El autor de esta maravillosa historia que voy a traducir es StarLight Massacre por lo que le pertenece todo el desarrollo de la misma y el invento de algunos personajes, mientras que la basa de la historia y otros personajes le pertenecen a la genial J. K. Rowling
Clasificación: M
Advertencias: Slash, violencia, parejas múltiples, malas palabras, sangre, Mpreg, fic de criaturas.
Parejas: Draco/Harry/Blaise/OPM/OPM(Otro Personaje masculino)
En el capítulo anterior
Blaise cubrió a Harry con el edredón púrpura y luego lo empujó a sus brazos para abrazarlo gentilmente. Presionando un beso en su mejilla, Blaise ubicó la cabeza en la almohada y sostuvo a su compañero que cayó dormido en sus brazos. Sonrió ante la hermosa postal de serenidad, calma y paz que brindaba la imagen del durmiente Harry. Esta muy feliz y no podía esperar que el celo llegara lo cual sentía aproximarse cada vez más, pero Harry primero quería "practicar". Blaise cayó dormida con una sonrisa muy traviesa en su cara y perversos pensamientos ocupando sus sueños.
Harry había decidido que esa noche era la noche en la que quería perder su virginidad con Blaise. Había hablado con él sobre eso y su compañero había sonreído maliciosamente y sus ojos adquirido una calidad definitivamente lujuriosa mientras sonreía y asentía.
-Eres un demonio -se quejó Harry rodando sus ojos, mientras Blaise recorría su cuerpo lentamente con la mirada-.
-Tu me amas así -respondió Blaise, envolviendo sus brazos alrededor alrededor de la esbelta cintura de Harry-.
-Te amo a pesar de todo -respondió Harry, amando como Blaise se había puesto rígido de shock al escuchar a Harry proclamarle su amor por primera vez-.
-Yo también te amo Harry -respondió Blaise con una voz ronca y sensual-.
-Sabes que ahora no podemos tener sexo -exclamó Harry en shock-. Tenemos clases en media hora.
-Estas en lo correcto. Media hora no es ni de cerca el suficiente tiempo para violarte por completo.
-¡Blaise! -espetó Harry, con su cara volviéndose de un brillante color rosa-.
Blaise rió sofocadamente, envolviendo un brazo a su alrededor y lo dirigió hacia la salida de sus nuevas habitaciones y todo el camino hasta llegar al Gran Salón para desayunar.
En este momento Harry comí tantas frutas y verduras que los elfos domésticos habían empezado a enviar bowls extras solo para él. Después de todos, ¿quién más iba a comer verduras en el desayuno?
Se sentó al lado de Blaise y evitó la mirada de Malfoy quien se sentaba al frente de él, como lo lo había hecho desde hace un tiempo, evitándolo como si fuera una plaga que seguía cada paso que daba.
Harry había encontrado la sección Dracken en el libro de pociones y estuvo maravillado ante la cantidad de pociones que actualmente tenían. Incluidas pociones detestables y horribles que no podía imaginar que ningún Dracken llegara nunca a tomar. La peor en su opinión era la poción "Dissolvere Pullus", lo cual se podía traducir duramente como La Disolvedora de Pollitos.
Esta era maldita poción de aborto para Drackens, ¿quién demonios abortaría a sus pollitos? La había mostrado completamente enojado el libro a Blaise quien había acariciado su cabeza y besado su frente, antes de explicarle tranquilamente que esta era para Drackens sumisos quienes fueran violados y quedaran embarazados por un dominante que no fuera su compañero, para detener que el dominante tuviera ventaja del sumiso usando sus pollitos.
Entonces Harry se había calmado dándose cuenta que la poción no era usada como una herramienta rápida y conveniente para matar pollitos sino para detener que un Dracken sumiso se viera forzado a amar a un dominante que lo había violado y embarazado con sus pollitos.
También había encontrado que un sumiso usualmente solo tenía un pollito en su primera nidada, ya que su cuerpo no quería abrumarlo con una nidada de cinco en su primera concepción. Este era una especie de período tranquilo en el cual el sumiso se acostumbraba a sus instintos y cuidar de un pollito antes de tener su próxima nidada, en la cual podía producir entre uno y cinco.
También había aprendido que por más de que tuviera seis nidadas con el máximo de cinco pollitos, no había garantía de que ninguno de ellos fuera un Dracken. Había habido una pareja de dominante y sumiso que habían tenido cincuenta niños en un período de setenta años y ninguno de ellos había sido un Dracken. No era de extrañar que la población de Drackens estuviera descendiendo.
-¿Tienes suficiente fruta Mio Bello?
Harry sin hablar apuntó al bowl con cubos de kiwi y Blaise lo arrebató de la mesa como si esperara que alguien lo agarrara y se sirviera el bowl entero.
Harry felizmente colocó una porción de buen tamaño de kiwi en su propio bowl antes de dejar que Blaise se lo llevara, mientras pinchaba algunos con su tenedor y los comía alegremente.
Harry sonrió alrededor de su tenedor mientras miraba a Blaise colocar fruta en pequeños potes para que él pudiera comer durante el día. Harry adoraba los pequeñas cosas que Blaise hacia por él, este era un compañero muy considerado y realmente amoroso y amable, a excepción de cuando estaba castigando a Harry, ya que entonces era duro e inflexible. Aunque no era como si Harry tomara los castigos sumisamente, la marca del profundo mordiscón en uno de los lados de Blaise atestiguaba eso.
Harry se sintió mal por eso cuando veía a Blaise estirarse para alcanzar algunos palitos de pepino y los ponía en el pote. Esto también le había dejado un moretón horrible. A pesar de que había hecho las paces con Blaise, dudaba que tampoco le importaría perder una pierna debido a la inminente sesión de sexo que se acercaba.
-¿Harry? -llamó suavemente Blaise-. Tenemos pociones y necesitamos irnos. ¿Ya has comido lo suficiente?
Harry recogió un puñado de uvas blancas y asintió tomando la mano de Blaise con una de las suyas mientras que con la otra colocaba una uva tras otra en su boca.
Blaise dirigió cuidadosamente a Harry rumbo a las mazmorras con sus amigos alrededor. Fulminó a Draco con la mirada cuando este se acercó demasiado a Harry y arrastró a su compañero contra su costado y envolvió un brazo alrededor de sus hombros.
Harry lo miró una mirada de confusión tan adorable que Blaise lo levantó suavemente para presionar sus labios contra los de él. Los labios de Harry tenían el sabor de las uvas que estaba comiendo y Blaise no pudo evitar tomar un rápido muestra con su lengua.
