrisa curvaba su boca-.

-Sí -respondió Harry en un susurro-.

Un momento después su boca fue tomada en un beso duro y contundente que lo dejó sin habla e incapaz de hacer otra cosa que someterse completamente a su compañero, porque en su mente no había duda de que ese Dracken sería su compañero. Harry deseaba desesperadamente ser amado, estaba demasiado deseoso de cualquier pequeña muestra de afecto, por lo que solo se lastimaría a si mismo si trataba de mantenerse apartado de este Dracken.

Su voluntad no era tan fuerte como la de su madre y su infancia y pobre crianza lo habían dejado con el anhelo de cualquier tipo de amor y atención, este hombre podía darle su sueño de una familia y Harry se apoderaría de el con ambas hombres.

-¿Cuál es tu nombre Prezioso?

-Harry -respondió inmediatamente-. ¿Cuál es el tuyo?

-Soy Blaise, debo asumir que recibiste tu herencia este verano o en los primeros días de setiembre ya que no estabas el año pasado aquí.

-Eso es correcto -respondió Harry-.

-He sido un Dracken por un año, cumplí diecisiete el 20 de octubre.

Su compañero era 10 meses más grande que él, su compañero había sido un Dracken por un año. Cualquier pregunta que Harry tuviera su compañero sería capaz de respondersela. Se sintió seguro y confortado cuando su compañero, Blaise, exploró su cuello y cara con la punta de sus dedos.

-Eres muy fuerte Prezioso, habrá otros a los que gustará competir por tu atención. Te compartiré solo con el número menor de dominantes que necesites para quedar embarazado de nuestros hijos, no te permitiré tener un harem de hombre, no seré empujado a un lado ni ignorado porque tienes tantos hombres a tu alrededor que no tienes suficientes horas en el día para para pasar con cada uno de nosotros.

Harry miró la cara enfurecida de su nuevo compañero y permaneció acostado completamente quieto cuando las garras de Blaise se acercaron peligrosamente a su garganta.

-No quiero un harem -susurró honestamente Harry-. Solo quiero una familia.

Un brutal beso a sus labios respondió la afirmación hecha por Harry y las manos de Blaise se deslizaron por su cuello para agarrarla en un mejor ángulo.

-Esa es la respuesta correcta Prezioso -exclamó Blaise mientras Harry trataba de recuperar su respiración-. No seré deshonrado al tener un compañero sumiso que se comporta como una puta.

-¡No soy una puta! -escupió duramente Harry-.

Inmediatamente las garras de Blaise estaban en su nuca y Harry lloró de dolor.

-No me hablaras de esa manera Harry, soy tu compañero dominante, tu protector y el futuro padre de tus hijos, merezco respeto.

-El respeto se gana no se da libremente -le respondió fuertemente Harry aunque mantuvo su voz apacible-.

Él no sería una persona inferior a su compañero solo porque era un Dracken sumiso. Ellos serían iguales o sino que Blaise siguiera su camino.

Blaise sonrió y lamió lentamente su mejilla mientras retraía las garras para dejar la punta de sus dedos acariciando su cuello una vez más.

-Tengo un compañero fuerte -susurró Blaise-. Tan fuerte y obstinado. Eres perfecto Prezioso.

Harry sintió el placer llenarlo mientras su compañero lo alababa. Confiadamente levantó sus brazos para envolverlos alrededor de los anchos hombros de Blaise y este le sonrió.

-Nunca temas tocarme Harry, nunca serás rechazado por mi cuerpo.

Harry acarició el fuerte cuello de Blaise ahora que se le había permitido tocar a su compañero, amó la suavidad de la piel bajo su nariz y sus mejillas.

-Eres entrañable Prezioso. ¿Aún tienes hambre? Interrumpí tu comida y necesito probar mi valía como un cazador eficiente. Atraparé algo para nosotros.

Blaise se paró y fácilmente levantó a Harry, quitándole la suciedad dejó que sus manos permanecieran sobre el cuerpo de Harry antes de darle un suave beso en sus labios.

-Quedate aquí Prezioso. Volveré muy pronto, soy muy bueno cazando.

