El autor de esta maravillosa historia que voy a traducir es StarLight Massacre por lo que le pertenece todo el desarrollo de la misma y el invento de algunos personajes, mientras que la basa de la historia y otros personajes le pertenecen a la genial J. K. Rowling

Clasificación: M

Advertencias: Slash, violencia, parejas múltiples, malas palabras, sangre, Mpreg, fic de criaturas.

Parejas: Draco/Harry/Blaise/OPM/OPM(Otro Personaje masculino)


En el último capítulo

Riéndose suavemente miró como Harry se ponía los apretados pantalones tímida y cautelosamente, Blaise decidió que su sanidad podía pasar a un segundo lugar por una vez, Harry sería un compañero perfecto para él y estaba dispuesto a comprometerse a mantener feliz a Harry, al menos en las cosas menos importantes.


Harry tenía que admitir que la ropa de Blaise era mucho más cómoda que cualquier cosa que hubiera vestido antes. Amaba los apretados jeans azul oscuro y el jersey azul marino. Todo encajaba perfectamente en él y dedujo que había sido un tonto al discutir con Blaise sobre que iba a vestir, aunque nunca le iba a decir esto.

Harry quería salir a escondidas del dormitorio de Slytherin bajo una capa, pero Blaise no quería oír nada sobre eso así que salieron rumbo al desayuno a plena vista de los otros Slytherin, quienes lo fulminaron con la mirada mientras caminaba por su sala común bajo el brazo pesado y protector de Blaise.

Las mujeres en particular eran muy viciosas en esas miradas y Harry no sentía solo incertidumbre, sino también una punzada de posesividad. ¡Blaise era su compañero dominante! Ellas no lo podían tener y quitaría la carne de sus huesos si intentaban algo.

La intensidad de su posesividad le asustaba; nunca había tenido algo sobre lo que ser posesivo. No había tenido nada durante su infancia, ni un juguete o juego que fuera estrictamente suyo, demonios ni su ropa era suya. Las únicas posesiones sobre las que sentía un poco de posesividad eran su capa de invisibilidad, el mapa del merodeador y le Saeta de Fuego, y todas ellas eran por razones sentimentales. La capa había sido de su padre, el mapa había sido de su padre, Remus y Sirius, y su Seata de Fuego se la había dado su padrino, su padrino que estaba muerto.

Pero esas tres cosas palidecían ante la posesividad que sentía por Blaise. Él rebanaría a cualquier persona que se atreviera a tratar de robarle su compañero, lo que se contradecía con lo que había leído en el libro sobre los Drackens sumisos. Ese libro había afirmado que un Dracken sumiso no pelearía por su compañero dominante, pero Harry pelearía por Blaise hasta que su cuerpo dejara de respirar.

-No te preocupes Prezioso -murmuró Blaise-. Esas patéticas chicas humanas no tienen comparación ante tu paralizadora belleza. Ellas te fulminan con la mirada porque están celosas de tus rasgos perfectos.

-Pienso que están celosas de mi porque te tengo -le respondió Harry-. Ellas te quieren.

-Bueno entonces tendrán que permanecer celosas ya que nunca me tendrán.

-No entiendo. Podrías tener una de ellas si quisieras, diablos podrías tenerlas a todas. El libro dice que los Drackens dominantes no tienen ninguna consecuencia al tomar a un humano.

Blaise soltó una risita profunda y apretó el brazo alrededor de los hombros de Harry gentilmente.

-Ah Prezioso, eres tan adorable. No debes creer todo lo que lees en un libro sobre nuestro tipo. La mayoría de la información esta entreverada o es completamente errónea. Es verdad que no habrá consecuencias para un dominante que tome a un humano, pero un dominante siempre preferirá un Dracken sumiso sobre un humano. Los Drackens sumisos se están convirtiendo en menos y menos comunes Prezioso; ahora los Drackens dominantes superan a los sumisos por aproximadamente veinte a uno. Nosotros no estaremos con un humano si tenemos otra opción.

De pronto Harry entendió todo mejor y se sintió lo suficiente seguro como para incluso devolverles la mirada fulminante a las chicas, lo que divirtió mucho a Blaise.