Blaise apretó a Harry aun más cuando un suave sonido que este hizo en el fondo de su garganta sonó en su boca. Y un suave gruñido causó que lo sostuviera hasta el punto de casi aplastarlo y levantara su mirada para fulminar a Draco, quien le devolvía una mirada igual. No sabía que demonios le sucedía a su amigo, ¡pero no iba a dejar que nadie, y quería decir nadie, usurpara lo que era suyo! No importaba si era un Dracken, un humano, o una maldita veela. Blaise recordaba demasiado bien el caos que habían causado esas chicas de Beauxbatons en el colegio. La veela Fleur había sido muy hermosa y besado a su pequeño compañero numerosas veces, pero ella no iba a tenerlo.
-¡Blaise! Me estas apretando demasiado -la voz de Harry sonó amortiguada contra su pecho, mientras lo empujaba tratando de liberar su cara de entre su túnica-.
Blaise inmediatamente aflojó su agarre y sostuvo la cara de Harry en sus manos, asegurándose de que no lo hubiera lastimado accidentalmente. Le dió una última mirada a Draco antes de volver a caminar por el pasillo.
-¿Divirtiéndote con tu nueva pandilla? -una voz que Harry conocía muy bien se hizo eco a través del corredor-.
Harry miró a los ojos azules quemantes de rabia de su una vez mejor amigo y suspiró suavemente. Había estado esperando evitar eso; no quería pelearse con sus ex amigos. Ellos podía que ya no le quisieran, pero él no podía olvidar cuatro años de amistad en unos pocos meses. Juntos habían pasado por mucho y le dolía profundamente que ellos le pudieran ignorar tan fácilmente.
-No tengo una pandilla -replicó tranquilamente Harry, apretando sus dedos en la túnica de Blaise para no dejar salir su enojo y lágrimas-.
-¡Lo que sea Potter! ¡Te pavoneas por el castillo como si fuera tuyo! -espetó Ron-.
-Potter fácilmente podría comprar el castillo si lo deseara -replicó fríamente Draco-. Pero supongo que no sabes nada sobre eso Weasley, cuando no eres capaz de costear las cosas estrictamente esenciales.
Ron se volvió tan rojo como su cabello y una mirada celosa y enfurecida brilló en sus ojos mientras comenzaba a caminar hacia Draco, desenvainando su varita. Hermione y Seamus lo agarraron.
-Detente -le dijo Harry a Malfoy, fulminando con la mirada al rubio-.
-Como deses -arrastró las palabras aburridamente Malfoy-.
-¿Ya has apoderado de los Slytherin? -Ron lo escupió-. ¡Y conseguiste que Malfoy siguiera tus ordenes, traidor!
-Ron ya es suficiente -interrumpió Hermione desde detrás de su novio-.
Ella ubicó una de sus pequeñas manos en el brazo de Blaise y lo arrastró de vuelta hacia la linea de los Gryffindor. Ni una vez levantó la mirada o hizo contacto visual con él y eso también lastimó mucho a Harry. Los tres una vez habían sido uña y carne, ahora Hermione no podía ni mirarlo y Ron escupía comentarios rencorosos sobre él.
Harry suspiró. Esto no era lo que quería, y esto no era como previsto que terminara su amistad hace cinco años atrás, él había pensado que había hecho amigos para toda su vida. Había estado equivocado, muy equivocado.
Dean se le acercó sigilosamente, ignorando el gruñido de advertencia de Blaise y acarició la cabeza de Harry como uno haría con un perro.
-No te preocupes por esto Harry, Ron esta siendo idiota y Hermione una mojigata. Pero aun tienes al resto de nosotros para cuidar tu espalda, lo que me recuerda; por causalidad lo oí hablándole en voz alta a su hermana. No te recomendaría comer tarta de melaza esta noche.
-Al menos recuerda que es mi favorita.
-Dobby lo recuerda, ellos bajaron a las cocinas y él les dijo que no la habías comido hace mucho y preguntó porque. Hermione tomó esa información y empezó a ver cual era la razón de eso.
Harry se sorprendió. ¿Hermione estaba observándolo? ¿Eso quería decir que aun quería que fueran amigos? ¿Solo se había vuelta en su contra por su amor por Ron? ¿O había tomado interés en un pasatiempo como era propensa a hacer?
Harry desacreditó eso y Blaise, sintiendo el cambio en su postura, puso su otro brazo a su alrededor para darle un tipo de abrazo de costado.
-Madam Pomfrey le ha aconsejó a Harry que comiera más frutas y verduras -mintió suavemente Blaise-. Para construir su sistema inmunitario, ella parece creer que el va a salir con algo pronto y estamos tratando de prevenirlo.
-Ella parece pensar que será inevitable no importa lo que yo haga -agregó Harry, recogiendo el camino que tomaban los pensamientos de Blaise, ellos necesitaban una excusa rápida para cuando llegara su celo, después de todo no podían desaparecer por diez días y luego aparecer como sino no hubiera sucedido nada.
-¿No es contagioso, no Har? -preguntó Seamus con un cadencioso acento irlandés mientras su cabeza aprecia por encima del hombro de Dean-.
-No Seamus, solo es una infección viral, así que probablemente me mantendrá en el ala del hospital por una semana.
-Nada nuevo entonces -sonrió Dean mientras Seamus echaba la cabeza hacia atrás y reía profundamente-.
Harry sonrió, se sentía bien reír con viejos amigos, no importa que no fueran sus mejores amigos, Seamus y Dean eran sus amigos y el los había extrañado.
-Honestamente Harry, el año no ha empezado hasta que pases una semana en la enfermería -se unió Neville, un poco nervioso al estar frente a todos los Slytherin de sexto año, pero sonriendo amablemente a pesar de ello-.
-¡Gracias Neville! -Harry le devolvió la sonrisa antes de decir con exagerado entusiasmo y excitación-. Me aseguraré de pasarte mi enfermedad. ¡Podemos pasar la semana en la enfermería de juntos!
-Creo que paso -declaró Neville-.
-¡Yo sí! ¡Una semana sin lecciones! -se entusiasmo Seamus-.
-Querrás decir una semana en el ala del hospital haciendo deberes y poniéndose al día con los ensayos -dijo Dean-.
La cara de Semus perdió su sonrisa y Harry se rió de él desde su lugar acurrucado contra Blaise, y tratando de alejarse de Malfoy, quien parecía estar cada vez más cerca.
Todos ellos fueron detenidos de decir algo más porque la puerta del salón empezó a abrirse y la cabeza de Snape apareció por ella.
-¡Todos ustedes entren ahora y dejen su sosa conversación fuera de aquí!
Harry les dió una secreta sonrisa a Neville, Dean y Seamus y felizmente entró al salón con Blaise.
Harry rió sofocadamente bajó su respiración cuando Blaise se apresuró a salvar su poción otra vez. Debía de haber hecho algo mal porque había ido de una suave sombra de color rojo violáceo a un profundo color naranja, pero había estado seguro de seguir las instrucciones apropiadamente.
