El autor de esta maravillosa historia que voy a traducir es StarLight Massacre por lo que le pertenece todo el desarrollo de la misma y el invento de algunos personajes, mientras que la basa de la historia y otros personajes le pertenecen a la genial J. K. Rowling

Clasificación: M

Advertencias: Slash, violencia, parejas múltiples, malas palabras, sangre, Mpreg, fic de criaturas.

Parejas: Draco/Harry/Blaise/OPM/OPM(Otro Personaje masculino)


En el capítulo anterior

Harry soltó de la roca y aterrizó con las rodillas ligeramente dobladas listo para correr rumbo al colegio en busca de sus dos compañeros. Max lo agarró por su brazo y tiró de él hacia un último beso, antes de darle una sonrisa y un ligero empujón hacia el colegio; luego se dió la vuelta y caminó hacia el hotel del demonio.

Harry lo observó irse antes salir de sus pensamientos y correr. Para ser su compañero Draco había arriesgado todo, su familia, su reputación, su legado... ¡todo! Harry no podía pagarle eso rechazando al rubio de esa manera, ¡no iba a dejar que su estúpido Dracken le dictara eso! ¡Su lado Dracken no iba a arruinar todo! No iba a permitir que una parte de él rechazara a Draco cuando aun quería al rubio, no importaba lo que su Dracken pensara Draco era SUYO.


Harry corrió hasta que sus pulmones ardían debido a la falta de oxígeno e incluso entonces no paró, solo disminuyó su velocidad. Irrumpió en su habitación y la de sus compañeros asustando a Blaise y activando su modo de compañero sobreprotector.

Antes de que Harry pudiera tomar aire fue envuelto en un par de alas negras y sólidos brazos que lo sostuvieron tan cerca como fue posible a Blaise, mientras éste lo arrastraba por la sala de estar hasta llegar al dormitorio.

Blaise cerró la puerta de un golpe y empujó físicamente una cajonera contra esta como si ello fuera a detener cualquier cosa que intentara atravesar la puerta. Blaise siempre, pero siempre, olvidaba que era un mago cuando dejaba salir por completo su lado Dracken, eso era tierno, pero desde el angulo de la seguridad era una cosa muy mala. Ya que esto significaba que en vez de levantar barreras para proteger a su familia, Blaise enfrentaría de forma primitiva, instintiva y completamente física a un mago, y algunas veces acudir a la fuerza no era suficiente.

-¡Blaise! -gritó Harry, empujando el pecho de su compañero para intentar y conseguir que lo soltara-.

-Debo protegerte -gruñó Blaise dándole un último empujón a la cajonera y dándose vuelta para volver su espalda contra la puerta e inclinarse por sobre Harry-.

-¡Nada va a atravesar esa puerta! -insistió Harry-. ¡Estaba corriendo porque necesito preguntarte algo!

-Hueles a un Dracken dominante no emparejado.

-Estaba con Max, ¿no recuerdas a Maximilius? ¿Al que echaron?

-¿Por qué? ¿Por qué estabas con otro hombre?

-¡Oh por favor Blaise! Sabes que te amo, te amo muchísimo.

-¡No vuelvas a acercarte a otro hombre! -gruñó Blaise envolviendo su gran mano alrededor de la nuca de Harry y apretándola-.

Harry odiaba cuando Blaise entraba en modo de compañero sobreprotector. Hacía todo más tortuoso y era increíblemente difícil hacer entrar en razón a una criatura que era puramente primitiva y solo actuaba instintivamente.

-Esta bien Blaise, no me acercaré a otro hombre, y por supuesto olvida que tengo que estar cerca de Draco, que estamos en un colegio que tiene aproximadamente docientos cincuenta alumnos varones, que la mayoría del grupo de profesores son hombres, que voy a necesitar más compañeros, oh y que puedo llegar a tener pollitos varones. Así que sí, no me voy a acercar a cualquier otro hombre -declaró Harry sarcásticamente, consiguiendo que apretaran su nuca aun más fuerte como reprimenda-.

-¡Detente! -siseó Harry moviendo su cuello para tratar y desprenderse de la mano de Blaise-.

-¡Tu eres MIO! -gruñó Blaise-. ¡Y te quedaras CONMIGO! ¡No voy a permitir que nadie más te toque!

-¡¿Entonces como funcionará?! -siseó Harry enojadamente, mientras su lado Dracken se posicionaba al frente de su mente-. Necesito otro compañero para que tenga sexo conmigo hasta dejarme embarazado porque tu no eres lo suficientemente fuerte como para darme pollitos!

Inmediatamente después de decir esas palabras Harry deseó con todo su ser poder retirarlas, ya que la cara de Blaise se transformo en la imagen de un hombre destruido, tras esto el lado Dracken de ambos retrocedió dejando sus mentes humanas al mando. En ese momento se sintió como un gran bastardo y envolvió sus brazos alrededor de Blaise fuertemente.

-Lo siento -susurró-. Estaba tan enojado que no pude detener que esas palabras salieran de mi boca.

-Esta bien Harry -declaró Blaise con un voz falsamente fuerte, pero Harry podía escuchar el suave temblor en esta-. Se que tu Dracken aun está enojado conmigo por no dejarte embarazado, y eso no cambiará hasta que lo estés.

