El autor de esta maravillosa historia que voy a traducir es StarLight Massacre por lo que le pertenece todo el desarrollo de la misma y el invento de algunos personajes, mientras que la basa de la historia y otros personajes le pertenecen a la genial J. K. Rowling
Clasificación: M
Advertencias: Slash, violencia, parejas múltiples, malas palabras, sangre, Mpreg, fic de criaturas.
Parejas: Draco/Harry/Blaise/OPM/OPM(Otro Personaje masculino)
En el último capítulo
A Harry eso no le gustaba para nada. De echo no le gustaba la situación en general. No quería a otro dominante a su alrededor, tocándolo, él podía cuidarse por si mismo, pero difícilmente podía enfrentase a Blaise, ¿y si ahí afuera había Drackens dominantes más poderosos y crueles? ¿Cómo podría enfrentarse a él si alguien así resultaba ser su compañero?
Tendría que terminar con todo este desastre tan pronto como pudiera. ¡Cuando todo esto terminara aun quería seguir teniendo a Blaise como su compañero y lo quería vivo maldición!
Harry odiaba esto. Odiaba con todo su ser que no se le permitiera estar cerca de Blaise. Después de que Dumbledore le había informado al consejo que había un Dracken sumiso en Hogwarts uno de los Mayores había aparecido casi instantáneamente y se había estado pegado a Harry desde entonces, exclamando que nunca lo iba a dejar solo, y que como era su chaperón, el Dracken de más edad lo acompañaría a todos lados.
Harry estaba al borde de la locura, debido al propósito del Dracken de más edad, el cual era no dejar que nadie y cuando quería decir nadie era nadie se la acercara. Esto producía que los estudiantes hablaran y crearan rumores que se extendía por el castillo tan rápidos como un incendio forestal, algunos de estos decían que tenía una enfermedad infecciosa mortal por lo que no se le permitía a nadie acercársele, esto le producía un deseo de gritar para liberarse la frustración.
Resulto ser que había tres Drackens dominantes que asistían a Hogwarts. Blaise era uno de ellos, muy sorprendentemente Snape era otro y había un tercero que era desconocido. Harry le rogó a cualquier deidad que lo estuviera escuchando para que Snape no empezara a competir por su atención como un adolescente hormonal; no sería capaz de soportarlo, ni superar la visión de su profesor de Pociones haciendo algo tan normal como ofrecerle un ramo de flores o tratar de tener un conversación civil con él.
Blaise estaba desempañando perfectamente su papel de dominantes desacoplado. Como máximo probaba los limites del chaperón de Harry, al igual cualquier otro dominantes sin compañero que estaba interesado en un sumiso haría y luego había otras cosas. Harry reía sofocadamente, soltaba una risita, reía y en algunos casos hasta lloraba de risa debido a algunas de las cosas que hacía Blaise para obtener su atención, que iban tan lejos como para enviarle una docena de rosas de color rojo rubí, una gran barra del chocolate más fino de Honydukes porque sabía que era el favorito de Harry y darle un gatito por un día, que lo había asustado realmente cuando lo vió explotar en papelitos después de doce horas. Su chaperón tuvo que calmarlo, explicarle que no era nada que hubiera hecho y que era un hechizo que convertía el pergamino en un animal, pero que solo duraba por doce horas antes de que el animal volviera a su estado anterior el cual era un papel.
Nadie dijo que Blaise tenía un ventaja injusta porque había empezado a cortejarlo antes que los otros dominantes, parecía que si estabas lejos del sumiso entonces tenías mala suerte y debías trabajar más duramente para impresionar lo cuando arribaras.
Solo tomaron dieciséis horas desde el anuncio para que los primeros Drackens dominantes llegaran, y cuando lo hicieron, inmediatamente empezaron a colmarlo de atención. Era como el tiempo de la comida en un zoológico, todos los Drackens ponían su atención en él por lo que Harry tuvo apenas tiempo de saludar a Blaise, no había que decir que era imposible acercársele lo suficiente como para abrazarlo. Estaba empezando a sentirse solo y aislado al estar tanto tiempo lejos de él.
Harry había sido movido hacia la casa al otro lado del lago, la cual era más un hotel que una casa, la única cosa buena que la había sucedido allí era que podía mostrar su tributos Dracken libremente, amaba la libertad que le producía caminar por los alrededores con sus alas afuera, pero desafortunadamente los Drackens dominantes habían tomado la mayor parte de la casa para si mismos ya que los otros habitantes eran un sumiso y un solo chaperón, Harry quería más privacidad para cuando llegara el momento de su celo.
Harry había sido toqueteado más veces en las pasadas horas que en toda su vida. Su chaperón hacia hasta lo imposible para mantener un ojo en todos los Drackens que llegaban pero no era suficiente, por lo que entendía porque el Dracken de más edad había pedido refuerzos.