Miró el pizarrón y secó el sudor de su frente; entrecerró los ojos y trato de leer la pequeña, fina y garabateada letra por entre el humo de otras treinta pociones y la creación de Neville, la cual arrojaba gas azul. Oh no, se había equivocado; no había agregado el polvo de moonstone antes de los ojos de escarabajo.
-Señor todopoderoso, ¿estas tratando de matarnos? -siseó Blaise-.
-No es a propósito, soy terrible en pociones.
-¡Puedo ver eso amor! ¿No sabes que en una poción no puedes agregar alas de pixie y ojos de escarabajo uno tras otro sin agregar moonstone entre ellos?
-Aparentemente no -sonrió Harry sin remordimiento-.
-¡Merlín Harry! ¡Esta en el capítulo siete del libro de pociones que no asignaron para este año!
-¿Dices que tengo que leerlo? Lo uso como pisapapeles para detener que mi pergamino se curve.
Harry se rió ante la expresión atónita de Blaise y volvió a su poción. Nuevamente estaba roja, un rojo más oscuro que antes, pero aun era rojo, hasta que Harry leyó la siguiente linea de instrucciones en la cual decía claramente "agregar las moscas crisópea" en la espantosa escritura de Snape y echó el bowl de moscas crisópeas, entonces la poción se volvió de un ponzoñoso color amarillo.
-Creo que volví a hacer algo mal -le dijo seriamente Harry a su compañero-.
Blaise reaccionó y miró la poción, antes de maldecir y agarra el extracto de eléboro.
-¡Maldición Harry! ¡Eso quieres decir varias moscas, no un bowl entero!
-¿Entonces por qué dice que debemos tener un bowl entero? -demandó Harry-.
-¡Porque después de la línea doce se necesita agregar a la poción un puñado de moscas crisópeas cada diez minutos! ¡Las instrucciones claramente dicen eso!
Harry miró entre los humos y leyó la linea dos veces antes de leer unas pocas lineas más abajo.
-Huh, dice eso.
Blaise suspiró y agarró su mano antes de depositar un casto beso en su nudillos.
-¡Mio Amore sino salimos vivos de esta lección, por favor sabe que te amo!
-¡Oh para de ser tan sobre dramático! -demandó Harry-. ¡No soy tan malo!
-Me duele informarte que eres muy malo Mio Bello.
Harry resopló y se volvió al pizarrón, leyendo la siguiente linea de instrucciones dos veces y luego una vez más para estar seguro antes de recoger la pequeña botella de sangre de cobra y volcar exactamente una gota en la poción.
-¡Harry no! -gritó Blaise-.
La próxima cosa que Harry supo fue ser golpeado contra el piso con un pesado cuerpo sobre él, y antes de que pudiera preguntarle a Blaise que diablos pensaba que estaba haciendo una masiva explosión movió el mismísimo piso en el que se encontraba recostado.
Se sentó y miró a sus compañeros que se encontraban a su alrededor, y miraban con grandes ojos el lugar donde se había encontrado el escritorio suyo y de Blaise. Tocó a su compañero cuando cuando este no se movió o hizo algún sonido, y dejó salir su respiración cuando un ojo de color índigo se abrió para fulminarlo con la mirada.
Ante el silencioso shock que permaneció en el salón, Harry se movió nerviosamente en el piso de piedra.
-No se que hice mal -le dijo seriamente a sus compañeros estudiantes-. Leí las instrucciones tres veces.
-La sangre de cobra reacciona muy violentamente con el extracto de eléboro que utilice para estabilizar la poción y con la cantidad de moscas crisópeas que agregaste estoy sorprendido de que el suelo aun este intacto.
-Oh. Bueno al menos nadie esta herido -replicó tranquilamente Harry-.
-Debido a la sala de contención que rápidamente ubique alrededor de su calderón, señor Potter -la sedosa voz de Snape cortó el silencio de la habitación como un cuchillo. Harry se había estado preguntado donde estaba escondiéndose el estúpido sarcástico.
-Gracias por salvarnos profesor -sonrió sarcásticamente Harry-. Pero tal vez si su escritura no fuera tan pequeña e ilegible podía que esto nunca hubiera sucedido.
Los ojos de Harry se ensancharon en el momento en que se dio cuanta lo que su boca había expulsado. Por el costado de uno de sus ojos pudo ver a Seamus y Dean sofocando sus risas en las mangas de sus túnicas y por el costado de su otro ojo a Blaise alejándose de él como si fuera una plaga. Si sobrevivía al próximo encuentro iba a hablar con Blaise sobre la lealtad.
-Detención conmigo esta noche Potter, a las siete en punto, no llegues tarde o estaré forzado a hacer tu vida miseria.
Harry estuvo muy tentado de decirle a su profesor que ya había hecho su vida una miseria, pero se las arregló para controlar su lengua rebelde. Necesitaba remplazar su cerebro porque al parecer estaba roto sino podía filtrar las cosas que salían de su boca.
-Todas sus pociones ya deberían estar arruinadas -le dijo Snape al resto de la clase-. Le pueden agradecer a Potter por eso, así que déjenme ver... pienso que serán cinco puntos de Gryffindor por cada poción arruinada. Potter eso equivale a cincuenta puntos de Gryffindor, ya que si no puede seguir instrucciones escritas puedo dudar fácilmente de que no pueda manejar ecuaciones numéricas.
Solo unas pocas personas rieron ante el insulto de Snape. Pansy Parkinson, Theodore Nott, Crabbe y Goyle fueron algunos a los que nombrar. Ron dejó escapar un bufido, pero lucía desgarrado entre divertirse por el sufrimiento de Harry y enojarse por la perdida de tantos puntos en los primeros días de diciembre.
Harry se enroscó sobre si mismo así no tenía que ver las caras de desprecio y burla con las que lo miraban los Slytherin o las enojadas miradas de los Gryffindor. Si hubiera sido cualquier otra ocasión él habría mantenido la cabeza en alto y fulminando con la mirada a todo aquel que lo mirara, pero con el nuevo conocimientos de que era una Dracken, no saber de donde venían los genes, los nervios que le causaban la perdida de su virginidad esa noche, toda la situación con los Drackens dominantes y la perspectiva de tener que elegir otra millón de compañeros porque no podía tener un bebé, le hacían tenían con muy poca confianza y sentirse extraño con su propio cuerpo.
Unos brazos se envolvieron a su alrededor y un bajo gruñido retumbó a través de un ancho pecho y vibró en su cuerpo. Harry enterró la cabeza en el cuello de Blaise e inhaló profundamente la calmante esencia. Se aferró a Blaise cuando Snape le ordenó a todos que se fueran ya que la lección habían terminado debido al hecho de que sus pociones eran insalvables.