Blaise lo empujó por lo hombros y gentilmente lo sentó en la cama mientras daba unos pasos hacia atrás.

-Blaise por favor -rogó Harry mientras corría y envolvía sus brazos alrededor de la cintura de Blaise-.

Desesperadamente Harry trató de contener sus lágrimas, pero una tras otra empezaron a caer de sus ojos. Su Dracken ya estaba rechazando a Draco, no podía perder a Blaise también. Su mundo esteró se estaba quemando y deshaciendo enfrente de sus ojos y todo era su culpa. Era un monstruo, ni siquiera podía mantener al hombre que amaba. Siempre iba a ser un monstruo, y los monstruos siempre morían solos.

-Oh Mio Prezioso, no llores. Odio verte llorar -canturreó Blaise, mientras suavemente peinaba su cabello con los dedos de una mano y con los de la otra sacaba las lágrimas de su cara-. Se que necesitas otros compañeros, solo estaba siendo un poco celoso y posesivo. Soy yo el que debería estar disculpándome amore.

Harry empujó su cabeza contra el frente de la túnica de Blaise y lloró aun más fuertemente, palabras salieron de su boca sin que pudiera detenerlas, y no estaba ni pensando cuando estuvo peligrosamente cerca de revelar su secreto mejor guardado.

-¡Lo siento! ¡Por favor Blaise! Lo siento tanto. ¡Prometo no volver a ser malo! Prometo parar de ser un pequeño monstruo, por favor no me dejes.

-Dio Harry. No voy a dejarte. No voy a ir a ningún lado, no voy a dejarte Mio Bello. Por favor para de llorar, por favor no te llames de esa manera, te amo Harry, no estoy enojado.

Blaise se sentó en la cama y sostuvo a Harry fuertemente entre sus brazos. Le asustaba la crisis nerviosa que estaba teniendo Harry. No sabía que hacer, Harry era tan preciado para él, que verlo así le causaba un gran dolor.

-No puedo perderte a ti también -Harry susurró contra su túnica mientras Blaise lo tranquilizaba suavemente-.

-No vas a perderme Harry. No voy a ir a ningún lado.

-Ya perdí a Draco, ¡no puedo perderte a ti! -continuó Harry y la cabeza de Blaise se inclinó hacia abajo para ver su cara. ¿Qué demonios había hecho Draco?

-Harry, Mio amore, ¿qué hizo Draco ahora?

-¡Mi Dracken esta rechazándolo! -exclamó Harry, mirándolo de una manera tan penosa que las palabras quedaron congeladas en el pecho de Blaise-. Max dice que estoy liberando feromonas de emparejamiento, ¡estoy buscando un compañero con el cual reemplazar a Draco! ¡No quiero otro compañero! Estoy seguro de que Draco es mejor ahora que esta libre de la poción, no quiero rechazarlo.

-Debemos ir a ver a Severus ahora mismo -declaró Blaise mientras se levantaba, ponía a Harry sobre sus pies y envolvía un brazo a su alrededor-.

Blaise usó su magia para correr la cajonera de su camino hacia la puerta y lideró a Harry hacia las mazmorras antes de golpear la puerta de Snape, él también podía oler a Draco dentro de la habitación, lo cual mataría dos búhos de un hechizo, ya que no tendría que repetir nada de esto al rubio en un momento posterior.

Snape abrió la puerta con su usual ceño fruncido, pero dejo de hacerlo cuando vio quien estaba en el marco de la puerta.

-¿Y ahora cuál es el problema? -gruñó después de indicarles que se sentaran en el sofá-.

-Harry está mal porque otro Dracken le dijo que estaba liberando feromonas de emparejamiento. El otro Dracken le dijo que esta rechazando inconscientemente a Draco como su compañero y estaba buscando a uno nuevo.

La cara seria de Draco se rompió mostrando confusión y miseria. Ni siquiera podía culpar a Harry por rechazarlo después de sus acciones, pero realmente había esperado que encontrara la manera de perdonarlo, aunque no lo mereciera.

Severus miró al Dracken sumiso e inhaló profundamente, notando el suave cambio en su aroma. Sabía que ni Draco ni Blaise serían capaces de detectar el cambio, ya que ambos estaban unidos al chico y no serían afectados por las feromonas que estaba liberando para atraer a otro compañero.

-El otro Dracken estaba en lo correcto, Harry esta liberando feromonas para atraer a otro compañero dominante, pero estas no son muy fuertes, así que solo los que se encuentren a una corta distancia serán capaces de olerlas. Eso es una buena noticia debido a que Potter no será acosado por cada dominante en la vecindad y porque hay tiempo para arreglarlo.

-¡¿Cómo?! -preguntó Harry desesperadamente-. ¿Cómo puedo arreglar esto?

-Necesitas pasar más tiempo con Draco -dijo Snape tratando de mantener la mueca de desdén fuera de su cara mientras miraba al hijo de su una vez mejor amiga y peor enemigo-. Necesitas aceptarlo y no sería malo que volvieran a tener intimidad.

-No quiero forzar a Harry ha hacer algo que no quiera conmigo -interrumpió Draco inmediatamente-.

-Se que lo que me hiciste estuvo mal y si alguna vez vuelves a golpearme no dudaré en golpearte yo a ti, pero nunca quise perderte como mi compañero. Así que haré cualquier cosa para arreglar esto.