Cuando llegaron al Gran Salón, Harry automáticamente se desvió hacia la mesa de Gryffindor, hasta que una mano agarró su brazo deteniéndolo. Blaise solo levantó una ceja y empezó tirar de él hacia la mesa de Slytherin.

-¡No quiero sentarme en la mesa de Slytherin! -argumentó Harry, tratando y fallando, en arrancar los dedos de Blaise de su brazo-. ¡Blaise!

-¡Te sentaras conmigo! -le dijo firmemente Blaise-. No estarás fuera de mi vista o de mi alcance.

-¡Esto es ridículo! -siseó Harry-. ¡Solo estaré al otro lado de la sala!

Blaise se sentó y empujó a Harry hacía su lado, sin quitarle su brazo.

-Come tu desayuno -ordenó Blaise, pero Harry lo miró venenosamente-. Harry, come tu desayuno.

-¿Y qué si no lo hago? ¿También me forzaras a hacer eso?

Los ojos de Blaise se volvieron peligrosos, pero a Harry no le importó y le mostró su dientes en una primitiva muestra de desafío.

Blaise golpeó duramente su nuca y Harry hizo una mueca, cada pizca de desafío dejó su cuerpo. Se acurrucó en su jersey prestado y se enrosco sobres si mismo tanto como le fue posible en el banco.

No le gustaba ser castigado por su dominante, pero se sentía como si todo estuviera sucediendo demasiado rápido. Hacía tres meses que se había convertido en un Dracken y ya tenía un compañero, y Blaise le había dicho que los libros no tenía todas las respuestas y que las que tenían eran erradas o medias verdades. La información que tenía sobre su especie podía llenar una huevera, probablemente la mitad de la misma si la mayoría de esta era errada.

Sentía como si se estuviera perdiendo su personalidad. No era inferior; no se arrastraría o gatearía detrás de Blaise. ¡No era una persona débil! Había confiado en si mismo por mucho tiempo, prácticamente se había criado y defendido a si mismo, pero ahora sus instintos estaban obligándolo a olvidar todo eso y confiar en Blaise para todo.

¡No necesitaba que nadie lo protegiera! Había estado haciéndolo muy bien por su propia cuenta y así había sido desde antes que recibiera colmillos afiladísimos y garras ácidas. ¡No era como si estuviera indefenso o fuera incapaz de protegerse!

Un par de labios acariciando su mejilla hicieron que Harry se derritiera en el abrazo de Blaise, olvidando el hecho de que toda la sala los estaba mirando. Quería permanecer enojado con Blaise, quería resistirse a él y demostrarle que no era un pequeña criatura débil y patética a la que se debía golpear, pero no pudo mantenerse enojado con él, ni cuando lo había golpeado y humillado delante de todo el colegio.

-Solo come algo Mio Prezioso -le susurró Blaise y Harry se encontró llenando su plato antes de que realmente registrara lo que Blaise la había dicho-.

¿Qué tipo de poder tenían los Drackens dominantes sobre sus sumisos? ¿Un dominante podía forzar a un sumiso a hacer lo que este quisiera o era que Harry estaba harto de pelear? ¿Realmente estaba tan desesperado por ser querido y amado qué se rendirían ante cualquier demanda de Blaise?

Tenía que admitir que tener la larga y cálida mano de Blaise acariciando gentilmente su baja espalda era mucho mejor que recibir un golpe en la nuca de esa misma mano. ¡Pero no podía pensar de esa manera! ¡No perdería su personalidad solo para tener un vida más fácil! ¡Blaise tendría que comprometerse a no hacer las cosas siempre de su manera!


Albus Dumbledore estaba muy preocupado. Muy, muy preocupado ya que había visto a Harry entrar al Gran Salón con un Slytherin de sexto año llamado Blaise Zabini. Vió cuando Harry intento ir a la mesa de Gryffindor, solo para ser empujado hacia la mesa de Slytherin.

Lo última gota que colmó el vaso fue el duro golpe en la nuca que le aplicó el heredero Zabini. No toleraría que Harry fuera abusado bajo su nariz. Tendría que para esta relación abusiva, si eso era lo que resultaba ser.