Avergonzadamente Harry sintió que las lágrimas llegaban a sus ojos y desesperadamente se esforzó por alejarlas parpadeando. La última cosa que Harry quería era que Blaise y Snape lo vieran llorando y pensaran que tenía una mente débil y era patético.
-Déjate llorar Mio Prezioso -le arrulló Blaise-. Esto es parte del ciclo de reproducción, tus emociones van a estar fuera de control hasta después del celo.
-¿Eso quiere decir que estoy cerca de entrar en el celo?
-Sí, estas en la última etapa del ciclo de reproducción, diría que entrarás en el celo en alrededor de una semana -le dijo Blaise gentilmente-.
-Se agradecido de que tu ciclo de reproducción dura dos meses Potter -le dijo Snape-. He conocido a un Dracken que tenía uno que duraba dieciséis días. Eso volvía locos tanto al sumiso como al dominante.
Snape se abstrayó y una mirada pensativa apareció en su cara, Harry se dio cuanta de que probablemente estaba pensando en su compañero, aunque el pensamiento de Snape y sexo en el mismo enunciado le hacían estremecerse de repulsión. Snape siempre había sido y sería su profesor.
No creía que sería capaz de manejar tener un celo cada dieciséis días, el pensamiento era horrible. A penas podía manejar la idea de tener un celo cada dos meses, aunque este era su primero, tal vez después de tener sexo con Blaise cambiaría de opinión. Miró a Blaise a través de su flequillo; su compañero estaba hablando con Snape sobre la poción genealógica Dracken que averiguaría de donde venía la sangre Dracken de Harry.
Blaise era muy hermoso, seductor y, por lo que había dicho sobre no necesitar práctica para su celo, un buen amante. Harry sonrió ante el giro que habían tomado sus pensamientos. Dudaba que le gustaría entrar en celo cada dieciséis días, ¿pero por qué no cada dos meses? No le importaría tener una maratón de sexo con Blaise de diez días cada dos meses.
-¡Despierta Potter! -espetó Snape, moviendo el vial de una poción bajo su nariz-.
-Bello esa es la poción que te dirá de donde vienen tus genes Dracken -le informó Blaise, parándose a su lado-.
Harry sintió y miró a Snape esperando instrucciones.
-Es demasiado pedir que hayas escuchado una palabra de lo que dije hace diez minutos -suspiró Snape, pellizcándose el puente de la nariz-. Toma la poción y luego pincha tu dedo pulgar con este cuchillo y presiona la sangre contra ese papel.
Snape le señaló el pequeño cuchillo y un pedazo de papel circular enceguecedoramente blanco. Harry asintió y se tragó toda la poción, haciendo una mueca ante el sabor. Agarró el cuchillo y lo apretó contra su dedo pulgar hasta sangrar antes de presionarlo contra el papel.
No estuvo preparado para la sensación de absorción o la corriente que empezó en su dedo, y siguió por su mano hasta extenderse a través de todo su cuerpo. Se apresuró a apartar su dedo y miró a Snape acusadoramente.
-¿Olvide mencionar que podía ser doloroso? Que lástima -arrastró las palabras Snape mientras Blaise sostenía la mano de Harry gentilmente y besaba su sangrante dedo-.
-¿Cuánto tiempo tengo que esperar? -preguntó Harry-.
-Depende de cuan lejanos provengan tus genes -respondió lentamente Snape, como si Harry fuera un gran estúpido-.
Lentamente palabras empezaron a formarse en el papel circular, floreciendo como una flor abría sus pétalos al sol.
Harry miró los nombres en el papel y sonrió. Su nombre estaba en el centro del papel de color blanco, y luego los nombres de Lily Evans y James Potter estaban a sus lados. Dos nombres salieron del nombre de su madre, Deidre Campbell y Jackson Evans. Sus abuelos. Sonrió feliz de finalmente aprender sus nombres; tía Petunia siempre se había rehusado a decirle quienes o como eran, cuando siendo más joven le había preguntado. La única cosa que le había dicho era que fueron gente decente y trabajadora que no merecía ser molestada por monstruos repugnantes.
Miró a los dos nombres que se ramificaban del nombre de su padre y vió los nombres de Dorea Black y Charlus Potter. Black, ¡estaba relacionado con la familia Black a través de su abuela paterna!
Más nombres aparecieron y ambos lados y Harry miró rápidamente para ver que se estaban agregando hermanos. Petunia Evans aparecía ramificándose del nombre de sus abuelos maternos, y uniéndose al de su madre. Al lado del nombre de su padre no apareció nada, pero si al lado del de su abuela materna. Pollux Black, Cassiopeia Black y Marius Black. Su abuela había tenido tres hermanos mayores, dos varones y una mujer. El siguiente nivel de nombres solo apreció del lado de su padre.
-Tus genes vienen del lado de la familia de tu padre -le dijo Snape, mirando el papel con igual interés-.
Harry miró a su profesor y asintió distraidamente antes de rápidamente volver a mirar las dos líneas que conectaban a los cuatro hermanos Black con dos nombres nuevos. Cygnus Black y Violetta Bulstrode. El nombre de Cygnus Black brillaba de un suave amarillo.
-Ahí tenes Potter. Obtuviste tus genes Dracken de tu bisabuelo Cygnus Black. Los genes saltaron a sus hijos e incluso sus nietos antes de manifestarse en ti.
-Que suerte la mía -suspiró Harry, sus ojos no dejaban el pergamino-.
-La familia es bien conocida por tener sangre Dracken y no, antes de que preguntes tu padrino no fue un Dracken -agregó Snape-.
-No iba a preguntar eso, pero es solo mi suerte ser el único en obtener los genes Dracken en tres generaciones.
Blaise puso un brazo a su alrededor y presionó un suave beso en su sien.
-Eso no es malo Mio amore.
Harry miró a Blaise y sonrió.
-Sí, eso no es malo -parándose en puntas de pie y presionando sus labios en un dulce beso-.
Harry nerviosamente se retorció en la cama mientras miraba la parte de la puerta del baño que podía ver desde su posición. Estaba casi anocheciendo y Blaise estaba tomando su usual ducha a la hora usual, solo que esta no era una noche usual y Harry estaba más que suficientemente nervioso sin contar tener que esperar.
Su corazón empezó a latir apresuradamente cuando escuchó cerrarse el agua y se removió aun más en su cama nido como se había acostumbrado a llamarla. Miró a través de la claraboya y dejó escapar un profundo suspiro ante la visa de la luna casi llena. Esta lucía tan hermosa, realmente esa noche había sido la mejor opción para entregarse completamente a Blaise, solo deseaba que su maldito compañero se apresurara antes de que cambiara de opinión por pura cobardía.