Blaise se fue en un parpadeo e incluso con su nueva visión Harry solo vió una raya negra y purpura reflejando la luz de la luna. Harry quería moverse al hueco del árbol a su izquierda, no se sentía cómodo en el campo abierto donde cualquier depredador podía acechar y cazarlo, pero su dominante le había dicho que se quedara quieto, no quería las garras en su cuello otra vez y el libro había dicho que los dominantes castigaban duramente a sus sumisos por hacer algo malo.

Debatiendo con si mismo Harry pesó los pro y las contras cuidadosamente antes de decidir que a su dominante le gustaría más tener a su compañero vivo cuando volviera que a uno obediente muerto, así que se arrastró hacia el hueco del árbol.

El hueco por dentro era cálido y Harry se acurrucó entre las hojas en descomposición envolviendo sus alas a su alrededor para mantenerse caliente. Se encontró pensando ociosamente que este hubiera sido el perfecto lugar donde ubicar el nido si estuviera un poco más alto. Cuando Harry se dió cuenta en el tren de pensamientos que se encontraba, abrió sus ojos y su cara tomó una expresión de horror.

Esta era la centésima vez que se encontraba a si mismo pensando sobre anidar y tener pollitos desde que había recibido su herencia hacía tres meses, pero esta era la primera vez que había imaginado a esos pollitas como una mezcla perfecta de si mismo y Blaise. Tragó. Casi no conocía a Blaise, solo sabía que era un dominante y Harry lo consideraba un compañero bueno, fuerte y capaz. Eso era todo, otra cosa era que su compañero iba a al mismo colegio que él, estaba en su mismo año y cumplía el 20 de octubre. Harry se negaba a tener pollitos con un extraño.

-¿Prezioso? ¿A dónde fuiste Harry?

Harry se arrastró del hueco del árbol y se encontró siento aplastado contra un pecho sólido. Esperando ser castigado Harry no estuvo preparado para ser empujado contra un gran semental muy apetitoso. Blaise se sentó detrás y Harry se tensó esperando el castigo, Blaise solo empezó a limpiarlo gentilmente sacando las hojas y ramitas de su cabello.

-Come Prezioso, antes de que tu comida se desangre y enfríe -le urgió Blaise-.

Cuidadosamente Harry cortó un pedazo de carne del semental y primero le ofreció a Blaise quien soltó una risita y movió la cabeza.

-Esta comida es para ti pequeño Harry. Ya comí hasta llenarme.

-No puedo comerme todo esto solo -le dijo Harry ni pensando en decirle que la causa de que comiera tan poco era porque pasaba hambre en el verano-.

-Y yo tampoco lo espero, capturé el animal más grande que encontré para probarte que soy más que capaz de proveerte a ti y a nuestros futuros hijos de comida -le dijo Blaise con esa maldita sonrisa, aun sacando pedazos de árboles del nido que era el pelo de Harry-.

Harry hundió sus dientes en la carne jugosa y gimió suavemente, Blaise se endureció detrás de él. Brazos largos y musculosos se envolvieron alrededor de los hombros de Harry y fue dado vuelta de un tirón para encontrarse en beso apasionado, Blaise lamió y limpió sus labios y mentón ensangrentados.

Esta vez encontró a Harry luchando contra Blaise, moviendo su boca y enredando sus lenguas. Blaise gruñó pero no lo castigó, así que Harry tomó esto como que no estaba haciendo nada malo y se removió en los brazos de Blaise para acercarse más a su compañero dominante.

Fue Blaise quien rompió el beso y lo empujó nuevamente hacia el semental, urgiendo a Harry a comer hasta no poder más. Cuando todas las hojas y pedazos de ramas habían salido de su cabello Blaise se puso a correr sus dedos a través de este y acariciar la sedosa piel del cuello de Harry.

Cuando la mayor parte del semental se hubo ido y Harry tenía su estomago lleno hasta no poder más, todo lo que quería hacer era dormir, Blaise paró de jugar con su piel y su cabello y en su lugar envolvió los brazos gentilmente a su alrededor y empezó a mecerlo y arrullarlo suavemente.