Se levantó de su lugar en la mesa de profesores y caminó hacia la mesa de Slytherin. Ubicó una arrugada mano sobre el hombro de Harry y fue descubierto con un jadeo de sorpresa de su estudiante favorito y un bajo gruñido del heredero Zabini, quien con su mirada estaba haciendo un agujero que atravesaba su cabeza.

-Remueve amablemente tu mano del cuerpo de Harry -ordenó Blaise tan cortesmente como pudo con sus dientes apretados y sus puños cerrados-.

-Me estaba preguntando si podría tener unas palabras contigo Harry -Albus se dirigió al joven Gryffindor, sus ojos brillaban-. Extraño nuestras charlas que acompañan la hora del te y como hoy es sábado, estaba esperando que me hicieras el placer de acompañar a este viejo.

-Por supuesto profesor -respondió Harry cortesmente con esa bella sonrisa que Albus recordaba tanto de la joven Lily Evans-.

-Ah, Harry mi niño, mimas demasiado a este viejo.

Harry rió suavemente mientras se levantaba, listo para acompañar a su director. Sin embargo Blaise tenía otros planes ya que se paró entre Harry y su director.

-Voy a pasar el día con Harry -siseó, ya no pretendiendo ser respetuoso-.

-¡Blaise! Detente -lo regañó Harry-.

La mano de Blaise salió disparada a agarrar la nuca de Harry, clavando las garras, que eran escondidas seguramente por el cabello de este.

-Le sugiero Sr. Zabini, que deje a Harry en este instante y venga conmigo a mi oficina -tronó Albus-.

-¡Le sugiero que se quede fuera de las cosas que no le conciernen!

-Sr. Zabini -interrumpió un voz sedosa-. Espero que siga la solicitud del director, odiaría ver a una de mis serpientes en detención y créeme que haría esa una experiencia extremadamente tortuosa.

Harry miró esos ojos de un negro profundo y se estremeció. Snape sabía. Sabía exactamente lo que eran Blaise y él y no lucía feliz con Blaise.

-Severus, tal vez podrías acompañarnos a mi oficina. Esta discusión debe mantenerse fuera de pequeños ojos y orejas curiosas.

Snape asintió y con una fuerza nunca antes vista por Harry en el hombre delgado, arrancó la mano de Blaise de su nuca y guió a Blaise fuera de la sala, Harry y Dumbledore los siguieron de una manera más tranquila.

El viaje fue silencioso, y Harry no pudo evitar frotar su nuca para borrar el dolor que había allí. No notó que la afilada visión de Dumbledore había captado esta acción inconsciente.

Una vez dentro de la oficina, Dumbledore se sentó tras su escritorio y le indicó a Harry que se sentara en la silla más alejada de Blaise, a quien Snape había forzado a sentarse en la silla de la derecha.

-¿Chicos alguno de ustedes quiere té? Siempre encuentro a este muy relajante.

Tanto Snape como Blaise movieron sus cabezas, pero Harry sonrió. Dumbledore sabía que Harry no podía resistirse a una taza de té con miel.

Albus rió placenteramente mientras preparaba el té favorito de Harry y lo colocaba en una taza de porcelana blanca y amarilla, antes de sorber un poco de su té de menta. Suspirando de placer estudió al enojado y conflictivo heredero Zabini sobre el borde de su taza.

Blaise gruñó y Snape tuvo que aplicar incluso más presión sobre el hombro de este para mantenerlo en la silla. Harry había pensado que era imposible mantener a Blaise ya que era una Dracken dominante y podría arrancar los brazos del cuerpo de Snape. Había algo que no encajaba.

-Albus hay algo que debes saber sobre el Sr. Zabini -Snape habló por encima de los gruñidos de Blaise-.

Harry jadeó. Así que Snape lo sabía. Realmente sabía que Blaise y él eran Drackens.

-¿Y qué sería eso Severus mi niño?

-Blaise es un Dracken dominante, una espacie de dragón humanoide.