Había querido desnudarse, con la intención de hacer la espera menos dolorosa, pero se había puesto tímido y avergonzado ante la idea de sentarse desnudo en su cama, esperando a que Blaise volviera para así quitarse su bóxer.
Jugueteó con los pequeños rulos de pelo en sus piernas, su frotó sus brazos de piel de gallina (después de todo era diciembre y estaba malditamente frío), se cruzó de piernas y jugó con sus dedos, mordisqueó un poco las uñas de sus manos y frotó círculos en su vientre burbujeante.
No podía relajarse, por más que lo intentara no podía. Sabía que Blaise se secaría y haría lo mismo con su cabello, pero pareció una eternidad antes de que emergiera del baño. Fue entonces que Harry empezó a sentirse enfermo.
-Mio Prezioso, no tenemos que hacer esto sino quieres, el celo no deja lugar a miedo o nerviosismo, solo es instinto -le dijo Blaise calmadamente, dándole una rápida salida, pero Harry no quería que su primera vez con Blaise fuera dictada por el instinto-.
Movió su cabeza y se acercó a Blaise, que estaba tan desnuda como cuando llegó al mundo. Blaise lo envolvió en sus brazos y gentilmente movió la suave punta de sus dedos por su espalda, causando que destellos de placer corrieran por su columna.
-Quiero hacerlo ahora -declaró Harry-. No quiero que nuestra primera vez sea provocada por el instinto. Quiero ser yo mismo, sin que los instintos me guíen y tomen mi libre albedrío.
Blaise le sonrió y lo levantó gentilmente, solo para recostarlo contra las frías sabanas de la cama.
-Por favor no temas Harry; no hay nada de que temer. No te lastimaré, te prepararé adecuadamente y mantendremos los juegos previos durante toda la noche si sientes que no estas lo suficientemente listo.
Harry le sonrió a Blaise y lo empujó hacia al para darle un dulce beso, que se volvió más apasionado cuando Blaise jugó con su boca hasta abrirla y mover su lengua sobre la suya propia.
Harry dejó su mano descansar sobre el bien construido pecho de Blaise. Diecisiete o no, Blaise tenía un lindo cuerpo que continuaba creciendo y ganado masa muscular. Desafortunadamente el cuerpo de dieciséis años de Harry parecía haberse estirado hasta los límites posibles con su herencia Dracken y estaba convencido de que se estaba encogiendo; Blaise había reído sofocadamente y le había dicho que no fuera tan bobo, que por supuesto que no se estaba encogiendo.
Blaise se movió desde su boca, a su mejilla y bajó hasta su cuello, donde se quedó mordisqueando y lamiendo su piel, Harry dejó salir un entrecortado suspiro ante la sensación e inclinó la cabeza hacia un lado.
Sonrió contra el cuello de éste y lo lamió desde su base hasta la oreja. El cuerpo de Harry se sacudió incontroladamente y Blaise felizmente permaneció en ese punto bajó el lóbulo de la oreja, sobre el musculo en el cuello que hacía a su hermoso compañero estremecer.
Deslizó sobre el cuerpo de Harry y se movió para deshacerse de la última pieza de ropa que separaba sus cuerpos de estar completamente conectados. Sin embargo Harry saltó y agarró fuertemente la cintura de su bóxer, evitando que Blaise se lo quitara.
Blaise miró cuestionadoramente a su compañero tomando nota del rubor rojo en las mejillas de Harry.
-Yo... Yo... ¿podemos mantenerlo? -preguntó Harry tímidamente-.
-¿Cómo funcionaría eso Mio Prezioso? ¿Cómo puedo hacerte el amor a través del algodón?
Harry se ruborizó de un aun más brillante color rojo y hundió su cabeza en la almohada.
-¿Qué sucede Harry? -preguntó Blaise muy preocupado por su compañero, mientras se acercaba cuidadosamente y lo envolvía en un confortante abrazo-.
-Yo... Yo no soy tan grande como tu.
Blaise movió su cabeza exasperado y metió un dedo bajó el mentón de Harry, levantando su cabeza para besarlo.
-Eso no importa Mio Bello, yo soy el dominante. No hay nada malo o vergonzoso en ser más pequeño que yo. No soy un buen indicador de tamaño promedio, siendo que antes de mi herencia Dracken estaba bien dotado.
-¿Crece al recibir la herencia? -preguntó Harry, olvidando su vergüenza ante la curiosidad-.
-Sí, como aumenté de tamaño y me ensanché mientras que tu altura aumentó y tus rasgos se endurecieron.
-El mio no creció ni se achicó -declaró Harry, sus mejillas adquirieron una brillante sombra de color rojo otra vez-.
-Porque tu no eres un dominante Mio Amore, solo el pene de los Drackens dominantes crecen junto con su cuerpo.
-Oh.
-¿Ahora se me permite ver a mi compañero en toda su aturdidora gloria? -le preguntó Blaise con una burlona sonrisa, otra vez moviendo sus manos hacia la cintura del bóxer de Harry, pero esperó por el tímido asentimiento de este para arrastrarlo por sus bien formadas piernas.
Blaise tomó una larga y agradable mirada de Harry, agasajando sus ojos al ver su cuerpo desnudo por primera vez. Rápidamente descubrió que podía mirar el cuerpo desnudo de Harry por minutos, y no se dió cuenta de cuanto tiempo había pasado hasta que éste comenzó a removerse y cubrirse avergonzadamente con sus manos.
Riendo sofocadamente movió con suavidad las manos de Harry de su regazo y las sostuvo en las suyas, mientras miraba los pequeños pero proporcionados genitales de Harry antes de mirarlo a los ojos lujuriosamente.
Blaise depositó un beso en la parte interna del muslo de Harry y se deleitó ante la fuerte ingesta de aire que obtuvo. Mordisqueó la carne bajo sus labios e hizo que Harry se estremeciera, y la piel bajo sus dientes temblara de placer, haciendo a Blaise reaccionar.
Su pene semi-erecto latió y se llenó con aun más sangre, volviéndolo más duro y caliente. Envolviendo su mano alrededor se acarició un par de veces para aliviar la creciente presión que se construía antes de mover su mano para sostener la cadera de Harry mientras su lengua hacia cosas perversas en la boca de este.
Acarició, probó, jugó, frotó y tocó cada centímetro del cuerpo hermoso y suave de Harry. Esto obtuvo como resultado un lloriqueante Harry bajo su cuerpo y él estar tan excitado que su respiración salían un fuertes estallidos.
-Harry, Mio Amore. Sei talmente bello, così sexy (Eres tan hermoso y sexy) -susurró Blaise contra su oreja antes de morderla-.