Había logrado estar dos minutos a solas con Blaise, cuando a su chaperón empezó a gritarle a un Dracken en particular porque este había metido una mano en la parte de atrás de los pantalones de Harry para acariciar su trasero, su compañero le dijo que los otros Drackens estaban siendo tan viciosos porque era demasiado deseable. Que era hermoso y tenía una personalidad que atraía a todos los Drackens que lo con conocían. Harry estaba muy feliz ya que Snape no estaba allí; realmente no podía imaginar la humillación y vergüenza que le produciría tener a uno de sus profesores toqueteándolo como lo hacían los otros Drackens.
Blaise había sido ahuyentado como un gato molesto cuando su chaperón había terminado de gritarle al otro Dracken y este se había ido guiñándole un ojo y besando la palma de la mano de Harry, lo que le hizo soltara una risita.
Su chaperón se había arrecostado contra la pared y suspirado, tomado un pañuelo de su bolsillo se secó el sudor de la frente.
-Eres diferente mi querido -le había dicho suavemente a Harry-. Nunca había visto esta ferocidad en una reunión desde que soy el chaperón de los sumisos. Pero es correcto decir que eres la pesca perfecta.
-¿Pesca perfecta? -preguntó confusamente Harry, preguntándose porque estaba siendo comparado con un pescado-.
-Sí mi querido. Luces aturdidor, eso solo te conseguiría un compañero, pero tu personalidad excepcional te hace brillar en una liga por encima de otros sumisos, que seas tan poderoso y fértil agrega un bonus.
Harry odiaba que hablaran de él como si fuera un perro de exposición, pero se contuvo de decir algo. Su chaperón era el único que lo mantenía lejos de los toqueteos. Blaise no podía ayudarle ya que pretendían no ser compañeros, si este realmente no lo fuera estaría del mismo lado que los otros dominantes Drackens, tratando de tocarlo tanto como fuera posible.
Habían pasado dos días y Harry esta agotado. Había hablado con muchos hombres, había aceptado muchos regalos y le habían dicho muchos nombre, aunque al único que recordaba era Blaise. Este le había regalado una pulsera de platino, porque sabía que Harry no usaba plata a causa de Remus, una hermosa sonrisa y una pequeña reverencia que le habían hecho reír tontamente. Los otros Drackens eran solo personas anónimas y sin rostro que se interponían en su objetivo que era pasar tiempo con Blaise.
-Bueno, mi querido, creo que esta reunión terminará antes de lo que había creído -afirmó su chaperón esa noche cuando Harry estaba a salvo en su habitación, lejos de los Drackens, y lejos de Blaise-.
-¿Qué quieres decir? -le preguntó Harry dulcemente, sorbiendo su te de miel el cual era su favorito-.
-Pareces muy receptivo al único Dracken del grupo que no se queda aquí.
-Oh. ¿Eso que quiere decir? -preguntó Harry, fingiendo ignorarlo-.
El Dracken de más edad soltó una risita. -Oh es imposible no amarte con lo dulce que eres mi querido. Uno puede decir a simple vista que no fuiste criado por otros Drackens. Tienes los pies bien firmes sobre la tierra y no estas ni un poco mimado o consentido, estoy seguro que eso cambiara cuando obtengas a tu compañero, él o ella te consentirá hasta no poder más y se asegurara de que no necesites nada.
-Es verdad, no fui criado por otros Drackens, mis padres fueron asesinados cuando era un bebé y fui enviado a vivir con la hermana Muggle de mi madre.
Su chaperón movió la cabeza tristemente. -Si el mundo Dracken hubiera sabido de tu existencia habrías ido a vivir con un miembro del consejo. Es una lástima. Pero volviendo a que eres receptivo a un solo Dracken, quiere decir que tu lado Dracken esta siendo fuertemente atraído por él, este le gusta mucho a tu Dracken, mucho más que a los otros dominantes, no tomará mucho tiempo antes de que sean compañeros.
-Oh, ¿pero eso es bueno no?
El Dracken de más edad volvió a soltar una risita. -Solo han arribado un cuarto de los Drackens dominantes, los otros no estarán felices de haber perdido una chance de obtenerte.
-Es su culpa por no haber venido más rápido. Estoy contento de que casi a terminado; ya estoy cansado de tanta atención. He sido besado y toca muchas veces en estos dos días. No estoy acostumbrado a eso. El primer par de horas del primer día me asustaban.
-No temas querido, siempre estaré cerca tuyo y estas habitaciones son tu santuario. Si te sientes abrumado solo necesitas decírmelo y tomaremos un descanso. Lo que pasa es que eres tan especial que los otros Drackens no pueden tener suficiente de ti. Otra cosa que te hace tan querible por los dominantes es que nadie te ha tocado; les excita saber que serán el primero. Aunque no los únicos, eres demasiado poderoso para tener un solo dominante.