-Soy plenamente consciente de lo que son los Drackens Severus, varios de ellos han pasado por esta buen colegio desde que me convertí en director. Sin embargo estoy curioso de porque esto fue mantenido en secreto, en las reglas de los fundadores de este colegio se dice que el director debe de saber de todos los estudiantes no-humanos.

-Fue decidido por Marianna, la madre de Blaise, y yo, de que la herencia de Blaise debía mantenerse en en secreto debido a su posición en el colegio. La guerra con el Señor Oscuro aun seguía siendo violenta cuando Blaise recibió su herencia, su madre no quería que este usara a su único hijo como una arma.

-Ah y por supuesto, cuanto más gente supiera, naturalmente más difícil sería mantener el secreto.

Dumbledore acarició su barba y Harry se acurrucó en su asiento. Quería saber que le sucedería a Blaise, quería saber que le pasaría a él viendo que también era un Dracken y no le había informado al director.

-¿Y todo esto que tiene que ver con el Sr. Potter? -preguntó seriamente Dumbledore, juntando los dedos por encima de la taza de té media vacía y mirando duramente sobre sus lentes con forma de media luna-.

-¡Él es mio! -exclamó furiosamente Blaise-.

-Recibí mi herencia esta verano señor, en la mañana de mi cumpleaños número dieciséis -dijo Harry tranquilamente-. Soy un Dracken sumiso.

-¡Blaise conoces las leyes! -exclamó furioso Snape-. ¡Podrías ser asesinado por esto!

-Harry vale la pena -respondió desafiantemente Blaise-.

-¡Piensa en tu madre!

-¡Mi madre estaría de acurdo conmigo! -siseó Blaise, cuanto más enojado se volvía más pronunciado se volvía su acento-.

Snape tomó una respiración profunda y suspiró.

-Blaise sabes que esto no puede ser mantenido en secreto. Las leyes son firmes; todo Dracken dominante necesita probarse a si mismo frente a un sumiso.

-¿Qué? -exclamó Harry en shock-.

Todos los ojos se movieron en su dirección y él tembló, pero permaneció devolviendoles la mirada.

-Potter las leyes sobre esto son claras. Tienes que ser anunciado como un Dracken sumiso y todos los Drackens dominantes que están buscando un compañero deben probarse ante ti.

-¡Pero yo no los quiero! ¡No quiero a otro dominante! ¡Quiero a Blaise!

Snape cerró las ojos, y una mueca se formó en su cara.

-Ya te has abrido camino en él Blaise; espero que estés listo para las repercusiones de esto. Sabes que el consejo te castigará. El nieto del Mayor Getus recientemente ha recibido su herencia como Dracken dominante; y ha estado buscando un sumiso desde entonces.

-¡El nieto del Mayor Getus puede meterse su herencia en el trasero! ¡Harry es mio! ¡Nadie va a alejarlo de mi! ¡Ni siquiera el consejo!

Snape tragó cuando vió la mirada de dolor en su cara.

-Sabes que Potter como un sumiso hombre será altamente solicitado. Que no te hayas contactado inmediatamente con el consejo cuando lo encontraste será visto como una gran injusticia Blaise.

-¡No me importa! -siseó Blaise-.

-¿Por qué necesitamos informara que el Sr. Zabini a mantenido oculto de ellos a alguien? -preguntó Dumbledore con una brillo feliz en sus ojos-. ¿No sería todo más fácil si el Sr. Zabini declara que es ignorante de este asunto y hoy le informa al consejo que recientemente descubrí que hay un Dracken sumiso en mi colegio?

Snape parpadeó una vez antes de asentir. -Esa idea tiene merito, podría trabajar si ambos son cuidadosos. Potter debes actuar como si Blaise y tu no son compañeros y Blaise bajo ninguna circunstancia puedes atacar a otro dominante por haber tocado a Potter. Debes actuar como si no fuera tu compañero.

-¿Cómo nos convertimos en compañeros? -preguntó Harry tímidamente-. Nosotros no hicimos nada.

Snape suspiró y lo miró como si fuera la babosa más estúpida del barril, lo que era probable.

