Kurama

-¿Y por qué rayos tengo que ir con ustedes?-preguntó molesto mientras volteaba a ver a Nanami y a Ami, que caminaban con toda tranquilidad junto a él sosteniéndolo cada una de un brazo, pues aún estaba débil y de otro modo podría caer y golpearse contra el suelo

-Por que vinimos al centro para buscar algo que te vuelva a hacer popular, primero ¡Necesitas un cambio de look!

-No necesito eso-se quejó el con amargura

-Da igual, aunque no quieras te haremos un cambio de look, al fin y al cabo….-Nanami sonrió con malicia

-… No es como que puedas correr para huir-completó Ami con una sonrisa

-Puedo usar mis alas aunque mis piernas sean inútiles

-Por eso está Tomoe aquí, para prevenir que lo hagas-Nanami señaló a Tomoe que venía detrás del trío, como siempre con cara de fastidio

-Yo, cuervo, no te preocupes, no irás a ninguna parte-Kurama no se molestó en contestar, miró al frente con fastidio

-Bien ¿Qué quieren comprar?-preguntó esperando que no quisieran pintarle el pelo de azul o algo así

-Ropa, lo que necesitas es vestirte de otro modo para llamar la atención, pero debemos seleccionar cuidadosamente

-¿Por qué? Soy un ídolo, me queda todo-respondió él con presunción

-Pero no tienes la misma cantidad de dinero que antes ¿No? Necesitamos algo que cumpla con la regla de las 3 b

-¿Regla de las 3 b?

-Bueno, Bonito y Barato-explicó Ami con timidez a la vez que Nanami sonreía

-Eso es de pobres… -replicó él bajando la vista al suelo pensando en el día en que tuvo que salir de su mansión para mudarse a un pequeño apartamento en las afueras de la ciudad

-¡Mira, mira!-gritó Nanami señalando una especie de camisa con lentejuelas incrustadas

-No… de ningún modo me pondré eso….

-¡Vamos a ver qué tal te queda!-gritó Nanami a la vez que ella y Ami metían a Kurama a la tienda

-Exacto, cuervo, seguro te verás adorable-dijo Tomoe sonriendo burlonamente

-De todos tú eres el que más odio, maldito zorro-Tomoe lo miró sonriente y no contestó, pues la vendedora se acercó a saludar

-¿Puedo hacer algo por ustedes?

-Quisiéramos ver ésa camisa-dijo Ami señalando la camisa, poniéndose cada vez más roja

-Bien, ¿Qué talla?

-¡Kurama! ¿Qué talla eres?

-No recuerdo…-en un intento para no probarse esa cosa Kurama fingió tener Alzheimer

-Veamos…-Tomoe agarró a Kurama por el cuello de la camisa que traía puesta y se fijó en la etiqueta-Talla doce

-¡Maldito zorro!-Kurama quiso sacar sus alas y volar, pero por algún motivo no lo hizo, sabía que Ami y Nanami querían ayudarlo… Aunque si lo lograrían a tiempo sería otra cosa muy distinta

Ami

Me siento en un banquito de plástico enfrente de los probadores, para esperar a que salga mi querido Kurama… ¿Mi querido?... No, él es una celebridad, está totalmente fuera de mi alcance, la verdad es que sólo me hago ilusiones creyendo que él puede quererme ¿Por qué se fijaría en mí, teniendo tantos fans?

-¿Ya estás listo, Kurama?-pregunta Nanami dándome un suave codazo para llamar mi atención

-Ku-Kurama-kun ¿Necesitas ayuda? Tomoe puede ayudarte-estoy preocupada por él, aunque lo dejamos con cuidado sentado en el banquito de plástico que hay en el vestidor no sé si podrá ponerse la camisa adecuadamente

-Ni de broma –contesta él-El cuervo puede solo

-No hay necesidad, ya terminé-Me levanto y corro al vestidor, luego Nanami lo abre con la llave que nos prestó la encargada y lo veo…

Kurama-kun se ve hermoso, la camisa, que es negra resalta perfectamente con sus ojos, su cuerpo delgado y delicado, el pantalón que trae le combina perfectamente y hace que parezca muy fuerte y torneado…

-¿Eh? ¿Se me ve bien?-me pregunta mientras Nanami me mira interrogante, puesto que ella no puede ver la belleza de Kurama, porque está sosteniéndolo

-Perfec…. Se te ve muy bien-respondo dándome la vuelta para que no vea mi rostro apenado

Después de probarse la camisa Nanami y yo decidimos que sería excelente que saliera con ella en uno de sus conciertos y la compramos

-Kurama-kun confía en nosotras, te queda bien-le digo atreviéndome a sonreírle

-Hump….-él no contesta y mira al techo… Es adorable verlo así… Pelearé por él hasta que mis fuerzas se agoten…

Kurama

Después de una tarde fastidiosa midiéndose ropa el cuervo se sentía tan agotado que el mundo le daba vueltas, Nanami, Ami y el zorro lo habían dejado en su departamento cerca de las 10 de la noche, pero él no podía dormir, miraba al techo como si éste fuera a ayudarlo a resolver su problema, de pronto no pudo más, se enderezó como pudo, y paso a paso, ayudándose de los muebles se acercó al karaoke que había en la sala, lo prendió y empezó a cantar, porque era lo único que podía tranquilizarlo en este momento

-Ah, ah, ah Dios por favor, yo quiero estar con ella

Dios, estoy triste, porque no la vi hoy

Tengo un favor que pedirte, Dios ¡Sálvame!

Yo… quiero estar con ella….

Se interrumpió a medio canto, pues escuchó cómo la puerta de su departamento se abría y Ami entraba con cuidado

-A-Ah Ku-Kurama-kun vine a entregarte esto, lo olvidaste en la escuela el día que te desmayaste-dijo apenada, con el color subiéndosele al rostro, después observó lo que estaba haciendo y entonces, sin ningún motivo ni razón Ami continuó la canción..

-Dios, estoy triste, porque él no vino hoy tampoco

Tengo un favor que pedirte, Dios, por favor, ¡Sálvame!

-Adiós, baby, adiós, adiós, ¡Baby!-cantó Kurama con entusiasmo, y entonces se dio cuenta de que su voz y la de Ami sonaban perfectas juntas, porque sonaban como una sola….

Fersy:

¿Qué le pareció el cap?