Un fuerte golpe en la puerta precedió la entrada de otro dominante de más edad a las habitaciones privadas de Harry, pero lo que le hizo poner la copa de té en la mesa y levantarse de su sillón, listo para correr si la necesidad surgía, era el dominante que había entrado por el costado del Dracken de más edad. Un dominante Dracken desacoplado que de detuvo en seco tan pronto como entró en la habitación e inhalo el aire profundamente.
Ojos de un profundo marrón se clavaron a Harry en su lugar y un feroz gruñido salió de la boca del otro Dracken, demandando que Harry se sometiera.
-¡Mayor Getus, sabes que a los dominantes desacoplados no se les permite ingresar a las habitaciones privadas de los sumisos! ¡Esta es una seria infracción al protocolo! -declaró furiosamente el chaperón de Harry-.
-Elder Trintus, solo deseaba introducirle al nuevo Dracken sumiso mi nieto. Acabamos de llegar y pensé que sería agradable introducirlos mientras tu y to conversamos.
-Como sea, esto es contra las reglas establecidas para la seguridad del sumiso en cuestión, se supone que estas habitaciones son un lugar seguro, un lugar a donde retirarse si se siente abrumado. ¿Cómo esperas que el sumiso se sienta seguro estando rodeado por tantos dominantes si su santuario privado es invadido por un Dracken desacoplado?
-No puedes estar llamándonos invasores Trintus. Solo esperaba que el pequeño se sintiera receptivo hacia mi nieto, solo deseaba que se llevasen bien.
Antes de que cualquiera de los Mayores pudiera volver a hablar el Dracken dominante saltó sobre un Harry que no quería someterse, este dejó salir un chillido indignado y cayó al suelo para evitar al dominante, arrastrándose por debajo de la mesa de café y alrededor del sofá.
-¡Dominic! ¡Detén de una vez esta indigna exhibición! -demandó el Mayor Getus!
Su nieto, Dominic, obviamente no lo escuchó ya que saltó sobre el sofá, tratando de agarrar y sacar a Harry desde ahí. Harry se alejó y bordeó la habitación hasta llegar a la puerta. La abrió de un tirón ya que Dominic corrió hacia él y la cerró de golpe mientras comenzaba a correr, sus intentos le decían que corriese hacia Blaise, que necesitaba la protección de su compañero dominante.
Harry tuvo la suerte de que Dominic parecía no ser tan rápido como Blaise, o habría sido capturado. Era mucha mala suerte estar en una casa del tamaño de un hotel llena de dominantes, que tenía la misma idea de Dominic. Obtenerlo a cualquier costo.
A Harry le pareció que había más dominantes de los que habían estado antes de que se retirara a su habitación, pero entonces no conocía a ninguno de ellos, al único Dracken que le había estado prestando atención era a Blaise y no hubiera reconocido a ninguno por más que se hubiera presentado en los pasados cinco minutos.
Harry hizo el atroz error de mirar sobre su hombro para comprobar cuan lejos estaba el otro Dracken, así que la próxima cosa que supo era que había golpeado algo tan sólido que le hizo ver estrellas. Fue levantado y oyó un retumbante gruñido por encima de su cabeza. Este era un gruñido desconocido, pero esos brazos eran tan protectores, grandes y sólidos que se aferró el Dracken con el que había chocado. La única cosa que pudo discernir era que más alto, más grueso y mucho más musculoso que Blaise.
El Dracken que lo sostenía gruñó tan ferozmente que Harry metió la cabeza debajo del mentón del otro hombre; escuchó como respuesta al menos tres gruñidos y dos siseos antes de que se tambalearse cuando el Dracken que le sostenía empezó a correr y luego volar, sus alas absolutamente grandes golpeaban el aire violentamente.
Volar era mucho más rápido que correr y Harry apretó los ojos bien cerrados así no podía ver piso alfombrado pasando a una velocidad desorientadora, mantuvo sus ojos cerrados hasta que el Dracken que lo cargaba fue tacleado en medio del vuelo por encima de la barandilla de las escaleras.
El Dracken aterrizó duramente sobre su espalda y Harry encima de él, pero antes de que Harry pudiera darse vuelta fue arrancado de agarre del dominante aturdido y otra vez fue sostenido apretadamente cuando el nuevo Dracken corrió con él. Una puerta se abrió y luego se cerró con un hechizo de bloqueo muy fuerte que Harry escuchó ser pronunciado por una voz que reconoció muy bien.
-Prezioso, ¿estás bien? Háblame Harry -la voz suavemente jadeante de Blaise susurró en su oído-. ¿Por qué dejaste la seguridad de tus habitaciones?
-Uno de los Mayores trajo a su nieto a mis habitaciones Blaise. ¡Él estuvo en mis habitaciones! Trató de tocarme, de agarrarme, así que corrí.
-Oh Prezioso, Mio Prezioso -exclamó Blaise sosteniéndolo aun más apretado y envolviendo sus hermosas alas negras y púrpuras a su alrededor-.
-¿Puedo quedarme contigo? Mi chaperón ya ha notado que soy más receptivo a ti que a los otros Drackens, dice que esta reunión terminará pronto debido a eso.