-Los Drackens no necesitan tener sexo para convertirse en compañeros Potter. Esto puede suceder de pronto o con el tiempo, en tu caso sucedió de pronto, lo que indica que eres un sumiso muy fuerte y que estas atrayendo a compañeros hacia ti para mantener tu poder controlado así no escapa y mata a alguien inadvertidamente.

-Nuestros Drackens se reconocieron como compañeros cuando te lamí por primera vez Harry. Somos compañeros desde esa primera lamida.

-No necesito ir eso Blaise -interrumpió Snape con un duro gesto-. Lo que importa es que son compañeros y que deben actuar como si no lo fueran, lo que va a ser monumentalmente difícil.

-No realmente. Cuando todos los Drackens vengan aquí todo lo que tengo que hacer es tocar a Blaise y decir que es mi compañero.

-¡No puede ser tan simple Potter! -refunfuñó Snape-. ¡Esto no es tan fácil! Todos los dominantes tiene que congregarse en un logar antes de que el proceso empiece, tendrás que lidiar con Drackens dominantes que trataran de tocarte y halagarte. Ellos te dirán cualquier cosa, te prometerán todo con tal de que aceptes ser su compañero. Como Blaise es el Dracken más cercano no podrá estar junto a ti hasta que todos los otros Drackens lleguen.

-Pero me gusta estar cerca de Blaise.

-No gimotees Potter. No hay nada que se pueda hacer.

-Harry mi niño, haré todo lo que pueda para que hacer esta experiencia más confortable y menos traumática. Creo que los Drackens sumisos eligen el lugar de reunión así este les es cómodo y familiar.

-Sí, eso es correcto -respondió rápidamente Snape-.

-Harry resultaría beneficioso que usaras Hogwarts como lugar de reunión, aquí no serás herido y los profesores, fantasmas y retratos te cuidarán.

-Gracias profesor. No sabía que otro lugar usar.

-Si un sumiso no puede conseguir un lugar de reunión entonces la congregación ocupará la sala del consejo -interrumpió Snape-.

-Ahora, la reunión será una perdida de tiempo, por lo que debemos hacerlo tan pronto como sea posible -afirmó Dumbledore-. No queremos que otros estudiantes se enteren, o que los medios descubran la historia.

-¿Cómo esconderemos esto? -preguntó Snape-.

-Pondré una casa en el otro lado del lago y crearé salas muy fuertes a su alrededor. Necesitamos controlar esto tanto como sea posible, como Harry no tiene un guardián esto sería mucho más difícil, pero al continuar asistiendo al colegio soy su director, y felizmente actuaré como el guardián de Harry.

Harry asintió inmediatamente.

-Blaise dice que voy a necesitar más que solo él como mi dominante, ¿así qué por qué esta reunión va a ser un perdida de tiempo si necesito más de un compañero?

-Porque no obtendrás todos los dominantes que necesites de una vez Potter -le dijo Snape-. Conseguiste tu primer dominante después de recibir tu herencia así que esto empezó tu círculo de reproducción. Después de que termine tu primer periodo de celo, ganaras a tu segundo compañero. Si requieres de otro, necesitaras una tercer reunión tras tu siguiente periodo de celo y así hasta que tengas el numero de dominantes que necesites.

-¡No tendrá más dominantes de los que necesita para quedar embarazado! -exclamó Blaise, fulminando con la mirada al profesor de Pociones-.

-¡Ya te he dicho que no quiero más dominantes de los que necesito para tener una nidada de pollitos! -le gritó Harry-.

La mirada de Blaise cambió hacia Harry y permanecieron así mirándose mutuamente hasta que Blaise gruñó tan profundamente que el sonido reverberó en los pulmones de Harry. Harry bajó su cabeza, satisfecho de que Blaise había conseguido el mensaje, antes que hubiera empujo demasiado lejos a su compañero hasta el punto en que este lo había castigado. ¿Quién dijo que era demasiado estúpido como para aprender?

Harry sonrió y miró por debajo de sus pestañas al severo profesor de Pociones. Maldición, por supuesto que podía aprender.