Snape escondió una sonrisa de los tres jóvenes situados enfrente de él. Tal vez después de todo tener a Potter como un compañero sumiso no sería el final del mundo.

Los miró con el corazón sangrante mientras Potter se arrastraba desde Blaise para abrazar a Darco, arrecostarse contra él, y besar sus boca rápida y castamente.

-A pesar de esto vas a seguir durmiendo en la habitación armario -le dijo Harry a Draco seriamente-. Aun no puedes volver a nuestra cama.

-No me importa esperar tanto tiempo como deses mientras me permitas abrazarte de esta manera -respondió Draco envolviendo sus brazos fuertemente alrededor del pequeño chico en su regazo-.

Tal vez después de todo Draco había aprendido su lección, pensó Snape mientras miraba al chico arrecostarse como un tonto enfermo de amor. Recordaba cuando esos eran él y su compañero. Cuan jovialmente había actuado, cuan tontos habían sido. Sonrió un poco al recordar como su compañero lloriqueaba en busca de atención como un cachorrito y como usualmente se lo brindaba, sin importar lo que estuviera haciendo o cuan importante fuera, solo dejaba lo que estaba haciendo para pasar tiempo con su hermoso compañero y ahora él ya no estaba. Podía sentir en su corazón que su compañero ya no formaba parte de ese mundo, pero no se detendría hasta descubrir el porque y quien era el responsable.

Rápidamente miró al marco de fotos situado en la repisa de la chimenea, sonriendo rápidamente ante la imagen de su yo más joven y del hermoso joven sentado en su regazo. Él no descansaría en paz hasta que descubriera que le había sucedido a su hermoso compañero sumiso.


Ya habían pasado dos días y en esas cuarenta y ocho Harry había ido a las habitaciones privadas de Snape más veces de lo que lo había hecho antes, ya fuera voluntariamente, o en el caso de las detenciones, involuntariamente.

Cada vez preguntaba la misma pregunta. "¿Aun estoy produciendo feromonas?". Y sabía que la limitada paciencia de Snape se estaba acabando por la manera en que la gruñía los cortos y rápidos "Sí" antes de cerrarle la puerta en la cara.

Harry había pasado cada minutos libre que tenía con Draco, hablando, haciendo la tarea e incluso si bien aun seguían discutiendo y peleando un poco, Harry pensaba que la relación que tenían había empezado a fortalecerse. Pero a pesar de ello él aun seguía llamado otro compañero y Snape le decía que el olor estaba volviéndose más fuerte.

Lo que hacía todo más difícil y provocaba el pánico en Harry era que había empezado ha anhelar frutas y vegetales. Lo que significaba que se encontraba en la primera fase del ciclo de reproducción y su Dracken aun no reconocía a Draco como su compañero.

Draco se había quejado y renegado por la habitación antes armario, como Harry sabía que iba ha hacer, pero aun así el rubio dormía allí cada noche. Harry se encontraba en un gran conflicto. Por un lado quería castigar a Draco por lo que le había dicho y hecho, pero por otro lado no quería perder al rubio como su compañero, así que no sabía que podía hacer para castigarlo y que además su Dracken no lo viera como un rechazo hacía él.

Harry había hablado con Blaise sobre eso y habían acordado que si Draco se comportaba, al final de la semana podría moverse hacia su habitación y cama, pero solo si estaba en su mejor comportamiento.

Nada pudo evitar que ambos participaran de actividades que deseaban y eran más que nada carnales y instintivas, Harry solo rezaba para que su Dracken no viera que tener sexo solo con Blaise, al alcance del oído de Draco, fuera una forma de rechazar a este.

Sabía que para Draco debía de ser una tortura escucharlos a Blaise y a él tener sexo en la habitación contigua, pero no había nada que pudiera hacerse. Aun no estaba listo para tener sexo con Draco, oh Dios no quisiera, tanto con Blaise como con Draco a la misma vez, no aun, pero sabía que tendría que acostumbrase a estar con ambos en la cama antes del próximo celo. Eso si antes podía dar marcha atrás con todo el asunto del rechazo.

Suspiró mientras planeaba sobre las gradas en su Saeta de Fuego. Se encontraba practicando con el equipo de Gryffindor, y gracias a su suerte Ron, quien era el guardameta, no había madurado durante las vacaciones de Navidad. El pelirrojo gritaba que a Harry no se le debía permitir entrar al equipo porque este de seguro le daría la copa al equipo de Slytherin.

Finalmente Harry había llegado a su límite, se encontraba tenso desde antes y esto junto con la situación en que se encontraba con Draco había hecho crecer su ira lentamente. Así que en respuesta le había gritado que él era el capitán de Gryffindor y que si Ron no se callaba la boca y detenía al menos una quaffle de pasar por los aros iba a reemplazarlo, que ellos no lo necesitaban en el equipo para sabotear los juegos y entregarle a los Slytherin la copa, que por su lado ellos estaban haciendo un gran trabajo.

A Ron eso no le había gustado para nada y su cara se había puesto tan roja que estaba a juego con su túnica de Quidditch. No es necesario decir que no había sido capaz de impedir el pasaje de ni una sola quaffle por los aros que custodiaba. Después del juego Harry había llevado a Ginny hacía un lado y le había preguntado que estaba sucediendo y porque le había permitido a Ron la entrada al equipo, le rogó a Dios que eso no fuera solo porque era su hermano.