-No podemos dormir aquí afuera. La gente notará que no estamos en nuestros dormitorios.

-Relájate Prezioso, no te inquietes mucho. Me encargaré de eso. Nadie se atreverá a preguntarme donde he estado y esos que se atrevan son amigos que saben mejor que preguntarme en primer lugar.

Inadvertidamente Blaise le había recordado que ahora no tenía amigos que siguieran sus movimientos y frunció el ceño antes de acurrucarse en el calor de Blaise. Ahora al único que tenía era Blaise.


Blaise le sonrió suavemente a su dormido sumiso. Harry era muy hermoso y parecía muy frágil pero había visto a su compañero matar esa cierva, y este era mortal, hermoso y peligroso. La manera en la que había usado sus garras para rasgar la garganta de la cierva, como se había abalanzado sobre ella mientras esta había estado comiendo pasto inconscientemente, como la había rasgado con sus colmillos y los ruidos que había hecho mientras devoraba la carne.

Blaise se estremeció y gruñó suavemente. Harry sería su fin. Solo había conocido a otro Dracken sumiso desde que había recibido su herencia el año pasado, una niña mimada que creía que era la única Dracken sumisa en el mundo. Sus padres la habían arruinado, ellos tres creían que ella debía tener al dominantes más fuerte, más poderoso, hermoso y con las alas más grandes, ellos habían llamado a todos los Drackens dominantes a su mansión que residía en Toulouse para que conocieran a su hija.

No faltaba decir que mientras era una chica muy bonita por fuera por dentro estaba podrida, había tratado a los dominantes que habían llegado a conocerla como perros que debían postrarse entre ella y suplicar por su atención.

Blaise no olvidaría a Miette Amarante Solange por un largo tiempo. Había sido tan despreciable que los dominantes, incluido él, que ellos llegaban y se iban. Ella había terminado con un dominante que estaba tan desesperado por tener una compañera que hubiera elegido a cualquiera.

Creía completamente que su karma estaba castigandola por ser tan mimada y arrogante. Miró a Harry cuando su respiración se enganchó, pero su compañero solo había vuelto su cabeza más cerca de su estomago y acurrucado.

Blaise sabía exactamente quien estaba en su brazos pero no podía parar de preocuparse. En el momento en que había visto esos ojos verde esmeralda sorprendentemente hermosos lo había sabido porque había solo una única persona en Hogwarts con ojos tan aturdidoramente verdes. Harry Potter.

Sabía que tenía una maldita guerra que enfrentar cuando el mundo supiera que tenía un sumiso no conocido y sin compañero con él, pero estaba dispuesto a pelear hasta la muerte por su compañero. Pero por Harry valía la pena morir de agonía mil veces.

Sabía que estaba rompiendo las reglas, sabía que iba a ser castigado por no informar inmediatamente al consejo que había un Dracken sumiso en sus alrededores, pero desde que había tomado la primera bocanada de la suave esencia a castañas de Harry había querido el Dracken para si mismo.

No quería darle una chance justa a cada Dracken sin compañero para ganar a Harry, quería a Harry y nadie lo iba a alejar de él. Al menos no hasta hasta que se hubiera establecido firmemente como el compañero de Harry, luego dejaría a Harry elegir más dominantes para quedar embarazado. Aunque ni uno más que el necesario para tener una nidada de pollitos.

Harry resopló en sueño y Blaise le sonrió otra vez. Harry era tan adorable y entrañable. Era natural y dulce, diferente a Miette. Blaise podía verse a si mismo teniendo varias nidadas de pollitos con Harry, todos ellos igual de dulces y entrañables como su madre; con Miette todo lo que había podido pensar era los engendros mimados que crearía si es que podía embarazarse para empezar, porque había rumores de que se había acostado con hombres humanos ya que no quería que su cuerpo se alterara por el embarazo y pasar por el dolor del parto.