Harry no tenía ni idea que estaba diciendo Blaise. Bello y amore eran términos familiares que Blaise le decía diariamente y a los cuales estaba empezando a ver con cariño, y entendió la palabra sexy que estaba entremezclada con las demás, pero el resto eran solo palabras bonitas. Sin embargo esto no hizo que detuviera a su sangre de pulsar rápido a través de sus venas o a su corazón de golpear contra su pecho fuertemente.
-Blaise, para de burlarte de mi -susurró, esperando que Blaise pusiera fin a su miseria y parara de jugar con sus terminaciones nerviosas-.
Blaise le sonrió y Harry tuvo la inconfundible sensación de que éste había estado esperando que pusiera fin a los suaves toques.
-Como desees Mio Diletto.
Blaise besó su camino por el cuerpo de Harry y deslizó su lengua alrededor de su ombligo antes de sumergirla en este, sonriendo arrogantemente cuando Harry hizo un pequeño sonido y se removió entre las sabanas.
Se movió aun más abajo y acarició la parte más interna del muslo de Harry, encontrándose con el área de la ingle. Harry jadeó y se retorció, pero Blaise sostuvo sus caderas en su lugar mientras dejaba a su lengua lamer por primera vez el duro eje de Harry, permaneciendo alrededor de su cabeza y obteniendo su primera muestra de su hermoso compañero.
Harry sabía delicioso y Blaise lo lamió delicadamente mientras mientras el otro gritaba de shock y placer. Tomando más de Harry en su boca, Blaise chupó cuidadosamente la cabeza de su pene, tratando de no abrumarlo con tantas sensaciones de una vez, y manteniéndose recordando que todo esto era nuevo para su compañero.
Un salvaje orgullo lo llenó cuando pensó en lo que estaba haciendo, esta era la primera vez que Harry era tocado de esa manera, su compañero no había sido tocado por nadie a excepción de él. Era el primero, no importaba que al menos un compañero dominante más se les uniría, sería el primero de Harry y siempre tendría eso por encima de los otros dominantes.
Blaise movió su boca suavemente arriba y abajo sobre el eje de Harry; manteniéndose sorbiendo en cada movimiento y mirando como Harry casi se perdía de absoluto placer. No pudiendo controlarse, otra vez volvió a bajar su cabeza, tomando a Harry hasta golpear su garganta y tragando, antes de volver a subir; mientras tanto sus manos jugaban con la suave piel de su perineo y el virginal y absolutamente diminuto botón rosa en el que de alguna manera tendría que entrar.
Harry gritó silenciosamente su liberación, demasiado aturdido y superado por el placer como para hacer algún sonido, su primer orgasmo no inducido por si mismo le había robado la voz y hecho que sus manos apretaran y tiraran descuidadamente del espeso y ondulado cabello de Blaise.
-Dio Mio amore, vorrei che questa notte non finisse mai -le dijo un jadeante Blaise-.
-No entiendo lo que estas diciendo -resopló Harry confundidamente-.
Blaise le sonrió como si fuera la cosa más preciosa del mundo y acomodó un mechón de su desordenado e indomable cabello tras su oreja.
-Dios mi amor, desearía que esta noche nunca llegara a su fin -tradució Blaise con una sonrisa maliciosa-.
Harry sintió que sus mejillas se ruborizaban, pero sin importarle esto le sonrió a Blaise, agarrando a su compañero de buena gana y depositando un suave beso al costado de su boca. Blaise tenía un sabor almizclado y en ese momento Harry se dió cuenta que se estaba saboreando en la boca de su compañero. Blaise su acostó de lado mirándolo y lo empujó de costado a él también para que lo mirara. Luego tiró de Harry en un profundo y amoroso beso mientras una de sus manos acariciaba su hermoso trasero y sus dedos se sumergían entres sus curvadas mejillas para presionar delicadamente su entrada. Harry jadeó y trato de alejarse del inquisitivo dedo, pero antes de que pudiera hacerlo se encontró contra el pecho de Blaise.
-Relájate Harry, no voy a lastimarte -le tranquilizó Blaise mientras presionaba un poco más fuertemente la suave punta de sus dedos dentro del cuerpo de Harry-.
-¡Oh! -exclamó Harry mientras Blaise empujaba más adentro uno de sus dedos, y sus brazos y piernas temblaban suavemente por los destellos de placer que estaban causando estragos en su cuerpo-.
Blaise tuvo que morderse la parte interna de la mejilla para mantener el control de si mismo mientras entraba y salía del apretado cuerpo de Harry, mirando como este se volvía rosado de excitación en lugar de vergüenza y observar con ojos lujurioso como Harry se retorcía contra él, y sobre su dedos, con sus ojos esmeralda cerrados debido a las violentas arremetidas de puro placer.
Cuidadosa y lentamente agregó un segundo dedo y miró obsesivamente la cara de Harry para ver si demostraba algún signo de dolor. Hubo un rápido fruncimiento en los ojos y boca de Harry, antes de que sus rasgos se volver a suavizarse y sus hermosos ojos esmeralda se entreabrieran para mirarlo.
-¿Cómo se siente Prezioso?
-Extraño, pero se esta convirtiendo rápidamente en una de mis sensaciones favoritas.
Blaise rió profundamente y presionó su dedo un poco más rápido y yendo más adentro, para buscar ese lugar único que haría a Harry gritar por él. Supo exactamente cuando encontró la pequeña y circular glándula de terminaciones nerviosas ya que Harry repentinamente se arqueó contra él, y su pequeña y linda boca se abrió de asombró, susurrando su nombre en una rota súplica.
Blaise torturó esa pequeña glándula con dedos firmes y muy pronto Harry gritó su segundo orgasmo con su cuerpo sacudiéndose incontroladamente.
Tomando ventaja de la abrumadora cantidad de placer que Harry estaba sintiendo se lubricó antes de presionarse dentro de él delicadamente. Había prometido no lastimar a su pequeño compañero y la única manera en que esto fuera posible era que éste estuviera en la eufórica felicidad post-coital que era consecuencia directa del orgasmo.
La posición era un poco incómoda hasta que Blaise rodó sobre Harry y se presionó completamente dentro de su pequeño compañero. Besó y jugó con sus labios mientras Harry hacía pequeños gemidos con la garganta.
Era tan caliente, húmedo y deliciosamente apretado que Blaise tuvo que detenerse y respirar por un momento antes de que se perdiera por completo. Salió cuidadosamente, y volvió a meterse suavemente, aumentando un poco la velocidad cuando no escuchó sonidos de dolor de provenientes de Harry.
Harry se arqueó y envolvió sus brazos alrededor del cuello de Blaise, no podía soportar esta especie de lenta y extasiante tortura, estaba matándolo.
-Blaise por favor. No voy a poder soportar esto mucho tiempo más -rogó entrecortadamente mientras Blaise continuaba entrando y saliendo de él a paso de tortuga-.