-Juro que fue mucho mejor en las pruebas, él no dejó pasar ni una quaffle y sus competidores fueron mucho peor, todos excepto McLaggen, pero este dejó pasar una y Ron no lo hizo, a mi me pareció así de simple.

Harry suspiró y pasó una mano por su cabello. -Gin no seremos capaces de ganar nada si no tenemos un guardián decente. No ha salvado ni un solo tiro en toda la practica, ¿dices que fue igual en el partido contra Slytherin?

-No, fue peor. Fue doloroso mirar el juego Harry, él es mi hermano, pero fue mi primer partido siendo capitana, mi cara estaban tan llena de sangre debido a mi sonrojo que era difícil poder concentrarme. Fue mi decisión poner a Ron en el equipo y él le mostró a todos eso, todo el colegio se esta riendo de nosotros, no solo los Slytherin. Ravenclaw piensa que el próximo partido va a ser una perdida de tiempo, ellos no saben que estas lo suficientemente recuperado como para jugar y debemos mantenerlo de esa manera así nos subestiman.

-Para ser honesto Ginny esto va a a ser pan comido si Ron ni siquiera puede detener una quaflle. Necesitamos hacer las pruebas otra vez, ¿qué piensas?

-Tu eres el capitán Harry.

-Tu eres algo así como mi vice-capitana, es probable que el próximo año te hagas cargo del equipo ya que no podré jugar durante los N.E.W.T., así que tu opinión importa Gin, ¿debemos hacer la prueba o nos dejamos aplastar por Ravenclaw y perdemos la copa por primera vez en dos años?

Ginny suspiró y se frotó su rostro pecoso. -Necesitamos realizar otra prueba Harry, pero tenemos poco más de una semana para integrar el nuevo guardián antes del partido, ¿podremos alcanzar el nivel de ellos a tiempo?

-El trabajo del guardián es impedir que la quaffle pase por los aros, incluso yo puedo entender eso Gin. Ninguna mierda extravagante, solo detener la quaffle y permanecer enfocado.

-¿Entonces tal vez tu debería tomar la posición de guardián, no? -dijo ella astutamente-.

Harry resopló. -¿Estas bromeando Gin? No puedo permanecer quito en todo un partido; ¡tengo que volar a altas velocidad por el aire! Necesito maniobras peligrosas y escibar bludger por poco.

-Necesitas tratar y romper tu cuello en cada partido -sonrió Ginny-.

-Eso también -afirmó Harry con una sonrisa propia-. Blaise va a tener un ataque cardíaco.

-Ooo, hablando de tu nuevo pequeño interés amoroso, he estado queriendo preguntarte, ¿es bueno en la cama? ¿Hay rumores de que tiene un pene de 25 cm., es verdad? ¡Vamos empieza a hablar!

-¡Ginny! -Harry se ahogó y su rostro se convirtió en un color más rojo que el mismo color-.

-¡¿Ooo es verdad, no?! Maldición Harry que suerte que tienes. Deja que lo montes o él es del tipo "soy el de arriba y permaneceré así", no me gusta ese tipo de hombres, me gusta usar mis piernas para penetrarme con un lindo pene.

-¡Maldición Ginny detente! -gritó Harry desesperadamente mientras cubría sus orejas y cerraba sus ojos-.

Ginny soltó una risa y palmeó el cabello de Harry como si fuera un perrito. - Ya está, ya está, las imágenes se irán pronto.

-¡Tienes quince años! No es legal que tengas sexo.

Ginny realmente lo miró como si hubiera perdido la cabeza ante de estallar en risas.

-Eres tan inocente Harry que es adorable. ¿Así que tu y el maravilloso Sr. Zabini hacen juegos de rol? ¿Han jugado al virgen inocente y el depredador pervertido? ¿O es una cosa más del tipo de maestro disciplinario y alumno travieso? ¿Y que del doctor y el paciente? Puedes tenerlo dándote un examen de próstata con su pene.

-¡Detente Ginny! Por favor te lo ruego, ¡solo para de hablar!

Ginny volvió a soltar otra risa antes de besar su mejilla suavemente. -Si quieres te puedo dar algunos de mis juguetes.

-¿Y ahora de que estas hablando? ¿Que juguetes?

-¿Tu y Blaise no juegan con juguetes? Ya se que conseguir como tardío regalo de Navidad/regalo de Pascua. Me pregunto si Luna me ayudará.

-Yo... qué, ¿Luna? Yo... ¡no! ¡Para de hablar de mi vida sexual y la de Blaise!

-Esta bien -cedió Ginny con una sonrisa-. ¿Puedo hablar de tu vida sexual y la de Malfoy? ¿Él es bueno en la cama?

-Draco y yo no hemos tenido sexo así que no sé.

-¡Harry! ¿Has estado con él por tanto tiempo y aun no has tenido tiempo con ese maravillo hombre? ¡Que vergüenza!

-Yo... ¡él esta siendo castigado! -dijo Harry poniéndose nervioso-.

-Ooo, ¿por qué?

-¡Él me dió unas nalgadas Ginny!

La sonrisa de Ginny ocupó casi toda su cara y lo miró como si la hubiera impresionado.