Blaise miró el vientre plano de Harry. Luciría maravilloso redondeado y listo para tener a sus hijos. Gruñó de placer y envolvió sus brazos más firmemente alrededor de Harry. Los Drackens sumisos hombres eran tan raros que cada dominante que viniera a ver a Harry trataría de conseguir su atención y convertirse en su compañero. Blaise no podía permitir eso, no cuando los dominantes superaban en número a los sumisos por viente a uno, no había suficientes sumisos y cuanto más tiempo estaba sin un compañero un Dracken dominante más vicioso y desesperado se volvía por obtenerlo ya que sus instintos le gritaban que debía tener una nidada de pollitos para aumentar los números.

Blaise no quería terminar así, quería una gran familia. Quería nidada tras nidada de pollitos con Harry, solo con Harry.


Harry despertó cálido y confortable en una cama desconocida. Parpadeó antes de sentarse y mirar alrededor, todos sus músculos se tensaron y sus sentidos estaban en alerta. Eso fue hasta que miró donde estaba. Obviamente estaba en los dormitorios de Slytherin, la copioso cantidad de verde y plata y el excesivo uso de las serpientes atestiguaban eso, pero lo que realmente lo calmó fue la esencia de la persona desconocida que estaba acostada en la cama con él. Blaise.

Esto debía ser como lucía Blaise sin sus rasgos Dracken. Aún era igual hermoso, fuerte y inquebrantable, mantenía sus hombros anchos y su cuerpo poderoso aunque esbelto. Pero sus escamas se habían ido dejando detrás piel perfecto y de color oliva. Sus alas también se habían ido y Harry lamentó la perdida de apéndices tan hermosos.

Volviendo a acostarse, Harry miró como dormía Blaise. Su dominante lucía fuerte incluso cuando dormía, sus hombros anchos se levantaban y caían con cada respiración mientras que su cara estaba sin emociones tanto cuando dormía que cuando estaba despierto. La boca de Blaise no estaba hecha para sonreír.

El crujido de una cama hizo que Harry mirara sobre su hombro por una brecha en las cortinas verdes que estaba alrededor de la cama. Un movimiento de cabello rubio produjo que Harry hiciera la conección final que su cerebro había estado esperando. Su compañero era el mejor amigo de Draco Malfoy. El Draco Malfoy que odiaba cada aire que respiraba.

-¡Blaise! -la áspera voz adormilada de Malfoy cortó el silencio de la mañana-. ¡Blaise levántate! Tenemos que ir a la biblioteca antes de que el castor de Gryffindor robe todos los libros buenos.

La cara de Blaise se arrugó al ser sacado de su sueño, pero fue demasiado lento en contestarle al rubio que abrió las cortinas de la cama solo par dar un salto atrás en shock cuando vió a Harry acurrucado al lado de Blaise.

-¿Potter? ¿Qué demonios estas haciendo acá?

Malfoy iba a agarrar el brazo de Harry pero fue interceptado por otra mano que agarró su brazo. Harry sintió a Blaise presionarse contra él y sentarse en la cama.

-Tranquiliza tus gritos. Estoy levantado, pienso que todos lo estamos -gruñó Blaise mirando alrededor para ver la cara de Theodore Nott asomando entre las cortinas de su cama-.

-Jódete con estar levantado, ¿qué demonios está haciendo Potter en tu cama?

Blaise envolvió sus brazos alrededor de Harry y lo empujó más cerca de su pecho.

-¿Eso no es obvio? -le preguntó Blaise con una ceja levantada-. Ahora déjame solo y ve a vestirte, tu eres el que demora media hora en estar listo no yo.

Draco abrió su boca pero la mirada severa de de Blaise le hizo hacer una mueca y darse vuelta para ir al baño contiguo a alistarse.

-Me disculpo por él Harry nunca es el mejor en las mañanas -le dijo Blaise suavemente-.

-¿Me cargaste hasta aquí? -preguntó Harry con un pequeño rubor-.

La sensual boca de Blaise se curvó en una irresistible sonrisa y asintió una vez. -Lo hice. Amé sostenerte cerca de mi, seguías moviendo tu cabeza para que se recostara sobre mi corazón.

Harry se volvió a ruborizar y trató de controlarse, pero todo le que consiguió fue ruborizarse aún más. Blaise soltó una risita y salió de la cama estirando sus brazos hacia atrás y por encima de la cabeza, su espalda crujió.