Blaise sonrió y empujó un poco más fuerte siendo recompensado con un gemido. Salió cuidadosamente antes de volver a entrar más rápido y su sonrisa arrogante volvió a su cara cuando escuchó el grito que obtuvo. Había encontrado el ángulo que necesitaba.
Usando sus brazos sostuvo a Harry en la posición que quería y aprovechando la fuerza de sus piernas, se empujó dentro de Harry tan rápido como pudo, consiguiendo que su cuello fuera apretado fuertemente mientras Harry gritaba de aturdidor placer.
Una vez que Blaise se aseguró de que Harry no estaba sintiendo ningún tipo de dolor, comenzó a moverse más dura y profundamente, casi perdiéndose nuevamente cuando Harry envolvió sus ágiles y musculosas piernas alrededor de su cintura y empezar empalarse a si mismo usando su cuerpo como una herramienta para estrellar sus caderas.
-¡Harry! ¡Dio! ¡Joder! -maldijo Blaise, con una de sus manos sosteniendo su cuerpo y con la otra acariciando cada centímetro de la suave piel de Harry que pudo alcanzar-.
-¡Blaise! ¡Blaise! Yo no... se siente apretado... no se... -balbuceó Harry entrecortadamente, no sabiendo lo que significaban las nuevas sensaciones que estaba experimentando. Nunca había sentido ese cerca de doloroso placer que le producía la creciente opresión que se estaba formando en su vientre.
Blaise gruñó cuando se dio cuenta que Harry estaba muy cerca de correrse. Empujó más dura y rápidamente, hasta darles una última estocada de placer que les envió sobre el borde del orgasmo, chillando y gritando sus compartidas satisfacciones producto de la unión carnal.
Blaise se mantuvo elevado sobre Harry para no aplastar a su pequeño compañero, pero solo pudo mantenerse de esta manera por poco tiempo antes que su brazos no pudiera aguantarlo y colapsara al lado de Harry, quien estaba recostado muy quieto sobre la cama con los ojos cerrados. Si no fuera por su agitado pecho Blaise hubiera pensado que había matado a su compañero.
-¿Estas bien Mio amore? -le preguntó Blaise a Harry ya que este no se movía o hacía ningún sonido a parte de la jadeante respiración-.
-Eso fue increíble -respondió Harry a través de su irritada garganta producto de sus gritos. Blaise se enorgulleció inmensamente por eso.
Sonrió y besó la mejilla ruborizada de placer, corriendo los completamente desordenados mechones de cabello.
-No voy a ser capaz de caminar por un año.
Blaise sonrió sofocadamente. -Harry eso acaricia inmensamente mi ego, pero pienso que un año es una exageración. Mañana estarás dolorido, pero tengo una crema para aplicar que te ayudará, estarás bien.
Harry sonrió mientras abría sus ojos para ver la vista de un Blaise Zabini completamente saciado.
-Eres tan hermosos.
-Y tu, Mio caro, eres la criaturas más hermosa, seductora y aturdidora que ha caminado por este planeta.
Harry cayo dormido de agotamiento con una sonrisa en su cara, y de costado con con el largo cuerpo de Blaise presionado contra su espalda denuda. Nunca había pensado que podía ser tan feliz, debido a la repentina unión, el hecho de que a penas había sabido de Blaise antes de que se unieran y la supuesta animosidad entre Gryffindor y Slytherin, estaba muy contento y aliviado de que al final las cosas hubieran funcionado, ya que en ese momento no se podía sentir más feliz, era una lástima que todo esto se arruinaría pronto con la aparición de un nuevo y desconocido Dracken dominante.
Harry despertó una semana después, el catorce de diciembre, sofocado por el calor. Estaba demasiado caluroso y no podía respirar. Pateó el pesado edredón de encima de él y arrancó el pijama de su cuerpo, pero su piel seguía igual de caliente.
Se retorció y rodó, pero no pudo encontrar un lugar fresco entre las sabanas y estaba tan incómodo que gimió de disgusto, lo que despertó a Blaise que dormía profundamente a su lado.
En el momento en que Blaise inhaló sus ojos se ensancharon y agarró su cintura empujándolo para quedará bajo su cuerpo.
-No te preocupes dulzura -susurró a su oído mientras pateaba su pantalon de dormir-. Yo te cuidaré. Alejaré ese calor, yo arreglaré esto.
Blaise se había puesto duro al poco tiempo de oler la esencia que Harry estaba exudando y no esperó mucho tiempo antes de meterse en él, uniéndolos por segunda vez desde que estaba en una relación.
Blaise también estaba demasiado caliente y Harry no podía aguantar ese calor, sus instintos le decían que su compañero podría alejarlo, ¡pero Blaise lo estaba calentado aun más! Se retorció y movió con Blaise cuando su compañero salía y volvía entrar con una fuerza primitiva que no había usado la primera vez que habían estado juntos.
Harry gritó y se aferró a Blaise, cavando sus garras en los hombros de su compañero, rompiendo su piel y yendo aun más profundo. En vez de molestarlo, esto pareció hacer que Blaise se moviera aun más rápido sobre él y todo lo que Harry pudo hacer fue evitar ser empujado de la cama.
No se había dado cuenta que habían cambiado a su forma Dracken hasta que abrió sus ojos para ver las grandes alas de Blaise revolotear extendidas a su máxima longitud y cuando movió sus manos desde los hombros al pecho de Blaise y vió la sangre cubrir sus garras.
No pudo mantener los ojos abiertos por mucho tiempo ante la avalancha de lujuria que le recorrió así que gimió, maulló y se envolvió completamente alrededor de Blaise cuando el placer forzó a sus ojos a volverse en blanco.
Había estado equivocado, el celo no le forzaba a hacer nada, ni transforma el sexo en una escena brumosa que le hacía sentir desconocido en su propio cuerpo y no podía parar. Podría pararlo en ese momento si quería, pero él no quería, no quería que Blaise parara, y dudaba mucho que tuviera la fuerza o poder para detener esto.
-¡Blaise! -Harry forzó a través de su contraída garganta. Se empujó contra Blaise y este le gruñó, moviendo sus manos de la cama a los hombros de Harry y sus piernas desde una posición extendida a una arrodillada.
De pronto Blaise estaba tan profundo dentro de su cuerpo que Harry tuvo problemas para respirar suficiente oxigeno, ¡jadeó y gimoteó pero no hubo nada que pudiera hacer! Blaise tenía la parte superior de su cuerpo inmovilizado por los hombros y sus piernas estaban envueltas alrededor de la cadera de Blaise para mantenerlo unidos. Volvió a gimotear y Blaise gruñó, moviendo sus brazos otra vez para envolverlos al rededor de la espalda de Harry, y tirar de él hacia arriba para que quedaran pecho contra pecho mientras tanto se mantenía entrando y saliendo de su cuerpo, solo que ahora la gravedad forzaba a Harry a hundirse tan profundamente como podía en Blaise.