-¿Nalgadas realmente? Harry eres un chico travieso, nunca te tomé como que fueras del tipo que te gustara el castigo corporal durante el sexo.

-¡No! -exclamó Harry, tratando de volver a tener el control de la situación-. El me golpeó demasiado fuerte Ginny. ¡No me puede sentar por tres días y eso fue usando crema para los moretones!

-Recuerdo cuando estuve con ese maravilloso Ravenclaw, conoces a ese, el alto con grandes manos, solo tenía que tenerlo golpeándome con ellas. ¡Me rehusé a la crema para moretones y no puede sentarme correctamente por una semana! -suspiró Ginny y su rostro adquirió una mirada brillosa.

-¿Te gusta eso? -preguntó Harry en un incrédulo y ligeramente curioso tono-.

-Oh Harry, Harry, Harry. Las nalgadas son una de las cosas más eróticas durante el sexo.

-Pero eso no fue durante el sexo Ginny -le confió Harry suavemente-. Él lo hizo como castigo por haberme cortado mi cabello; eso es por lo que le he estado jugando bromas.

-¿Te cortaste el cabello? -preguntó Ginny mirándolo con ojo crítico-. No lo noté. Bueno supongo que en forma moderada las nalgadas están bien como castigo, solo empuja y restregare contra sus piernas la próxima vez, ponte duro, vuelvelo algo sexual y entonces apenas notaras el pequeño escozor de las palmadas.

Harry estrujó su rostro pensando antes de asentir. -Esta bien voy a probarlo.

-¡No olvides contarme sobre ello! -declaró Ginny lascivamente-.

Harry se sonrojó y empujó ligeramente el hombro de Ginny. -¿Cómo llegamos ha esto hablando de las pruebas de Quidditch? -demandó-.

-Somos criaturas sexuales -suspiró Ginny como si hubiera llegado a una conclusión-. Necesitamos lindos, grandes y fuertes hombres para que tengan sexo con nosotros hasta que perdamos la consciencia.

-¡Ginny! -gritó Harry-.

-Oh vamos Harry, ya no soy una pequeña niña inocente. Charlie termino con eso cuando este verano trajo a su novia a casa y tuvo sexo con ella sin usar un encantamiento silenciador, mamá casi le dió una paliza con su cuchara de madera.

Harry rió y envolvió un brazo alrededor de los hombros de Ginny, ellos tenían casi la misma altura, Ginny media 1,64 m. y él 1,65 m. Había solo un centímetro entre ellos, a la edad de dieciséis Harry ya debería de haber alcanzado el 1,73 m. de altura y para cuando llegara a los diecisiete debería medir 1,83 m., eso si siguiera el camino de sus padres, porque Remus y Sirius le habían dicho que ninguno de sus padres había sido bajo, pero ahora gracias a su herencia Dracken permanecería por siempre en el 1,65 m.

Suspiró, tal vez Ginny estaba en lo correcto y necesitaba que Draco le volviera a dar algunas palmadas para superar su miedo a ello, para probar que Draco había cambiado y para intentar convertirlo en algo sexual y así poder escapar del dolor. Eso no sería un castigo por lo cual Blaise podría intervenir si la mano de Draco llegaba a ser muy pesada. Ahora la pregunta era, quería hacerlo esta noche o aplazarlo hasta que ganara mayor confianza. ¿El esperar le haría ganar confianza o perder su valor? Maldición estaba acercándose a un gran obstáculo y no sabía si podría saltarlo o no.


Harry estaba acurrucado con Blaise en el sillón. Él no le había dicho al moreno sobre su plan para pedirle a Draco que le volviera a azotar; no estaba seguro de como reaccionaría.

Draco entró a la habitación y se sentó enfrente de ellos, él todavía no estaba los suficientemente seguro como para sentarse carca de alguno, temía que por cualquier pequeño movimiento que hiciera consiguiera que lo correrían a patadas de la habitación para siempre.

Después de estar sentado en la habitación en un tenso silencio por diez minutos sin que ninguno dijera una maldita palabra, y con el aire volviéndose cada vez mas tenso, Harry explotó.

-¡Esta bien, ya no puedo aguantar esto! -dijo repentinamente-.

Draco miró alarmado, probablemente pensando que había hecho algo mal e iba a ser rechaza por eso.

-¡No podemos vivir así! -les dijo Harry, parándose entre ellos dos, y mirando de uno al otro-. ¡Quiero que esto se resuelva AHORA!

-¿Qué sugieres Harry? -preguntó Blaise-.

-¡Necesito superar el miedo a que Draco me toque repentinamente, tu necesitas probar que puedes tocarme sin lastimarme Draco y todos necesitamos olvidar que eso sucedió!

-¿Cómo? -preguntó Draco-.

-Necesitas volver a azotarme -dijo Harry rápidamente con su rostro ardiente-. Tienes que controlarte los suficiente como para no lastimarme, para no sobrepasarte.

-¿Tu... quieres que te azote? -preguntó Draco como si no hubiera escuchado correctamente-. Pensé que querías que nunca lo volviera a hacer.

-Me han aclarado que cada dominante tiene una forma de castigar que es instintiva, el de Blaise es apretar y el tuyo es azotar, no es algo que puedas cambiar Draco, sería como que me pidieran que cambiara el color de mis escamas a naranja.

-¿Harry estas seguro de esto? -preguntó Blaise-.