Harry hizo la mismo y empezó a buscar su túnica, era sábado y no había clases, pero no tenía otra ropa.

-No te permitiré vestir el mismo equipo dos veces seguida Prezioso -susurró la voz de Blaise en su oreja-.

Harry se dió vuelta con la ira llenando su estomago. Estaba lo suficiente avergonzado de haber sido capturado por Draco Malfoy de todas las personas posibles en la cama con Blaise, pero decir que su ropa no era lo suficientemente buena era empujar más allá de la linea.

-¡Puedo vestir lo que me guste! -siseó Harry-.

-No, tu no lo harás -respondió severamente Blaise mientras sus ojos se volvían fríos y duros como una piedra-.

-¡Sí puedo!

La mano de Blaise salió disparada y se envolvió alrededor del cuello de Harry, su larga mano apretándose fuertemente en reprimenda. Delicados puntos afilados hicieron presión sobre la piel de Harry cuando Blaise dejó salir sus garras a través de sus dedos.

-Vestirás un conjunto de mi ropa hasta que puedas ir a tu dormitorio a cambiarte y ponerte unas que no las hallas usado ayer para correr por el bosque. No te veré a ti, mi compañero, vistiendo ropa sucia -siseó Blaise-.

Harry quería continuar desafiando a Blaise ya que no deseaba ser tratado de manera inferior, quería probar que era rebelde y que no temblaría y accedería a las demandas de Blaise, pero esta relación o compañerismo, lo que fuera, era nueva y Harry no quería saber hasta donde iba la paciencia de Blaise. Blaise lo había arreglado así y él no quería ser lastimado. Suspiró y asintió cuidadosamente muy consiente de las uñas en su cuello.

Blaise soltó su garganta y en su lugar lo abrazó ubicando una lento beso en la cabeza de Harry. Empujó a Harry hacia el armario al lado de su cama y sacó un suave jersey azul marino y un par de jeans de diseño.

Blaise redujo la ropa y para gran vergüenza de Harry trató de vestirlo.

-¡No soy un bebé! -le dijo Harry enojadamente-.

-Eres mi compañero y cuidaré de ti.

-¡Pero no necesito que me vistas! -declaró Harry-.

Blaise estaba confundido. Era de su conocimiento que a los sumisos le gustaba tener un compañero que los vistiera, esto era visto como que un dominante cuidaba de su compañero pero Harry era desafiante a cada momento.

Suspiró y le alcanzó la ropa a Harry quien la arrebató con una mirada. Había sabido que tener un compañero era un trabajo duro, ¿qué relación no lo era? Pero nunca en sus más salvajes sueños pensó que su compañero sería tan obstinado y tuviera una voluntad tan dura.

Supuso que esto venía con tener como compañero sumiso a Harry Potter, la única persona en todos los tiempos que había sobrevivido a la maldición asesina, la única persona que había destruido al Señor Oscuro. Necesitaba decidir que quería más a Harry como su compañero o a su sanidad.

Riéndose suavemente miró como Harry se ponía los apretados pantalones tímida y cautelosamente, Blaise decidió que su sanidad podía pasar a un segundo lugar por una vez, Harry sería un compañero perfecto para él y estaba dispuesto a comprometerse a mantener feliz a Harry, al menos en las cosas menos importantes,


N/A: Se que Blaise y Harry están actuando un poco fuera de su personaje pero esto no será por mucho tiempo, Blaise está shockeado por descubrir que Harry es un Dracken y Harry aún está un poco aturdido porque ya no es humano. Todos los que aman a Draco no se preocupen. Aún no ha notado que Blaise y Harry son Drackens, está demasiado envuelto en su propia vida en la forma narcisista y egocéntrica que todos amamos, pero él lo notará pronto y entonces Blaise tendrá que pelear por Harry.

N/T: Voy a empezar diciendo gracias chicos ame sus reviews y espero que sigan dejándolos. Como ven los capítulos son más las que en mi otra historia por lo que demoro más en traducirlos pero no se preocupen no dejaré de traducir esta historia ya que la amo.