-Por supuesto que puedes Harry, yo nunca te alejaré.
Harry sonrió y se acurrucó en apretado abrazo de Blaise. Esta reunión le había lanzado a la profundidad del mar sin un flotador cuando no sabía nadar. Temía la próxima reunión donde tendría que encontrar a su segundo compañero, ¿por qué Blaise no podía ser suficiente? Él no era codicioso; no quería más de un compañero, ¿así que por qué tenía que necesitar más de uno para quedar embarazado?
La casa se convirtió en un escándalo cuando los Mayores y los dominantes se dieron cuentas que Harry había desaparecido, pero seguramente arropado en la cama de Blaise, Harry descubrió que no le importaba mientras su dominante acariciara cada una de de las sensitivas escamas en sus alas puramente blancas.
Estaba ronroneando otra vez cuando un profundo y sordo ruido salió de lo más profundo de su pecho ya que Blaise había presionado sus labios contra su cuello mientras mientras jugaba con sus alas.
Harry tampoco estaba quieto ya que había sido el primero en explorar el pecho desnudo de sus dominante. Solamente había visto a Blaise sin camiseta una vez, esto había sido la primera vez que lo había visto en el bosque lo cual parecía como si hubiera ocurrido hace mucho tiempo, aunque en realidad había sido solo unos días atrás, y en esa ocasión no había tocado la piel desnuda de Blaise. Pero eso había cambiado ahora.
Blaise era suave y firme, tenía pelo esparcido alrededor de su ombligo y una suave linea de este se perdía por debajo la cintura de su pantalon de pijama, pero aparte de eso, Blaise era suave, lampiño, profundamente bronceado y tenía una firme musculatura.
Harry pasó sus dedos suavemente sobre una de las tetillas marrón oscura y luego sobre la otra, amando el escalofrió que recorrió la columna de Blaise cada vez que lo hizo. Jugó con la piel oscuramente bronceada y comparó curiosamente el tono oliva con el propio rosa y blanco porcelana.
Blaise soltó una risita y empujó las manos de Harry de su cuerpo, poniéndolas contra su pecho mientras rodaba para atraparlas entre sus pechos.
-Prezioso si continuas así ninguno de nosotros podrá dormir esta noche -susurró oscuramente Blaise-.
-¿Esa es una cosa tan mala? Ya terminé con esta reunión falsa. Blaise quiero anunciarte como mi compañero a todo el mundo. No quiero ser tocado, besado, o toqueteado por nadie más que tu.
-Pronto pensarás de manera diferente, después de tu primer celo tu Dracken se dará cuenta que yo solo no puedo embarazarte.
-Eso será luego Blaise, estoy hablando sobre el ahora. En este momento solo te quiero a ti, no a los otros.
Blaise suspiró y enterró su cabeza en el largo cabello negro de Harry, amaba el cabello de su compañero, tanto largo y suave cuando lucía sus rasgos Dracken como corto y desordenado cuando lucia sus rasgos humanos. En ambas formas olía de la misma manera, como castañas.
-Los otros Drackens dirán que fue un juego desleal si lo anunciamos demasiado pronto, pero ellos siempre lo hacen cuando no han sido elegidos por un sumiso, así que no se fijaran mucho en eso, pero el echo de que no has comparado el tamaño de las alas o pasado mucho tiempo con algún Dracken puede perjudicarnos Prezioso.
-¡He tenido dominantes Drackens mostrándome sus alas durante dos días Blaise! Y ninguna de ellas me han interesado, solo miro esas alas de brillantes colores ser empujadas en mi cara y lo único que puedo pensar es, huh, otro par de alas, que lindas, ahora sal de mi camino por favor. ¡No quiero ver alas verdes, azules, amarillas o rojas, las únicas alas en las que estoy interesado son negras y purpuras y las estoy viendo en este momento!
Blaise silenció a Harry con un beso feroz y Harry olvidó todo excepto esos hábiles labios que lo tentaban a separar los suyos para que así su fuerte lengua pudiera reclamar su boca.
Harry despertó la tercera mañana en el hotel Dracken, como lo había nombrado, bien descansado y relajado por primera vez en meses, tal vez incluso años. La razón se volvió aparente casi inmediatamente cuando se encontró acurrucado bajo el brazo pesado y consolador de Blaise. Una ala de escamas purpuras y negras se encontraba sobre sus durmientes cuerpos, como un cortina protegiéndolos de la brillante luz del sol que se filtraba a través de la ventana sin cortinas.
Harry hizo un pequeño y suave ruido mientras bostezaba y se desperezaba, pero Blaise se despertó alerta en segundos, se levantó y escaneó la habitación en busca de amenazas, antes de retraer sus garras y colmillos cuando llegó a la conclusión de que no había peligro alguno.
-Buen día Prezioso -murmuró Blaise, acostándose al lado de Harry y acariciando una de sus mejillas habitualmente pálidas pero en este momento sonrojadas por el sueño-.