Blaise abrió su brazos y Harry felizmente ocupó el lugar dentro del circulo que formaban los brazos de su dominante. Esas bandas de músculos duras como el acero se cerraron a su alrededor e inmediatamente sintió paz, seguridad y protección, esto hizo que todos sus músculos se relajaran y su cuerpo pareciera no tener huesos. Tenía que admitir que amaba el sentimiento de ser cuidado y protegido, algo que no le iba a decir a Blaise, al menos no tan pronto.


El té con Dumbledore les había llevado hasta después del almuerzo y fueron capaz de irse después de asegurarle varias veces al hombre que no estaba siendo abusado y que si Blaise trataba de aprovecharse o empujarlo hacia algo que no quería iba a hacerle tragar su testículos.

Blaise lo acarició y lamió todo el recorrido por las escaleras y dejó que sus manos vagaran por encima de su ropa prestado.

-¡Blaise! Por favor controlate; estoy hambriento.

Eso detuvo las manos de Blaise e hizo que levantó la cabeza.

-¿Tienes hambre? Puedo cazarnos algo para comer, no dejaré que mi compañero tenga hambre.

Harry movió su cabeza y suspiró. -Blaise no puedes cazar uno o dos ciervos en la tarde, no con los pequeños primer año explorando felizmente el bosque prohibido y los alumnos de cuarto año retándose a ver quien se adentra más, ¡serás visto!

-No voy a dejar que tengas hambre Prezioso.

-Francamente Blaise ya lo sé, así que solo tendremos que ir a las cocinas.

-No se donde se encuentran las cocinas, pero es lógico que están cerca de los dormitorios de Hufflepuff, es el único lugar que Draco, Theo y yo no pudimos localizar cuando recorrimos el castillo en nuestro primer y segundo año.

Harry sonrió reservadamente. -Entonces tienes suerte, porque encontré las cocinas y se como llegar a ellas.

-Estas lleno de sorpresas Mio Prezioso.

-Conozco casi todos los pasadizos secretos Blaise. ¿Malfoy no te dijo de las vez que de repente apreció mi cabeza en Hogsmeade?

-Sí, lo hizo. Corrió a decirle al profesor Snape. Nunca se comprobó como lo hiciste, o como pasaste a Filch.

-Conozco dos pasadizos para salir del colegio he ir a Hogsmeade -le dijo orgullosamente Harry a Blaise-.

-Mi pequeño pícaro inteligente -arrulló Blaise, volviendo a acariciar su cuello-.

-¿Qué fetiche tienes con mi cuello? -preguntó Harry, aunque inclinó su cabeza a un lado para darle a Blaise mejor acceso-.

-Tienes el cuello más bonito que he visto -respondió Blaise, con sus labios a un suspiró de besar su piel-.

Harry se estremeció y presionó contra Blaise cuando esos labios descendieron una vez más hacia su cuello, mordisqueando y lamiéndolo.

-Quiero tanto marcarte, pero no puedo -susurró Blaise-. Los otros Drackens sabrían inmediatamente has sido marcado por alguien más, eso arruinaría todos nuestros planes.

Harry se alejó de Blaise, aunque no quería y tomo su mano.

-Estamos casi en las cocinas -le dijo Harry cuando vió la conocida pintura del bowl de frutas-.

-He caminado por aquí miles de veces y nunca tuve la idea de que las cocinas estuvieran cerca.

Harry sonrió mientras le hacia cosquillas a la pera en el bowl de frutas. Esta dejó salir la familiar y aguda risita chillona antes de transformarse en un picaporte. Harry movió este, empujó la pintura, quien ahora se había convertido en una puerta, y entró.

Las exclamaciones y saludos de los elfos domésticos hizo sonreír a Harry que mientras los alababa les pidió el almuerzo, el cual tenía un montón de carne. Ellos aceptaron felizmente y lo sentaron junto con Blaise en una mesa en la esquina, antes de colocar varios platos ante ellos.

-Esto es increíble -le dijo Blaise, mirando alrededor mientras comía la deliciosa carne que se encontraba frente a él-.

-Sentí lo mismo cuando vine aquí la primera vez.