-Sí y si se sobrepasa puedes intervenir Blaise, este no es un castigo real, yo le pedía que lo hiciera.

Blaise asintió y se movió para sentarse al lado de Draco, quien se volvió algo tenso debido a la proximidad de otro dominante.

Harry respiró para calmarse y quitó el pantalón de sus piernas, dejándolo parado enfrente de sus dos compañeros dominantes en solo sus bóxer extra-largos y su blanca camisa escolar. Ahora estaba arrepintiéndose de la idea. Se sentía como un pequeño niño para frente a sus padres esperando por una gran reprimenda y tirón de oreja. Solo que él nunca había tenido padres que "tirarán de su oreja" solo había conseguido una dura golpiza y eso era suficiente.

-Ven aquí Harry -le persuadió Draco. Jesucristo su voz se había vuelto sexualmente ronca, el bastardo se estaba excitando con eso.

Harry tragó pesadamente, y con ello también se fue su orgullo, aunque retuvo fuertemente su dignidad, él no iba a perder eso, esta después de todo había sido su idea; Draco era SUYO y nadie, ni siquiera su Dracken iba a alejar su rubio bruto de él.

Harry se posicionó sobre el regazo de Draco, con su cabeza sobre el de Blaise, su primer compañero le peinó el cabello con sus elegantes dedos, tironeando de el suavemente mientras Draco lenta y vacilantemente bajaba el bóxer de Harry y desnudaba su trasero.

La cara de Harry era de un color casi morado producto de la vergüenza que le causaban las manos de Draco acariciando las mejillas de su trasero, estaba encontrando difícil respirar.

La primera palmada hizo que Harry saltara, pero esta no fue ni siquiera tan dura como la primera vez que Draco le había golpeado, aun así Blaise sostuvo el hombro de Draco con una mano mientras que con la otra acariciaba la mejilla de Harry.

-¿Cómo estuvo eso Harry?

-Mejor que la primera vez. Solo que no la esperaba.

Draco lo golpeó otra vez y Harry sintió escozor, un breve ardor producto del golpe en su trasero, antes de que Draco golpeara la otra mejilla de su trasero. Harry trató de pensar en él teniendo sexo con Blaise, pero cuando la mano de Draco volvió a bajar arruinó la fantasía y no pudo pensar en nada más que la fuerte mano de Draco golpeando su piel.

Harry recurrió a la última cosa que probablemente podría convertir esa experiencia en algo sexual, restregarse contra la cadera de Draco. Realmente no estaba esperando que eso funcionase, así que cuando se empezó a poner duro dejó salir un sorpresivo maullido, lo cual hizo que sus dos dominantes se quedaran inmóviles.

-¿Te estas excitando con esto? -preguntó Blaise casi silenciosamente, aturdido y un poco incrédulo-.

-Tal vez -respondió Harry volviendo a restregarse contra la cadera de Draco-.

Draco se movió y Harry ya no golpeaba su cadera sino que se restregaba contra su muslo, lo cual era mucho más placentero. Harry dejó escapar un pequeño gemido, lo cual se convirtió en un maullido cuando la mano de Draco volvió a bajar sobre su trasero.

Siete palmadas después Harry apenas lo notaba mientras se restregaba contra Draco como una prostituta desvergonzada, de todas formas notó cuando fue levantado repentinamente y su boca fue atacada por labios, dientes y una lengua. La parte inferior de su cuerpo estaba sentado a horcajadas sobre el regazo de Draco, un regazo con un muy duro pedazo de anatomía que se presionaba contra él.

Un cuerpo se movió hacia su lado mientras una boca se conectó su cuello y chupó, Harry soltó un pequeño gemido en la boca que estaba atacando la suya propia, una lengua mapeando fuertemente el interior de su boca.

Su boca fue liberada cuando la boca de Draco se movió a mordisquear el largo de su cuello, pero Harry no tuvo tiempo a hacer un mohín porque su boca fue tomada una vez más por una la familiar lengua y dientes de Blaise, que intentó de sofocar a Harry al tratar de arrastrarse por su garganta.

Draco arrancó su boca de su cuello y soltó un profundo y sordo gemido cuando Harry empezó a mover su cadera en su regazo, buscando llegar al orgasmo. Grandes manos tomaron su trasero y movieron su cuerpo más rápido, empujándolo hacia abajo más fuerte, haciendo que un gemido saliera forzosamente de su garganta.

Una brisa en su hombro le hizo mover su cabeza para así poder ver a Blaise desabrochando los botones de su camisa, dejándolo solo vestido con un boxer. Harry se dió vuelta para mirar unos lujuriosos ojos plateados, y movió sus manos para sacar de un tirón la corbata verde y plata. Oh demonios iba a tener sexo por primera vez con Draco en el sillón de la sala de estar.

La boca de Harry puede reclamada por la lengua de Draco y él se movió más firmemente en el regazo del rubio mientras un espiral de placer su formaba en su abdomen. Ahora estaba cercano al orgasmo y quería sentirlo, quería sentir la cegadora liberación.

Un pecho desnudo se presionándose contra su desnuda espalda hizo que Harry moviera su boca de Draco y mirara por encima de su hombro a Blaise, quien estaba completamente desnudo y ni un poco avergonzado de ello.