-Buen día Blaise -respondió Harry, felizmente inclinándose hacia el toque de este-.
-¿Tienes hambre? Puedo cazar para ti.
Harry movió su cabeza cariñosamente. Blaise sonaba tan emocionado ante la perspectiva de ir a matar un animal para que Harry desayunara. Blaise siempre se ofrecía para cazar para él; eso le hacía preguntarse si estaba en los genes de un dominante cazar para cada comida o si a Blaise solo le gustaba cazar. De cualquier forma hoy Harry preferiría desayunar cereal a carne, por lo tanto apenado rechazó su oferta explicándole lo que le sucedía.
-¿Quieres cereal? Estas entrando en las primeras etapas del celo Prezioso. Necesitas cereal para obtener energía; pronto querrás frutas y verduras para disminuir la perdida de esta y seguir acumulándola.
-Oh, pero entonces los otros Drackens sabrán que ya tengo un compañero, el ciclo de reproducción no comienza hasta tener un compañero.
Blaise asintió. -Lo sé Prezioso. Pronto tendremos que anunciar nuestra unión, pero primero tenemos que ser vistos interactuando y tu tienes que ver a otros dominantes, luego ignorarlos si realmente no te gustan Harry, y entonces rechazar su regalos y atención. Como eres el sumiso el poder es tuyo y de nadie más. Tienes el derecho de rechazar y descartar a cualquier Dracken que quieras, incluso puedes ordenar que se vayan. No dejes que te intimiden Prezioso, ello no tiene ningún poder.
Harry sonrió felizmente ante esa revelación y abrazó a Blaise, mentalmente agradeciéndole por darle la fuerza y confianza que necesitaba para deshacerse de los otros dominantes. Si le estaba permitido descartarlos y ordenar que se fueran de este maldito hotel, entonces no podrían volver a tocarlo y no tendría que correr de ellos por que estos hubieran hecho algo que no le gustaba, estaba muy decidido a deshacerse de ellos. Desafortunadamente sería muy sospechoso si ordenara que todos excepto Blaise salieran de la casa, que era lo que el quería hacer.
Harry se escabulló cuidadosamente de la habitación de Blaise y prácticamente corrió por el pasillo para llegar al comedor. Blaise se tomaría su tiempo duchándose así esto no parecería para nada sospechoso.
La masiva sala que rivalizaba con la de Hogwarts se silenció cuando entró y Harry tuvo el raro pensamiento de que estaba caminando por el corredor de la muerte mientras caminaba confiadamente hacía la punta de la mesa donde estaba ubicado su asiento "especial". Honestamente este se parecía más a un trono que una silla con ese gran y suave almohadón de felpa donde sentarse y sus los brazos y respaldo acolchonados.
-Oh mi querido Harry. Hemos estado buscándote por todos lados -suspiró de alivió su chaperón, que finalmente había aprendido se llamaba Trintus-.
-Pasé la noche en el castillo -Harry mintió sin problemas-. Tenía que salir de esta casa, sobre todo después de que mis habitaciones hubieran sido profanadas.
-Sí, sobre eso Harry, Dominic esta muy apenado de su comportamiento -interrumpió el otro Mayor, luciendo afligido-. Desea compensarte por eso.
-No tiene que hacerlo, lo único que quiero de él es que se vaya.
-No sabes lo que estas diciendo Harry -le reprendió firmemente el Mayor Getus-.
-Sí que lo hago. No me quedaré aquí mientras él lo siga estando. ¡Lo quiero fuera de aquí!
-Desháganse de él -gruñó un dominante-. ¿Cómo podremos interactuar apropiadamente con Harry si este esta concentrado en escaparse de él?
-No nos volvamos desconsiderados, todos reaccionaron de la misma manera cuando llegaron aquí, Diminic no es diferente a ustedes.
-¡Nosotros no actuamos como él! -estalló duramente otro hombre, este de al menos 2,0 m. y con anchos hombros-. ¡Nosotros respetamos las reglas! Ninguno de nosotros se hubiera atrevido a entrar a las habitaciones de un sumiso, solo él es lo suficientemente rudo e irrespetuoso para hacer eso!
-Él está en lo correcto; nadie más ha irrumpido en mis habitaciones de esa manera -respondió Harry dándole una sonrisa al gran hombre, la cual le devolvió mientras sus maravillosos ojos azules brillaban y sacaba pecho bajo la atención de Harry, como si le hubieran dicho que había ganado una medalla de oro en las olimpiadas-. Hay algunos de ustedes que no pueden estar a mi alrededor, somo completamente incompatibles y nunca seré su compañero, no puedo concentrarme en ninguno de los otros si ustedes siguen aquí.
-Está bien querido, puedes venir conmigo después de desayunar y entrevistaremos a cada Dracken según su turno, y si no son mutuamente compatibles, tienes el derecho de rechazarlos -le dijo el Mayor Trintus-.