-¿Esas son las mesas de las casa?.

-Sip, ¿cómo crees qué la comida llega tan rápido a las mesas? Sabes esta no aparece del aire; los elfos domésticos ponen la comida en esas mesas y luego usan su magia para que pasen a sus sus replicas en el Gran Salón de donde nos servimos -explicó Harry-.

Blaise movió su cabeza con una sonrisa maravillada en su cara. -Siempre me pregunté como pasaba, Draco y yo creíamos sucedía con magia, por supuesto, pero creíamos que era la magia del director, no la de los elfos domésticos.

-Hablando de tus amigos, ¿no se darán cuenta qué no estas?

-No. Están acostumbrados a que falte un par de horas todos los días. Que sucede con Granger y Weasley, toda el colegio se ha dado cuenta de que has estado separado de ellos, ¿qué sucedió Harry?

Harry suspiró y apuñaló su papa con más ferocidad de la necesaria.

-Ron se puso celoso porque los diarios no de paraban de hablar de lo maravilloso que había sido venciendo al Señor Oscuro el pasado abril. Dijo algunas cosas odiosas y dolorosas y bueno, le grité y entonces me dijo que siempre iba a estar solo con la única compañía de mi fama y gloria; que iba a morir siendo un viejo solo y miserable y después de eso le dije que no quería volver a hablar con él. Hermione se puso del lado de Ron porque están saliendo y no quería hacer algo que pusiera en peligro su relación, ella ha estado enamorada de él desde hace mucho tiempo. No les he hablado desde mayo y ellos parecen estar bien sin mi.

Harry se encogió de hombros, tratando de ser indiferente aunque por dentro la ruptura de su amistad le estaba haciendo caerse en pedazos. Habían sido amigos desde que tenían once, cuatro años era mucho tiempo para que todo desapareciera de repente.

Blaise caminó alrededor de la mesa para ir a abrazarlo, acariciando gentilmente su cabello y espalda.

-Ahora me tienes a mi Prezioso y nada nos separará. Encontraremos tantos dominantes como necesites y luego comenzaremos a tener nidadas de pollitos. Seremos una familia Prezioso, te lo aseguro.

-¿Y si los otros dominantes no me quieren? -preguntó Harry inseguramente-.

Blaise rió profundamente y besó la pequeña nariz de Harry.

-Oh Harry, por supuesto que te querrán, ellos se pelearan y mataran mutuamente para obtener tu atención. Los Drackens sumisos no están sin compañero por mucho tiempo después de recibir su herencia Prezioso. Podrías ser el sumiso más feo, estúpido y patético del mundo y aun tendrían a Drackens dominantes rodeándote. Desafortunadamente para mi, eres el sumiso más hermoso, inteligente, fértil y poderosos del mundo, tendré que pelear a diario para mantenerte mio.

-No quiero que seas herido.

-Es inevitable Prezioso, tendré que pelear con los otros Dracken para probar soy digno de ti, para probar que puedo protegerte a ti y a nuestros hijo, es inevitable que no sea herido ya sea mucho o poco.

A Harry eso no le gustaba para nada. De echo no le gustaba la situación en general. No quería a otro dominante a su alrededor, tocándolo, él podía cuidarse por si mismo, pero difícilmente podía enfrentase a Blaise, ¿y si ahí afuera había Drackens dominantes más poderosos y crueles? ¿Cómo podría enfrentarse a él si alguien así resultaba ser su compañero?

Tendría que terminar con todo este desastre tan pronto como pudiera. ¡Cuando todo esto terminara aun quería seguir teniendo a Blaise como su compañero y lo quería vivo maldición!


Aquí estoy con otro capítulo, todas las preguntas y dudas que tienes se irán contestando con el correr de los capítulo así que no se desesperen. Disculpen si tengo muchos errores o si algunas cosas no se entienden, siganmelo diciendo y traté de arreglarlo. Espero que disfruten este capítulo y dejen reviws.

No se olviden de leer mi otro traducción: A Winter's Reprieve, cuya pareja principal es HARRY/RABASTAN LESTRANGE.