Blaise le sonrió lascivamente y se movió para tomar el interior de su boca otra vez. Harry sintió una pequeña presión en su labio inferior y se dió cuenta que los colmillos de Blaise estaban fuera, abriendo sus ojos, los cuales había cerrado producto del placer y la pasión, vió unas alas negras con sus destellantes escamas amatista.

Otro par de colmillos, más grandes que los de Blaise atravesaron la piel alrededor de su pezón y Harry se arqueó mientras su pezón era chupado y lamido fuertemente por una lengua.

-Harry, ¿cuán lejos quieres llegar? -preguntó Blaise contra sus labios, separándose para hablar y respirar-.

-Todo el camino -respondió Harry sin aliento, sosteniendo la cabeza de Draco contra su pezón por sus sedosos mechones rubios-.

Blaise no le preguntó si estaba seguro, ni le advirtió que quizás esperar sería lo mejor, en cambio solo asintió y sin más volvió a complacer a Harry. Harry amaba eso de Blaise, que confiara en que él sabía lo que quería y que no le cuestionara.

Blaise lo levantó del regazo de Draco y se sentó en el sillón con él en su regazo, por un momento Harry creyó que iba a tener que abofetearlo por no compartir y por quitarlo de Draco, pero se dió cuenta que Draco le había indicado a Blaise que tomara a Harry de su regazo y fue obvio porque cuando Draco empezó quitarse la ropa.

Harry miró embelesado la pálida piel que era revelada, su mandíbula dolía con la necesidad de marcar rojos mordiscos en esa piel inmaculada. Como si pensara lo mismo, Blaise inclinó a Harry en su regazo hasta que la boca de Harry estaba nivelada con uno de sus musculosos muslos. Harry hundió sus dientes, y los colmillos que no sabía estaban presentes, en ese grueso muslo cubierto por delicados y prácticamente invisibles vellos de un color rubio platinado. El musculo saltó bajo su boca, así que Harry soltó sus dientes y lavó arrepentidamente la marca con su lengua, lamiendo y relamiendo antes de que Draco arrancara su boca del lugar y se inclinara para reclamarla con la suya propia.

Besos y pequeños mordiscos a su abdomen hacían que Harry se retorciese y contorsionase en el regazo de Blaise, soltando pequeños ruidos que eran devorados por Draco.

Harry fue levantado y su cuello casi roto con el inesperado movimiento, pero las manos de Draco rápidamente acunaron su nuca mientras Blaise lo empujaba para que se recostara contra su pecho.

Sus dos dominantes se gruñeron entre si, pero Harry por más que lo pensara no podía descubrir por que, no que le importara ya que golpeo a ambos en la parte superior de la cabeza-

-Tienen una opción, los dos pueden joderme, o pelear entre si, pero no pueden hacer ambas cosas.

Blaise empujó a Harry hasta que estuvo de rodillas presionado contra el cuerpo de este otro, y fue sostenido por un fuerte brazo alrededor de su cintura. Nada sucedió.

Harry se retorció y estaba por preguntar que demonios estaba sucediendo cuando un suave y lubricado dedo entró en su cuerpo. Su cabeza cayó hacia atrás con gemido entrecortado, trató de moverse contra su dedo mientras este acariciaba sus paredes internas, pero el brazo no se movió.

Un segundo par de manos sostuvo el tronco de su cuerpo y produjo que Harry se moviera incansablemente mientras un dedo se convertía en dos y el se movía más insistentemente para profundizar esos dedos.

-Por favor -rogó-.

-Necesitas estar preparado apropiadamente -le dijo Blaise rígidamente con voz tensa-.

Harry soltó un frustrado pequeño gruñido, pero esta frustración fue olvidada cuando cuando su cabeza fue tirada por el cabello hacia atrás y la lengua de Draco tomo como residencia su boca.

Harry se sobresaltó cuando su cadera fue agarrada y fue empujado hacia abajo sobre el duro y redondeado eje de Blaise, el pene de Blaise se deslizó suavemente en su interior mientras su interior lo sostenía apretadamente.

Blaise apretó sus dientes y maldijo en italiano mientras deslizaba a Harry hacia abajo hasta que entre ellos no hubo suficiente espació ni para colocar un pedazo de pergamino. Harry se retorció y movió, tratando de que Blaise se moviera dentro de él, pero sus manos no dejaron su cadera.

Draco mordió suavemente su nuca y Harry jadeó, moviéndose en el regazo de Blaise, lo que causó que Blaise soltara un sofocado grito de sorpresivo placer.

Blaise lo levantó lenta y cuidadosamente de su regazo, antes de dejarlo deslizarse hacia abajo nuevamente, Harry gritó ante la delicioso sensación y colocó sus manos en los hombros de Blaise levantándose rápidamente y dejando caer otra vez. Las manos de Blaise en su cadera aun controlaban la mayoría de sus movimientos, pero a Harry no le importó ya que Blaise finalmente había encontrado su próstata y la estaba golpeando.

-¡Blaise! -gimió Harry mientras movía sus rodillas más profundamente en los almohadones del sillón para así poder elevarse más facilmente-.

Blaise gruñó suavemente sacudiéndose bajo su pequeño compañero, moviéndose dentro de Harry tanto como podía ya que su sumiso se dejaba caer sobre él.