-Me gusta esa idea; eso me dará chances para estar con uno solo a la vez y así encontraré a mi futuro compañero.
Todos los dominantes comenzaron a murmurar entre ellos, pero mayormente se gruñían. Ellos no estaban allí para hacer amigos después de todo; sino que estaban compitiendo. Es una lástima; pensó Harry tristemente, ninguno de ellos sería su compañero, al menos no esta vez, pero todos pensaban que tenían una chance.
Harry felizmente comió su segundo tazón de cereales y luego dos rebanadas de pan integral. Pero también se aseguro de comer varias piezas de cordero casi crudo porque estaba siendo vigilado desde cerca, aunque realmente no tenía ganas de hacerlo; y luego llegó la hora de la confrontación. Sus entrevistas con cada uno de los Drackens dominantes. Tenía el presentimiento de que no iba a disfrutar esto tanto como suponía.
Harry estaba a punto de cometer una masacre. Honestamente si las cosas continuaban así no tendría otra opción, era él o ellos y Harry no pensaba ser él. En las últimas tres horas había deducido que los Drackens dominantes eran bastardos presumidos, arrogantes, auto-satisfechos y egocéntricos.
Harry había estado bajo la falsa impresión de que en las entrevistas iba a aprender sobre su compatibilidad con su futuro compañero. Pero aparentemente estas eran sobre el estando sentado en un sillón y escuchando a un montón de idiotas hablar sobre sus logros, habilidades y proezas.
El Mayor Trintus lucía algo aturdido por el nivel de rudeza y egocentrismo, al menos Harry no era el único. Honestamente no le habían preguntado ni una sola vez como estaba o que le gustaba, había habido un Dracken que había hablado mucho de su hobby que era algo llamado espeleología, Harry se había mostrado interesado por eso, así que el tipo le había explicado todo sobre esto, antes de pasar a presumir sobre el trofeo que tenía de mountain bike, un tema sobre el cual Harry no estaba para nada interesado.
-Ya no puedo aguantar esto -se quejó Harry con su chaperón mientras se tomaban un pequeño descanzo-. ¡Ninguno de ellos es correcto para mi! ¿Y si nunca encuentro un compañero?
Lo cual no era probable viendo que ya tenía uno, pero Harry temía por su futura nidada de pollitos, la cual no tendría a no ser que encontrará un segundo y posiblemente tercer y cuarto compañero. Por supuesto que quería a Blaise, pero también quería pollitos. ¿Estaría obligado a escoger a un idiota ignorante con el cual pasar el esto de su vida, compartir su tiempo y compañía y tener sexo con el fin de tener hijos?
-Oh Harry querido, no seas tonto, por supuesto que encontraras un compañero. ¡Realmente no todos pueden ser tan egoístas! Debe haber al menos uno entre estos ciento y algo que te guste.
-¿Y si no le gusto a ninguno de ellos? Me dijiste que necesitaría más de un compañero para quedar embarazado, ¿sino puedo elegir a uno como escoger a dos? ¿Y si necesito más de dos? Oh dios no puedo con esto, ¿por qué no puedo tener un solo compañero? ¿Por qué no puede ser un compañero suficiente para tener una nidada de pollitos?
El Mayor Trintus suspiró y tomó un refrescante sorbo de té, antes de mirara al angustiado joven frente a él. Dieciséis, pensó tristemente, este chico tenía solo dieciséis años y los mayores del grupo de dominantes que había estaban en los finales de los veinte y principios de los treinta. Desearía que hubieran más Drackens sumisos, así no tendría que ver una y otra vez como un sumiso era emparejado con un dominante tres veces mayor.
-Tus instintos Dracken saben lo que están haciendo Harry, inconscientemente ya puedes haber elegido a uno, después de todo has estado inhalando la esencia de todos esos dominantes por los pasados dos días. Solo termina con las entrevistas y si al final aun no elegiste a alguno pensaremos en algo más, pero por ahora, aun nos quedan sesenta dominantes por entrevistar.
-Han pasado tres horas y aun no hemos llegado ni a la mitad -murmuró Harry, removiendo los últimos tragos de su té de miel y tragándolos duramente-. Dios dame la fuerza para tratar con esto.
Otra hora pasó y Harry quería rebanar al próximo Dracken que viera. Pero desafortunadamente para sus urgencias asesinas, y afortunadamente para su sanidad, Blaise fue el siguiente en pasar la puerta. Su hermosos, increíble y maravilloso compañero Blaise.
-Buenas tardes, soy Blaise Mariano Zabini y tengo diecisiete años -saludó Blaise con una pequeña sonrisa que tenía un toque de burla-. Espero que estés bien.
-Sabes eres la primera persona que me pregunta como me encuentro. ¡He pasado todo el día siendo bombardeado por palabras y comentarios egoístas, así que estoy muy feliz de que uno de ustedes no sea demasiado egocéntrico como para preguntarme como estoy!
