Kurama
-¿Eh?-Poco a poco los ojos del cuervo se abrieron y descubrió que estaba en una sala completamente blanca
-¡Kurama!-la voz de Nanami seguida de un abrazo lo sorprendió por completo e hizo un esfuerzo por devolverle el abrazo a pesar de que sus brazos pesaban como una tonelada, por encima del hombro de Nanami pudo ver al zorro, que yacía parado mirándolo con una expresión muy seria, y a su lado estaba la chica que Kurama había salvado hace poco: Ami
-Ku-kurama-kun ¿Te encuentras bien?-preguntó la chica mirándolo con tanta preocupación que Kurama sintió como se le subían los colores al rostro
-Sí…-respondió llevándose la mano a la cara para ocultarla
-Me tenías preocupada, ¿Qué ha pasado contigo, Kurama?-Nanami lo miraba muy serio para hacer que respondiera con la verdad
-Nada en realidad, es sólo que tantos conciertos y tanto firmar autógrafos hace que me canse mucho-no sabía por qué, pero Kurama quería ocultar lo que en realidad estaba pasando: El aire del mundo de los humanos se había vuelto mortal para él, pero por algún motivo no quería que la deidad de la tierra lo supiera
-Mientes, cuervo-lo contradijo Tomoe ocultando su cara detrás de un abanico, como de costumbre
-Cállate maldito zorro
-Es más que obvio: Has perdido fans, personas que te necesitaban, ahora que ya no te queda nadie no puedes existir en el mundo de los humanos, pero en la montaña Kurama tampoco, pues renunciaste a ella, ¿Me equivoco?-Kurama no quiso contestar: El zorro lo supo desde que llegué a la escuela pensó Lo sabía Los ojos del cuervo se fijaron en Nanami y Ami, que lo miraban asombradas, o preocupadas quizá, Kurama no supo interpretar las expresiones de sus rostros
-¡Tú!-gritó Nanami con furia a la vez que levantaba el brazo y le soltaba una bofetada tan fuerte que el mundo le dio vueltas
-¡¿Por qué rayos hiciste eso?!-gritó muy enojado tratando de llevarse las manos a la mejilla derecha, que le punzaba horrible
-¡¿Por qué no me habías dicho?! Habría tratado de ayudarte
-Ingenua-intervino Tomoe ya es muy difícil que se salve, cuando mucho le quedan siete días de vida
-Eres doctor ¿O qué?-De pronto Kurama se sintió furioso con el zorro y trató de incorporarse, pero las piernas le fallaron y cayó en la cama con el costado izquierdo
-No, pero eres tan débil que eres predecible
-¡Tú!-lo miró con odio y estaba a punto de decirle algo cuando Ami dio un dudoso paso al frente
-Basta, es la cuarta pelea idiota de hoy
-¿Cuarta?- Kurama buscó en su memoria y sólo recordaba a verse peleado con el zorro una vez
-¿Ves? También te ha empezado a fallar la memoria-anunció Tomoe sonriente
-Basta-volvió a decir Ami-No importa lo que pase-Ami lanzó a Nanami una mirada de complicidad-Nunca, Nunca dejaré que desaparezcas