Su respiración era forzada a salir de sus pulmones en cada empuje; y su cuerpo se contraía de tan absoluto placer que Harry a penas podía controlarlo. Esto era tan diferente a la lenta y sensual manera en la que habían hecho el amor por primera vez.
Harry hizo un pequeño e indistinguible sonido con el fondo de su garganta y su brazos se dirigieron a agarrar el cabello de Blaise en sus puños, tironeándolo, este se sacudió hacia adelante y clavó sus colmillos profundamente en el cuello de Harry.
Esto fue la perdición de Harry, y le hizo desarmarse y gritar su liberación tan fuerte como para que fuera escuchada por todo el mundo, no es que pudieran, y Blaise le siguió tras un trago de la sangre de Harry.
Ellos se acostaron compartiendo la cama, jadeando y temblando ante el éxtasis de su consumada pasión, y mirando sus caras libres de toda máscara. Esto no duró mucho tiempo. Solo parecieron pocos minutos antes de que Harry sintiera la sangre de su cuerpo hervir, la excitación volver, sus pezones se apretarse y volverse más sensitivos, su respiración salir en duros jadeos y su pene endurecerse y engrosarse.
Las pupilas de Blaise se dilataron cuando la esencia de las feromonas de Harry llegaron a su nariz, y se estremeció de placer cuando su cuerpo otra vez se volvió instantáneamente listo para el sexo. Rodó sobre su espalda y arrastró a Harry hacia encima de él, metiéndose directamente en su deleitable compañero y moviéndose más suavemente que antes pero golpeando más profundo ya que la cadera de Harry se hundía sobre él en cada empuje.
Harry se balanceaba moviendo sus rodillas y envolviendo sus brazos alrededor del cuello de Blaise , mientras usaba sus codos y antebrazos para mantener el equilibrio cuando Blaise golpeaba ese lugar dentro de su cuerpo que le hacia ver puntos blancos y negros.
Sus cuerpos se restregaban uno contra el otro, facilitados por el sudor que se había formado, y haciendo fácil para Blaise golpear en el ángulo correcto y Harry empujarse contra Blaise.
El vientre de Harry se apretó con una nueva pero familiar sensación, presionó su boca contra la de Blaise obteniendo unas pocas y rápidas mordidas por parte de los filosos colmillos y una suave lengua entrelazada con la suya mientras Blaise acariciaba la suave piel de los costados de Harry.
Una mano se movió de su costado a sus pezones, a los cuales frotó gentilmente entre dos de sus dedos, antes de darles un fuerte tirón que hizo a Harry jadear y retorcerse mientras se corría sobre el vientre de Blaise. Su compañero lo siguió rápidamente y Harry se recostó sobre él, dispuesto a descansar por unos pocos minutos, pero ni siquiera tuvo ese pequeño respiro, ya que su erección volvió aun más rápido que la última vez y no pudo respirar antes de encontrarse con su cabeza contra la cama, y las largas manos de Blaise sosteniendo sus pequeñas caderas, mientras su próstata era torturada cuando éste se movía fuertemente dentro de él.
-¡Blaise! -gritó Harry una vez encontrada su voz-.
-Mio -gruñó Blaise mientras sus manos se movían por la espalada y costados de Harry, sacando su lengua para lamer su nuca antes de mordisquear su lugar favorito-.
Harry jadeó y maulló, tratando de zafarse de la lengua de Blaise, pero su compañero tenía una agarre de hierro en sus caderas.
Estaba tan sofocantemente caliente que Harry estaba teniendo problemas para respirar, sudaba y se debilitaba aunque Blaise parecía estar volviéndose más fuerte cuanto más tiempo permanecían conectados. Su sangre se había vuelto fuego y su piel se sentía como si se estuviera derritiendo mientras enterraba la cara en las almohadas de su cama, pero incluso estas estaban demasiado calientes.
Gritó cuando Blaise dejó de moverse dentro de él, y comenzó a hacer algo con sus caderas que dejó el gran pene dentro de él pero empujando contra su próstata con cada giro de sus estas. Se retorció y movió, maullando y lloriqueando por Blaise cuando su orgasmo lo golpeó. Su compañero se inclinó sobre él, quedando su espalda en contacto con él pecho de Blaise, pero su mitad inferior tenía el suficiente espacio para moverse.
-¡Ti voglio bene! (¡Te quiero mucho!) -gritó Blaise mientras se corría dentro de Harry, acostándose sobre la espalda de éste y jadeando duramente-.
Harry respiró profunda y uniformemente, no siendo capaz ni de mover un musculo. Estaba muerto de cansancio y completamente exhausto. Y solo habían pasado solo unas horas del celo; ellos tenían aproximadamente diez días de continuo sexo antes de que terminara. ¿Como sobrevivían los Drackens a esto?
Harry no tuvo mucho tiempo para contemplar esto porque de pronto se encontró sobre su espalda mirando un par de ojos índigo mientras Blaise se volvía a meter en su abusado entrada. Gritó y envolvió sus brazos y piernas alrededor del cuerpo de Blaise, sosteniéndose apretadamente. Se suponía que su compañero tenía que alejar la quemazón, pero en vez de eso estaba quemándolo más rápidamente, aunque no podía juntar la fuerza para empujarse lejos de Blaise, ya una gran parte de su cerebro lo detenía de hacerlo.
Las manos de Blaise se deslizaron hasta agarrar su trasero mientras se movió más duro y rápido. Sus instintos le decían que tenía que concebir una nidada de pollitos con su compañero, aunque la parte lógica de su cerebro humano que se superponía a sus instintos Dracken sabían que esta vez era imposible hacer una nidada con Harry. Aunque lo quería, lo quería mucho.
Harry se corrió primero y Blaise lo siguió felizmente. Agradecido de que se les permitiera unos minutos para descansar y recuperarse antes de que sus cuerpos demandaran que volvieran a copular. Harry no podía tomar esto por más tiempo, no podía soportar el calor y el sexo solo lo estaba haciendo quemarse más calientemente, ¿por qué los Dracken tenían que sentir este nivel de ardiente dolor? ¿Cuál era el propósito de esto?
Harry no tuvo tiempo para descubrir esto antes de que Blaise lo volviera moviera en una nueva posición y entrara en su cuerpo con duros y rápidos movimientos de caderas, alejando de su mente cualquier pensamientos que no fuera sobre su compañero o sexo.
Y aquí esta el capitulo tan esperado, disculpen si demoro mucho en las actualizaciones pero son capítulos muy largos y traducir no es lo único que haga, espero que les guste. Besitos y dejen reviews, amo leerlos y saber que es lo que piensan.