-Que comportamiento tan estúpido y absolutamente repugnante -replicó Blaise con un guiño que el chaperón no vió-. Te compré algo más de chocolate; ayer me dijiste que ya no te quedaba así que esta mañana salí a comprarte algo de el.
Harry casi se abalanzó sobre la barra de chocolate que le fue ofrecida, la abrió inmediatamente y mordió un pedazo.
-Muchas gracias, amo las barras de chocolate con leche.
-Lo sé, recuerdo que me lo dijiste el primer día que estuvimos en esta casa.
-¿Recuerdas eso? No pensé que nadie me estuviera escuchando. Eso y dudé que nadie me escucharía sobre el chillido de ese gran Dracken de alas naranjas.
-Yo estaba escuchándote Harry.
Harry se ruborizó suavemente y tímidamente miró a su chaperón, que estaba escribiendo en el portapapeles que había tenido todo el día durante las reuniones. Era mejor que el Dracken de más edad no estuviera poniendo nada más halagos para Blaise o Harry tendría su cabeza en un plato.
-¿Cuáles son tus intereses Blaise? -preguntó Harry, pretendiendo estar cortésmente interesado-. ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
-Paso la mayor parte de mi tiempo estudiando; tengo marcado que mis años de colegio son para estudiar. Deseo obtener un muy buen trabajo, el mejor que pueda, para así proveer a mi compañero de todo lo necesario al igual que los lujos que pueda querer. Nosotros necesitaremos una gran casa para compartir con nuestras nidadas de pollitos, y no veré a mi familia vistiendo harapos no importa cuanto dinero cuesta la ropa, también deseo alimentar a mi familia con la comida más fina que les puede aportar un mayor valor de nutrición.
-¿Haces algo más que estudiar? -preguntó el chaperón de Harry observándolos-.
Harry se aseguró de saltar un poquito, actuando como si hubiera estado tan absorto en su charla con Blaise que hubiera olvidado al otro Dracken allí. Esto funcionó ya que el Mayor Trintus hizo otra nota con una gran sonrisa.
-Me gusta caminar -respondió Blaise-. Si tuviera un compañero, me gustaría pensar que podríamos disfrutar caminando juntos por los terrenos.
-Me gusta caminar descalzo por el pasto -le dijo Harry con una pequeña sonrisa y un ligero rubor-. También me gusta sumergir mis pies en el lago y caminar por el bosque, nunca le he dicho esto a nadie.
-Entonces me siento honrado de que me hallas hablado sobre paseos secretos -respondió Blaise con una hermosa sonrisa-.
Harry rió y cortó un pedazo de su chocolate ofreciendoselo a Blaise, quien en vez de agarralo como Harry hubiera esperado, lo tomó con su boca de los dedos de Harry.
Ruborizándose profundamente, Harry sonrió y se movió de su sillón hacía el lugar vació en el sofá donde estaba sentado Blaise al frente de él. Se acurrucó a su lado e inconscientemente empezó a ronronear.
-Creo que ya terminamos con esta entrevista Harry querido. Obviamente has elegido a tu compañero y este es un muy buen compañero. Ustedes se llevan muy bien, y Blaise realmente te has comportado de una manera excelente con tu compañero desde el comienzo, has escuchado a Harry y de lo que habla, lo cual es mucho más de lo que puedo decir de algunos dominantes. Nos volveremos a ver Harry, como ya te he dicho eres muy poderoso para solo necesitar un compañero y estaría muy honrado de volver a ser tu chaperón.
-Amaría volver a tenerte como mi chaperón, pero realmente desearía no volver a pasar por esto una segunda vez.
Trintus se rió del pequeño y lindo sumiso, honestamente pensaba que Harry no tenía idea de cuan bello era, tanto por dentro como por fuera, si solo no estuviera unido y tuviera cincuenta años menos, pensó nostálgico.
-Creo que la próxima reunión será más suave Harry querido, después de todo, tendrás a Blaise contigo para la segunda reunión y ya estarás unido y habrás pasado por tu primer celo. Blaise, como tu primer compañero, no aceptará que ningún dominante te toque sin tu permiso; probablemente peleara con ellos para incentivarlos a detenerse.
-No me gusta la violencia -declaró Harry suavemente-.
-Entonces me aseguraré de que no veas nada Mio Bello -le dijo Blaise seriamente, envolviendo un gran ala alrededor de Harry-.
-Siempre amo ver una relación formarse ante mis ojos; Harry eres un sumiso muy poderoso y fuerte para haberte unido ha Blaise tan rápidamente-.
-En seguida sentí una conexión con él, desde la primera vez que se presentó ante mi con un apretón de manos.
-Querido dios, eres mucho más poderoso de lo que pude haber creído Harry. Una unión con un solo apretón de manos, a un sumiso le toma aproximadamente tres días para reconocer a su compañero, pero si tu y Blaise se unieron la primera vez que se tomaron de la mano, posiblemente explicaría porque tu Dracken ha estado rechazando a todos los otros dominantes.