Ellos impusieron un rápido y furioso ritmo con el fin de llegar al orgasmo tan rápido como pudieran, incapaces de soportar mucho más la presión que serpenteaba por sus abdómenes.

Harry fue el primero en llegar ayudado por Draco, quien reverentemente había empezado de acariciar su duro pene ubicado entre su cuerpo y el de Blaise. Los alternativos cambios de velocidad entre las duros y fuertes penetraciones de Blaise y las suaves, lentas y gentiles caricias que le propinaba Draco provocaron que la cabeza de Harry cayera hacia atrás y gritara su orgasmo.

Un líquido caliente se derramó en su interior y Harry soltó un gemido cuando Blaise disminuyó sus movimientos hasta detenerse y sostener a Harry contra él con una fuerza casi aplastante, antes de aflojar su abrazo y acariciar suavemente la espalda de Harry.

Harry bostezó adormiladamente, pero antes de que pudiera caer dormido en el cómodo abrazo de Blaise, fue pasado hacia otro cálido y musculoso cuerpo, uno que aun estaba duro y en extrema necesidad de llegar al orgasmo.

Draco lo besó casi desesperadamente y Harry le devolvió el beso, arqueando su cuerpo cuando una mano se deslizó entre sus piernas y agarró sus testículos y la base de su pene, el cual rápidamente estaba volviendo a ponerse duro. La punta de un pulgar se presionó contra su estirada y goteante entrada, Harry jadeó de placer y se sacudió suavemente.

Su cuerpo se estremeció cuando Draco paró para sentarlo a horcajadas de él, en casi la misma posición en que Blaise lo había tenido, solo que su piernas estaban envueltas alrededor de la cintura de Draco y no dobladas y presionadas contra los almohadones del sillón. Él no tenía control en esa posición y su cabeza cayó hacia atrás cuando Draco agarró su trasero y lo levantó antes de bajarlo suavemente sobre su pene.

Harry no pudo evitar comparar las sensaciones de tener a Draco o Blaise en su interior. Blaise era más largo pero Draco era definitivamente más grueso, eso hizo que su sangre se sintiera más espesa cuando Draco envolvió sus musculosos brazos a su alrededor para mantenerlo en su lugar cuando empezó a sacudir su cadera para meter su pene en su interior.

Harry soltó un profundo gemido mientras envolvía sus brazos alrededor de los hombros de Draco y se dejaba mover, no había mucho que pudiera hacer en esa posición excepto sentir y ocasionalmente contraer sus músculos alrededor de Draco, con lo cual conseguía un primitivo gruñido y una dura penetración.

Harry sintió que las penetraciones de Draco se volvieron más duras y profundas, más aceleradas y ahora Harry sabía, después de mucha práctica con Blaise, que el rubio se estaba acercando al orgasmo. Harry apretó sus músculos alrededor de Draco tan seguido como su cerebro aturdido por el placer le permitía. Una mano suave y seca se envolvió alrededor de su pene y Harry miró unos ojos de un profundo color índigo llenos de lujuria antes de que una boca reclamara su completa atención una vez más.

Harry se estremeció y arqueó cuando la fuerte sensación en su abdomen llegó a su máximo nivel, pudo sentir la sangre recorrer aceleradamente su cuerpo mientras fijaba sus ojos en otros de un aturdidor color plateado y el orgasmo tomaba el control de su cuerpo.

-¡Draco!-se las arregló para gritar Harry antes de que su boca fuera tomada una vez más por el rubio, que soltó un amortiguado gruñido y eyaculó en su interior, su liberación uniéndose a la de Blaise-.

Harry debió de haberse desmayado, o caído inconsciente, porque lo próximo que supo fue que estaba acostado en una suave cama con dos cálidos y durmientes cuerpos a ambos lados del suyo propio, y no tenía manera de saber cuanto tiempo había pasado.

Gruñendo Harry empezó a moverse para colocarse en una posición más cómoda, pero cuando el dolor atravesó la parte inferior de su cuerpo, rechazó la idea y se acostó en la suave y cálida cama, abrazando el cuerpo que estaba adelante y arrastrando más cerca los brazos del cuerpo que estaba detrás para así poder envolverse como si los cuerpos fueran un capullo.

Ninguno de sus compañeros había pensado que era una buena idea taparlos con el acolchado y él iba a golpearlos a ambos por su falta de previsión. No importa, él iba a usar sus cuerpos como calentador y si se quejaban, bueno después de todo él no había sido el que había olvidado taparlos, él había sido con el que habían tenido sexo hasta dejarlo inconsciente.

Bostezando Harry se acurrucó contra la espalda de alguno, se abrazó con los brazos de en su agarre más fuertemente y de cayó dormido antes de que tuviera que levantarse y alistarse para las clases de la mañana.


Lo sientoooooooooo muuuuuuuuuuuco! No tengo perdón de cualquier fuerza superior que gobierne nuestras vidas. Lo único que puedo decir es que tengo una vida además de Fanfiction y en esta pasan muuuchas cosas! Gracias por los reviews que han dejado. Espero que aún sigan allí todos los lectores de esta historia y no me hayan dejado. De cual quier manera nunca voy a dejar de traducir esta historia aunque me lleve toda mi vida y no actualice por meses. Los quiero mucho a todos, espero que disfruten el capítulo y si no están muy enojados conmigo que sigan dejando reviews.