-No quiero herir sus sentimiento, pero realmente me gusta Blaise.
-Esta bien querido, ellos no estarán felices, pero la única manera en que lo estuvieran sería que tu los eligieras como tu compañero, lo cual no sucederá.
-¿Ahora puedo volver a tener una vida semi-normal? Estoy seguro de que los rumores en el colegio deben ser terribles. Cuando me fui estaba muriendo de una enfermedad incurable. Dios sabe lo que se les habrá ocurrido a los estudiantes desde que me fui.
-Por supuesto mi pequeño. Tu déjame la limpieza, solo tienes que anunciar que Blaise es tu compañero a los otros dominantes y luego eres libre de hacer lo que quieras.
A Harry no le gustó el pensamiento de tener que decirle a los ciento y algo Drackens dominantes que su viaje había sido inútil o que ya tenía un compañero y no era ninguno de ellos.
Se paró en la gran sala común, y todas las mirandas esperanzados y libidinosas le hicieron ocultar su cuerpo con sus alas blancas, algunas de las escamas estaban volviéndose purpura suavemente y Harry no podía esperar hasta que finalmente pudiera vestir orgullosamente los colores de su compañero.
-¡Pasaste más tiempo con él! -estalló un dominante-. Quiero una entrevista igual de larga.
-Ninguno de ustedes va a obtener otro minuto de mi tiempo. Lo siento, pero parece que ya encontré a mi primer compañero. El Mayor Trintus cree que Blaise y yo nos unimos la primera vez que estrechamos nuestras manos, lo cual es por lo que estado poco receptivo a cualquiera de sus avances. Lo siento, pero ya no estoy buscando un compañero.
Se produjo un escándalo y escuchó gritos de negación, alaridos de rabia y profundos gruñidos que le pararon los pelos de la nuca.
Harry estaba muy agradecido por la fuerte presencia de Blaise en su espalda, sus brazos alrededor de sus hombros y sus alas listas para envolverlo si fuera necesario.
-Saben que no pueden buscar venganza contra Harry o Blaise -habló fuertemente el Mayor Trintus, sus voz fácilmente se deslizó por encima de los gritos y gruñidos de los dominantes-. Pero esto aun no a terminado, Harry es un Dracken muy poderoso y requerirá al menos otro dominante, posiblemente incluso dos o tres más, así que todos tienen chances de volver a intentarlo.
Harry también odiaba ser ofrecido como un pedazo de carne o el premio de un sorteo. ¡Podía ser que ya no fuera humano pero aun estaba vivo maldición! Aun tenía sentimientos y pensamientos y seguía siendo lo misma persona de antes, solo que ahora tenía alas, garras y colmillos. Oh y escamas, como podía olvidar sus brillantes escamas blancas que estaban volviéndose de un pálido purpura en algunos lugares. No podía esperar hasta que fueran del mismo amatistas oscuro que las de Blaise, sonrió y miró a las escamas del ala sobre su hombro. Realmente, realmente no podía esperar.
Cuando la mayoría de los dominantes se calmó al enterarse que aun tenían la posibilidad de ser su compañero, Harry se sintió lo suficientemente seguro como para caminar entre ellos, con Blaise por supuesto, y salir hacia los terrenos de Hogwarts.
Deslizó su mano en la de Blaise que era mucho más grande y le sonrió a su compañero. Ahora tendrían tiempo de conocerse y disfrutar de su relación. Al menos hasta que fuera arruinada por la introducción de un segundo compañero, pero para eso faltaba, primero tenía que pasar por su primer celo antes de tener que elegir a otro. Harry le sonrió a Blaise por debajo de sus pestañas, pero lo primero era la primero; tenían que conocerse mejor y tal vez practicar para su primer celo. Nunca lastimaba practicar después de todo pensó con una sonrisa lasciva.
PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN Y PUEDO SEGUIR ASÍ POR UNOS CUATRO RENGLONES MÁS PERO VOY A IR DIRECTO AL PUNTO, ¡LO SIENTO MUUUCHO! EN ESTOS MESES A PASADO TANTO... PRIMERO EMPECE LAS CLASES Y ESTAS ME DAN POCO Y NADA DE TIEMPO LIBRE... SEGUNDO HE ESTADO MEDIO DEPRE ESTOS MESES Y ESO QUITA GANAS DE ESCRIBIR PERO SIEMPRE LEÍ SUS REVIEWS Y CON EL DE ALBA MARINA ME DI CUENTA QUE HABÍA PASADO MUCHO TIEMPO Y QUE YO TAMBIEN LOS ESTRAÑABA A USTEDES POR LO QUE ESTOY DEVULETA Y VOY A TRATAR DE HACER POR LO MENOS UN CAPITULO CADA UNA O DOS SEMANAS. LOS QUIERO MUCHOOOO BESOS. Y AMARÍA SUS REVIWS.
